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Gizakia Herritar considera como voluntarios/as a “todas aquellas personas que han manifestado su deseo de participar en el funcionamiento de los diferentes proyectos comunitarios de la Fundación Gizakia Herritar, decidiendo ellos mismos cual es el proyecto y la intensidad de su colaboración.”
El primer proyecto puesto en marcha ha sido el Comedor Solidario “Paris 365”, el cual abrió sus puertas el 8 de junio desde 2009. Desde esa fecha, han participado directamente en la prestación del servicio más de 80 personas, lo que ha posibilitado que este proyecto cuente con una estructura de personal (además de las dos personas contratadas: cocinero y persona dedicada a temas varios) que le permitirá abrir los 365 días del año, para brindar las tres comidas diarias a los usuarios del servicio. La participación de los/as voluntarios/as también hizo posible que durante los nueve días de las fiestas de San Fermín, se pudiera abrir el bar al público y cuya finalidad fue la recaudación de fondos.
El voluntariado del Comedor Solidario está conformado por 80 personas de ambos sexos (60% mujeres y 40% hombres), de 7 nacionalidades y de distintas edades. Todos ellos cuentan con un seguro de responsabilidad civil y han ido recibiendo formación específica (por ejemplo, en manipulación de alimentos) para desempeñar mejor las tareas que les corresponden. También cuentan con un seguro de accidentes.
Gizakia Herritar canaliza las inquietudes sociales de estas personas brindándoles un espacio para realizar trabajos con y para la comunidad. Para la fundación es importante que las personas voluntarias tengan un papel activo en la actividad que realizan, por ello, periódicamente se realizan asambleas de información (a fecha de septiembre de 2009 se han realizado tres asambleas), espacio en el cual los/as voluntarios/as tienen la oportunidad de expresar sus opiniones y hacer propuestas que contribuyan a la buena marcha del Comedor.
Además de ello, con su programa de voluntariado, Gizakia Herritar brinda un espacio de encuentro entre los voluntarios/as que les permita relacionarse, intercambiar opiniones, en fin, tener un espacio de socialización en torno a temas de interés social. Estos espacios se generan tanto en el día a día con la acción de voluntariado que realizan, las reuniones y también las actividades de carácter lúdico. Precisamente a mediados de septiembre se celebró una cena de voluntarios, que constituyó un espacio de encuentro entre ellos y los miembros del Patronato de la Fundación. La cena se enmarcaba dentro de las fiestas de la Calle Jarauta, algo no coincidencial, puesto que para Gizakia Herritar un elemento clave es el participar en las actividades del entorno.
Por último cabe destacar que el Patronato de la Fundación aprobó un borrador de los estatutos del voluntariado, respecto al cual se abrió el plazo de un mes para que los/as voluntarios/as realicen aportaciones. |