Tasubinsa, 20 años "creciendo juntos"
OSASUNISTA convencido -lleva el escudo del equipo hasta en el móvil- y padre de familia, Floren Lacarta Petrerena, vecino de Barañáin de 47 años, es uno de los trabajadores más veteranos de Tasubinsa. "Entré hace 28 años, cuando aún ni se llamaba así, sino "los talleres de Anfas"", cuenta, mientras trabaja en la planta de Arazuri uniendo neumáticos reciclados para formar muros de contención con destino al nuevo Circuito de Los Arcos.

En concreto, cuenta, entró en el taller San José de Burlada, donde conoció a su actual mujer, Vicky Azanza Ochoa, también de 47 años, y con la que tiene un hijo, Urko, de 21. Tanto ella como el chico también trabajan en Tasubinsa, la madre en la planta de Orkoien y el hijo, en la de Beriáin. Una pequeña familia que es como un símbolo de la "gran familia" que constituye la empresa no lucrativa Tasubinsa, que este año cumple veinte años y que da empleo y ocupación a casi 1.300 personas, buena parte de ellas con una discapacidad intelectual. Como a muchos compañeros, a Floren le ha tocado en estos años hacer "un poco de todo": montajes, embalajes y otras actividades industriales y de servicios, para otras empresas, a las que han sabido adaptarse para responder a las demandas del mercado y no sólo mantener los empleos sino crecer, hasta situarse en 14 puntos de la geografía navarra. Así, tienen plantas en Arazuri, Beriáin, Burlada, Elizondo, Lakuntza, Noáin, Orkoien, Pamplona, San Adrián, Sangüesa, Tafalla, Tudela y Villatuerta más los "enclaves" y brigadas que trabajan en la calle o en otras empresas.
Según datos de marzo, 591 personas están en unidades ocupacionales -hay de tres tipos-, con actividades de terapia ocupacional y ajuste personal y social, y 690 en centros especiales de empleo, donde se realizan trabajos productivos, de subcontratación industrial (inyección de plástico, montajes, etc.) y servicios (jardinería, limpieza.). Se cuenta con 160 profesionales de apoyo.
La facturación en el 2009 fue de 11,24 millones de euros, menos que otros años a causa de la crisis. Se trabaja para empresas como Schneider Electric, BSH, Azkoyen, Videcart, Volkswagen, Cinfa, Jofemar, etc. y para algunos entes públicos. Las subvenciones habitualmente sólo suponen el 30%, aunque en los dos últimos años han crecido por la crisis, para mantener el empleo.
Intentando oposiciones
Mª Soledad Onieva Pérez, vecina de Berriozar y de 33 años, es usuaria del centro ocupacional de la planta de Orkoien desde hace una década. Su tarea es ayudar en la atención del comedor. "La verdad es que estoy muy a gusto", admite. Pero no le faltan inquietudes y por eso no dudó en formarse para intentar sacar las oposiciones que este año ha convocado el Gobierno de Navarra específicas para personas con discapacidad intelectual. Y ya ha aprobado la primera prueba. "No sé si conseguiré pasar las demás pruebas; si apruebo bien, y si no, siempre me queda el taller", dice. Un lugar en el que además tiene sus amistades, con las que sale a menudo "a dar una vuelta", cuando no practica en casa sus hobbies, leer y escuchar música.
Tasubinsa es una sociedad anónima sin ánimo de lucro cuyo objeto social "es la atención de calidad y la integración sociolaboral de las personas con discapacidad, preferentemente intelectual, de Navarra". Se constituyó el 29 de diciembre de 1989 mediante acuerdo entre ANFAS y el Gobierno de Navarra. Lo firmaron el entonces presidente de Anfas José Luis Fernández Calvo, y el consejero de Trabajo y Bienestar Social, Máximo Esteban Bueno.
No obstante, ya antes se realizaban labores similares en los "talleres Anfas" como San José en Burlada (1975) o Poskonea en Elizondo, entre otros. Poskonea nació en 1981; Anfas alquiló el caserío y más tarde, Pablo Iturria, hoy fallecido, lo compró. La participación desinteresada de vecinos y empresas de la zona permitió acondicionar las instalaciones. La actividad inicialmente se centró en la cría de gallinas, conejos y ovejas y el cultivo de una huerta y con el tiempo se pasó a actividades productivas industriales y de servicios. Otra curiosidad es que en el taller de San Adrián se elaboraron en los años 80 las "Zapatillas Anfas", de lona, tipo cámping, hoy un recuerdo cariñoso.
En estos veinte años han pasado por la empresa 2.012 personas. Los presidentes han sido Luis Antonio Gómara, Manuel Marcos, Mª Ángeles Santos, Natalio Lorente, Federico Repáraz y Alberto Toca; y los gerentes, Eloy Burgui, Francisco Javier López de Goicoechea, Francisco Marcén, Rosa Jaso, Guillermo Arrizabalaga y José Javier Pérez Plano.
Protagonista: el usuario
Paco Goñi Labiano, de 45 años, es técnico superior de Integración Social y responsable de la planta de Tasubinsa en Beriáin desde que empezó, en 1997. Actualmente hay 86 usuarios y trabajadores y 14 profesionales de apoyo. Montajes e inyección de plásticos son las actividades principales.
Para Goñi, la evolución en los 20 años ha sido "espectacular", pero "no sólo" en lo relativo a las actividades y a las tecnologías introducidas -algunas punteras-, sino "en cuanto a las propias personas con discapacidad". "Sin ellas, y sin el apoyo de la Administración navarra y la confianza de las empresas, Tasubinsa no habría llegado hasta aquí", afirma.
"Ellas son las verdaderas protagonistas y han demostrado ser capaces de responder a todos los retos". Y es que la "discapacidad" no está reñida con la "capacidad". "Vienen grupos a visitar la planta", concluye, "y algunos se sorprenden mucho con lo que ven".
Fuente: Diario de Navarra


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