Si yo sé hacer algo y con ello puedo ayudar a alguien, puedo pedir que alguien me ayude a mí cuando lo necesite. Son los Bancos del Tiempo, de los que en Euskal Herria hay varios. En Bizkaia han decidido poner en hora sus relojes y crear una red entre todos ellos.
[Joseba VIVANCO] Me gustaría que alguna chica venga a hacerme el almuerzo, yo pongo los ingredientes»; o «busco persona con taladro para que me ayude a colocar una estantería»; o «hola, hace mucho tiempo que no me dan un masaje en condiciones, si te animas me encantaría recibirlo». Pero también «necesito que alguien nos ayude a mi mujer y a mí a buscar un piso en alquiler. Somos tres personas en la familia y llevamos tiempo buscándolo sin resultado»; o «sé un poco de inglés pero me encantaría poderlo practicar, porque la timidez me impide que progrese, así que si alguien puede ayudarme sería genial». Y lo mismo que demandas, encontramos múltiples ofertas. Éstas están todas en la página web del Banco del Tiempo de los Barrios Altos de Bilbo, a punto de cumplir su primer año de vida intercambiando tareas por minutos u horas.