Navarra suspende en igualdad laboral
La brecha entre la población activa masculina y la femenina supera los 15 puntos en la Comunidad Foral, porcentaje que sobrepasa la media estatal y europea. Además, el 78% de las empresas navarras no destina fondos a medidas de conciliación.
NAVARRA naufraga en las estadísticas de igualdad laboral. La brecha entre la población activa masculina y la femenina -las personas que quieren y están en disposición de trabajar- es más amplia en la Comunidad Foral, el 15,1%, que en el Estado, 13,4%, y la UE, 12,3%. "Las desigualdades se van perpetuando y se hacen más grandes, si cabe, en esta crisis", resumió ayer la secretaria de Acción Sindical y Mujer de CCOO de Navarra, Pilar Arriaga.

En concreto, la tasa de actividad de los hombres navarros es del 67,32%, porcentaje que se desploma al 52,25% en el caso de las mujeres, según datos del Instituto Nacional de Estadística. Esto significa, además, que la media de ocupación femenina se aleja en Navarra de los objetivos marcados para 2010 por el Tratado de Lisboa (60%). Además, la tasa de empleo refleja una diferencia nada menos que del 14,4% en perjuicio del colectivo femenino. Estos indicadores, "desfavorables para la mujer trabajadora", según expuso la secretaria para la Igualdad de UGT de Navarra, Marisol Vicente, "manifiesta que la brecha de género se ha abierto todavía más en Navarra".
Ante de la evidencia de que queda mucho por hacer en materia de igualdad laboral, CCOO y UGT, así como ELA, LAB, ESK, STEE-EILAS, EHNE e HIRU, coincidieron en reclamar en la Comunidad Foral medidas contra la precariedad del empleo femenino, víctima preferente de la recesión. "La crisis no puede ser un pretexto para ignorar o minimizar problemas como la discriminación", comentó Vicente, quien reivindicó "los mismos derechos laborales entre hombres y mujeres", durante un acto en el que participó el secretario general de UGT de Navarra, Juan Goyen, y unas 40 delegadas, que repartieron ramos de margaritas de color lila a las mujeres en el Mercado del Ensanche de Pamplona. De esta forma, el sindicato quiso "reivindicar el sitio de la mujer en la sociedad", así como "homenajear a todas las trabajadoras, asalariadas y no asalariadas". "Todas contribuimos al desarrollo del bienestar de Navarra y todas se merecen este pequeño homenaje", indicó Vicente.
CCOO quiso poner el acento en la diferencia salarial entre hombres y mujeres, de 7.000 euros anuales en la Comunidad Foral. "En Navarra, las desigualdades salariales no mejoran, sino que es una situación crónica desde 2004", criticó la secretaria de Acción Sindical y Mujer en el transcurso de la concentración de 300 delegados frente a la sede del sindicato en Pamplona. Arriaga abogó por "seguir trabajando" para combatir las diferencias laborales e insistió en que "las mujeres están en situaciones más precarias que los hombres". Así, se refirió a las tasas de desempleo y recordó que las mujeres sufren un 1,58% más que los hombres.
A juicio de Arriaga, algunas de estas diferencia se deben a la segregación vertical y horizontal en el mercado de trabajo y al contrato a tiempo parcial, una modalidad que firma el 28% de las navarras ocupadas, frente al 4% de los hombres. "Este contrato está en la agenda política del diálogo social, pero no es una opción libre para las mujeres, sino impuesta", criticó. Asimismo, puso de relieve que "las mujeres tienen este contrato para atender las responsabilidades familiares y los hombres, para los estudios". Arriaga, no obstante, valoró positivamente los logros normativos en materia de igualdad porque "suponen un avance para la integración laboral de las mujeres y la corresponsabilidad", y citó como ejemplo el permiso de paternidad. En el mismo acto, el secretario general de CCOO de Navarra, José María Molinero, propuso incrementar la tasa de ocupación femenina para mejorar el sistema público de protección social, una medida que, además de impulsar la empleabilidad de la mujer, reforzaría la viabilidad las pensiones sin elevar la edad de jubilación.
bajas y permisos Pese a los avances, las medidas para conciliar familia y trabajo arrojan déficits. Más del 60% de las empresas navarras opina que son necesarias para la estrategia competitiva de la organización, no obstante el 78% manifiesta no destinar todavía ningún presupuesto anual a la implantación de medidas de conciliación, según un estudio Asociación de Mujeres Empresarias y Directivas de Navarra (Amedna).
Las medidas de conciliación que se aplican de forma mayoritaria en la empresa son la baja por maternidad (82%), permiso para la lactancia del bebé (78%), jornada laboral reducida (68%), riesgo durante el embarazo (67,22%) y excedencia para cuidar menores y dependientes (61,25%).
La conciliación también es un reto para el colectivo de mujeres autónomas, que cerró 2009 con una caída generalizada en el registro de la Seguridad Social. Navarra, con 15.357, se sitúa tras Melilla, Ceuta y La Rioja como la tercera comunidad con menos mujeres que apuestan por el autoempleo. El presidente de la organización de autónomos Conae, Salvador García Torrico, destacó que aún queda mucho por la conciliación en el sector y resaltó que las autónomas también tienen derecho a ser madres y conciliar. "Pero en la mayoría de los casos, no pueden ejercer esos derechos sin pérdidas económicas si no cuentan con empleados que ayuden", explicó.
Fuente: Diario de Noticias


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