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Zaragoza

Por Daniel Rabanaque para Arainfo

Junto a REAS y Coop57, se trabaja en la apertura de un espacio físico común que aloje multitud de proyectos en curso. Serviría de referente al propio mercado social, a la economía solidaria y, en consecuencia, a las alternativas sociales construidas de persona a persona.

El Mercado Social de Aragón se enfrenta hoy, como todas nosotras, a un panorama económico monolítico, despiadado y casi de discurso único. En este estado de las cosas, su mayor reto sigue siendo hacer de palanca para la transformación social junto a las redes de economía solidaria, manteniendo actualizado un discurso alternativo a la economía neoliberal y sus coletazos, y sostener el impulso que trae al centro de la escena económica a las personas que la hacen y la sostenibilidad de sus vidas, de toda la vida.

Ya en lo concreto, las entidades socias se han comprometido a evaluar su cumplimiento de los valores de la Economía Social y Solidaria, y a hacer visibles públicamente los resultados de este Balance Social, traducidos en indicadores que se agrupan por temas como compromiso ambiental, gestión democrática, no discriminación, etc.

Junto a REAS y Coop57, se trabaja en la apertura de un espacio físico común que aloje multitud de proyectos en curso. Serviría de referente al propio mercado social, a la economía solidaria y, en consecuencia, a las alternativas sociales construidas de persona a persona. Este paso es un deseo largamente incubado para facilitar el acceso a la oferta de productos, potenciar los proyectos y consolidar la autogestión.

Participar en el Mercado Social

Mercado Social de Aragón es, además, una realidad implicada con su entorno social. En consecuencia, está abierto a la participación de entidades, colectivos o personas a título individual. La participación, a través de diferentes fórmulas, permite beneficiarse de los descuentos establecidos en las compras o en las adquisiciones de servicios. De esta forma, mediante la asociación entre consumidores y proveedores, se abren relaciones económicas con la ayuda mutua como valor central, la transformación social como horizonte y las personas en el centro.

A través de la figura de Socia de Consumo una persona o un grupo de personas pueden formar parte de Mercado Social y, por tanto, asegurarse un consumo en cumplimiento de principios éticos, democráticos, ecológicos y solidarios. Con su alta, reciben un carnet que permite adquirir productos y servicios ofertados desde la cooperativa con descuentos directos.

La próxima Feria del Mercado Social del 30 de septiembre en plaza del Pilar es la cita perfecta en la que conocer a quienes democratizan la economía para construir un mundo más justo. Es también una magnífica ocasión para asociarse con esta iniciativa de forma directa y construir así alternativas sólidas de consumo responsable, sumando apoyos para transformar nuestras vidas en las vidas que queremos.

Balance Mercado Social