La economía social es cada vez más reconocida en muchos países de América Latina y África por su capacidad de generar riqueza y crear empleo estable en diversos sectores. En América Latina y África a menudo se le conoce como "economía solidaria", para incluir un creciente número de organismos de la sociedad civil y asociaciones comprometidas a impulsar estrategias eficaces para la revitalización socio-económica.
En los países donde la economía social ha establecido esta capacidad, su logro es mejor cuando esta incrustada en un enfoque coherente sobre el desarrollo local. Este es especialmente el caso de Quebec, una provincia de Canadá que es reconocida internacionalmente como un líder en economía social y desarrollo local. A través de los años, profesionales de muchas partes del mundo han visitado Quebec para aprender sobre los procesos subyacentes de este éxito, incluyendo las iniciativas a nivel de empresa, la creación de empleo y la innovación en las políticas públicas que han permitido que la economía social y el desarrollo local prosperen.