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Zaragoza

La Feria del Mercado Social Aragón no es una simple muestra de entidades con sus productos y servicios. Esta feria es, desde sus inicios, una herramienta de transformación social, cultural y económica. El capitalismo y el patriarcado lo niegan, pero nosotras sabemos que la revolución está en los afectos.

El año pasado mostramos el corazón, mostramos aquello que somos y que hacemos. Este año nuestra intención está en cuidar ese corazón. Para nosotras, cuidarlo es mirar hacia dentro y dedicarnos al cuidado de la red de Economía Social y Solidaria para fortalecernos internamente y seguir articulando estrategias para esa transformación social.

Año tras años, nos reafirmamos en que el potencial de esta feria está en 3 pilares. Por un lado, los principios que nos mueven a todas (equidad, trabajo, sostenibilidad ambiental, cooperación, sin ánimo de lucro y compromiso con el entorno). Por otro, la fortaleza que tenemos como red, como la suma de muchas que se juntan para cambiar las cosas (“sola no, con amigas mejor”). Y por último, la importancia de salir a la calle, de visibilizarnos, que nos vean y transmitir aquello que sabemos hacer bien, otra economía.

Una red es un entramado, que desde su complejidad, sus nodos y sus intersecciones, nos sostiene. Nuestra red se llama Mercado Social de Aragón y está tejida entre todas y cada una de las entidades y personas que la conformamos. Nuestra red es porosa y flexible, no rígida ni con grietas. Nos planteamos su cuidado porque seguimos queriendo que sea fuerte y resistente.

Es por ello que, desde el Grupo de Economías Feministas y Cuidados de la ESyS de Aragón, queremos incidir en la importancia de fortalecer aún más esta maravillosa red. Para eso hay que cuidarla y que nos corresponsabilicemos en esa labor. ¿Cómo se hace todo esto? Empecemos por apostar por 3 líneas de trabajo:

1. Trabajando el sentimiento de pertenencia y de referencia, facilitando la interacción e intercooperación entre nosotras/os mismas/os. ¿Para qué? Para potenciar aún más este estupendo enredo en su octava edición.

2. Incidiendo en el cooperativismo, el cuidado mutuo, el autocuidado y las habilidades de comunicación y emocionales. Esto no es otra cosa que visibilizar lo reproductivo de nuestras actividades y relaciones, para no ser fagocitadas por las dinámicas capitalistas y patriarcales que nos muevan hacia la mercantilización de nuestras vidas, a que llevemos acciones individualistas o a que nos perdamos en la esfera de lo productivo. Dinámicas que no son nada saludables y sí muy verticales.

3. Visibilizando y corresponsabilizándonos de todas aquellas tareas de cuidados (silenciadas y feminizadas) que son las que sostienen, en definitiva, lo visible de esta feria y de la red que formamos.

Os pedimos un esfuerzo. Hacer una feria más consciente, más para todas y desde todas. Os planteamos poner de verdad la vida en el centro, parar unos minutos, retomar la guía de cuidados, mirarnos entre nosotras. En definitiva, poner los afectos en el centro de nuestras dinámicas para enredarnos más y mejor.

El capitalismo y el patriarcado lo niegan, pero nosotras sabemos que la revolución está en los afectos.

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