Convocatoria II Semana Estatal de Lucha contra los OMG y MANIFESTACIÓN
¡¡¡EL 17 DE ABRIL, TODAS Y TODOS A MADRID!!!
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Aviso de última hora
La Delegación del Gobierno nos ha cambiado el recorrido de la manifestación del 17 de Abril. Salimos de la Puerta de Alcalá, bajamos por la calle Alfonso XII, llegamos a Atocha, pasamos frente al Ministerio, y terminamos en torno al final de la Cuesta de Moyano.
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Después de la experiencia del año pasado, en este 2010 una serie de colectivos y organizaciones promovemos bajo el lema "Por una agricultura y una alimentación libres de transgénicos" una nueva Semana estatal de lucha contra los OMG (entre el 5 y el 17 de abril, con especial énfasis en la semana del 12-17 abril). Ésta culminará con una manifestación el 17 de abril, que terminará ante la sede del MARM en Madrid para mostrar el rechazo de la sociedad civil a la introducción de organismos modificados genméticamente en nuestra agricultura y nuestra alimentación.
El Gobierno de España sigue tolerando el cultivo a gran escala de Organismos Modificados Genéticamente (OMG) en territorio español en contra de la mayoría social y frente a la actitud de precaución adoptada por países como Francia, Austria, Alemania, Hungría, Luxemburgo, Polonia, Irlanda, Grecia o Italia, que mantienen moratorias y prohibiciones a su cultivo. Los niveles de irresponsabilidad política en el Gobierno han alcanzado cuotas peligrosas. De hecho, y por primera vez, el Ministerio del Medio Ambiente, Medio Rural y Marino reconoció el pasado mes de octubre la existencia de personas y de empresas que han sufrido los efectos de la política de transgénicos llevada a cabo por el Ejecutivo español.
Pero lejos de ejercer un contrapeso al constante y agresivo lobby de las multinacionales agrobiotecnológicas, sigue rechazando tratar los asuntos que las organizaciones ecologistas, agrarias y sociales llevan años poniendo sobre la mesa, tales como la falta de transparencia en los mecanismos de aprobación, evaluación y control, la ausencia de registros públicos de los cultivos transgénicos, las irregularidades en el etiquetado de los alimentos transgénicos, o los reiterados casos de contaminación, etc.
Desde hace una década las organizaciones de la sociedad civil denuncian los efectos sociales, ambientales y económicos de la presencia de maíz transgénico en España. La alimentación y la agricultura libres de transgénicos se encuentran en una situación de indefensión total y abocadas a la desaparición, de no poner una remedio inmediato a la actual situación. Frente a las 76.000 ha del maíz transgénico de Monsanto MON 810 que se cultivan en España, la agricultura y la ganadería ecológicas siguen siendo víctimas de las multinacionales y de la complicidad del Gobierno.
Por todo ello, la Plataforma Rural, el conjunto de sus organizaciones miembro y Greenpeace convocan a esta Semana Estatal de acciones y a la manifestación del 17 de abril.
Os pedimos la mayor difusión posible y animamos al conjunto de la sociedad a asistir a la manifestación del 17 de abril y a organizar en el periodo entre el 5 y el 17 de abril actos, proyecciones de películas, mesas informativas, acciones creativas, debates, reuniones políticas o cualquier actividad que nos permita decir que CADA VEZ SOMOS MÁS QUIENES NOS OPONEMOS A LOS TRANSGÉNICOS EN EL ESTADO ESPAÑOL.
¡¡¡EL 17 DE ABRIL, TODAS Y TODOS A MADRID!!!
Más información:
PLATAFORMA RURAL
plataformarural@nodo50.org
www.nodo50.org/plataformarural
VII FORO POR UN MUNDO RURAL VIVO
Del 8 al 10 de octubre de 2010 en Cortes de la Frontera, Málaga
ESTAMOS POR LA VÍA CAMPESINA
www.viacampesina.org
Foto noticia:
Activistas de Greenpeace marcan un campo de maíz transgénico experimental con una gigantesca señal de "PROHIBIDO".
© Greenpeace / Grenpeace/Pedro Armestre

Comentarios
Bloque Anarquista en la manifestación contra los transgénicos de
Mar, 30/03/2010 - 14:51 — Coliflores (no verificado)Bloque Anarquista en la manifestación contra los transgénicos del sábado 17 de abril
17 de abril En Madrid
A las 11:30 en Plaza de la Provincia, 1.
Frente al Ministerio de Exteriores.
- Metro: Sol, Latina, Tirso de Molina y Opera.
[Madrid]Bajo el capitalismo (rojo, verde, azul,…) otro mundo no es posible.
Bloque en la manifestación:"Por una agricultura y una alimentación libre de transgénicos"
http://ecologismo-vs-capitalismo.blogspot.com
En que la destrucción y degradación del medio natural es gravísima y creciente, estamos de acuerdo todxs. En que los miles de nuevos compuestos químicos, nuevas tecnologías, transgénicos, … son experimentados sin control y sus consecuencias son imprevisibles y serán graves, también.
La imparable depredación que sufren los ecosistemas, su destrucción, en muchas ocasiones total e irreversible, es inherente al capitalismo, a su necesidad ilimitada de reproducción económica y al modo de vida imperante en el Norte, de consumo compulsivo y continua creación de falsas necesidades que satisfacer. Esta es la base del concepto pervertido de “cali dad de vida”, sustentado, entre otros pilares, en la proliferación de productos de baja calidad en esta sociedad de la obsolescencia programada: consumibles de cada vez más corta vida, de usar y tirar, fabricación casi directa de residuos de efímera o nula utilidad…
Nuestros alimentos, cada día peores y más contaminados e insanos, atraviesan el mundo para llegar a nuestro plato. Ahora quieren que además sean transgénicos.
La percepción de las maldades de este modo de vida, que nos recompensa con enfermedad, dolencias físicas (cánceres, alergias,…) y el sufrimiento psíquico de llevar una existencia que no nos satisface, sobre la que hemos perdido el control solo para el beneficio ajeno y que se manifiesta en depresión, ansiedad y todo tipo de trastornos del alma, va a mayores, cada día más gente comprende que se ha llegado demasiado lejos y que esto hay que atajarlo, pero… ¿cómo?
La promoción y el consumo de la producción ecológica, la resistencia a los transgénicos y las obras faraónicas,… denuncian, pero ¿qué es lo que queremos? La opción individual protegerá, sin duda, nuestra salud, pero no hará de nosotrxs más que consumidorxs verdes, un nuevo mercado para el sistema, y punto. La agricultura ecológica va a ser adoptada por necesidad, bajo riesgo de agotar los suelos hasta hacerlos improductivos, cosa que no inte resa. Las mismas multinacionales que ofrecen los fitosanitarios convencionales venderán los insumos para el cultivo ecológico que, en casos como el olivar extensivo, sigue empobreciendo inexorablemente el suelo.
El mercado de las energías renovables está copado por las grandes empresas de siempre, que instalan sus megacentrales solares o eólicas o gestionan la producción de biocombustibles (miles de hectáreas de monocultivos químicos hurtadas a la producción de alimentos, nuevas plantaciones de eucaliptos para fabricar “pellets” para las nuevas calderas ecológicas,…).
El capitalismo verde nos pretende hacer creer que podemos continuar con este ritmo de consumo y respetar el medio. Coches verdes, banca ética, comercio justo, la paradójica expresión “crecimiento sostenible”,…
Nos venden que se puede ser ecologista y capitalista, pero la defensa de la naturaleza y del ser humano, que pertenece a ella, exige acabar con el capitalismo. En su seno solo son posibles operaciones estéticas, maquillaje, propaganda, engaño. Su existencia es incompa tible con la de un mundo vivo, sano, justo y libre, incompatible con la biodiversidad y las sociedades cooperativas.
Para que cuaje un proyecto de cambio social, necesariamente comprometido con el medio natural y humano, ha de ser coherente. Para ser coherente, ha de ser anticapitalista. Y para ser anticapitalista, ha de ser necesariamente revolucionario.
La recuperación de lo que podemos llamar malestar ecologista por parte de la democracia capitalista es labor encomendada a su izquierda (aunque parte de ella defienda la energía nuclear, las intervenciones militares o el TAV), que amansa, dulcifica y mantiene en el redil a lxs más concienciadxs. ¿Cómo? Partidos verdes, asociaciones conservacionistas, ONGs, comercio justo…
Quienes superan los límites impuestos, los de la protesta tolerada, son criminalizadxs, de monizadxs y catalogadxs como terroristas (piénsese en lxs Solidari@s con Itoiz, la actual resistencia autónoma al TAV,…)
Quienes se conforman con ser ciudadanos críticos, consumidorxs verdes, están satisfechxs con este sistema que les permite estas opciones de consumo y protesta.
Quienes comprendemos que no basta con ecologizar y humanizar el rostro del capitalismo, puesto que este no prorroga su vida espontáneamente, sino que se está sirviendo con ello de una estrategia para su defensa y continuidad, hemos de constituir nuestro bando, incorruptible, que nada vende, que no ofrece más que la satisfacción del compromiso común para una pelea justa, que tiene ante sí un sinfín de campos de batalla.
Concluyendo, lo de siempre, frente a un ecologismo que cohabita, reformista y democrá tico, hemos de constituir un ecologismo rupturista, radical y revolucionario. El primero acepta y es aceptado por la democracia capitalista, el segundo no.
El único que tiene aspiraciones y voluntad real, posibilidad de parar esto, es el revolucionario, y ha de hablar sin complejos de desurbanización, de desmantelamiento de infraestructuras, contra el vehículo privado, contra el consumismo azul o verde, contra la participación en política (en el peor sentido de esta palabra),... Ha de sustentar valores contrarios a los de la dominación: apoyo mutuo, solidaridad, lo común, la austeridad, lo sencillo, la autenticidad,…Y ha de superar con absoluta naturalidad, cuando lo crea estratégicamente conveniente, los límites impuestos a la protesta por el enemigo.
Coherencia y beligerancia son el camino en cuyo transcurso habremos de dotarnos de las herramientas que nuestra labor precise.
Acometer hace vencer.
Aclaramos que no menospreciamos ni negamos valor del trabajo de muchas personas en mu chas asociaciones, pero es menester que este se inscriba, se comprenda, dentro de un proyecto global revolucionario, para que sirva al interés común.
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