Agua

Por Juan Gelman

Aunque el sentido común responde que es de todos, los hechos suelen contradecirlo: el calentamiento global y los cambios climáticos que conlleva han convertido el agua en algo tanto o más codiciado que el petróleo y grandes empresas se están convirtiendo en dueñas de ese recurso natural, extrañamente, con la ayuda de las Naciones Unidas, la organización creada para velar por los derechos de los habitantes del planeta entero. En este caso, y no sólo, parece inclinada a preservar más a los unos que a los otros. Con razón decía Bernard Shaw que el sentido común es el menos común de los sentidos.

La historia del agua embotellada, lanzado el 22 de marzo de 2010 (Día Mundial del Agua) emplea el estilo de "Las historia de las cosas que compramos" para contar la historia de como se crea la demanda para que los estadounidenses compren mil millones de botellas de agua cada semana.

En algo más de cinco minutos, la película explora los ataques del agua embotellada industrial sobre el agua potable y su utilización de la publicidad seductora, con temas de medio ambiente para cubrir las montañas de residuos plásticos que produce. La película concluye con un llamado a recuperar la lógica, no sólo por hacer un compromiso personal para evitar el agua embotellada, sino también para exigir el apoyo a las inversiones en agua limpia disponible para todos.

Hasta 884 millones de personas siguen sin tener acceso a agua potable en todo el mundo. Mañana se celebra el Día Mundial del Agua, una jornada instaurada en 1993

Las consecuencias relacionadas con el consumo de agua no potable provocan cada año más víctimas mortales en todo el mundo que cualquier tipo de violencia, incluida la guerra, es el dato demoledor difundido por la ONU con motivo de la celebración, mañana lunes, del Día Mundial del Agua, una jornada instaurada en 1993.

Este año, el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP), quiere destacar la importancia del acceso a un agua de calidad, focalizando sus esfuerzos en concienciar a ciudadanos, pero sobre todo a gobiernos y centros de poder para que se comprometan activamente en la defensa del agua de calidad mediante la lucha contra la contaminación, el reciclaje de aguas y la recuperación de recursos hídricos.

Quince litros de agua es lo mínimo que una persona necesita al día, según Naciones Unidas. Cada español consume cerca de 300 litros y, en Estados Unidos, 400. Mientras tanto, una persona que vive en un país empobrecido no llega a los diez litros diarios.

El acceso al agua potable es un derecho fundamental de las personas y un elemento esencial para la vida. Naciones Unidas explica que hay más de 260 cuencas y lagos transfronterizos en el mundo que se extienden a través del territorio de 145 países, y cubren la mitad de la superficie terrestre del planeta. Además, están los grandes depósitos de agua subterránea.

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