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Valencia

Por Olivia Fontanillo para elEconomista Comunitat Valenciana

La Red de Economía Alternativa y Solidaria del País Valencià (Reas PV) ha establecido las bases para la creación de un Mercado Social en la región, con el objetivo de que esté operativo a mediados de 2017. La iniciativa, basada en "la sensibilización, financiación, producción, distribución, consumo de bienes y servicios con criterios éticos, democráticos, ecológicos, solidarios e inclusivos", está abierta tanto a las entidades socias de Reas como a todas aquellas que cumplan con esos criterios. Los participantes se integrarán en una plataforma web que ofrecerá al consumidor información sobre la economía solidaria y le permitirá localizar a las entidades proveedoras de los productos o servicios que necesite.

"Se trata de una iniciativa inclusiva, donde todos los proyectos que estén dentro de esta filosofía de mercado pueden participar, sean o no socios de Reas. Se trata de encontrar los puntos en común y generar sinergias. Hasta el momento, unas 80 entidades ya nos han manifestado su interés por formar parte. El mercado social ya existe, pero está desestructurado. Hay un amplio elenco de entidades, en diferentes ámbitos y sectores -energía, ropa, calzado, financiación, educación, artesanía, agricultura, transporte, alimentación, servicios...- que operan en base a estos principios, pero el consumidor no tiene un acceso fácil a esa información ni sabe cómo encontrarlas. Supone un esfuerzo que no siempre está dispuesto a llevar a cabo. Trabajamos para que se conozca y darle accesibilidad", detalla Salvador Pérez, presidente de Reas PV.

Reas PV se constituyó como asociación en octubre de 2014, en el marco de Reas Red de Redes, entidad integrada por 14 asociaciones territoriales y cuatro sectoriales, con el objetivo de promover la economía solidaria en la Comunitat Valenciana. En la actualidad, forman parte de Reas PV 19 entidades valencianas: Patim, Mar de Fulles, Avocam, Caleidoscopi, Cerai, Del camp a la taula, Ecollaures, El rastrell, Enclau, Joambtu, La tenda de tot el món, La repartidora, Los sueños de la hormiga roja, Setem PV, Un piso adelante, Corazón Verde, Proyecto Lázaro, La Camperola y Proyecto Altur.

El Mercado Social valenciano se inspira en los modelos desarrollados ya en otras Comunidades, como Cataluña, Madrid, Aragón o Navarra. "Cada territorial va aprendiendo y enriqueciendo su proyecto con la experiencia del resto. Además, el proyecto combina la vertiente local con otra global, de manera que existe una página web de la red de redes (www.mecambio.net), que engloba y da acceso a las iniciativas de los diferentes territorios", detalla Pérez.

"El ritmo de desarrollo es más lento de lo que desearíamos, porque nuestros recursos son escasos. El objetivo es poder presentar el mercado en la Feria Alternativa que se celebrará en Valencia en junio de 2017", detalla Pérez.

Compromiso interno

El mercado social está constituido tanto por empresas y entidades de la economía solidaria y social, como por consumidores individuales y colectivos.

"El primer paso tiene que ser interno; fomentar las interacciones entre los miembros de la red, de manera que cada uno de ellos ejercite su rol tanto como productor como consumidor socialmente responsable en las relaciones con sus proveedores. Este es uno de los puntos básicos de trabajo, junto a la apertura de una reflexión entre la ciudadanía sobre el consumo y su impacto social. Lo que realmente configura el mundo es dónde ponemos nuestro dinero", señala Pérez.

Reas PV ha puesto en marcha un mapeo de posibles entidades participantes en la iniciativa. La asociación cuenta con el soporte técnico del Instituto de Investigación Utópica, de la Universitat Politécnica de Valencia (UPV), que ha desarrollado un software de mapeo para organizaciones. Pérez explica que "estamos analizando la aplicación de algún tipo de protocolo o algoritmo para poner en valor los criterios sociales. Hay distintos medios para medir el impacto social de una actividad y estamos estudiando con ellos la creación de un procedimiento de valoración de las entidades, siempre promoviendo la inclusión".

Sostenibilidad

Otro de los puntos a definir es la financiación del proyecto, para que sea sostenible. "Es necesario un presupuesto base, que puede proceder bien de aportaciones de organizaciones sociales que quieran dar soporte al proyecto o bien de cuotas depositadas por los participantes. Tenemos que definir la mejor fórmula", indica."En el mundo universitario existen otras entidades y movimientos que nos están ayudando a difundir este mensaje -entre ellos, el Instituto Universitario de Economía Social y Cooperativa- y también desde la Administración autonómica se nos está escuchando y dando voz, a través de la participación en eventos y foros, tanto de ámbito local y nacional como europeo", destaca Pérez.

En este sentido, el presidente de Reas PV concluye que "la labor pedagógica es vital, porque el fin último es la transformación social, cambiar las cosas. Se puede hacer, se puede vivir de otro modo, y lo estamos demostrando".

Valores asentados

Salvador Pérez explica que "el mercado social es una herramienta clave para la construcción de un espacio de producción y distribución de bienes y servicios que atienda a criterios como el respeto al medio ambiente, empleo estable y de calidad, inserción de colectivos desfavorecidos, compromiso con el entorno, igualdad, democracia y participación, presencia de alternativas al lucro, cooperación, transparencia, arraigo al territorio, calidad y mejora de la legislación vigente, entre otros".

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