Las iniciativas de finanzas éticas constituyen una parte cada vez más importante de la Economía Solidaria, al añadir la intermediación financiera a todos los ámbitos de alternativa al neoliberalismo que constituyen ese espacio.

Hablar de “finanzas éticas” supone preguntarse si la actividad financiera contribuye a construir sociedades mejores o, por el contrario, a ahondar en las diferencias, produciendo víctimas e insostenibilidad. El reciente desplome financiero y sus posteriores consecuencias nos muestran con claridad las respuestas ofrecidas desde el sistema financiero neoliberal.

La mirada ética sobre la actividad financiera tiene en primer lugar en cuenta cuál es el tipo de sociedad en la que ésta se desarrolla, cuáles son sus víctimas y cuáles las amenazas para el bien común. Por eso los proyectos de finanzas éticas restringen tanto los ámbitos de financiación en los que trabajan, reduciendo su actividad al apoyo de proyectos que contribuyen a construir sociedades más justas, que reconocen el valor de lo local sin olvidar la deuda con el Sur empobrecido, que tratan de recuperar nuestros ecosistemas, que tratan de rescatar marcos de valores alternativos al pensamiento único neoliberal o promover nuevos modelos empresariales en los que el lucro de unos pocos no sea el motor exclusivo de la actividad.

Una de las claves para la consolidación de auténticos proyectos de finanzas éticas es su estilo de construcción, su modo de relacionarse con la sociedad en la que desarrolla su actividad. Por eso los proyectos de finanzas éticas están construidos sobre la base de una participación muy densa de personas y organizaciones comprometidas con la transformación social. Participación que permite conectar ahorro y préstamo mediante un proceso transparente y perfectamente informado. Una estructura que posibilita asimismo que sea el valor social y no el beneficio económico el criterio que guíe la actividad financiera.
Sobre estos pilares, las finanzas éticas componen un variado conjunto de iniciativas que van desde los proyectos no dinerarios (trueque, bancos de tiempo) hasta los grandes proyectos de banca ética, pasando por diferentes escalas de intermediación de ahorro y préstamo. Todos ellos tienen en común un modelo que se basa en la participación de personas y organizaciones que quieren contribuir a la articulación de gérmenes de alternativa al sistema económico actual, conscientes de que es ésta la única manera de poder poner la intermediación financiera al servicio de esa necesaria transformación.

En el Estado español existen varias iniciativas de finanzas éticas estrechamente unidas al movimiento de economía solidaria que representa REAS. Desde las iniciativas de ahorro de proximidad vinculadas a la Red de útiles financieros alternativos (RUFAS), hasta los proyectos de Banca Ética de implantación estatal como Fiare (www.proyectofiare.com), pasando por realidades sólidamente implantadas desde hace ya varios años como la cooperativa de servicios financieros Coop57 (www.coop57.coop).

+info: www.economiasolidaria.org

Reas – Red de Redes de Economía Alternativa y Solidaria