{"id":171895,"date":"2024-02-08T11:34:18","date_gmt":"2024-02-08T10:34:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.economiasolidaria.org\/?post_type=noticias&#038;p=171895"},"modified":"2024-02-20T11:42:56","modified_gmt":"2024-02-20T10:42:56","slug":"realidad-de-la-economia-cooperativa-social-y-solidaria-en-chile","status":"publish","type":"noticias","link":"https:\/\/www.economiasolidaria.org\/eu\/noticias\/realidad-de-la-economia-cooperativa-social-y-solidaria-en-chile\/","title":{"rendered":"Realidad de la Econom\u00eda Cooperativa, Social y Solidaria en Chile"},"content":{"rendered":"<p>La Red Universitaria de Econom\u00eda Social y Solidaria surge en la docencia y en la investigaci\u00f3n que hacen las universidades chilenas, desde el inicio nos propusimos abrir espacios para conversar, encontramos, saludarnos y ejercer la comensalidad en favor de los estudios sociales de las econom\u00edas basadas en la reciprocidad, autogesti\u00f3n, solidaridad, cooperaci\u00f3n, respeto a la naturaleza y el buen vivir. En ese sentido se comprende el uso de la sigla RUESS, que es parte de la comunidad acad\u00e9mica de Argentina.<\/p>\n<p>La RUESS Chile es una asamblea permanente, todo el a\u00f1o est\u00e1 el correo electr\u00f3nico permitiendo saber qu\u00e9 est\u00e1 haciendo la otra, el otro, al menos una vez al a\u00f1o nos juntamos y regularmente trabajamos en comisiones. Aqu\u00ed hay distintas disciplinas: antropolog\u00eda, sociolog\u00eda, econom\u00eda, psicolog\u00eda, trabajo social, periodismo, tambi\u00e9n coexisten perspectivas te\u00f3ricas, participan trece universidades, seis organizaciones cooperativas, una fundaci\u00f3n y la Red Intercontinental de Promoci\u00f3n de la Econom\u00eda Social Solidaria. Hemos acordado varios principios, hoy queremos subrayar dos: el pluralismo y la ayuda mutua, porque se han manifestado acogiendo a los estudiantes de licenciatura y posgrado. Esto sucede porque hay estudiantes que admiran sus labores y les interesa aprender a gobernar una empresa basada en la ayuda mutua, y las universidades dan curso a esos intereses intelectuales en su programas de mag\u00edster y doctorado. Hemos brindado asistencia t\u00e9cnica al equipo del Proyecto de Modelos Internacionales Comparados de Empresas Sociales que coordinaba la Universidad de Lieja y la Universidad Cat\u00f3lica de Lovaina, lo mismo hemos hecho con la Universidad del Valle de Sino de Brasil, con dos grupos del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales; a nivel nacional nuestras colegas cooperan activamente en el dise\u00f1o e implementaci\u00f3n de estudios financiados por la Agencia Nacional de Investigaci\u00f3n y Desarrollo (ANID) y el Fondo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (FONDECYT), y en cada una de nuestras organizaciones hay al menos un proyecto cient\u00edfico o de vinculaci\u00f3n con el medio dedicado a estas materias. Consideramos todas las invitaciones que nos permitan poner en pr\u00e1ctica el pensamiento cr\u00edtico, el pluralismo epistemol\u00f3gico, la transdisciplinariedad, el di\u00e1logo de saberes y la comunalizaci\u00f3n del conocimiento cient\u00edfico. Del mismo modo, disponemos nuestras actividades para invitar a las organizaciones productivas de la Econom\u00eda Social y Solidaria para articular acciones colectivas que fomenten la pluralidad econ\u00f3mica en los diversos territorios. Por esto ustedes recibir\u00e1n, en un par de meses m\u00e1s, una invitaci\u00f3n del comit\u00e9 coordinador del Encuentro Nacional de Econom\u00eda Social y Solidaria que haremos en el segundo semestre de 2024, en la Universidad Academia de Humanismo Cristiano; y esperamos que tomen la palabra para exponer ideas en un plan de trabajo hecho entre todos, y describan experiencias que nos ayuden a comprender mejor los fen\u00f3menos de las econom\u00edas.<\/p>\n<p>Lo que he se\u00f1alado tambi\u00e9n explica nuestra participaci\u00f3n en el grupo de trabajo en Sociolog\u00eda Econ\u00f3mica del Congreso Chileno de Sociolog\u00eda que se har\u00e1 en el primer semestre de 2024 en Santiago. Ah\u00ed tenemos tres ejes tem\u00e1ticos que son de inter\u00e9s para los que aqu\u00ed nos juntamos: La producci\u00f3n de los comunes; Econom\u00edas feministas, pr\u00e1cticas emancipatorias y autonom\u00edas econ\u00f3micas, y Otras econom\u00edas m\u00e1s all\u00e1 del neoliberalismo. A continuaci\u00f3n vamos a proponer cuatro rutas de trabajo donde hemos visto que convergen nuestros intereses. Con esto no queremos eludir la tarea de hacer un balance sobre la realidad de la Econom\u00eda Cooperativa, Social y Solidaria en Chile, pero hemos observado que siempre se nos invita a eso, a reiterar un diagn\u00f3stico que la gran mayor\u00eda lo ha recibido desde el Ministerio de Econom\u00eda, Fomento y Turismo, con sistematicidad durante los a\u00f1os 2021 y 2022, mediante las exposiciones de la Divisi\u00f3n de Asociatividad y Econom\u00eda Social. Adem\u00e1s tenemos el catastro: \u201cAqu\u00ed no manda nadie! Trabajo sin patr\u00f3n\u201d, que cubre el Gran Concepci\u00f3n y Santiago, hecho por Escobar, Lagos y Ram\u00edrez en 2022, editado y publicado por la Cooperativa de Editores F\u00edo-F\u00edo; y el libro: \u201cCreando juntos, distribuyendo para todos. L\u00edmites y aportes de la Econom\u00eda Social y del Cooperativismo\u201d, coordinado por Ver\u00f3nica Fuentes de la Universidad Austral, publicado el a\u00f1o pasado y difundido por RIL; y los catastros de Trawun titulado: \u201cGu\u00eda de Campo\u201d, y la recopilaci\u00f3n de Carpa de las Mujeres titulado: \u201cCatastro plurinacional de experiencias de econom\u00eda feminista y solidaria. La vida en el centro\u201d. Ambos publicados el a\u00f1o 2021.<\/p>\n<p>Y, como ya sabemos, est\u00e1n los libros de Naciones Unidas sobre Econom\u00eda Social y Solidaria, el de la Comisi\u00f3n Econ\u00f3mica para Am\u00e9rica Latina y el Caribe, el de la Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo y los que ha publicado el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, todos ellos entre los a\u00f1os 2022 y 2023. Y a\u00fan quedan cinco o seis m\u00e1s por nombrar. Sin embargo, no queremos iniciar la presentaci\u00f3n de nuestras propuestas sin una alusi\u00f3n al escenario desde donde hoy participamos, para lo cual retomo una parte de lo planteado por el grupo de trabajo en Sociolog\u00eda Econ\u00f3mica. A grandes rasgo el diagn\u00f3stico toma la siguiente ruta. Las diferentes comunidades que habitan los territorios de Chile han producido interpretaciones sobre las econom\u00edas que les permiten lograr el sustento, muchas de esas reflexiones est\u00e1n subvaloradas en el Estado y en las universidades, por el contrario, los gobiernos locales las han incorporado r\u00e1pidamente como respuestas a la cesant\u00eda, para producir cuidados comunitarios frente al COVID, para incluir a las personas con discapacidades y en la gesti\u00f3n del arte y el deporte. Las interpretaciones de las, les y los chilenos salieron con claridad a fines de 2019 y se fijaron en consignas que prefiguraron marcos conceptuales, \u00e9ticos y espirituales, para desplegar los contenidos de una nueva constituci\u00f3n. Eso est\u00e1 en proceso. Con el COVID, volvimos a observar la m\u00e1s cl\u00e1sica de las organizaciones econ\u00f3micas populares: la olla com\u00fan, tambi\u00e9n tomaron protagonismo las costureras y, por ende, los talleres productivos; nos dimos cuenta que hab\u00edamos abandonado la agricultura familiar campesina y la econom\u00eda comunitaria ind\u00edgena, que estaban cortada la cadenas de abastecimiento para proveer lo esencial y ese vac\u00edo fue el espacio para la especulaci\u00f3n de quienes, en cada poblaci\u00f3n, villa y barrio, ven en la emergencia de la vecina una oportunidad para hacer negocio. En la actualidad se llaman planes de reconstrucci\u00f3n, ah\u00ed la recomendaci\u00f3n es revisar las investigaciones publicadas por la editorial Ceibo. Nos parece sui generis que las cooperativas de ahorro y las cooperativas de vivienda, no sean las que tengan prioridad para realizar la reconstrucci\u00f3n despu\u00e9s de un terremoto, sunami o incendio; o que las productoras y comercializadoras de alimentos no tengan una participaci\u00f3n en los planes de reconstrucci\u00f3n. Tambi\u00e9n en tiempos de pandemia fue evidente la retirada de la empresa de capitalizaci\u00f3n individual y con fines de lucro; entonces, las y los trabajadores salieron a pagar las deudas y a comprar alimentos con la plata de su vejez. Al mismo tiempo, volvimos a ver c\u00f3mo los tomadores de decisiones pol\u00edticas no consideraron el hacinamiento de las viviendas, la imposibilidad de comprar una casa, el arriendo permanente y, ante la falta de este \u00faltimo, la b\u00fasqueda de un techo en una toma de terrenos; tampoco sab\u00edan que hab\u00eda escasez h\u00eddrica y emergencia agr\u00edcola en la gran parte de las comunas del centro y del norte de la rep\u00fablica. Las colectivas feministas, las organizaciones basadas en la ayuda mutua y las cooperativas, volvieron a denunciar la violencia dom\u00e9stica que cunde y crece producto de las pol\u00edticas de confinamiento. Es evidente, como lo han estudiado y ense\u00f1ado nuestras colegas de la RUESS, que hay una complicidad entre patriarcado y econom\u00eda neoliberal, entre modelo econ\u00f3mico y bancarizaci\u00f3n, entre xenofobia y extractivismo, por se\u00f1alar algunas variables que sostienen la reproducci\u00f3n de los viejos problemas que a\u00fan nos acompa\u00f1an. Despu\u00e9s de la pandemia, como si esa cat\u00e1strofe no hubiese existido, las sociedades latinoamericanas, incluida la chilena, han ido ajustando las pol\u00edticas econ\u00f3micas y, al parecer, estamos en una restauraci\u00f3n de la sociedad de mercado, gracias a lo cual se estar\u00edan desdibujando los consensos b\u00e1sicos que hac\u00edan posible dise\u00f1ar pol\u00edticas econ\u00f3micas orientadas al logro de trabajos dignos, paridad de g\u00e9nero, restablecimiento de equilibrios con la naturaleza, acceso democr\u00e1tico a la ciencia y la tecnolog\u00eda, y respeto y promoci\u00f3n de leyes que diversifican la matriz productiva. Al cierre una menci\u00f3n sobre la vigencia de los Derechos Humanos. Ha sido estremecedor escuchar que la p\u00e9rdida de vidas humanas bajo el terrorismo de Estado debe ser concebido como un da\u00f1o colateral cuando se impone un modelo econ\u00f3mico.<\/p>\n<h3>1. Propuestas<\/h3>\n<p>Institucionalizar la Econom\u00eda Social y Solidaria Como hemos informado en otras oportunidades, especialmente en el Consejo P\u00fablico y Privado de la Divisi\u00f3n de Asociatividad y Econom\u00eda Social (DAES) del Ministerio de Econom\u00eda, Fomento y Turismo, desde octubre de 2018 se encuentra en la Comisi\u00f3n de Constituci\u00f3n, Legislaci\u00f3n, Justicia y Reglamento (Bolet\u00edn N\u00b0 12165-07) del Congreso de la Rep\u00fablica, un proyecto de reforma constitucional que busca: \u201cincorporar la econom\u00eda social y solidaria como parte del orden p\u00fablico econ\u00f3mico chileno. En este sentido, el objeto del proyecto es introducir una modificaci\u00f3n al art\u00edculo 1\u00b0 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica.\u201d Es decir: \u201cSe agrega un inciso 5\u00b0 al art\u00edculo 1\u00b0 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica de la Rep\u00fablica, estableciendo como un deber del Estado el proteger, promover y fortalecer las cooperativas, mutualidades, asociaciones y otras formas asociativas basadas en relaciones de solidaridad, cooperaci\u00f3n y reciprocidad. Se establece, adem\u00e1s, que la ley establecer\u00e1 las condiciones que permitan el desarrollo de este sector econ\u00f3mico social y solidario\u201d.<\/p>\n<p>El inciso propuesto est\u00e1 redactado de la siguiente manera: Es deber del estado promover y fortalecer la econom\u00eda social y solidaria, de la que forman parte las mutualidades, cooperativas y otras formas de emprendimiento asociativo de trabajadores urbanos y rurales basadas en relaciones democr\u00e1ticas y autogestionarias de solidaridad, cooperaci\u00f3n y reciprocidad en beneficio de las necesidades de sus asociados y que privilegian como objetivo de su actividad al ser humano por sobre el lucro y la acumulaci\u00f3n de capital. La ley establecer\u00e1 las condiciones en que se desenvolver\u00e1 este sector de la econom\u00eda al servicio del desarrollo econ\u00f3mico y social del pa\u00eds. El 25 de octubre de 2018, el Diario Constittucional.cl, mencion\u00f3 lo siguiente: \u201cLos diputados agregaron que la institucionalizaci\u00f3n de la ESS en Am\u00e9rica Latina se ha dado de distintas maneras. En algunos pa\u00edses existe un reconocimiento expl\u00edcito en la Constituci\u00f3n, mientras que otros poseen legislaciones espec\u00edficas o la mencionan en otros cuerpos legales, en tanto que, en otros pa\u00edses, sin haber legislado al respecto, han incorporado la ESS en las pol\u00edticas p\u00fablicas. As\u00ed, la ESS se ha incorporado en Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Honduras, M\u00e9xico, Uruguay y Venezuela. Por su parte, en Chile no existe un reconocimiento constitucional de la ESS. Sin embargo, a nivel legislativo, la Ley General de Cooperativas, recientemente modificada, ha sido el \u00fanico instrumento relevante en materia de promoci\u00f3n del cooperativismo, como una alternativa al modelo econ\u00f3mico de libre mercado vigente.\u201d El proyecto de reforma constitucional tiene el patrocinio del Partido Por la Democracia, Democracia Cristiana, Partido Comunista, Partido Humanista, Federaci\u00f3n Regionalista Verde Social y Partido Socialista. Intelectuales p\u00fablicos: crear espacios para estudiar la Econom\u00eda Social y Solidaria Es pertinente continuar con actividades acad\u00e9micas y cient\u00edficas p\u00fablicas, gratuitas y de calidad, porque constituyen oportunidades para las personas y organizaciones que no han podido ingresar a las universidades, a\u00fan cuando s\u00ed tiene capacidades para tener un buen desempe\u00f1o acad\u00e9mico. En 2015 realizamos el Seminario Internacional: \u201cM\u00e1s all\u00e1 del neoliberalismo\u201d, gracias al cual trabajamos con colegas europeos y latinoamericanos, pero no nos vinculamos con las federaciones y las organizaciones no universitarias. Sin embargo, en el a\u00f1o 2019, esos problemas fueron resueltos en la XV Seminario Internacional PROCOAS, titulado: \u201cLa diversidad econ\u00f3mica como alternativa pol\u00edtica para los territorios de Am\u00e9rica Latina\u201d, que se realiz\u00f3 en Universidad de Playa Ancha; y en 2021, pandemia mediante, volvimos sobre ese ejercicio en el Congreso de Econom\u00eda Social y Solidaria. Por otro lado, vamos a mantener la participaci\u00f3n de los integrantes de la RUESS en las actividades en las cuales nos involucren las organizaciones de la Econom\u00eda Social y Solidaria, habitualmente vemos a las colegas dise\u00f1ando y aplicando herramientas que producen datos, en otras oportunidades hay un ejercicio mancomunado e intersectorial, por ejemplo, el estudio del lupino en Temuco. Dicho as\u00ed, suena f\u00e1cil, pero al leer los informes de la cooperativa Trabajo Vivo, nos damos cuenta que ah\u00ed hay un circuito de ciencia y tecnolog\u00eda social y solidaria. Lo que hacemos, la metodolog\u00eda usada, nada es una novedad, no hemos inventado nada. Es m\u00e1s, en este \u00e1mbito la RUESS es un eslab\u00f3n de una historia que nos ilumina cada vez que repasamos los libros y folletos publicados en 1985 a 1992 por: Programa de Econom\u00eda del Trabajo (PET), Centro de Alternativas de Desarrollo (CEPAUR), Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, sede acad\u00e9mica Chile (FLACSO Chile), Fundaci\u00f3n Solidaridad Trabajo para un Hermano, Instituto Latinoamericano de Estudios Transnacionales (ILET), TAC, Centro de Estudios Socioculturales (CESOC), Vicaria de la Solidaridad, Caritas Chile, Cooperativa Liberaci\u00f3n, Centro Ecum\u00e9nico Diego de Medell\u00edn y Canelo de Nos. Ciencia abierta<\/p>\n<p>La RUESS se ha propuesto, y va lentamente avanzando, en integrar las bases de datos y la gesti\u00f3n cient\u00edfica de la informaci\u00f3n. Creemos que esta labor debe estar administrada por la reuni\u00f3n de las distintas organizaciones que quieran conocer, por ejemplo, la extensi\u00f3n de la Econom\u00eda Social y Solidaria en los diferentes territorios de Chile. Existen organizaciones que gozan de autonom\u00eda pol\u00edtica y econ\u00f3mica que han sido registradas e indagadas por los equipos de los organismos no gubernamentales y por las universidades, y que no se encuentran en las basases de datos del Servicio de Impuestos Internos, por ejemplo, pero que s\u00ed entablan relaciones intersectoriales con los servicios ministeriales, con el Instituto de Desarrollo Agropecuario y con los gobiernos locales. Y creemos que este a\u00f1o hemos dado los primeros pasos en ese sentido, es decir, podemos integrar bases de datos y construir datos, debido a que tenemos una definici\u00f3n que ha sido puesta en com\u00fan entre: CONFECOOP, TRASOL, RUESS y UNAF, y que nos ayuda a lograr un lente de observaci\u00f3n para reconocer y diferenciar a las organizaciones que deben estar en este proceso de censo de la Econom\u00eda Social y Solidaria.<\/p>\n<p>La definici\u00f3n que adoptamos es la siguiente: Trabajamos en favor de las organizaciones que desarrollan procesos productivos, distributivos, comerciales y de consumo de bienes y servicios materiales e inmateriales y\/o que realizan actividades para la recuperaci\u00f3n y cuidado del medioambiente, basados en la cooperaci\u00f3n voluntaria, la democracia directa y representativa, la autogesti\u00f3n, la ayuda mutua y la reciprocidad, en beneficio de las necesidades de sus asociados y cuya misi\u00f3n privilegie el trabajo decente y la misi\u00f3n social por sobre el capital en la distribuci\u00f3n y el uso de los excedentes o los beneficios, as\u00ed como de los activos; y por sobre la acumulaci\u00f3n de capital mediante la usura y la especulaci\u00f3n. Es indudable que nos quedan algunas reflexiones pendiente, por ejemplo, \u00bfqu\u00e9 es lo que vamos a reconocer por lucro?, categor\u00eda relevante para todas las cooperativas que buscan participar en licitaciones o en otras formas de ofrecer sus bienes y servicios. Y tambi\u00e9n nos hicimos conscientes que hay formas asociativas que no les interesa usar la figura jur\u00eddica cooperativa, pero que, al no usarla, la pol\u00edtica p\u00fablica las deja en un \u201climbo jur\u00eddico\u201d -como se\u00f1ala el estudio que coordin\u00f3 Carlos Rubio en el PET- y las hace susceptible de criminalizaci\u00f3n, silenciamiento y\/o marginaci\u00f3n. La realizaci\u00f3n de esta propuesta no s\u00f3lo evitar\u00eda que el Estado salga a ofrecer una licitaci\u00f3n para realizar un diagn\u00f3stico sobre la Econom\u00eda Social y Solidaria. Entonces, esos recursos humanos y econ\u00f3micos no solamente contribuir\u00edan a potenciar el circuito de ciencia y tecnolog\u00eda para el sector, sino que, adem\u00e1s, ayudar\u00edan a que los servicios ministeriales re\u00fanan la informaci\u00f3n que tienen, o integren sus bases de datos.<\/p>\n<h3>Plataforma de comercializaci\u00f3n basada en la reciprocidad y la ayuda mutua<\/h3>\n<p>Con el COVID nos volvimos expertos en el uso de tecnolog\u00edas, por lo mismo, es posible elaborar una plataforma de comercializaci\u00f3n basada en la reciprocidad y la ayuda mutua. Planteamos esto porque el COVID volvi\u00f3 a demostrar que existe una especulaci\u00f3n sobre el precio de los alimentos, y que no hay canales cortos de comercializaci\u00f3n entre las econom\u00edas familiares campesinas y las familias urbanas. Luego, cuando esas cadenas cortas han vuelto a ponerse en funcionamiento, observamos la participaci\u00f3n de las organizaciones de la Econom\u00eda Social y Solidaria. En 1918 la Asamblea Obrera de Alimentaci\u00f3n Nacional reclam\u00f3 por el precio de la papa. Estamos en 2023 y la econom\u00eda familiar campesina no ha sido considerada como actor econ\u00f3mico clave, incluso, la RUESS ha solicitado dejar de tratar el asunto de la alimentaci\u00f3n como un problema de seguridad nacional, y hemos planteado que se trata de Soberan\u00eda Alimentaria. La forma que adopta la soberan\u00eda tambi\u00e9n puede extenderse al sector de energ\u00edas renovables, a la construcci\u00f3n de viviendas, actividades de salud mental, deportes y arte, mediante las cooperativas u otras maneras que ya existen y que usan los principios de la ayuda mutua. Al cerrar estas propuesta es necesario no perder de vista la participaci\u00f3n de la Econom\u00eda Social y Solidaria en las plataformas digitales, por lo mismo, al pensar en un territorio digital tambi\u00e9n estamos invitando a conocer a las organizaciones que producen software libre, videojuegos y que utilizan las nuevas tecnolog\u00edas para crear dispositivos que ayudan a las personas con discapacidad.<\/p>\n<h3>Cierre<\/h3>\n<p>Esta parte de la exposici\u00f3n finaliza repasando el calendario de actividades que nos hab\u00edamos fijado en enero de este a\u00f1o, y el registro dice que planificar\u00edamos un encuentro desde el sector econ\u00f3mico de inter\u00e9s para la coordinaci\u00f3n de CONFECOOP, UNAF, RUESS y TRASOL, el cual podr\u00eda ser realizado en los meses de marzo, abril (o mayo), donde se invite y\/o convoque a las organizaciones que se reconocen como parte del sector econ\u00f3mico por el cual esta reuniones sucede. M\u00e1s all\u00e1 del nombre del mes, y al igual que otros acuerdos, este tambi\u00e9n hoy se est\u00e1 cumpliendo.<\/p>\n<h3>Diagn\u00f3sticos<\/h3>\n<p>Las organizaciones de trabajo y solidaridad, las que hoy llamamos Econom\u00eda Solidaria, son estrategias productivas que est\u00e1n en la intimidad y domesticidad latinoamericana, y salen de esos espacios para construir sociedad cada vez que hay crisis en las rutinas que mantiene la vida. As\u00ed lo hicieron cuando las consecuencias del COVID19 hab\u00edan desconectados a los vecinos de sus medios de subsistencia, vimos su participaci\u00f3n en la construcci\u00f3n de mascarillas, escudos f\u00e1ciles y producci\u00f3n y distribuci\u00f3n de alimentos. Pero ya lo ven\u00edan haciendo para crear puestos laborales a trav\u00e9s de los cuales se enfrenta la precariedad y la ausencia de una carrera profesional, cualidades que caracterizan el surgimiento de las cooperativas de trabajo y a los colectivos autogestionados del siglo XXI, frente al agotamiento de la oferta de trabajo del mercado laboral chileno. Estos hechos, seg\u00fan Labarca (2016) y Letelier (2017), habr\u00edan permitido bajar la cantidad de socios para conformar una cooperativa de trabajo y que se reflej\u00f3 en la Ley General de Cooperativas de 2016. En una nota de Pamela Fierro en el Diario Financiero del viernes 5 de junio de 2020, describ\u00eda que en la Junta de Vecinos N\u00b0 22 de San Ram\u00f3n hab\u00edan iniciado una olla com\u00fan, una entrevistada de Pamela, Karina Paredes se\u00f1al\u00f3: \u201cPens\u00e1bamos que en este sector no hab\u00eda tanta vulnerabilidad, pero nos dimos cuenta de que en realidad la gente lo necesitaba\u201d.<\/p>\n<p>En 2008, la crisis estuvo promovida por el problema de las hipotecas subprime de Estados Unidos. CEPAL, en su Balance preliminar de las econom\u00edas de Am\u00e9rica Latina y el Caribe de 2009, resum\u00eda de esta manera la situaci\u00f3n: A ra\u00edz de las turbulencias que afectaron la econom\u00eda mundial desde el \u00faltimo trimestre de 2008 hasta los primeros meses de 2009, las exportaciones experimentaron un fuerte deterioro, tanto en los vol\u00famenes exportados como en los precios. Como resultado, disminuyeron las expectativas de crecimiento, empleo e ingreso y se redujo significativamente el gasto privado, tanto en inversi\u00f3n como en bienes de consumo duraderos. En consecuencia, a partir del segundo semestre de 2008 se contrajo significativamente la tasa de crecimiento del PIB, lo que se tradujo en 2009 en el descenso de la producci\u00f3n, la reducci\u00f3n de los inventarios y el aumento del desempleo (\u2026).<\/p>\n<p>En 1997, Crisis Asi\u00e1tica, se volvi\u00f3 a descubrir que la vida cotidiana de las y los chilenos es fr\u00e1gil y precaria. Seg\u00fan Letelier (2007) esta puede ser una variable que explica tanto la quiebra de la cooperativa de vivienda Habitacoop, a\u00f1o 2001, y la reforma a la Ley General de Cooperativas de 2004. No es necesario recordar lo que experimentamos como crisis econ\u00f3mica y pol\u00edtica entre 1982 y 1985, basta con se\u00f1alar que ese fue el contexto donde se acu\u00f1o el t\u00e9rmino de Econom\u00eda Solidaria; y que un economistas como Albert Hirschman llegase a las mismas conclusiones que arribaron las y los colegas del PET, CEPAUR, FLACSO, Fundaci\u00f3n Solidaridad Trabajo para un Hermano, ILET, TAC, CESOC, Vicaria de la Solidaridad, Caritas Chile, Cooperativa Liberaci\u00f3n, Centro Ecum\u00e9nico Diego de Medell\u00edn y Canelo de Nos. Como ha sucedido desde la d\u00e9cada del noventa del siglo pasado, y parafraseando a Letelier, Vanhulst, Cid y Gonz\u00e1lez, en Chile el fomento de este tipo de empresas desde las pol\u00edticas p\u00fablicas tuvo y ha tenido breves desarrollos y siempre desde el prisma de ser consideradas como herramientas de superaci\u00f3n de la pobreza y\/o dispositivos jur\u00eddicos que buscan formalizar una parte de las actividades informales. Sin embargo, r\u00e1pidamente, esos impulsos fueron y son anulados por la recurrencia a las categor\u00edas del desgastado modelo econ\u00f3mico chileno que impide la diversidad productiva y comercial, y juega sus cartas en contra del sector solidario de la econom\u00eda.<\/p>\n<p>Otro asunto de este diagn\u00f3stico es el reconocimiento de los tipos de organizaciones que pasan a ser referentes de la pol\u00edtica econ\u00f3mica de la Econom\u00eda Social y Solidaria, resulta interesante, por lo sui generis del fen\u00f3meno, que las Empresas B hayan ocupado un lugar destacado en las actividades hechas por la Divisi\u00f3n de Asociatividad y Econom\u00eda Social, desde el gobierno de la presidenta Bachelet hasta el gobierno del presidente Boric, a sabiendas que sus integrantes son: \u201csociedades mercantiles hasta fundaciones privadas sin fines de lucro, pero cuyas identidades y regulaciones est\u00e1n dadas por sistemas de certificaci\u00f3n privados\u201d (Letelier, Vanhulst, Cid y Gonz\u00e1lez, 2019); mientras tanto, no son relevantes para esta pol\u00edtica p\u00fablica las comunidades y asociaciones ind\u00edgenas, organizaciones comunitarias, corporaciones, fundaciones y sindicatos, entre otras expresiones. Las indagaciones sobre las econom\u00edas no solamente expresan los intereses intelectuales que orientan las pr\u00e1cticas dedicadas a documentar y comprender c\u00f3mo las mujeres y los hombres se las arreglan para hacer frente al mercado de trabajo, gestionar medios de producci\u00f3n o idear proyectos de vida. Adem\u00e1s, las indagaciones sobre las econom\u00edas indican el inter\u00e9s por comprender c\u00f3mo emergen organizaciones que son capaces de responder los problemas sociales. As\u00ed, por ejemplo, la comunidad cient\u00edfica chilena ha fraguado la tradici\u00f3n de elaborar las agendas de investigaci\u00f3n seg\u00fan las preguntas que emergen cuando la interpretaci\u00f3n de datos se realiza desde las vivencias del investigador en el trabajo de campo, por esa raz\u00f3n encontramos estudios sistem\u00e1ticos en Econom\u00eda Popular, y sabemos que hay un Factor C y otros recursos no tradicionales de la econom\u00eda que funcionan de manera inversa a como lo hace el capital, la tierra y el trabajo, es decir, estos factores que abundan en las econom\u00edas basadas en la cooperaci\u00f3n, la ayuda mutua y la reciprocidad, crecen y se complejizan a medida que m\u00e1s se utilizan.<\/p>\n<p>Entonces, la Econom\u00eda Solidaria es una categor\u00eda que nombra una parte del sector de la Econom\u00eda Popular creada por las personas marginadas, excluidas y subordinadas, sobre la base de organizaciones y redes productivas, comerciales y de consumo que usan intensivamente esos factores econ\u00f3micos no tradicionales. Pero si bien apuntamos hacia fines de la d\u00e9cada del setenta del siglo pasado el inicio del uso de la noci\u00f3n de Econom\u00eda Solidaria, tambi\u00e9n sostenemos que el sector econ\u00f3mico solidario ha existido desde que se hicieron presentes las consecuencias del imperialismo europeo en Latinoam\u00e9rica. Esta posibilidad asumida por Letelier (2017) desde un trabajo de Coque de 2002, tambi\u00e9n se encuentra documentada en la indagaci\u00f3n realizada por Illanes sobre las sociedades de socorros mutuos de artesanos y obreros en el periodo comprendido entre 1840 a 1887; de ah\u00ed que podamos sostener que ya exist\u00eda en la joven rep\u00fablica de Chile un conjunto de organizaciones que favorec\u00edan un \u201cdi\u00e1logo societario\u201d que ayudaba a las mujeres a tener una \u201csociabilidad para autoproteger su \u00fanico capital (\u2026) la salud de su cuerpo y fomentar el desarrollo de su inteligencia\u201d; en esa sociabilidad enriquecida se promovi\u00f3 la autoconstrucci\u00f3n de un \u201cespacio p\u00fablico civil libre\u201d (Illanes, 2003). Labarca (2015) refiri\u00e9ndose a una opini\u00f3n hecha en 1887 por Ferm\u00edn Vivaceta por la aparici\u00f3n en 1907 de La Alborada, publicaci\u00f3n feminista, se\u00f1ala lo siguiente: \u201c(\u2026) muestran la maduraci\u00f3n incipiente de la organizaci\u00f3n obrera, de la que el surgimiento de las cooperativas es un elemento importante; y por la otra, la direccionalidad anticapitalista de esa organizaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Por lo tanto, cabe suponer que las relaciones entre las Econom\u00edas Sociales y las Econom\u00edas Solidarias sean inherentes a las trayectorias de las sociedades latinoamericanas, y que en Chile con la ley de cooperativas de 1924, el Estado daba cuenta de una apertura a la fuerza de la acci\u00f3n colectiva, a su energ\u00eda social, y fue el resultado de una estrategia de los sectores campesinos, obreros y populares, que avanzaron promoviendo el Departamento de Cooperativas en el Ministerio de Fomento, y luego logran protagonismo en las pol\u00edticas de Promoci\u00f3n Popular del Presidente Eduardo Frei y en la Reforma Agraria del presidente Salvador Allende. Desde esa perspectiva, es reciente el inter\u00e9s acad\u00e9mico y de las universidades por conocer estos fen\u00f3menos y m\u00e1s reciente aun el indagar sobre el despliegue de estas econom\u00edas hechas por los subalternos o marginados, desde adentro y desde abajo, o sea, revisando sus documentos, experiencias y pr\u00e1cticas para confirmar o refutar las representaciones que habitualmente los reemplazan en los an\u00e1lisis econ\u00f3micos y, especialmente en los ejercicio de dise\u00f1o de las pol\u00edticas p\u00fablicas. Por su parte, la categor\u00eda de Econom\u00eda Social ha dado origen a un \u00e1rea de estudio acad\u00e9mico en Europa, la cual ha tenido dos momentos (Huybrechts,2016), el primero se inicia desde la mitad del siglo XIX, donde la libertad de asociaci\u00f3n y las cooperativas ocuparon un papel protag\u00f3nico, el segundo momento arranca a mediados de la d\u00e9cada del ochenta del siglo pasado, donde se incorporan las empresas sin fines de lucro, empresas sociales de integraci\u00f3n laboral, servicios de proximidad, productores de alimentos org\u00e1nicos y organizaciones que participan en cadenas cortas de suministro, finanzas sociales, comercio justo y energ\u00edas renovables.<\/p>\n<p>Entre las indagaciones relevantes hechas en los \u00faltimos a\u00f1os se encuentra el Proyecto Internacional de Comparaci\u00f3n de Modelos de Empresas Sociales (ICSEM en sus siglas en ingl\u00e9s), el cual reuni\u00f3 a 230 investigadores asociados de 55 pa\u00edses de todas las regiones del mundo. Ese estudio fue guiado por cuatro tipos ideales de empresas: las empresas sin fines de lucro, las cooperativas sociales, las empresas sociales y las empresas sociales p\u00fablicas, en cada uno de estos tipos ideales existen subcategor\u00edas que acogen a la mayor cantidad de expresiones de las organizaciones que habitualmente se las ubica en el Tercer Sector de la econom\u00eda (Defourny, Nyssens y Brolis, 2021). Considerando el cap\u00edtulo dedicado a Latinoam\u00e9rica, conocemos que las formas organizacionales que han ido adoptando las econom\u00edas basadas en la ayuda mutua y la democracia, entre ellas las Organizaciones Tradicionales de Econom\u00eda Social, donde est\u00e1n las cooperativas y mancomunales por ejemplo; y las Organizaciones Basadas en la Econom\u00eda Popular, que mezclan pr\u00e1cticas cuya l\u00f3gica est\u00e1 en el \u00e1mbito de la domesticidad y de la reciprocidad; han ido forjando un ecosistema que ha permitido la institucionalizaci\u00f3n de formas econ\u00f3micas que integran la reciprocidad, la domesticidad y la distribuci\u00f3n, sin eliminar los principios comerciales capitalistas (Gaiger y Wanderley, 2022).<\/p>\n<p>En Chile, sin embargo, no se ha visto en las pol\u00edticas p\u00fablicas dedicadas al sector social y solidario, el avance que han hecho las comunidades cient\u00edficas y acad\u00e9micas. Por lo mismo, una excepci\u00f3n que demuestra la distancia que hay entre el discurso sobre la asociatividad y las pol\u00edticas econ\u00f3micas de fomento, est\u00e1 indicado por los estudios realizados entre 2014 y 2015 en la Divisi\u00f3n de Asociatividad y Econom\u00eda Social (Giovannini y Nachar, 2021). Una explicaci\u00f3n tentativa es la legitimidad que ha logrado la \u201ccorriente empresarial-modernizante\u201d (Coraggio, 1994) dentro del dise\u00f1o de la pol\u00edtica p\u00fablica, desde 1994 hasta nuestros d\u00edas, la cual ha favorecido la promoci\u00f3n de una idea de microempresa que homogeneiza la diversidad productiva que existe en los territorios y le proporciona al decisor p\u00fablico una categor\u00eda simple, o sea, la organizaci\u00f3n productiva de nivel micro estar\u00eda basada en el autoempleo gestionado por una persona con la capacidad para descubrir y evaluar oportunidades de negocios e intervenir en esas condiciones y lograr el \u00e9xito. Desde esa mirada, el Estado chileno ha buscado formalizar al Sector Informal a trav\u00e9s de la promoci\u00f3n de capacitaciones que fomenten la cultura empresarial innovadora, la cual debe expresarse como un entrenamiento de los emprendedores para que sean capaces de dise\u00f1ar estrategias competitivas dentro de una econom\u00eda de mercado. As\u00ed, la corriente empresarial modernizante ha conquistado la pol\u00edtica p\u00fablica, imponiendo la idea de que es posible favorecer el razonamiento microempresarial basado en el utilitarismo y la competencia.<\/p>\n<h3>\u00daltimo aspecto del diagn\u00f3stico.<\/h3>\n<p>C\u00f3mo sabemos y como lo vuelven a confirmar las y los colegas que indagan sistem\u00e1ticamente en las organizaciones econ\u00f3micas que usan la figura jur\u00eddica de cooperativa, existe un sesgo. En ese sentido, Letelier haciendo uso de informes de 2021 del Ministerio de Econom\u00eda, Fomento y Turismo, se\u00f1ala lo siguiente: (\u2026) la informaci\u00f3n p\u00fablicamente disponible sobre este sector y que ha sido regularmente empleada en distintos diagn\u00f3sticos, se basa en el Registro de Cooperativas del Ministerio de Econom\u00eda, Fomento y Turismo y comprende solamente antecedentes sobre la creaci\u00f3n, vigencia legal y actividad administrativa de las cooperativas, permitiendo obtener indicadores relativos a la ubicaci\u00f3n geogr\u00e1fica, actividad econ\u00f3mica y n\u00famero de socios, seg\u00fan sexo, (\u2026) Esto se debe a que solamente las cooperativas declaradas de importancia econ\u00f3mica est\u00e1n obligadas a remitir sus estados financieros anuales al regulador, cuesti\u00f3n que a mayo del 2021 comprend\u00eda solamente a unas 98 cooperativas de un universo de 1.428 cooperativas activas y vigentes\u201d. La definici\u00f3n de Econom\u00eda Social y Econom\u00eda Solidaria, s\u00ed son relevantes, por ejemplo, en un trabajo de 2019, Letelier, Vanhulst, Cid y Gonz\u00e1lez, utilizan la expresi\u00f3n: \u201cdefiniciones formales y la realidad sustantiva de la econom\u00eda social\u201d, para informar que el proceso de dimensionar el sector deja en claro varios errores no estad\u00edsticos que afectan la comprensi\u00f3n del fen\u00f3meno y la elaboraci\u00f3n y evaluaci\u00f3n de la pol\u00edtica p\u00fablica, porque, entre otros problemas, se encuentra que en las asociaciones gremiales coexisten las que re\u00fanen a la agricultura familiar campesina, artesanado y pesca, con la Sociedad de Fomento Fabril o la C\u00e1mara Chilena de la Construcci\u00f3n. Pero el asunto no termina ah\u00ed, parece ser habitual que las unidades econ\u00f3micas est\u00e9n atentas a utilizar diferentes estrategias para participar en los recursos de las pol\u00edticas p\u00fablicas, por lo mismo, conforman \u201csociedades mercantiles con el fin de operar (\u2026) a modo de ejemplo, en el caso de las subvenciones de capacitaci\u00f3n laboral financiadas por el Servicio Nacional de Capacitaci\u00f3n y Empleo (SENCE), dependiente del Ministerio del Trabajo y Previsi\u00f3n Social, las entidades beneficiarias deben tener como objeto social \u00fanico la capacitaci\u00f3n\u201d (Letelier, Vanhulst, Cid y Gonz\u00e1lez, 2019)<\/p>\n<h3>Bibliograf\u00eda<\/h3>\n<ul>\n<li>Cooperativa Trabajo Vivo, \u201cModulo I: Introducci\u00f3n al cooperativismo\u201d.<\/li>\n<li>Coraggio, J., 1994, Desarrollo Humano, Econom\u00eda Popular y Educaci\u00f3n, Buenos Aires, Instituto de Estudios y Acci\u00f3n Social.<\/li>\n<li>Escobar, A. Lagos, C. &amp; Ram\u00edrez, S. (2022). Aqu\u00ed no manda nadie! Trabajo sin patr\u00f3n. Catastro de experiencias de trabajo autogestionado en el Gran Concepci\u00f3n y Santiago, Concepci\u00f3n: Cooperativa de Editores F\u00edo-F\u00edo.<\/li>\n<li>Defourny, J., Nyssens, M. y Brolis, O. (2021). \u201cCap 20 Testing the Relevance of Major Social Enterprise Models in Western Europe\u201d, en J. Defourny y M. Nyssens (ed) Social Enterprise in Western Europe. Theory, Models and Practice, (pp.1-17), New York: Routledge.<\/li>\n<li>Gaiger, L. y Wanderley, F. (2022). \u201cPadr\u00f5es das organiza\u00e7\u00f5es alternativas \u00e0 l\u00f3gica do mercado na Am\u00e9rica Latina\u201d. Polis Revista Latinoamericana, 21 (61), 141-161.<\/li>\n<li>Giovannini, M. y Nachar, P. (2021). \u201cCap. 4. Social- and Solidarity-Economy Organisations in Chile Concepts, Historical Trajectories, Trends and Characteristics\u201d, en J. Defourny y M. Nyssens (ed) Latin American Social Enterprise Models in a Worldwide Perspective (pp.114- 38) New York: Routledge.<\/li>\n<li>Illanes, M. (2003). \u201cLa revoluci\u00f3n solidaria\u201d, Polis [En l\u00ednea], 5, 1-20.<\/li>\n<li>Labarca, J, (2015) \u201cLas cooperativas y el estado en el Chile de 1900-1973: \u00bfuna relaci\u00f3n evidente?\u201d, IX Congreso Internacional Rulescoop. Respuesta de la Universidad a las necesidades de la econom\u00eda social ante los desaf\u00edos del mercado.<\/li>\n<\/ul>\n<hr class=\"spip\" \/>\n<ul>\n<li>(2016) \u201cCooperativas y estado subsidiario en el Chile postdictadura. 1990-2015,\u201d Revista Idelcoop, N\u00b0 218.<\/li>\n<li>Letelier, E., (2017) \u201cDesarrollo reciente del sector cooperativo en Chile 2009-2019\u201d, en Ra\u00fal Gonz\u00e1lez (editor) Ensayos sobre Econom\u00eda Cooperativa, Solidaria y Autogestionaria, por una econom\u00eda plural\u201d, Santiago: Forja.<\/li>\n<li>Letelier Araya, E., Vanhulst, J., Cid Aguayo, B., &amp; Gonz\u00e1lez Meyer, R. (2019). Panorama de la econom\u00eda social en Chile: la brecha entre definiciones formales y sustantivas. REVESCO. Revista De Estudios Cooperativos, 132, 144-168.\u00a0<a class=\"spip_url spip_out auto\" href=\"https:\/\/doi.org\/10.5209\/reve.65484\" target=\"_blank\" rel=\"external nofollow noopener\">https:\/\/doi.org\/10.5209\/reve.65484<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<hr class=\"spip\" \/>\n<ul>\n<li>(2022) \u201cDesarrollo reciente del sector cooperativo en Chile 2009 -2019\u201d (pp.165-201), en Ver\u00f3nica fuentes (coor) Creando Juntos, distribuyendo para todos. L\u00edmites y aportes de la econom\u00eda social y del cooperativismo, Santiago: Universidad Austral de Chile y RIL.<\/li>\n<\/ul>\n<p>El documento usa m\u00e1s referencias bibliogr\u00e1ficas de las que se se\u00f1alan, para avanzar en la obtenci\u00f3n de esas informaciones recomendamos tomar contacto con la RUESS Chile, debido a que dispone de una biblioteca digital que puede ser lograda gratuitamente.<\/p>\n<p>En ese mismo sentido, recomendamos revisar las revistas y repositorios digitales en los cuales las y los investigadores de RUESS Chile publican y\/o consultan frecuentemente, estos son:<\/p>\n<p>Repositorios digitales<\/p>\n<ul class=\"spip\" role=\"list\">\n<li>Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales<\/li>\n<li>FLACSO ANDES<\/li>\n<li>UN Inter-Agency Task Force on Social and Solidarity Economy (TFSSE).<\/li>\n<li>Revista de inter\u00e9s en Econom\u00eda Social y Solidaria<\/li>\n<li>Polis, revista de ciencias sociales<\/li>\n<li>Revista de la Academia<\/li>\n<li>Revista CUHSO<\/li>\n<li>Revista Psicoperspectivas,<\/li>\n<li>Revista Oikos (discontinuada y en papel)<\/li>\n<li>Revista Cinta de Moebio<\/li>\n<li>Revista Mir\u00edada, Investigaci\u00f3n en Ciencias Sociales<\/li>\n<li>Revista Iconos (FLACSO Ecuador)<\/li>\n<li>Revista Otra Econom\u00eda (RUESS Argentina)<\/li>\n<li>Revista Sociedad Hoy<\/li>\n<li>Revista Central de Sociolog\u00eda<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ponencia para ENACOOP 2023 Estado y Cooperativas. 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