Economía Feminista

Descripción

La economía será solidaria si es feminista

La Economía Feminista (EF) comparte con la Economía Social y Solidaria (ESS) la reformulación conceptual de la economía que sitúa a las personas y su calidad de vida en el centro analítico y de toma de decisiones y ha sido pionera, junto con la economía ecológica, en proponer la sostenibilidad de la vida como nuevo paradigma de pensamiento económico transformador. Existen, por tanto, fuertes vínculos entre ambas corrientes que deben ser explorados con el objetivo de construir nuevas aportaciones teóricas que refuercen la economía crítica, pero también con el propósito de fortalecer las prácticas de las organizaciones y entidades de la ESS desde las aportaciones y miradas feministas para potenciar su capacidad transformadora. 

La sostenibilidad de la vida en las organizaciones de la ESS. Marta Monasterio. Pandora Mirabilia

La EF nos plantea que no podemos vivir de espaldas a dos dependencias materiales que hacen posible la vida: los límites físicos del planeta y los tiempos y tareas necesarios para sostener la vida en un sistema que la ataca por todas partes; esto es, asumir la ecodependencia y la interdependencia de nuestras vidas. Y, además, nos hace refleecon-femxionar sobre dimensiones inherentes al sistema hegemónico que la práctica de la ESS reproduce en espacios alternativos, como son, la división sexual del trabajo y la separación entre producción y reproducción. 

Pero ¿cómo pensamos en alternativas que sitúen la vida -en su sentido amplio en el centro en el marco de un sistema socioeconómico que pivota en torno a los mercados capitalistas heteropatriarcales? ¿cómo ponemos en valor otras formas de organizar la economía que no pasan exclusivamente por lo monetario? ¿Cómo damos reconocimiento político y socioeconómico a lo históricamente considerado como logístico o perteneciente al ámbito privado? ¿Qué podemos hacer para que se reconozcan todas las vidas? ¿Qué condiciones generamos para que la ESS sea una alternativa generalizable a la sociedad en su conjunto, que nos incluya a todas?

Y si la responsabilidad de sostener la vida debe dejar de ser una tarea feminizada, ¿cómo repartimos equitativamente la parte más material y concreta de los cuidados? ¿Cómo nos hacemos cargo de quienes no pueden hacerlo por si mismas? ¿qué papel juegan las diferentes estructuras (públicas, privadas, estatales, comunitarias)? ¿qué hacemos para sensibilizar a la sociedad en general sobre los cuidados como una responsabilidad colectiva que involucra a otras personas? 

La ESS debe posicionarse en todos estos debates y contribuir al proyecto feminista de construcción e sociedades no sexistas ni patriarcales porque no habrá propuesta alternativa que se construya sin transformar las relaciones de poder y desigualdad entre mujeres y hombres y porque la mejor receta para romper con la lógica capitalista para por recuperar la importancia de los cuerpos, los afectos y los cuidados. Son muchos los ámbitos en los que se puede y se debe trabajar para el despliegue de una Economía Solidaria y Feminista; desde el ámbito de las políticas públicas; desde la transversalización de la perspectiva feminista en lo interno de nuestras organizaciones y de nuestros proyectos; desde la generación de alianzas con el movimiento feminista, etc. 

Queremos destacar aquí algunos de los retos que tenemos identificados: 

ciuidadosRetos a nivel de articulación como movimiento, de organización interna, de construcción de discurso que se derivan del conflicto de ser herederas de la visión dicotómica de la vida que nos presenta el capitalismo.  El capitalismo heteropatriarcal nos presenta una estructura dicotómica con dos partes contrapuestas que mantienen una relación jerárquica entre sí y que, además, están sexuadas: la esfera de lo público, del mundo del trabajo donde predomina una lógica de acumulación y que están asociadas a la masculinidad y, por otro lado, las esferas encargadas de asumir la responsabilidad de sostener la vida y que se asocian a la feminidad. Las esferas feminizadas se ponen al servicio de las masculinizadas (movidas por lógicas de acumulación)

En este sentido, a veces tenemos una lectura muy productivista de la ESS. Así ocurre en proyectos como el Mercado Social que, si bien es muy potente en todo lo que tiene que ver con la articulación de la esfera productiva, todo lo asociado a la esfera reproductiva no entra en el discurso y, muchas veces, ni se tiene en cuenta a nivel operativo. El Mercado Social está trabajando por incorporar estas perspectivas y, aunque hemos avanzado, sobre todo en lo simbólico, queda mucho por hacer. 

El reto de transformar nuestras organizaciones. Hemos avanzado mucho en lo simbólico y esto tiene el peligro de que parezca que ya tenemos el tema superado pero la práctica diaria nos pone sobre la pista de las cosas que, todavía, no hemos superado. Las organizaciones, todas ellas, están atravesadas por lógicas patriarcales. En este sentido, es en la vida diaria de las organizaciones y en los procesos de trabajo donde se materializan de manera más evidente las relaciones de desigualdad. La forma en que organizamos nuestros procesos de trabajo y el reparto de responsabilidades no escapa a la lógica mercantilistas ni productivista ni a la fragmentación entre la producción y la reproducción o a la división sexual del trabajo. Construir organizaciones habitables desde la perspectiva feminista remueve y transforma la propia forma de definir y entender nuestros modelos de trabajo. 

Existen experiencias de la ESS que están avanzando en la articulación de las esferas productivas/reproductivas y en la construcción de organizaciones y equipos de trabajo desde miradas no patriarcales, pero como movimiento no las visibilizamos y no les damos suficiente importancia en términos políticos. 

El paradigma de la sostenibilidad de la vida nos ofrece un marco en el que poder iniciar estos procesos de cambio organizacional, sin embargo, no es fácil de aterrizar en las organizaciones. El paradigma de la sostenibilidad de la vida no es fácil de definir y tiene un carácter multidimensional que engloba varias y diversas sostenibilidades interrelacionadas entre sí: ecológica, humana, social… ¿cómo materializamos esta propuesta en las organizaciones de la ESS? ¿Cómo construimos organizaciones no patriarcales que pongan la vida y sus cuidados en el centro? ¿con qué herramientas contamos para su observación y análisis? Ir construyendo diversas respuestas a estas cuestiones es uno de los retos que tenemos que abordar desde la ESS y que implica cuestionar no solo nuestras formas de trabajo sino, también, nuestras formas de participación y tomad de decisiones, la comunicación, nuestras políticas y proyectos, nuestros valores y cultura organizacional, modelos de liderazgo…

economia y cuidados

Publicaciones de interés sobre ECONOMÍA FEMINISTA y Economía Social y Solidaria.

 

Herramientas para la introducción la perspectiva feminista en la práctica económica y organizativa

ColaBoraBora (2018): Soste[vida]vilidad: una guía para el emprendimiento con la vida en el centro. ColaBoraBora y Quinta Ola, Bilbao, 2018.

VIADERO, M., IBARRONDO, A. y A. ARCOS: FEM_CHECK, una lista de verificación feminista con manual de uso. Emaús Fundación Social, Donostia, 2018.

Otros recursos en economiasolidaria.org

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