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Milán

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha anunciado este jueves, 15 de octubre, en Milán que se propone convertir 25 mercados municipales en mercados verdes, para fomentar los productos ecológicos y de proximidad, como un paso en la estrategia del Ayuntamiento “de impulsar políticas de soberanía alimentaria que garanticen el derecho a la alimentación e integren las políticas de salud, sostenibilidad, comercio o bienestar social”.

Colau ha participado en la firma del Pacto de Políticas Alimentarias en Milán, una cumbre internacional en la que 110 ciudades de todo el mundo se han comprometido a defender una alimentación saludable y responsable y a reforzar el papel de los ayuntamientos y las administraciones regionales en el desarrollo sostenible del sistema alimentario.

Según Colau: “Es vital avanzar hacia una alimentación más justa y saludable, en un marco de justicia global, y poder incidir desde las ciudades en la agenda global.” Y en este sentido, ha destacado “la necesidad de unir fuerzas para poder revocar el Tratado Transatlántico de Comercio y la Inversión (Ttipia), que constituye una de las principales amenazas a la soberanía municipal y a los derechos de los consumidores “, y al que Barcelona ya ha rechazado recientemente con una declaración del Plenario municipal.

En su intervención, la alcaldesa ha destacado la importancia y “el ejemplo de buenas prácticas” que representa la red de mercados municipales de Barcelona. “Disponemos de 39 centros distribuidos por toda la ciudad que son la principal fuente de abastecimiento de producto fresco y local, reciben 60 millones de visitas al año y se han convertido en claros centros económicos, con empleo de calidad, y generadores de cohesión social y territorial de la ciudad”, ha asegurado Colau.

El Pacto de Políticas Alimentarias

Finalizada la sesión, la alcaldesa ha firmado el Pacto de Políticas Alimentarias, un acuerdo para generar una plataforma activa de ciudades en el ámbito internacional que compartan buenas prácticas y asesoramiento en proyectos alimentarios a fin de hacer de las ciudades espacios de comercio justo, donde no haya personas que pasen hambre, y para promover el consumo responsable y la sostenibilidad de actividades relacionadas, como la pesca, la ganadería, la agricultura y el comercio alimentario.