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Vila-real

“Es necesario devolver a la economía su finalidad primigenia, que es promover de manera sostenible el desarrollo personal, social y ambiental del ser humano”. Esta ha sido la principal conclusión de la Jornada de Economía Social y Solidaria celebrada durante todo el día de ayer en el Auditori de Vila-real, organizada por la Fundació Tots Units con motivo de su 25 aniversario.

Más de 150 personas han participado en este encuentro, que pretendía reflexionar y dar visibilidad a una realidad que está muy presente hoy en día y que cada vez reclaman más voces: es fundamental un cambio del modelo económico que ponga a la persona en el centro, apoyando y promoviendo todas aquellas iniciativas que trabajan en este sentido, tanto a nivel empresarial como institucional.

El alcalde de Vila-real, José Benlloch, ha sido el encargado de abrir esta jornada, agradeciendo a Fundació Tots Units el trabajo realizado en esta localidad desde hace más de 25 años y que ha contado desde sus inicios con el apoyo del Ayuntamiento.

Esta mesa inaugural, bajo el título “Construyendo una agenda de políticas públicas locales desde la economía solidaria”, ha estado moderada por la secretaria del Instituto Interuniversitario de Desarrollo Local de la Universitat Jaume I (IIDL-UJI), Iluminada Fuertes, quien ha destacado el trabajo que desde esta institución universitaria se realiza para cambiar el punto de vista sobre el sistema económico, recordando que “la economía no es algo amorfo, sino que detrás hay personas que toman decisiones, por lo que ésta se ha de impregnar de valores humanos como la solidaridad, el altruismo, el interés social, dando importancia a los recursos naturales”.

Por su parte, el presidente de Fundació Tots Units, Enric Reverter, ha planteado la necesidad de superar el paradigma económico actual, donde el éxito se mide por indicadores puramente monetarios, excluyendo de su análisis el factor humano y medioambiental. “Después de estos 25 años, podemos decir que la nuestra ha sido una experiencia de economía solidaria, desde una perspectiva de la actividad económica que tiene en cuenta a las personas, el medio ambiente y el desarrollo sostenible como referencia prioritaria, por encima de otros intereses”.

Para cerrar esta mesa, el director general de Economía, Emprendimiento y Cooperativismo, Francisco Álvarez, se ha referido a la necesidad de cambiar el modelo económico, creando una economía “con rostro humano”, y asegura que en ello está trabajando ahora desde su cargo público.

La segunda mesa ha estado dedicada a “Las personas y la economía. Compartir las experiencias de desempleo-empleo vistas desde sus protagonistas”, en la que se ha querido dar voz a cinco personas que han compartido su testimonio en la búsqueda de empleo. Esta mesa ha estado moderada por la profesora de Intervención Psicosocial de la Universitat Jaume I, Raquel Agost.

Borja Cobo, un joven de 22 años, ha explicado que dejó los estudios con 14 años, pero ahora trabaja como cocinero en el Centro de Inserción Socio-laboral “El Cerezo” de Villena gracias a un proceso de inserción y formación que ha realizado en este mismo centro. Del mismo modo, Fátima Kaddouri, mujer marroquí con una hija pequeña, también ha compartido su experiencia como participante en los programas de Fundació Tots Units. “Llegué allí porque no tenía trabajo y me propusieron hacer un curso. Accedí porque no tenía otra cosa, y recibí formación y apoyo. Después disfruté de un contrato de inserción de un año y medio, y finalmente me propusieron ocupar el puesto de responsable de picking en la empresa de Inserción Reciplana Recuperacions de Vila-real”.

Otro de los testimonios ha sido el de Pedro Valero, ex-cocinero y actualmente trabajador de la Empresa de Inserción ARROPA de Valencia de recogida de residuos textiles. Para Pedro, la oportunidad y el apoyo que ha recibido de esta institución ha sido fundamental para recuperar la ilusión y sentirse más feliz. Por su parte, desde la Asociación de Personas Trabajadoras del Hogar de Castellón, Sario Camara, mujer nigeriana de 31 años, ha explicado las dificultades que ha encontrado desde que llegó a España para trabajar como empleada del hogar con contrato, siendo todavía un sector económico oculto, sin derechos. Finalmente, el presidente fundador de la asociación de parados de Vila-real (ADAVI), Miquel Adsuara, se ha referido a la importancia para los parados de asociarse y trabajar conjuntamente para acabar con la lacra del paro. En todas estas experiencias, las instituciones que les han acogido, el acompañamiento recibido, la formación y el apoyo personal y comunitario ha sido fundamental para superar sus dificultades.

Tras la comida, la jornada ha continuado con otra mesa de experiencias colectivas de economía solidaria, con el título “Creación y sostenibilidad del tejido económico social y solidario”, moderada por José Carlos Seguer, gerente de la Empresa de Inserción Reciplana Recuperacions. En ella, el presidente de la Confederación de Cooperativas de la Comunidad Valenciana y responsable del área de RSE de CEPES, Emili Villaescusa, ha puesto el acento en la sostenibilidad y la cooperación como conceptos básicos para una economía social, que defiende la primacía de la persona frente al capital.

Seguidamente, la presidenta de la Cooperativa Agropecuaria “El Rebolloso”, Regina Mosalve, ha explicado su proyecto de recuperación de la agricultura autóctona “Salvar la oveja Guirra” como ejemplo práctico de defensa de una economía social y sostenible. Finalmente, el gerente de la Red Social Koopera de Bilbao, Javier Mariño, ha expuesto la experiencia de esta cooperativa de segundo grado, impulsada por Cáritas, donde el objetivo es la inserción sociolaboral de personas en situación o riesgo de exclusión social, mediante actividades de servicios ambientales, reutilización y reciclaje, consumo sostenible, formación, atención a personas y otras actividades que pueden ayudar a cumplir el objetivo.

Economía del Bien Común
No obstante, la mesa más esperada de la jornada ha sido la protagonizada por Christian Felber, impulsor de la Economía del Bien Común, que por primera vez presentaba en Castellón las principales líneas de su modelo económico y su implicación en la vida de las personas, las empresas y los territorios.

Según Felber, se trata de una iniciativa muy joven (menos de 5 años), pero que ha tenido una rápida dispersión internacional porque plantea un modelo económico alternativo, completo y coherente, basado en los mismos valores que ya están en las propias constituciones nacionales y que todos compartimos: dignidad humana, solidaridad, sostenibilidad ecológica, cooperación, justicia social y democracia. Este modelo propone, por ejemplo, recompensar a aquellas empresas que presenten un “balance del bien común” para que los productos éticos, ecológicos y regionales se conviertan en más baratos que los no éticos. Este es uno de los 20 puntos que componen este modelo, recogidos en su libro “La economía del bien común”.

Christian Felber ha señalado que este cambio ha de producirse “de abajo a arriba”, desde los propios ciudadanos e instituciones más cercanas. Por ello se ha alegrado por la reciente creación del primer “campo de energía” en la provincia de Castellón, un grupo de 15 persones de diferentes ámbitos que pretende dialogar y difundir los principios de la economía del bien común para poder empezar a implementar el balance del bien común en aquellas empresas que quieran iniciarse en esto.

La jornada ha sido clausurada por Joan Serafí Bernat, director del IIDL-UJI y María Dolores Parra, concejal de Economía del Ayuntamiento de Vila-real, quienes han felicitado a la Fundació Tots Units por la realización de esta jornada.