Entidad: 
EMAUS IRUÑEA
Buenas prácticas
Principio: 
Objetivos: 

Medio ambiente: tratamiento de una fracción de los residuos urbanos siguiendo la filosofía de las 3 erres: reducir el consumo, reutilizar, reciclar y verter como última opción

Sector de actividad: 
Inserción socio-laboral
Reciclaje
Entidades
Entidades que participan: 

Fundación Traperos de Emaús de Navarra

Fecha y lugar
Lugar: 

Navarra: 3 almacenes de descarga y recuperación y 5 de venta de segunda mano

Fechas: 

La actividad comenzó en 1.972 como campo de trabajo para convertirse en actividad continuada a partir de 1.975 y continúa en la actualidad

Principal
Tema: 

Recogida de voluminosos de los domicilios particulares y pequeños negocios puerta a puerta, con el objetivo de lograr la máxima recuperación y el menor impacto ambiental

Descripción: 

La actividad de recuperación de la fracción “voluminosos” de los residuos urbanos es nuestro trabajo principal en materia laboral.

Esta actividad en sí misma no debería ser reseñada como buena práctica si no la comparamos con el panorama estatal de la recuperación de los Residuos Sólidos Urbanos.

Actualmente la media de recuperación de los RSU está en torno al 10-20 % y sus afecciones ambientales están lejos de ser inocuas (incineración, vertido incontrolado, desperdicio de materiales etc.)

Todas las directivas europeas y leyes estatales y autonómicas recogen en su declaración de intenciones la jerarquía de las “3 erres”, reducir, reutilizar y reciclar, pero en la práctica no pasa de ser una buena declaración de intenciones, sin voluntad de llevarla a la práctica y con escasa aportación presupuestaria y casi nula regulación legislativa que lo incentive.

Nuestra actividad se rige por la jerarquía de las “3 erres” y ello comienza con la metodología elegida para la recogida de los voluminosos. El puerta a puerta permite recoger los distintos enseres desde la puerta de casa con la consiguiente posibilidad de aprovechamiento. Este sistema todavía podría ser mejorado si se optara por desmontar incluso los muebles en el propio domicilio pero tendría el inconveniente de un mayor aumento del coste.

Los puntos de aportación voluntaria también pueden ser una solución pero para ello se necesitan 2 condiciones básicas: concienciación de los ciudadanos para llevar sus trastos en buenas condiciones y metodología tendente a la máxima recuperación.

Los voluminosos recogidos se trasladan a nuestros almacenes, donde se evalúa su situación y sus posibilidades para ser reutilizado. En la medida de lo posible, los muebles y aparatos que nos llegan, se intentan vender en nuestras tiendas de segunda mano para alargar su vida útil e intentar no fabricar nuevos por el coste ambiental que ello supone. Si necesitan alguna reparación se les hace y en algunos casos se les dedica a otro uso distinto al original.

La venta de objetos de segunda mano no incide directamente en la reducción del consumo pero sí lo hace indirectamente, en la medida que no se compran nuevos y alimenta una cultura del aprovechamiento y de la sobriedad.

Los aparatos y objetos que no se pueden vender se deshacen para separar los distintos materiales que los componen y reintroducirlos en los circuitos de reciclaje. Estamos hablando de hierro, acero y otros metales (cobre, aluminios, latón, plomo etc), así como madera, vidrio etc.

Tanto los distintos metales como la madera o vidrio sirven como materia prima para volver a hacer objetos similares.

En la recogida de voluminosos se separan los posibles productos peligrosos y se direccionan a los gestores respectivos.

El resto de materiales que no se pueden recuperar actualmente se llevan a un vertedero controlado, pero con la perspectiva de buscar alguna otra salida que suponga un aprovechamiento de esos materiales.

Resultados: 

El resultado más palpable es la recuperación de más del 60 % de los voluminosos recogidos. De estos en torno al 33% (21 % del total recogido) se reutilizan, esto es, se les alarga su vida útil y el resto se recupera como materias primas (distintos metales, papel, madera, vidrio plano etc.).

Análisis y evaluación: 

Los objetivos que se marcan las entidades (públicas o privadas) son los que definen a largo plazo los resultados obtenidos.

La apuesta por la jerarquía de la “3 erres” permite con un trabajo continuado conseguir buenos porcentajes de recuperación.

No sólo se reutilizan los muebles, sino que también se hace con la ropa y con diferentes electrodomésticos y otros aparatos eléctricos.

Una dedicación continua permite aumentar tanto la cantidad como la calidad de la recuperación, objetivo que está presente tanto para innovar en los métodos de recogida como en el trabajo posterior.

La venta de segunda mano también ofrece a personas con menos recursos la posibilidad de obtener esos objetos de acuerdo a sus posibilidades económicas.

Lecciones para aprender: 

Es necesario que colectivos y entidades públicas sean capaces de alcanzar altas tasas de recuperación para que socialmente no se considere como inevitable la posibilidad de tratar de manera sostenible y para cuestionar otros métodos menos sostenibles.

La reutilización permite generar una cultura de sobriedad y de solidaridad

Contacto: 

AndoniRomeo
Pol industrial,nº 9,Sarasa (31.892)
948 30 28 88
ingurugiroa@emaus.net

Fotos: 
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