{"id":145990,"date":"2021-05-14T09:42:04","date_gmt":"2021-05-14T08:42:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.economiasolidaria.org\/?post_type=noticias&#038;p=145990"},"modified":"2021-05-14T09:42:04","modified_gmt":"2021-05-14T08:42:04","slug":"desenterrando-el-capitaloceno-hacia-una-ecologia-reparadora","status":"publish","type":"noticias","link":"https:\/\/www.economiasolidaria.org\/ca\/noticias\/desenterrando-el-capitaloceno-hacia-una-ecologia-reparadora\/","title":{"rendered":"Desenterrando el Capitaloceno: hacia una ecolog\u00eda reparadora"},"content":{"rendered":"<p>La agricultura sedentaria, las ciudades, los\u00a0Estados\u00a0naci\u00f3n, la tecnolog\u00eda de la informaci\u00f3n y el resto de elementos que componen el mundo contempor\u00e1neo han germinado a lo largo de un extenso per\u00edodo de buenaventura clim\u00e1tica. Pero eso ya es pasado. El nivel del mar\u00a0est\u00e1 ascendiendo, el clima es cada vez m\u00e1s inestable y las temperaturas medias est\u00e1n incrementando. La civilizaci\u00f3n surgi\u00f3 en\u00a0la\u00a0era geol\u00f3gica\u00a0llamada\u00a0Holoceno. Hay quien ha bautizado nuestro nuevo r\u00e9gimen clim\u00e1tico como Antropoceno. La vida inteligente del futuro sabr\u00e1 de nuestra existencia porque algunos seres humanos han colmado el registro f\u00f3sil con maravillas como la radiaci\u00f3n de las bombas at\u00f3micas, pl\u00e1sticos de la industria petrol\u00edfera y huesos de pollo.<\/p>\n<p>Lo que suceda a continuaci\u00f3n es tan impredecible como predecible. Independientemente de las decisiones de la especie humana, el siglo XXI ser\u00e1 una \u00e9poca de cambios \u201cbruscos e irreversibles\u201d en la estructura biol\u00f3gica. Los geocient\u00edficos tienen un t\u00e9rmino bastante mordaz para denominar este punto de inflexi\u00f3n en la vida de la biosfera: cambio de estado. Por desgracia, la misma ecolog\u00eda que\u00a0ha originado\u00a0esta variaci\u00f3n geol\u00f3gica tambi\u00e9n\u00a0ha producido\u00a0seres humanos mal preparados para afrontar este cambio de estado. La enajenada revelaci\u00f3n de Nietzsche sobre la muerte de dios se recibi\u00f3 de forma parecida: aunque la Europa industrializada hab\u00eda reducido la influencia divina a la misa casi obligatoria del domingo por la ma\u00f1ana, la sociedad del siglo XIX no pod\u00eda concebir un mundo sin dios, del mismo modo que en el siglo XIX a muchos les resulta m\u00e1s f\u00e1cil imaginar el fin del mundo que el del capitalismo.<\/p>\n<p>Necesitamos un cambio de estado intelectual que acompa\u00f1e esta nueva era. La primera tarea gira entorno al rigor terminol\u00f3gico; y es que designar esta nueva etapa geol\u00f3gica como Antropoceno resulta problem\u00e1tica. La ra\u00edz\u00a0anthropos\u00a0(\u201chumano\u201d\u00a0en griego) sugiere que la causa del cambio clim\u00e1tico y de la sexta extinci\u00f3n masiva del planeta radica en la naturaleza inherente\u00a0al\u00a0ser humano,\u00a0al igual\u00a0que los ni\u00f1os son ni\u00f1os o las serpientes, serpientes.\u00a0Los humanos\u00a0han\u00a0ido transformando el planeta desde el final de la \u00faltima era glacial, es cierto. Un \u00edndice de caza ligeramente superior al \u00edndice de reabastecimiento durante siglos, junto con el cambio del clima y de las praderas, condenaron a la extinci\u00f3n al mamut de las llanuras\u00a0precolombinas\u00a0en Am\u00e9rica del Norte, al Gigantopithecus (el pariente mastod\u00f3ntico del orangut\u00e1n) en el Este Asi\u00e1tico y al alce gigante irland\u00e9s Megaloceros giganteus en Europa. Incluso es posible que el ser humano haya sido parcialmente responsable de atenuar una fase de enfriamiento global hace 12 000 a\u00f1os mediante las emisiones de gases de efecto invernadero relacionadas con la agricultura.<\/p>\n<blockquote><p>Necesitamos un cambio de estado intelectual que acompa\u00f1e esta nueva era. La primera tarea gira entorno al rigor terminol\u00f3gico; y es que designar esta nueva etapa geol\u00f3gica como Antropoceno resulta problem\u00e1tica.<\/p><\/blockquote>\n<p>Cazar grandes mam\u00edferos hasta la extinci\u00f3n es una cosa, pero la velocidad y la escala de destrucci\u00f3n actuales no pueden extrapolarse de la intervenci\u00f3n de nuestros antepasados simiescos. La actividad humana de nuestros d\u00edas no est\u00e1 exterminando a los mamuts mediante siglos de caza desmedida. En cambio, algunos seres humanos est\u00e1n arrasando con todo, desde la megafauna hasta la microbiota, a una velocidad cien veces mayor\u00a0a la\u00a0del ritmo natural. Sostenemos que el elemento catalizador de este cambio es el capitalismo y que el mejor t\u00e9rmino para denominar la fase de la historia moderna comprendida desde el siglo XV hasta el d\u00eda de hoy es el Capitaloceno. Utilizar este nombre supone considerar el capitalismo seriamente, entendi\u00e9ndolo no solo como un sistema econ\u00f3mico sino como una forma de estructurar las relaciones entre los seres humanos y el resto de la naturaleza.<\/p>\n<h3>Siete cosas baratas<\/h3>\n<p>En nuestro libro\u00a0<i>A History of the World in Seven Cheap Things<\/i>\u00a0[\u201cUna historia del mundo a partir de siete cosas baratas\u201d (California University Press 2018), se\u00f1alamos c\u00f3mo el mundo moderno ha avanzado gracias a siete cosas baratas:\u00a0la\u00a0naturaleza,\u00a0el\u00a0dinero,\u00a0el\u00a0trabajo,\u00a0los\u00a0cuidados,\u00a0la\u00a0comida,\u00a0la\u00a0energ\u00eda y las vidas\u00a0humanas. Todas las palabras de esa lista son complicadas. Barato es lo opuesto a un chollo: el abaratamiento comprende una serie de estrategias que controlan un tejido vital m\u00e1s amplio\u00a0y\u00a0en el que los seres humanos est\u00e1n incluidos. Las \u201ccosas\u201d se convierten en cosas\u00a0a causa de\u00a0los ej\u00e9rcitos y los cl\u00e9rigos, los contables y la imprenta.\u00a0Y lo m\u00e1s importante es que\u00a0la humanidad y la naturaleza no son dos gigantescas bolas de billar del siglo XVII chocando entre s\u00ed. La creaci\u00f3n de vida tiene un ritmo desordenado, contencioso y mutuamente sostenible. Nuestro libro presenta una reflexi\u00f3n sobre las complejas relaciones que existen entre los seres humanos y el tejido vital que nos permite comprender el mundo en el que vivimos y plantea qu\u00e9 podr\u00eda llegar a ocurrir en un futuro.<\/p>\n<blockquote><p>Barato es lo opuesto a un chollo: el abaratamiento comprende una serie de estrategias que controlan un tejido vital m\u00e1s amplio\u00a0y\u00a0en el que los seres humanos est\u00e1n incluidos.<\/p><\/blockquote>\n<p>Comencemos por esos huesos de pollo en el registro f\u00f3sil que mencion\u00e1bamos antes, un rastro capitalista de la relaci\u00f3n entre los humanos y el ave m\u00e1s com\u00fan del mundo: el\u00a0<i>Gallo gallus domesticus<\/i>. Los pollos que comemos hoy en d\u00eda son muy diferentes de los que consum\u00edamos hace un siglo. Las aves de hoy son el fruto de los esfuerzos intensivos por explotar el material gen\u00e9tico obtenido libremente de las selvas asi\u00e1ticas tras la Segunda Guerra Mundial y que los humanos decidieron recombinar para producir el ave de corral m\u00e1s provechosa. Este p\u00e1jaro apenas puede caminar, alcanza la madurez en unas semanas, tiene un pechuga desproporcionada y se cr\u00eda y mata en cantidades geol\u00f3gicamente significativas (m\u00e1s de 60 mil millones de aves\u00a0al\u00a0a\u00f1o). Considera esta relaci\u00f3n como un s\u00edmbolo de\u00a0<b>naturaleza barata<\/b>.<a href=\"https:\/\/www.economiasolidaria.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/fikri-rasyid-amI09sbNZdE-unsplash.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-145995\" src=\"https:\/\/www.economiasolidaria.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/fikri-rasyid-amI09sbNZdE-unsplash-200x300.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"300\" \/><\/a><\/p>\n<p>La carne de pollo ya es la m\u00e1s popular en los Estados Unidos y est\u00e1 previsto que lo sea tambi\u00e9n a nivel mundial para el consumo humano en el a\u00f1o 2020,\u00a0lo\u00a0que conllevar\u00e1 una mano de obra considerable. Los trabajadores de explotaciones av\u00edcolas cobran muy poco: dos c\u00e9ntimos de cada d\u00f3lar gastado en pollo en establecimientos estadounidenses de comida r\u00e1pida van a parar a los trabajadores y algunos operarios del sector av\u00edcola utilizan trabajo penitenciario, que se paga a veinticinco c\u00e9ntimos la hora. Consid\u00e9ralo como\u00a0<b>trabajo barato<\/b>.<\/p>\n<p>En la industria av\u00edcola de Estados Unidos el 86 % de los trabajadores que seccionan alas de pollo sufren dolores por el repetitivo movimiento de los machetazos y las torsiones que su trabajo implica. Algunos empresarios se burlan de sus trabajadores cuando \u00e9stos informan de sus dolencias y el rechazo de estas reclamaciones por da\u00f1os es una pr\u00e1ctica com\u00fan. Esto repercute en los trabajadores en un 15 % menos de ingresos en los diez a\u00f1os posteriores a la lesi\u00f3n. Mientras se recuperan, los trabajadores dependen de sus familias y redes de apoyo, un componente externo a los esquemas de producci\u00f3n pero esencial para su participaci\u00f3n continuada en el mercado laboral. Consid\u00e9ralo como\u00a0<b>cuidado barato<\/b>.<\/p>\n<p>Los alimentos producidos por esta industria acaban llenando los est\u00f3magos y apaciguando el descontento gracias a\u00a0su bajo precio\u00a0en los supermercados y en las ventanillas de restaurantes de comida r\u00e1pida para llevar. Es una estrategia de\u00a0<b>comida barata<\/b>.<\/p>\n<p>Los propios\u00a0pollos contribuyen relativamente poco al cambio clim\u00e1tico, ya que solo tienen un est\u00f3mago y no eructan metano como las vacas. No obstante, se cr\u00edan en espaciosas instalaciones que se calientan con grandes cantidades de combustible y esa es precisamente la mayor contribuci\u00f3n de la industria av\u00edcola estadounidense a la huella de carbono. No es posible tener pollo a bajo coste sin utilizar propano en abundancia,\u00a0es decir,\u00a0<b>energ\u00eda barata<\/b>.<\/p>\n<p>Existe cierto riesgo en la comercializaci\u00f3n de estas aves procesadas, pero se ve mitigado a trav\u00e9s del gasto\u00a0de dinero\u00a0p\u00fablico en beneficio privado mediante licencias y subvenciones que abarcan desde un f\u00e1cil acceso financiero y f\u00edsico a la tierra en la que se cultiva el pienso de los pollos (sobre todo en China, Brasil y Estados Unidos) hasta los pr\u00e9stamos a las peque\u00f1as empresas. Este es uno de los matices del\u00a0<b>dinero barato<\/b>.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, estas seis cosas baratas han sido posibles como consecuencia de las constantes y habituales exhibiciones chovinistas contra diversas categor\u00edas humanas como son las mujeres, los colonizados, los pobres,\u00a0las personas de color\u00a0y los inmigrantes. Pero para asentar esta ecolog\u00eda es necesario un elemento final:\u00a0<b>vidas baratas<\/b>.<\/p>\n<p>Sin embargo, los humanos oponen resistencia en todas las etapas de este proceso \u2013desde los pueblos ind\u00edgenas cuyos aver\u00edos son la fuente de material gen\u00e9tico necesario para la cr\u00eda\u00a0y\u00a0los trabajadores y asistentes av\u00edcolas que exigen reconocimiento y protecci\u00f3n\u00a0hasta\u00a0aquellos que luchan contra el cambio clim\u00e1tico y contra Wall Street. Las luchas sociales por la naturaleza, el dinero, el trabajo, los cuidados, la comida, la energ\u00eda y\u00a0las\u00a0vidas\u00a0humanas, representadas como los huesos de pollo del Capitaloceno, reflejan por qu\u00e9 el s\u00edmbolo m\u00e1s ic\u00f3nico de la era moderna no es el coche\u00a0ni\u00a0el tel\u00e9fono inteligente sino el McNugget de pollo.<a href=\"https:\/\/www.economiasolidaria.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/miguel-andrade-ZimIwyvYeBM-unsplash.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-145999\" src=\"https:\/\/www.economiasolidaria.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/miguel-andrade-ZimIwyvYeBM-unsplash-200x300.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"300\" \/><\/a><\/p>\n<p>Todo esto cae en el olvido al sumergir la pieza de pollo y soja en un envase de pl\u00e1stico de salsa barbacoa. Aun as\u00ed, el rastro fosilizado de millones y millones de aves sobrevivir\u00e1 y evidenciar\u00e1 el paso de los humanos que lo trazaron. Ese es el motivo por el que presentamos la historia de la humanidad, la naturaleza y el sistema que cambi\u00f3 el planeta como una breve historia del mundo moderno para que sirva como ant\u00eddoto frente al olvido.<\/p>\n<h3>El colapso de la civilizaci\u00f3n<\/h3>\n<p>El detonante que nos ha llevado a esta situaci\u00f3n no ha sido un c\u00f3digo gen\u00e9tico particular o el impulso humano de procreaci\u00f3n sino un conjunto espec\u00edfico de relaciones entre la humanidad y el mundo biol\u00f3gico y material. Las civilizaciones no colapsan porque los humanos se reproduzcan demasiado deprisa y se mueran de hambre, tal y como Robert Malthus alert\u00f3 en su\u00a0<i>Ensayo sobre el principio de la poblaci\u00f3n<\/i>. Desde 1970 el n\u00famero de personas que sufren desnutrici\u00f3n se ha mantenido por encima de los 800 millones, pero muy pocos anuncian el final de nuestra civilizaci\u00f3n. En cambio, surgen transiciones hist\u00f3ricas colosales porque el\u00a0<i>statu quo<\/i>\u00a0ya no funciona. Las personas en posiciones de poder tienen cierta forma de ce\u00f1irse a las estrategias tradicionales, incluso cuando la realidad cambia de manera dr\u00e1stica. As\u00ed ocurri\u00f3 con la Europa feudal, en la que la peste negra no fue \u00fanicamente una cat\u00e1strofe demogr\u00e1fica sino que tambi\u00e9n desequilibr\u00f3 la balanza de las fuerzas\u00a0sociales europeas.<\/p>\n<p>El feudalismo depend\u00eda de una poblaci\u00f3n en aumento, no solo para producir alimentos sino tambi\u00e9n para perpetuar la supremac\u00eda se\u00f1orial. La aristocracia requer\u00eda un campesinado relativamente numeroso para mantener su posici\u00f3n estrat\u00e9gica de negociaci\u00f3n: era mejor que muchos campesinos compitieran por la tierra a que muchos se\u00f1ores compitieran por los campesinos. No obstante, el feudalismo\u00a0como sistema naci\u00f3\u00a0en un clima anterior. Los historiadores denominan esta \u00e9poca como Per\u00edodo C\u00e1lido Medieval, y es que era tan templado que los vi\u00f1edos se extendieron hasta Noruega. Todo esto cambi\u00f3 a principios del siglo XIV. Es posible que el clima no se deba al azar, pero si algo\u00a0hemos aprendido\u00a0de la historia ambiental es que las clases dominantes no sobreviven a las transiciones clim\u00e1ticas. Los monocultivos impuestos por las clases altas feudales se derrumbaron ante la Peque\u00f1a Edad de Hielo e inmediatamente sobrevinieron la hambruna y la enfermedad.<\/p>\n<blockquote><p>El detonante que nos ha llevado a esta situaci\u00f3n no ha sido un c\u00f3digo gen\u00e9tico particular o el impulso humano de procreaci\u00f3n sino un conjunto espec\u00edfico de relaciones entre la humanidad y el mundo biol\u00f3gico y material. [&#8230;]\u00a0As\u00ed ocurri\u00f3 con la Europa feudal, en la que la peste negra no fue \u00fanicamente una cat\u00e1strofe demogr\u00e1fica sino que tambi\u00e9n desequilibr\u00f3 la balanza de las fuerzas\u00a0sociales europeas.<\/p><\/blockquote>\n<p>En consecuencia, la aparici\u00f3n de la peste negra provoc\u00f3 que las redes comerciales y de intercambio no solo transmitieran enfermedades sino que se convirtieran en portadoras de insurrecciones masivas. Las revueltas campesinas dejaron de ser asuntos locales r\u00e1pidamente y pasaron a suponer una amenaza a gran escala para el orden feudal.\u00a0A partir de\u00a01347, estas rebeliones se sincronizaron como respuestas globales del sistema a esta crisis hist\u00f3rica, ocasionando un colapso en la l\u00f3gica feudal del poder, la producci\u00f3n y la naturaleza.<\/p>\n<p>La peste\u00a0negra precipit\u00f3 grandes tensiones en un sistema ya sobrecargado hasta el l\u00edmite. Tras la plaga, Europa fue testigo de una lucha de clases encarnizada, de los pa\u00edses b\u00e1lticos a Iberia, de Londres a Florencia. Las autoridades feudales no pod\u00edan tolerar las reivindicaciones campesinas sobre la reducci\u00f3n de impuestos y la restauraci\u00f3n de los derechos consuetudinarios. Si\u00a0bien las monarqu\u00edas, bancos y aristocracias europeas no pod\u00edan\u00a0tolerar\u00a0dichas exigencias, tampoco podr\u00edan restaurar el\u00a0<i>statu quo<\/i>\u00a0ante\u00a0por mucho que lo intentaran. Como respuesta a la peste negra surgi\u00f3 una legislaci\u00f3n represiva con el objetivo de mantener una mano de obra barata mediante el control salarial o el vasallaje absoluto. De entre las legislaciones iniciales destacaron la Ordenanza y el Estatuto de los Trabajadores de Inglaterra, promulgadas ante la primera embestida de la plaga (1349-1351). Responder ante la epidemia del \u00c9bola dificultando la sindicalizaci\u00f3n ser\u00eda nuestro equivalente hoy en d\u00eda.<\/p>\n<p>Los arist\u00f3cratas europeos entendieron perfectamente las repercusiones laborales del cambio clim\u00e1tico y se afanaron por que todo siguiera como siempre. Pero fracasaron casi por completo: la servidumbre no se restableci\u00f3 en ning\u00fan lugar de Europa occidental ni central y los salarios y la calidad de vida de los campesinos y trabajadores urbanos mejoraron notablemente, lo suficiente como para compensar el declive del conjunto de la econom\u00eda. A pesar de que esto supusiera una bendici\u00f3n para la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n, el uno por ciento de Europa experiment\u00f3 una reducci\u00f3n de la parte del super\u00e1vit que le correspond\u00eda. El antiguo r\u00e9gimen se hab\u00eda desplomado y no hab\u00eda forma de arreglarlo.<\/p>\n<p>De esta fragmentaci\u00f3n estructural surgi\u00f3 el capitalismo. La aspiraci\u00f3n de las clases gobernantes no se limitaba a restaurar ese super\u00e1vit sino que tambi\u00e9n pretend\u00edan ampliarlo. No obstante, esa era una tarea m\u00e1s f\u00e1cil en la teor\u00eda que en la pr\u00e1ctica. El Este Asi\u00e1tico era m\u00e1s pr\u00f3spero porque, a pesar de que sus gobernantes tambi\u00e9n padecieron altibajos socioecol\u00f3gicos,\u00a0supieron\u00a0adaptarse a la inestabilidad, a la deforestaci\u00f3n y a la escasez de recursos en t\u00e9rminos tributarios. La aristocracia \u00edbera (de Portugal y Castilla, sobre todo) dio con una soluci\u00f3n que reinvent\u00f3 la relaci\u00f3n de los seres humanos para con el sistema vital. A finales del siglo XV, estos reinos y sus sociedades hab\u00edan combatido en la Reconquista, el conflicto centenario con las potencias musulmanas en la pen\u00ednsula, y su dependencia de los inversores italianos para financiar sus campa\u00f1as militares era enorme: Portugal y Castilla se hab\u00edan reconstruido a s\u00ed mismas mediante la guerra y la deuda.<\/p>\n<p>La deuda b\u00e9lica junto con la promesa de riqueza mediante\u00a0la\u00a0conquista alentaron las primeras invasiones al otro lado del Atl\u00e1ntico. La soluci\u00f3n a la deuda b\u00e9lica era provocar m\u00e1s guerras, con la recompensa de obtener beneficios coloniales en las nuevas fronteras. El mundo moderno naci\u00f3 a ra\u00edz de los intentos sistem\u00e1ticos de reparar las crisis en estos territorios y, por consiguiente, se produjo una transici\u00f3n hist\u00f3rica a una \u00e9poca que reinvent\u00f3 el super\u00e1vit en torno a una vor\u00e1gine de operaciones bancarias, esclavitud y exterminio.<\/p>\n<h3>La perspectiva de la ecolog\u00eda mundial<\/h3>\n<p>Nuestra visi\u00f3n del capitalismo forma parte de un concepto que denominamos ecolog\u00eda mundial y que se ha constituido en los \u00faltimos a\u00f1os como una forma de analizar detenidamente la historia de la humanidad en toda su extensi\u00f3n vital. En lugar de empezar con la separaci\u00f3n de los seres humanos de la estructura de la vida, nos planteamos la forma en que los humanos (y sus acuerdos sobre el poder y la violencia, el trabajo y la desigualdad) encajan en la naturaleza. El capitalismo no es solamente parte una ecolog\u00eda sino que en s\u00ed mismo conforma una ecolog\u00eda, en cuanto que entra\u00f1a un conjunto de relaciones que implican poder, capital y naturaleza. As\u00ed que cuando citamos\u00a0\u201cecolog\u00eda mundial\u201d\u00a0recurrimos a las antiguas tradiciones de sistemas mundiales para sostener que el capitalismo crea una ecolog\u00eda que se extiende por todo el planeta, cruzando\u00a0sus fronteras, e\u00a0impulsado por la ambici\u00f3n de una acumulaci\u00f3n desenfrenada.<\/p>\n<p>Por lo tanto, al mencionar la ecolog\u00eda mundial no estamos haciendo referencia a la\u00a0\u201cecolog\u00eda del mundo\u201d, sino que aludimos a un an\u00e1lisis que muestra\u00a0la manera en que las relaciones de poder, producci\u00f3n y reproducci\u00f3n act\u00faan en el marco de la vida. La noci\u00f3n de ecolog\u00eda mundial nos permite ver c\u00f3mo las relaciones violentas y explotadoras del mundo contempor\u00e1neo est\u00e1n arraigadas en cinco siglos de capitalismo, y c\u00f3mo estos mecanismos desiguales (incluso aquellos que hoy d\u00eda parecen atemporales y necesarios) se encuentran supeditados\u00a0a\u00a0una crisis sin precedentes. Es por ello que la ecolog\u00eda mundial ofrece algo m\u00e1s que una visi\u00f3n distinta del capitalismo, de la naturaleza y de las posibilidades futuras: ofrece una forma de ver c\u00f3mo los seres humanos moldean su entorno y como el entorno moldea los seres humanos a lo largo de la historia moderna.<\/p>\n<p>Todo esto abre el espacio necesario para que nos replanteemos que la manera en la que nos han educado a entender el cambio, ya sea ecol\u00f3gico, econ\u00f3mico o de cualquier otra \u00edndole, forma parte de las crisis actuales. Ese espacio es vital para comprender la relaci\u00f3n que existe entre denunciar y actuar en el mundo. Los movimientos por la justicia social llevan mucho tiempo insistiendo en la importancia\u00a0de\u00a0\u201cdesignar el sistema\u201d, porque el pensamiento, el lenguaje y la\u00a0emancipaci\u00f3n pol\u00edtica\u00a0se encuentran \u00edntimamente relacionados y son esenciales para el poder. La ecolog\u00eda mundial nos permite comprobar que hay conceptos como la naturaleza o la sociedad que damos por sentado y que resultan problem\u00e1ticos, no solo porque desdibujan la historia y vida reales, sino porque surgieron de la violencia de la pr\u00e1ctica colonial y capitalista.<\/p>\n<blockquote><p>Los movimientos por la justicia social llevan mucho tiempo insistiendo en la importancia\u00a0de\u00a0\u201cdesignar el sistema\u201d, porque el pensamiento, el lenguaje y la\u00a0emancipaci\u00f3n pol\u00edtica\u00a0se encuentran \u00edntimamente relacionados y son esenciales para el poder. La ecolog\u00eda mundial nos permite comprobar que hay conceptos como la naturaleza o la sociedad que damos por sentado y que resultan problem\u00e1ticos, no solo porque desdibujan la historia y vida reales, sino porque surgieron de la violencia de la pr\u00e1ctica colonial y capitalista.<\/p>\n<div class=\"compartir\">\n<div class=\"link-rs\">\n<div><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/blockquote>\n<p>Los conceptos modernos de\u00a0\u201cnaturaleza\u201d\u00a0y\u00a0\u201csociedad\u201d\u00a0nacieron en la Europa del siglo XVI. Estas nociones clave no solo se forjaron intr\u00ednsecamente vinculados a la expropiaci\u00f3n de los campesinos europeos y de las colonias sino que tambi\u00e9n fueron instrumentos de expropiaci\u00f3n y genocidio en s\u00ed mismos. La divisi\u00f3n entre naturaleza y sociedad era imprescindible en la nueva cosmolog\u00eda moderna en la que el espacio era plano, el tiempo, lineal y la naturaleza, externa. El hecho de que hoy en d\u00eda ignoremos esta sangrienta historia, en la que se incluye la exclusi\u00f3n de la mayor\u00eda de mujeres, pueblos ind\u00edgenas y africanos del conjunto de la humanidad a comienzos de la era moderna, corrobora la extraordinaria capacidad que tiene la modernidad de hacernos olvidar.<\/p>\n<p>Por lo tanto, la\u00a0ecolog\u00eda\u00a0mundial no invita solo a la reflexi\u00f3n sino tambi\u00e9n al recuerdo. Con demasiada frecuencia atribuimos la devastaci\u00f3n\u00a0capitalista\u00a0de la vida y el medio ambiente \u00fanicamente a la codicia econ\u00f3mica cuando la verdad es que gran parte del capitalismo no puede limitarse al \u00e1mbito de la econom\u00eda.\u00a0Al contrario de lo que propugna\u00a0la charlataner\u00eda neoliberal, los negocios y los mercados no son eficaces a la hora de llevar a cabo lo que hace que el capitalismo funcione. Las culturas, los Estados y los conglomerados cient\u00edficos deben esforzarse para hacer que los humanos sigan obedeciendo las normas de g\u00e9nero, raza y clase. Es necesario que se cartograf\u00eden y protejan las nuevas \u00e1reas geogr\u00e1ficas de recursos, que\u00a0las crecientes\u00a0deudas se reembolsen\u00a0y que se defienda la moneda. La ecolog\u00eda mundial ofrece una manera de identificar todo esto, de recordar (y retomar nuevamente)\u00a0la vida y el trabajo\u00a0de los seres humanos\u00a0y de\u00a0otras\u00a0modalidades enmarcadas en la estructura de la vida.<\/p>\n<h3>La otra vida de las cosas baratas<\/h3>\n<p>Hay esperanza en la ecolog\u00eda mundial. Reconocer los entramados de creaci\u00f3n de vida de los que depende el capitalismo tambi\u00e9n significa encontrar nuevas herramientas conceptuales con las que afrontar el Capitaloceno. Al tiempo que los movimientos de justicia social desarrollan estrategias para hacer frente a la crisis planetaria (y alternativas a la forma en que actualmente categorizamos la naturaleza), necesitamos considerar la reproducci\u00f3n creativa y ampliada de formas de vida democr\u00e1ticas.<\/p>\n<p>Es poco probable que un ecologismo d\u00e9bil consiga cambiar la situaci\u00f3n mientras su principal convicci\u00f3n se fundamente en un concepto hist\u00f3ricamente desastroso como es\u00a0el de la\u00a0firme\u00a0disociaci\u00f3n\u00a0del ser humano\u00a0y\u00a0la naturaleza. Desafortunadamente, gran parte de las pol\u00edticas de hoy d\u00eda asumen la transformaci\u00f3n del mundo en cosas baratas. Recordemos que la \u00faltima crisis financiera surgi\u00f3 tras derribar la frontera entre la banca\u00a0personal\u00a0y la banca de inversiones estadounidenses. La ley Glass-Steagal coloc\u00f3 esa barrera tras la Gran Depresi\u00f3n con el fin de impedir cualquier acuerdo futuro similar al que hab\u00eda provocado que la econom\u00eda global cayese en picado en los a\u00f1os 30. Los socialistas y comunistas estadounidenses hab\u00edan hecho campa\u00f1a a favor de la nacionalizaci\u00f3n de la banca y los partidarios del New Deal de Franklin Roosevelt presentaron la ley como una garant\u00eda de su compromiso. Cuando los manifestantes del siglo XXI exig\u00edan la restituci\u00f3n de la reforma Glass-Steagall, lo que estaban haciendo era exigir el cumplimiento de este compromiso, y no lo que se hab\u00eda\u00a0rendido\u00a0a una financiaci\u00f3n a bajo costo: vivienda digna.<\/p>\n<blockquote><p>Es poco probable que un ecologismo d\u00e9bil consiga cambiar la situaci\u00f3n mientras su principal convicci\u00f3n se fundamente en un concepto hist\u00f3ricamente desastroso como es\u00a0el de la\u00a0firme\u00a0disociaci\u00f3n\u00a0del ser humano\u00a0y\u00a0la naturaleza. Desafortunadamente, gran parte de las pol\u00edticas de hoy d\u00eda asumen la transformaci\u00f3n del mundo en cosas baratas.<\/p>\n<div class=\"compartir\">\n<div class=\"link-rs\">\n<div><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/blockquote>\n<p>De manera similar, la exigencia de los sindicatos estadounidenses de obtener 15 d\u00f3lares por cada hora de trabajo (reivindicaci\u00f3n que hemos apoyado) no perfila una gran visi\u00f3n del futuro laboral. \u00bfPor qu\u00e9 el futuro de los trabajadores del sector sanitario y alimenticio\u00a0reside en\u00a0un aumento salarial con el que apenas\u00a0tendr\u00edan\u00a0suficiente para subsistir? \u00bfPor qu\u00e9\u00a0demonios\u00a0el concepto de dignidad humana debe\u00a0vincularse al\u00a0trabajo duro? \u00bfY por qu\u00e9 seguimos reivindicando penuria en el trabajo y no\u00a0la oportunidad de contribuir a\u00a0un mundo\u00a0mejor? A pesar de la expansi\u00f3n del estado de bienestar\u00a0\u2013cuyos subsidios se han convertido en principal factor de crecimiento de los ingresos familiares estadounidenses, y que ya representaba el 20 % de\u00a0esos ingresos\u00a0en el a\u00f1o 2000\u2013, las\u00a0transferencias de fondos o beneficios\u00a0que lleva consigo no han\u00a0puesto fin a la carga laboral de las mujeres. \u00bfSeguro que el objetivo final de las reivindicaciones pol\u00edticas es reducir, recompensar y redistribuir las tareas dom\u00e9sticas?<\/p>\n<p>Necesitamos so\u00f1ar con un cambio m\u00e1s radical que el que nos ofrece la pol\u00edtica moderna. El combustible f\u00f3sil barato, por ejemplo, cuenta con el firme apoyo de gabinetes estrat\u00e9gicos de derechas desde la India a los Estados Unidos. Mientras los progresistas apuestan por un futuro fotovoltaico, tambi\u00e9n olvidan con excesiva facilidad\u00a0el sufrimiento humano inherente a la infraestructura minera de la que depende su alternativa. El movimiento por la justicia alimentaria ha mantenido una postura cordial\u00a0tanto\u00a0con los\u00a0partidarios de aumentar\u00a0el precio de la comida, ignorando\u00a0la pobreza, como con los que dise\u00f1an alternativas alimentarias que\u00a0hacen\u00a0posible que la pobreza persista, pero eso s\u00ed, con vitaminas a\u00f1adidas. Y, como es l\u00f3gico,\u00a0constatamos las sempiternas pol\u00edticas de\u00a0vidas baratas en el regreso\u00a0a\u00a0la supremac\u00eda\u00a0racial\u00a0en nombre de la \u201cprotecci\u00f3n de la naci\u00f3n\u201d desde Rusia a Sud\u00e1frica, pasando por Estados Unidos y China. Tampoco es que el futuro sea esperanzador: si observamos los resultados de las encuestas del Centro Nacional de Investigaci\u00f3n de\u00a0la\u00a0Opini\u00f3n de la Universidad de Chicago, el 35 % de las personas nacidas entre 1946 y 1965, los llamados\u00a0<i>baby boomers<\/i>, cree que los negros son m\u00e1s vagos\u00a0o\u00a0menos trabajadores que los blancos, y el 31 % de los\u00a0<i>millennials<\/i>\u00a0piensa lo mismo.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo que mantenemos un pesimismo equilibrado a nivel intelectual, encontramos una fuente de optimismo en\u00a0cuanto a compromiso pol\u00edtico, como en el\u00a0trabajo de organizaciones que contemplan una mayor versatilidad en las relaciones sociales. Muchos de estos grupos ya se\u00a0 est\u00e1n\u00a0enfrentando a estas cosas baratas: los sindicatos reivindican mayores salarios; los activistas del cambio clim\u00e1tico quieren reevaluar nuestra relaci\u00f3n en materia de energ\u00eda;\u00a0aquellos que hayan le\u00eddo la obra de Naomi Klein admitir\u00e1n que la situaci\u00f3n debe cambiar a\u00fan m\u00e1s; los defensores\u00a0de\u00a0la justicia alimentaria buscan cambiar lo que comemos y la manera en que lo cultivamos para que todo el mundo coma de forma saludable; los coordinadores de los empleados dom\u00e9sticos reclaman que la sociedad reconozca el trabajo que se realiza en los hogares y en los centros asistenciales; el movimiento\u00a0<i>Occupy<\/i>\u00a0exige que la deuda se cancele y\u00a0que los\u00a0amenazados con la ejecuci\u00f3n hipotecaria o la expulsi\u00f3n puedan permanecer en sus hogares; los ecologistas radicales pretenden cambiar la manera en que concebimos todas las formas de vida en la tierra y el movimiento\u00a0<i>Black Lives Matter<\/i>, los pueblos ind\u00edgenas y los activistas por los derechos de los inmigrantes reclaman igualdad y compensaci\u00f3n por la injusticia hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>Cada uno de estos movimientos podr\u00eda desencadenar una situaci\u00f3n cr\u00edtica. El capitalismo se ha visto forjado constantemente por la resistencia (levantamientos de esclavos, huelgas masivas, rebeliones anticoloniales pro-abolicionistas y organizaciones por los derechos de las mujeres y de los pueblos ind\u00edgenas) y ha logrado sobrevivir una y otra vez. Sin embargo, todos los movimientos actuales se encuentran conectados y juntos nos brindan un ant\u00eddoto contra el pesimismo.\u00a0El concepto de\u00a0ecolog\u00eda mundial puede ayudarnos a vincular unos con otros.<\/p>\n<p>No estamos presentando soluciones que nos hagan regresar al pasado. Estamos de acuerdo con Alice Walker cuando dice que \u201cel activismo es el alquiler que pago por vivir en el planeta\u201d y que si hay vida m\u00e1s all\u00e1 del capitalismo, esta se abrir\u00e1 paso mediante las luchas sociales en su propio terreno. No negamos que si las pol\u00edticas deben someterse a un proceso de transformaci\u00f3n, este debe comenzar al mismo nivel en\u00a0el\u00a0que\u00a0se encuentran\u00a0las personas. Pero no podemos finalizar con las mismas abstracciones que el capitalismo ha creado\u00a0sobre\u00a0la naturaleza, la sociedad y la econom\u00eda. Debemos encontrar un lenguaje y una pol\u00edtica para la nueva civilizaci\u00f3n, una forma de sobrevivir al cambio de estado al que la ecolog\u00eda del capitalismo nos ha abocado.<\/p>\n<p>Sopesar las injusticias de siglos de explotaci\u00f3n puede resacralizar las relaciones humanas dentro de la estructura de la vida. Si redistribuimos los cuidados, la tierra y el trabajo de manera que todos tengamos la oportunidad de contribuir a mejorar nuestras vidas y, con ello, la ecolog\u00eda que nos rodea, podremos revertir la violencia de la abstracci\u00f3n que el capitalismo nos obliga a llevar a cabo diariamente. Denominamos esta revelaci\u00f3n como \u201cecolog\u00eda de la reparaci\u00f3n\u201d y es nuestra forma de concebir la historia y el futuro, una pr\u00e1ctica y un compromiso con la igualdad y la renovaci\u00f3n de las relaciones humanas en el entramado vital.<\/p>\n<ul>\n<li>Art\u00edculo\u00a0<a href=\"https:\/\/roarmag.org\/magazine\/moore-patel-seven-cheap-things-capitalocene\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">original<\/a>\u00a0publicado en Roar Magazine<\/li>\n<li>Traducido por\u00a0<a href=\"https:\/\/www.guerrillatranslation.es\/traductores-y-editores\/lara-san-mames\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Lara San Mam\u00e9s<\/a>, editado por\u00a0<a href=\"https:\/\/www.guerrillatranslation.es\/traductores-y-editores\/susa-onate\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Susa O\u00f1ate<\/a><\/li>\n<li>Las fotograf\u00edas del art\u00edculo pertenecen a\u00a0<a href=\"https:\/\/unsplash.com\/@fikrirasyid?utm_source=unsplash&amp;utm_medium=referral&amp;utm_content=creditCopyText\">Fikri Rasyid<\/a>\u00a0y a\u00a0<a href=\"https:\/\/unsplash.com\/@miguel_pembo?utm_source=unsplash&amp;utm_medium=referral&amp;utm_content=creditCopyText\">Miguel Andrade<\/a>\u00a0y fueron obtenidas en\u00a0<a href=\"https:\/\/unsplash.com\/s\/photos\/nugget?utm_source=unsplash&amp;utm_medium=referral&amp;utm_content=creditCopyText\">Unsplash<\/a><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La crisis ecol\u00f3gica del mundo contempor\u00e1neo se ha gestado durante cinco siglos de desarrollo capitalista. 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