{"id":11568,"date":"2011-02-28T00:00:00","date_gmt":"2011-02-28T14:45:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.economiasolidaria.org\/noticias\/consumo-insostenible\/"},"modified":"2020-08-19T11:31:36","modified_gmt":"2020-08-19T10:31:36","slug":"consumo-insostenible","status":"publish","type":"noticias","link":"https:\/\/www.economiasolidaria.org\/ca\/noticias\/consumo-insostenible\/","title":{"rendered":"Consumo insostenible"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>Las empresas globales no tienen futuro si el planeta Tierra no tiene futuro\u00bb (Ryuzaburo Kaku)<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Para elevar ventas y beneficios, las empresas marginan la \u00e9tica y la responsabilidad social<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>El paradigma es comprar lo realmente necesario y fabricado con respeto al medio ambiente<\/em><\/strong><\/p>\n<p>[<a href=\"http:\/\/www.elpais.com\/articulo\/carreras\/capital\/humano\/Consumo\/insostenible\/elpepueconeg\/20110220elpnegser_2\/Tes\" title=\"web\">Borja Vilaseca &#8211; El Pa\u00eds<\/a>] El denominador com\u00fan de la mayor\u00eda de nosotros es que trabajamos para sobrevivir, consumiendo los productos y servicios que nos venden las organizaciones que forman parte de nuestra sociedad.<\/p>\n<p> <!--break--><!--break--><\/p>\n<p>De hecho, dado que nuestras vidas se asientan y se desarrollan sobre un sistema monetario, las empresas no nos ven ni nos valoran ni nos tratan como seres humanos, sino como empleados, clientes y consumidores. Es decir, como medios para lograr la que en estos momentos es su finalidad \u00faltima: garantizar su \u00absupervivencia organizacional\u00bb, incrementando a\u00f1o tras a\u00f1o sus beneficios econ\u00f3micos.<\/p>\n<p>Y es precisamente esta acci\u00f3n de compraventa de bienes lo que permite que el sistema monetario se perpet\u00fae. Si bien la cantidad y la calidad de nuestras compras est\u00e1n condicionadas por nuestra posici\u00f3n y nuestro salario, para que la econom\u00eda no se desmorone es necesario que todos sigamos consumiendo. En otras palabras, el fin del consumo significar\u00eda el principio del colapso del sistema.<\/p>\n<p>Pero \u00bfde d\u00f3nde salen todas las cosas que compramos? Para responder a esta pregunta es necesario comprender c\u00f3mo funciona la denominada \u00abeconom\u00eda de los materiales\u00bb, un proceso compuesto por varias fases. La primera es la extracci\u00f3n, que en realidad es un eufemismo, pues consiste en explotar los recursos naturales, que a su vez es una manera elegante de referirse a la destrucci\u00f3n de la naturaleza. Estamos talando, minando, agujereando y destruyendo el mundo tan r\u00e1pido que algunos ecologistas sostienen que la humanidad es el c\u00e1ncer del planeta Tierra.<\/p>\n<p>La segunda fase es la producci\u00f3n. Y consiste en usar diferentes fuentes de energ\u00eda para mezclar los recursos naturales extra\u00eddos con una serie de componentes t\u00f3xicos, a partir de los cuales se fabrican muchos de los productos que consumimos habitualmente. Y dado que a muchas empresas les trae sin cuidado el impacto que tienen estos qu\u00edmicos sobre nuestra salud y sobre el medio ambiente, siguen utilizando este tipo de sustancias da\u00f1inas, que en general suelen reducir notablemente sus costes de producci\u00f3n. De momento, el parche que el \u00e1mbito empresarial est\u00e1 poniendo a este asunto es trasladar sus f\u00e1bricas a pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo.<\/p>\n<p>La tercera fase es la distribuci\u00f3n, cuyo objetivo es vender todos estos productos manufacturados lo m\u00e1s deprisa posible. Al haber deslocalizado el sistema de producci\u00f3n -contratando mano de obra muy barata-, la log\u00edstica mercantilista actual se ha convertido en uno de los procesos m\u00e1s contaminantes e insostenibles de nuestra econom\u00eda.<\/p>\n<p>Sea como fuere, da lugar a la cuarta fase: el consumo. Sin duda alguna, se trata del coraz\u00f3n que bombea la sangre que mantiene con vida al sistema monetario.<\/p>\n<p>Con la finalidad de incrementar sus ventas y, por tanto, sus beneficios, las empresas suelen tomar decisiones movidas por su instinto de supervivencia, marginando la \u00e9tica y la responsabilidad social corporativa. De hecho, muchas organizaciones cuentan con un departamento de dise\u00f1o industrial, encargado de que todos sus productos se elaboren con materiales baratos y de mala calidad, de manera que tengan un tiempo de vida determinado. La consigna es \u00abdise\u00f1ado para ser desechado\u00bb. Esto es obvio si pensamos en las bolsas de pl\u00e1stico o los tetrabriks de cart\u00f3n. Sin embargo, tambi\u00e9n ocurre con muchas de las cosas que consumimos.<\/p>\n<p>En estrecha complicidad y colaboraci\u00f3n con los fabricantes, los objetos que compramos est\u00e1n dise\u00f1ados y elaborados de forma intencionada para que se rompan, descompongan o dejen de funcionar r\u00e1pidamente, coincidiendo con la expiraci\u00f3n del periodo de garant\u00eda. En general, el hecho de que de pronto se nos estropee el m\u00f3vil, el ordenador, la c\u00e1mara digital o la televisi\u00f3n no es un accidente. Es el resultado de una estrategia de fabricaci\u00f3n bien pensada, que en el \u00e1mbito empresarial se denomina \u00abobsolescencia planificada\u00bb.<\/p>\n<p>Esta es la raz\u00f3n por la que la gente que lleva m\u00e1s tiempo viviendo se sorprende al constatar c\u00f3mo los productos de hoy, supuestamente producidos mediante procesos y mecanismos alineados con los \u00faltimos avances tecnol\u00f3gicos, duren much\u00edsimo menos que los fabricados hace cincuenta a\u00f1os. Es frecuente escuchar la comparaci\u00f3n que se hace entre los coches contempor\u00e1neos y los autom\u00f3viles de los a\u00f1os cincuenta, muchos de los cuales siguen transportando a personas en pa\u00edses como Cuba. A diferencia de anta\u00f1o, el mundo de hoy se ha convertido en un negocio, en el que las empresas se las ingenian de todas las maneras posibles para conseguir que el ciclo del consumo se perpet\u00fae.<\/p>\n<p>Sin embargo, ni siquiera a trav\u00e9s de esta estrategia el nivel de consumo alcanza los ratios necesarios para lograr la autopreservaci\u00f3n de las organizaciones y, en consecuencia, del sistema econ\u00f3mico sobre el que estas operan. De ah\u00ed que las empresas, por medio del marketing y la publicidad, motiven a la sociedad a comprar, desechar y reemplazar sus bienes de consumo a un ritmo cada vez m\u00e1s acelerado. El objetivo es infundir en los consumidores el deseo de poseer productos m\u00e1s nuevos, un poco mejores y un poco antes de lo necesario. A este fen\u00f3meno psicol\u00f3gico se le denomina \u00abobsolescencia percibida\u00bb.<\/p>\n<p>Curiosamente, la propaganda de la sociedad de consumo actual ha llegado a convencernos de que, llegado el caso, desechemos objetos que todav\u00eda son perfectamente \u00fatiles. Es decir, de que tomemos decisiones alineadas con nuestros caprichos y deseos, dejando en un segundo plano el sentido com\u00fan, que es el que nos permite utilizar el dinero para saciar nuestras verdaderas necesidades humanas. La paradoja es que el deseo nos enchufa a una ficci\u00f3n construida sobre lo que no tenemos, impidi\u00e9ndonos valorar y disfrutar lo que s\u00ed est\u00e1 a nuestro alcance.<\/p>\n<p>La quinta y \u00faltima fase de la \u00abeconom\u00eda de los materiales\u00bb es la eliminaci\u00f3n. Es decir, el proceso de destrucci\u00f3n de las toneladas de basura que acumulamos cada d\u00eda. Actualmente, lo m\u00e1s com\u00fan es incinerarla o enterrarla, lo que a su vez contamina y da\u00f1a gravemente la salud del planeta. Aunque el reciclaje est\u00e1 en auge, todav\u00eda est\u00e1 lejos de poder solucionar este problema. M\u00e1s que nada porque se estima que de todos los materiales que intervienen en el proceso de extracci\u00f3n, producci\u00f3n, distribuci\u00f3n y consumo, tan solo el 1% sigue estando en uso seis meses despu\u00e9s de ser vendido. Es decir, que el 99% restante se transforma en basura, provocando que el mundo est\u00e9 convirti\u00e9ndose, lenta pero paulatinamente, en un gran estercolero.<\/p>\n<p>Dada la ineficiencia e insostenibilidad de esta \u00abeconom\u00eda de los materiales\u00bb, cada vez m\u00e1s soci\u00f3logos y economistas est\u00e1n alzando la voz para afirmar una verdad inc\u00f3moda: que si bien el sistema monetario -a trav\u00e9s de la necesidad de un consumo c\u00edclico- genera crecimiento econ\u00f3mico, lo est\u00e1 consiguiendo a costa de la insatisfacci\u00f3n de la sociedad y la destrucci\u00f3n del planeta. Sorprendentemente, cuanto m\u00e1s infelices somos, m\u00e1s consumimos. Y cuanto m\u00e1s consumimos, m\u00e1s infelices somos. Esta paradoja seguir\u00e1 gobernando nuestro estilo de vida mientras no cuestionemos los fundamentos del \u00abviejo paradigma econ\u00f3mico\u00bb, que nos vende la gran mentira de que el materialismo nos conduce hacia la felicidad.<\/p>\n<p>En paralelo, uno de los grandes retos que propone el \u00abnuevo paradigma econ\u00f3mico\u00bb es que adoptemos la filosof\u00eda del \u00abconsumo consciente\u00bb. Es decir, comprar lo que verdaderamente necesitamos (y no lo que la publicidad me hace desear), al tiempo que desarrollamos una mayor conciencia ecol\u00f3gica, inform\u00e1ndonos acerca de si lo que consumimos se fabrica respetando el medio ambiente. Como consumidores, lo mejor que podemos hacer es apoyar el consumo ecol\u00f3gico en toda la gama de productos y servicios que ofrece en la actualidad.<\/p>\n<p>Y es que para que las organizaciones trasciendan su instinto de supervivencia, primero hemos de cambiar individualmente nuestra manera de consumir. Es decir, dejando de hacerlo por impulsos y comenzando a movernos por valores. Y esto es algo que forma parte de una ley econ\u00f3mica inmutable: las corporaciones empresariales no se preocupan hasta que lo hacen primero los consumidores. Cuanto m\u00e1s se despierte esta consciencia en la sociedad, m\u00e1s r\u00e1pidamente deber\u00e1n cambiar y evolucionar las organizaciones para adaptarse y sobrevivir econ\u00f3micamente. Lo queramos ver o no, la revoluci\u00f3n est\u00e1 en nuestras manos.<\/p>\n<p><strong>Nota:<\/strong> Tal como se\u00f1ala el comentario de m\u00e1s abajo, m\u00e1s del 80% del contenido de este art\u00edculo es una copia resumida pero literal del documental de <a href=\"http:\/\/www.economiasolidaria.org\/la_historia_de_las_cosas\" title=\"web\">Annie Leonard \u00abLa historia de las cosas\u00bb<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las empresas globales no tienen futuro si el planeta Tierra no tiene futuro\u00bb (Ryuzaburo Kaku) Para elevar ventas y beneficios, las empresas marginan la \u00e9tica y la responsabilidad social El paradigma es comprar lo realmente necesario y fabricado con respeto al medio ambiente [Borja Vilaseca &#8211; El Pa\u00eds] El denominador com\u00fan de la mayor\u00eda de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":22930,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","_relevanssi_hide_post":"","_relevanssi_hide_content":"","_relevanssi_pin_for_all":"","_relevanssi_pin_keywords":"","_relevanssi_unpin_keywords":"","_relevanssi_related_keywords":"","_relevanssi_related_include_ids":"","_relevanssi_related_exclude_ids":"","_relevanssi_related_no_append":"","_relevanssi_related_not_related":"","_relevanssi_related_posts":"","_relevanssi_noindex_reason":"","footnotes":""},"categories":[],"tags":[235],"tematicas":[737],"territorios":[745],"destacar_noticias":[],"class_list":["post-11568","noticias","type-noticias","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","tag-opinion","tematicas-varios","territorios-mundo"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.6 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Consumo insostenible - economiasolidaria.org<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.economiasolidaria.org\/noticias\/consumo-insostenible\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"ca_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Consumo insostenible - economiasolidaria.org\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Las empresas globales no tienen futuro si el planeta Tierra no tiene futuro\u00bb (Ryuzaburo Kaku) Para elevar ventas y beneficios, las empresas marginan la \u00e9tica y la responsabilidad social El paradigma es comprar lo realmente necesario y fabricado con respeto al medio ambiente [Borja Vilaseca &#8211; 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