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	<title>carro de combate archivos - economiasolidaria.org</title>
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	<description>El portal de la Economía Solidaria</description>
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	<title>carro de combate archivos - economiasolidaria.org</title>
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		<title>Nace LINEC, el Laboratorio de Investigación Ecosocial sobre Consumo</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/eu/noticias/nace-linec-el-laboratorio-de-investigacion-ecosocial-sobre-consumo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 26 Jun 2025 16:43:52 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[carro de combate]]></category>
		<category><![CDATA[consultoría]]></category>
		<category><![CDATA[Consumo responsable]]></category>
		<category><![CDATA[Investigación]]></category>
		<category><![CDATA[Laboratorio]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="805" height="480" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2025/06/linec-carro-combate-consumo.png" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" fetchpriority="high" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2025/06/linec-carro-combate-consumo.png 805w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2025/06/linec-carro-combate-consumo-480x286.png 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 805px, 100vw" /></figure>El proyecto periodístico Carro de Combate ha anunciado la creación del Laboratorio de Investigación Ecosocial sobre Consumo (LINEC).]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="805" height="480" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2025/06/linec-carro-combate-consumo.png" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2025/06/linec-carro-combate-consumo.png 805w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2025/06/linec-carro-combate-consumo-480x286.png 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 805px, 100vw" /></figure><p>El proyecto periodístico <strong>Carro de Combate</strong> ha anunciado la creación del <strong>Laboratorio de Investigación Ecosocial sobre Consumo (LINEC)</strong>, una nueva etapa en su trayectoria que amplía su enfoque hacia áreas como la <strong>consultoría, la formación y la investigación especializada</strong> para otras organizaciones.</p>
<p>LINEC nace con el objetivo de mantener el espíritu crítico y riguroso que ha caracterizado a Carro de Combate, pero con una perspectiva más amplia y transversal. Su misión continúa siendo la de ofrecer información fiable sobre los impactos sociales y ambientales del consumo, no solo para la ciudadanía, sino también para instituciones y entidades interesadas en construir alternativas más justas y sostenibles.</p>
<p>Aunque se amplía el alcance del trabajo, <strong>Carro de Combate seguirá existiendo</strong> como marca periodística, manteniendo su labor divulgativa mediante artículos y nuevos formatos como una serie de pódcast actualmente en desarrollo.</p>
<p>Este nuevo laboratorio busca visibilizar toda la cadena de impactos asociada a productos y servicios —desde la extracción de materias primas hasta su desecho— y cómo esta afecta al medioambiente, los derechos humanos y la justicia social.</p>
<p>Más información sobre esta nueva iniciativa está disponible en la <a href="https://laboratoriodeconsumo.com/" target="_blank" rel="noopener">página web de LINEC</a> y en su<a href="https://bsky.app/profile/laboratorioconsumo.bsky.social" target="_blank" rel="noopener"> perfil de BlueSky</a>. El proyecto sigue siendo posible gracias al apoyo de sus mecenas, y se anima a quienes lo deseen a sumarse como colaboradores.</p>
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		<title>Vuelve el Anuario de Consumo Crítico</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/eu/noticias/vuelve-el-anuario-de-consumo-critico/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 03 Sep 2024 10:09:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[anuario]]></category>
		<category><![CDATA[carro de combate]]></category>
		<category><![CDATA[Sin categorizar]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="800" height="472" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/09/anuario_consumo_critico.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/09/anuario_consumo_critico.jpg 800w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/09/anuario_consumo_critico-480x283.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 800px, 100vw" /></figure>El Anuario de Consumo Crítico de Carro de Combate vuelve un año más. Ya han empezado a trabajar en la nueva edición de esta publicación que repasa las principales noticias del año relacionadas con el consumo y que las analiza desde una perspectiva social y medioambiental. Así lo cuentan desde Carro de Combate]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="800" height="472" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/09/anuario_consumo_critico.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/09/anuario_consumo_critico.jpg 800w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/09/anuario_consumo_critico-480x283.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 800px, 100vw" /></figure><p>Esta nueva edición llega con varias novedades. La primera es que NO vamos a financiarlo a través de crowdfunding, como hicimos el año pasado, sino que vamos a hacer un <strong>sistema de pre-reservas</strong>, en el que durante las primeras semanas será más barato conseguir una copia.</p>
<p>Así, hasta el <strong>próximo 5 de septiembre</strong>, puedes reservar <strong>tu copia</strong> y llevarte además un <strong>mecenazgo anual por sólo 25 €</strong>. Si tu mecenazgo está ahora mismo activo, lo renovaremos cuando caduque el actual.</p>
<p>Después de esa fecha, habrá un <strong>segundo periodo de mecenazgo a precio reducido</strong>, hasta el <strong>30 de septiembre</strong>, en el que la copia y el mecenazgo costarán 30 €. Luego, el precio subirá a 40€.</p>
<p>También podrás comprar sólo la copia. Hasta el mismo 5 de septiembre, el precio será de 18€ y te regalaremos los gastos de envío. Después de esa fecha, los gastos de envío (3€) se añadirán al precio.</p>
<p>Esto supone una apuesta por nuestra parte, pero también un riesgo. Por ello, para que salga bien, necesitamos al menos el apoyo de 600 mecenas. ¿Te unes? 👇</p>
<p>👉 <a href="https://www.carrodecombate.com/reserva-anuario-con-mecenazgo/" target="_blank" rel="noopener">Reserva tu copia con mecenazgo</a></p>
<p>👉 <a href="https://www.carrodecombate.com/reserva-anuario/" target="_blank" rel="noopener">Reserva sólo tu copia</a></p>
<p>La segunda novedad es que este año el Anuario de Consumo Crítico llegará mucho antes y estará disponible a finales de 2024. Como siempre, os mantendremos informadas de todo el proceso, pero al no hacer crowdfunding, podemos concentrar todas nuestras fuerzas en sacar adelante el anuario antes de que termine el año.</p>
<p><strong>¿Por qué desbordadas?</strong></p>
<p>Desbordadas. Este año le hemos puesto título al Anuario (¡otra novedad!). Para nosotras, ese es el término que mejor define lo que ha sido el año. Después de la calma de la pandemia, todo se ha acelerado hasta tal punto que somos ya incapaces de gestionar muchos de los impactos de nuestro acelerado modo de vida. Esos desbordamientos se han hecho sobre todo palpables en el sector del turismo, al que vamos a dedicar un dossier especial en el anuario (sí, los dossiers son otra novedad 😉).</p>
<p>Pero también en la contaminación por pellets en Galicia a principios de año, en la proliferación de centros de datos, en los residuos textiles cada vez mayores o en el creciente desperdicio alimentario. Serán temas que incluiremos en el Anuario junto a muchos otros que han sido actualidad este año.</p>
<p><strong>¿Por qué un sistema de pre-reserva?</strong></p>
<p>Quizá ya sepas que el precio de impresión por cada copia se reduce drásticamente con las tiradas grandes. Eso puede ser una tentación para tirar muchas copias y luego intentar vender el máximo número posible. Pero eso puede salir mal, y acabar con cientos de copias sobrantes que hay que regalar o tirar.</p>
<p>El año pasado ya decidimos que no queríamos que pasara eso y sólo imprimimos el número de copias que habían sido reservadas en el crowdfunding, más un pequeño margen adicional por si hubiera problemas con las entregas o similares.</p>
<p>Este año, como no hacemos crowdfunding, hemos pensando en un sistema para calcular el número de copias que vamos a imprimir:  las pre-reservas. Y para animaros a reservar cuanto antes (y que a nosotras nos resulte más fácil ir calculando costes), hemos hecho este sistema escalado en el que será más barato cuanto antes lo reserves.</p>
<p class="last-child">Así que no esperes más y <a href="https://www.carrodecombate.com/reserva-anuario-con-mecenazgo/" target="_blank" rel="noopener">reserva ya tu copia</a> 💪</p>
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		<item>
		<title>Abriendo el melón de Brasil que llega a España: el dulce monocultivo que amarga muchas vidas</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/eu/noticias/abriendo-el-melon-de-brasil-que-llega-a-espana-el-dulce-monocultivo-que-amarga-muchas-vidas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 22 May 2024 08:24:07 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[carro de combate]]></category>
		<category><![CDATA[sistema agroalimentario]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="2560" height="1920" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/05/melones_carrodecombate_rosamtristan.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/05/melones_carrodecombate_rosamtristan.jpg 2560w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/05/melones_carrodecombate_rosamtristan-1280x960.jpg 1280w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/05/melones_carrodecombate_rosamtristan-980x735.jpg 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/05/melones_carrodecombate_rosamtristan-480x360.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 2560px, 100vw" /></figure>Está a punto de comenzar la temporada de melones. Y sin embargo, los supermercados españoles han estado inundados de esta fruta durante todo el invierno. ¿Dé dónde procede y qué impactos tiene? Un artículo de Rosa M. Tristán en Carro de Combate]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="2560" height="1920" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/05/melones_carrodecombate_rosamtristan.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/05/melones_carrodecombate_rosamtristan.jpg 2560w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/05/melones_carrodecombate_rosamtristan-1280x960.jpg 1280w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/05/melones_carrodecombate_rosamtristan-980x735.jpg 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/05/melones_carrodecombate_rosamtristan-480x360.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 2560px, 100vw" /></figure><p>Supermercados españoles han estado este invierno inundados de melones. La fruta del verano se vendía en enero. Y no eran de Villaconejos (Madrid), un lugar de referencia nacional. La mayoría proceden de Brasil y su venta coincidió con las protestas de miles de agricultores españoles por toda la geografía nacional. Las importaciones de esta fruta típica, de la que España es el mayor productor y consumidor de toda Europa, ascendieron hasta noviembre del 2023 a 125.000 toneladas, según los datos de importación de España de la consultora Volza, y fueron importados por 222 empresas de 185 proveedores diferentes. La cuestión es: ¿qué sucede en aquellos lugares donde se cultiva en enero y cómo llega hasta nuestras estanterías? ¿A qué coste social y ambiental?</p>
<p>Para encontrar respuestas hay que recurrir a historias como la del agricultor Francisco Edilson Neto, de 65 años, ex presidente del Sindicato de Trabajadores Rurales de Apodi, en el estado brasileño de Rio Grande do Norte, quien, en declaraciones publicadas en su país, dice sin ambages: “El melón consiguió destruir los sueños de mucha gente”. Neto recuerda en un medio local, <em>Ojo e Trigo</em>, que él cultivaba de forma agroecológica un cultivo típico en su región, el arroz rojo, además de frijoles, verduras y algunas frutas que le permitían mantener a su familia vendiendo el sobrante en ferias en la ciudad cercana. Pero ya hace algún tiempo que este panorama cambió drásticamente.</p>
<p>Datos de 2023 apuntan que hasta el 41% de los melones brasileños de exportación llegan a territorio español, el país que más los demanda, seguido a cierta distancia por  los Países Bajos. Todo indica que las sequías en España del pasado año están detrás de las razones por las que ya desde el verano se empezaron a consumir melones brasileños, que también llegaron a Holanda y Reino Unido, como reflejan las estadísticas de la Secretaría Comercio Exterior, ante la mala cosecha peninsular, una demanda que se ha prolongado hasta nuestros días.</p>
<p>En los últimos años, el melón (y en menor medida, la sandía) ha sido la fruta más exportada por Brasil, sólo por detrás de los mangos del Valle de São Francisco. Los principales destinos son la Unión Europea, Reino Unido y Estados Unidos, mercados ya consolidados para las frutas brasileñas, que han emepzadoahora a llegar al mercado chino.</p>
<p>Haciendo historia, fue el gobierno de Bolsonaro el que apostó con fuerza por ampliar este mercado hacia el país asiático porque vislumbraba que el tratado de Mercosur con la UE iba a tener tropiezos, como está sucediendo. A los reparos de Francia a este acuerdo comercial, se han sumado ahora las de agricultores de toda la Unión Europea, poco conformes con un aumento de la ya dura competencia de ultramar. De hecho,  España es uno de los focos -no el único- que han tenido las protestas. Pero los impactos no sólo son para los productores en Europa, que ven cómo se desestacionalizan productos, y caen los precios con importaciones que tienen menos regulaciones ambientales. También se generan daños en los territorios brasileños que antaño estaban ocupados por pequeños agricultores como Neto, que hacían agroecología con cultivos para su subsistencia y ahora ven sometidos sus territorios a un fuerte estrés hídrico.</p>
<p>En el estado de Rio Grande do Norte, donde antes cultivaban su típico arroz rojo, alubias o verduras, ahora solo se vislumbran inmensos melonares que han ido secando y contaminando la tierra a base de pesticidas. Sobre todo, en la gran meseta que es la Chapada de Apodi, entre ese estado y el de Ceara, donde la llegada de la gran agroinduistria frutícola a finales de la década de 1990 convirtió a los campesinos en obreros. La complicada disponibilidad de agua en lo que es un ecosistema semiárido, Neto recuerda que convirtió su territorio en un campo de batalla entre las grandes empresas y la forma en la que las comunidades campesinas locales gestionaba sus recursos naturales, que se consideraba atrasada. Perdieron las segundas.</p>
<p>Más recientemente, el acuerdo comercial de Bolsonaro, en 2019, con el presidente chino Xi Jinping , que incluía la exportación de esta fruta, no hizo sino aumentar las perspectivas de un negocio para el que las grandes multinacionales ya habían hecho sus cuentas. El sector ya auguraba que el nuevo mercado requeriría duplicar las 20.000 hectáreas que ese año se dedicaban a melonares. Tres años después, ya enviaban a China unos 200 millones de toneladas. Al mismo tiempo, siguen exportando a Europa. De hecho, en noviembre de 2023, la empresa líder del sector, Agrícola Famosa, anunció que había arrendado seis barcos completos para exportar sus productos a la UE. En 2023, sus responsables esperaban ganar un 20% más que el año anterior. Se calcula que 400 contenedores salen cargados de fruta cada semana desde sus instalaciones para ser embarcados.</p>
<p>Los impactos ambientales no solo están en el uso del agua, en un país donde hasta la Amazonía está siendo afectada por falta de lluvias, sino que detrás de esa elevada productividad brasileña se esconde un masivo uso de pesticidas peligrosos en sus monocultivos para evitar plagas. Así lo puso en evidencia una denuncia de la ONG Greenpeace en 2021, tras realizarse estudios de laboratorio. Bolsonaro aprobó hasta 262 nuevos tipos de pesticidas, «un ritmo nunca antes visto», en palabras de Larissa Bombardi, autora del <em>Atlas del uso de pesticidas en Brasil</em>. Lo más grave, explica la especialista de la Universidad de São Paulo (USP), es que “aproximadamente un tercio de ellos incluyen alguna sustancia prohibida por la UE”. Entre los ingredientes más destacados utilizados en Brasil, y vetados en Europa desde hace más de 15 años, están el acefato y la atracina. La llegada de Lula da Silva no ha cambiado el panorama: se siguen permitiendo productos en Brasil que no son tolerables en el consumo comunitario por sus perjuicios para la salud.</p>
<p>Esta contaminación, además, afecta a la salud de quienes viven cerca de las fincas. En Apodi, cuando se acerca la temporada de cosechar melones, los vecinos empiezan a sentir la nariz ardiendo, sobre todo por las noches, cuando esparcen con fumigaciones aéreas, como con piriproxifeno, un plaguicida también prohibido en el mercado comunitario europeo. La oposición a estas prácticas ya tiene una víctima mortal: en abril de 2010, el líder ambiental José Maria Filho, más conocido como Zé Maria do Tomé, fue asesinado con más de 20 disparos a quemarropa cerca de su casa, en la comunidad de Tomé, en Limoeiro do Norte, Ceará. Se había destacado en la lucha contra estas prácticas. El crimen generó un movimiento de resistencia en Chapada do Apori que culminó con la ocupación de unos terrenos y la creación del Campamento Ze María do Tomé, en 2014, que continúa activo -con apoyo del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra- y agrupa a decenas de pequeños agricultores en lucha contra las expropiaciones de las que son objeto y denunciando las condiciones de vida que genera el agronegocio.</p>
<h3>Paisajes tóxicos por los pesticidas</h3>
<p>La periodista Mariana Acosta visitó la zona recogiendo testimonios que revelan estos problemas. Entre ellos destaca el de un campesino que vive a 200 metros de una de ellas y que, también por temor a posibles represalias, ocultó su identidad. Posee unos animales domésticos y unas colmenas, dado que la miel original de Apodi era otro de los productos estrella en la región. “Ya no podemos estar al aire libre por la noche, cuando se hacen las purgas. En lugar de aire, sentimos el polvo con veneno”, le aseguraba. “Y las abejas también fallan. Antes eran fuertes y producían mucho, pero ahora no, necesitan mucho esfuerzo para recuperarse”, le comentaba.</p>
<p>De hecho, también el cultivo de melones a gran escala precisa de estos pequeños insectos para su polinización y es por ello que la empresa Agrícola Famosa tiene más de 6.500 colmenas, pero no son como las propias de ese territorio, sino de una especie que ha sido introducida y es fruto del cruce de especies africanas y europeas. Producen a la empresa una miel que les sirve para hacer mermeladas aprovechando los melones que, por sus características o imperfecciones, no pueden ser destinados a la exportación.</p>
<p>Leandro Vieira Cavalcante, experto de la Universidad de Rio Grande do Norte, en un informe sobre esta fruta denuncia que el monocultivo tiene un grave impacto social, al destruir el tejido agrícola local, con una apropiación de tierras que no cesa. “El papel hegemónico de las agroindustrias transforman la tierra en un territorio corporativo en manos de pocas empresas en el que son ellas las que imponen sus reglas e imposiciones”. Es un territorio que en esa zona cubre todo el área entre los valles de los ríos Apodi-Mossoró y Jaguaribe y hasta Chapada do Apodi. Sólo de allí sale el 70% del total de melón producido en Brasil en 2020.  Otros lugares dedicados a melonares están en Bahía, Pernambuco y Piauí. Producen 600.000 toneladas de melón y sandía y cada kilo supone unos 200 litros de agua de consumo, menos que otros frutos, pero que sumados en intensivo es un volumen descomunal.</p>
<p>Dada la falta de lluvias, son los acuíferos que hay debajo los que se están aprovechando para aumentar esa productividad, hipotecando por un lado el futuro, contaminando los sobrantes y, en general, generando un conflicto con las comunidades en las que aún se mantienen algunos cultivos tradicionales o aquellas que decidieron también dedicarse a estas frutas a ver si sacaban algún rendimiento, a menor escala, pero que han comprobado que no pueden competir con las grandes agroindustrias porque no tienen los recursos necesarios para invertir en tecnología. “Algunos -relatan campesinos a través del Sindicato de Trabajadores Rurales, que prefieren no figurar con su nombre – fuimos al Banco Nordeste a pedir un préstamo para dedicarnos también a los melones, dado que los veíamos crecer por todos los lados. Pero aquello no funcionó y se acabó dividiendo a la comunidad porque se generaron deudas de las que duran años. Nos dijeron que la agricultura ecológica y a escala comunitaria era algo atrasado y que mejor nos dedicáramos a trabajar en las compañías grandes”, recuerdan. Parte del fracaso se debió a que cuanto mayor es la profundidad a la que está el agua subterránea, más caro resulta explorar un pozo, algo del orden de algunos millones de reales brasileños. Luego, llevar este agua hasta el riego también requería una inversión, dado que el bombeo depende de la electricidad.</p>
<p>Enfrente, este campesinado local tiene a auténticos gigantes, como la mencionada Agrícola Famosa, que posee en cultivo más de 30.000 hectáreas en 16 fincas, seis veces más que cuando empezó su actividad en 1995, cuando fue fundada por el abogado Luis Roberto Barcelos, perteneciente a una familia que ya estaba en el agronegocio en el interior de São Paulo, y por Carlos Porro. Empezaron como intermediarios, pero pronto lograron comprar algunas fincas en Icapuí.</p>
<p>De cada diez melones que produce la empresa, siete se destinan al mercado internacional. En 2021, ya tenía sede en el Reino Unido, Melon &amp; Co, y se asoció con el gigante valenciano Citri &amp; Co, la mayor empresa productora y proveedora de cítricos y frutas de hueso de Europa. En marzo de ese año se oficializaba la alianza y Carlos Blanc, CEO de Citri &amp; Co, daba la bienvenida a los brasileños con estas palabras: “Ambos compartimos una visión estratégica común: ser un especialista verticalmente integrado para ofrecer fruta fresca de la máxima calidad a nuestros clientes en las categorías de fruta más relevantes para ellos. Además, nos une un fuerte legado y arraigo familiar basado en los mismos valores, visión de negocio y compromiso con la sociedad, promoviendo el desarrollo de nuestras comunidades locales”. Por su parte, Porro destacaba que trabajarían “conjuntamente para impulsar sinergias positivas que aceleren nuestros planes de crecimiento”.</p>
<h3>Melones que secan el entorno</h3>
<p>La expansión no es solo cuestión de hectáreas, sino en pozos: en solo ocho años, Agrícola Famosa pasó de cuatro a 21 pozos profundos, los que tienen entre 400 y 800 metros de profundidad, a los que hay que sumar los que llegan a los 400 metros, que se ha más que duplicado: de 250 a 582. Son datos facilitados por la propia empresa.</p>
<p>En el estado de Ceará, esta empresa es de los más grandes consumidores de agua, habiendo sido autorizada a utilizar casi 10 millones de metros cúbicos, según el cálculo efectuado por el geógrafo Diego Gadelha, investigador y profesor del Instituto Federal de Ceará, que ha llegado a esa conclusión a partir de subvenciones otorgadas por el gobierno estatal.  “Aquí, el tamaño del terreno no significa mayor uso de agua. El criterio más importante es la intensidad de su uso”, explica. Es una dinámica de denomina “agrohidronegocio”, concepto que caracteriza el  <em>modus operandi</em>  de los grandes fruticultores. “Para que se hagan una idea, 10 millones de metros cúbicos serían suficientes para abastecer a los 244.000 habitantes de Chapada do Apodi con 110 litros de agua al día, la cantidad mínima recomendada para el consumo y la higiene, según la Organización Mundial de la Salud”, añade.</p>
<p>La alarma de que el agua no era eterna surgió a raíz de la larga sequía que, desde 2012 y durante ocho años, afectó a Ceará. De hecho, hay noticias de que el acuífero no ha vuelto a recargarse desde entonces al mismo ritmo al que los monocultivos de melones y sandías extraen su recurso. Y no es previsible que, en un contexto de cambio climático, el déficit actual se revierta si coincide con los planes de expansión en el horizonte ante la demanda europea y china.</p>
<p>Para el ingeniero agrónomo Josivan Barbosa, profesor y ex decano de la Universidad Federal Rural del Semiárido, que ha seguido de cerca la trayectoria de la agricultura de regadío, el anunciado aumento de la producción de melones es una declaración “más en el terreno político que real, porque no hay agua”. En una entrevista en el medio mencionado señalaba que para aumentar las exportaciones haría falta poner en cultivo otras 10.000 hectáreas, que no se podrían regar. No es algo que parece preocupar a las empresas, que inundan los supermercados españoles de estas frutas fuera de temporada, generando una demanda que no existía. El agroempresario Barcelos es el presidente de la nueva Red Nacional de Regantes.</p>
<p>No conviene olvidar el aspecto laboral, argumento fundamental para quienes se dedican a este sector. En los picos de cosecha, sólo Agrícola Famosa contrata a unos 9.000 trabajadores, pero en el sector no es un trabajo continuo, sino solo en determinados momentos, de temporeros, de forma que, si bien generan empleo, parte del año se obliga a las familias con otros ingresos. El portal brasileño Salario señala que, en 2024, el sueldo medio en la llamada ‘cultura del melón’ en Brasil ronda los 250 euros al mes, con un máximo de 335 euros. El salario mínimo está en 236 euros.</p>
<p>Todo ello no es ajeno a cómo una España que está pasando de semi-árida a árida, no sólo está perdiendo cuota en el mercado europeo, sino también en el local. Pese a que genera más que suficiente para el consumo interno, el aumento de las importaciones, en este caso desde Brasil, a precios que no se corresponden con el coste que tiene su monocultivo y su transporte desde una distancia de unos 6.500 kilómetros, son una dura competencia. Un melón por abrir que esconde que no nos son ajenas.</p>
<p>Foto: Rosa M. Tristán</p>
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		<title>Flores sostenibles para el Día de la Madre</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/eu/noticias/flores-sostenibles-para-el-dia-de-la-madre/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 30 Apr 2024 08:30:03 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[carro de combate]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="1024" height="1003" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/05/flores_carrodecombate.png" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/05/flores_carrodecombate.png 1024w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/05/flores_carrodecombate-980x960.png 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/05/flores_carrodecombate-480x470.png 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw" /></figure>Con motivo de esta próxima fecha, Carro de Combate publica un directorio de flores sostenibles en el Estado español]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="1024" height="1003" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/05/flores_carrodecombate.png" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/05/flores_carrodecombate.png 1024w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/05/flores_carrodecombate-980x960.png 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/05/flores_carrodecombate-480x470.png 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw" /></figure><p>Se acerca un año más el Día de la Madre y las floristerías ya están preparando los miles de ramos que se regalarán este domingo. El Día de la Madre representa un 10% de las ventas anuales de flores en España, uno de los mayores picos de consumo del año junto a San Valentín y el Día de Todos los Santos.</p>
<p>Pero comprar flores nacionales para este día en una floristería tradicional es una prueba casi imposible, ya que el 80% de la flor cortada que se comercializa en España es de importación y sólo el 20% es de origen nacional, según la Asociación Española de Floristas.</p>
<p>La mayoría, un 50%, procede de Países Bajos, un país que se ha especializado no sólo en la producción de este cultivo, sino también en la intermediación de flores llegadas de todo el mundo. Se calcula que aproximadamente <a href="https://www.visitaalsmeer.nl/en/facts-flower-auction-aalsmeer/" target="_blank" rel="noopener">el 60% de las flores a nivel global</a> pasan por las lonjas de los Países Bajos, siendo la principal la de Alsmeer. Entre los países no comunitarios, de los que se <a href="https://www.mapa.gob.es/es/agricultura/temas/producciones-agricolas/cifrasdelsectorfloresyplantas2021actualizadoaseptiembre2022_tcm30-628781.pdf" target="_blank" rel="noopener">importaron 482,900 toneladas en 2021</a>, destacan Kenia, Ecuador, Etiopía y Colombia. Los impactos sociales y medioambientales de este negocio ya los <a href="https://www.carrodecombate.com/2021/02/12/que-el-amor-no-te-ciegue-una-radiografia-del-consumo-en-san-valentin/" target="_blank" rel="noopener">hemos contado en más de una ocasión</a>.</p>
<p>Y sin embargo, no es que España no tenga capacidad productiva. España es el quinto productor de flores de la Unión Europea, con un 8% de la producción, y la llamada horticultura ornamental representa un 3,2% de la producción vegetal final (PVF), con una superficie cultivada que asciende a aproximadamente 4.500 Ha., <a href="https://www.fepex.es/ext/sector-flores-plantas-vivas.aspx" target="_blank" rel="noopener">según la Federación Española de Asociaciones de Productores Exportadores de Frutas, Hortalizas, Flores y Plantas vivas (FEPEX</a>). La producción se centra en rosas y los claveles que juntas suponen un 50% de la producción nacional. Buena parte de esta producción se exporta, con un valor que ha ido en constante crecimiento durante los últimos años hasta superar <a href="https://www.mapa.gob.es/es/agricultura/temas/producciones-agricolas/cifrasdelsectorfloresyplantas2021actualizadoaseptiembre2022_tcm30-628781.pdf" target="_blank" rel="noopener">los 12.000 millones de euros en 2021</a>, frente a los poco más de 9.000 millones de € en importaciones.</p>
<p>La mayor parte de esta producción es además intensiva y en ella se usa una gran cantidad de fitosanitarios. De nuevo, si encontrar flores nacionales en las floristerías es difícil, que sean sostenibles es prácticamente imposible.</p>
<p>Pero existen. Por ello, hemos recogido una lista de iniciativas de cultivo local y sostenible en España para que este Día de la Madre sepas dónde encontrar un ramo de kilómetro cero. Como siempre que hacemos estos directorios, están abiertos a que nos hagáis llegar vuestras sugerencias de iniciativas que no estén incluidas a través de los comentarios.</p>
<p>ANDALUCÍA<br />
🌺<a href="https://hermisenda.com/" target="_blank" rel="noopener"> Hermisenda</a>: Huerta natural que, además de flores, tienen hortalizas y verduras. En Córdoba</p>
<p>BALEARES<br />
🌺<a href="https://www.instagram.com/florsdespouvell/" target="_blank" rel="noopener"> Flors des pouvell</a>: proyectos de flores sostenibles en Mallorca<br />
🌺<a href="https://www.instagram.com/florando.ando/" target="_blank" rel="noopener"> Florando.ando</a>: diseñadora floral que cultiva sus propias flores ecológica en Ibiza</p>
<p>CANARIAS<br />
🌺<a href="https://floresiendom.com/" target="_blank" rel="noopener"> Floresiendom</a>: proyecto familiar que cultiva flores ecológicas en Tenerife.<br />
🌺<a href="https://www.instagram.com/eljardindeirene7/" target="_blank" rel="noopener"> @eljardindeirene7</a>: Agricultura ecológica Gran Canaria de flores y hortalizas</p>
<p>CANTABRIA<br />
🌺<a href="https://elsalaborda.com/" target="_blank" rel="noopener"> Elsa Laborda</a>: Artesanía floral y cultivo de flores en Cantabria<br />
🌺<a href="https://tarruco.pod.coop/1345/products" target="_blank" rel="noopener"> Tarruco Agricultura Ecológica</a>: Producción y venta online de verdura, flor y fruta ecológicas.</p>
<p>CASTILLA LA MANCHA<br />
🌺<a href="http://www.rdelafuente.es/" target="_blank" rel="noopener"> R De la Fuente</a>: Flores cultivadas en Guadalajara que se reparten en Madrid y Guadalajara.</p>
<p>CASTILLA Y LEÓN<br />
<a href="https://www.lamodernaruralshop.es/" target="_blank" rel="noopener">🌺 La Moderna. Rural Shop</a>: Flores de Soria frescas y preservadas.</p>
<p>CATALUÑA<br />
🌺<a href="https://www.hortadelaviola.com/" target="_blank" rel="noopener"> Horta de la Viola</a>: proyecto familiar en la Costa Brava dedicado al cultivo de flor ecológica<br />
🌺<a href="https://www.instagram.com/mymothers_garden/" target="_blank" rel="noopener"> My mother’s garden</a>: Flores ecológicas en Cataluña<br />
🌺<a href="https://www.instagram.com/huerto_blumen/" target="_blank" rel="noopener"> Huerto Blumen</a> : Ramos y flores comestibles<br />
🌺<a href="https://www.instagram.com/efectofloral/" target="_blank" rel="noopener"> Efecto Floral</a>: cultivo de flores en Anoia (Cataluña)<br />
🌺<a href="https://www.instagram.com/floritea_te/" target="_blank" rel="noopener"> Floritea</a>: Cultivo de flores en Lliçà d’Amunt. Suscripciones florales<br />
🌺<a href="https://floritismo.com/" target="_blank" rel="noopener"> Floritismo</a>: producción de flores y cursos para aprender a cultivar flores sostenibles</p>
<p>EUSKADI<br />
🌺<a href="https://www.instagram.com/baserriloreak/" target="_blank" rel="noopener"> Baserriloreak</a>: Flores ecológicas cultivadas en monte<br />
🌺<a href="https://www.instagram.com/lekandapean/" target="_blank" rel="noopener"> Lekandapean</a>: Pequeño jardín de flores en Euskadi<br />
🌺 <a href="https://meriflauers.com/" target="_blank" rel="noopener">Meri Flauers</a>: Cultivo flores de temporada, locales y sin químicos en Donostia<br />
🌺 <a href="https://www.instagram.com/_thelorak_/" target="_blank" rel="noopener">The Lorak</a>: Cultivo de flores de temporada en Bizkaia<br />
🌺<a href="https://www.instagram.com/fermebusquet/" target="_blank" rel="noopener"> Ferme Busquet</a>:  Flores ecológicas en el País Vasco francés</p>
<p>GALICIA<br />
🌺<a href="https://carochinha.es/" target="_blank" rel="noopener"> Carochinha</a>: flores de temporada desde Galicia<br />
🌺<a href="https://www.instagram.com/floradeira_/" target="_blank" rel="noopener"> </a><a href="https://floradeira.es/">Floradeira</a>: Tienda online de arreglos con flores secas y frescas de temporada<br />
🌺<a href="https://www.instagram.com/floretea/" target="_blank" rel="noopener"> Floretea</a>: Taller floral en Galicia<br />
🌺<a href="https://vlomma.com/" target="_blank" rel="noopener"> Vlomma</a>: Estudio floral en A Coruña<br />
🌺<a href="https://www.instagram.com/susiflor.invernaderos/" target="_blank" rel="noopener"> Susiflor</a>: Flores locales cultivadas en Pontevedra<br />
🌺<a href="https://www.instagram.com/lafincafloral/" target="_blank" rel="noopener"> La Finca Flora</a>l: Cultivo de flor ecológica en Galicia<br />
🌺<a href="https://www.instagram.com/granxaromanesca/" target="_blank" rel="noopener"> Granxa Romanesca</a>: Proyecto de flores ecológicas en Galicia</p>
<p>MADRID<br />
🌺 <a href="https://www.instagram.com/descubriendohojas/" target="_blank" rel="noopener">Descubriendo Hojas</a>: cultivos de flores y plantas en Madrid<br />
🌺 <a href="https://www.bambaflores.com/nosotros" target="_blank" rel="noopener" data-type="link" data-id="https://www.bambaflores.com/nosotros">Bamba Flores</a>: Floristería sostenible con cultivo propio en Villaviciosa de Odón</p>
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		<item>
		<title>Anuario de consumo crítico de Carro de Combate</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/eu/noticias/anuario-de-consumo-critico-de-carro-de-combate/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 02 Jan 2024 13:18:07 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2023]]></category>
		<category><![CDATA[anuario]]></category>
		<category><![CDATA[carro de combate]]></category>
		<category><![CDATA[goteo.org]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="700" height="390" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/01/anuario-carro-mockup-doble.png" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/01/anuario-carro-mockup-doble.png 700w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/01/anuario-carro-mockup-doble-480x267.png 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 700px, 100vw" /></figure>El Anuario de Consumo Crítico pretende ser una herramienta de análisis en profundidad, pero al mismo tiempo sencillo y didáctico, sobre las principales tendencias en industrias y sectores. Ahora busca financiarse a través de goteo.org]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="700" height="390" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/01/anuario-carro-mockup-doble.png" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/01/anuario-carro-mockup-doble.png 700w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/01/anuario-carro-mockup-doble-480x267.png 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 700px, 100vw" /></figure><p>¿Te has enterado de que han prohibido la purpurina en Europa? ¿O de que quieren regular el greenwashing? ¿Sabías que ahora quieren minar los fondos oceánicos? ¿Y que España quiere abrir la mayor granja de insectos del mundo? Y si ya lo habías escuchado, ¿sabes qué significa realmente? ¿Qué consecuencias puede tener todo eso?</p>
<p><iframe loading="lazy" title="Anuario de Consumo Crítico." width="1080" height="608" src="https://www.youtube.com/embed/dyw0zzsD3go?feature=oembed"  allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" allowfullscreen></iframe></p>
<p>En un mundo de sobreinformación, resulta una tarea casi imposible saber qué es verdad y, además, relevante. Aún más difícil es entender los impactos que pueden tener muchos de estos cambios que, de una u otra manera, suelen estar relacionados con nuestro consumo.</p>
<p>Y sin embargo, <strong>disponer de una información clara, sencilla y contrastada es hoy fundamental </strong>para ejercer nuestro papel como ciudadanía. En el consumo, que afecta a todas y que abarca prácticamente todos los ámbitos de la vida, es incluso más importante.</p>
<p>El <strong>Anuario de Consumo Crítico nace con el objetivo de ayudar a navegar esa sobreinformación</strong>, presentando las claves sobre lo que hay detrás de nuestro consumo de forma accesible y atractiva para las lectoras.</p>
<p>El Anuario de Consumo Crítico será así una <strong>publicación anual que condense los principales hitos del año relacionados con el consumo,</strong> con la perspectiva de análisis de los impactos sociales y medioambientales que siempre tiene la información elaborada por el colectivo Carro de Combate.</p>
<p>Aporta para que se haga realidad en <a href="https://www.goteo.org/project/anuario-de-consumo-critico" target="_blank" rel="noopener">goteo.org</a>.</p>
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		<item>
		<title>El auge de la vaca «respetuosa con el clima»</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/eu/noticias/el-auge-de-la-vaca-respetuosa-con-el-clima/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 02 Oct 2023 16:52:35 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[carro de combate]]></category>
		<category><![CDATA[Sin categorizar]]></category>
		<category><![CDATA[ganadería]]></category>
		<category><![CDATA[Industria cárnica]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.economiasolidaria.org/?post_type=noticias&#038;p=168724</guid>

					<description><![CDATA[<figure><img width="800" height="559" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/10/vaca-carro-combate.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/10/vaca-carro-combate.jpg 800w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/10/vaca-carro-combate-480x335.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 800px, 100vw" /></figure>Artículo publicado originalmente en <a href="https://www.desmog.com/2023/04/26/rise-of-the-climate-friendly-cow/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Desmog</a>, traducido con permiso de la organización y de su autora, publicado en Carro de Combate]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="800" height="559" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/10/vaca-carro-combate.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/10/vaca-carro-combate.jpg 800w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/10/vaca-carro-combate-480x335.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 800px, 100vw" /></figure><p><strong><em>Las empresas cárnicas están utilizando hábiles estrategias de relaciones públicas y ciencia financiada por la industria para convencer al público de que la carne vacuna y los lácteos son buenos para el planeta.</em></strong></p>
<p><em>Por Michaela Herrmann</em></p>
<p>A principios de marzo, el gigante mundial de la alimentación Tyson presentó una nueva línea de productos de carne vacuna en la conferencia anual de la industria cárnica de 2023. Bajo el nombre de “Brazen <sup>TM</sup> Beef”, fue el primer producto de este tipo en recibir el sello “respetuoso con el clima” del Departamento de Agricultura de EE. UU.</p>
<p>La marca, que <a href="https://thefeed.blog/2023/03/09/tyson-foods-climate-smart-beef/" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://thefeed.blog/2023/03/09/tyson-foods-climate-smart-beef/">surgió</a> del “Programa de carne climáticamente inteligente” de Tyson, obtuvo supuestamente esta insignia al asegurar una reducción del 10 por ciento en las emisiones de gases de efecto invernadero en comparación con la carne vacuna norteamericana normal.</p>
<p>La empresa es franca sobre la estrategia de marketing del producto. Tyson <a href="https://progressivegrocer.com/tyson-goes-brazen-new-beef-brand" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://progressivegrocer.com/tyson-goes-brazen-new-beef-brand">aseguró</a> a la revista Progressive Grocer que está “tratando de ser optimista y diferente”, con (un producto) que definitivamente se dirige a los consumidores más jóvenes de las generaciones milenial y Z.</p>
<p>Brazen Beef es sólo un ejemplo de cómo las empresas cárnicas y lácteas están trabajando arduamente para convencer al público y a la clase política de que una versión más ecológica y benigna de la ganadería industrial está a nuestro alcance. (Una estrategia que) se llega por la creciente conciencia pública sobre los impactos de la ganadería y del debate sobre la urgente necesidad de eliminar la carne y los lácteos de nuestras dietas para reducir las emisiones globales de gases de efecto invernadero.</p>
<p>Empresas poderosas se esfuerzan en convencernos de lo contrario. Para ello, se basan en ciencia amigable, en la promesa de innovación tecnológica y en hábiles campañas de marketing que prometen carne y lácteos “climáticamente neutrales” o “climáticamente inteligentes” para crear la idea de que podemos seguir comiendo grandes cantidades de estos productos mientras cumplimos con nuestros objetivos climáticos.</p>
<p>Estas narrativas han generado preocupación entre muchos científicos y activistas que dicen que la industria está exagerando su potencial de transformación –con la ayuda de investigadores clave y profesionales de relaciones públicas– con nociones engañosas de carne y vacas lecheras “limpias” o “verdes”.</p>
<h3 id="h-an-industry-bent-on-expansion">Una industria empeñada en expandirse</h3>
<p>La tendencia al alza del consumo de carne y lácteos que ya dura varias décadas –principalmente en las partes más ricas del mundo– ha <a href="https://ourworldindata.org/meat-production#meat-production-by-animal" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://ourworldindata.org/meat-production#meat-production-by-animal">hecho que la producción de carne de ternera</a><a href="https://translate.google.com/website?sl=en&amp;tl=es&amp;hl=es&amp;client=webapp&amp;u=https://ourworldindata.org/meat-production%23meat-production-by-animal" target="_blank" rel="noreferrer noopener"> </a>se haya duplicado en los últimos 50 años. Según el último recuento, la producción ganadera contribuye con el 14,5 por ciento de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación.</p>
<p>El sector cárnico y lácteo afirma que puede reducir estas emisiones sin dejar de crecer. Pero las matemáticas no cuadran, y tampoco el cronograma. La ciencia muestra que para que la humanidad se mantenga por debajo de los 1,5°C de calentamiento, debemos reducir drásticamente las emisiones y a gran velocidad. El metano, un gas de efecto invernadero que el ganado arroja en grandes volúmenes, ha sido identificado por la ONU y los líderes mundiales como la ruta<a href="https://translate.google.com/website?sl=en&amp;tl=es&amp;hl=es&amp;client=webapp&amp;u=https://www.ccacoalition.org/en/resources/global-methane-assessment-full-report" target="_blank" rel="noreferrer noopener"> </a><a href="https://www.ccacoalition.org/en/resources/global-methane-assessment-full-report" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://www.ccacoalition.org/en/resources/global-methane-assessment-full-report">más rápida</a> para reducir el calentamiento global.</p>
<p>La ganadería representa <a href="https://www.unep.org/news-and-stories/press-release/global-assessment-urgent-steps-must-be-taken-reduce-methane" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://www.unep.org/news-and-stories/press-release/global-assessment-urgent-steps-must-be-taken-reduce-methane">un tercio</a> del total de las emisiones globales de metano, un potente gas que<a href="https://climate.mit.edu/ask-mit/why-do-we-compare-methane-carbon-dioxide-over-100-year-timeframe-are-we-underrating" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://climate.mit.edu/ask-mit/why-do-we-compare-methane-carbon-dioxide-over-100-year-timeframe-are-we-underrating"> atrapa</a> el calor unas 80 veces más que el dióxido de carbono, pero que se descompone más rápidamente en la atmósfera. La producción animal también <a href="https://www.annualreviews.org/doi/10.1146/annurev.energy.32.041806.143508" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://www.annualreviews.org/doi/10.1146/annurev.energy.32.041806.143508">emite</a> el 65 por ciento de las emisiones globales de óxido nitroso. Este gas, que se <a href="https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fsufs.2021.657936/full" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fsufs.2021.657936/full">filtra</a> al aire a partir del estiércol de vaca y los fertilizantes, <a href="https://insideclimatenews.org/news/11092019/nitrous-oxide-climate-pollutant-explainer-greenhouse-gas-agriculture-livestock/" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://insideclimatenews.org/news/11092019/nitrous-oxide-climate-pollutant-explainer-greenhouse-gas-agriculture-livestock/">atrapa el calor 300 veces</a> mejor que el dióxido de carbono y <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4744722/" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4744722/">permanece en la atmósfera</a> durante unos 110 años.</p>
<p>En este contexto, la industria cárnica se <a href="https://www.carbonbrief.org/experts-how-do-diets-need-to-change-to-meet-climate-targets/" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://www.carbonbrief.org/experts-how-do-diets-need-to-change-to-meet-climate-targets/">considera</a> cada vez más un sector en el que se pueden y se deben reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, al igual que la industria de los combustibles fósiles.</p>
<p>Una nueva investigación <a href="https://www.nature.com/articles/s41558-023-01605-8" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://www.nature.com/articles/s41558-023-01605-8">publicada</a> en <em>Nature Climate Change</em> en marzo, que pudo identificar por primera vez el calentamiento causado por las emisiones del ganado, ha aumentado la presión. (El estudio) encontró que, sin una acción decisiva, las emisiones del sistema alimentario por sí solas empujarán al planeta a más de 1,5°C de calentamiento global y formuló algunas recomendaciones claras: recortes profundos en el consumo de carne y lácteos en los países de altos ingresos, así como reducir las emisiones de la ganadería y estiércol y el cambio hacia energías renovables en el sistema alimentario.</p>
<p>Si bien los productores de carne y lácteos insisten en que están trabajando arduamente en las dos últimas recomendaciones, no tolerarán la primera. «Hemos analizado mucho cada una de estas empresas y ninguna dice: ‘vamos a comenzar a hacer una transición para salir de este sistema’ o ‘nuestro modelo de ganancias no implica un crecimiento continuo&#8217;», dice Ben Lilliston, director de Estrategias Rurales y Cambio Climático del grupo de expertos sobre sistemas alimentarios Institute for Agriculture and Trade Policy. “Todos se están haciendo más grandes. Y eso significa un mayor uso de los recursos naturales, y casi inevitablemente significa más emisiones”.</p>
<h3 id="h-slick-public-relations">Relaciones públicas hábiles</h3>
<p>En lugar de comprometerse a reducir la producción, la industria ha redoblado su apuesta por contar una historia diferente. Las empresas cárnicas y los grupos industriales están trabajando con agencias de relaciones públicas para difundir la idea de que nuevas y brillantes tecnologías pueden producir rumiantes “carbono neutros” (animales de granja ungulados cuyos procesos digestivos emiten metano) o productos cárnicos “climáticamente inteligentes”.</p>
<p>En 2020, el grupo industrial Beef + Lamb New Zealand <a href="https://beeflambnz.com/net-carbon-report" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://beeflambnz.com/net-carbon-report">afirmó</a> que las granjas de ovejas y carne de vacuno del país estaban “cerca de ser neutras en carbono”, estimando que la vegetación en las granjas compensaba “entre el 63 por ciento y el 118 por ciento de sus emisiones agrícolas en las granjas”. Si bien la organización se refirió al estudio como “investigación independiente”, había sido encargado por Beef + Lamb NZ. En una <a href="https://beeflambnz.com/net-carbon-report" target="_blank" rel="noreferrer noopener">publicación</a> en su sitio web, la empresa intentó tranquilizar a los consumidores diciendo que “la carne de vacuno y el cordero de Nueva Zelanda se encuentran entre las más sostenibles del mundo y nuestros agricultores están haciendo una contribución significativa para abordar las emisiones agrícolas en las granjas”.</p>
<p>Cuando se contactó a la empresa para hacer comentarios, Julian Ashby, director de Insights de Beef + Lamb NZ, recalcó a DeSmog la importancia de la investigación ya que ayuda a cumplir los objetivos de emisiones del gobierno y las expectativas de los consumidores, y «nos permite comprender el impacto real de las operaciones agrícolas en el calentamiento, no solo el perfil de emisiones”.</p>
<p>El portavoz dijo que un estudio independiente posterior había descubierto que, según una métrica, “la carne de oveja de Nueva Zelanda es posiblemente climáticamente neutra” y remitió a la <a href="https://beeflambnz.com/news-views/important-new-research-nz-beef-and-lamb-carbon-footprint" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://beeflambnz.com/news-views/important-new-research-nz-beef-and-lamb-carbon-footprint">información sobre la huella de carbono</a> publicada en su sitio web. También diferenció la “agricultura más natural y de bajo impacto” de Nueva Zelanda de otros “sistemas intensivos de alto impacto” practicados en otros lugares.</p>
<p>Las empresas de relaciones públicas en Estados Unidos también han perpetuado narrativas sobre ganado amigable con el clima. La industria ha invertido mucho en proteger el “derecho” de los consumidores a comer carne vacuna y lácteos, y sus esfuerzos los han expuesto a <a href="http://changingmarkets.org/wp-content/uploads/2023/03/Feeding-Us-Greenwash_light.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="http://changingmarkets.org/wp-content/uploads/2023/03/Feeding-Us-Greenwash_light.pdf">acusaciones</a> de lavado verde y publicidad engañosa.</p>
<p>Look East, una firma de relaciones públicas fundada por el autoproclamado defensor de la “Gran Alimentación” Charlie Arnot, dirige un “sitio web de fomento de la confianza” en la industria. Minimiza los impactos climáticos, <a href="https://www.bestfoodfacts.org/sustainability-can-eating-beef-be-sustainable/" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://www.bestfoodfacts.org/sustainability-can-eating-beef-be-sustainable/">afirmando</a> que “las investigaciones han demostrado que las vacas no producen tanto gas metano como se creía”.</p>
<p>En una línea similar a Brazen Beef de Tyson, la firma de Arnot a menudo <a href="https://www.bestfoodfacts.org/best-food-facts-taste-tour-gen-z-explores-cattle-ranching-and-sustainability/" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://www.bestfoodfacts.org/best-food-facts-taste-tour-gen-z-explores-cattle-ranching-and-sustainability/">se dirige a</a> la Generación Z en particular, creando campañas dirigidas por personas influyentes para convencer a la generación consciente del clima de que comer carne y lácteos puede ser parte de su espíritu ecológico.</p>
<p>Otra empresa, CONxt, con sede en Wisconsin – anteriormente conocida como Charleston | Orwig – se especializa desde hace mucho tiempo en relaciones públicas de ganadería. Después de trabajar con Exxon a finales de la década de 1990, ha pasado a representar a Elanco (la rama farmacéutica para mascotas y ganado del gigante farmacéutico estadounidense Eli Lilly) y a grupos de presión de la industria cárnica como Animal Agriculture Alliance y National Cattlemen’s Beef Association <a href="https://translate.google.com/website?sl=en&amp;tl=es&amp;hl=es&amp;client=webapp&amp;u=https://desmog.com/animal-agriculture-alliance">(</a> NCBA <a href="https://translate.google.com/website?sl=en&amp;tl=es&amp;hl=es&amp;client=webapp&amp;u=https://desmog.com/national-cattlemens-beef-association">)</a>, la mayor asociación comercial de la industria de la carne vacuna.</p>
<p>Desde 2021, la NCBA lleva a cabo la campaña <a href="https://www.desmog.com/2023/04/18/meat-industry-advertising-big-oil-climate-change-ncba-nppc-checkoff/" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://www.desmog.com/2023/04/18/meat-industry-advertising-big-oil-climate-change-ncba-nppc-checkoff/">“Reforzando la sostenibilidad”.</a> Su mensaje, que presenta la carne de res como una opción consciente del clima, apareció en el New York Times y el Washington Post, y es difundido por influencers en alimentación y nutrición en las redes sociales.</p>
<p>Estos esfuerzos de relaciones públicas a menudo se basan en informes de grupos de expertos e institutos de investigación que han reforzado la idea de que la ganadería industrial podría eventualmente tener impactos climáticos “netos cero”. El Breakthrough Institute, un grupo de expertos “ecomodernista”, <a href="https://web.archive.org/web/2/https://thebreakthrough.org/articles/the-clean-cow-web-version" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://web.archive.org/web/2/https://thebreakthrough.org/articles/the-clean-cow-web-version">publicó</a> “The Clean Cow” en 2021, un informe que hacía la afirmación optimista de que las soluciones tecnológicas y las prácticas agrícolas “bajas en carbono” podrían “reducir la huella de carbono de la carne de vacuno en 2030 en casi un 18 por ciento”. Cuando se les contactó para hacer comentarios, Breakthrough pareció retroceder ante esta afirmación. Le dijo a DeSmog que las tecnologías y prácticas existentes pueden “reducir moderadamente” la huella de carbono de la carne vacuna en Estados Unidos. También expresó la opinión de que «deberíamos buscar innovaciones y prácticas que minimicen la huella ambiental de la carne».</p>
<p>La industria se ha basado en informes como este para pedir una mayor financiación gubernamental para la investigación y el desarrollo de “soluciones” impulsadas por la tecnología.</p>
<p>Los periodistas también han contribuido a fomentar la noción de la vaca “neutra en carbono”. Si bien algunos medios han <a href="https://www.wired.com/story/carbon-neutral-cows-algae/" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://www.wired.com/story/carbon-neutral-cows-algae/">sometido</a> la idea a escrutinio, en los medios<a href="https://translate.google.com/website?sl=en&amp;tl=es&amp;hl=es&amp;client=webapp&amp;u=https://www.wired.com/story/carbon-neutral-cows-algae/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"> </a><a href="https://www.bbc.co.uk/newsround/49368462" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://www.bbc.co.uk/newsround/49368462">abundan</a> historias acríticas sobre el potencial de las algas para neutralizar las emisiones de metano de las vacas, o cómo <a href="https://www.forbes.com/sites/jeffkart/2022/09/08/family-farms-can-reduce-co2-emissions-by-giving-cows-more-pasture-time/?sh=2b23a57d6961" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://www.forbes.com/sites/jeffkart/2022/09/08/family-farms-can-reduce-co2-emissions-by-giving-cows-more-pasture-time/?sh=2b23a57d6961">el secuestro</a> de carbono en las granjas anulará el impacto de la cría de ganado.</p>
<p>La repetición de estas ideas genera aceptación en torno a la noción de que la industria puede resolver todos los problemas que crea, dice Jan Dutkiewicz, economista político y miembro de políticas de la Universidad de Harvard, quien compara la mentalidad de solución tecnológica de la industria con el impulso sostenido de la industria de los combustibles fósiles para la <a href="https://www.desmog.com/carbon-capture-and-storage-technology/" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://www.desmog.com/carbon-capture-and-storage-technology/">captura y almacenamiento de carbono,</a> una tecnología aún no probada a escala. “Permite a personas como [el Secretario de Agricultura de EE.UU.] Tom Vilsack, o como [el Enviado Climático de EE.UU.] John Kerry, decir básicamente que no necesitamos hablar de reducción de la producción agregada o reducción del consumo, porque la ciencia eventualmente encontrará una salida a esta situación. esto”, le dijo a DeSmog. «Ese es el mayor poder narrativo de estos proyectos y las afirmaciones asociadas a ellos».</p>
<h3 id="h-industry-friendly-solutions">Soluciones amigables para la industria</h3>
<p>Las afirmaciones engañosas sobre la neutralidad climática de la carne de vacuno y los lácteos (o su potencial y futura neutralidad climática) se sustentan en una base científica que puede describirse como “favorable a la industria”. A menudo es utilizado por las empresas que más tienen que perder con los llamados a reducir la producción de carne y lácteos, o lo utilizan a su favor.</p>
<p>Las soluciones tecnológicas propuestas van desde lo extraño hasta lo extraordinario. Desde máscaras para vacas que capturan sus eructos llenos de metano hasta la edición genómica para <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1751731120001561" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1751731120001561">criar</a> vacas «bajas en metano»; todas están orientadas a cambiar las vacas, no el comportamiento del consumidor.</p>
<p>Los aditivos alimentarios que actúan para suprimir la producción de metano en el sistema digestivo de los rumiantes son una de esas innovaciones. <a href="https://www.cnn.com/2021/05/18/business/cow-burps-methane-feed-supplement-mootral-spc-intl/index.html?utm_medium=social&amp;utm_term=video&amp;utm_content=2021-06-06T16%3A31%3A04&amp;utm_source=twCNN" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://www.cnn.com/2021/05/18/business/cow-burps-methane-feed-supplement-mootral-spc-intl/index.html?utm_medium=social&amp;utm_term=video&amp;utm_content=2021-06-06T16%3A31%3A04&amp;utm_source=twCNN">CNN Business ha descrito</a> el alimento creado por la empresa de tecnología agrícola británico-suiza <a href="https://mootral.com/" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://mootral.com/">Mootral</a> , que afirma estar “salvando nuestro clima con cada vaca” y ha utilizado el hashtag #climatesmartcow (#vacaclimainteligente) en su sitio web, como una solución que “puede reducir el metano en las vacas y hacer ganar dinero a los agricultores”.  Sin embargo, aunque se ha <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32704901/" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32704901/">demostrado</a> cierto éxito en ensayos a pequeña escala, para que aditivos como estos tengan un “impacto adecuado”, <a href="https://www.wired.com/story/carbon-neutral-cows-algae/" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://www.wired.com/story/carbon-neutral-cows-algae/">escribe</a> Dutkiewicz , tendrían que producirse en grandes volúmenes.</p>
<p>En el caso de las algas –otro aditivo alimentario en desarrollo– la industria no sólo necesitaría cultivar suficientes algas para alimentar a 1.500 millones de vacas, sino también encontrar una manera de transportarlas a las vacas que se crían en pastos, y no sólo a las granjas de engorde industriales. «Creo que los aditivos alimentarios son sólo una pista falsa», dice Dutkiewicz. «No he visto absolutamente ninguna prueba de que esta sea una ‘solución’ escalable para las emisiones».</p>
<p>Thomas Hafner, director ejecutivo y fundador de Mootral, dijo a DeSmog que «deben considerarse todas las rutas disponibles para la reducción de metano». Insiste en que el producto es una “solución escalable” para que los agricultores logren “reducciones inmediatas y permanentes de las emisiones de la agricultura”.</p>
<p>Otras tecnologías también tienen problemas. Los digestores anaeróbicos, también conocidos como “biodigestores” o “digestores lácteos”, <a href="https://www.desmog.com/intro-dairy-anaerobic-digesters-biogas-cow-manure-us-farms/" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://www.desmog.com/intro-dairy-anaerobic-digesters-biogas-cow-manure-us-farms/">capturan las emisiones de metano</a> de los desechos orgánicos como el estiércol para producir gas que se quema para obtener energía. Los biodigestores no sólo tienen fugas, <a href="https://www.desmog.com/intro-dairy-anaerobic-digesters-biogas-cow-manure-us-farms/" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://www.desmog.com/intro-dairy-anaerobic-digesters-biogas-cow-manure-us-farms/">liberando</a> a la atmósfera metano previamente “capturado” de las lagunas de estiércol, sino que la quema de metano también emite otros <a href="https://thecounter.org/misbegotten-promise-anaerobic-digesters-cafo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://thecounter.org/misbegotten-promise-anaerobic-digesters-cafo/">contaminantes atmosféricos peligrosos</a>. Jan Dutkiewicz concluye que todavía existen serios obstáculos económicos, logísticos y científicos entre las promesas verdes de la ganadería industrial y la realidad.</p>
<h3>Ciencia favorable a la industria</h3>
<p>Además de elevar sus propias soluciones climáticas preferidas, la industria cárnica y láctea tiene una larga historia de desafiar la ciencia independiente y revisada por pares en torno al cambio climático. Uno de los aliados abiertos de la industria cárnica en el mundo académico es el Dr. <a href="https://desmog.com/frank-mitloehner" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://desmog.com/frank-mitloehner">Frank Mitloehner</a>. Mitloehner, científico animal que se especializa en la calidad del aire en la Universidad de California Davis, ha respaldado repetidamente iniciativas de la industria para reducir las emisiones. «Estoy en el campo de la gente que dice que necesitamos reducir el metano de manera agresiva», aseguró a DeSmog. “Estamos trabajando con un sector que sabemos que es un importante productor de estos gases, para reducirlos. Y lo apoyo a través de la investigación y trabajando con el sector agrícola para difundir qué tipo de mitigación funciona”.</p>
<p>Mitloehner es una figura controvertida. En 2006, desafió la metodología del histórico informe ‘La larga sombra de la ganadería’ de Naciones Unidas. Su cálculo –que el sector emite alrededor de 7,1 gigatoneladas al año– sitúa a la carne y los lácteos en el mapa como principales emisores de gases de efecto invernadero por primera vez. El cálculo del informe sobre el impacto climático de la agricultura se <a href="https://www.fao.org/3/i3437e/i3437e00.htm" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://www.fao.org/3/i3437e/i3437e00.htm">modificó</a> posteriormente para alinearse con las críticas de Mitloehner. La cantidad de emisiones absolutas atribuidas al ganado siguió siendo la misma, pero el porcentaje en relación con la producción global total de gases de efecto invernadero se redujo en un 4 por ciento.</p>
<p>La investigación de Mitloehner ha sido destacada por la industria y los medios desde entonces. En noviembre, el brazo de periodismo de investigación de Greenpeace, Unearthed, <a href="https://unearthed.greenpeace.org/2022/10/31/frank-mitloehner-uc-davis-climate-funding/" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://unearthed.greenpeace.org/2022/10/31/frank-mitloehner-uc-davis-climate-funding/">reveló</a> que el Centro CLEAR de Mitloehner en UC Davis tenía profundos vínculos con empresas cárnicas. <a href="https://www-desmog-com.translate.goog/2022/11/03/animal-agriculture-industry-commits-millions-to-prominent-university-animal-science-research-center-documents-show/?_x_tr_sl=en&amp;_x_tr_tl=es&amp;_x_tr_hl=es&amp;_x_tr_pto=wapp" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Financiado casi en su totalidad</a> por la industria, la junta directiva del Centro estaba compuesta principalmente por representantes de la industria cárnica, y el grupo de la industria de alimentos para animales IFEEDER contrató a la firma de relaciones públicas CONxt para <a href="https://embed.documentcloud.org/documents/23205129-memorandum-of-understanding" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://embed.documentcloud.org/documents/23205129-memorandum-of-understanding">ayudar a nombrar</a> el Centro cuando se fundó en 2019.</p>
<p>Los documentos también revelaron que Mitloehner era la figura decorativa de “una campaña masiva” para socavar las conclusiones de la influyente <a href="https://eatforum.org/eat-lancet-commission/" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://eatforum.org/eat-lancet-commission/">Comisión EAT-Lancet </a>de 2019 sobre alimentación, planeta y salud – que pedía a los países ricos realizar profundos recortes en el consumo de carne y lácteos – antes incluso de que el informe de la Comisión fuera publicado.</p>
<p>Miloehner <a href="https://clear.ucdavis.edu/news/climate-neutrality" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://clear.ucdavis.edu/news/climate-neutrality">sostiene</a> que la industria cárnica y láctea puede ser “climáticamente neutra” (la industria prefiere este término a “carbono neto cero”). Pero si bien su investigación recomienda (apostar por) la innovación como el camino para frenar la producción de metano, cuando DeSmog le pregunta directamente, incluso Mitloehner reconoce que si las emisiones se reducen significativamente, el tamaño de los rebaños no puede seguir creciendo en todo el mundo .</p>
<p>Otro anmigo de la industria es el profesor <a href="https://clear.ucdavis.edu/news/climate-neutrality" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://clear.ucdavis.edu/news/climate-neutrality">Peer Ederer</a>. Economista y empresario, coorganizó la Cumbre Internacional sobre el Papel Social de la Carne en Dublín en octubre de 2022. La conferencia fue organizada por <a href="https://www.gov.ie/en/organisation-information/ba1d4-state-bodies/" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://www.gov.ie/en/organisation-information/ba1d4-state-bodies/">Teagasc</a>, la Autoridad de Desarrollo Agrícola y Alimentario de Irlanda, donde la carne de vacuno y el ganado dominan la economía. Ederer ha estado defendiendo las credenciales climáticas de la industria cárnica desde al menos 2020, cuando dio una charla en un evento parlamentario organizado por la <a href="https://desmog.com/global-warming-policy-foundation" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://desmog.com/global-warming-policy-foundation">Global Warming Policy Foundation</a>, el principal grupo negacionista del clima del Reino Unido. En su presentación “Por qué las vacas no son responsables del cambio climático”, argumentó que los productos animales son esenciales para el funcionamiento de la sociedad y describió las dietas vegetarianas y veganas como dominio exclusivo de las naciones ricas.</p>
<p>Ederer también <a href="https://twitter.com/ederer_peer/status/1647994031815770116?s=20" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://twitter.com/ederer_peer/status/1647994031815770116?s=20">fue coautor</a> y firmó la “Declaración de Dublín de los científicos sobre el papel social de la ganadería”, un <a href="https://www.dublin-declaration.org/" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://www.dublin-declaration.org/">documento</a> que pretende “dar voz” a los científicos cuyas investigaciones ayudan a “lograr una visión equilibrada del futuro de la ganadería” y proteger la industria de la “simplificación, el reduccionismo o el fanatismo”. Ederer dijo a DeSmog que “no es partidario, ni miembro, ni asesor de la GWPF”. Destacó que es un científico independiente “que investiga y publica sobre evidencia científica” y no “trabaja para empresas cárnicas y lácteas”.</p>
<h3 id="h-blurred-boundaries">Límites borrosos</h3>
<p>Si bien la financiación de la industria no es rara en la investigación agrícola (más de la mitad <a href="https://www.nature.com/articles/d41586-020-02849-6#ref-CR6" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://www.nature.com/articles/d41586-020-02849-6#ref-CR6">ahora está financiada</a> por el sector privado, según un artículo <em>de Nature</em> de 2020 ), el alcance de los vínculos financieros entre algunos científicos y la industria cárnica y láctea ha generado preocupación.</p>
<p>Un problema identificado por Jennifer Jacquet, profesora asociada del Departamento de Estudios Ambientales de la Universidad de Nueva York, es que gran parte de la ciencia en la que se basa la industria cárnica para hacer sus afirmaciones de neutralidad de carbono (o climática) se sustenta en investigaciones que no han sido publicadas en revistas académicas revisadas por pares. “La mayoría de las veces, afirman que están haciendo ‘ciencia’, pero luego no lo revisan los pares. No está arbitrado”, afirma. «Así que todo, de principio a fin, es realmente un ejercicio de relaciones públicas». Jacquet señala también que esta investigación rara vez se publica en revistas de ciencia climática, sino en revistas de ciencia animal.</p>
<p>En un <a href="https://www.elanco.com/en-us/news/animal-agriculture-accepts-challenge" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://www.elanco.com/en-us/news/animal-agriculture-accepts-challenge">comunicado de prensa</a> de 2021, Elanco hizo referencia al <a href="https://clear.ucdavis.edu/sites/g/files/dgvnsk7876/files/inline-files/CLEAR%20Center%20Climate%20Neutrality%20White%20Paper_1.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://clear.ucdavis.edu/sites/g/files/dgvnsk7876/files/inline-files/CLEAR%20Center%20Climate%20Neutrality%20White%20Paper_1.pdf">libro blanco</a> de Frank Mitloehner, “Camino hacia la neutralidad climática para la producción de ganado vacuno y lechero de EE. UU.” (que fue coescrito por la propia directora de sostenibilidad de Elanco, la Dra. Sara E. Place), para promover la idea de que la ganadería industrial podría realmente contribuir a “enfriar el clima”. En palabras del director general de Elanco: “Si los productores ganaderos pueden reducir las emisiones de metano en sólo un tercio, pueden reducir la tasa general de calentamiento, creando un efecto de enfriamiento, logrando carne y leche climáticamente neutras y dando al mundo más tiempo para abordar los problemas más graves. desafíos de CO2 complejos y de largo plazo”.</p>
<p>Ermias Kebreab, académico de UC Davis, se hizo eco de la misma afirmación en una <a href="https://www.ted.com/talks/ermias_kebreab_what_seaweed_and_cow_burps_have_to_do_with_climate_change?subtitle=en" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://www.ted.com/talks/ermias_kebreab_what_seaweed_and_cow_burps_have_to_do_with_climate_change?subtitle=en">charla TED</a> de 2021 que describió el potencial de los aditivos alimentarios a base de algas para reducir las emisiones de metano desde una perspectiva muy optimista. El discurso ha sido visto al menos 1,8 millones de veces. Cuando se le contactó para hacer comentarios, Kebreab reiteró a DeSmog que “la reducción de animales o las reducciones absolutas de las emisiones a través de diversos métodos, incluido el uso de aditivos alimentarios y la selección genética” pueden ralentizar o revertir los impactos del metano en el calentamiento.</p>
<p>Elanco le dijo a DeSmog, en referencia al artículo de Mitloehner y Place, que «desempeñó un papel importante en brindar educación y concientización científica», y afirmó que desde entonces una sección del documento técnico se ha publicado en el Journal of Dairy Science, revisado por pares. Además, Elanco dijo que no creía que la ganadería “crearía un enfriamiento absoluto”, sino un “efecto de enfriamiento”.</p>
<p>Pero el profesor Peter Smith, catedrático de Ciencias de las Plantas y del Suelo de la Universidad de Aberdeen, describe como “una ilusión” la idea de que el ganado pueda ayudar, o ayudará, a enfriar el clima de la Tierra en el corto plazo. «Todo lo que podamos hacer para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de la agricultura es una buena contribución», afirma. Sin embargo, los cambios por el lado de la oferta sólo llegarán hasta cierto punto. Abordar la demanda (reduciendo el desperdicio de alimentos y el consumo de carne y lácteos) es la única forma segura de abordar las emisiones del ganado, ya que reducirá el número total de cabezas de ganado. «Cada vaca que hay en el planeta emite gases de efecto invernadero», afirma. «Y si se elimina uno de esos animales de la ecuación, se eliminan las emisiones de por vida de esa cabeza de ganado».</p>
<h3 id="h-the-spectre-of-dietary-change">El espectro del cambio dietético</h3>
<p>Ben Lilliston, del Instituto de Política Agrícola y Comercial, cree que la industria no debería tener miedo al cambio. Si bien una agricultura verdaderamente respetuosa con el clima “probablemente signifique menos animales”, cree que las empresas agrícolas aún podrían prosperar. «Estoy seguro de que los agricultores y ganaderos aún podrían ganar dinero», afirma. «De hecho, podrían ganar más dinero, porque podrían obtener un mejor precio por lo que están produciendo».</p>
<p>La industria ganadera aún no se ha convencido y ha tenido cierto éxito en bloquear acciones significativas para abordar las emisiones. Por ejemplo, <a href="https://unearthed.greenpeace.org/2022/03/07/biden-methane-pledge-beef-climate-lobying/" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://unearthed.greenpeace.org/2022/03/07/biden-methane-pledge-beef-climate-lobying/">presionó</a> con éxito para excluir a la agricultura del Compromiso Global de Metano 2021 acordado en la COP26, cuyo texto simplemente alentaba la “reducción” de las emisiones de metano de la agricultura a través de acciones voluntarias, en lugar de establecer estándares como lo hizo para los sectores de energía y residuos.</p>
<p>Está muy lejos de lo que Lilliston dice que la industria necesita hacer para lograr recortes rápidos y absolutos en la contribución del sector al calentamiento global: «establecer objetivos razonables, sólidos y de muy corto plazo».</p>
<p>Jacquet sugiere que los cambios en el comportamiento del consumidor ayudarán a cambiar el rumbo. «La idea de que los consumidores puedan desempeñar un papel realmente aterroriza a la industria cárnica», afirma. A diferencia de las industrias del tabaco y de los combustibles fósiles, que han llevado a cabo campañas sobre la responsabilidad individual que echan la culpa a los consumidores, la industria cárnica dice: «‘no te preocupes como individuo, no cambies tu dieta&#8217;».</p>
<p>La “plasticidad” de las dietas de los consumidores –el hecho de que podemos cambiar lo que comemos por razones de salud, ambientales o de otro tipo– podría representar una amenaza real para los resultados de la ganadería. Los modelos muestran que un paso hacia dietas más flexitarias (reemplazar tres cuartas partes de la carne y los lácteos con alternativas de origen vegetal) podría <a href="https://interactive.carbonbrief.org/what-is-the-climate-impact-of-eating-meat-and-dairy/" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://interactive.carbonbrief.org/what-is-the-climate-impact-of-eating-meat-and-dairy/">reducir alrededor de cinco mil millones de toneladas</a> de dióxido de carbono equivalente por año para 2050, según un informe especial sobre la tierra del IPCC. Un cambio de este tipo también supondría importantes avances para la protección de la naturaleza y la salud humana. A medida que los consumidores ajustan sus dietas por razones éticas y ambientales, podemos esperar que las grandes empresas cárnicas y lácteas hagan todo lo posible para mantener sus productos – “carbono neutrales” o no – en el menú.</p>
<p><em>Artículo publicado originalmente en Desmog, traducido con permiso de la organización y de su autora. Se puede leer en <a href="https://www.desmog.com/2023/04/26/rise-of-the-climate-friendly-cow/" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://www.desmog.com/2023/04/26/rise-of-the-climate-friendly-cow/">versión original aquí</a>. Imagen: Rosie Hunter / Desmog</em></p>
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		<title>La moda rápida está lejos de ser sostenible</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/eu/noticias/la-moda-rapida-esta-lejos-de-ser-sostenible/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 15 Jun 2023 06:54:16 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categorizar]]></category>
		<category><![CDATA[carro de combate]]></category>
		<category><![CDATA[greenwashing]]></category>
		<category><![CDATA[SETEM]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="1535" height="1151" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/06/carro-de-combate-informe-ropa-greenwashing-4x3-1.jpeg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/06/carro-de-combate-informe-ropa-greenwashing-4x3-1.jpeg 1535w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/06/carro-de-combate-informe-ropa-greenwashing-4x3-1-1280x960.jpeg 1280w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/06/carro-de-combate-informe-ropa-greenwashing-4x3-1-980x735.jpeg 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/06/carro-de-combate-informe-ropa-greenwashing-4x3-1-480x360.jpeg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 1535px, 100vw" /></figure>No te dejes engañar: la moda rápida está lejos de ser sostenible. Un artículo de Laura Villadiego en Carro de Combate]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="1535" height="1151" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/06/carro-de-combate-informe-ropa-greenwashing-4x3-1.jpeg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/06/carro-de-combate-informe-ropa-greenwashing-4x3-1.jpeg 1535w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/06/carro-de-combate-informe-ropa-greenwashing-4x3-1-1280x960.jpeg 1280w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/06/carro-de-combate-informe-ropa-greenwashing-4x3-1-980x735.jpeg 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/06/carro-de-combate-informe-ropa-greenwashing-4x3-1-480x360.jpeg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 1535px, 100vw" /></figure><p><em>Las grandes marcas de ropa han abrazado el greenwashing para intentar convencer a las personas consumidoras de que están minimizando su impacto. Una iniciativa de Carro de Combate, Setem y Campaña Ropa Limpia quiere concienciar sobre las trampas publicitarias de la industria con la publicación de un informe sobre <a href="https://www.carrodecombate.com/wp-content/uploads/2023/06/1-PDF%20INTERACTIVO%20MODA%20BASURA%20ULTIMA%20120ppp%20OK%20FINAL.pdf" target="_blank" rel="noopener">greenwashing de moda basura</a>.</em></p>
<p>Durante los últimos años, han surgido varias denominaciones para referirse a la era actual. Algunos la han llamado el antropoceno, por la importante huella que las actividades humanas han tenido sobre nuestro planeta. Otros la llaman ‘capitaloceno’, para resaltar que la huella está realmente producida por el capitalismo. Todas estas denominaciones definen bien lo que han sido las últimas décadas de nuestra historia, especialmente a partir de mediados del siglo XX. Pero durante los últimos años se podría decir que hemos entrado en una nueva era, respuesta de las anteriores a la mayor preocupación socioambiental de la sociedad: la era del greenwashing.</p>
<p>Dice la <a href="https://environment.ec.europa.eu/topics/circular-economy/green-claims_en" target="_blank" rel="noopener">Unión Europea</a> que más de la mitad de los reclamos publicitarios de sostenibilidad son vagos, engañosos, o están basados en información sin fundamento. Estos últimos son los más importantes: un 40% de esos eslóganes no tienen ningún tipo de evidencia que los sostenga. Además, de los 230 sellos de sostenibilidad que hay en la Unión Europea, la mitad tienen sistemas de verificación débiles o directamente no tienen ninguno.</p>
<p>Y la moda, una de las industrias más contaminantes hoy en día, es uno de sus mayores exponentes. Entrar en una tienda de la llamada moda rápida, marcas que venden ropa barata, generalmente de baja calidad, es como hacer un master acelerado en greenwashing. Reclamos de telas producidas con materiales reciclados, colecciones con algodón ecológico u otras materias primas orgánicas, y grandes carteles con fotografías de agricultores en países del Sur Global a los que supuestamente ayudan con sus producciones.</p>
<p>Y, sin embargo, sabemos que esos enormes carteles reflejan poco más que anécdotas, cuando no son vacíos completos. En Carro de Combate, dentro de nuestra <a href="https://www.carrodecombate.com/investigaciones/investigacion-moda-basura/" target="_blank" rel="noopener">investigación #ModaBasura</a>, hemos analizado en un informe las campañas con reclamos de sostenibilidad realizadas por las grandes marcas desde el año 2019 y hemos comprobado que se repiten las mismas constantes: las colecciones con materiales reciclados suponen porcentajes ínfimos en sus ventas totales, muchos reclamos se sustentan en conceptos vagos como el de “más sostenible”, y, sobre todo, ninguno de esos eslóganes ataca la base del problema, la sobreproducción y el sobreconsumo.</p>
<p>Pero la mayoría de las personas consumidoras se sienten perdidas ante tanto despliegue publicitario. ¿Son realmente ciertos esos eslóganes? ¿Es mejor comprar en una gran marca porque asegura que reutiliza materiales? ¿Qué pasa con las prendas que depositamos en sus programas de reciclaje? Por ello, con motivo del Día del Medio Ambiente, que se celebra cada 5 de junio, Carro de Combate se ha unido con Setem y la Campaña Ropa Limpia para lanzar una iniciativa de concienciación sobre algunos de los principales engaños publicitarios de las grandes marcas. En siete infografías analizamos algunos de los engaños más habituales, desde las estrategias de supuestas emisiones cero, que en realidad no solucionan el problema, a las proclamas feministas de sus camisetas fabricadas por mujeres en países del Sur con condiciones laborales abusivas, entre otros.</p>
<p>Las montañas de ropa del desierto de Atacama o de los vertederos de Kenia son algunas de las muestras más visibles del desastre socioambiental que supone la industria de la moda rápida. Pero no es el único. El sector es una de los mayores emisores de gases de efecto invernadero, superando a los vuelos internacionales y el comercio marítimo juntos. Supone más de 92 millones de toneladas de residuos al año y genera alrededor del 20% de las aguas residuales del mundo. Libera además medio millón de toneladas de microfibras al oceáno al año. Un huella demasiado grande como para que perdamos el tiempo con su greenwashing. No podemos permitir que nos sigan engañando.</p>
<p>#ModaBasura es una investigación en curso de Carro de Combate. Puedes consultar los contenidos publicados hasta el momento<a href="https://www.carrodecombate.com/investigaciones/investigacion-moda-basura/" target="_blank" rel="noopener"> aquí</a>.</p>
<p><em> </em></p>
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		<title>Carro de Combate sopla 11 (imperfectas) velas</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/eu/noticias/carro-de-combate-sopla-11-imperfectas-velas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 09 May 2023 14:46:57 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[aniversario]]></category>
		<category><![CDATA[carro de combate]]></category>
		<category><![CDATA[Medios de Comunicación]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="1616" height="1080" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/05/carro-combate-11-anos.jpeg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/05/carro-combate-11-anos.jpeg 1616w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/05/carro-combate-11-anos-1280x855.jpeg 1280w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/05/carro-combate-11-anos-980x655.jpeg 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/05/carro-combate-11-anos-480x321.jpeg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 1616px, 100vw" /></figure>Carro de Combate publicaba el texto que recogemos a continuación con motivo de su 11º aniversario. ¡Muchas felicidades y toda la suerte!]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="1616" height="1080" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/05/carro-combate-11-anos.jpeg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/05/carro-combate-11-anos.jpeg 1616w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/05/carro-combate-11-anos-1280x855.jpeg 1280w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/05/carro-combate-11-anos-980x655.jpeg 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/05/carro-combate-11-anos-480x321.jpeg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 1616px, 100vw" /></figure><p>Un nuevo Primero de Mayo, un nuevo aniversario de Carro de Combate. Y ya van 11. Este año lo celebramos con nuestras velas imperfectas, recuperadas de un par de sitios, porque nos representan. Porque llevamos muchos años intentando construir una alternativa periodística que te cuente lo que hay detrás de lo que consumimos y llevamos muchos años siendo un poco como esas velas. Haciéndolo con muchas ganas, pero sin llegar nunca a donde queríamos.</p>
<p>Y como ya te <a href="https://www.carrodecombate.com/2022/12/21/un-repaso-al-2022-y-una-reflexion-para-2023/" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://www.carrodecombate.com/2022/12/21/un-repaso-al-2022-y-una-reflexion-para-2023/">contamos a principios de año</a>, los últimos meses han sido especialmente duros. Como para muchos otros proyectos de periodismo independiente, el año pasado supuso una importante merma de recursos económicos. Mientras que en años anteriores llegamos a ingresar hasta 25.0000 euros en mecenazgos – aunque la mayoría gracias a crowdfundings – en 2022, se quedaron en 6.157 euros gracias al apoyo de 201 mecenas. Otros 1.459 euros llegaron por algunos encargos de comunicación realizados para otras organizaciones. Sin embargo, nuestros gastos ascendieron a 10.185 euros. Aproximadamente 4.200 euros fueron destinados a pagar la gestión de redes sociales. Otros 250 euros para el hosting y otros 1.000 euros para pagar la gestoría que nos lleva las cuentas. El resto fue destinado principalmente a pagar contenidos, aunque hubo algunas partidas para cubrir los gastos de nuestra participación en Biocultura y para los libros que hemos incluido en algunos mecenazgos.</p>
<p>Por suerte, aún teníamos algunos fondos guardados de nuestro último crowdfunding. Gracias a ellos, hemos podido continuar con la investigación de #ModaBasura, de la que ya hemos publicado <a href="https://www.carrodecombate.com/2023/04/23/informes-sobre-lavados-reputacionales-de-modabasura/" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://www.carrodecombate.com/2023/04/23/informes-sobre-lavados-reputacionales-de-modabasura/">3 informes</a> y varios contenidos en forma de reportaje. Puedes verlos todos en la <a href="https://www.carrodecombate.com/investigaciones/investigacion-moda-basura/" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://www.carrodecombate.com/investigaciones/investigacion-moda-basura/">página del proyecto</a>. También hemos publicado un <a href="https://www.carrodecombate.com/2023/03/21/vuelven-los-informes-de-combate-con-el-litio/" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://www.carrodecombate.com/2023/03/21/vuelven-los-informes-de-combate-con-el-litio/">nuevo Informe de Combate centrado en la industria del litio</a>, un contenido que es exclusivo sólo para nuestras mecenas.</p>
<p>Y este es un nuevo cambio para Carro de Combate. Durante los 11 años de Carro de Combate, hemos publicado más del 90% de los contenidos en abierto y bajo licencias de creative commons. Realmente creemos que la información tiene que ser accesible y que el dinero no tiene que ser el elemento que determine si una persona está mejor o peor informada. Pero esto nos ha penalizado enormemente a la hora de conseguir financiación, por lo que nos vemos obligadas a cambiarlo si este proyecto quiere sobrevivir.</p>
<p>A partir de ahora, vamos a empezar a publicar reportajes exclusivos para nuestras mecenas, que liberaremos, como hemos hecho con los Informes de Combate, al cabo de un tiempo. Pero que esperamos que os den el incentivo suficiente para apoyarnos económicamente, aunque sea con las aportaciones más pequeñas, de 15€ anuales.</p>
<p>Y comenzamos esta semana mismo con un nuevo reportaje en profundidad en el que desgranamos el papel de España en el comercio internacional de animales vivos, un sector en el que nuestro país se ha convertido en una de las piezas clave. Y muy especialmente, un puerto, el de Cartagena. Lo podrás leer este miércoles.</p>
<p>Y queremos iniciar esta nueva etapa con una pequeña promoción de mecenazgos para aquellas personas con mayores dificultades económicas y hasta el próximo 12 de mayo, la cuota mínima anual será de 10€ anuales. Y si te haces mecenas a partir de 40€, te enviaremos además uno de nuestros libros (Carro de Combate, Los monocultivos que conquistaron el mundo o La dictadura de los Supermercados). Y recuerda que ahora puedes además <a href="https://www.carrodecombate.com/domiciliacion" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://www.carrodecombate.com/domiciliacion">domiciliar tu mecenazgo</a> para que nosotras nos ocupemos de todo o hacer la donación a través de <a href="https://www.carrodecombate.com/domiciliacion-bizum/" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://www.carrodecombate.com/domiciliacion-bizum/">bizum</a>. Te dejamos <a href="https://www.carrodecombate.com/domiciliacion-bizum/" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://www.carrodecombate.com/domiciliacion-bizum/">toda la información aquí</a>.</p>
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		<title>El larguísimo rastro de la ropa que ya no usamos</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/eu/noticias/el-larguisimo-rastro-de-la-ropa-que-ya-no-usamos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 01 May 2023 15:23:01 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[carro de combate]]></category>
		<category><![CDATA[Ropa]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="1500" height="1000" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/05/robaamiga4_sm.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/05/robaamiga4_sm.jpg 1500w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/05/robaamiga4_sm-1280x853.jpg 1280w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/05/robaamiga4_sm-980x653.jpg 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/05/robaamiga4_sm-480x320.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 1500px, 100vw" /></figure>Un artículo de Aurora Moreno para Carro de Combate]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="1500" height="1000" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/05/robaamiga4_sm.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/05/robaamiga4_sm.jpg 1500w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/05/robaamiga4_sm-1280x853.jpg 1280w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/05/robaamiga4_sm-980x653.jpg 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/05/robaamiga4_sm-480x320.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 1500px, 100vw" /></figure><p><strong>La vida de la ropa en nuestros armarios es cada vez más corta. Pero cuando nos deshacemos de ella, comienza un largo y complejo recorrido que deja un amplio reguero de impactos sociales y medioambientales. Hoy nos preguntamos dónde terminan y qué se hace con las 92 millones de toneladas de residuos textiles que generamos cada año. </strong></p>
<p>La ropa para el baile de fin de curso de los niños. El bolso de aquella boda. El disfraz de carnaval, la camiseta que sólo se usó un verano… Son formas de consumo textil que llevan casi aparejado el <em>usar y tirar, </em>asemejándose al de los plásticos de un solo uso. Prendas de todo tipo -pantalones, abrigos, calzado…- que conforman las más de 900.000 toneladas de residuos textiles que se generan cada año en España y de las que sólo se logra reciclar algo más de la décima parte -un 12%, aproximadamente-. El resultado de un sistema de moda basado en el estreno por temporadas, la ropa barata y un marketing agresivo que nos invita a comprar, cambiar y renovar nuestros armarios de forma constante. Un sistema que tiene enormes impactos medioambientales, dentro y fuera de nuestras fronteras, tal y como estamos investigando en el proyecto Moda Basura.</p>
<p>En este artículo nos centramos en los residuos textiles para saber a dónde van y qué se hace con todo este montón de ropa que habitualmente no vemos, pero que de vez en cuando aparece en forma de impactantes imágenes, como las del <a href="https://www.elconfidencial.com/medioambiente/ciudad/2022-02-11/atacama-el-mayor-vertedero-de-ropa-del-mundo_3373533/">vertedero textil del desierto de Atacama</a>, al norte de Chile; o las que llegan a algunos países africanos, como Kenia o Ruanda. Nos preguntamos dónde terminan las toneladas de textil de las que nadie quiere hacerse cargo; cómo llegan hasta allí y qué impactos tiene sobre el territorio, el medio ambiente y las personas.</p>
<p>Desde el año 2000 a 2015, la producción textil se duplicó a nivel mundial, superando los <a href="https://ellenmacarthurfoundation.org/a-new-textiles-economy">100.000 millones de prendas anuales</a>, según un estudio de la Fundación Ellen Macarthur. La ciudadanía compra un 60 por ciento más de ropa que hace 15 años y el número de veces que utiliza cada ropa se reduce: un 30% de lo que hay en los armarios europeos no se ha vestido en al menos un año. En total, a nivel mundial, se cuantifican unas<a href="https://quantis.com/report/measuring-fashion-report/"> 92 millones de toneladas de residuos textiles anuales:</a> el equivalente a un camión enterrado o incinerado cada minuto.</p>
<p>Esta cifra incluye tres tipos de residuos: los llamados “excedentes de producción”, que son aquellas prendas que los fabricantes no consigue vender -a menudo se repite la cifra de que <a href="https://fashionunited.uk/news/fashion/infographic-the-extent-of-overproduction-in-the-fashion-industry/2018121240500">un 30% de todas las prendas producidas no llegan a venderse nunca</a>, citando un estudio de la Australian Circular Textile Association (ACTA), pero los datos no son muy claros-; los residuos “preconsumo”: aquellos que se desechan durante el proceso de fabricación debido al proceso de hilado, corte, etc.., y, finalmente, la ropa que los consumidores tiran a la basura una vez utilizada.</p>
<p>Todo esto provoca literalmente montañas de residuos textiles que se acumulan en los lugares más insospechados. Sin ir más lejos, en las últimas semanas ha saltado a los medios la aparición de <a href="https://www.telemadrid.es/programas/madrid-directo/Aparece-un-nuevo-vertedero-ropa-usada-esta-vez-en-Fuenlabrada-2-2535966441--20230223090035.html">toneladas de ropa en un polígono de un municipio del sur de Madrid</a>, un vertedero ilegal que ha llegado a inutilizar uno de los carriles de la carretera. Se trata de ropa que ni siquiera se sabe de dónde procede pero que parece llevar años acumulándose allí y de la que nadie se hace cargo.</p>
<p>Cuando las prendas terminan en este tipo de vertederos al aire libre, se convierten en un residuo altamente contaminante: aquellas que proceden de materiales orgánicos (lino, algodón, seda) emiten gas metano, contribuyendo al efecto invernadero. Las de origen sintético (que son en la actualidad la mayoría: poliéster, nylon, acrílicos y otros derivados del petróleo), emiten, además, millones de  microplásticos que contribuyen a la degradación del suelo y que pueden filtrarse fácilmente a las corrientes de agua.</p>
<p>La lista de sustancias que en ocasiones llevan nuestras prendas es <a href="https://www.agenciasinc.es/Reportajes/Las-sustancias-quimicas-de-la-ropa-pueden-perjudicar-la-salud">larga y compleja, </a>lo que supone un problema durante todo el ciclo de vida de la ropa: desde el proceso de  fabricación y teñido de las prendas, que puede afectar a la salud de quienes trabajan en ellos, generalmente mujeres, hasta la de quienes las llevan y, finalmente, la del medio ambiente donde se tiran.</p>
<p>En los últimos años, en Europa se ha avanzado en la prohibición de algunos de estos componentes, a través del <a href="https://echa.europa.eu/es/regulations/reach/understanding-reach">Reglamento de la REACH</a>, (European Chemical Agency) pero todavía hay muchos otros presentes, tal y como advertía la médica ambientalista Pilar Muñoz-Calero, en una entrevista con nuestra compañera Brenda Chávez para el libro <em><a href="https://www.carrodecombate.com/2021/12/01/consumo-critico-el-nuevo-libro-de-carro-de-combate/" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://www.carrodecombate.com/2021/12/01/consumo-critico-el-nuevo-libro-de-carro-de-combate/">Consumo Crítico</a>: “Están en casi todas las marcas, incluso en las más caras, y aumentan en la ropa de exterior (para frío, lluvia, etc.), ya que son tratados con compuestos químicos que le confieren propiedades aislantes, resistentes al frío, repelentes de manchas, etc. Además, en el caso de los reciclados, los químicos se trasladan desde el material anterior”. </em></p>
<p><strong>Una nueva legislación</strong></p>
<p>Hasta ahora, no existía en España una normativa específica que obligase a separar los residuos textiles, ni a su reciclaje, lo que significa que pueden terminar directamente en los vertederos, donde estos kilos de ropa se descomponen en un lento proceso que dura años. La otra opción es depositarla en algunos de los contenedores que diversas asociaciones tienen en las calles con el objetivo de volver a comercializarla, pero las cantidades son tan grandes y la demanda tan pequeña, que se hace físicamente imposible reutilizar todo lo generado. Se espera que esta situación cambie a raíz de la <a href="https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2022-5809">Ley de Residuos y Suelos contaminados para una economía circular</a>, trasposición de la <a href="https://www.boe.es/doue/2018/150/L00109-00140.pdf">Directiva Europea</a> sobre residuos, que establece la obligatoriedad por parte de las entidades locales de la recogida y reciclaje completo de diversos tipos de residuos, entre ellos los textiles, como muy tarde el 31 de diciembre de 2024. De momento, se calcula que solo se recoge un 12% de todos los residuos textiles que se generan en España, según el estudio <a href="https://modare.org/wp-content/uploads/Analisis-de-la-recogida-de-la-ropa-usada-en-Espana.pdf">Análisis de la recogida de Ropa Usada</a>, realizado por Moda Re en 2021. Y de ese porcentaje, tan sólo una pequeña parte vuelve a los escaparates a través de tiendas de ropa de segunda mano. El resto se dedica al reciclaje o a la exportación.</p>
<p><strong>Inundando terceros países</strong></p>
<p>En aquellos casos en los que las prendas de ropa son exportadas, los impactos sociales y medioambientales pueden llegar a ser todavía mayores, pero se <em>externalizan</em>, y de este modo los ciudadanos que los han provocado, ni siquiera los ven. Este proceso consiste en enviar enormes fardos de ropa -literalmente pueden ser “balas” de cientos de kilos- a través de barcos a países fuera de Europa. En algunos casos, los menos, la ropa se encuentra en buen estado y podrá ser utilizada por otras personas. Otra buena parte irá directamente a los vertederos locales. Además, a pesar de la percepción que el público puede tener cuando deposita sus ropas en un contenedor de recogida, en la gran mayoría de ocasiones, no se trata de donaciones. Los fardos de ropa se venden a compradores al por mayor que negocian, a ojo, una determinada cantidad por el fardo completo. Esto tiene dos implicaciones directas: una medioambiental y otra social. Porque una vez adquirido el bulto de ropa, los compradores se deshacen rápidamente de aquello a lo que creen que no darán salida, y que termina en los vertederos. Elizabeth Ricketts, directora de OR Foundation lo explica bien en unas declaraciones recogidas en el informe <em>Regalos envenenados</em>:<em> “ni las etiquetas de “charity”, ni reciclaje ni “circular” son adecuadas para esto. El hecho de mover las ropas de un sitio a otro no lo convierte en economía inicial. Simplemente, si antes esta ropa acababa en vertederos de Occidente, ahora acaba en vertederos en África”. </em></p>
<p>En octubre de 2021, un reportaje de la BBC hablaba de que hasta <a href="https://www.youtube.com/watch?v=ZfhoPrrOp20">15 millones de prendas usadas llegaban a Ghana cada semana</a>, una situación que se repite en países como Nigeria,  Kenia, Uganda o Ruanda. Además, este tipo de envíos tiene un importante <a href="https://www.researchgate.net/publication/4810517_Used-Clothing_Donations_and_Apparel_Production_in_Africa">impacto en los mercados locales y en la producción textil nacional</a>, y algunos países se han propuesto reducir la entrada de este tipo de mercancías. En el año 2016, tres países de  la Comunidad de África del Este (EAC, según sus siglas en inglés), <a href="https://www.dw.com/en/east-africa-pushes-second-hand-clothing-ban/a-42747222">se propusieron prohibir, o al menos reducir, las importaciones de ropa usada a partir de 2019</a>. Las razones no eran sólo medioambientales sino que apuntaban también al daño que este mercado ocasiona al sector textil local, llegando a proponer 2019 como fecha para prohibir este tipo de importaciones. Sin embargo, esto les supuso un enfrentamiento comercial con Estados Unidos, que amenazó con retirarse de los acuerdos de libre circulación de otros productos y posibles penalizaciones en los acuerdos comerciales, lo que provocó la retirada de todos los países salvo Ruanda de la propuesta inicial.</p>
<div id="attachment_165153" style="width: 510px" class="wp-caption alignleft"><a href="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/05/ropa_greenpeace.jpeg"></a><p id="caption-attachment-165153" class="wp-caption-text">Regalos envenenados &#8211; Greenpeace</p></div>
<p>Efectivamente, el informe <a href="https://es.greenpeace.org/es/sala-de-prensa/informes/poison-gifts/"><em>Regalos envenenados,</em></a><em> realizado por </em>Greenpeace pone de manifiesto que las exportaciones de ropa usada se utilizan también para deshacerse de los restos textiles que no somos capaces de gestionar en Europa. Impactantes fotos y vídeos documentan las devastadoras consecuencias para las personas y el medioambiente en países como Kenia y Tanzania: enormes montañas de basura que contaminan los ríos y el aire. “Con esta investigación, hemos evidenciado cómo los países y las empresas del Norte Global están evadiendo su responsabilidad a la hora de gestionar las enormes cantidades de ropa que no se venden o se desechan, muchas de ellas con compuestos peligrosos. Dejan a la gente de<strong> </strong>África Oriental sola ante los desechos plásticos y textiles exportados, sin ninguna infraestructura para su eliminación”, señala Celia Ojeda-Martínez, responsable de Biodiversidad y Consumo de Greenpeace.</p>
<p>En muchas ocasiones, una gran parte de lo exportado no tiene en realidad ningún valor para los países receptores, ya sea porque se encuentran en mal estado, son directamente inservibles, o no se adecúan a las necesidades locales.  Allí, de nuevo, estos fardos de ropa terminan en vertederos al aire libre provocando fuertes impactos medioambientales. La cantidad es tal que en numerosos países africanos existen <a href="https://www.sisiafrika.com/dead-white-mans-clothes-the-language-of-second-hand-clothes-in-africa/">nombres específicos</a> para denominar a la ropa llegada del extranjero.</p>
<p>Según las estadísticas de TradeMap, en 2021 se exportaron residuos textiles por valor de cinco mil millones de dólares, y los principales exportadores fueron China, Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Corea y Pakistán (aunque este país es, a su vez, receptor de grandes cantidades de residuos textiles). Ese mismo año, los principales receptores de textil fueron <em>Ghana, Ucrania, Nigeria, Kenia y Tanzania. </em></p>
<p>España, por su parte, aparece en el puesto 18 de este ránking, con unas exportaciones por valor de 67 millones de dólares. Para entender mejor el impacto, baste decir que, según una <a href="http://changingmarkets.org/wp-content/uploads/2023/02/Trashion-Report-Web-Final.pdf">investigación de Changing Markets</a>, cada año se envían desde nuestro país más de 200.000 prendas usadas sólo a Kenya.</p>
<p><strong>Reutilización: una batalla imposible contra la ropa barata</strong></p>
<p>Más allá de la exportación, las otras dos opciones para los residuos que sí se recogen correctamente son el reciclaje o la reutilización de las ropas. Esta última es, sin duda, la opción más conveniente para el planeta: buena parte de todo el material textil que actualmente se envía a la basura podría ser perfectamente reutilizado a través de procesos de recogida, selección y arreglo, para volver al mercado a través de tiendas de segunda mano. Una alternativa que permitiría optimizar la energía, el agua y los otros recursos materiales utilizados para la fabricación de cada prenda. Es lo que hacen desde espacios como <a href="https://modare.org/">Moda-Re</a>, una cooperativa impulsada por Caritas Española y en la que participan otras entidades, que trabaja con un doble foco: inserción social y reto ecológico partiendo de la idea de que “la crisis social es indisociable de las cuestiones ecológicas”, tal y como señala Albert Alberich, responsable de la planta de reciclaje en Martorell, Barcelona. La iniciativa surgió desde el aspecto más social, como fórmula para generar trabajo para personas excluidas (víctimas de violencias machistas, personas que han tenido problemas con las drogas…)-  y ofrecer una opción digna a las personas sin recursos que acudían a los tradicionales “roperos” en busca de ropa. Ahora, estas personas se dirigen a tiendas normalizadas, donde pueden elegir la ropa que necesitan y les guste, a un precio reducido o casi gratuito si se trata de personas en riesgo de exclusión. Además, al tiempo que se desarrollaba el proyecto, fue creciendo la importancia de la cuestión ecológica. Así, la cooperativa tiene una hoja de ruta clara hacia 2025, en la que interviene un planteamiento integral que aborda desde la forma de generar la electricidad a la necesidad de reducir residuos en el procedimiento y disminuir las emisiones de C02 en la recogida de los contenedores.</p>
<p>Sin embargo, una de las mayores dificultades sigue siendo cómo dar salida a un mayor número de prendas en las más de 120 tiendas que tienen en diversas ciudades españolas. Porque todavía una buena parte de lo que recogen en los contenedores termina enviándose a terceros países, en muchas ocasiones, para ser vendidas directamente, y en otra como parte de programas de cooperación.</p>
<p>El reto, por lo tanto, es claro: aumentar las ventas de ropa de segunda mano. Un empeño generalizado por parte de las empresas de este tipo, que se enfrentan a dos problemas, uno histórico y otro bien actual. En España, la idea de adquirir prendas de segunda mano ha constituido tradicionalmente un cierto tabú, provocando el rechazo entre buena parte de los consumidores. Ahora que esta narrativa comienza a modificarse y existe cierta valoración entre la juventud en el reuso de ropa y la moda vintage, surge otra barrera: <strong>la ropa nueva es tan barata que, en muchas ocasiones, las opciones de segunda mano no pueden apenas competir con ella, </strong>salvo en productos muy específicos. A ello se suma, claro, que las tiendas de segunda mano no pueden ofrecer la misma variedad en cuanto a tallas y colores de un mismo producto. En esta situación, el mercado de segunda mano en España sigue ocupando una pequeña cuota de mercado en España. Aunque ha crecido en los últimos años con la aparición de alternativas, como las aplicaciones de venta directa de productos entre usuarios que difícilmente se contabilizan en las estadísticas, o iniciativas que abogan por el alquiler de ropa como <a href="https://ecodicta.com/">Ecodicta</a>, o <a href="https://meloprestas.com/">Me lo prestas? </a></p>
<p><strong>¿Es una opción el reciclaje?</strong></p>
<p>Por último, para aquellas prendas que por su estado de uso, no pueden ser fácilmente reutilizadas, existe la opción del reciclaje, que abarca diversos tipos de procesos para convertirlas en otros tipos de textil con diferentes usos. Sin embargo, aquí entran en juego diversas variables. Por un lado, el proceso no es ni mucho menos sencillo y, por otro, al ritmo de producción actual de textiles, el reciclado de todas las prendas que se generan cada año es materialmente imposible.</p>
<p>Para comenzar, no todas las prendas pueden reciclarse, y aún cuando es posible, no en todos los casos es recomendable, pues el procedimiento puede implicar mayor gasto de recursos (agua, energía…) e incluso una mayor contaminación. Esto sucede especialmente con aquellas prendas en las que se encuentra una amplia diversidad de tejidos o materiales, algo cada vez más común. Cremalleras, brillantes, mezcla de tejidos, procesos de teñido que dañan las hilaturas y un sinfin de particularidades que hacen que una sencilla camiseta se convierta en un producto casi imposible de reciclar. Aquí entra en juego el llamado “<a href="https://www.carrodecombate.com/2022/04/03/deberia-ser-un-requisito-informar-de-la-vida-util-de-un-producto/">ecodiseño</a>”: pensar los productos no sólo para que sean duraderos sino también para que sea sencillo, y energéticamente rentable, darles una nueva vida.  En esa línea trabaja la <a href="https://ec.europa.eu/commission/presscorner/detail/es/QANDA_22_2015">Estrategia sobre los Productos Textiles Sostenibles y Circulares</a> de la Unión Europea, que obligará a que las empresas a mejorar la trazabilidad y la composición de las prendas para que sean más duraderas, fácilmente reciclables e incluyan el uso de fibras reciclables.</p>
<p>Cuando hablamos de reciclaje estamos hablando en realidad de diferente tipos de proceso. Por un lado, encontramos el denominado <em>Upcycling,</em><strong><em> </em></strong>que significaría convertir materiales de menor valor en otros que se supone “superior”. Como por ejemplo abrigos, bañadores o vestidos fabricados de plásticos, una moda muy habitual estos días por parte de las empresas, encantadas de sacar una línea <em>ecológica</em> en sus colecciones. La realidad, sin embargo, es que éste es un proceso que suele requerir un enorme gasto de energía, y, en ocasiones, pueden llevar materiales inocuos, procedentes de los materiales previos. En el punto opuesto se sitúa el <em>downcycling, </em>que permite convertir las prendas inservibles en otro tipo de textiles, por ejemplo, en material aislante, trapos de limpieza o rellenos de colchones o asientos de coche, aislamiento acústico y térmico… Estos procesos no ofrecen demasiado valor añadido y suelen realizarse en países empobrecidos pero con una cierta industria, como por ejemplo Pakistán. Otra opción es la del reciclaje de hilaturas, pero esta sólo es posible para aquellas prendas que son 100% de un mismo material, es el del reciclaje de las hilaturas que lo componen, para crear nuevos hijos. Esta tecnología es todavía poco utilizada, aunque España es el mayor productor de Europa de hilo reciclado, con un volumen de <a href="https://www.caritas.es/main-files/uploads/2021/06/RESUMEN-An%C3%A1lisis-de-la-recogida-de-la-ropa-usada-en-Espa%C3%B1a.pdf">alrededor de 61.000 toneladas anual</a>, según el informe sobre ropa usada de Moda-RE<strong>. </strong></p>
<p>Por último, encontramos lo que cualquier lector entendería por “reciclaje”: convertir unas prendas en otras, aprovechando los materiales y haciendo uso de la creatividad para crear prendas novedosas. Pero este proceso es complejo, costoso y muy poco mecanizable. A pesar de ello, hay alternativas que trabajan en esta línea y que cuentan con una importante trayectoria. Encontramos un ejemplo en <a href="https://planetadots.com/">Planeta Dots</a>, una iniciativa puesta en marcha por  dos profesionales de la costura que ofrecen ropa y complementos reciclados. Del mismo modo, durante años, ha estado en marcha <a href="https://altrapolab.org/">AltrapoLab</a>, una iniciativa, -actualmente tomándose un descanso para reinventarse- desde la que se reivindicaba la moda como elemento de transformación social a través de numerosas actividades, como el <a href="https://altrapolab.org/convocatoria-para-disenadoras-es-y-creadoras-es/">maratón de upcycling- reciclaje textil creativo</a>, para mostrar de primera mano las posibilidades que ofrece el reciclaje. Además, es el trabajo de decenas de tiendas de costura y reparación de ropa o zapatos que, desde sus pequeños espacios se dedican a dar nuevas vidas a prendas que se quedaron antiguas, se estropearon o sencillamente, nos dejaron de gustar. Además, hay también espacios para la formación, como <a href="https://slowfashionnext.com/">Slow Fashion Next</a>, que ofrece formación a profesionales y empresas de moda para transformarse en empresas sostenibles</p>
<p>Muchas de estas iniciativas forman parte de la <a href="https://aeress.org/">Asociación Española de Recuperadores de Economía Social y Solidaria</a>, que engloba a más sectores aparte del textil, pero que tiene en este uno de sus principales pilares y en la que participan entidades como <a href="https://www.ataretaco.org/">Fundación Ataretaco</a>, en las islas canarias, <a href="https://www.emausnavarra.org/">Traperos de Emaús</a> de Navarra, Berziklatu S.L. en País Vasco, Fundació Engrunes, en Cataluña o <a href="https://aropa2.com/">Aropa2</a>, en Aragón. Iniciativas que permean toda la geografía española y que trabajan por la gestión integral de los residuos textiles, a partir de las tradicionales tres R, siempre en este orden: reducción, reutilización y reciclaje.</p>
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		<title>Blanqueo de ropa: &#8220;Los numerosos lavados de reputación de la industria de la ropa&#8221;</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/eu/recursos/blanqueo-de-ropa-los-numerosos-lavados-de-reputacion-de-la-industria-de-la-ropa/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 28 Feb 2023 14:18:13 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[carro de combate]]></category>
		<category><![CDATA[Moda]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="557" height="796" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/02/Sin-titulo.png" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/02/Sin-titulo.png 557w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/02/Sin-titulo-480x686.png 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 557px, 100vw" /></figure>Informe elaborado por Brenda Chevez de Carro de Combate sobre los programas sociales o prendas con mensajes supuestamente empoderadores lanzadas por marcas que continúan violando los derechos laborales de sus trabajadoras, entre otros ejemplos. En la primera parte de esta publicación se centró en analizar las estrategias engañosas, en general, que llevan a cabo las [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="557" height="796" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/02/Sin-titulo.png" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/02/Sin-titulo.png 557w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/02/Sin-titulo-480x686.png 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 557px, 100vw" /></figure><p>Informe elaborado por Brenda Chevez de Carro de Combate sobre los programas sociales o prendas con mensajes supuestamente empoderadores lanzadas por marcas que continúan violando los derechos laborales de sus trabajadoras, entre otros ejemplos.</p>
<p>En la primera parte de esta publicación se centró en analizar las estrategias engañosas, en general, que llevan a cabo las marcas para mejorar su imagen, mientras que en la segunda se habla sobre las campañas de lavado verde o greenwashing.</p>
<p> <a href="https://carrodecombate.us8.list-manage.com/track/click?u=90c6c6d74fcdaae16bd68ed1d&amp;id=a56fa4ca98&amp;e=7f9d4ddb4d" target="_blank" rel="noopener" data-saferedirecturl="https://www.google.com/url?q=https://carrodecombate.us8.list-manage.com/track/click?u%3D90c6c6d74fcdaae16bd68ed1d%26id%3Da56fa4ca98%26e%3D7f9d4ddb4d&amp;source=gmail&amp;ust=1677660824218000&amp;usg=AOvVaw0F1nY6rKkqR64OZaoZHq-s">Blanqueo de ropa. Parte 1. Lavados reputacionales</a><br />
 <a href="https://carrodecombate.us8.list-manage.com/track/click?u=90c6c6d74fcdaae16bd68ed1d&amp;id=99589ada08&amp;e=7f9d4ddb4d" target="_blank" rel="noopener" data-saferedirecturl="https://www.google.com/url?q=https://carrodecombate.us8.list-manage.com/track/click?u%3D90c6c6d74fcdaae16bd68ed1d%26id%3D99589ada08%26e%3D7f9d4ddb4d&amp;source=gmail&amp;ust=1677660824218000&amp;usg=AOvVaw2Qy85JPZwVlkjJcy36OHAz">Blanqueo de ropa. Parte 2. Greenwashing</a></p>
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		<title>Los supermercados como conformadores de precios</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/eu/noticias/los-supermercados-como-conformadores-de-precios/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 02 Feb 2023 08:02:28 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[carro de combate]]></category>
		<category><![CDATA[Supermercados]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="1536" height="1029" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/02/supers_carro_combate.png" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/02/supers_carro_combate.png 1536w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/02/supers_carro_combate-1280x858.png 1280w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/02/supers_carro_combate-980x657.png 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/02/supers_carro_combate-480x322.png 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 1536px, 100vw" /></figure>Este texto, tomado de Carro de Combate, es un extracto adaptado del libro ‘La dictadura de los supermercados’ de Nazaret Castro, publicado por la editorial Akal]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="1536" height="1029" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/02/supers_carro_combate.png" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/02/supers_carro_combate.png 1536w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/02/supers_carro_combate-1280x858.png 1280w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/02/supers_carro_combate-980x657.png 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/02/supers_carro_combate-480x322.png 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 1536px, 100vw" /></figure><p>Una radiografía del sector de la distribución deja ver cómo el sector de la gran distribución tiene poder de oligopsonio: si, en condiciones de oligopolio, un pequeño grupo de productores domina el mercado, en el caso del oligopsonio, es un pequeño número de compradores el que lo controla. Esto no sólo les otorga una gran influencia como fijadores de precios, sino también de otras condiciones de pago: por ejemplo, el pago a 90 días de la mercadería.</p>
<p>Es lo que se ha denominado la «teoría del embudo»: coexisten en el mercado muchos productores y muchos consumidores, pero un pequeño grupo controla la fase de distribución y comercialización y, de ese modo, tiene la capacidad de imponer condiciones que le aporten un amplio margen de beneficio.</p>
<p>Ante la virtual desaparición de las tradicionales tiendas de barrio, los productores se ven obligados a ceder, en precios y en condiciones de pago, ante las exigencias, muchas veces abusivas, de los distribuidores: medidas como el pago diferido o la venta a pérdidas son fácilmente asumibles por las grandes multinacionales pero no por las pequeñas y medianas empresas. Todo ello redunda en márgenes de beneficios exorbitantes para los grandes distribuidores: el 60% o incluso más del beneficio final se concentra en la gran distribución, donde el consumidor llega a pagar un 2.000% más de lo que el distribuidor pagó al productor.</p>
<p>Cada vez más, ese modus operandi de la gran distribución se ha convertido en el principal factor determinante de su rentabilidad. El resultado es que aumentan las ganancias de los distribuidores y quiebran los pequeños productores, sobre todo en el sector agrario y ganadero. Porque si mucho se ha escrito sobre el poder corporativo, no se ha subrayado suficientemente la relación indisoluble entre la consolidación de la industria agroalimentaria corporativa y la gran distribución. Hemos asistido a una concentración del sector alimentario sin precedentes, en paralelo a la walmartización de la distribución.</p>
<p>En 2012, Convergence Alimentaire (Convergencia Alimentaria) publicó una infografía, que pronto se hizo viral, en la que queda patente el grado de concentración empresarial de los productos básicos, como alimentos, cosméticos y detergentes. Diez empresas producen y distribuyen más de 2.150 productos de consumo diario en docenas de países. Algunas de ellas poseen cientos de marcas: como las más de 300 de P&amp;G y las más de 400 de Unilever y Coca-Cola.</p>
<p>Y, mientras que las empresas multinacionales se hacen con una porción de la tarta cada vez mayor, los pequeños productores y comerciantes tienen cada vez más dificultades para sobrevivir. Las cifras son sorprendentes: en el mundo se beben más de 4.000 tazas de Nescafé (Grupo Nestlé) por segundo, y los diferentes productos de Coca-Cola se consumen más de 1.700 millones por día. Las 10 mayores compañías alimentarias del planeta acaparan el 10% de la facturación mundial en el sector de alimentos: cada día ingresan más de 1.000 millones de dólares.</p>
<p>El primero de la lista es el grupo Nestlé, con ingresos de 103.500 millones de euros y alrededor de 8.000 marcas diferentes en todo el mundo. Lo sigue el Grupo Unilever, con una facturación de 68.500 millones de euros y una cartera de productos en que, además de alimentos (Frigo), hay marcas de referencia en otros sectores clave de la cesta de la compra, como la higiene personal (Axe o Rexona) y los productos de limpieza (Skip). Los lugares tercero y cuarto se los disputan los dos gigantes de los refrescos: PepsiCo y Coca-Cola. Y completan el cuadro de los poderosos de esta industria los grupos Mars, Danone, Associated British Food, General Mills y Kellogg Company. La concentración empresarial del sector es creciente, y a menudo nos pasa inadvertida gracias a la diversidad de marcas y logotipos, reducibles a un pequeño número de grupos empresariales. Según una investigación del IESE Business School de la Universidad de Navarra, realizado a partir del índice de Herfindahl con el que se mide la competencia empresarial, la concentración de la industria agroalimentaria supera en un 41% el umbral de concentración considerado como dañino para la competencia, y esto sucede, sobre todo, en productos como patatas chips, refrescos, yogures o sopas deshidratadas.</p>
<p>¿Por qué damos estos datos cuando hablamos del sector de la distribución? Porque el poder creciente de estas marcas ha sido posible, en gran medida, gracias al emporio de los hipermercados. La gran distribución moderna comenzó vendiendo los productos alimentarios. Si por una parte, como veíamos en otro artículo, las marcas permitieron el nuevo modelo de distribución, que podía prescindir del rol del tendero como fuente de confianza, la gran distribución moderna, al mismo tiempo, promovió el ascenso de estas grandes marcas, al ofrecer a los productores unas condiciones que privilegian la entrada de las grandes empresas. Pero no hablamos de un sector cualquiera: hablamos de la alimentación. Y dejarle a las empresas multinacionales, orientadas a la ganacia, el poder de decidir lo que comemos ha tenido consecuencias muy importantes sobre la salud, como denuncia el informe Viaje al centro de la alimentación que nos enferma, de Justicia Alimentaria.</p>
<h3>La presión sobre los proveedores</h3>
<p>Movimientos sociales como la Vía Campesina y Ecologistas en Acción han señalado la responsabilidad de los grandes grupos de distribución en el aumento sostenido de la diferencia entre el precio que se le paga a los productores y el que terminan abonando los consumidores en el supermercado. La gran distribución se lleva el 60% de lo que pagan los consumidores y es quien menos costes tiene en la cadena alimentaria. Por ello las asociaciones de agricultores piden un cambio en la legislación que compense la actual asimetría de poder entre los grandes distribuidores y los pequeños campesinos. Para 2006, según los cálculos de estas organizaciones, en la Comunidad de Madrid ese diferencial era del 400% de media, y en algunos productos superaba el 1.000%.</p>
<p>Pero los precios no son el único modo en que los distribuidores presionan a sus proveedores. El Tribunal Vasco de Defensa de la Competencia, en un extenso informe sobre La distribución de bienes de consumo diario, concluyó en 2009 que «Carrefour, Mercadona y Eroski constituyen un oligopolio estrecho en el mercado español de aprovisionamiento de bienes de consumo diario y en la distribución minorista en grandes superficies comerciales (esto es, de más de 1.000 metros cuadrados), que adopta comportamientos paralelos (colusivos) que restringen la competencia y perjudican el bienestar de los consumidores». El Tribunal reprochó la «posición dominante» de las tres grandes cadenas de distribución, que les permite «exigir a sus proveedores pagos y condiciones comerciales desproporcionadas». Avalados por su poder de oligopsonio, los grandes distribuidores asfixian a sus proveedores con políticas abusivas, como obligarlos a que entreguen gratuitamente la primera entrega, para así poder ofrecer, sin coste alguno, promociones que atraen y fidelizan a clientes; obligarlos a asumir los costes de las promociones en el establecimiento, pagando los gastos de carteles o regalos, y asumir, también, los costes del procesado, empaquetado y presentación de los productos. Eso, por no hablar de las draconianas condiciones de pago, a veces a meses vista, lo que resulta muchas veces inviable para las pequeñas empresas. En gran número de ocasiones, se los obliga además a aplicar descuentos de hasta el 20% en las entregas, pagar un extra por posiciones de privilegio en los expositores de venta –de nuevo, en detrimento de las empresas familiares– y a producir para sus marcas blancas.</p>
<p>Daniel López, de Ecologistas en Acción, ofrece una panorámica de la situación del sector de la distribución en el Estado español: «La estrategia de las grandes superficies para obtener beneficio se basa en vender muchas unidades con poco margen. Para ello, tratan de eliminar la competencia y ofrecer un producto elaborado muy barato (con materias de pésima calidad y presionando a la baja los precios pagados a agroindustria y producción) como producto gancho», que, a un precio a menudo por debajo de los costes de producción, atrae a los compradores a su establecimiento. Este es el llamado «canal moderno de distribución», que aporta mejores márgenes a los productores que el canal tradicional pero que implica, para acceder al canal, un importante volumen de producción y grandes inversiones y gastos; es, por tanto, una opción que queda al alcance de unos pocos: de las grandes empresas.</p>
<p>Todo esto crea distorsiones y disfunciones en el mercado que afectan tanto a los productores como a los consumidores. El estudio de Justicia Alimentaria llega a concluir que «los supermercados ganan más dinero por medidas de coacción que por la venta y sus productos (en Italia o Reino Unido el 50% y en Francia el 70% de los beneficios)». Esto, además de escandalizar a cualquier ciudadano de bien, visibiliza que, al igual que sucede con otros oligopolios, el de la distribución no tiene esos grandes beneficios por ser más eficiente o por hacer mejor que el resto, sino simplemente porque su tamaño le permite imponer todo aquello que le haga multiplicar su ganancia. Frente a esta realidad, Justicia Alimentaria y otras organizaciones en defensa de la soberanía alimentaria piden políticas públicas que ayuden a reequilibrar el poder de la cadena agroalimentaria, contratos públicos que garanticen condiciones dignas para el productor y creación de canales alternativos de distribución y comercialización que acerquen a consumidor y productor. Como hemos visto, las dos tendencias más recientes en el sector de la distribución en la España reciente han sido la apertura de locales de barrio –sean en régimen de propiedad o en franquicia–, la apuesta por los productos frescos y la guerra de precios como forma de captar a un consumidor afectado por la crítica situación económica del país desde que estalló la crisis financiera en 2008. El efecto combinado de estas tres tendencias ha provocado un aumento insoportable de la presión sobre los proveedores de esos productos frescos, pues, para poder vender más barato sin ver afectados sus márgenes de ganancias, se les imponen condiciones cada vez más duras: en algunos sectores, como el lácteo, los precios de compra no superan los costes de producción</p>
<h3>El efecto Mercadona</h3>
<p>La empresa de Juan Roig no sólo encabezó la nueva fase en que las grandes firmas de la distribución vuelven a los supermercados de proximidad, sino que estuvo a la cabeza de la apuesta por las marcas propias. Aquí menos que nunca pueden llamarse «marcas blancas», porque uno de los grandes éxitos de la estrategia de Mercadona ha sido posicionar a sus propias marcas, que se han consolidado con su propia imagen: la más extendida es Hacendado, que abarca la mayor parte de los productos alimenticios; pero están también Deliplus (cosméticos), Bosque Verde (limpieza) y Compy (comida para animales), entre otras. En 2014, estas mercancías suponían el 43% de los productos que se venden en los estantes de los 1.500 supermercados de la firma valenciana.</p>
<p>La empresa valenciana implantó en los años noventa la figura de «interproveedor» o «productor recomendado», para referirse a proveedores que producen para las marcas blancas de Mercadona y cuyas mercancías figuran destacadas en los estantes del supermercado. Los proveedores deben firmar un contrato que les asegure unas ventas a cambio de que acepten sus reglas del juego; el objetivo, según Mercadona, está reflejado en el lema de la empresa, «SPB: Siempre Precios Bajos»: precios bajos, eso sí, respetando el jugoso margen del distribuidor; precio atractivo, calidad aceptable, margen conveniente para Mercadona: son condiciones que pueden asfixiar al proveedor, sobre todo desde que en 2009 la empresa de Roig decidió cambiar su política con sus interproveedores y comenzó a exigir exclusividad a algunos de ellos. Algunos proveedores decidieron marcharse, como es el caso de Dulcesol, el fabricante de bollería que hoy sigue produciendo para las marcas blancas de Carrefour y Lidl.</p>
<p>Dulcesol resultó ser un caso exitoso; después de «desengancharse» de Mercadona, mejoró su desempeño y aumentó el número de empleados, pero a otros proveedores les fue peor. Varias empresas se han visto asfixiadas por las condiciones impuestas por Mercadona hasta llegar a la quiebra. Es ahí cuando entra en escena el fondo de inversión Atitlán, del que participa Roberto Centeno, yerno de Roig. Atitlán compró en 2014, a un precio conveniente, uno de sus mayores proveedores de pescado: Caladero. En el ejercicio anterior, las cuentas de 2013 detallaban un beneficio neto de 63,9 millones de euros por la compra de las empresas Ibersnacks, Bynsa, Dafsa y Naturvege; las cuatro tenían en común ser interproveedoras de Mercadona. De ese modo, Atitlán se lucra gracias a la ruina de los productores afectados por la llegada de la cadena de supermercados de Juan Roig.</p>
<p>Otro aspecto polémico de las marcas blancas tiene que ver con la denominación de origen (D. O.) de los productos. Emblemático fue el caso de la horchata valenciana: si bien Mercadona asegura que la empresa interproveedora Dafsa, fabricante de la horchata Hacendado, compra el 48% de la chufa que se produce en Valencia, el Consejo Regulador de la D. O. Chufa de Valencia sostiene que la «única garantía» de que la horchata esté elaborada con chufa valenciana es que su envase muestre el logotipo de la D. O., cosa que no ocurre en el caso de la horchata Hacendado. También polémico resultó cuando se conoció que Sovena, entonces el único proveedor del aceite que se vende en Mercadona, se envasa en Portugal, si bien la empresa de Roig sostiene que el aceite es 100% de origen español, y Escuris, la empresa que produce el atún en conserva Hacendado, sufrió un boicot de los consumidores por estar asociado al grupo marroquí Derhem, con producción en el Sáhara Occidental.</p>
<p>Más allá de los casos concretos, lo cierto es que el auge de las marcas de los distribuidores supone una nueva vuelta de tuerca en la transferencia de poder de los pequeños productores a los grandes distribuidores. Y no sólo en términos de captura del valor, sino también en lo que tiene que ver con la conformación de subjetividades: el consumidor no sólo compra en Carrefour, sino que compra productos de Carrefour. Toda la extensa cadena de extracción de materias primas, elaboración de las manufacturas, transporte y comercialización queda oculto tras el logotipo de la transnacional de origen francés, la misma que ha llevado su logo a medio mundo.</p>
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		<title>Pequeñas grandes luchas en África contra el cambio climático</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/eu/noticias/pequenas-grandes-luchas-en-africa-contra-el-cambio-climatico/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 11 Jan 2023 08:59:19 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cambio climático]]></category>
		<category><![CDATA[carro de combate]]></category>
		<category><![CDATA[Libros]]></category>
		<category><![CDATA[Sin categorizar]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="1536" height="864" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/02/cambioclimaticoafrica-1536x864-1.jpeg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/02/cambioclimaticoafrica-1536x864-1.jpeg 1536w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/02/cambioclimaticoafrica-1536x864-1-1280x720.jpeg 1280w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/02/cambioclimaticoafrica-1536x864-1-980x551.jpeg 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/02/cambioclimaticoafrica-1536x864-1-480x270.jpeg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 1536px, 100vw" /></figure>Este texto es un extracto del capítulo 4 de ‘El Cambio Climático en África: efectos, estrategias de adaptación y soluciones desde el continente’, un libro que intenta explicar por qué los impactos del cambio climático están siendo mayores en las poblaciones y países más empobrecidos del continente africano. Este capítulo, en concreto, recoge el trabajo que la propia sociedad civil africana está llevando a cabo para paliar y adaptarse a los impactos del cambio climático. Publicado en Carro de Combate]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="1536" height="864" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/02/cambioclimaticoafrica-1536x864-1.jpeg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/02/cambioclimaticoafrica-1536x864-1.jpeg 1536w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/02/cambioclimaticoafrica-1536x864-1-1280x720.jpeg 1280w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/02/cambioclimaticoafrica-1536x864-1-980x551.jpeg 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/02/cambioclimaticoafrica-1536x864-1-480x270.jpeg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 1536px, 100vw" /></figure><blockquote><p>«<em>A lo largo y ancho de todo el continente, la gente ha convivido y se ha adaptado a un alto grado de variabilidad climática y sus riesgos asociados durante siglos. Sin embargo, la aceleración del cambio climático […]</em><br />
<em>ha hecho que los riesgos sean más evidentes»</em>.<br />
Achille Mbembe, filósofo camerunés.</p></blockquote>
<p>En otros casos, las soluciones, sencillas y asequibles, han venido de los propios agricultores, recuperando antiguas técnicas utilizadas en la zona. Es el caso de Yacouba Sawadogo, un campesino de Burkina Faso que puede que nunca hubiera escuchado hablar de la Gran Muralla Verde que recorrerá África, pero que lleva años contribuyendo a hacerla realidad. Ya en los años ochenta, durante una de las largas sequías que periódicamente asolan el país, Sawadogo comenzó a regenerar el suelo de sus propios cultivos haciendo una pequeña innovación respecto a la técnica tradicional. Esta metodología artesanal, llamada zai en la lengua local, consistía en cavar pequeños hoyos alrededor de la planta antes de la llegada de las lluvias, lo que permitía retener el agua durante más tiempo. Lo que hizo Sawadogo fue aumentar un poco la medida de estos hoyos y añadir estiércol y otros residuos biodegradables. La idea era que estos residuos sirvieran de fuente de nutrientes para la planta, y así fue. Pero lo que no esperaba Sawadogo es que con ello iba a fomentar también la aparición de termitas, que con su movimiento remueven y airean la tierra, ofreciendo una considerable mejora en el crecimiento de las plantas. A día de hoy, este sencillo mecanismo le ha permitido la regeneración de hasta 40 hectáreas con diversos cultivos, se ha extendido a otros campesinos y le valió en 2018 el llamado Premio Nóbel Alternativo —concedido por la Fundación Right Livelihood Award—, además del sobrenombre de <em>El hombre que paró al desierto</em>, título del documental que dio a conocer su historia en 2010.</p>
<p>También desde finales de los años setenta, otra pionera contra la desertificación y el cambio climático comenzó a hacer su camino en Kenia. Reconocida como una de las primeras ecologistas del continente, Wangari Maathai fundó en 1977 el <a href="http://www.greenbeltmovement.org/" target="_blank" rel="noopener" data-type="URL" data-id="http://www.greenbeltmovement.org">Movimiento Cinturón Verde</a>, por el cual animaba a todas las mujeres de Kenia a reforestar las zonas donde vivían, ya fuera en sus campos o creando invernaderos, utilizando siempre variedades endógenas para mantener la calidad de los suelos y la biodiversidad.</p>
<p>Un proyecto que, según datos del propio movimiento, ha permitido desde entonces la plantación de más de 51 millones de árboles y que en 2004 le valió a Maathai el Premio Nóbel de la Paz, en esta ocasión de los que entrega la Academia Sueca, “por su contribución al desarrollo sostenible, la democracia y la paz”. Su figura, reconocida en todo el mundo, fue producto de las posibilidades que le ofreció la educación (se graduó en Biología en Estados Unidos gracias a una beca y fue la primera mujer de África Oriental en obtener un doctorado, en 1971), algo a lo que no han podido acceder otras miles de mujeres africanas que, sin embargo, han estado también a la vanguardia de la lucha por la conservación del planeta. Millones de ellas lo hacen cada día, cultivando sus terrenos, manteniendo zonas en barbecho, regando sus cultivos y transmitiendo a sus hijos e hijas los conocimientos sobre el cuidado de la tierra. Históricamente lo han hecho desde el anonimato, en silencio, pero desde hace años sus voces ya han comenzado a ser escuchadas; cada vez son más y tienen mucho que decir. Jóvenes que se han puesto a la cabeza de las reivindicaciones por el clima, al igual que en otros lugares del mundo, y que ofrecen propuestas e ideas para solucionar sus propios problemas. Mujeres que se han convertido en referentes africanas y que están dispuestas a liderar el cambio.</p>
<p>Es el caso de la keniana Elizabeth Wathuti, que comenzó formando parte del Movimiento Cinturón Verde de Mathaai y que ha puesto en marcha la Iniciativa Generación Verde, mediante la cual intenta sensibilizar y crear conciencia entre los y las jóvenes keniatas, un trabajo que le ha valido numerosos reconocimientos. En la vecina Uganda, Vanessa Nakate, con 22 años, puso en marcha su propia batalla contra el cambio climático: comenzó a manifestarse semanalmente ante las puertas del Parlamento de Uganda, una protesta en la que nadie la acompañó durante meses. Sus proclamas, en cambio, sí tuvieron repercusión en las redes sociales, y esto le sirvió para fundar, sin apenas recursos, <em>The Rise Up Movemen</em>t. En diciembre de 2019 fue una de las jóvenes con presencia en la COP 25 celebrada en Madrid (inicialmente prevista en Santiago de Chile) y en enero de 2020 participó en el Foro Económico Mundial de Davos. En sus declaraciones hace siempre hincapié en los efectos que el cambio climático está teniendo en su país, donde el calentamiento global se ha convertido ya en una de las mayores amenazas para el desarrollo sostenible y la lucha contra la pobreza, según el Banco Mundial. Un país donde la pérdida de masa forestal es del 2,6% anual, debido sobre todo a la necesidad de los hogares rurales de utilizar madera para cocinar, al no tener más alternativas. Precisamente por ello, una de las iniciativas puestas en marcha por Vanessa Nakate es la <a href="https://www.gofundme.com/f/green-schools-with-vash?utm_s" target="_blank" rel="noopener" data-type="URL" data-id="https://www.gofundme.com/f/green-schools-with-vash?utm_s"><strong>Green Schools</strong> with Vash,</a> mediante la cual pretende apoyar la instalación de sistemas solares para las cocinas y estufas de los colegios, reduciendo así el consumo de madera y las emisiones producidas al quemarla.</p>
<p>Desde Sudáfrica, uno de los países que dentro del continente más contribuye al calentamiento global, llegan también voces como las de Ayakha Melithafa y Ndoni Mcunu, que desde el activismo y la investigación, respectivamente, trabajan contra el cambio climático. Melithafa es una joven proveniente de una zona rural que actualmente reside en Khayelitsha, uno de los mayores townships de Ciudad del Cabo. En ambos entornos fue consciente del impacto que las sequías prolongadas y las inundaciones extremas estaban provocando en su país, por lo que comenzó a interesarse por el tema y se sumó al proyecto 90 by 2030, que trabaja para reducir el 90% de las emisiones de efecto invernadero en 2030. Con tan solo 18 años, forma parte del African Climate Alliance y ha participado en numerosos eventos nacionales e internacionales, contando al mundo los efectos del cambio climático. Ndoni Mcunu, por su parte, es una joven investigadora de la Universidad de Witwatersrand y el Global Change Institute, además de fundadora de la organización Mujeres Negras en Ciencia. Su campo de estudio se centra en el desarrollo, la educación y la reducción de la pobreza, desde un contexto de lucha contra el cambio climático y producción alimentaria.</p>
<p>Al mismo tiempo, prácticamente en la totalidad de los países del continente existen grupos trabajando contra el cambio climático y para asegurar la biodiversidad y cuidar el medio ambiente. Organizaciones como el <a href="http://www.cedcameroun.org/" target="_blank" rel="noopener" data-type="URL" data-id="http://www.cedcameroun.org">Centre pour l’Environnement et le Développement de Camerún</a>, los jóvenes de Madiba &amp; Nature, que trabajan en también en Camerún para promover la economía circular, reducir y reciclar los plásticos —convirtiéndolos en todo tipo de productos, desde canoas para los pescadores locales hasta obras de arte o recuerdos turísticos—; el togolés Afate Gnikou Kodjo, quien construyó una impresora 3D a partir de materiales reciclados; o Mané Toure Ndèye, creadora en Senegal de Côté Jardin, una iniciativa para promover el consumo local de frutas y cereales —evitando los productos importados y azucarados—, que es, a la vez, un lugar para la creación artística.</p>
<p>Las iniciativas son incontables, y no vienen únicamente desde el mundo del ecologismo. También en los ámbitos de la comunicación, el arte, la fotografía y la literatura, diversos grupos trabajan por poner encima de la mesa la realidad del cambio climático. Es el caso del fotógrafo Baudouin Mouanda, un joven de Congo Brazaville que en su serie Le ciel de saison retrata con toda su crudeza cómo el cambio climático está golpeando a las poblaciones, especialmente a los más vulnerables. Personas cuasienterradas en tierra, aguas desbordadas que arrasan todo a su paso, casas destrozadas; hombres, mujeres y niños que con cubos minúsculos intentan hacer frente a las riadas, conscientes de que no podrán parar las aguas, pero que son incapaces de quedarse de manos cruzadas; personas que observan cabizbajas la destrucción de lo que antaño eran sus hogares. Una serie de vivo dramatismo que pone rostro a los datos sobre porcentajes de emisiones, calentamiento de los océanos o variaciones en los patrones hídricos.</p>
<p>También desde la comunicación y el periodismo se está realizando un profundo trabajo para acercar, con rigor pero de forma sencilla, lo que supone el cambio climático. Ejemplo de ello es el trabajo realizado por la Red de Periodistas Climáticos del Cuerno de África (NECJOGHA por sus siglas en inglés)135, en torno a la cual se organizan cursos y talleres y se fomenta el debate en lo relativo a la terminología y los mejores formatos para lograr que la información llegue correctamente a la ciudadanía. Propuestas para adaptar el lenguaje técnico a la población, extraer datos concretos de la maraña de informaciones, reducir las declaraciones de las grandes instituciones y recurrir a voces cercanas de líderes locales o miembros de las comunidades que estén experimentando estas situaciones.</p>
<p>En definitiva, la <strong>sociedad civil africana, dinámica como siempre</strong>, está trabajando desde muy diversos ámbitos para concienciar y concienciarse, al tiempo que pone en marcha ideas y proyectos para reducir los impactos que provocará en sus países el cambio climático.</p>
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		<title>‘Al final sólo va a quedar Amazon’: las pequeñas tiendas sostenibles no pueden más</title>
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		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 09 Jan 2023 11:15:37 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Amazon]]></category>
		<category><![CDATA[carro de combate]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="1536" height="883" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/01/Captura-de-pantalla-2023-01-03-a-las-10.15.29-1536x883-1.png" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/01/Captura-de-pantalla-2023-01-03-a-las-10.15.29-1536x883-1.png 1536w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/01/Captura-de-pantalla-2023-01-03-a-las-10.15.29-1536x883-1-1280x736.png 1280w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/01/Captura-de-pantalla-2023-01-03-a-las-10.15.29-1536x883-1-980x563.png 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/01/Captura-de-pantalla-2023-01-03-a-las-10.15.29-1536x883-1-480x276.png 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 1536px, 100vw" /></figure>Un artículo de Laura Villadiego en Carro de Combate]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="1536" height="883" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/01/Captura-de-pantalla-2023-01-03-a-las-10.15.29-1536x883-1.png" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/01/Captura-de-pantalla-2023-01-03-a-las-10.15.29-1536x883-1.png 1536w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/01/Captura-de-pantalla-2023-01-03-a-las-10.15.29-1536x883-1-1280x736.png 1280w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/01/Captura-de-pantalla-2023-01-03-a-las-10.15.29-1536x883-1-980x563.png 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/01/Captura-de-pantalla-2023-01-03-a-las-10.15.29-1536x883-1-480x276.png 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 1536px, 100vw" /></figure><p>Cuando a finales del pasado mes de agosto la <a href="https://www.sinplastico.com/es/" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://www.sinplastico.com/es/">tienda online SinPlastico</a> anunció su cierre, muchos sintieron que se terminaba una era. SinPlástico había sido pionera en España de las tiendas online de residuo cero y había abonado un terreno aún inmaduro en el territorio español: el del consumo crítico y transformador. Su cierre no era más que la confirmación de algo ya evidente desde la pandemia para las pequeñas tiendas online sostenibles: ya no pueden competir con las nuevas reglas del marketing online que se han impuesto en los últimos dos años. «Era la jungla. Era super salvaje y nosotras no queríamos jugar bajo esas reglas. Era todo frustración», nos explica Marion de La Porte, cofundadora de Sin Plástico.</p>
<p>No ha sido la única. Durante los últimos meses, más tiendas han echado el cierre. <a href="https://ilen.es/tienda" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://ilen.es/tienda">Ilen</a>, una tienda especializada en menstruación sostenible, bajó la persiana digital el pasado 31 de diciembre. <a href="https://bleisble.com/password" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://bleisble.com/password">Bleisble</a>, otra tienda con productos zero waste, ha echado el cierre temporal para repensar el proyecto. Nunca antes se habló tanto de sostenibilidad, ni fue tan difícil sobrevivir siendo sostenible.</p>
<p>La pandemia debería haber supuesto un nuevo empuje para estas tiendas en un contexto en el que el comercio online crecía y la concienciación de las personas consumidoras sobre sostenibilidad estaba más madura. Pero las reglas del juego cambiaron. «Antes había un reconocimiento por la creación de contenido. Estábamos bien posicionados y ganábamos seguidores continuamente», cuenta Marion de La Porte. Con la pandemia, las empresas tecnológicas centraron su estrategia en la monetización directa, haciendo más difícil para las pequeñas mantener su posicionamiento. «Nosotras estábamos diseñadas para dar contenido, y las nuevas reglas estaban diseñadas para el marketing», continúa. Ya no servía de nada publicar información de valor para darse a conocer y promover la concienciación. Ahora, para tener un hueco, hay que pagar, asegura De La Porte.</p>
<p>Como en muchos otros sectores, han aparecido nuevos actores que utilizan el terreno ya abonado por Sin Plástico y otros proyectos para ganar dinero de forma rápida. «Lo que hacen es mucho menos costoso. Nosotras, por ejemplo, teníamos a una persona dedicada exclusivamente a investigar los productos, a saber de dónde venían», explica De La Porte. «Eso no lo hacen esas empresas». Además, esos nuevos actores utilizan las reglas del marketing tradicional, basado en el <a href="https://www.carrodecombate.com/2022/11/21/consumo-critico-la-construccion-del-homo-consumericus/" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://www.carrodecombate.com/2022/11/21/consumo-critico-la-construccion-del-homo-consumericus/">consumismo</a>, para aumentar sus ventas: envíos gratis, descuentos promocionales, o ventajas para amigos, entre otros. Algo que va en contra de la filosofía de sostenibilidad y del consumo pausado. En algunos casos, comenta De La Porte, llegaron a copiar su web para engañar a las consumidoras fieles a Sin Plástico.</p>
<p>El mercado ha crecido tanto que incluso grandes empresas han adquirido sus propias webs sostenibles. Uno de los ejemplos más conocidos es el de Planeta Huerto, que en 2018 fue adquirido por el grupo Carrefour, una información que no aparece en su web. En Estados Unidos, Amazon compró Whole Foods, una conocida cadena norteamericana de comida orgánica que ahora también vende online. Amazon asegura además en su web que los productos de su marca cumplen criterios de sostenibilidad, aunque sin una información detallada al respecto. Y aunque la aventura online de Whole Foods no está funcionando, los grandes marketplaces de productos con etiquetas sostenibles están comiendo el terreno a las pequeñas. ‘A nosotras nos costó cerrar porque no queremos dejar a la gente sin opciones. Al final sólo va a quedar Amazon’, se lamenta De La Porte.</p>
<p>Magali Caviglia, más conocida en las redes como ‘Magui’, asegura que lo más complicado para su tienda <a href="https://usaryreusar.com/" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://usaryreusar.com/">‘Usar y Reusar’</a> es la competencia desleal de empresas que se venden como sostenibles, pero que no lo son. El greenwashing ya conocido. «Lo que más daño nos hace es que oculten información. Nadie dice que una gran empresa no pueda tener una web ecológica, pero no se lo ocultes al cliente porque le quitas la posibilidad de escoger», se queja. Magui menciona, por ejemplo, empresas que venden como sostenible un catálogo de productos fabricados mayoritariamente fuera de España, e incluso de Europa, y que no han pasado por un proceso de trazabilidad para saber si están realmente producidos de forma sostenible. O los marketplaces de productos sostenibles que luego envían los paquetes de cada producto por separado, el llamado drop-shipping, que vienen a menudo también de países asiáticos. ‘No hay regulaciones ahora. A día de hoy, cualquiera puede poner lo que quiera y nadie va a venir a golpearle la puerta y ponerle una multa’, asegura.</p>
<p>De hecho, la propio Magui salvó a ‘Usar y Reusar’ de su cierre, cuando sus fundadoras originales decidieron cambiar de rumbo tras la pandemia y traspasar el negocio a otra persona. «Yo lo conocí como clienta. Era un proyecto que yo creía que no debía morir, porque trasciende a la típica tienda. Desde siempre ha sido un foro de comunicación de temas de sostenibilidad», explica. Magui, que venía de una experiencia de dos décadas en tiendas de moda, sintió que era un proyecto perfecto para ella. «La brecha que yo vivía entre lo que hacía en casa y lo que veía en el mundo del trabajo era cada vez más grande. Necesitaba un cambio», continúa.</p>
<p>Con humor y frescura, Magui habla de todas estas incongruencias, y de muchas otras cosas, en <a href="https://www.instagram.com/usaryreusar/" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://www.instagram.com/usaryreusar/">Instagram</a>, donde ha conseguido hacerse un hueco con más de 54.000 seguidoras. Pero aún así, la emprendedora asegura que tiene que combinar la tienda con otras actividades, como talleres y sesiones de coach, para salir adelante. Una de las principales razones es que se resiste a incluir en su tienda productos que no pasen su control de calidad: de producción cercana, con procesos sostenibles y que realmente cubran una necesidad. Magui es consciente de que pierde ventas al no ofrecer ciertos productos que se han vuelto muy populares, pero se niega a que la tienda pierda su esencia. «En mi catálogo no hay nada que yo no use en mi día a día, salvo por algunos productos pensados para personas, por ejemplo, con movilidad reducida. Es una línea muy purista», asegura.</p>
<p>Las pequeñas tiendas éticas y sostenibles, sin embargo, no se resisten a morir y están trabajando ahora en una unión para apoyarse mutuamente y asegurar entre todas que se cumplen unos requisitos de sostenibilidad mínimos. En definitiva, para dar garantías a sus clientas y ayudarles a diferenciar a quienes realmente están apostando por un modelo diferente. «Va a haber unos estándares exigentes. Serán mayoritariamente tiendas pequeñas, proyectos lindos que están luchan por hacer las cosas bien», explica Magui. Marion De La Porte, por su parte, recuerda con una sonrisa esa semilla que sembraron con Sin Plástico.»Hemos hecho lo que hemos podido. Ha sido algo bonito que duró lo que duró y que para mucha gente ha sido útil», asegura.»Nuestros productos no siguen ahí, pero nuestra voz sí».</p>
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		<title>Repaso al 2022 y reflexión para 2023 de Carro de Combate</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/eu/noticias/repaso-al-2022-y-reflexion-para-2023-de-carro-de-combate/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 03 Jan 2023 10:57:15 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[2022]]></category>
		<category><![CDATA[carro de combate]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="1536" height="1045" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/01/WhatsApp-Image-2022-12-21-at-09.02.14-1536x1045-1.jpeg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/01/WhatsApp-Image-2022-12-21-at-09.02.14-1536x1045-1.jpeg 1536w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/01/WhatsApp-Image-2022-12-21-at-09.02.14-1536x1045-1-1280x871.jpeg 1280w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/01/WhatsApp-Image-2022-12-21-at-09.02.14-1536x1045-1-980x667.jpeg 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/01/WhatsApp-Image-2022-12-21-at-09.02.14-1536x1045-1-480x327.jpeg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 1536px, 100vw" /></figure>Cada año el tiempo pasa un poquito más rápido. Parece que fue ayer cuando publicamos nuestro libro ‘Consumo Crítico’, pero han pasado ya más de 12 meses. Un año que de nuevo ha sido muy intenso y en el que hemos seguido investigando de dónde procede lo que consumimos cada día y sus impactos sociales y [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="1536" height="1045" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/01/WhatsApp-Image-2022-12-21-at-09.02.14-1536x1045-1.jpeg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/01/WhatsApp-Image-2022-12-21-at-09.02.14-1536x1045-1.jpeg 1536w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/01/WhatsApp-Image-2022-12-21-at-09.02.14-1536x1045-1-1280x871.jpeg 1280w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/01/WhatsApp-Image-2022-12-21-at-09.02.14-1536x1045-1-980x667.jpeg 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/01/WhatsApp-Image-2022-12-21-at-09.02.14-1536x1045-1-480x327.jpeg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 1536px, 100vw" /></figure><p>Cada año el tiempo pasa un poquito más rápido. Parece que fue ayer cuando publicamos nuestro libro <a href="https://www.carrodecombate.com/2021/12/01/consumo-critico-el-nuevo-libro-de-carro-de-combate/" target="_blank" rel="noopener">‘Consumo Crítico’</a>, pero han pasado ya más de 12 meses. Un año que de nuevo ha sido muy intenso y en el que hemos seguido investigando de dónde procede lo que consumimos cada día y sus impactos sociales y medioambientales.</p>
<p>Este 2022 ha estado marcado principalmente por dos investigaciones:<a href="https://www.carrodecombate.com/2022/04/20/modabasura-el-impacto-socioambiental-de-nuestro-frenetico-consumo-de-ropa/" target="_blank" rel="noopener"> #ModaBasura</a>, de la que hemos empezado a publicar los primeros resultados con varios informes y artículos y la<a href="https://www.carrodecombate.com/2022/04/26/millones-de-cerdos-espanoles-engordados-con-deforestacion/" target="_blank" rel="noopener"> investigación sobre la industria cárnica</a>, que este año hemos centrado en trazar el origen de la soja utilizada en los piensos. Para esta última investigación, publicamos incluso una página independiente, <a href="https://deforestacion.es/" target="_blank" rel="noopener" data-type="URL" data-id="https://deforestacion.es/">deforestacion.es</a>, donde se puede leer el informe y algunos de los principales resultados de la investigación.</p>
<p>Pero hemos hablado de muchas más cosas. Hemos seguido de cerca las negociaciones sobre la nueva ley Europea contra la deforestación importada, cuyo<a href="https://www.carrodecombate.com/2022/09/19/la-normativa-europea-anti-deforestacion-en-7-claves/" target="_blank" rel="noopener"> resultado hemos resumido aquí</a>. También hemos hablado del sector turístico y<a href="https://www.carrodecombate.com/2022/08/09/carla-llamas-la-maleta-de-carla-los-aforos-limitados-en-el-turismo-tendrian-que-haber-llegado-para-quedarse/" target="_blank" rel="noopener"> entrevistamos a Carla Llamas</a> de ‘La Maleta de Carla’ sobre turismo sostenible, además de contaros el<a href="https://www.carrodecombate.com/2022/09/13/turismo-masivo-y-la-oportunidad-perdida-de-san-juan-de-gaztelugatxe/" target="_blank" rel="noopener"> caso de San Juan de Gaztelugatxe</a>, que se vio invadida por turistas tras salir en Juego de Tronos. Y hemos hablado de la situación crítica del<a href="https://www.carrodecombate.com/2022/12/05/suelo-fertil-un-recurso-cada-vez-mas-escaso/" target="_blank" rel="noopener"> suelo fértil</a> y de la importancia de cuidarlo y regenerarlo, entre otros temas.</p>
<p>Algo que nos ha hecho especial ilusión de este 2022 es que hemos <a href="https://www.carrodecombate.com/2022/10/27/angeles-parra-biocultura-es-una-guia-para-ese-mundo-que-esta-por-venir/" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://www.carrodecombate.com/2022/10/27/angeles-parra-biocultura-es-una-guia-para-ese-mundo-que-esta-por-venir/">participado por primera vez en Biocultura</a>, con un stand propio y organizando varias charlas y presentaciones de libros. En concreto, presentamos el libro de nuestra compañera Aurora Moreno ‘El Cambio Climático en África’, del que puedes <a href="https://www.carrodecombate.com/2022/12/11/las-pequenas-grandes-luchas-contra-el-cambio-climatico-en-africa/" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://www.carrodecombate.com/2022/12/11/las-pequenas-grandes-luchas-contra-el-cambio-climatico-en-africa/">leer un extracto aquí</a>, y nuestro último libro ‘Consumo Crítico’, del que puedes leer también <a href="https://www.carrodecombate.com/2022/11/21/consumo-critico-la-construccion-del-homo-consumericus/" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://www.carrodecombate.com/2022/11/21/consumo-critico-la-construccion-del-homo-consumericus/">parte de un capítulo aquí</a>. Y hemos seguido con la formación y hemos lanzamos un nuevo curso junto a El Salto, <a href="https://www.elsaltodiario.com/salto-de-carro/curso-online-comer-es-un-acto-politico" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://www.elsaltodiario.com/salto-de-carro/curso-online-comer-es-un-acto-politico">‘Comer es un acto político’,</a> en el que hemos desgranado cómo funciona el sistema alimentario que supuestamente nos da de comer.</p>
<p>Pero no todas las noticias han sido buenas. Como muchos otros proyectos de periodismo independiente, este último año ha venido con una importante merma de recursos económicos para nosotras. Es cierto que este año no hemos lanzado ningún crowdfunding, pero las campañas de financiación a ‘todo o nada’ son agotadoras y realmente nos pesan emocionalmente. Como alternativa, en mayo, lanzábamos la campaña <a href="https://www.carrodecombate.com/2022/05/01/los-angeles-de-carro-cumplimos-una-decada-de-investigaciones-sobre-los-impactos-de-nuestro-consumo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://www.carrodecombate.com/2022/05/01/los-angeles-de-carro-cumplimos-una-decada-de-investigaciones-sobre-los-impactos-de-nuestro-consumo/">‘Los Ángeles de Carro’</a> por la que quisimos celebrar nuestro décimo aniversario y por la que buscábamos, además, incrementar nuestra base de mecenas hasta las 500. No fue como esperábamos y ahora mismo estamos en unas 200 mecenas. Es decir, estamos muy por debajo de nuestro nivel de sostenibilidad y sólo podemos afrontar los pagos de infraestructura, como el hosting, la gestoría, o la gestión de redes sociales. Apenas nos da para más, y seguimos haciendo la mayor parte del trabajo sin remuneración.</p>
<p>Durante los próximos meses nos vamos a centrar en repensar el proyecto y ver si realmente tiene futuro o no. No queremos rendirnos, pero tampoco queremos seguir autoexplotándonos y parece que ahora mismo no somos capaces de salir de este bucle de precariedad. Y para ello, necesitamos tu ayuda. Hemos preparado un pequeño formulario para que nos ayudes a reenfocar este Carro de Combate. Te llevará sólo unos minutos. Puedes <a href="https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSdKjtJyNFbCY2K_WqRkzP1LD0mHfJQEMNsFf6Ub7vnSPAjagA/viewform" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSdKjtJyNFbCY2K_WqRkzP1LD0mHfJQEMNsFf6Ub7vnSPAjagA/viewform">contestarlo aquí</a> hasta el próximo 15 de enero.</p>
<p>Y si de verdad quieres que Carro de Combate siga existiendo, considera <a href="https://www.carrodecombate.com/hazte-mecenas/?" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://www.carrodecombate.com/hazte-mecenas/?">hacerte mecenas</a>. Puedes hacerlo desde tan sólo 15€/año. Y si no te lo puedes permitir económicamente, habla a tus amigas y familiares de nosotras, comparte nuestro contenido, ayúdanos a llegar más lejos. #SubeteAlCarro</p>
<p>¡Que pases felices fiestas!</p>
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		<title>Ideas para que regalESS: algo más que un regalo</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/eu/noticias/ideas-para-que-regaless-algo-mas-que-un-regalo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 20 Dec 2022 10:01:01 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[carro de combate]]></category>
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		<category><![CDATA[Comercio Justo]]></category>
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		<category><![CDATA[Sin categorizar]]></category>
		<category><![CDATA[Mercado Social]]></category>
		<category><![CDATA[Opcions]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="2048" height="1365" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/11/52471618222_7af78cf94d_k.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/11/52471618222_7af78cf94d_k.jpg 2048w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/11/52471618222_7af78cf94d_k-1280x853.jpg 1280w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/11/52471618222_7af78cf94d_k-980x653.jpg 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/11/52471618222_7af78cf94d_k-480x320.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 2048px, 100vw" /></figure>Se acerca la Navidad y -quien más, quien menos- todas merecemos al menos un detallito. Y, sobre todo, todas buscamos esa idea de regalo que se nos resiste. Para unas y otras, compartimos estas alternativas del circuito de la ESS. Un artículo de Daniel Rabanaque para economiasolidaria.org.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="2048" height="1365" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/11/52471618222_7af78cf94d_k.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/11/52471618222_7af78cf94d_k.jpg 2048w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/11/52471618222_7af78cf94d_k-1280x853.jpg 1280w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/11/52471618222_7af78cf94d_k-980x653.jpg 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/11/52471618222_7af78cf94d_k-480x320.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 2048px, 100vw" /></figure><p>La Economía Social y Solidaria cubre año tras año un mayor número de sectores económicos y, además, amplía la oferta de<strong> productos disponibles</strong> bajo criterios de responsabilidad y conciencia social entre otros. Cuando llega este tiempo navideño de consumo desaforado, da mucha tranquilidad saber que podemos resolver las compras, incluso quienes las hacemos un poco a regañadientes, dentro de un entorno que garantiza <strong>criterios de justicia social y cuidado del entorno</strong>, dentro de un ecosistema que defiende y practica el consumo responsable. En los <a href="https://mercadosocial.net/consume-dentro/" target="_blank" rel="noopener">catálogos de los diferentes Mercados Sociales de la Economía Solidaria</a>, encontramos opciones de consumo que solucionan desde la decoración navideña a las cenas y comidas: están disponibles en <a href="https://mercadosocial.net/catalogos-mercados-sociales-2022/" target="_blank" rel="noopener">mercadosocial.net</a> y los puedes consultar durante todo el año.</p>
<p>Quizás sea más difícil encontrar ideas de qué regalo hacer que alternativas factibles de consumo responsable. Y es que, según <a href="https://www.planteaenverde.es/blog/guia-regalos-responsables-2017/" target="_blank" rel="noopener">planteaenverde.es</a>, &#8220;la Navidad es una de las épocas más estresantes para el 44% de la sociedad española. Y cuando miramos las actividades navideñas que generan dicho estrés, el 76% de las personas contestaron que las compras&#8221; (datos de 2017). Por eso, en <a href="https://economiasolidaria.org/">economiasolidaria.org</a> hemos seleccionado algunos regalos que, además de conscientes y responsables, pueden sorprender, agradar y colaborar a <strong>cambiar la economía</strong> y nuestras vidas. Para que regales Economía Solidaria además del detalle en sí. <strong>¿Quieres ver la selección?</strong> Aunque no es exhaustiva, puede indicarte por dónde encaminar los pasos de tu consumo para no hacer de estas fechas la fiesta grande del capitalismo más manirroto. Puedes saltar directamente a la parte de este artículo que más interese a través de estos enlaces:</p>
<ul>
<li><a href="#invisible">Para tu &#8220;amigo invisible&#8221;</a>.</li>
<li><a href="#juguetes">Para quienes esperan juguetes</a>.</li>
<li><a href="#ratas">Para ratas de biblioteca</a>.</li>
<li><a href="#gourmet">Para quien presume de gourmet</a>.</li>
<li><a href="#imagen">Para quien cuida su imagen.</a></li>
<li><a href="#todo">Para quien todo lo tiene</a>.</li>
</ul>
<p>Si tienes tiempo para reflexionar, van a continuación algunos consejos relacionados con el consumo que pueden hacer de las navidades una época menos loca, más comprometida e, incluso, más auténtica, recuperando el placer de compartir y poniendo en el centro convivencia, sostenibilidad y cuidado de una misma y las demás.</p>
<h3>Cómo afrontar el consumo navideño para cambiar la economía</h3>
<p>Si lo que te llama es precisamente eso de compartir y recuperar valores para esta época navideña, nada mejor que ponerse manos a la obra. Y aún estamos a tiempo de currarnos un poquillo las fiestas para no caer en lo fácil y tirar de tarjeta bancaria. Para recuperar tiempo compartido, se pueden buscar regalos que lo faciliten: desde el juego de mesa &#8211;los hay para todas las edades y aficiones&#8211; a las manualidades. Cosas como preparar comidas en común, reservar espacios para la conversación, cubrir la tele con una manta y abandonar los móviles junto a los abrigos también facilitan el contacto y la presencia completa. Piensa también que tal vez sea menos importante elegir un café de excelente cata que sentarse a tomar uno más humilde con esa persona que te importa: a la hora de elegir regalos y detalles, sopesa la posibilidad de ofrecer tu tiempo y tu disponibilidad para recuperar y cuidar relaciones. En muchas ocasiones, un &#8220;Vale por una cena a dos&#8221; o una invitación a una actividad de ocio dejará un recuerdo más persistente que otro paquete más para abrir. Escribir una carta cuidando las palabas, el papel y la presentación, enmarcar una foto especial y, sobre todo, hacer los regalos con sencillez y emoción: eso sí que vale la pena.</p>
<p><a href="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/11/certificado-regalo-sostenible.jpg"></a>Para evitar impactos ambientales no deseados, existen muchas alternativas más o menos sencillas. Se puede reducir el número de regalos que nos hacemos proponiendo un &#8220;amigo invisible&#8221; o el intercambio de regalos de las navidades pasadas u objetos que no han terminado de hacerse un hueco en nuestra vidas. E incluso podemos pedir que no se nos hagan regalos por compromiso o materiales: desde <a href="https://animaldeisla.com/10-ideas-para-una-navidad-mas-sostenible/" target="_blank" rel="noopener">cualquiercositaescarino.com</a> proponen esta imagen para compartir antes de las fiestas para dejar clara la postura además de dar ideas. Y en <a href="https://opcions.org/es/" target="_blank" rel="noopener">opcions.org</a> hay otras maneras para <a href="https://opcions.org/es/consumo/reducir-regalos/" target="_blank" rel="noopener">reducir regalos</a>. En muchos casos, cartones, envoltorios y esa parte de parafernalia es prescindible a poco que lo pienses bien: se puede importar la técnica japonesa del <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Furoshiki" target="_blank" rel="noopener">furoshiki</a> por ejemplo, usar un gran saco para todos los regalos (barba blanca con traje rojo para entregarlos si quieres redondear la puesta en escena) u organizar una gincana para los más pequeños: de nuevo, en <a href="https://opcions.org/es/a-fons/navidades-conscientes/" target="_blank" rel="noopener">Opcions</a> nos ofrecen muchas ideas en este sentido. Con una visión más amplia, también podemos elegir <a href="https://opcions.org/es/consumo/regalos-para-evitar-residuos-2018/" target="_blank" rel="noopener">regalos que reducen residuos durante todo el año</a>, como bolsas de tela personalizadas para la compra, cantimploras, fundas y cajas para llevar almuerzo, o hasta un compostador.</p>
<p>La <a href="https://comerciojusto.org/cinco-consejos-ante-consumismo-black-friday/" target="_blank" rel="noopener">Navidad y sus aledaños</a> es el momento para aplicar, incluso con cierta severidad, las prácticas de consumo responsable que ya conocemos, como nos recuerda la <a href="https://comerciojusto.org/" target="_blank" rel="noopener">Coordinadora de Comercio Justo</a>: pensar antes de comprar &#8211;¿de verdad es necesario?&#8211;, comprobar la calidad y el origen del producto, o comprar menos, local y pequeño, evitando transportes innecesarios y apoyando al comercio de proximidad. En <a href="https://www.carrodecombate.com/2017/12/14/recursos-de-consumo-responsable-para-estas-navidades/" target="_blank" rel="noopener">Carro de Combate</a> también apuestan por los regalos inmateriales como forma de reducir y aportar consciencia a las navidades, a la vez que nos indican otros <a href="https://www.carrodecombate.com/2017/12/14/recursos-de-consumo-responsable-para-estas-navidades/" target="_blank" rel="noopener">recursos para un consumo crítico</a>. Con todo ello bien presente, se ha realizado esta selección de ideas y regalos que buscan ayudarte a encontrar alternativas a la vez que cuidan el planeta e impulsan una economía con las personas en el centro, una Economía Solidaria.</p>
<h3>Ideas para que regales ESS</h3>
<p>Como se decía en la intro, quien más quien menos espera y se merece un detallito en <em>estas entrañables fechas</em>, que dirá SM en el inevitable discurso del 24. En otras webs amigas como las indicadas antes, encontrarás sugerencias de regalo temáticas (Comercio Justo, sostenibilidad, etc.), así que hemos optado por agrupar aquí regalos pensando en la persona que lo recibe. Las tipologías podrían ser infinitas así que lo limitamos a seis (por esta vez). Y siempre nos puedes preguntar a quienes hacemos economíasolidaria.org a través del <a href="https://www.economiasolidaria.org/contacto/">formulario de contacto</a> o lanzar la cuestión en nuestras redes sociales: <a href="https://www.facebook.com/Reas_Red-154018621410405/" target="_blank" rel="noopener">Facebook</a>, <a href="https://twitter.com/Reas_Red" target="_blank" rel="noopener">Twitter</a> e <a href="https://www.instagram.com/reas_red/" target="_blank" rel="noopener">Instagram</a>. No descartes los cheques regalo porque evitan elecciones desafortunadas y mantienen el consumo dentro de los criterios que nosotras elegimos: <a href="https://subbeticaecologica.com/cestas-regalo/" target="_blank" rel="noopener">Subética ecológica</a> para productos de alimentación, <a href="https://siremwild.com/producto/tarjeta-de-regalo-sostenible" target="_blank" rel="noopener">Sirem Wild</a> para ropa y regalos de arte, y muchos otros comercios de la Economía Solidaria los ofertan a través de su tienda on line, pero a estas alturas ya es raro el comercio que no los ofrece si te pones en contacto. Vamos al lío:</p>
<h4 id="invisible">Para tu &#8220;amigo invisible&#8221;<a href="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/11/0105ACEBOM13-1.jpeg"></a></h4>
<p>No para esa amistad que lleva meses sin dar señales, claro, sino para quien te haya tocado en suerte dentro de la familia, el curro o la panda, aunque tal vez el primero sea quien más lo necesite. Como esta propuesta suele tener un presupuesto limitado, os indicamos algunas ideas según precio:</p>
<ul>
<li><strong>Por debajo de 15€</strong>: en <a href="https://bicodegrao.gal/" target="_blank" rel="noopener">Bico de Grau</a>, pueden adquirirse diferentes <a href="https://bicodegrao.gal/categoria-produto/cosmetica-e-hixiene/cosmetica/aceites-esenciais-e-vexetais-non-alimentarios/" target="_blank" rel="noopener">aceites esenciales a granel</a> para cuidado personal o de la casa desde 3,72 (aceite de almendras en 60ml con envase incluido) que puedes combinar en un regalo. La <a href="https://www.helechos.coop/" target="_blank" rel="noopener">cooperativa Helechos</a> sirve a toda la península y dispone de opciones que van de <a href="https://www.helechos.coop/producto/00110712/planta-de-interior/cactus-y-crasas/cactus-y-crasas-maceta-5-5cm-variados" target="_blank" rel="noopener">cactus y crasas</a> a 0,95€ al <a href="https://www.helechos.coop/producto/13281/planta-de-exterior/plantas-de-sombra/acebo-blue-angel-maceta-2l-y-20-30-altura" target="_blank" rel="noopener">acebo navideño</a> por 11,50€. Los socorridos calcetines tienen su alternativa de Economía Solidaria en <a href="https://www.calcetinesmestizaje.com/" target="_blank" rel="noopener">Mestizaje</a>, que ofrece desde el <a href="https://www.calcetinesmestizaje.com/tienda/invernales/lana-merina-senora/lana-negro-l/" target="_blank" rel="noopener">clásico negro de lana</a> a los diseños más atrevidos de su <a href="https://www.calcetinesmestizaje.com/3965-2/?v=aa30d9d02b58" target="_blank" rel="noopener">colección 2023</a>, desde 7€.</li>
<li><strong>Alrededor de 20€</strong>: <a href="https://ordinatura.com/" target="_blank" rel="noopener">Ordinatura</a> tiene un <a href="https://ordinatura.com/products/lot-amic-invisible" target="_blank" rel="noopener">Lote &#8220;Amigo invisible&#8221;</a> con diferentes especias y productos para degustar ya listo para esta ocasión que se compra online y se recibe en casa. El <a href="https://tienda.oxfamintermon.org/cestas-de-alimentacion-y-navidad/3257-cesta-tierra-madre-petite.html">lote de alimentación de Tierra Madre</a> que ha preparado <a href="https://tienda.oxfamintermon.org/" target="_blank" rel="noopener">Oxfam Intermón</a> tiene su versión más económica en este precio.</li>
<li><strong>Por encima de 25€</strong>: en la misma tienda de Ordinatura, existen otros <a href="https://ordinatura.com/collections/lots-de-nadal" target="_blank" rel="noopener">lotes de navidad</a> con diferentes importes. Otra opción si conoces el gusto de la persona son los <a href="https://www.zazushop.com/categoria-producto/tienda/pendientes/" target="_blank" rel="noopener">pendientes</a> de <a href="https://www.zazushop.com/" target="_blank" rel="noopener">ZazuShop</a>. Los hay por 30€, aunque puedes encontrar también otros artículos de joyería artesanal como pinzas de pelo o collares que entran en presupuestos más modestos.</li>
</ul>
<h4 id="juguetes">Para quienes esperan juguetes<a href="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/11/Art-22-232-Wild_MG_0002-Joguines-Grapat.jpg"></a></h4>
<p>Decir que la Navidad se liga con la infancia a través de los juguetes y esos señores de barbas que pastorean grandes animales, no es nada nuevo. Para la infancia y quienes aún juegan con tableros de mesa, peonzas y similares, hemos seleccionado algunas opciones dentro de la ESS:</p>
<ul>
<li><strong><a href="https://www.grapat.eu/es/" target="_blank" rel="noopener">Grapat</a> </strong>crea juguetes infantiles, en especial para las personitas más pequeñas, con un fuerte compromiso ambiental y de salud. Además, el cuidado que ponen en las cosas se siente a simple vista. Me quedaría con todo, pero si tengo que elegir una sola cosa es posible que ponga en mi carta a sus majestades <a href="https://www.grapat.eu/es/products/wild/" target="_blank" rel="noopener">Wild</a>, 12 criaturas del reino de la fauna en el cruce entre la fantasía y la realidad. En su <a href="https://www.grapat.eu/es/encuentra-las-tiendas/" target="_blank" rel="noopener">mapa de tiendas</a> puedes ver dónde adquirir sus juguetes en muchas ciudades del Estado español.</li>
<li><strong><a href="https://lajuganera.cat/" target="_blank" rel="noopener">La Juganera</a></strong> es una tienda cooperativa de Girona especializada en juegos de mesa. Tienen <a href="https://lajuganera.cat/botiga/" target="_blank" rel="noopener">tienda on-line</a> con envíos a la península y Baleares. Me ha gustado mucho <a href="https://lajuganera.cat/botiga/joc-de-taula/carrom-alder-82x82/" target="_blank" rel="noopener">este Carrom</a>, una maravilla para quienes hemos pasado horas con las chapas. Como alternativa, ya le he echado el ojo a un <a href="https://lajuganera.cat/botiga/joc-de-taula/go-gran-de-fusta/" target="_blank" rel="noopener">tablero de Go</a> y a un juego llamado <a href="https://lajuganera.cat/botiga/joc-de-taula/kapla-octocolor/" target="_blank" rel="noopener">Kapla</a>.</li>
<li><strong>Juguetes de Comercio Justo</strong>: las tiendas de Comercio Justo suelen tener una selección de juguetes con sello Fairtrade y seguro que conoces la más cercana a tu casa. De no ser así, en el <a href="https://issuu.com/oxfamintermon/docs/web_oxfam-catalogo2022_castellano" target="_blank" rel="noopener">catálogo de Oxfam Intermón</a> hay una buena variedad de juegos y juguetes que puedes comprar <a href="https://tienda.oxfamintermon.org/64-juegos-infantiles" target="_blank" rel="noopener">a través de su web</a>: puzzles, marionetas, juegos de cartas&#8230;</li>
<li><strong>Librerías</strong>: las librerías de la Economía Solidaria, y hay unas cuantas, suelen contar con una zona de juegos y juguetes para diferentes edades. Acércate a la que más frecuentes y pregunta. De todas formas, un curioseo por sus estanterías hará que el viaje no resulte vano. Puedes coger ideas en el siguiente punto: regalos para ratas de biblioteca.</li>
</ul>
<h4 id="ratas">Para ratas de biblioteca<a href="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/11/9788418821202.gif"></a></h4>
<p>Quienes leen (leemos) incansablemente, no le ven inconveniente a acumular libros y otras lecturas en período navideño: la literatura no caduca ni cuando es mala. Así que regalar letra impresa siempre es opción para quien se quema las pestañas entre libros. Y las librerías, editoriales y publicaciones proliferan en la Economía Solidaria. Yo he preguntado a mi librera de confianza en <a href="http://www.lapanterarossa.net/" target="_blank" rel="noopener">La Pantera Rossa</a> y me ha sugerido estos tres títulos de los cientos que podrían escogerse: &#8220;<a href="https://lapanterarossa.net/libros/el-antropoceno-1" target="_blank" rel="noopener">El antropoceno. La expansión del capitalismo global choca con la biosfera</a>&#8220;, de Ramón Fernández Durán editado por Virus (ISBN: 978-84-17870-15-7), &#8220;<a href="https://lapanterarossa.net/libros/ir-mas-alla-de-la-piel" target="_blank" rel="noopener">Ir más allá de la piel</a>&#8220;, de Silvia Federici editado por Traficantes de Sueños (ISBN: 978-84-125753-2-3) y &#8220;<a href="https://lapanterarossa.net/libros/bicicletas" target="_blank" rel="noopener">Bicicletas</a>&#8220;, de Fleur Daugey editado por TakaTuka (ISBN: 978-84-18821-20-2).</p>
<ul>
<li><strong>Acércate a tu librería más cercana</strong>: <a href="http://www.lapanterarossa.net/" target="_blank" rel="noopener">La Pantera Rossa</a> en Zaragoza; <a href="https://rocaguinarda.org/" target="_blank" rel="noopener">Cultural Rocaguinarda</a>, <a href="http://latribullibreria.com/" target="_blank" rel="noopener">La Tribu</a>, <a href="https://espaillavors.cat/" target="_blank" rel="noopener">Llavors</a>, <a href="https://lacanibal.net/" target="_blank" rel="noopener">La Caníbal</a> y <a href="https://carbonera.cat/" target="_blank" rel="noopener">La Carbonera</a> en Barcelona; <a href="http://lacasqueria.com/" target="_blank" rel="noopener">La Casquería</a> y <a href="https://www.traficantes.net/" target="_blank" rel="noopener">Traficantes de Sueños</a> en Madrid; <a href="https://larepartidora.org/" target="_blank" rel="noopener">La Repartidora</a> en Valencia; <a href="https://loslibrosdelaluciernaga.es/" target="_blank" rel="noopener">Libros de la Luciérnaga</a> en Murcia, <a href="https://katakrak.net/cas" target="_blank" rel="noopener">Katakrak</a> en Pamplona. Y si no te quedan a mano, contacta a través de su web para saber las condiciones de envío o sus recomendaciones expertas y personalizadas. Además, algunas de ellas venden on line desde su web o a través de <a href="https://www.todostuslibros.com/" target="_blank" rel="noopener">todostuslibros</a>, la plataforma de la CEGAL, y tienen también su propia línea editorial.</li>
<li><strong>Editoriales</strong>: <a href="https://www.localcambalache.org/?page_id=38&amp;c=editorial" target="_blank" rel="noopener">Cambalache</a>, <a href="https://catroventos.gal/" target="_blank" rel="noopener">Catro Ventos</a> (galego), <a href="https://www.tigredepaper.cat/ca/cataleg" target="_blank" rel="noopener">Tigre de paper</a> (catalá), <a href="https://www.librosdelasmalascompanias.com/" target="_blank" rel="noopener">Libros de las Malas Compañías</a>, <a href="https://www.enclavedelibros.com/" target="_blank" rel="noopener">Enclave de Libros</a>, <a href="https://www.gatosueco.es/" target="_blank" rel="noopener">Gato Sueco</a>, <a href="https://icariaeditorial.com/" target="_blank" rel="noopener">Icaria Editorial</a>, <a href="https://margebooks.com/" target="_blank" rel="noopener">Marge Books</a>, <a href="http://somoslaimprenta.org/" target="_blank" rel="noopener">La Imprenta</a>, <a href="https://pol-len.cat/" target="_blank" rel="noopener">Pol·len edicions</a> (catalá y castellano), <a href="https://traficantes.net/" target="_blank" rel="noopener">Traficantes de Sueños</a>, las posibilidades son muchas y el catálogo enorme. Libros de las Malas Compañías ha elaborado unas propuestas de regalo <a href="https://www.librosdelasmalascompanias.com/regalos-solidarios" target="_blank" rel="noopener">que puedes ver en su web</a>. Personalmente, el catálogo de <a href="https://icariaeditorial.com/" target="_blank" rel="noopener">Icaria</a> me lo llevaba entero.</li>
<li><strong>Para quienes buscan buena información</strong>: los medios de comunicación escrita de la Economía Solidaria como <a href="https://alternativaseconomicas.coop/suscripciones" target="_blank" rel="noopener">Alternativas Económicas</a>, <a href="https://arainfo.org/suscripciones/" target="_blank" rel="noopener">AraInfo</a>, <a href="https://googleads.g.doubleclick.net/pcs/click?xai=AKAOjstQu8CR1ghmMMf_jjljuzs2483JBxpWyxIgdWYAaY-6WNcCwDfdp0AFAtaimnnchKjZg8GO7RnZEe_IjYsnKgs5ZfGYRQrGcZxH-kBSVS_oEnIJjyTo9_cx8__8AiY-7u0HvSoY5tqSptczuZGp1Rk1SzJCTWMYayiC9i5Y6T5T6KXX2ypNB7600dfYweowIXlso2KCS2NusdoY2j-5n3_z7e5zL97n-HlPHLSKwdtEzcXe86L053cpbn0R6XyZY5L96kxpQVrOFgs9_a5riBZVd1v0r63rQ12iUiHXiyopBHbmz3Cybn-I4b35ATw2vCIYrY64zSU&amp;sai=AMfl-YRIx0V-jFL-nunz5DNlFEUA4R9KE3jxz_ZiOGeFzVUCXnXlfeFrcqWUHCaGtht1nSJ0MEKfrR9HFKa8EMU93zw5nJFLUDapXEYIvETM13m7uft6T_c0Dyje5aXNFO0eE-BzjDV9uUEY7LPsSwy1g4E&amp;sig=Cg0ArKJSzKMzCUEjzvsc&amp;fbs_aeid=[gw_fbsaeid]&amp;adurl=http://www.elcritic.cat/subscripcions&amp;nm=4&amp;nx=572&amp;ny=-38&amp;mb=2" target="_blank" rel="noopener">Crític</a>, <a href="https://www.elsaltodiario.com/suscribirse/formulario" target="_blank" rel="noopener">El Salto</a>, <a href="https://directa.cat/subscriu-thi/" target="_blank" rel="noopener">Directa</a>, <a href="https://www.pikaramagazine.com/suscripciones-en-papel/" target="_blank" rel="noopener">Píkara Magazine</a> y <a href="https://kiosco.lamarea.com/categoria-producto/suscripciones/" target="_blank" rel="noopener">La Marea</a> ofrecen suscripciones que se pueden regalar. Basta con pinchar en el enlace de la que te parezca más adecuada para regalar y apoyas así la comunicación independiente.</li>
</ul>
<h4 id="gourmet">Para quien presume de gourmet<a href="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/11/todo_quesos_3-reda-w.jpg"></a></h4>
<p>La Economía Solidaria, por el cuidado que pone en la elaboración de sus productos, tiene mucho que ofrecer a las gentes de paladar fino, a las que gustan de la buena mesa o a las tragantúas sin más. La oferta es amplía y en cada territorio existe una buena variedad, así que es posible que encuentres muy a mano lo que estás buscando. En todo caso, van a continuación algunas opciones para conocer cosas más allá de nuestro horizonte inmediato.</p>
<ul>
<li><strong>Cervezas</strong>: para la hora de brindar y regar la conversación, <a href="https://cervezasgabarrera.com/tienda/" target="_blank" rel="noopener">Cervezas Gabarrera</a> vende packs de 4 ó 6 cervezas combinadas y ediciones especiales de sus mejores producciones, <a href="https://www.cervezasborda.es/tienda/" target="_blank" rel="noopener">Cervezas Borda</a> tiene un <a href="https://www.cervezasborda.es/tienda/cervezas/9-pack-degustacion.html" target="_blank" rel="noopener">pack de degustación</a> en el que eliges lo que prefieres y la <a href="https://subversiva.coop/" target="_blank" rel="noopener">Cooperativa Subversiva</a> también vende y envía <a href="https://subversiva.coop/producte/pack-12-rosa-de-foc/" target="_blank" rel="noopener">packs de 12 y 24 como el de esta Rosa de Foc</a>, quizás la etiqueta más bonita entre las birras de la ESS.</li>
<li><strong>Vinos</strong>: para quienes se decantan por el reposo del vino antes que por la espuma de la cerveza, <a href="https://bodegasdefabula.com/" target="_blank" rel="noopener">Bodegas De Fábula</a> (Murcia) elabora <a href="https://bodegasdefabula.com/tienda-vinos/" target="_blank" rel="noopener">vinos sin prisa, ancestrales</a> y este año utilizando tracción animal moderna. <a href="https://olivera.org/es/" target="_blank" rel="noopener">L&#8217;Olivera</a>, por su parte, ofrece <a href="https://olivera.org/es/tienda/" target="_blank" rel="noopener">blancos, tintos, espumosos y dulces</a> de diferentes precios y cepas de sus fincas de Collserola y la Vall del Corb. También elaboran y venden aceite, y puedes <a href="https://olivera.org/es/visitanos/" target="_blank" rel="noopener">visitar sus bodegas</a> en una actividad de enoturismo.</li>
<li><strong>Delicias de Asturias</strong>: mención aparte para el territorio más joven en nuestra red. De entre sus delicias, me quedo con los hongos y setas de <a href="https://funginatur.com" target="_blank" rel="noopener">Funginatur</a>, ya <a href="https://funginatur.com/cp/fungi-regalos/" target="_blank" rel="noopener">preparados para ser regalados</a>, y con la crema asturiana de avellanas que hace <a href="https://www.asturcilla.com" target="_blank" rel="noopener">Asturcilla</a> y cuya lista de <a href="https://www.asturcilla.com/ingredientes/" target="_blank" rel="noopener">ingredientes</a> ya es para hacer agüita la boca. Además, <a href="https://www.asturcilla.com/tienda/" target="_blank" rel="noopener">en su tienda</a> online encontrarás otros productos, cestas y combinaciones de degustación.</li>
<li><strong>Azafrán</strong>: esta especia tan ligada a algunos de nuestros entornos rurales se elabora en Alicante para la ESS y la vende <a href="https://lazafra.es" target="_blank" rel="noopener">La Zafra</a>. Su <a href="https://lazafra.es/tienda/" target="_blank" rel="noopener">tienda online</a> ofrece también vinos tintos y rosados.</li>
<li><strong>Quesos</strong>: la <a href="https://www.queseriajaramera.com/" target="_blank" rel="noopener">Quesería Jaramera</a> hace quesos con toda el alma y los envía por packs de degustación a toda la península. Entra en su <a href="https://www.queseriajaramera.com/comprar-queso/" target="_blank" rel="noopener">tienda on line</a> o visítales en Torremocha de Jarama y elige la combinación que más se acerque a tu gusto.</li>
</ul>
<h4 id="imagen">Para quien cuida su imagen<a href="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/11/dogbitesudadera-1200x1799-1.jpg"></a></h4>
<p>Aunque hay que tener muy en cuenta el estilo personal y todas hemos tenido que cambiar alguna vez algún regalo de ropa por cuestiones de talla o de gusto cromático, regalar ropa es una opción funcional, recurrente y que permite disponer de mucho donde elegir. Pero además existen los complementos y he seleccionado también algunos productos de cuidado personal para cuidar además de vestir.</p>
<ul>
<li><strong>Ropa de diseño propio</strong>: hay varias entidades de ESS que se dedican al diseño de ropa, con diferentes estilos y prendas. <a href="https://simbiosist-shirts.com/" target="_blank" rel="noopener">Simbiosis</a> se centra en el diseño gráfico y la estampación por serigrafía, ofreciendo sudaderas y camisetas con varias líneas para diferentes gustos. Sirve desde Zaragoza a toda Europa a través de su <a href="https://tienda.simbiosist-shirts.com/" target="_blank" rel="noopener">tienda on line</a>. Desde Bilbao, <a href="https://latiendacomprometida.com/35-tematicas?q=Tipo+de+producto-Mascarilla-Pa%C3%B1uelo-Ropa-Sudadera" target="_blank" rel="noopener">La Tienda Comprometida</a> vende on line diferentes prendas de ropa y complementos, y en especial <a href="https://latiendacomprometida.com/41_panuelo-palestino-hirbawi" target="_blank" rel="noopener">pañuelos palestinos</a> que parecen no pasar nunca de moda. Y sin salir de Euskadi, <a href="https://perpetummobile.store/" target="_blank" rel="noopener">Perpetum mobile</a>, todo un descubrimiento en la redacción de este artículo, presenta un modelo de negocio de integración social y una <a href="https://perpetummobile.store/52-nueva-coleccion-2223" target="_blank" rel="noopener">tienda on line</a> que va de abrigos y blusas a delantales y manteles.</li>
<li><strong>Eco Fashion. Ethical Fashion. Eco Chic</strong>: a veces lo que se pone de moda es precisamente la conciencia social y estar a la última pasa ahora por elegir ropa recuperada y la segunda mano: bienvenida la nueva tendencia del <em>hype</em> si sirve para reducir residuos e impactos ambientales. <a href="https://kambalachesegundamano.com/" target="_blank" rel="noopener">Kambalache</a> en Madrid, <a href="https://www.proyectolazaro.org/nuestras-tiendas/" target="_blank" rel="noopener">Proyecto Lázaro</a> en Alicante y Elche, <a href="https://www.economiasolidaria.org/recursos/biblioteca-aropa2-proceso-de-recuperacion-y-reciclaje-textil-en-zaragoza/">aRopa2</a> en Zaragoza, y <a href="https://emaus.org/" target="_blank" rel="noopener">Traperos de Emaús</a> en diferentes puntos del Estado español (especialmente Navarra y Euskadi) son algunos de los proyectos que recogen, clasifican, adecúan y venden ropa recuperada. Para quienes quieren estar a la última, nada mejor que ropa con segunda vida.</li>
<li><strong>Ropa de Comercio Justo</strong>: si te preocupa el origen de la materia prima, el sello de Comercio Justo te puede hacer dormir más tranquila. Y la ropa de Veraluna que encontramos en el <a href="https://issuu.com/oxfamintermon/docs/web_oxfam-catalogo2022_castellano" target="_blank" rel="noopener">catálogo de Oxfam Intermón</a> y su <a href="https://tienda.oxfamintermon.org/41-pijamas-y-camisones" target="_blank" rel="noopener">tienda on line</a> es además de excelente calidad, duradera y cómoda. Tienen de todo pero ¿qué te parece un pijama de algodón orgánico? Hay para toda la familia.</li>
<li><strong>Cosmética y cuidado personal</strong>: la ya citada <a href="https://bicodegrao.gal/categoria-produto/cosmetica-e-hixiene/" target="_blank" rel="noopener">Bico de Grao</a> comercializa geles, mascarillas, esponjas y diferentes cremas que quedan muy bien en una cesta de regalo. <a href="https://www.ingredientescosmeticos.es/store" target="_blank" rel="noopener">Khalos</a> se dedica a la cosmética molecular inteligente y vende desde manteca de karité a diferentes complejos activos. <a href="https://www.ambientea.com/" target="_blank" rel="noopener">Ambientea</a> elabora <a href="https://www.ambientea.com/cosmetica-natural" target="_blank" rel="noopener">productos de cuidado personal a partir de caléndula</a> y recogen tu pedido por teléfono o correo electrónico.</li>
</ul>
<h4 id="todo">Para quien todo lo tiene<a href="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/11/a3-sm.jpg"></a></h4>
<p>Hay gente que parece tenerlo todo, al menos desde el punto de vista material. Aunque parezca difícil obsequiarles con algo útil, con un poco de imaginación y rebuscando regalos más creativos o inmateriales podemos tener soluciones. Van algunas de ellas para que las explores o te sirvan de inspiración para otras.</p>
<ul>
<li><strong>Del mundo artístico</strong>: ¿has pensado regalarle un dibujo personalizado? <a href="https://siremwild.com/producto/ilustraciones-mascotas" target="_blank" rel="noopener">Sirem Wild</a> los hace por encargo de, por ejemplo, su animal de compañía. ¿Y una inscripción a un taller de escritura? <a href="https://narrativasyotraslunas.com/" target="_blank" rel="noopener">Narrativas y otras lunas</a> está especializada en ellos. ¿Y una pieza única de cerámica? <a href="https://www.economiasolidaria.org/noticias/reas-red-de-redes-de-economia-alternativa-y-solidaria-noticias-ceramicas-el-cierzo-soc-coop/">Cerámicas El Cierzo</a> las realiza a la vez que e incorpora en su proyecto a personas con discapacidad o en exclusión social desde el medio rural.</li>
<li><strong>Talleres y cursos</strong>: <a href="https://www.biciclot.coop/es/" target="_blank" rel="noopener">Biciclot</a> ofrece talleres a distancia de, por ejemplo, <a href="https://www.biciclot.coop/botiga/formacio-online/mecanica-basica-de-la-bicicleta/" target="_blank" rel="noopener">Mecánica Básica de la Bicicleta</a>, que a cualquier amante de la bici suena maravillosamente. ¿Idiomas? <a href="https://abrazocultural.com/" target="_blank" rel="noopener">Abrazo Cultural</a> imparte cursos on line y tiene <a href="https://abrazocultural.com/events/curso-de-arabe-a1/" target="_blank" rel="noopener">uno de árabe A1 previsto para febrero</a> con muy buena pinta. Y en formatos presenciales, cada territorio tiene su oferta: <a href="https://www.agintzari.com/formacion/es/index.aspx" target="_blank" rel="noopener">Agintzari</a> en Euskadi, <a href="https://www.yacarandar.com/actividades.php" target="_blank" rel="noopener">Yacarandar</a> en Aragón o <a href="https://cos.coop/formacio/" target="_blank" rel="noopener">COS</a>, con una amplia variedad de formaciones apetecibles en Barcelona, son algunos ejemplos. También los cursos de teatro de <a href="https://www.patothom.org/curs-2022-23-inscripcions/" target="_blank" rel="noopener">Pa&#8217;tothom</a> o las de danza y circo de <a href="http://espaciocaracola.es/?page_id=707" target="_blank" rel="noopener">Caracola</a>.</li>
<li><strong>En ruta</strong>: para terminar este listado de ideas, ¿qué tal si pensamos en un viaje? <a href="https://alberguelayalga.com/" target="_blank" rel="noopener">Albergue La Yalga</a> en Asturias es una garantía de desconexión, un regalazo, vamos, para el estrés de estos días. <a href="https://bicicletos.org/" target="_blank" rel="noopener">Bicicletos</a> ofrece un servicio de <a href="https://viajes.bicicletos.org/es/rutas-personalizadas" target="_blank" rel="noopener">rutas personalizadas en bicicleta</a>: tú eliges fecha y lugar y te preparan todo para que solo tengas que disfrutar de las pedaladas. Si piensas a lo grande, <a href="https://aethnic.org/viajes/cerdena-con-ninos/" target="_blank" rel="noopener">Aethnic lleva a Cerdeña</a> a toda la banda, con niños y todo. Si buscas algo más cerquita y estás en Madrid, <a href="https://www.laliminal.com/" target="_blank" rel="noopener">La Liminal</a> hace recorridos urbanos en los que descubrir en compañía lo que no descubrirías a solas.</li>
</ul>
<p>Aunque la lista es larga, la selección no es exhaustiva. La Economía Solidaria aún puede ofrecer muchas más ideas de regalo. Como ya te comentábamos, siempre nos puedes preguntar a quienes hacemos economíasolidaria.org a través del <a href="https://www.economiasolidaria.org/contacto/">formulario de contacto</a> o lanzar la cuestión en nuestras redes sociales: <a href="https://www.facebook.com/Reas_Red-154018621410405/" target="_blank" rel="noopener">Facebook</a>, <a href="https://twitter.com/Reas_Red" target="_blank" rel="noopener">Twitter</a> e <a href="https://www.instagram.com/reas_red/" target="_blank" rel="noopener">Instagram</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
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		<item>
		<title>Consumo crítico: la construcción del homo consumericus</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/eu/noticias/consumo-critico-la-construccion-del-homo-consumericus/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 10 Dec 2022 10:58:19 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[carro de combate]]></category>
		<category><![CDATA[Consumismo]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="1000" height="729" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/01/Captura-de-pantalla-2022-11-21-a-las-16.32.12-e1672743639827.png" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/01/Captura-de-pantalla-2022-11-21-a-las-16.32.12-e1672743639827-1000x720.png 1000w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/01/Captura-de-pantalla-2022-11-21-a-las-16.32.12-e1672743639827-980x551.png 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/01/Captura-de-pantalla-2022-11-21-a-las-16.32.12-e1672743639827-480x270.png 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1000px) 1000px, 100vw" /></figure>Este texto es un extracto del primer capítulo del libro ‘Consumo Crítico. El activismo rebelde y la capacidad transformadora de la solidaridad’, el último libro de Carro de Combate. Carro de Combate lo publicaba en exclusiva con motivo del pasado Black Friday]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="1000" height="729" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/01/Captura-de-pantalla-2022-11-21-a-las-16.32.12-e1672743639827.png" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/01/Captura-de-pantalla-2022-11-21-a-las-16.32.12-e1672743639827-1000x720.png 1000w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/01/Captura-de-pantalla-2022-11-21-a-las-16.32.12-e1672743639827-980x551.png 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/01/Captura-de-pantalla-2022-11-21-a-las-16.32.12-e1672743639827-480x270.png 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1000px) 1000px, 100vw" /></figure><p>Cuentan las crónicas que el filósofo griego Diógenes sólo poseía una manta, un zurrón, un bastón y una tinaja que le servía de casa. En algún momento, poseyó también un cuenco de madera del que se deshizo al ver a un niño beber agua con sus manos. “Qué estúpido he sido, he estado llevando cosas superfluas todo este tiempo”, diría ante tal escena Diógenes, un filósofo al que muchos han llamado el primer minimalista de la historia. Los relatos sobre Diógenes, quien vivió en los tiempos de Platón y Alejandro Magno (siglo IV antes de Cristo), navegan entre la verdad y la ficción. Ninguno de sus escritos ha sobrevivido y muchas de sus anécdotas han subsistido gracias a la tradición oral hasta que otro Diógenes, conocido como Laercio, las plasmó en <em>Vidas, opiniones y sentencias de los filósofos más ilustres</em> en el siglo III después de Cristo.</p>
<p>Sin embargo, Diógenes, y toda la escuela cínica de la que fue su mayor representante, pusieron de manifiesto algo casi intrínseco a la existencia humana: llevamos milenios planteándonos nuestra relación con lo material.</p>
<p>Diógenes ni fue el primero, ni sería el último. Buda, hacia el siglo V antes de Cristo –no se conocen las fechas con exactitud– ya hablaba del <em>lobha, </em>o aquel deseo por algo que pensamos que necesitamos para hacernos felices y que en realidad nos causa sufrimiento. El lobha era una de los seis enemigos de la mente, junto al deseo, la ira, el delirio, la arrogancia y los celos –el concepto es similar a los siete pecados capitales cristianos–, y uno de los impedimentos para llegar al nirvana, aquel estado mental que suponía el cese de cualquier sufrimiento. “Cuando uno es vencido por este deseo miserable y aferrado en el mundo, las penas aumentan como la hierba que crece después de mucha lluvia”, se lee en el Dhammapada, una escritura sagrada atribuida a Buda y parte del canon pali del budismo (Tipitaka).</p>
<p>Y aunque Diógenes y Platón no fueron grandes amigos, el autor de la <em>República</em> también hablaría de la <em>pleonexia</em>, la codicia de tener más que nadie o de poseer aquello que pertenece a otros.</p>
<p>Así, durante la mayor parte de la historia, consumir fue visto con recelo. La misma palabra consumidor se originaría, hacia el siglo XV, con una connotación negativa: “aquel que despilfarra o malgasta”. Este significado entroncaría con el significado original de la palabra <em>consumere </em>en latín, que los romanos utilizaban para hablar de la acción de tomar algo en su totalidad, de utilizar algo hasta que se agotaba. El diccionario de la Real Academia Española aún conserva esta definición de consumir y la primera acepción de la palabra que recoge es la de ‘destruir, extinguir’. Su carga semántica era tan negativa, que a principios del siglo XX, se asoció a la peor de las epidemias del momento: la tuberculosis.</p>
<p>Y, sin embargo, durante el último siglo hemos vivido una revolución en esa relación terrenal que tenemos con lo que consumimos. Hemos pasado del rechazo a considerar ese momento de pasar la tarjeta de crédito un instante mágico. Y no sólo hemos aceptado un consumo sin límites. Lo hemos convertido en parte de nuestra identidad. “Somos consumidores. Somos subproductos de una obsesión con nuestro modo de vida”, le diría Tyler Durden, el personaje interpretado por Brad Pitt en ‘El Club de la Lucha’, a Edward Norton después de que su casa se quemara. “Tenía un estéreo que era bastante bueno. Un armario que empezaba a ser respetable. Estaba cerca de sentirme completo”, se quejaba el personaje interpretado por Norton.</p>
<p>Pero, ¿cómo llegó ese ser frugal a convertirse en el hedonista de la época contemporánea? ¿Cómo pasamos de ser vasallos a ser ciudadanos, y finalmente, a ser consumidores en tan poco tiempo?</p>
<h3>DE CIUDADANOS A CONSUMIDORES</h3>
<p>Gustar a los demás siempre ha sido algo importante para el ser humano. Dice el filósofo Gilles Lipovetsky que “desde los tiempos más remotos, las sociedades humanas disponen de códigos y rituales que estructuran las prácticas de seducción”. Y, sin embargo, “nunca en la historia el imperativo de ‘gustar y emocionar’ se había manifestado de manera tan sistemática en los ámbitos de la vida económica, política y cotidiana” como ahora.</p>
<p>Hay un elemento clave, asegura el francés, que ha llevado a esta exaltación de la seducción: el auge del capitalismo de consumo a partir de los años 50 del siglo pasado, cuando “se pone en marcha un nuevo tipo de economía basado en la incitación permanente al consumo, la mejora continua de las condiciones de vida, la difusión del confort material, el acceso a las actividades de ocio para todos”.</p>
<p>Pero el camino recorrido ha sido mucho más largo. En los albores de la I Revolución Industrial, ya se vislumbra un cambio en el significado de la palabra <em>consumidor</em> y va perdiendo poco a poco sus connotaciones negativas. Así, con la puesta en marcha de la maquinaria de producción, el término comienza a utilizarse para referirse a “aquel que utiliza bienes o artículos”, en oposición a la palabra productor. El propio Adam Smith se referiría a esa contraposición entre consumidor y productor pocos años después de que James Watt patentara su máquina de vapor, icono de esa revolución. “El consumo es el único fin y objetivo de toda producción; y el interés del productor debe ser atendido, sólo tanto como sea necesario para promover el del consumidor”, escribiría el economista y filósofo en <em>La Riqueza de las Naciones</em>. Por aquellos entonces, comenzaba además a tomar forma el utilitarismo, inaugurado por Jeremy Bentham, y desarrollado en su máxima expresión por John Stuart Mill, que colocaba la felicidad como el principal objetivo de las acciones humanas.</p>
<p>No obstante, a pesar de esos primeros tímidos usos –ni siquiera Adam Smith escribiría nada más sobre el papel del consumidor–, su utilización en textos aún sería minoritario y apenas se encuentran referencias en libros o escritos.</p>
<p>En aquella época, la palabra que triunfaba era la de <em>ciudadano</em>. El concepto de ciudadanía no era nuevo y ya había sido uno de los temas centrales de las discusiones políticas y filosóficas durante los tiempos de la Grecia clásica. Los romanos expandieron el concepto, tanto en contenido como geográficamente, y le dieron una base jurídica cuya esencia perdura hasta la actualidad. Durante la Edad Media y el Renacimiento, la cuestión de la relación entre Estado y personas sería una constante, pero predominarían las relaciones de vasallaje y el concepto de ciudadanía se limitaría a una escasa clase alta de las incipientes ciudades medievales europeas.</p>
<p>La revolución liberal replantearía esa relación de la persona con las estructuras de poder. Así, en el <em>Dictionnaire national et anecdotique </em>de 1790<em>,</em> Chantreau ofrece una definición en torno al eje de la noción de sociedad civil: “En el nuevo régimen, el ciudadano es concebido civil y moralmente; es un miembro de la sociedad que, no solamente adquiere cargas civiles, sino que está igualmente cubierto de sentimientos que inspira la feliz libertad en la que vivimos”. Se trataba, eso sí,  de un concepto de ciudadanía muy limitado, del que quedaban excluidas las mujeres y buena parte de los varones no propietarios.</p>
<p>Y, sin embargo, los cambios que trajo consigo la revolución industrial irían modificando poco a poco los patrones de consumo –primero de las clases más altas y luego de otras menos pudientes– y con ello la misma forma de identificación de personas y clases sociales. Será durante esos años que se abrirán en Inglaterra los primeros centros comerciales, siendo el primero el Harding, Howell &amp; Co., en Londres en 1796. Los franceses lo llevaron un paso más allá, con los <em>magasins de nouveautés</em> (tiendas de novedades) y algunos de ellos, como <em>Printemps</em> fundado en 1865; <em>La Samaritaine </em>(1869), Bazaar de <em>Hotel de Ville </em>(BHV); o las conocidas <em>Galeries Lafayette</em> (1895) se convertirían en símbolos de la ciudad de París.</p>
<p>Su simbología sería tal que algunos de los grandes autores de la época emplazarían sus novelas en alguna de esas galerías. La más conocida de todas sería <em>El paraíso de las damas</em> (Au Bonheur des dames) de Émile Zola. En su libro, Zola ya hablaría del impacto económico que este nuevo modelo consumista supondría en los pequeños comerciantes, incapaces de competir bajo las nuevas reglas: «Y Mouret seguía contemplando, entre aquellos destellos, a su femenino pueblo […] Ya empezaba la gente a marcharse, se marchaban medio rendidas, con la misma voluptuosidad satisfecha y la misma vergüenza sorda que proporciona la consumación de un deseo en lo más recóndito de un hotel de mala fama. Y era él quien las había poseído así, quien las tenía a su merced con aquel continuo agolpamiento de mercancías; [..] reinaba sobre todas las mujeres con la brutalidad de un déspota, cuyo capricho llevaba a la ruina a los hogares. Aquella creación suya instauraba una religión nueva; la fe tambaleante iba dejando desiertas, poco a poco, las iglesias, y su bazar las sustituía en las almas, ahora desocupadas».</p>
<p>Todos estos cambios tuvieron una impronta en la mentalidad del momento. Cuenta el historiador norteamericano Lawrence B. Glickman que hacia 1780 el significado de la palabra <em>consumo</em> comenzó a mutar para referirse a <em>comprar</em>, alejándose del concepto de <em>usar</em> que había predominado hasta entonces. Y aunque el significado de consumo como <em>uso</em> no murió durante el siglo XIX, cada vez se acercaba más al concepto que utilizamos hoy en día.</p>
<p>Uno de los cambios más importantes en este proceso fue el de la proletarización de la masa campesina durante la revolución industrial, que ya había perdido sus tierras durante los cercamiento de tierras comunales que se vivieron en Inglaterra a partir de la segunda mitad del siglo XVIII. Esto permitió que, progresivamente, la figura del productor se viera cada vez más desligada de la del consumidor, en un proceso que se consolidó durante el siglo XIX. Producción y consumo, que antes eran las dos caras de la misma moneda, se alejaban. Marx lo llamó el fetichismo de la mercancía: se refería al hecho de que la mercancía invisibiliza las relaciones humanas que existen detrás de un bien o servicio.</p>
<p>El fordismo, implantado a partir de 1914, supuso una nueva profundización en esta separación. Este modelo productivo, cuyo nombre se debe al primer empresario en ponerlo en marcha, Henry Ford, fundador de la Ford Motor Company, dio un vuelco a la forma de producir –y, sobre todo, de consumir– con dos medidas: las líneas de producción donde cada obrero realizaba una única tarea sencilla y el salario de eficiencia de 5 dólares diarios al día, el doble de lo que solía cobrar cualquier trabajador normal. La idea de Ford era que un empleado satisfecho con sus condiciones laborales acaba siendo más productivo y se ausenta menos del trabajo; su salud probablemente también mejorará y las bajas serán más reducidas. Y, por si fuera poco, el propio trabajador se convertía en un consumidor potencial de los productos fabricados por la empresa, cerrando el círculo de crecimiento.</p>
<h3>CREANDO UNA NUEVA CLASE CONSUMIDORA</h3>
<p>Este fenómeno del consumo de masas no se produjo de forma espontánea. El incremento de la productividad que supuso la revolución industrial requería de una engrasada máquina de consumo para poder asumir toda esa producción. Pero se encontraron con un problema de base: la ética protestante, bien enraizada en varios de los países más industrializados, conducía a la moderación y al ahorro, no a abrir las billeteras para gastar en bienes superfluos<strong>. <a href="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/01/Captura-de-pantalla-2022-11-21-a-las-16.38.42-e1672743909157.png"></a></strong></p>
<p>El sociólogo y economista estadounidense Jeremy Rifkin cuenta que los economistas de finales del siglo XIX observaban con preocupación que los trabajadores de la época preferían tener más tiempo libre, en vez de trabajar más y conseguir así dinero extra para gastar. Era una sociedad frugal donde el tiempo valía más que las cosas. Una mentalidad que era una sentencia de muerte asegurada para la nueva industria de la producción en cadena que tan bien retrataría Charles Chaplin en <em>Tiempos Modernos</em>. Sin consumidores, la producción en masa no tenía sentido. Tampoco la obsolescencia programada que ya se empezaba a dibujar.</p>
<p>Para darle sentido a este rompecabezas, las teorías económicas de la época empezaron a centrarse en el papel del consumidor –y sobre todo, su consumo– como agente económico. Así, el economista William Stanley Jevons se convertiría en uno de los primeros economistas en analizar el rol del consumidor ya a mediados del siglo XIX. Según Jevons, quien creaba valor económico era el consumidor, no el productor ni el trabajo. Los estudios sobre el comportamiento de los consumidores también comenzaron a hacerse populares. Un ejemplo es la tesis de Hazel Kyrk, <em>Una teoría del consumo</em> de 1924, en la que aseguraba que el consumo estaba influenciado sobre todo por las normas sociales y por el concepto generalizado de estándares de vida.</p>
<p>Si el consumo dependía de las normas sociales, sólo hacía falta cambiarlas. Se engrasó así la maquinaria del marketing, que hasta entonces había estado prácticamente parada, y anuncios y propaganda comenzaron a ser un gasto corriente de las empresas. Es lo que Rifkin llamó la creación de la figura del ‘consumidor insatisfecho’, aquel que siempre tenía la impresión de que sus necesidades nunca se veían del todo saciadas. Stuart Ewen explica en su obra de 1976, <em>Captains of Consciousness: Advertising and the social roots of consumner culture, </em>como el origen moderno del término consumidor procede de la expansión de la industria publicitaria en el siglo XX y contribuye a la participación ciudadana en valores de mercado e industriales a escala. Comenzó a emplearse tímidamente en los años veinte, cuando la radio, los diarios y las revistas norteamericanos comienzan a llamar así a sus ciudadanos, y se extendió masivamente tras la Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial, por la necesidad de apoyo a sus empresas.</p>
<p>Para convertir deseos en necesidades, la industria pronto se dio cuenta de que la estrategia más eficaz era apelar a las emociones, al sentimiento de pertenencia. El economista liberal John Kenneth Galbraith lo resumiría en su conocida frase: “La producción sólo llena un vacío que ella misma ha creado”. El consultor Edward Cowdrick lo llamaría el <em>Evangelio del Consumo</em>, en el que “el trabajador se ha convertido en alguien más importante como consumidor que como lo es como productor”. Este <em>Evangelio del Consumo,</em> en el que la introducción del crédito para los pequeños consumidores fue esencial, sobrevivió a la Gran Depresión y la posterior II Guerra Mundial.</p>
<p>General Motors sería una de las primeras empresas en poner en marcha este evangelio del consumo y propugnar un cambio de mentalidad al renovar anualmente los modelos que se fabricaban. «La clave de la prosperidad económica es la creación organizada de la insatisfacción», diría Charles Kettening, director de investigación de General Motors durante la mayor parte de la primera mitad del siglo XX. Y así la Coca Cola pasó de ser un remedio para el dolor de cabeza a una bebida de consumo generalizado y la industria alimentaria inventó nuevos hábitos como el de los cereales para el desayuno.</p>
<p>Hacia 1950, el uso del término consumidor ya se había asentado y se empezaba a utilizar más que el de ciudadano. Y, sin embargo, el vocablo no disfrutó del mismo prestigio que el de ciudadano y pronto empezaron a verse como rivales directos. “La visión de que la era de la ciudadanía ha sido reemplazada por la era del consumismo se ha convertido en filosofía popular”, escribe Glickman. Así, según el historiador estadounidense, el consumidor ha sido visto tradicionalmente como un actor pasivo que negaba su rol de ciudadano para centrarse sólo en los placeres hedonistas del consumo, en contraposición a un ciudadano mucho más implicado y responsable.</p>
<p>Y sin embargo, el desarrollo de un activismo de consumo que se remonta prácticamente al nacimiento de las ideas liberales en el siglo XVIII contradice esa afirmación, afirma Glickman. “Los activistas han entendido, y practicado, el consumo no como una negación de su ciudadanía, sino como un instrumento de solidaridad, un modo de acción ética, y un puente para curar relaciones tanto con la naturaleza como con el mundo animal”, escribe.</p>
<p>Otros académicos han defendido esta postura. Así, para los economistas Michael Munger y  Melvin J. Hinich, “en una democracia todo el mundo tiene dos roles. El primero es el de consumidor de bienes privados. El segundo es el de ciudadano, uno que participa en decisiones públicas sobre niveles de provisión de bienes públicos, los impuestos utilizados para financiar esas decisiones y la dirección y magnitud de la redistribución de ingresos. Aunque muchos puedan pensar que estos comportamientos y, por tanto su teorización, son similares, no hay nada más lejos de la realidad. Así, ambos difieren en la magnitud de la decisión –para una decisión de un consumidor es individual frente a la colectiva del ciudadano– y que el tipo de producto sobre el que se elige es también diferente –privado frente a público”.</p>
<p>Aunque puedan ser dos caras de la misma moneda, ha sido el consumidor quien ha ganado la batalla del discurso público. En la actualidad, la palabra ‘consumidor’ se utiliza aproximadamente tres veces más que la palabra ‘ciudadano’ en los libros referenciados en inglés por Google. Y como veremos a lo largo de este libro, cada vez se apela más al consumidor –el voto con la cartera– que al ciudadano –el voto a las instituciones públicas– a la hora de conformar un activismo de tintes políticos. Y en España, aunque el desarrollo de la sociedad de consumo sería más tardía, su fuerza está alcanzando cotas similares.</p>
<h3>EL CONSUMIDOR, UN AGENTE POLÍTICO</h3>
<p>A menudo, se describe el activismo de consumo como un fenómeno reciente, que surgió como consecuencia del desarrollo de la sociedad postindustrial capitalista a partir de mediados del siglo XX. Pero para encontrar el germen del uso del consumo como una herramienta política organizada hay que viajar más atrás, al momento en que surgen las mismas ideas liberales.</p>
<p><a href="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/01/motinte.png"></a>El propio Motín del té de 1773, que los libros de Historia marcan como el inicio de la guerra de independencia de Estados Unidos contra Inglaterra, fue un acto puro de boicot, que se organizó mucho antes de que esa palabra siquiera existiera. Estos boicots –que analizaremos específicamente en el siguiente capítulo– y otras formas de activismo de los consumidores se convirtieron en “una forma de reconciliar consumo y ciudadanía” y fueron un elemento “crítico para la lucha de independencia; y las tensiones y complejidades en las prácticas del activismo de consumo [que] dieron forma a la historia de América”, escribe Glickman.</p>
<p>Antes en la historia ya se habían organizado actos localizados de protestas de consumo. Sin embargo, el elemento diferenciador de las protestas de los colonos americanos fue la “solidaridad de larga distancia” por la que la fraternidad ya no se planteaba como parte de las relaciones con personas próximas, sino que tenía en mente a personas desconocidas en lugares lejanos. Así, lo que realmente marcó esa evolución desde las formas tempranas de activismo de consumo a sus variantes más modernas fue precisamente la coordinación de esfuerzos de personas que tenían una visión similar del consumo pero que no necesariamente estaban próximas geográficamente. “En este contexto y narrativa es central la afirmación de que la compra de bienes, mucho más allá de ser solo una decisión privada, es fundamentalmente un acto social, que tiene consecuencias que van mucho más allá”, asegura Glickman.</p>
<p>Este movimiento desarrolló un nuevo concepto de confianza, “que no requería de ver o tocar, sino que dependía más bien del entendimiento de cómo los mercados funcionan”, para crear una de esas comunidades imaginadas, que describiría Benedict Anderson, cuyo vínculo de unión no era la raza, el idioma o el lugar de procedencia, sino los lazos de solidaridad. Este concepto de consumo traía así el hogar a la esfera pública (tanto la cercana como la lejana), y la esfera pública a casa.</p>
<p>Sin embargo, los boicots de las colonias tuvieron un componente fundamentalmente anticolonialista. El elemento que se ponía en cuestión no eran los impactos del modelo productivo de aquello que se boicoteaba, como se haría después, sino su simple procedencia. Si era inglés, había que bloquearlo.</p>
<p>El primer movimiento que pudiera asimilarse al concepto de “consumo consciente” fue el llamado <em>Free produce movement </em>(movimiento de las mercancías libres) que se originó en las décadas previas a la Guerra Civil estadounidense. Este movimiento de mercancías libres se oponía fundamentalmente a aquellos productos en los que se había utilizado mano de obra esclava en su proceso de fabricación.</p>
<p>En 1826 se crea un primer manifiesto para una organización de mercancías libres y se abre la primera tienda con productos libres de esclavitud en Baltimore. En los años siguientes, más de 50 tiendas abrirían en nueve estados, sobre todo concentrados en Philadelphia. El movimiento como tal no tuvo mucho éxito a la hora de provocar un cambio en el consumo, y muchos de los clientes de estas tiendas se quejaban de la baja calidad de los productos y sus altos precios. Los abolicionistas ya se encontrarían entonces con los mismos dilemas de hoy en día ante esas alternativas que compiten en desventaja “con productos ‘de sangre’ en belleza y durabilidad’, como diría un consumidor abolicionista sobre las telas libres de esclavitud.</p>
<p>Pero fue un elemento fundamental para la expansión de la conciencia abolicionista de la época, y también en el reconocimiento del consumo como una herramienta política fundamental. “Si el activismo de consumo nació en la era revolucionaria, maduró en el medio siglo previo a la guerra civil”, señala Glickman. Los abolicionistas serían así los primeros en ver a los consumidores como un agente económico y moral fundamental. Aunque en estas ironías de la historia, esos primeros consumidores conscientes abolicionistas serían el germen del desaforado consumismo navideño, al organizar ferias de productos libres en los meses previos a la Natividad, donde se incitaba al consumo y a regalar esos productos durante esas fechas.</p>
<p>La esclavitud sería oficialmente abolida en 1865 y, con ello, el <em>free produce movement </em>comenzaría a diluirse. Sin embargo, el abolicionismo dejaría un poso fundamental en la manera de entender y organizar el activismo de consumo, tanto desde la perspectiva del boicot como la del <em>buycott</em>, o la compra de aquellos productos considerados como alternativas, que también analizaremos en el próximo capítulo.</p>
<p>La convulsa época de la Guerra de Secesión americana también sería una muestra de que el activismo de consumo no ha sido necesariamente una corriente progresista o de izquierdas a lo largo de la historia. Así, los llamados sureños, propietarios blancos de los estados del sur que utilizaban la mano de obra esclava como base de su modelo de producción, también utilizaron el boicot como forma de protesta contra los estados del norte. Más recientemente, empresas como Disney, Microsoft o Ford han sufrido boicots por grupos conservadores que se oponían a sus políticas pro-derechos de la comunidad LGBTIQ+.</p>
<p>Al otro lado del charco, en Europa, el movimiento de los consumidores también daba sus primeros pasos, aunque con un enfoque totalmente diferente. Poco antes de que los colonos norteamericanos les tiraran el té a los ingleses e iniciaran su boicot, cerca de la metrópoli se creaba la primera cooperativa de consumo de la historia. Esta iniciativa pionera nació en Escocia, en el diminuto pueblo de Fenwick, donde en 1761 varios productores de telas firmaron un documento de cooperación y asistencia mutua. Años más tarde comenzarían a comprar alimentos y a venderlos a los miembros de la cooperativa a precios reducidos. Sería, sin embargo, casi un siglo después cuando la cooperativa de Rochdale, fundada en 1844 por trabajadores del textil empobrecidos por la llegada de la mecanización, consolidaría el cooperativismo de consumo. Al igual que en el caso de Fenwick, los trabajadores de Rochdale también compraban alimentos para conseguir precios más baratos y aliviar las duras condiciones del proletariado.</p>
<p>Este cooperativismo de consumo se expandiría por Europa, y llegaría hasta España poco después. Así, la primera cooperativa de consumo en España se creó en 1865 con 78 socios, en el municipio gerundense de Palafrugell (L’Econòmica Palafrugellenca). Sin embargo, su desarrollo fue menor al registrado en otros países europeos y se concentró en las zonas industriales de Cataluña y el País Vasco primero, y más tarde en Valencia y Madrid. En 1908 apenas se contabilizaban en España 182 cooperativas de aquellas características, con poco más de 28.900 asociados, y 251 en 1932. A finales de los años 1950, el número de cooperativas registradas era de 791, y el de asociados, 190.000.</p>
<p>Antes de que se fundara Rochdale, ya se había comenzado a hablar de una economía social<em>.</em> En 1830, el economista francés Charles Dunoyer publica su <em>Tratado de Economía Social</em> donde teoriza sobre las relaciones entre el sistema económico y el bienestar social. En la pluma de Dunoyer, la economía social tenía, sin embargo, un significado muy diferente al que podamos entender hoy en día y definía más un campo de estudio económico, con una mirada social, que unos principios de organización económica en sí.</p>
<p>Y sin embargo, el caldo de cultivo ya estaba entonces en su punto para que Karl Marx desarrollase su teoría sobre el capitalismo y la necesidad de reorganizar el sistema productivo de forma que los medios de producción volvieran a las manos que consumen. Es bien conocido el impacto que estas teorías tendrían en todo el mundo, especialmente durante el siglo XX.  Su impronta en el activismo de consumo no sería menos importante.</p>
<h3>CONSUMIDORES ORGANIZADOS</h3>
<p>Apenas 30 años después de la Guerra de Secesión norteamericana, se iniciaría una nueva etapa en el activismo de consumo, con el surgimiento de las organizaciones de consumidores. La pionera sería la Liga Nacional de Consumidores, fundada en 1899 en Estados Unidos, que defendía como uno de sus principios fundadores un mercado más justo tanto para trabajadores como para los consumidores. «Las condiciones de trabajo que aceptamos para nuestros conciudadanos deben reflejarse en nuestras compras, y los consumidores deben exigir seguridad y confiabilidad de los bienes y servicios que compran», diría uno de esos principios.</p>
<p>La primera secretaria general, la activista Florence Kelley, fue clave en el rumbo que ha tomado la organización hasta hoy. Kelley, nacida en una familia de tradición abolicionista de Philadelphia, era una activista convencida por la mejora de las condiciones laborales en la floreciente industria estadounidense de la época. Kelley abogó así por la prohibición del trabajo infantil, la reducción de las jornadas laborales y el establecimiento de un salario mínimo para las mujeres, algo revolucionario en la época, especialmente viniendo de los labios de una mujer. La organización desarrollaría además bajo su liderazgo el llamado White Label (etiqueta blanca), un etiquetado para certificar aquellos productos fabricados bajo condiciones de trabajo justas, que sería un precursor de los sellos de comercio justo aparecidos en los años 60. “Vivir significa comprar, comprar significa tener poder, y tener poder significa tener responsabilidad”, dijo Kelley.</p>
<p>Durante los mismos años se desarrolló otro movimiento mucho más centrado en la defensa de los derechos de los consumidores, cuyo objetivo principal era orientar sobre las características de los productos y presionar para la mejora de sus prestaciones. El movimiento surgió al mismo tiempo que nacía en los tribunales el concepto de responsabilidad corporativa que las empresas debían a sus clientes. Así, uno de los casos legales más significativos, el caso McPherson contra Buick Motor Co, se falló en 1916, eliminando la necesidad de tener un contrato directamente con el productor para que éste tuviera que hacerse responsable de los defectos de fabricación.</p>
<p>Poco después, en 1929, los activistas Stuart Chase y F. J. Schlink fundan Consumers’ Research, una organización que testaba productos para informar a los consumidores sobre sus características. Una escisión de esa organización crearía la Consumer Union, probablemente una de las que más ha marcado el movimiento de consumidores estadounidense y, por extensión, mundial. Uno de sus primeros hitos sería la publicación del libro <em>Your Money’s Worth </em>(El valor de tu dinero), que denunciaba las prácticas abusivas y engañosas de marketing de las empresas. La misma organización comenzaría a editar en 1936 la revista <em>Consumer Reports</em>, que hoy en día sigue siendo una de las referencias entre las publicaciones sobre consumo. En los años 50, este tipo de revistas se harían populares en Europa, con <em>Consumentengids</em> en los Países Bajos, <em>Forbruker Rapporten</em> en Noruega, o <em>Which?</em> en el Reino Unido. A España, que para entonces seguía bajo la dictadura franquista, tardarían varias décadas en llegar.</p>
<p>El nacimiento de las organizaciones de consumidores en Europa se haría esperar hasta después de la Segunda Guerra Mundial. La primera se crearía en Dinamarca en 1947, y la segunda, unos años después, en 1955, en Reino Unido. Por aquel entonces, el movimiento de consumidores estaba entrando en una nueva fase en la que el objetivo principal se tornaría hacia las mejoras en el marco legislativo que afectaba a los consumidores. Se iniciaría así el activismo de consumo en su puro esplendor, una vez establecidos la estructura organizativa y los principios del movimiento.</p>
<p>Este viraje respondía a la evolución de la llamada edad de oro del capitalismo –que en francés se conoció como <em>Trente Glorieuses</em> o los Treinta Gloriosos–, la época entre 1945 y 1973 en la que el capitalismo se expandió en el norte de América y Europa y consiguió un desarrollo económico nunca antes alcanzado. Durante los Treinta Gloriosos se profundiza en las mejoras tecnológicas y organizativas de la producción, al mismo tiempo que el desarrollo del comercio marítimo internacional permitió la deslocalización de las fábricas a países del Sur global con unos costes laborales mucho más bajos. El resultado fue una caída de los precios, la profundización del modelo de sociedad consumista y el auge de las multinacionales.</p>
<p>En este contexto internacionalizado, el movimiento de consumidores comienza a tener también una perspectiva de colaboración más global. Así, en 1960, varias de estas asociaciones de Estados Unidos, Reino Unido, Australia, Bélgica y los Países Bajos se unirían y formarían la International Organisation of Consumer Unions (IOCU), la primera gran organización de consumidores a nivel internacional. Hoy, conocida como Consumers International, acoge a más de 250 organizaciones de 120 países.</p>
<p>Consumers International (CI) ha sido una organización clave en el desarrollo del movimiento internacional de defensa de derechos de los consumidores. A principios de los años 80 impulsó la celebración de una Jornada mundial por los derechos de los consumidores que desde 1983 tiene lugar cada 15 de marzo. Al igual que las organizaciones miembro, CI se centró primero en la calidad de los productos adquiridos por los consumidores, especialmente cuando se refería a alimentos y su impacto sobre la salud, y en los derechos de estos a la hora de exigir responsabilidades a las empresas. Sin embargo, más recientemente ha incluido conceptos como el de ‘consumo sostenible’ en sus campañas.</p>
<p>El movimiento tendría cierto éxito y a partir de los años 60, la FAO y la OMS comienzan a codificar y regular ciertos productos como los alimentos o los medicamentos. En Europa comienzan además a aprobarse las primeras leyes de protección de consumidores, como la Fair Trading Act, del Reino Unido de 1973, o la  Ley sobre la Protección e Información del Consumidor francesa de 1978. En 1985, la ONU publica las ‘Directrices para la Protección del Consumidor’, que incluyen entre otros principios el de la ‘información adecuada’ y el de la ‘educación del consumidor, incluida la educación sobre las consecuencias ambientales, sociales y económicas que tienen sus elecciones’.</p>
<p>En los últimos años de los Treinta Gloriosos, ya comenzaban a bullir ideas ecologistas cuestionando la sostenibilidad del modelo de producción y consumo. Un catalizador de ese movimiento fue el libro <em>Primavera Silenciosa</em> (Silent Spring) publicado en 1962, en el que la conservacionista Rachel Carson denunciaba los efectos tóxicos de los pesticidas en el medio ambiente, y sobre todo en ciertas poblaciones de animales, como los pájaros. Este libro suele citarse, también, como un acontecimiento que marca el inicio de la militancia ecologista.</p>
<p>Unos años más tarde, en 1970, se celebraría por primera vez el Día de la Tierra, que desde entonces se ha mantenido el 22 de abril. Dos años después, con la publicación del informe <em>Los límites del crecimiento</em>, liderado por la biofísica y científica ambiental del Massachusetts Institute of Technology (MIT), Donella Meadows, se pondría el foco directamente en el modelo de producción crecentista como un problema de base. Así, el informe contradecía uno de los principales dogmas de la época: el crecimiento, decía Meadows y sus colegas, no puede ser infinito porque los recursos del planeta son finitos.</p>
<p>Este informe se considera la base teórica de muchos movimientos sociales que tienen el consumo como foco. Quizá el más importante de ellos haya sido el decrecentismo, que se formula en la Francia de los años 90, y que se consolida al inicio del nuevo siglo. Así, en 2002 se celebra en París el seminario ‘Deshacer el desarrollo, rehacer el mundo’ considerado como el momento de consolidación del movimiento. En 2006, el sociólogo Serge Latouche, considerado como el principal ideólogo del decrecimiento, publicaría <em>La apuesta por el decrecimiento, la biblia del movimiento. </em>En el libro, el teórico francés definiría el decrecimiento de la siguiente manera: “La consigna del decrecimiento tiene como meta, sobre todo, insistir fuertemente en abandonar el objetivo del crecimiento por el crecimiento […] En todo rigor, convendría más hablar de acrecimiento, tal como hablamos de ateísmo”.</p>
<p>Años antes, el Informe  Brundtland ya había lanzado el concepto de Desarrollo Sostenible como “aquel desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de satisfacción de las necesidades de las futuras generaciones”. El concepto fue abrazado por la comunidad internacional en la Conferencia de de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo​, celebrada en Río de Janeiro en 1992, y que fue más conocida como la Cumbre de la Tierra<em>. </em></p>
<p>Durante esos años, seguirían creándose nuevas organizaciones de defensa de los consumidores, mientras que otras, que habían nacido con inquietudes más sociales o medioambientales, empezarían a centrar su atención en el papel del consumo. Muchas de estas organizaciones utilizarán el boicot como una de sus principales armas.</p>
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		<title>El greenwashing de la moda en 3 ejemplos</title>
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		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 14 Nov 2022 09:19:16 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Brenda Chávez]]></category>
		<category><![CDATA[carro de combate]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="1526" height="956" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/11/Captura-de-pantalla-2022-09-18-a-las-9.36.17.png" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/11/Captura-de-pantalla-2022-09-18-a-las-9.36.17.png 1526w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/11/Captura-de-pantalla-2022-09-18-a-las-9.36.17-1280x802.png 1280w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/11/Captura-de-pantalla-2022-09-18-a-las-9.36.17-980x614.png 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/11/Captura-de-pantalla-2022-09-18-a-las-9.36.17-480x301.png 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 1526px, 100vw" /></figure>Este artículo de Brenda Chávez aparecido en Carro de combate es una adaptación de su informe ‘Blanqueo de Ropa. Los numerosos «lavados de reputación» de la industria de la moda’]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="1526" height="956" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/11/Captura-de-pantalla-2022-09-18-a-las-9.36.17.png" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/11/Captura-de-pantalla-2022-09-18-a-las-9.36.17.png 1526w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/11/Captura-de-pantalla-2022-09-18-a-las-9.36.17-1280x802.png 1280w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/11/Captura-de-pantalla-2022-09-18-a-las-9.36.17-980x614.png 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/11/Captura-de-pantalla-2022-09-18-a-las-9.36.17-480x301.png 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 1526px, 100vw" /></figure><p>Llevamos meses <a href="https://www.carrodecombate.com/2022/09/22/son-las-grandes-marcas-de-moda-tan-verdes-y-tan-sociales-como-dicen%ef%bf%bc/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">hablando del greenwashing</a> en el mundo de la moda, de sus estrategias, de sus mensajes y de la realidad que hay detrás. Pero ¿qué significa esto a nivel práctico? ¿Qué marcas están llevando a cabo estas estrategias? Analizamos aquí tres ejemplos destacados de greenwashing con los que nos hemos encontrado durante nuestra investigación #ModaBasura, en la que hemos analizado decenas de casos desde 2019.</p>
<h3>H&amp;M: Innovation Circular Design Story</h3>
<p>Comenzamos con esta colección cápsula de 45 piezas lanzada tras la Conferencia sobre Cambio Climático (COP26) en 2021. Como ya contábamos en <a href="https://www.carrodecombate.com/2022/09/22/son-las-grandes-marcas-de-moda-tan-verdes-y-tan-sociales-como-dicen%EF%BF%BC/" target="_blank" rel="noopener">un artículo anterior</a>, H&amp;M ha sido una de las pioneras en utilizar los mensajes de sostenibilidad en sus campañas de marketing y en 2019 fue criticada por la Autoridad del Consumidor de Noruega por el “marketing engañoso” sostenible de su conocida colección <em>Conscious</em>. “Consideramos las afirmaciones de H&amp;M engañosas, no falsas. De acuerdo con la ley de marketing noruega, las afirmaciones sobre las principales cualidades de un artículo deben ser accesibles y comprensibles fácilmente por el consumidor. Afirmar que un producto es sostenible cuando no está claro qué en particular lo hace así es, en la mayoría de los casos, engañoso. Dado que H&amp;M no brinda información precisa al consumidor de por qué tienen etiqueta <em>Conscious</em>, concluimos que los consumidores tienen la impresión de que son más sostenibles de lo que realmente son”, aseguró Elisabeth Lier Haugseth, directora de la autoridad noruega.</p>
<p><a href="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/11/Captura-de-pantalla-2022-09-18-a-las-9.35.52-e1665858030132.png"></a>En el caso de la Innovation Circular Design Story, es una colección hecha de monomateriales (un solo material) pensada para facilitar su reciclaje y diseñada para desensamblarse. Sin embargo, el material mayoritario es poliéster reciclado, en muchos casos de origen marino, algo que la organización <a href="http://changingmarkets.org/wp-content/uploads/2021/06/CM-EX-SUM-FINAL-SPANISH-SYNTETHIC-ANONYMOUS-WEB.pdf" target="_blank" rel="noopener"><em>Changing markets</em> ha calificado como un <em>greenwashing</em> generalizado en el sector</a> que induce a error a los consumidores, “falsas soluciones” cuyo enfoque se ocupa de las secuelas de la contaminación plástica y que colabora poco en reducirla en su origen. El poliéster reciclado, al igual que el convencional, deriva de fuentes fósiles (y de la petroquímica), causa principal del cambio climático. Además, cada prenda de este material desprende cientos de miles de microplásticos durante el lavado.</p>
<p>Asimismo, estudiando en profundidad esta colección cápsula<em>,</em> hemos encontrado que, a pesar de presentarse como monomaterial, mezcla materiales como lana y poliéster reciclado, lo cual dificulta su reciclabilidad. Y en su comunicación corporativa, la empresa alega además que las “prendas están pensadas para usarlas, compartirlas, repararlas y reciclarlas”, pues son prendas fabricadas diseñadas para la circularidad, pero no indica cómo pueden compartirse, repararse, ni reciclarse y, sobre todo, no habilita ningún medio efectivo para contribuir a ello.</p>
<p>Por último, los diseños de la colección son tan de “tendencia” que cuestionan su durabilidad a largo plazo y su longevidad estética, una gran contradicción. La moda sostenible circular real aboga por piezas imperecederas para múltiples ocasiones que duren mucho tiempo.</p>
<h3>Inditex: Colecciones de Yoga &amp; meditation y Join Life de Oysho</h3>
<p>Seguimos con el grupo Inditex. En septiembre de 2020, la marca de ropa íntima de Inditex, Oysho, lanzó la primera colección para practicar yoga y meditación, compuesta por pantalones de modal, camisetas<em>,</em> sudaderas, chaquetas, un cárdigan, un mono y sujetadores de algodón orgánico: “Haciendo de <em>yoga &amp; meditation</em> una colección sostenible que se compromete con el medio ambiente”, decía el comunicado. En su memoria de 2021, Inditex recoge que el algodón orgánico que usa es “orgánico en transición BC”, es decir, de la iniciativa Better Cotton, una certificación muy controvertida por permitir algodón transgénico y por su implicación en el escándalo de trabajo forzoso de los uygures en Xinjiang, China, como explicamos en la segunda parte de nuestro informe <a href="https://www.carrodecombate.com/2022/04/20/los-infinitos-lavados-de-la-industria-de-la-moda/" target="_blank" rel="noopener">Los infinitos lavados reputacionales de la industria de la moda</a>.</p>
<p>Además, en el verano del 2021 Oysho sacó una colección de bikinis y bañadores de poliéster y poliamida reciclados (<a href="http://changingmarkets.org/wp-content/uploads/2021/06/CM-EX-SUM-FINAL-SPANISH-SYNTETHIC-ANONYMOUS-WEB.pdf" target="_blank" rel="noopener">materiales que cuestiona el informe de Changing markets</a>); y otra línea de camisas, pantalones, shorts o kimonos de lino europeo 100% cultivado sosteniblemente, usando semillas no modificadas genéticamente y regadas de forma natural, según la empresa. Sin embargo, como suele ser habitual en las campañas de sostenibilidad de las empresas del sector, no se presentan las credenciales que sustentan tales afirmaciones.</p>
<p>Las colecciones forman parte de lo que la empresa califica como un «etiquetado de máxima sostenibilidad”, al que ha llamado <em>Join Life</em>, un estándar establecido por la propia Inditex para certificarse a sí misma y su sostenibilidad –del que no especifica su metodología– bajo el que dice etiquetar prendas que se producen usando “los mejores procesos y las materias primas ‘más’ sostenibles”, aunque no especifica en qué se basan para realizar tales aseveraciones. Además, ser «más» sostenibles, no implica ser completamente sostenibles, o serlo a una escala significativa. Al igual que H&amp;M, Inditex se escuda en el uso de sintéticos reciclados, como una notable muestra de su sostenibilidad, <a href="http://changingmarkets.org/wp-content/uploads/2021/06/CM-EX-SUM-FINAL-SPANISH-SYNTETHIC-ANONYMOUS-WEB.pdf" target="_blank" rel="noopener">lo que es considerado un greenwashing generalizado en el sector para parecer más sostenible.</a></p>
<p>En el análisis realizado en Carro de combate, hemos podido observar que bajo este paraguas <em>Join life, </em>Inditex hace <em>greenwashing</em> en todas sus marcas: Zara (entre otras, en su colección con la <em>startup</em> Lanzatech de vestidos fabricados con tejido procedente de capturar CO<sub>2</sub>, otros materiales también muy cuestionados); Pull &amp; Bear (entre otras, su colección fabricada a partir de otras prendas); Bershka (por ejemplo, en una colección de colaboración con Organic Cotton Accelerator y Denim Lab, un proyecto puntual de personalización de prendas en colaboración con Jeanología), o Zara Home (en algunos pocos objetos y en una colección de toallas con componentes reciclados). A menudo se tratan de colecciones puntuales y fragmentarias sin una estrategia clara, que no abordan de manera directa, ni sistémica, los problemas sociales y ambientales de la cadenas de producción del grupo, ni su sobreproducción, y más enfocadas a mejorar la reputación ambiental de las marcas del grupo que a una eficaz resolución de las causas raíz del impacto de su modelo de negocio.</p>
<p>Inditex se ha comprometido para 2022 a que más de la mitad de las prendas pertenezcan a <em>Join Life</em> en 2022 “para que nuestros clientes puedan identificarlas fácilmente”, asegura. Aunque lo cumpliese, es muy cuestionable que pueda orientar a las personas consumidoras hacia el uso de prendas sostenibles, por las salvedades ya comentadas del auto-etiquetado del grupo y a tenor de la revisión de la información relativa a su sostenibilidad. Inditex se ha prometido a conseguir emisiones netas cero para 2040, usar energías 100% renovables en 2022 y reducir su impacto sobre el agua en un 25% para 2025. Sin embargo, en sus memorias apenas hay referencias a planes concretos para alcanzar esos objetivos y lo que relata en ellas no resulta consistente desde un punto de vista socioambiental, pues no supone una estrategia clara, sistémica e integral que aborde su sobreproducción, ni los impactos ecosociales derivados de sus cadenas de producción y abastecimiento.</p>
<p>Por otra parte, aunque el grupo logrará alcanzar esos objetivos de «contabilidad climática», la meta de las «emisiones cero» es en sí misma es muy controvertida, y más en un sector con la complejidad del textil, como explicamos en la primera y segunda parte de nuestro informe <a href="https://www.carrodecombate.com/2022/04/20/los-infinitos-lavados-de-la-industria-de-la-moda/" target="_blank" rel="noopener">Los infinitos lavados reputacionales de la industria de la moda</a>, pues no resuelve de raíz los impactos reales del sector en los ecosistemas, en las personas implicadas en sus cadenas de producción y abastecimiento, ni en sus territorios o comunidades; ni tampoco las problemáticas derivadas de su sobreproducción textil, de su logística, ni de sus modelos de negocio. Mientras tanto, Inditex sigue incrementando su cuenta de resultados y en 2021 triplicó su beneficio hasta alcanzar los 3.243 millones de euros.</p>
<h3>Lacoste: Save our species</h3>
<p><a href="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/11/Captura-de-pantalla-2022-09-18-a-las-9.36.38-e1666245537372.png"></a>En 2019 Lacoste diseñó una colección especial de polos donde sustituía para la ocasión su célebre logo del cocodrilo por logotipos con especies de animales en peligro de extinción. Salió a la venta el 22 de mayo, el Día Internacional de la Diversidad Biológica, con sólo 3.520 unidades, una por cada animal de cada especie que quedaba vivo. Era parte de su colaboración de tres años con la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) a la que irían los fondos recaudados con su venta, sin especificar las cantidades. Un <em>greenwashing</em> clásico consistente en donar, o colaborar, con una buena causa, u organización social o ambiental, con el fin de mejorar la reputación ambiental o social de la marca, pero sin una correlación con la sostenibilidad real de su modelo de negocio.</p>
<p>En el plan de sostenibilidad de la marca, que se actualiza en su web, localiza sus mayores impactos en energía, emisiones e insumos, del nivel 1 al 5, pero no explicita sus proveedores. Además, reconocen que sólo el 5% de su algodón es orgánico, a pesar de ser su principal materia prima y el 85% de las fibras que usa, con los impactos sociales y ambientales que esta fibra conlleva, como explicamos en la segunda parte de nuestro informe <a href="https://www.carrodecombate.com/2022/04/20/los-infinitos-lavados-de-la-industria-de-la-moda/" target="_blank" rel="noopener">Los infinitos lavados reputacionales de la industria de la moda</a>.<sup> </sup>Tampoco explica las condiciones laborales bajo las que se fabricó esa colección. Actualmente, dice suministrarse de algodón en EE.UU, Australia, Perú o Turquía pero, como recogemos en la tercera entrega del mencionado informe, se le ha vinculado al escándalo de trabajo forzoso uyghur en Xijing (China), destapado en 2020.</p>
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		<title>«Biocultura es una guía para ese mundo que está por venir»</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/eu/noticias/biocultura-es-una-guia-para-ese-mundo-que-esta-por-venir/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 31 Oct 2022 11:59:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Biocultura]]></category>
		<category><![CDATA[carro de combate]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="800" height="533" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/10/MG_2868-1536x1024-1-e1667217538834.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" /></figure>Carro de Combate se prepara para la feria Biocultura Madrid y publica esta entrevista a su directora, Ángeles Parra]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="800" height="533" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/10/MG_2868-1536x1024-1-e1667217538834.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" /></figure><p>Este año, <a href="https://www.biocultura.org/madrid/informacion" data-type="URL" data-id="https://www.biocultura.org/madrid/informacion">Biocultura Madrid</a> será especial. Al menos para nosotras, ya que será la primera vez que participaremos con un stand. Pero también será una edición especial en general, ahora que ya ha pasado la peor parte de la pandemia y que los eventos han recuperado su actividad normal. Y el cartel promete. Más de 400 expositores, cientos de actividades (5 de ellas nuestras – puedes ver <a href="https://carrodecombate.substack.com/p/octubre-un-nuevo-curso-online-y-una" data-type="URL" data-id="https://carrodecombate.substack.com/p/octubre-un-nuevo-curso-online-y-una">toda nuestra agenda aquí</a>) y una previsión de visitantes de unas 50.000 personas. Hablamos con Ángeles Parra, directora de la feria y presidenta de la asociación Vida Sana, sobre qué podemos esperar en esta edición y también sobre cómo está cambiando nuestro consumo en este mundo tan agitado. Te recordamos además que tenemos un <a href="https://www.instagram.com/p/CkFkMa3KRH3/" data-type="URL" data-id="https://www.instagram.com/p/CkFkMa3KRH3/">sorteo abierto en Instagram</a> para conseguir 10 entradas dobles para la feria (y si eres mecenas, revisa tu correo porque hay otro sorteo para ti).</p>
<p><strong>BioCultura está a punto de abrir sus puertas. ¿Qué se va a encontrar una persona que vaya a visitar la feria?<br />
</strong>Las personas que visiten BioCultura van a encontrar muchas cosas. Por un lado, todas las novedades del sector ecológico. Calculamos que deben haber, in situ, en la feria, unas 20 mil referencias del sector “bio” entre los 430 empresas expositoras. Aparte de la oferta comercial, hemos organizado más de 300 actividades. Habrá conferencias, mesas redondas, jornadas profesionales, conciertos, talleres de danza, películas… Y una zona de eco-food trucks para quedarse a pasar el día en la feria y comer a gusto. BioCultura es una especie de guía para ese otro mundo que está por venir: armonía, salud, paz…</p>
<p><strong>El espacio de Tribuna de Ecojusticia, en el que Carro de Combate va a participar, es una de las principales novedades. ¿En qué va a consistir?<br />
</strong>Nuestros gobernantes no están tomando las decisiones oportunas en diferentes ámbitos de gran interés para la ciudadanía y para nuestra supervivencia en el planeta de forma digna. Por ejemplo, en el tema del calentamiento global o de la pérdida de diversidad, pero también en otros ámbitos, como el sanitario, alimentario, energético, agrario, social, de derechos fundamentales… La Tribuna de Ecojusticia será un altavoz para los que tienen dificultad para poder expresarse en los medios convencionales, que, cada vez más, son la trinchera de las grandes empresas y de administraciones inoperantes. Así es que diferentes ONGs y colectivos ciudadanos, van a estar ahí informando, proponiendo y buscando nuestra complicidad. Carro de Combate va a estar muy activo en esta Tribuna, y además participando con un stand informativo. También por supuesto, estará presente el colectivo de <a href="https://www.rebelioncientifica.es/" data-type="URL" data-id="https://www.rebelioncientifica.es/">Científicos en Rebelión</a>, un movimiento internacional que también está activo en nuestro país.</p>
<p><strong>¿Qué otras novedades importantes habrá en la feria de este año?<br />
</strong>Van a ser 4 días intensos, y, muchas novedades ya que estamos hablando de sectores muy creativos e innovadores. Tanto en propuestas de productos alimenticios como en cosmética, en moda sostenible… Aunque me gusta destacar siempre que de las 50.000 personas que esperamos que visiten la feria, un porcentaje de alrededor del 70% acude a las actividades paralelas. Esto es para nosotros un dato muy importante porque refleja el interés del visitante en implicarse de forma personal y/o profesional en la búsqueda de soluciones para un mundo mejor. Tendremos showcooking ecogastronómico con infinidad de propuestas culinarias, talleres de cosmética, debates de todo tipo; y en fin de semana el festival infantil MamaTerra para que los pequeños/as aprendan a hacer pan, cocinar, reciclar, etc… Desde todas partes, ahora, se habla de que la educación en sostenibilidad de las nuevas generaciones es indispensable para el futuro de nuestras sociedades.</p>
<p><strong>BioCultura es ya todo un referente no sólo en el sector ecológico sino en entender el consumo de una manera más crítica. ¿Cómo han cambiado las personas consumidoras a lo largo de estas casi 4 décadas?<br />
</strong>Yo creo que el principal cambio es que, al principio, en las primeras ediciones de la feria en la Casa de Campo, las personas que venían eran muy militantes, muy activistas. Luego, el espectro se fue ampliado. Ya venían muchas más personas. Quizás, algunas de ellas, no tan activistas… Pero habían comprendido que el consumo formaba parte del cambio. Y empezaban/empiezan a dar sus primeros pasos en ese sentido… Ahora tenemos un público cada vez más joven. Nuevas familias y colectivos que están dispuestos a cambiar sus hábitos de consumo para que se produzca el cambio en las políticas y en las industrias.</p>
<p><strong>Los últimos años han sido complicados. Primero, por la pandemia; y después, por las continuas crisis y conflictos internacionales. ¿Está afectando esto de alguna manera al sector del consumo ecológico y ético?<br />
</strong>Esta es una respuesta difícil. Entre otras cosas, porque aún no tenemos las estadísticas del sector más recientes. Yo te puedo explicar cómo yo lo veo… Hasta ahora, habida cuenta de la extraordinaria fidelidad del sector ecológico, el sector “bio” ha podido con todo. Incluso con la pandemia. En el tiempo de Covid, el sector no solo aguantó, sino que creció. Las personas nos preocupamos más por cómo influye nuestro consumo en nuestra salud. Lo que tenemos ahora es diferente. La crisis afecta a todo el mundo. Es normal que muchos ciudadanos y ciudadanas tengan menos dinero para gastar en alimentación y eso tiene que repercutir, obviamente, también, en el sector ecológico. Pero me gustaría hacer un paréntesis aquí y comentar como han cambiado nuestros hábitos como consumidores. En 2021 (según el INE), el gasto familiar en alimentación ha sido del 16’43%, mientras que, desde 1966 y hasta el 2016 estaba en 49% . ¿Qué ha pasado? Este es un dato que me preocupa enormemente, parece que cada vez le damos menos importancia a alimentarnos bien, y toman prioridad otros gastos como por ejemplo el de la informática, por poner un ejemplo fácil. Pero, sí, al fin y al cabo, el mundo “bio” no es una burbuja totalmente independiente y se ve, y se verá, afectado. Aun así, el mundo ecológico está más preparado para sobrevivir a las crisis que otras empresa porque propone cambios que son sostenibles en el presente y en el futuro. El consumo bio es un pilar fundamental del cambio de paradigma necesario.</p>
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		<item>
		<title>Abiertas inscripciones para la formación online: &#8220;Comer es un acto político&#8221;</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/eu/actividades/abiertas-inscripciones-para-la-formacion-online-comer-es-un-acto-politico/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 19 Oct 2022 07:10:32 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[alimentación]]></category>
		<category><![CDATA[carro de combate]]></category>
		<category><![CDATA[Formación]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="600" height="600" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/10/FfSxlxKWABIEPyo.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/10/FfSxlxKWABIEPyo.jpg 600w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/10/FfSxlxKWABIEPyo-480x480.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 600px, 100vw" /></figure>Del 9 de noviembre al 14 de diciembre tendrá lugar un curso online organizado por Carro de Combate en donde se compartirán herramientas para avanzar hacia otro modo de producir, distribuir y consumir alimentos y se debatirá sobre el funcionamiento del actual sistema agroalimentario y sus resistencias. Este curso estará impartido por Laura Villadiego y [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="600" height="600" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/10/FfSxlxKWABIEPyo.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/10/FfSxlxKWABIEPyo.jpg 600w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/10/FfSxlxKWABIEPyo-480x480.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 600px, 100vw" /></figure><div class="css-1dbjc4n r-xoduu5">Del 9 de noviembre al 14 de diciembre tendrá lugar un curso online organizado por Carro de Combate en donde se compartirán herramientas para avanzar hacia otro modo de producir, distribuir y consumir alimentos y se debatirá sobre el funcionamiento del actual sistema agroalimentario y sus resistencias. Este curso estará impartido por Laura Villadiego y Nazaret Castro. <strong>Inscripciones del 14 octubre al 4 de noviembre.</strong></div>
<div></div>
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		<item>
		<title>Entrevista: “Debería ser un requisito informar de la vida útil de un producto”</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/eu/noticias/entrevista-deberia-ser-un-requisito-informar-de-la-vida-util-de-un-producto/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 13 Apr 2022 16:11:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[carro de combate]]></category>
		<category><![CDATA[ecodiseño]]></category>
		<category><![CDATA[Economía circular]]></category>
		<category><![CDATA[entrevista]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.economiasolidaria.org/?post_type=noticias&#038;p=153865</guid>

					<description><![CDATA[<figure><img width="1573" height="1244" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/04/unnamed.png" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/04/unnamed.png 1573w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/04/unnamed-1280x1012.png 1280w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/04/unnamed-980x775.png 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/04/unnamed-480x380.png 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 1573px, 100vw" /></figure>Si hay alguien que realmente entiende lo que hay detrás del ecodiseño, son aquellas personas que están detrás de diseñar esos productos. Muchos de ellos son ingenierxs, como Laura Talens Peiró, investigadora en el grupo Sostenipra del Institut de Ciència i Tecnologia Ambientals de la Universidad Autónoma de Barcelona (ICTA-UAB). ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="1573" height="1244" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/04/unnamed.png" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/04/unnamed.png 1573w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/04/unnamed-1280x1012.png 1280w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/04/unnamed-980x775.png 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/04/unnamed-480x380.png 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 1573px, 100vw" /></figure><p>Entrevista realizada por Laura Villadiego de Carro de Combate</p>
<p><em>Si hay alguien que realmente entiende lo que hay detrás del ecodiseño, son aquellas personas que están detrás de diseñar esos productos. Muchos de ellos son ingenierxs, como Laura Talens Peiró, investigadora en el grupo Sostenipra del Institut de Ciència i Tecnologia Ambientals de la Universidad Autónoma de Barcelona (ICTA-UAB). Hablamos con ella sobre las claves del ecodiseño y nos centramos en el tema del que hablaremos en el mes de abril: la moda</em></p>
<p><strong>¿Cómo se podría definir el ecodiseño?</strong></p>
<p>Ecodiseñar significa diseñar un producto o un servicio de forma que tenga un menor impacto ambiental durante su ciclo de vida. Mediante el ecodiseño se intenta limitar las malas praxis en el diseño que además reducen la vida útil de los productos o servicios. [Las políticas de producto medioambientales] históricamente se han centrado principalmente en la eficiencia energética durante la etapa de uso. De hecho, cuando revisamos las regulaciones europeas en diseño ecológico y la etiqueta energética vemos que existen muchas medidas centradas en el consumo de energía de los productos regulados. La información referente al diseño del producto se dejaban de lado. Sólo recientemente se han empezado a incluir medidas relacionadas con el diseño de producto que tienen como objetivo facilitar la reparabilidad, la disponibilidad de piezas de recambio, la reciclabilidad de los productos e incluso el declarar el contenido de algunos materiales relevantes para la economía, los famosos materiales fundamentales. Todos estos aspectos quedaban al margen porque la prioridad era reducir consumo energético.</p>
<p>Y tiene sentido, porque estos productos se usan durante muchas horas y días. Si hacemos un análisis del ciclo de vida, es decir, si evaluamos el impacto ambiental de estos productos considerando desde la etapa de extracción y procesamiento de materiales hasta su gestión final como residuo, vemos que la etapa de uso tiene un mayor impacto ambiental. Sin embargo, una vez logramos optimizar ese consumo energético en la etapa de uso, la etapa de extracción y procesamiento de materiales gana más relevancia.</p>
<p>Ahora mismo las regulaciones europeas sobre diseño ecológico se centran sólo en productos relacionados con el consumo de energía que además se producen y consumen en cantidades importantes en Europa. Estos productos son lavadoras, lavavajillas, hornos, aspiradoras, servidores entre otros. Sin embargo, el debate sobre cómo podemos ecodiseñar productos, es decir, mejorar el ciclo de vida de los productos, está trascendiendo a productos como el textil. Hasta hace 5-6 años, los ciudadanos no éramos conscientes de que el textil puede considerarse como residuo, y que genera un impacto ambiental y social muy relevante también en la gestión final. Actualmente sólo se recicla una parte del textil de algodón y de lana, que representan cantidades pequeñas si las comparamos con el uso de fibras sintéticas como el poliéster. No existe una regulación que incluya medidas que fomenten un diseño ecológico del textil. Aunque estos días en un comunicado de la CE (<a href="https://ec.europa.eu/environment/publications/communication-making-sustainable-products-norm_en">COM(2022)140)</a> ya hacen referencia a crear un nuevo marco regulatorio de diseño ecológico para productos sostenibles mucho más amplio no sólo centrado en productos relacionados con el consumo de energía, sino en el que se incluya el textil entre otros.</p>
<p>En resumen, se está trabajando para que las regulaciones de diseño ecológico permitan limitar la comercialización de productos en Europa con mala praxis de diseño. Es decir, minimizar la entrada al mercado europeo de productos con vida útil corta y difíciles de reparar y reciclar. Europa se enfrenta a varios retos. Por un lado, la aplicación de medidas que favorezcan el ecodiseño de forma más homogénea entre productos similares. Por ejemplo de las treinta regulaciones existentes, en realidad sólo unas diez de ellas incluyen medidas referentes al diseño ecológico de producto. Incluso entre estas diez regulaciones existe una diversidad de las medidas adoptadas. Otro reto, mucho mas ambicioso es justamente ver como el ecodiseño se convertirá en una norma en productos europeos, como se fomentará su aplicación en productos hasta ahora no regulados, como el textil o productos de construcción entre otros.</p>
<p><strong>¿Por qué habría que incluir el textil en las políticas de ecodiseño?</strong></p>
<p>Hay muchas similitudes entre el residuo textil con el residuo electrónico, porque entran en debate aspectos como la durabilidad o la vida útil. Y hay otro aspecto del que, por ejemplo en electrónica también se habla mucho, que es el tema de la moda o de la temporalidad del producto. Y esto en el textil también pasa. Ahora mismo estamos realizando unas <a href="https://ec.europa.eu/eusurvey/runner/ResTeM_survey">encuestas en Cataluña</a> para entender la percepción que tiene la población sobre la gestión del textil usado. Si cambiamos el armario no es porque la ropa se haya roto sino porque nos ha quedado pasada de moda o desde un punto de vista estético como obsoleta.</p>
<p>En las últimas cuatro décadas la producción de textil se ha duplicado, y por consiguiente la cantidad de residuos generada también. En Cataluña, cada habitante genera unos 22 kg de residuo textil anuales. Alrededor de un 75% acaba en rechazo, vertedero o incineradora, y por lo tanto no se valoriza. Si miramos los datos estadísticos, tenemos que ir con cuidado, porque son engañosos. Existe una parte de textil que se exporta y se asume como reutilizado pero no hay garantías de lo que pasa con este textil cuando llega en contenedores a países como Pakistán o otros países en África.</p>
<p>Otro punto a clarificar es la terminología. Por ejemplo, cuando hablamos de estrategias para mejorar ambientalmente los productos como la reparación, la reciclabilidad, es necesario ceñirnos a conceptos muy bien definidos y indicadores muy claros sobre que es lo que estamos analizando y como se calculan exactamente los indicadores. En definitiva, que nos ayuden a definir propuestas de mejoras claras. Esta es una línea de trabajo que estamos desarrollando con la gestión del textil usado, que es una tipología de producto y residuo poco estudiada hasta el momento y con muchas incógnitas.</p>
<p><strong>¿Cuáles son las principales limitaciones para avanzar en el ecodiseño?</strong></p>
<p>En el caso de los aparatos eléctricos y electrónicos, aunque existe la responsabilidad extendida del productor, es decir, que las empresas tienen que hacerse cargo de cubrir económicamente la gestión final del producto, una empresa que manufactura frigoríficos, ordenadores o teléfonos móviles realmente no tiene garantías de que una vez que sus productos se vendan, los usuarios o consumidores los devolverán por los canales oficiales de recogida y que una vez lleguen a las plantas de tratamientos realmente se trataran de la forma más eficiente jerarquizando estrategias de reparación de productos o reutilización de partes del producto como promueve la economía circular.</p>
<p>En los centros de tratamiento de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) les llegan lotes con una gran diversidad de productos por dimensiones, pero también por la composición de materiales. Estas plantas tratan desde placas fotovoltaicas, impresoras, cafeteras, juguetes, teléfonos móviles por mencionar algunos. Incluso a veces llegan muebles o otros productos que añaden dificultad y complejidad a la hora de optimizar los tratamientos. También les resulta muy difícil garantizar el uso de métodos no destructivos como son la selección manual en etapas de pre-tratamiento iniciales o incluso desmontaje manual para separar partes y facilitar la reutilización de partes y productos.</p>
<p>Una de las etapas iniciales en las plantas de tratamiento RAEE son los procesos de trituración masivos, y esto genera una pérdida enorme de materiales valiosos, que acaban dispersados como polvo en el ambiente. Realmente poder recuperar esos materiales una vez disipados es inviable ya que requiere de cantidades muy elevadas de materiales y energía, que no tenemos disponibles en un planeta con recursos finitos.</p>
<p>Por otra parte, lo que muchos productores de aparatos eléctricos y electrónicos critican es que a ellos no les genera económicamente un beneficio el hecho de aplicar el ecodiseño y estrategias de economía circular. La tasa que pagan por la gestión final de su producto es la misma, bien el producto sea más fácil o mas difícil de desmontar, y algunas partes o materiales puedan recuperarse. Porque una vez estos productos lleguen a las plantas de reciclaje, todos siguen el mismo tratamiento sin diferenciar los productos diseñados con criterios ambientales. Las plantas de reciclaje sí que pueden generar un beneficio, en teoría, si los productos se pueden desmontar más fácilmente un producto porque pueden separar alguna pieza que por regulación tiene que separarse previamente. También si existe alguna pieza como la parte electrónica del producto que se paga a mejor precio si se facilita de forma completa en vez de triturada. Pero al final en su día a día, debido a la gran diversidad de productos que reciben estos procesos previos más manuales no se realizan, al menos que estén obligados por regulaciones.</p>
<p><strong>Últimamente se habla mucho de economía circular, pero ¿en qué consiste exactamente?</strong></p>
<p>Cuando se habla de economía circular, se tiende a utilizar como un concepto sinónimo al reciclaje. Y la economía circular no es sólo eso. Es un concepto reciente pero que se nutre de distintas áreas de conocimiento como son la ecología industrial, el diseño regenerativo, la biomimética, la economía del rendimiento, el capitalismo natural entre otras desarrolladas a finales de los años 1970 y/o principios de los años 1980. El concepto de economía circular se inspira en los sistemas biológicos como modelo para diseñar nuevos productos y servicios. Lo que se pretende es aplicar estrategias que permitan mejorar y preservar los recursos finitos de los que disponemos, y optimizar su uso a la hora de desarrollar nuevos productos y servicios. Una parte importante se centra en desarrollar productos más duraderos y que estén diseñados de forma que permitan la remanufactura, la reparación, la reutilización, y también cerrar el ciclo de los materiales mediante el reciclaje una vez hayamos agotado todas las estrategias anteriores. Un aspecto interesante promovido por la economía circular y que tiende a tratarse menos es también la transición de productos hacia servicios. Existen ejemplos muy interesantes de cómo a través de la servitización la vida útil de los productos se optimiza. Estos sistemas permiten a los fabricantes gestionar de forma más eficiente sus productos, favoreciendo el mantenimiento, la reparación, y asegurando una mejor gestión final del producto.</p>
<p>Por otro lado es poco riguroso hablar de que la economía será circular. Lo cierto es que vivimos en un planeta con recursos finitos y estamos regidos por unas leyes físicas que nos impiden que los sistemas sean 100% eficientes. Por lo tanto siempre se generará entropía, pérdidas. Es imposible que creemos un sistema en el cual no generemos ningún residuo bien sean en estado sólido, líquido o gaseoso.</p>
<p>Entonces cuando hablamos de economía circular la intención es crear sistemas en los cuales minimicemos los residuos. Para ello es importante aplicar una visión sistémica y no centrarnos simplemente en diseñar sistemas productivos con el fin de generar un único producto. El objetivo debe ser entender los residuos como co-productos y identificar sinergias entre distintas industrias con el fin de optimizar al máximo el uso de recurso. Este tipo de sistemas se conocen como simbiosis industrial, y su objetivo es intercambiar co-productos entre industrias para reducir el consumo de materia prima.</p>
<p><strong>¿Qué pasos factibles se podrían dar para mejorar el diseño?</strong></p>
<p>Lo que falta muchas veces es entender el uso de recursos y la generación de residuos asociado a un producto. Cuando en algunas de mis conferencias y clases explico que para producir los 200 mg de oro que contiene un teléfono móvil se han consumido 52 toneladas de agua y generado casi 4 toneladas de dióxido de carbono (equivalente), sorprende. También cuando explico que de todos los materiales que contiene un teléfono móvil (más de 40 materiales distintos) sólo recuperamos ocho metales también les sorprende.</p>
<p>Por lo tanto, un paso importante es entender mejor ese consumo de recursos y debatir las opciones para mejorarlo a través de un mejor diseño. Aplicar una visión global en el análisis de producto, que se trabaje a nivel de cadena de valor. Si continuamos esforzándonos en las etapas de manufactura, no seremos capaces de mejorar los productos desde el punto de vista ambiental.</p>
<p>Debería ser un requisito informar de la vida útil del producto. Es algo de lo que se habla a través de las garantías, pero que debería estar publicitado y disponible. No debería de ser difícil porque se hacen test de resistencia y durabilidad, por lo tanto es algo que se conoce. En las etiquetas, debería de figurar, según los test que han hecho, cuánto se calcula que es la vida útil aproximada del producto, y cual es el periodo de garantía. Esto también seria una forma de comunicar al usuario que expectativas puede tener del producto.</p>
<p>Otro aspecto, mejorable es la necesidad de evaluar la gestión del fin de vida del producto antes de que este llegue al mercado. Simplemente el hecho de obligar a que los productores de aparatos eléctricos y electrónicos publiquen los manuales del producto donde se pudiera, por ejemplo, identificar una cosa tan sencilla como son los tornillos, ya es una forma de facilitar la reparación. Toda la información que nos permita entender mejor cómo están diseñados los productos pensando en facilitar esa separación ayudaría mucho a reparar, reutilizar y por último a reciclar.</p>
<p>Las últimas regulaciones europeas en diseño ecológico buscan limitar la venta de productos que no puedan repararse. Y aquí los productores se quejan de que el hecho de que en algunas regulaciones se llegue a estandarizar el diseño para facilitar la reparación limita la innovación. Y eso también es otro punto que se suele criticar, es una de las reticencias de los productores. Cómo nos vamos a diferenciar entre marcas si al final vamos a tender a ser todos muy homogéneos. Es un tema en el que hay que continuar trabajando para encontrar un compromiso beneficioso para todas las partes.</p>
<p><strong>¿Qué papel juegan las personas consumidoras?</strong></p>
<p>Un poco siguiendo la respuesta anterior es importante sensibilizar a la ciudadanía de que no hay una respuesta mágica y única a toda esta situación. Hay que facilitar información que ayude a la ciudadanía a entender mejor que cuando adquiere un producto hay un consumo de materiales y energía importante relacionados, y por lo tanto hay una cierta responsabilidad en hacer un uso optimizado del producto. Por otro lado, hay que plantearse también la necesidad de muchos de los productos que adquirimos, ¿son realmente necesarios? Es importante pasar un poco por decrecer y consumir diferente a como hemos hecho en las últimas décadas en las que no se conocían todos los problemas ambientales y sociales que concomemos ahora. Por otro lado, la realidad es que ya tenemos mucho producto en el mercado y es un reto ver esto cómo vamos a gestionarlo para optimizar los materiales que contienen.</p>
<p>Imagen: Laura Talens Peiró. Imagen cedida</p>
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		<title>Buscando alternativas sostenibles a la moda rápida</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/eu/actividades/buscando-alternativas-sostenibles-a-la-moda-rapida/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 13 Apr 2022 15:28:34 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[carro de combate]]></category>
		<category><![CDATA[Formación]]></category>
		<category><![CDATA[Moda]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="1528" height="764" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/04/talleres-reparacion-ropa.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/04/talleres-reparacion-ropa.jpg 1528w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/04/talleres-reparacion-ropa-1280x640.jpg 1280w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/04/talleres-reparacion-ropa-980x490.jpg 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/04/talleres-reparacion-ropa-480x240.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 1528px, 100vw" /></figure>Ya contamos con la programación de la Factoría de Valores para abril. Un mes en el que el aniversario del derrumbe del edificio Rana Plaza recuerda los estragos sociales y medioambientales causados por la industria textil. Exploraremos lo que podemos hacer cada persona, desde nuestras posibilidades, para combatir los impactos de la fast fashion. Despilfarro [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="1528" height="764" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/04/talleres-reparacion-ropa.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/04/talleres-reparacion-ropa.jpg 1528w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/04/talleres-reparacion-ropa-1280x640.jpg 1280w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/04/talleres-reparacion-ropa-980x490.jpg 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/04/talleres-reparacion-ropa-480x240.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 1528px, 100vw" /></figure><p>Ya contamos con la programación de la Factoría de Valores para <a href="https://factoriadevalores.eus/#1648042333871-7be9f0e8-18d9">abril</a>. Un mes en el que el aniversario del derrumbe del edificio Rana Plaza recuerda los estragos sociales y medioambientales causados por la industria textil. Exploraremos lo que podemos hacer cada persona, desde nuestras posibilidades, para combatir los impactos de la fast fashion.</p>
<h3><strong>Despilfarro de agua, empleo de tóxicos y generación de residuos</strong></h3>
<p>Durante los últimos años, en la industria textil, se ha popularizado el uso de fibras artificiales que proceden del petróleo como elastán, nailon, viscosa o poliéster, entre otros. Estos materiales representan cerca del 50% de la demanda mundial de ropa. Por tanto, debemos tener en cuenta que al comprar ropa elaborada con estos materiales también estamos consumiendo petróleo, aunque de forma indirecta.</p>
<p>Así mismo, existen una materia natural como el algodón cuyo tratamiento también genera grandes impactos negativos. Y es que para elaborar una prenda de algodón, después de obtener las fibras, le sigue el proceso de preparación, hilado y tejeduría, gaseado y descolocado, tintado y estampación. Este proceso resulta contaminante para el medio ambiente y tóxico para la salud de quienes trabajan en su producción. Entre los impactos negativos de las prendas de algodón encontramos el uso de colorantes tóxicos, generación de desperdicios y despilfarro de agua (se usan hasta 7000 litros de agua para fabricar unos vaqueros), así como empleo de técnicas nocivas para la salud de las trabajadoras.</p>
<h3><strong>Programación</strong></h3>
<p>No es sencillo encontrar opciones de moda sostenible, pero sí podemos replantear nuestra forma de consumir ropa. Por ejemplo, alargando la vida de nuestras prendas.</p>
<p>A ello destinaremos nuestra primera actividad del mes. Consistirá en un taller en el que aprenderemos a realizar los arreglos más comunes de ropa. Después de conocer el funcionamiento de la máquina de coser, nos dedicaremos a realizar arreglos sobre las prendas que cada participante haya traído. Aprenderemos a tomar bajos, tapar con parches los agujeros de la entrepierna de los pantalones, entallar una camisa, entre muchas más cosas.</p>
<p>Este taller será impartido por Maddalen Agirre Loinaz, una diseñadora de moda, que realizó la carrera en Barcelona y enfocó su Trabajo de Fin de Grado en moda sostenible. Más adelante, se mudó a México y allí se sumergió en el mundo del vestuario vintage.</p>
<p>Esta formación tendrá lugar el sábado 9 de abril en Madd Tailera (Vitoria-Gasteiz), comenzará a las 9:30h y terminará a las 14:00h. La matrícula tiene un coste de 5 euros (gratis para las socias de SETEM) y la inscripción se hace rellenando <a href="https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSecL7BqwRjCX17rtGBoT1efJnvcdgO_0YTo-6imY2WGpZMZ_g/viewform">este formulario</a>.</p>
<p>El segundo evento del mes lo realizaremos de la mano de la Escuela de Empoderamiento Feminista de Vitoria-Gasteiz y contaremos con la participación de Brenda Chávez, periodista especializada en moda y sostenibilidad. En este curso comentaremos lo que <a href="https://www.carrodecombate.com/">Carro de Combate</a>, grupo de periodistas del que forma parte, ha descubierto en su investigación #ModaBasura. Y por otra parte, también exploraremos alternativas al sistema.</p>
<p>Esta actividad se realizará en la Casa de las Mujeres, el viernes 22 de abril, de 16:00h a 20:30h y el sábado 23 de abril, de 10:00h a 14:00h. Para poder participar es necesario realizar una inscripción con antelación <a href="https://sedeelectronica.vitoria-gasteiz.org/m01-10s/actividadAction.do?accion=verObjetivos&amp;prog=18&amp;cen=todos&amp;activ=MOBA&amp;detalle=detalle&amp;id=2021||73||MOBA||1||1&amp;anio=2021&amp;nuevaPag=1&amp;_gl=1*1e5qydz*_ga*MTcwOTAyMDE1NC4xNjE0MTY3NzIz*_ga_8BJFVT6N89*MTY0Nzg4MTEyOS4xMDEuMS4xNjQ3ODgxMTMyLjA.">en este enlace</a>, la matrícula tiene un coste de 7,68 euros (con abono) y 12,80 euros (sin abono).</p>
<p>¡Anímate a venir!</p>
<p>&nbsp;</p>
<p></p>
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		<item>
		<title>El capitalismo, aunque se vista de verde, insostenible se queda</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/eu/noticias/el-capitalismo-aunque-se-vista-de-verde-insostenible-se-queda/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 15 Jun 2021 08:25:22 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[carro de combate]]></category>
		<category><![CDATA[Sin categorizar]]></category>
		<category><![CDATA[Next Generation]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="1600" height="1100" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/06/garbage-4277613_1920.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/06/garbage-4277613_1920.jpg 1600w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/06/garbage-4277613_1920-1280x880.jpg 1280w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/06/garbage-4277613_1920-980x674.jpg 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/06/garbage-4277613_1920-480x330.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 1600px, 100vw" /></figure>Un artículo de Nazaret Castro en Carro de Combate]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="1600" height="1100" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/06/garbage-4277613_1920.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/06/garbage-4277613_1920.jpg 1600w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/06/garbage-4277613_1920-1280x880.jpg 1280w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/06/garbage-4277613_1920-980x674.jpg 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/06/garbage-4277613_1920-480x330.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 1600px, 100vw" /></figure><p>Hubo un tiempo en que el activismo ecologista tuvo que esforzarse por hacerle entender a empresarios y gobernantes que había que caminar hacia la sostenibilidad. Ahora, aunque colean algunas voces negacionistas, son una minoría, por más que hablen a gritos. <strong>La noción de sostenibilidad se ha instalado en la agenda</strong>, porque sobran las evidencias científicas que alertan del impacto que puede tener para nuestra especie, y el planeta en su conjunto, continuar con el ‘business as usual’, es decir, seguir haciendo <em>como si</em> la actividad económica pudiera desentenderse de los límites naturales en los que, forzosamente, está imbuida la economía y la sociedad humana en general.  Hay ya no sólo modelos científicos que dan cuenta de los riesgos, sino también pruebas materiales inmediatas de que algunos de los impactos ya se están produciendo en forma de temperaturas extremas, maremotos, una extinción masiva de especies y –no lo dejemos al margen- la aparición de nuevas enfermedades con potencial pandémico. Así que ya no cabe duda: la economía debe seguir el rumbo de la sostenibilidad, es decir,<strong> la huella ecológica que deje nuestra actividad debe ser compatible con garantizar una vida digna a las generaciones futuras</strong>.</p>
<p>¿Hemos ganado la batalla cultural y discursiva? No cantemos victoria. <a href="https://www.carrodecombate.com/2021/04/15/joan-martinez-alier-la-economia-industrial-es-entropica-no-es-circular-y-es-cada-vez-mas-entropica/">Quienes conocen el tema en profundidad </a>saben que, para que nuestras sociedades sean sostenibles, serían necesarios cambios muy profundos en nuestros estilos de vida; no pocos expertos creen que la sostenibilidad socioambiental es incompatible con la permanencia del orden capitalista. Porque<strong> la lógica de la vida es antagónica a la lógica del capital, que para acumular requiere de una constante apropiación de los recursos</strong> de todo tipo: flujos de energía, materiales, vida humana en forma de trabajo o atención mediada por los algoritmos</p>
<p>El modelo económico va cambiando -y de hecho el sistema capitalista ha demostrado una notable capacidad de adaptación y transformación-, pero una tendencia se ha consolidado en los últimos siglos: <strong>cada vez más riqueza en cada vez menos manos</strong>, en detrimento de la gente en general, pero de unas más que otros: las mujeres han sido más empobrecidas, como también las personas racializadas y que habitan en el Sur global; por no hablar de las especies no humanas.</p>
<p>Garantizar la sostenibilidad de la trama de la vida, condición <em>sine qua non</em> para garantizar una vida digna a las generaciones futuras, pasa por trascender ese entramado de acumulación que se basa en poderosos oligopolios que controlan cada esfera de la economía y acaparan la capacidad de decidir acerca de casi todas las esferas de la vida: desde lo que comemos, a cómo nos comunicamos, pasando por cómo y para qué generamos energía y qué hacemos con los desechos que generamos.  Y, si bien desde Carro de Combate somos conscientes del poder que pueden tener nuestras decisiones como consumidoras, también sabemos que los cambios individuales necesitan ser acompañados de modificaciones en esas reglas del juego que benefician sistemáticamente a las grandes empresas, en detrimento de los pequeños y medianos productores y distribuidores. Pensemos, si no, en la Política Agraria Común (PAC).</p>
<p>¿Pueden ser parte de la solución las mismas empresas que llevan décadas siendo el principal problema? Es aquí donde<strong> la palabra ‘sostenibilidad’ se ha convertido en un significante tan trillado y vaciado de sentido, que ha pasado a ser un reclamo publicitario más</strong>, que utilizan sistemáticamente las empresas con peor currículum socioambiental del planeta: desde Endesa y Repsol hasta la Bayer-Monsanto, pasando por Inditex o Campofrío, todas las grandes empresas se autoproclaman sostenibles. Y lo hacen para dirigirse a un público que prefiere gastar su dinero en alternativas más ecológicas; pero también, para captar una parte de los jugosos fondos que irán destinados, en los próximos años, a implementar las “políticas verdes” que estamos necesitando. El problema es que, si esas políticas verdes son tan vacías de contenido como la noción de sostenibilidad que han amasado las empresas desde sus gabinetes de responsabilidad social corporativa (RSC), esas políticas no valdrán para nada, o al menos para muy poco.</p>
<p>Cada vez más, el lavado verde o ‘greenwashing’ penetra cada esquina de los espacios publicitarios que nos bombardean varios miles de veces al día. Como apunta lúcidamente Carlos Francisco Echeverría en su libro <em>Salvación. Estrategias personales ante el cambio climático</em> (Libros.com), nos hemos acostumbrado a estar constantemente inmersos en un océano de publicidad, del que somos tan poco conscientes como lo sería un pez de la existencia del agua que lo rodea.</p>
<p><strong>“Hemos terminado por aceptar lo falso como real, la mentira como una forma legítima de comunicación”</strong>, escribe Echevarría. Es muy fácil sucumbir a la tentación de creer que, como nos dicen estas empresas en sus mensajes publicitarios, podemos cambiar el planeta simplemente con comprar los productos de su nueva línea ‘eco’, sin modificar nada más, ni de nuestro estilo de vida ni del entramado de poder que sostiene el orden socioeconómico actual. Seguir consumiendo ultraprocesados, pero con materias primas supuestamente cultivadas de forma orgánica. Seguir comprando a las grandes marcas del ‘slow fashion’, pero su línea de algodón orgánico o hecha con plásticos reciclados. Se trata de cambiar algo para que nada cambie, y aunque es muy fácil desmontarlo con los datos en la mano, es tremendamente complicado contrarrestar el poder de ‘lobby’ de quienes nos gobiernan en la sombra.</p>
<p>Mientras nos armamos como consumidoras para no dejarnos engañar por la permanente manipulación publicitaria, l<a href="https://elpais.com/opinion/2020-12-15/no-se-puede-errar-con-los-fondos-europeos.html">os jugosos fondos europeos de <strong>los programas Next Generation EU</strong></a> supondrán, en los próximos años, una inyección en la economía española 140.000 millones de euros en seis años; de ellos, 72.700 millones en transferencias directas. Si las grandes corporaciones imponen su criterio de sostenibilidad ante nuestros gobernantes nacionales y supranacionales, recibirán una jugosa parte de ese inmenso pastel. Y ya han demostrado sin resquicio a dudas que sus intereses son muy otros que el bien del planeta.</p>
<p><a href="https://www.carrodecombate.com/2021/05/31/greenwashing-algo-mas-que-marketing-verde/">Nos lo advertía Luis González Reyes</a>: no es sólo marketing verde para convencer a un público incauto; <strong>lo que está en juego es convertir la crisis ecológica, social y civilizatoria que enfrentamos en una gigantesca oportunidad de negocio. </strong>Lejos quedan los tiempos en los que debíamos batallar por incluir la sostenibilidad en la agenda política; hoy, de lo que se trata es de no caer en la trampa discursiva del lavado verde y recordar, en cada foro que nos sea posible, que no existen soluciones fáciles a los problemas sistémicos que enfrentamos. Que, así como <a href="https://www.carrodecombate.com/2018/01/25/el-boicot-al-aceite-de-palma-no-es-la-solucion/">no adelantamos nada si cambiamos el monocultivo de palma por cualquier otro</a> y dejamos intacto el modelo del agronegocio, <a href="https://www.equaltimes.org/el-litio-nuevo-oro-blanco-de-la#.YL-LCVEzY2w">tampoco resolveremos la crisis energética si cambiamos los automóviles convencionales por coches eléctricos con baterías de litio</a>. Desde el Norte global, la única solución pasa por el decrecimiento; desde el Sur global, hay sobrados motivos para <a href="https://www.carrodecombate.com/2014/06/10/quin-debe-quin/">reclamar la deuda ecológica contraída durante cinco siglos por los países que ahora se dicen “desarrollados”</a>.</p>
<p>Las empresas multinacionales, las que acaparan riqueza y poder de decisión, sólo serán parte de la solución si comienzan a repartir la riqueza y el poder que acumularon a base de expropiar a otros seres, humanos y no humanos. El Estado sólo será parte de la solución, y no del problema, si se muestra capaz de implementar políticas que promuevan el interés general, y no sólo el de unos pocos. Si <strong>desechamos las soluciones fáciles, porque son falsas</strong>,  entonces nos queda por delante un enorme desafío que implicará cambios tecnológicos, pero, sobre todo, voluntad política y un profundo cambio en los imaginarios colectivos. Tal vez no sería descabellado comenzar por deconstruir esa normalización del discurso publicitario, que no es sino la aceptación de que es legítima la manipulación cuando de lo que se trata es de vender más.</p>
<p><strong>*Imagen de <a href="https://pixabay.com/es/users/darkmoon_art-1664300/?utm_source=link-attribution&amp;utm_medium=referral&amp;utm_campaign=image&amp;utm_content=4277613">Darkmoon_Art</a> en <a href="https://pixabay.com/es/?utm_source=link-attribution&amp;utm_medium=referral&amp;utm_campaign=image&amp;utm_content=4277613">Pixabay</a> </strong></p>
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		<item>
		<title>Curso: Transnacionales y lavado verde. Claves para desandar el laberinto capitalista</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/eu/actividades/curso-transnacionales-y-lavado-verde-claves-para-desandar-el-laberinto-capitalista/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 15 Mar 2021 13:01:59 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categorizar]]></category>
		<category><![CDATA[carro de combate]]></category>
		<category><![CDATA[El Salto]]></category>
		<category><![CDATA[Formación]]></category>
		<category><![CDATA[REAS Madrid]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="1500" height="993" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/banner-horizontal-curso-economia-gris.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/banner-horizontal-curso-economia-gris.jpg 1500w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/banner-horizontal-curso-economia-gris-1280x847.jpg 1280w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/banner-horizontal-curso-economia-gris-980x649.jpg 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/banner-horizontal-curso-economia-gris-480x318.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 1500px, 100vw" /></figure>La escuela virtual de El Salto vuelve. Regresamos para hablar de Economía, con la mirada vigilante en los intereses de los grandes capitales. La escuela virtual de El Salto vuelve, y lo hace en la mejor de las compañías. Regresamos para hablar de Economía, con la mirada vigilante en los intereses de los grandes capitales [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="1500" height="993" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/banner-horizontal-curso-economia-gris.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/banner-horizontal-curso-economia-gris.jpg 1500w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/banner-horizontal-curso-economia-gris-1280x847.jpg 1280w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/banner-horizontal-curso-economia-gris-980x649.jpg 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/banner-horizontal-curso-economia-gris-480x318.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 1500px, 100vw" /></figure><p>La escuela virtual de El Salto vuelve. Regresamos para hablar de Economía, con la mirada vigilante en los intereses de los grandes capitales.</p>
<p>La escuela virtual de El Salto vuelve, y lo hace en la mejor de las compañías. Regresamos para hablar de Economía, con la mirada vigilante en los intereses de los grandes capitales y las multinacionales, mapeando cómo este sistema económico depredador acosa al planeta, y pensando juntas en otra forma de entender la cosa económica que ponga la vida en el centro. Para hacer este recorrido contaremos con nuestras compañeras de OMAL (Observatorio de multinacionales de América Latina), Carro de Combate y REAS Madrid (Red de Economía Alternativa y Solidaria).</p>
<p>Hablamos mucho de la crisis económica activada por la emergencia sanitaria, son habituales los titulares que nos regalan los peores augurios, pintando un escenario que paraliza y dificulta el análisis. Por ello te proponemos una formación en la que vamos a diseccionar este sistema que ya estaba en crisis antes de que la pandemia lo acelerase todo.</p>
<p>El curso durará un total de cinco semanas, contando con cuatro sesiones en las que cada una de las organizaciones que participan abordará desde su trayectoria la crisis sistémica, de qué manera la Pandemia afecta al entramado capitalista y qué otras prácticas y miradas pueden conducirnos a nuevos horizontes. La última sesión consistirá en un taller de periodismo económico de la mano de El Salmón Contracorriente en el que podamos integrar los contenidos del curso en un artículo o reportaje.</p>
<p>&nbsp;</p>
<ul>
<li><strong>Dónde:</strong> Plataforma de formación online El Salto/<a href="http://edita.in/">Edita</a></li>
<li><strong>Cuándo:</strong> Del 5 de abril al 15 de mayo. Sesiones online: Lunes de 19 a 21h (12, 19 y 26 de abril y 3 de mayo)</li>
<li><strong>Docentes:</strong> <a href="https://www.elsaltodiario.com/autor/genoveva-lopez">Genoveva López</a> (REAS Madrid), <a href="https://www.elsaltodiario.com/autor/nazaret-castro">Nazaret Castro</a> (Carro de Combate), <a href="https://www.elsaltodiario.com/autor/erika-gonzalez">Erika González</a> (OMAL),<a href="https://www.elsaltodiario.com/autor/yago-alvarez"> Yago Álvarez</a> (El Salmón Contracorriente)</li>
<li><strong>Metodología</strong>: Webconferencia semanal con posibilidad de visionado posterior, materiales de lectura y debate, foros de participación, trabajo final en forma de pieza periodística.</li>
<li><strong>Duración:</strong> El curso constará de cinco semanas con una carga horaria de 25h</li>
<li><strong>Inscripciones:</strong> hasta el 28 de marzo</li>
<li><strong>Matrícula:</strong> Si NO eres socia: 120€ pincha <a href="https://bit.ly/3vaavEO">aquí</a> /Si eres socia de <a href="http://omal.info/">OMAL</a>, <a href="https://www.reasred.org/">REAS</a>, <a href="https://www.carrodecombate.com/">Carro de Combate</a> o <a href="http://elsaltodiario.com/">El Salto</a>: 95€ pincha aquí Si tienes dudas o prefieres un pago domiciliado escríbenos a <a href="formacion@elsaltodiario.com">formacion@elsaltodiario.com</a> con el asunto “Crisis, transnacionales y lavado verde”</li>
</ul>
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		<title>Cuando nuestro consumo consume el mundo</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/eu/noticias/cuando-nuestro-consumo-consume-el-mundo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 11 Jan 2021 11:58:57 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[carro de combate]]></category>
		<category><![CDATA[COVID-19]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="1960" height="1128" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/01/super.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/01/super.jpg 1960w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/01/super-1280x737.jpg 1280w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/01/super-980x564.jpg 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/01/super-480x276.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 1960px, 100vw" /></figure>Frente a un discurso oficial que nos insta a olvidar lo que hay detrás de las mercancías que compramos, proponemos un ejercicio de reflexión que nos lleve a buscar alternativas más justas y acciones encaminadas a cambiar las reglas del juego]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="1960" height="1128" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/01/super.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/01/super.jpg 1960w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/01/super-1280x737.jpg 1280w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/01/super-980x564.jpg 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/01/super-480x276.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 1960px, 100vw" /></figure><p>La primera acepción de la palabra consumir, según el Diccionario de la RAE, es “destruir, extinguir”. No siempre se consideró que una persona, al comer, consume. No siempre nuestra alimentación supuso la destrucción del entorno hasta colocarnos al borde de la extinción de los ecosistemas de cuya sostenibilidad depende la vida humana. Pero, en el marco del sistema económico y político actual, cada uno de los gestos cotidianos, a través de los que resolvemos nuestras necesidades y satisfacemos nuestros deseos, suponen actos de consumo que extinguen recursos y bienes comunes.</p>
<p>Parte fundamental del problema radica en esa confusión entre necesidades y deseos que se produce en nuestras sociedades contemporáneas. Y, también, en la caracterización como “recursos naturales” a disposición del ser humano de aquellas fuentes de vida que garantizan los flujos de los que depende la vida. La satisfacción de las necesidades humanas deviene en consumo cuando el sistema económico necesita de la mercantilización de la vida y, en esa rueda infernal a la que el pensador austríaco Karl Polanyi llamó “molino satánico”, comenzamos a tratar a los seres vivos, incluyendo a los propios seres humanos, como si fueran cosas.</p>
<p>Cuando eso ocurre, y se coloca en el centro la reproducción del capital y no la sostenibilidad de la vida, la lógica de flujo de la naturaleza, por la que los recursos tienen la capacidad de regenerarse, se convierte en una lógica de stock, de recursos finitos que se acaban porque extraemos por encima de la capacidad de regeneración. Si antes una comunidad podía abastecerse a partir de lo que crecía en su territorio, ahora necesitamos avanzar sobre territorios cada vez más lejanos para sostener nuestros opulentos estilos de vida. El sistema se llama a sí mismo eficiente, y critica otras propuestas de mundos posibles, como la agroecología o la agricultura campesina tradicional, calificándolas de poco eficientes; pero un análisis más detallado revela que, en realidad, el sistema hegemónico es profundamente despilfarrador en todos los sentidos, incluido el económico. Si su negocio resulta tan lucrativo es porque “externalizan” los costes reales de su actividad: no pagan salarios dignos, no pagan lo que contaminan, no pagan los daños a nuestra salud que implica el uso de sustancias tóxicas, y por no pagar, casi ni pagan impuestos.</p>
<p>Es lo que Carro de Combate ha tratado de desvelar en sus investigaciones a lo largo de sus casi nueve años de vida. Hemos analizado los impactos socio ambientales asociados a más de una veintena de productos, y hemos compilado esas fichas monográficas en un libro, Carro de Combate. Consumir es un acto político, que la editorial Clave Intelectual publicó en 2014. Llevaba años agotado, así que hemos decidido reeditarlo. No ha sido una simple reimpresión: seis años después, necesitábamos no solo actualizar los datos, sino reflejar algo de lo que hemos aprendido en nuestras más recientes investigaciones, que nos han permitido estudiar en mucha mayor profundidad algunos de esos productos.</p>
<p>Ha cambiado mucho, también, el contexto; y el gran acontecimiento llegó cuando estábamos ya sumergidas en la revisión del texto. La emergencia del virus SARS-CoV-2 y la pandemia de la covid-19 es, en nuestra lectura, una primera evidencia de alcance mundial del colapso ecosocial al que nos enfrentamos. No alcanza con decir que esta es una crisis sanitaria, o económica, o cultural; es una crisis civilizatoria que nos enfrenta a los límites planetarios que el sistema capitalista prefirió ignorar.</p>
<p>Son muchas las evidencias científicas que muestran que la covid-19, como el resto de las enfermedades zoonóticas —aquellas que saltan de unas especies animales a otras, incluyendo el ser humano— están íntimamente vinculadas al sistema agroalimentario que se ha generalizado en las últimas décadas: por un lado, criamos el ganado en macrogranjas donde los animales se hacinan en terribles condiciones no solo para su bienestar, sino para nuestra propia salud; por otro lado, el modelo de los monocultivos, de los que se extraen los ingredientes que componen los productos ultra procesados que nos venden los supermercados, es la principal causa de la deforestación, y la pérdida de ecosistemas es precisamente una de las principales causas de la emergencia de nuevas enfermedades con potencial pandémico.</p>
<p>Podría suceder que no aprendamos nada de este año traumático. O pudiera ocurrir, también, que este sea el punto de partida para un cuestionamiento radical de nuestros modos de producción, distribución y consumo. Nuestro aporte con este libro es dar cuenta de cómo se produce y cuál es el costo real de mercancías tan diferentes como el azúcar, la ropa, el pan, los huevos, la electrónica, la carne o el chocolate para entender que se trata de un problema sistémico, estructural, que no cabe asignar a cierto tipo de productos ni a ciertas firmas o marcas.</p>
<p><iframe loading="lazy" title="Presentación &#039;Carro de combate&#039;" width="1080" height="608" src="https://www.youtube.com/embed/A537nQuF6Jg?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture" allowfullscreen></iframe></p>
<p>Frente a un discurso oficial que nos insta a olvidar lo que hay detrás de las mercancías que compramos, proponemos un ejercicio de reflexión que nos lleve no solo a buscar alternativas más justas y sostenibles —que pasan por ir más al mercado y menos al supermercado, por optar siempre que podamos por comercios de barrio, por acortar los circuitos de comercialización, buscar productos frescos locales y evitar el exceso de embalajes—, sino también a buscar formas de acción colectiva encaminadas a cambiar las reglas del juego, para que las empresas no puedan seguir “externalizando” los daños a las trabajadoras, a los ecosistemas y a nuestra propia salud.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Fuente: <a href="https://elpais.com/elpais/2021/01/05/alterconsumismo/1609880218_927927.html">Alterconsumismo en El País.es</a></p>
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