Bajo el nombre de Economía Solidaria, activistas culturales diseminados por el país apoyan el regreso del trueque como método comercial en México, pues aseguran que entidades con población indígena y producción artesanal, como Michoacán, están en condiciones de utilizar “la moneda comunitaria”, en referencia al intercambio de productos, lo que “permite conocer verdaderamente al ser humano, no solamente establecer una relación económica sino también social”.

Los representantes del grupo autogestivo Ecosol, Ana María Medina y Armando Sánchez, y al mismo tiempo encargados de la organización del Tianguis de Trueque Cultural apoyado por Radio Educación, señalaron en entrevista con medios informativos que “la intención es que la persona, al alejarse del concepto convencional del dinero, pueda pensar de otra forma, darse cuenta que lo que creía que era importante (el dinero) no es un valor sino un medio relativo y limitado para enriquecer al individuo, para darle una cierta fortaleza y que ha sido muy perjudicial en términos de anular todo aquello que no lo represente”.

Bajo el antiguo sistema de trueque, señalaron los promotores, existe implícito un reconocimiento mutuo hacia el valor como individuos de los que toman parte en una transacción, pues “la relación humana y lo que cada uno de nosotros sabe que tiene el otro, nos da certezas de que estamos uno junto al otro y que somos uno para todos y todos para uno, de tal manera que compartimos ideales, objetivos, cultura, arte, bienes que nos son necesarios, servicios y siempre valoramos la calidad implícita en lo que ofrecemos e intercambiamos”.

Aunque en Michoacán existen antecedentes sobre intentos realizados por activistas independientes por hacer retornar esa práctica, la propuesta encabezada por Medina y Sánchez tiene la particularidad de haber penetrado en distintas regiones del país, pues aseguraron que la organización Ecosol tiene entre sus miembros a representantes de otras organizaciones civiles, quienes a su vez forman redes de promotoría cultural “orientadas a rescatar experiencias utilizadas ancestralmente por nuestros pueblos, como es el caso del trueque”.

Según Felícitas Vázquez, integrante de Radio Educación, el sistema de trueque funciona hoy como una alternativa ante la crisis económica global, pues “permite a la gente sobrevivir, ése sería el otro de los méritos. Vivimos un momento crítico como país, por la crisis económica y (el trueque) hoy día constituye una alternativa para los productores y los consumidores. La estadística de consumo registra una reducción de 9 por ciento este año, lo que necesariamente implica que hay gente que no come. Entonces, la moneda comunitaria que proponemos nos evita pasar por ahí, porque automáticamente se puede acceder al alimento que producen los demás”.

De ahí que los productos que caracterizan este tipo de tianguis en la actualidad se refieran a los producidos de manera artesanal, como textiles, calzado, artesanía, joyería y artículos decorativos para el hogar, además de otros de esencia medicinal.

Por último, los entrevistados aseguraron que “la moneda comunitaria (tiene) la capacidad de otorgarnos crédito, de aceptar que los que el otro produce y tiene como persona es aceptado por los demás”.

FOTO: Comunidades indígenas de la Meseta Purépecha, durante un tianguis donde practican el trueque Foto: FOTO CORTESÍA DEL COLECTIVO CULTURAL CHAC MOOL