De esta forma, con el trabajo voluntario en la tienda se esta evitando que se cree la dicotomía trabajador-socio, aumentando la colaboración y cooperación entre los miembros de la Asociación. Con esta labor, además, los socios han conocido de primera mano las dificultades del trabajo de la tienda, han comprobado el esfuerzo que conlleva y por ello tienen opinión de primera mano para solucionar posibles problemas que se puedan plantear.
Los socios con su trabajo se identifican aun más con la asociación y se da un proceso de empoderamiento por parte de ellos, para que la participación, el conocimiento de las dificultades y el principal objetivo de la asociación (fomento del Consumo Responsable) se desarrollen aún más.
Con el intercambio gratuito de conocimiento a través de los talleres se abre una vía directa de colaboración entre los asociados, se rompe con la lógica mercantil existente en la sociedad, se fortalece la conciencia crítica existente entre nuestros asociados y se aumenta los lazos y la convivencia existentes entre los socios.
Además, gracias a estas actividades, Landare se ha convertido en un sitio de encuentro para personas con unas inquietudes concretas, en relación con el consumo responsable, formándose por ejemplo un grupo que desarrolla la cultura vegana.