Noticias de REAS Madrid

Por Consejo Rector de La Garbancita Ecológica

Con 46 millones de habitantes, 500.000 km2 de superficie y un clima favorable, tenemos un consumo agroecológico de 18 euros por habitante y año

La agricultura industrializada tiene cada día menos nutrientes por el empobrecimiento de las tierras, las semillas híbridas, las recolecciones prematuras y la distancia entre producción y consumo. Cuando la comida es un negocio, desaparecen la cultura campesina y el empleo, el campo y la ciudad se dan la espalda, se destruye la biodiversidad y la fertilidad de la tierra y aumenta la contaminación de aire, agua, tierra y alimentos, produciendo enfermedades y epidemias. 

Aunque todavía es poco conocida, Aragón tiene su propia coca-cola. Una bebida refrescante que se elabora en Zaragoza y que, entre sus ingredientes, cuenta con azúcar ecológico y agua del manantial minero - medicinal de Jaraba. Además, es un refresco apto para diabéticos y se podrá degustar este jueves en Alloza (Teruel).

La Frixen Cola es el nuevo refresco de la Comunidad aragonesa. Una bebida que ha nacido de un proyecto en el que colaboran la organización de Comercio Justo Ideas y la Cooperativa Zaragozana de Economía Solidaria El Esqueje.

El Mercado Social implementa un circuito de moneda complementaria que basa una parte de su funcionamiento en bonificaciones aplicadas a los consumidores con cada compra, y que para el proveedor supone un descuento en la venta. Es algo parecido a los programas de puntos que tienen algunas empresas grandes para fidelizar clientes y aumentar ventas, pero con el objetivo de ampliar la incidencia de la economía solidaria y desarrollar redes amplias que puedan funcionar con una “moneda” basada en criterios económicos no capitalistas. (Más Información del funcionamiento de la moneda)

Por Conchi Piñeiro

Este año he estado preguntando por aquí y por allá en el entorno cooperativo cómo han ido las vacaciones. Las vacaciones que responden a la necesidad de descanso y ocio, como algo fundamental para una vida buena o el llamado buen vivir. En forma de reflexión personal, y sin ánimo de generalizar a toda la economía solidaria, sino de provocar diálogo, me gustaría compartir algunas de las preguntas y propuestas respecto a las vacaciones que he estado encontrando este verano en proyectos de economía solidaria.

Por Ana Méndez y Fernando Sabín

Crisis y oportunidad Recuperar en el siglo XXI el concepto de lo común significa poner en el centro la defensa de los medios y modos de vida que garantizan la reproducción de la vida en las sociedades actuales. (Observatorio Metropolitano)
 
En actual contexto de privatización y financiarización de la capacidad de reproducción social, los comunes son una hipótesis política emergente, lo que les confiere una potencialidad política destacable en un momento en el que, a nivel mundial, los Estados-nación no parecen ser capaces de garantizar los derechos básicos de sus poblaciones y donde, específicamente en el caso español, el desmoronamiento institucional del régimen del 78 abre una ventana de oportunidad a que se inicie, proceso constituyente mediante, un cambio institucional de gran envergadura.

Por Margarita Padilla

Si te pasas por el mercado de San Fernando, en el barrio madrileño de Lavapiés, verás puestos que venden pollo, fiambres o verduras. Si te fijas un poco observarás algunas rarezas, como la PEC(era)  de personas concentradas que teclean sus portátiles, la Casquería de libros colocados con primor siempre cerca de una balanza calculadora, o el Softwarealpeso mejorando en vivo y directo la vida de algún ordenador pachucho. En resumen, verás productos tradicionales al lado de otros innovadores, es decir, de difícil comprensión ;-)

El pasado domingo 26 de Junio asistimos al encuentro sobre desobediencia y autogestión convocado por la Red de Autogestión de Madrid. Todos los espacios que acudimos a la jornada y que trabajamos sobre estos menesteres confiamos plenamente en la recuperación del sistema económico al servicio ahora de otras causas que no son las personas. Queremos construir, y lo estamos haciendo, unas relaciones económicas distintas, y para ello nos vamos hasta la base, la autogestión libre y no contaminada del neoliberalismo económico actual.

Un grupo de 81 jubilados crea una comunidad utópica en la que vivir autónomamente.

[Isabel Valdés - El País] El coro de Torremocha de Jarama tiene dos miembros más. María Pilar García lo celebra entusiasmada. “Van a disfrutar muchísimo. En invierno, cuando en la iglesia haga frío me los traigo aquí a ensayar a mi salón con el brasero”. La torremochana tenía dónde elegir. Acaban de llegar al pueblo 81 nuevos vecinos, el más joven con 67 años.

A finales de los noventa un grupo de amigos de Madrid entrados en la cincuentena pensaron que sería “bonito” vivir juntos una vez jubilados. Felisa Laíz, maestra de primaria entonces, recuerda la historia junto a Pepa Salamanca, una septuagenaria abrumadoramente risueña. Se pusieron en contacto con otras personas que perseguían la misma idea. En el año 2000 un centenar de jubilados en puertas formaron Trabensol como sociedad cooperativa y comenzó la búsqueda de terrenos por toda España. En grupos, patearon la Península en busca del rincón perfecto para instalarse.

En octubre 2012, se celebró en Barcelona, en el barrio de Sant Andreu, la primera Fira de Economía Solidaria de Cataluña, promovida por la XES (Xarxa de Economia Solidaria). Fue un éxito en muchos sentidos. Un pequeño equipo de la Red de Economía Solidaria de Madrid (REAS Madrid) y del Mercado Social (MES Madrid) estuvo allí y vivió ese éxito en directo. La imaginación empezó a volar.

El tiempo de preparación ha sido corto, pues la decisión definitiva de organizar una Feria en Madrid, llegó en Navidades. El deseo de no diluir el entusiasmo y de no coincidir con la II Fira en Barcelona, resultó en 4 o 5 meses escasos de preparación maratoniana. Las dificultades se han ido acumulando, y la inexperiencia en algunos momentos, amenazó tormenta. Poco a poco sin embargo, iban apareciendo soluciones, posibilidades, refuerzos, nuevos ánimos.

La Feria de Economía Solidaria de Madrid reúne a más de 10.000 personas. Hubo 130 expositores en Matadero, la mayor parte cooperativas. En España funcionan más de 70 monedas sociales y 300 bancos de tiempo.

[Carlos Fresneda - El Mundo] "¿Y esto no es economía sumergida?", le preguntaron a Julio Gisbert, a su paso por la Feria de la Economía Solidaria de Madrid. "Ante una economía fallida como la que tenemos, es lógico que la gente busque alternativas", respondió el experto en monedas sociales. "En Argentina, después del 'corralito', más de seis millones de personas participaron en grupos de intercambio y de trueque. En España, ahora mismo, funcionan más de 70 monedas sociales y 300 bancos de tiempo… En situaciones como la que vivimos, es más fácil pedir perdón que pedir permiso".

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