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	<title>salud mental archivos - economiasolidaria.org</title>
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	<description>El portal de la Economía Solidaria</description>
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		<title>Trabajo y salud mental: ¿qué nos está pasando?</title>
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		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 14 Oct 2026 08:49:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[derechos laborales]]></category>
		<category><![CDATA[El Salto]]></category>
		<category><![CDATA[salud laboral]]></category>
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		<category><![CDATA[Sindicalismo]]></category>
		<category><![CDATA[Trabajo digno]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="1600" height="1067" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2026/10/trabajo-salud-mental.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="Madre con carrito" decoding="async" fetchpriority="high" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2026/10/trabajo-salud-mental.jpg 1600w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2026/10/trabajo-salud-mental-1280x854.jpg 1280w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2026/10/trabajo-salud-mental-980x654.jpg 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2026/10/trabajo-salud-mental-480x320.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 1600px, 100vw" /></figure>El trabajo ocupa una parte fundamental de nuestra vida. Nos guste o no, contribuye a la configuración de nuestra identidad y nuestro estatus, a la vez que genera relaciones sociales y personales dentro y fuera de la empresa. Por todo esto, las consecuencias de las condiciones laborales trascienden las paredes de los centros de trabajo. Nos las llevamos a casa y al entorno familiar.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="1600" height="1067" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2026/10/trabajo-salud-mental.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="Madre con carrito" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2026/10/trabajo-salud-mental.jpg 1600w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2026/10/trabajo-salud-mental-1280x854.jpg 1280w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2026/10/trabajo-salud-mental-980x654.jpg 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2026/10/trabajo-salud-mental-480x320.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 1600px, 100vw" /></figure><p>No son pocas las personas expertas que están advirtiendo de que las patologías relacionadas con la salud mental van a configurar una de las grandes pandemias del siglo XXI. Entre otras causas, el trabajo y las condiciones que se nos imponen en el mismo <a href="https://www.elsaltodiario.com/analisis/trabajar-cuatro-duros-precariedad-laboral-malestar-psiquico-lucha-colectiva" target="_blank" rel="noopener nofollow">juegan un papel desencadenante</a> o de estas patologías. Hay algo que no debemos olvidar: nadie elige, por ejemplo, la carga mental a la que está sometido en un trabajo. Le viene impuesta.</p>
<p>Si bien el sindicalismo de clase a nivel internacional lleva también años advirtiendo sobre la influencia de los riesgos psicosociales en la salud mental, en la actualidad se intenta tapar este hecho trasladando a la opinión pública un concepto sonoro e identificable: el <a href="https://ccoo.eus/c8f24bfbe6c3a74c87de8d1e20bbbebd000056.pdf" target="_blank" rel="noopener nofollow">absentismo</a>. Los objetivos son tres: limitar la empatía de la clase trabajadora hacia las personas enfermas, fomentar que la gente aguante lo que le echen en el trabajo y no se atreva a pedir ayuda, y normalizar que quien se haya atrevido a pedir ayuda y <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/baja-no-absentismo_132_11455563.html" target="_blank" rel="noopener nofollow">se le haya prescrito una baja médica</a> vuelva las mismas condiciones de trabajo que deterioraron su salud, en este caso mental, pero bien podría ser también la ergonómica. Es decir, se desvía el foco de las verdaderas causas: la causa ya no son las condiciones de trabajo sino la propia persona.</p>
<p>Esto último es muy importante para empresas y patronales, porque contribuye a erradicar la percepción de la necesidad de implantar nuevas medidas preventivas, con la inversión económica que conllevaría, para adaptar los puestos de trabajo a personas especialmente sensibles a un riesgo o que hayan estado de baja un periodo prolongado. Poco parece importar que estemos ante una obligación legal.</p>
<p>Y hablando de obligaciones legales, de cara a la galería la ley se cumple sólo en parte, porque en las empresas se hacen evaluaciones de riesgos psicosociales, pero en ocasiones con el único objetivo de decir que se han hecho. Identifican algunos riesgos de los puestos de trabajo, pero sin asignar medidas preventivas que protejan la salud mental.</p>
<p>En resumen, como las medidas que habría que aplicar no gustan o incomodan a las empresas, no se hace nada. La acción sindical para que esas medidas terminen por implantarse y disminuya, entre otras cosas, la carga mental derivada del trabajo es insustituible, como demuestran las experiencias llevadas a cabo por CCOO en empresas como <a href="https://ccoo.eus/noticia:757624--Inspeccion_de_Trabajo_levanta_acta_de_infraccion_grave_a_Sanitas_Barakaldo_por_no_prevenir_riesgos_psicosociales&amp;opc_id=3ad683e83a4ba68e3b41d858b868b92e" target="_blank" rel="noopener nofollow">Sanitas Barakaldo</a>, <a href="https://ccoo.eus/noticia:734857--La_Seguridad_Social_reconoce_como_accidente_laboral_la_baja_por_ansiedad_de_una_trabajadora_de_la_empresa_de_limpieza_Clequali_SL&amp;opc_id=3ad683e83a4ba68e3b41d858b868b92e" target="_blank" rel="noopener nofollow">Clequali SL</a>, <a href="https://ccoo.eus/noticia:746379--CCOO_alerta_del_aumento_de_riesgos_psicosociales_en_el_trabajo_y_su_ocultacion_como_enfermedad_comun&amp;opc_id=" target="_blank" rel="noopener nofollow">Láser Norte SA</a> o en el grupo <a href="https://ccoo.eus/noticia:619314--La_Inspeccion_de_Trabajo_propone_sancionar_y_un_recargo_de_prestaciones_a_una_empresa_del_grupo_Quiron_Salud_por_el_ataque_de_ansiedad_que_sufrio_un_trabajador&amp;opc_id=" target="_blank" rel="noopener nofollow">Quirón Salud</a>.</p>
<blockquote><p>Más de la mitad de las personas muertas en Euskadi mientras trabajaban en 2025 y 2026 no fallecieron debido a las causas más comunes, como caídas, golpes o atrapamientos, sino a fallos cardíacos y similares</p></blockquote>
<p>Antes de continuar con nuestra explicación conviene, por su importancia, no pasar algo por alto: estamos hablando de muertes. La OIT cifra en <a href="http://www.ilo.org/sites/default/files/2026-04/Resumen%20ejecutivo%20%28embargo%29%20El%20entrono%20psicosocial%20en%20el%20trabajo.pdf" target="_blank" rel="noopener nofollow">840.000 las personas que mueren al año</a> debido a enfermedades cardiovasculares y trastornos mentales asociados que se derivan de los riesgos psicosociales.</p>
<p>Cambian las formas de <a href="https://www.elsaltodiario.com/accidentes-laborales/796-personas-murieron-trabajo-2024-un-10percent-ano-anterior" target="_blank" rel="noopener nofollow">morir en el trabajo</a>. En 2025 hubo en Euskadi 30 personas fallecidas en accidentes laborales (excluyendo los in itínere). La mitad, 15, no fallecieron debido a las causas más comunes, como caídas, golpes o atrapamientos, sino a fallos cardíacos y similares. En 2026, y mientras se escriben estas líneas, 26 personas han fallecido en su puesto de trabajo. 15 de ellas, este año y al menos de momento más de la mitad, por fallos cardíacos y similares.</p>
<p>Así las cosas, esa idea del absentismo que se pretende meter en la cabeza de la gente no casa con la realidad. El problema (y las muertes aparejadas) viene de otro lado. Según <a href="https://www.ccoo.es/2c55abc579a209ad010408fba9e90acd000001.pdf" target="_blank" rel="noopener nofollow">datos elaborados por el sindicato CCOO</a> en 2026, en el conjunto del estado <a href="https://www.elsaltodiario.com/explotacion-laboral/436-000-personas-trabajan-semanalmente-horas-extras-no-pagadas" target="_blank" rel="noopener nofollow">436.000 personas trabajan semanalmente horas extra</a> que no se les pagan, lo que equivale a 2,54 millones de horas. Cada una de estas personas realizaría una media de casi seis horas extra no pagadas a la semana.</p>
<p>A efectos de tiempo extra, añadamos las pagadas. Conociendo el paño empresarial, sobre todo en algunos sectores, y a la vista de otros datos que se han hecho públicos, en 2024 eran más las que no se pagaban que las pagadas. Pero datos más actualizados de <a href="https://www.elcorreo.com/economia/mitad-trabajadores-horas-extra-euskadi-cobran-20260812171508-nt.html" target="_blank" rel="noopener nofollow">2026 aproximan el tema al fifty-fifty</a>, al menos en términos de personas exprimidas.</p>
<blockquote><p>Al salir más tarde del trabajo se dificulta la conciliación, se vulnera el derecho a una vida social y familiar normalizada, se disminuye el tiempo de ocio y de desconexión y se dificulta la planificación de diversos aspectos de la vida personal</p></blockquote>
<p>En resumen, la cotidianeidad de no pocas personas es salir más tarde de su trabajo, con lo que esto implica: se dificulta la conciliación, se vulnera el derecho a una vida social y familiar normalizada, se disminuye el tiempo de ocio (¿sería distópico decir que en el futuro se desee plantear el ocio como un lujo, y no como un derecho?) y de desconexión, se dificulta la planificación de diversos aspectos de la vida personal, etc. Cosas todas ellas con incidencia directa en la salud mental de las personas, y contingencias ante las cuales las empresas estarían por ley obligadas a poner medidas.</p>
<p>Hagamos un análisis serio de la realidad, porque a la vista de los datos hay muchas empresas que no se preocupan ni de pagar esas horas extras. ¿Alguien piensa que se van a preocupar de los efectos que esas horas extras causan en la salud mental de las personas? Si ni siquiera las pagan, ¿cómo van a poner medidas porque te preocupe quién cuidará a tus hijos o hijas o a tus mayores? El problema no es que la gente esté de baja, sino por qué necesita estarlo. Y se ve poco interés en abordar este análisis.</p>
<p>La carga mental y el tiempo extra no son los únicos problemas. El reciente informe de la Fundación 1º de Mayo de CCOO <a href="https://www.ccoo.es/bd910a89b8bfb96bd2e07e04ea7dafd3000001.pdf" target="_blank" rel="noopener nofollow">“Violencia laboral en España. Principales resultados del estudio 2026”</a> muestra que hay personas sufriendo determinados tipos de violencia en su entorno laboral. Más allá del acoso laboral y sexual se dan abusos, amenazas, insultos, gritos, intimidaciones y hasta agresiones físicas. El 30,7% de la población asalariada en el conjunto del estado trabaja en entornos en los que se ha producido violencia o acoso laboral, habiendo sufrido de forma directa episodios de ese tipo o habiéndolos presenciado. El 16,7% de las personas trabajadoras afirma haber sido víctima directa de violencia laboral.</p>
<p>El informe también muestra que estas situaciones se concentran en el sector servicios y en aquellos espacios que conllevan atención directa a clientela, pacientes o personas usuarias, destacándose el sector sanitario, la atención a personas mayores de edad, el comercio minorista, la hostelería o el sector educativo. Se trata de sectores en los que la presencia de mujeres es mayoritaria o muy mayoritaria según el caso. No en vano, el informe también muestra que el 18,3% de las mujeres asalariadas ha sufrido violencia en el trabajo, frente al 14,8% de los hombres.</p>
<p><a href="https://ojs.ehu.eus/index.php/Lan_Harremanak/article/view/25211/23229" target="_blank" rel="noopener nofollow">Entre otros, por estos motivos</a> es por lo que es importante defender que la prevención de riesgos laborales, por supuesto también en sus aspectos relacionados con la salud psicosocial, ha de regirse por una perspectiva de género que no siempre es tenida en cuenta por las empresas ni por los servicios de prevención. Si no se aplica no se podrá hablar de efectividad de las medidas preventivas que tienen que implantar las empresas, lo que redunda en el empeoramiento de la salud tanto física como mental de las mujeres trabajadoras.</p>
<p>Toca analizar otra problemática igualmente grave, y es que para prevenir daños y que no se deteriore la salud mental deberíamos tener un conocimiento real sobre cómo las condiciones de trabajo la deterioran. Esto no ocurre porque existe un subregistro en el reconocimiento de las patologías como la contingencia de origen profesional que son en muchos casos. Podemos intuir o incluso saber qué pasa, pero no contamos con un dimensionamiento oficial real del problema.</p>
<blockquote><p>La falta de reconocimiento de los daños que las condiciones de trabajo pueden causar en la salud mental contribuye a restar potencial al ámbito preventivo</p></blockquote>
<p>El informe <a href="https://www.lamoncloa.gob.es/serviciosdeprensa/notasprensa/trabajo14/Documents/2023/170323-informe-salud-mental.pdf" target="_blank" rel="noopener nofollow">“Precariedad laboral y salud mental. Conocimientos y políticas”</a>, publicado en 2023 por el Ministerio de Trabajo y Economía Social, relaciona directamente precariedad laboral y malas condiciones de trabajo con las patologías mentales y establece que el subregistro dificulta la prevención. Es lógico que si no se identifican debidamente las causas de una patología mental sea más difícil acertar con el tratamiento, sobre todo si estas causas están en el trabajo, donde se pasan normalmente ocho horas (y ya hemos dicho que alguna más) al día. Sin acertar con la tecla del tratamiento los síntomas se prolongarán en el tiempo, pudiendo llegar a cronificarse.</p>
<p>En parecidos términos se expresa el documento <a href="https://www.sanidad.gob.es/gabinetePrensa/notaPrensa/pdf/Salud290725122826583.pdf" target="_blank" rel="noopener nofollow">“Trabajo y salud mental: hoja de ruta para las administraciones sanitarias en España”</a>, editado por el Ministerio de Sanidad en 2025. Éste afirma que la falta de reconocimiento de los daños que las condiciones de trabajo pueden causar en la salud mental contribuye a restar potencial al ámbito preventivo. Igualmente, señala que la identificación del trabajo como posible factor desencadenante o agravante del sufrimiento psíquico constituye un paso esencial en la atención clínica.</p>
<p>Desde instancias europeas también se reconoce esta falta de información, tal y como establece el Comité Económico y Social Europeo en su dictamen <a href="https://op.europa.eu/es/publication-detail/-/publication/75401a9e-161a-11ee-806b-01aa75ed71a1/language-es" target="_blank" rel="noopener nofollow">“Trabajo precario y salud mental” (2023/C228/05)</a>. Entre las propuestas se habla de la necesidad de mejorar los sistemas de información y vigilancia epidemiológica como paso previo al impulso a la investigación sobre la calidad del trabajo.</p>
<blockquote><p>No se puede culpar de los daños psíquicos derivados del trabajo a las personas trabajadoras que están de baja médica, porque son las víctimas que pagan en términos de salud la mala gestión empresarial</p></blockquote>
<p>La serpiente de Ouroboros se devora a sí misma por la cola, y esto es exactamente lo que está ocurriendo. Hacer que los daños psíquicos derivados del trabajo no se relacionen con éste fomenta que el problema no revierta en el entorno laboral en forma de medida preventiva. Esto hará que el problema sea cada vez más grande. No se puede culpar de esto a las personas trabajadoras que están de baja médica, porque son las víctimas que pagan en términos de salud la mala gestión empresarial.</p>
<p>No perdamos de vista algo que tiende a agravar la situación. Las propias características del sistema capitalista y la identidad que el trabajo contribuye a construir también hacen que más que como persona <a href="https://www.psychologytoday.com/es/blog/el-capitalismo-esta-destruyendo-nuestra-salud-mental" target="_blank" rel="noopener nofollow">nos veamos como una marca</a>. Este sentimiento, que termina por generar competitividad entre las personas y, por ello, perjudicando la salud mental, es azuzado por no pocas direcciones de personal, disfrazándolo en ocasiones de reto o motivación. Generar visiones de las personas en términos de rentabilidad termina por cosificarlas.</p>
<p>En un pasaje de “Al norte”, reciente y primera novela del secretario general de CCOO Unai Sordo (por cierto, muy recomendable por ser un ilustrativo catálogo de cómo condiciones y trayectorias laborales impactan en la vida de las personas), Osvaldo le traslada a Xabier que en su nuevo y distópico entorno laboral el salario es lo de menos, y que lo realmente importante es trabajar para poder seguir trabajando. Una cosificación absoluta de las personas, ignorando sus necesidades y borrando todo lo que en ellas hay de humano. Una lógica perversa que ya se está implantando.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Fuente: <a href="https://www.elsaltodiario.com/tribuna/trabajo-salud-mental-nos-pasando" target="_blank" rel="noopener nofollow">El Salto</a></p>
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		<title>El asalto al cuerpo. La última frontera de la industria alimentaria</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/gl/noticias/el-asalto-al-cuerpo-la-ultima-frontera-de-la-industria-alimentaria/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 11 Feb 2026 11:27:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[alimentación]]></category>
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										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="800" height="450" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2026/02/campana-asalto-al-cuerpo-justicia-alimentaria.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2026/02/campana-asalto-al-cuerpo-justicia-alimentaria.jpg 800w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2026/02/campana-asalto-al-cuerpo-justicia-alimentaria-480x270.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 800px, 100vw" /></figure><p>El capitalismo ha encontrado en nuestros cuerpos un terreno propicio para el negocio. La digitalización de todos los aspectos de nuestras vidas y el protagonismo de la imagen en la era de las redes sociales han configurado un nuevo marco social: el culto al cuerpo.</p>
<p>Vamos a adentrarnos en las formas que adquiere, en el asedio a nuestros cuerpos que se traduce en la búsqueda del cuerpo “ideal” y la proliferación de medios para conseguirlo (sea el ejercicio, las dietas o la cirugía estética), en el negocio descomunal en torno a todo ello y en las consecuencias sobre la salud.</p>
<p>Un recorrido que nos lleva a la necesidad de políticas públicas que regulen el mercado, protejan la salud y garanticen nuestro derecho a una alimentación saludable.</p>
<h2 class="fusion-title-heading title-heading-left fusion-responsive-typography-calculated">Asedio al cuerpo, ¿qué está pasando?</h2>
<p>Hacer deporte (correr, ir al gimnasio), seguir dietas (variopintas y milagrosas), “arreglos” físicos del cuerpo (cirugía estética) son prácticas en auge. Y aunque parezcan diferentes, tienen un objetivo común: modelar nuestros cuerpos para que sean más atractivos, juveniles y “saludables”. Todo acompañado de una variedad interminable de productos y servicios: indumentaria especial para cada deporte, inscripciones en gimnasios y eventos deportivos, productos dietéticos, suplementos alimenticios, clínicas de estética…</p>
<p><strong>Este hiperconsumo en torno al cuerpo se ha abierto camino gracias a la digitalización: el teléfono móvil, con el acceso que nos da a todo en todo momento, las redes sociales y el mundo influencer.</strong></p>
<h3 class="fusion-title-heading title-heading-left fusion-responsive-typography-calculated">La nueva publicidad</h3>
<p>Tanto el modelo ideal de cuerpo como las técnicas para conseguir ese cuerpo deseado nos llegan mediante una publicidad omnipresente y diferente a la que conocíamos. <strong>En el espacio digital se ha implantado un nuevo modelo publicitario mucho más persuasivo que el anterior, porque ya no tiene una sola dirección.</strong> Ya no somos meros receptores de mensajes publicitarios, ahora podemos interactuar y sentirnos parte de una comunidad (asociada a un producto, a una marca).</p>
<p><strong>El principal gancho publicitario es la salud, todo hay que hacerlo <em>por salud</em>.</strong> Basta echar un vistazo a los miles de mensajes publicitarios vinculados con la vida saludable. <strong>Tenemos que “estar bien”, “sentirnos bien”, “vernos bien”. Y está en nuestras manos, cada persona es responsable de su cuerpo y de su salud.</strong> Así se crea una enorme presión sobre el cuerpo que induce a realizar prácticas deportivas, dietéticas y estéticas (y a consumir la infinidad de productos y servicios que llevan aparejadas).</p>
<h3 class="fusion-title-heading title-heading-left fusion-responsive-typography-calculated">La práctica deportiva y el culto al cuerpo</h3>
<p>Cada vez más ciudades cuentan con maratones, medio maratones, carreras y más carreras, que baten récords de participación con decenas de miles de personas inscritas. <strong>Correr se ha puesto de moda. Una actividad a la que se asocian valores como llevar una vida saludable, pero que es, sobre todo, una práctica mercantilizada que conlleva la adquisición de una gran variedad de productos.</strong></p>
<p>El mundo <em>influencer</em> juega un papel destacado. En las redes sociales se exhiben entrenamientos, lemas motivacionales, consejos nutricionales, recomendaciones de indumentaria, etc.</p>
<p>Los <strong>gimnasios</strong> también han experimentado un crecimiento exponencial, acompañado de un cambio de modelo. Hace algo más de una década, una buena parte de los gimnasios eran municipales, mientras que ahora proliferan los privados, destacando las cadenas de gimnasios de bajo coste. <strong>Un negocio floreciente en el que también han desembarcado los fondos de inversión.</strong></p>
<p>Y si hablamos de negocio, cabe destacar que en 2023 las ventas del sector deportivo superaron los 9 000 millones de euros. Mientras que el gasto de los hogares en bienes y servicios deportivos se acerca ya a los 4 500 millones de euros.</p>
<h3 class="fusion-title-heading title-heading-left fusion-responsive-typography-calculated">Cirugía estética para «arreglar» el cuerpo</h3>
<p>El crecimiento del sector de la cosmética y el cuidado personal es otro indicador del asedio al cuerpo. Supera los 10 400 millones de euros en facturación en el Estado. <strong>Una de sus expresiones más contundentes es el auge de la cirugía estética.</strong> En 2021, se llegó a 204 510 intervenciones en el Estado, un aumento del 215 % en tan solo ocho años.</p>
<p>Según la consultora de mercados Nielsen, el 40 % de la población española se ha sometido alguna vez a un tratamiento de medicina estética. <strong>La presión extra sobre el cuerpo de las mujeres se manifiesta aquí en todo su esplendor:</strong> un 85 % de las intervenciones son realizadas a mujeres.</p>
<p>El boom ha llegado también a las universidades: Cirugía Plástica Estética y Reparadora fue este año la segunda especialización más demandada entre los estudiantes de MIR.</p>
<h2 class="fusion-title-heading title-heading-left fusion-responsive-typography-calculated">Alimentación «saludable», dietas imposibles</h2>
<p>Queremos destacar la cuestión alimentaria. Porque el culto al cuerpo ha desatado una preocupación desmesurada por la “comida saludable”. Se vive una auténtica obsesión por calcular calorías, gramos de grasa o niveles de vitaminas. Y todo esto ha hecho proliferar dietas variopintas (que incorporan, reducen o eliminan diferentes nutrientes o micronutrientes), complementos alimenticios y alimentos “tuneados”. <strong>Una amenaza para la salud y un negocio descomunal.</strong></p>
<p><strong>Ante esta preocupación por la alimentación “saludable”, conviven dos actitudes:</strong></p>
<ul>
<li>La búsqueda de la dieta ideal, basada en alimentos ideales: lácteos enriquecidos con vitaminas, productos “sin…” o con un “contenido reducido de…” o alimentos enriquecidos “con…”. Al mismo tiempo, se ignoran los alimentos que, de forma natural, aportan precisamente eso que andamos buscando</li>
<li> Atiborrarse de suplementos nutricionales.</li>
</ul>
<p><strong>¿Cómo se convirtió la comida en algo tan complejo?</strong></p>
<h3 class="fusion-title-heading title-heading-left fusion-responsive-typography-calculated">Las dietas</h3>
<p><strong>La invención del cuerpo ideal viene acompañada de la invención de las dietas para conseguirlo.</strong> No hablamos de las dietas tradicionales (como la dieta mediterránea) sino de las dietas en sentido medicalizado y, muy especialmente, de las dietas “milagro”. Fórmulas dietéticas para adelgazar, con intereses comerciales más o menos directos, más o menos sutiles, y <strong>planteamientos dietéticos extraños que pueden entrañar riesgos para la salud.  </strong></p>
<p>Si quieres conocer los <strong>tipos de dietas más habituales </strong><a href="https://justiciaalimentaria.org/campana/el-negocio-de-los-cuerpos/#tipos-dietas">Pincha aquí</a></p>
<p>Si quieres averiguar los <strong>efectos negativos de las dietas milagro </strong><a href="https://justiciaalimentaria.org/campana/el-negocio-de-los-cuerpos/#efectos-dietas">Pincha aquí</a></p>
<p>Si quieres saber <strong>cómo identificar las dietas milagro </strong><a href="https://justiciaalimentaria.org/campana/el-negocio-de-los-cuerpos/#identificar-dietas">Pincha aquí</a></p>
<p>La proliferación de este tipo de dietas es indiscutible, pero <strong>¿qué opinión tiene la ciudadanía?</strong> La <em>Encuesta de conocimientos, actitudes y prácticas sobre dietas milagro en la población española</em> indica que:</p>
<ul>
<li>El 90 % de las personas cree que no funcionan.</li>
<li>El 82,6 % piensa que sus efectos son principalmente negativos.</li>
<li>El 73,7 % considera que las dietas milagro son un problema.</li>
<li>El 78,6 % opina que son peligrosas.</li>
</ul>
<h2 class="fusion-title-heading title-heading-left fusion-responsive-typography-calculated">Los complementos alimenticios</h2>
<p>Podemos encontrar desde vitaminas, minerales, omega 3, probióticos y un largo etcétera (varios centenares de productos) que, normalmente, llevan asociados reclamos sobre salud o nutrición, hasta productos dietéticos para deportistas y productos para el control del peso.</p>
<p><strong>Entre los productos para personas que hacen deporte, destacamos los batidos de proteínas.</strong> En las redes sociales hay miles de <em>influencers</em> dedicados a muscularse y hacer recomendaciones para moldear el cuerpo. Y beben batidos de proteínas. Se ha instalado la idea de que si se hace ejercicio, hay que tomarlos; y de ahí, que para llevar una vida activa conviene tomar un extra de proteínas. Las ventas de estos productos se han disparado.</p>
<p><strong>Pero hay más</strong></p>
<p>En cuanto a los <strong>productos para el control del peso</strong> nos encontramos con los sustitutos de comida para reducir la ingesta de alimentos, bien sea para sustituir la dieta completa o alguna comida.</p>
<p>Ejemplos serían las barritas de Bicentury, las gominolas para adelgazar de biManán o los productos “quema grasas” de infinidad de marcas. <strong>Lo llamativo es que se trata de productos ultraprocesados con unos ingredientes que no parecen precisamente muy saludables</strong> (en el informe analizamos algunos de ellos en detalle).</p>
<p lang="es-ES-u-co-trad" align="justify">Los alimentos “tuneados”</p>
<p>Nos referimos a los conocidos como<strong> alimentos funcionales</strong> que, supuestamente, tienen efectos beneficiosos para la salud. Pueden ser productos a los que han quitado nutrientes “perjudiciales” o les han añadido nutrientes considerados beneficiosos. <strong>Casi siempre son alimentos más procesados que sus equivalentes convencionales.</strong> Y no es raro encontrar personas que toman poca fruta y vegetales en general, pero incorporan en su dieta alimentos industrializados enriquecidos con vitaminas, minerales y fibra.</p>
<p><strong>Como criterio general, los alimentos “normales” tienen muchísimas más propiedades saludables que los “funcionales”</strong>. Eso sí, estos últimos son un gran negocio. En 2022, facturaron casi 160 000 millones de euros y se prevé que en 2026 alcancen los 200 000 millones de euros.</p>
<h2 class="fusion-title-heading title-heading-left fusion-responsive-typography-calculated">Las consecuencias del asedio al cuerpo</h2>
<p>El precio a pagar por la obsesión del culto al cuerpo es una presión sobre nuestras vidas que afecta, precisamente, a nuestra salud. Vamos a destacar dos consecuencias graves, los Trastornos de la Conducta Alimentaria y la gordofobia, que tienen cada vez un mayor impacto en la sociedad.</p>
<h3 class="fusion-title-heading title-heading-left fusion-responsive-typography-calculated">Trastornos de la Conducta Alimentaria</h3>
<p>Las conductas alimentarias son inseparables del contexto social, económico y cultural en el que tienen lugar. Y es desde ahí desde donde queremos mirar el preocupante aumento de algunos Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA) como la anorexia y la bulimia.</p>
<p>Se calcula que en el Estado hay unas 400 000 personas con algún trastorno de la conducta alimentaria, de las que 300 000 tienen entre 12 y 24 años. Y es que <strong>aparecen en edades cada vez más tempranas</strong>: en los últimos cuatro años se ha constatado un incremento de un 15 % en menores de 12 años.</p>
<p></p>
<h2 class="fusion-title-heading title-heading-left fusion-responsive-typography-calculated">Gordofobia</h2>
<p>El rechazo a las personas gordas (la gordofobia) está muy presente en la sociedad, aunque no siempre nos demos cuenta. Lo habitual, cuando vemos personas gordas, es que pensemos que son perezosas, glotonas, descuidadas, que se alimentan mal, que no hacen ejercicio… <strong>La persona gorda es vista, ante todo, como alguien que no hace lo suficiente por cuidarse.</strong> Esta idea, basada en prejuicios, no tiene en cuenta la diversidad de los cuerpos ni todos los factores que inciden en que una persona esté gorda o tenga sobrepeso.</p>
<p>Si quieres conocer las <strong>propuestas de los colectivos que trabajan contra la gordofobia </strong><a href="https://justiciaalimentaria.org/campana/el-negocio-de-los-cuerpos/#colectivos-gordofobia">Pincha aquí</a></p>
<p>Si quieres saber más sobre el <strong>mal uso de medicamentos como el Ozempic </strong><a href="https://justiciaalimentaria.org/campana/el-negocio-de-los-cuerpos/#ozempic">Pincha aquí</a></p>
<p><strong>El cuerpo gordo es percibido como fracasado, un cuerpo que habría que corregir.</strong> Y es discriminado en todos los espacios de su vida: comentarios o insultos en espacios públicos y en las redes sociales, acoso escolar, exclusión laboral, marginación en el deporte…</p>
<p><strong>Incluso en el ámbito médico.</strong></p>
<h2 class="fusion-title-heading title-heading-left fusion-responsive-typography-calculated">Qué pide Justicia Alimentaria</h2>
<p>El nuevo orden neoliberal defiende a ultranza el mercado y el individualismo. Así, el cuidado del cuerpo, la salud y la alimentación, recaen ante todo en cada persona que, supuestamente, tiene suficiente información y libertad de elección.</p>
<p><strong>Pero en la vida real, tanto la información como la capacidad de elección están ultra influenciadas por los intereses de la gran industria.</strong> Nos enfrentamos a un mercado desregulado y a una oferta interminable de productos y servicios, promovidos por una publicidad omnipresente y altamente persuasiva.</p>
<p>Frente a esto, <strong>hacen falta políticas públicas que regulen de forma eficaz a la industria alimentaria, protejan nuestra salud y garanticen el acceso a una alimentación saludable.</strong> En concreto, políticas que:</p>
<ol>
<li>Eviten la publicidad de alimentos insanos, especialmente la dirigida a la población infantil y juvenil.</li>
<li>Ordenen y regulen todo lo relativo a las dietas (y sus productos asociados), su existencia, su publicidad y sus prácticas.</li>
</ol>
<h2 class="fusion-title-heading title-heading-left fusion-responsive-typography-calculated">Información adicional</h2>
<h3 class="fusion-title-heading title-heading-left fusion-responsive-typography-calculated">Tipos de dietas más habituales</h3>
<ul>
<li><strong>Restricción de alimentos y disminución de calorías:</strong> además de indicar los pocos alimentos “permitidos”, son restrictivas calóricamente (600-800 Kcal). Normalmente son monótonas, inseguras, difíciles de seguir y con efecto rebote cuando se deja la dieta.</li>
<li><strong>Disociadas:</strong> no se permite el consumo de ciertos alimentos juntos. No están basadas en ningún estudio científico y se alejan de lo que es conocido como “dieta saludable”.</li>
<li><strong>Por horas:</strong> los alimentos se deben consumir en ciertos momentos del día. No hay suficientes estudios que lo avalen y pueden alejar de una alimentación equilibrada.</li>
<li><strong>Cetogénicas:</strong> se elimina el consumo de hidratos de carbono y se potencia el de proteínas. El organismo comienza a quemar grasa por una ruta metabólica en la que se produce gran cantidad de cuerpos cetónicos que pueden originar falta de apetito, cetosis en sangre, mal aliento o riesgo de problemas cardiovasculares.</li>
<li><strong>Un único alimento:</strong> Aparte de las dificultades para llevarlas a cabo, pueden ser peligrosas por la falta de nutrientes.</li>
</ul>
<p><strong>La lista de nombres es infinita, estas son algunas de las más conocidas y seguidas:</strong></p>
<ul>
<li><em><strong>Disociadas:</strong></em>
<ul>
<li>Dieta de Hay o Disociada</li>
<li>Régimen de Shelton</li>
<li>Dieta Hollywood</li>
<li>Dieta de Montignac</li>
<li>Antidieta</li>
</ul>
</li>
<li><em><strong>Hipocalóricas desequilibradas:</strong></em>
<ul>
<li>Dieta “Toma la mitad”</li>
<li>Dieta Gourmet</li>
<li>Dieta Dunkan</li>
<li>Dieta Cero</li>
</ul>
</li>
</ul>
<ul>
<li><em><strong>Excluyentes:  </strong></em>Sin lípidos ni proteínas, como la dieta Dr. Prittikin o la del Dr. Haa. Sin hidratos de carbono, como la dieta de Scardale, la de los Astronautas, la de Hollywood, la de Atkins, la de Lutz o la de la Proteína Liquid.</li>
</ul>
<h3 class="fusion-title-heading title-heading-left fusion-responsive-typography-calculated">Efectos negativos de las dietas</h3>
<ul>
<li><strong>Efecto rebote. </strong>Una vez finalizada una dieta muy baja en calorías, es habitual recuperar el peso perdido, incluso es frecuente que se llegue a superar el peso original. Según la Asociación Española de Dietistas Nutricionistas (AEDN), el 69 % de las pacientes que realizan este tipo de dietas acaba recuperando su peso.</li>
<li><strong>Problemas de salud. </strong>Suelen ser dietas deficitarias en vitaminas y micronutrientes, por lo que pueden provocar, sobre todo a largo plazo, problemas graves para la salud. La Federación Española de Sociedades de Nutrición, Alimentación y Dietética advierte que “las dietas milagro podrían aumentar el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, diabetes, varios tipos de cáncer, fallo renal y hepático, así como osteoporosis”. Según la AEDN, siete de cada 10 pacientes abandonan las dietas milagro por los efectos secundarios que les producen.</li>
<li><strong>Déficit de rendimiento intelectual y físico</strong>. Según los expertos de la AEDN, este es uno de los efectos adversos que provocan este tipo de dietas, que pueden dar lugar también a problemas psicológicos como depresión, ansiedad o irritabilidad, además de causar debilidad en las uñas o pérdida de cabello.</li>
<li><strong>No son personalizadas. </strong>Proponen una misma dieta para todas las personas, que evidentemente tienen historiales médicos y de salud muy diferentes.</li>
</ul>
<p>La Asociación Americana del Corazón ha analizado las principales dietas que se siguen hoy en día. Entre las que obtienen mejores puntuaciones están la dieta nórdica, la mediterránea o la vegetariana; y entre las peor puntuadas, la baja en carbohidratos, la paleolítica, la Atkins o la keto. En sus conclusiones dice que estas dietas peor puntuadas son patrones dietéticos “muy preocupantes, incluso con un seguimiento óptimo, ya que promueven la restricción de grupos de alimentos considerados esenciales para una dieta cardiosaludable (legumbres, cereales integrales) y permiten fuentes ricas en grasas saturadas que se desaconsejan enérgicamente”.</p>
<h3 class="fusion-title-heading title-heading-left fusion-responsive-typography-calculated">Si te encuentras con una dieta que:</h3>
<ul>
<li>Promete una rápida pérdida de peso.</li>
<li>Carece de recomendaciones de actividad física.</li>
<li>Promueve cambios a corto plazo en lugar de alcanzar objetivos sostenibles.</li>
<li>Se centra en un tipo de alimentos o elimina cualquier grupo de alimentos.</li>
<li>No puede mantenerse mucho tiempo.</li>
<li>Presenta una adecuación nutricional cuestionable.</li>
<li>No proporciona advertencias sanitarias para personas con enfermedades crónicas.</li>
<li>Carece de pruebas científicas que respalden sus afirmaciones.</li>
</ul>
<p><strong>Has dado con una “dieta milagro” y el mejor consejo que se puede dar es: huye de ella.</strong></p>
<h3 class="fusion-title-heading title-heading-left fusion-responsive-typography-calculated">Propuestas de los colectivos que trabajan contra la gordofobia</h3>
<ul>
<li>Dejar de alimentar la cultura de la dieta.</li>
<li>Hablar de salud integral.</li>
<li>Hablar de alimentación en un sentido amplio.</li>
<li>Señalar las burlas y el <em>bullying</em>.</li>
<li>Apostar por el deporte inclusivo.</li>
<li>Dejar de comentar los cuerpos ajenos.</li>
<li>Abandonar la idea de que sabemos todo de alguien solo con mirarlo.</li>
<li>Visibilizar la diversidad corporal.</li>
<li>Trabajar por la inclusión social y laboral de las personas gordas.</li>
<li>Dar voz al activismo que lucha contra la gordofobia.</li>
</ul>
<h3 class="fusion-title-heading title-heading-left fusion-responsive-typography-calculated">El caso del Ozempic</h3>
<p>Es un medicamento para la diabetes tipo 2 que <strong>se está usando de forma indiscriminada contra la obesidad</strong>. Simplemente porque entre sus efectos secundarios (náuseas, vómitos y diarrea, pancreatitis aguda, necrosis intestinal o riesgo de ceguera repentina) se encuentra el adelgazamiento.</p>
<p>La farmacéutica danesa que lo produce, Novo Nordisk, utiliza la obesidad como gancho publicitario con mensajes como “La obesidad es una enfermedad” y “La obesidad puede matar”. Una campaña que juega peligrosamente con la estigmatización y la medicalización extrema de la obesidad y utiliza todos los tópicos que alimentan la gordofobia.</p>
<p>Eso sí, es el segundo fármaco más vendido y en 2024 facturó 16 030 millones de euros.</p>
<p>Si te interesa este tema, en el informe lo explicamos en detalle.</p>
<div><a class="fusion-button button-flat fusion-button-default-size button-default fusion-button-default button-1 fusion-button-default-span fusion-button-default-type" href="https://justiciaalimentaria.org/wp-content/uploads/2026/02/I-Asalto-al-cuerpo-WEB.pdf" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><span class="fusion-button-text awb-button__text awb-button__text--default">Informe completo</span></a></div>
<div><a class="fusion-button button-flat fusion-button-default-size button-default fusion-button-default button-2 fusion-button-default-span fusion-button-default-type" href="https://justiciaalimentaria.org/wp-content/uploads/2026/02/R-Asalto-al-cuerpo-WEB.pdf" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><span class="fusion-button-text awb-button__text awb-button__text--default">Informe resumido</span></a></div>
<p>&nbsp;</p>
<p>Fuente: <a href="https://justiciaalimentaria.org/campana/el-negocio-de-los-cuerpos/" target="_blank" rel="noopener">Justicia Alimentaria</a></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
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		<item>
		<title>La Federación Salud Mental Canarias celebra su Asamblea General</title>
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		<dc:creator><![CDATA[comunicacion.2024]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 02 Apr 2025 05:55:32 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[salud mental]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="2200" height="1467" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2025/04/1-asamblea_salud_mental_38.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2025/04/1-asamblea_salud_mental_38.jpg 2200w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2025/04/1-asamblea_salud_mental_38-1280x854.jpg 1280w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2025/04/1-asamblea_salud_mental_38-980x653.jpg 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2025/04/1-asamblea_salud_mental_38-480x320.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 2200px, 100vw" /></figure>La entidad hace balance de su gestión durante el pasado año, traza los retos estratégicos para 2025 y renueva su compromiso con los derechos y la inclusión



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										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="2200" height="1467" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2025/04/1-asamblea_salud_mental_38.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2025/04/1-asamblea_salud_mental_38.jpg 2200w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2025/04/1-asamblea_salud_mental_38-1280x854.jpg 1280w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2025/04/1-asamblea_salud_mental_38-980x653.jpg 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2025/04/1-asamblea_salud_mental_38-480x320.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 2200px, 100vw" /></figure><p>La Federación Salud Mental Canarias ha celebrado esta semana su Asamblea General Ordinaria, un encuentro clave en el que se han revisado los logros del último año y se han establecido las líneas de trabajo para el futuro. En la Asamblea también se aprobaron las cuentas anuales de 2024 y el presupuesto para 2025, asegurando la sostenibilidad económica de la organización.</p>
<p>Durante la jornada, se presentó el informe de actividades de 2024, destacando avances como la consolidación de proyectos en curso, la implementación del I Plan de Igualdad 2024-2028, la mejora en la comunicación y la ampliación del Servicio de Asesoramiento Jurídico en derechos y salud mental.</p>
<p>Además, la Federación ha expuesto cómo se ha fortalecido su presencia en redes y medios de comunicación, logrando un incremento del 294% en su visibilidad y ampliando su impacto a través de campañas clave como las de prevención del suicidio o la inclusión laboral.</p>
<p>Entre los retos para este año, la entidad se ha marcado como objetivos consolidar compromisos con las administraciones públicas y fortalecer la participación en primera persona dentro del movimiento asociativo, así como seguir impulsando la incidencia social y política para lograr la mejora de la calidad de vida de las personas con problemas de salud mental.</p>
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