Autor/a: 
Alberto Acosta

En el siguiente documento trataremos de comprender los alcances y las limitaciones del Buen Vivir. Desde el inicio lo asumimos como un concepto plural: buenos convivires, para no abrir la puerta a un Buen Vivir único, homogéneo, imposible de construir, por lo demás. Se trata de buenos convivires de los seres humanos consigo mismo, buenos convivires de los seres humanos en la comunidad, buenos convivires de las comunidades con otras comunidades, buenos convivires de individuos y comunidades con la Naturaleza.

El Buen Vivir, por lo demás, debe ser asumido como una categoría en permanente construcción y reproducción. No es un concepto estático y menos aún retrógrado. El Buen Vivir, en definitiva, constituye una categoría central de lo que se podría entender como la filosofía de vida de muchas sociedades indígenas que no se insertan (plenamente) dentro de la Modernidad. Y desde esa perspectiva se proyecta como una propuesta con potencial incluso global, aunque históricamente haya sido marginada.

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Autor: Alberto Acosta. Economista ecuatoriano. Investigador de la FLACSO-Ecuador. Ex-ministro de Energía y Minas. Ex-presidente de la Asamblea Constituyente. Ex-candidato a la Presidencia de la República.

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