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	<title>Democracia económica archivos - economiasolidaria.org</title>
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		<title>Crecer sin perder la democracia</title>
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		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 06 Oct 2026 08:12:16 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Cooperativismo]]></category>
		<category><![CDATA[Democracia económica]]></category>
		<category><![CDATA[Digitalización]]></category>
		<category><![CDATA[El Salto]]></category>
		<category><![CDATA[Me Cambio]]></category>
		<category><![CDATA[mecambio]]></category>
		<category><![CDATA[Som Energia]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="1600" height="1067" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2026/10/crecer-sin-perder-la-democracia-uescoop.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="Mesa sobre tecnología y democracia cooperativa de UESCOOP" decoding="async" fetchpriority="high" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2026/10/crecer-sin-perder-la-democracia-uescoop.jpg 1600w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2026/10/crecer-sin-perder-la-democracia-uescoop-1280x854.jpg 1280w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2026/10/crecer-sin-perder-la-democracia-uescoop-980x654.jpg 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2026/10/crecer-sin-perder-la-democracia-uescoop-480x320.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 1600px, 100vw" /></figure>Cuando una cooperativa pasa de veinte socias a decenas de miles, la asamblea, como espacio donde se toman las decisiones, deja de dar de sí. Las plataformas digitales ayudan a ordenar la deliberación sin perder la democracia.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="1600" height="1067" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2026/10/crecer-sin-perder-la-democracia-uescoop.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="Mesa sobre tecnología y democracia cooperativa de UESCOOP" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2026/10/crecer-sin-perder-la-democracia-uescoop.jpg 1600w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2026/10/crecer-sin-perder-la-democracia-uescoop-1280x854.jpg 1280w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2026/10/crecer-sin-perder-la-democracia-uescoop-980x654.jpg 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2026/10/crecer-sin-perder-la-democracia-uescoop-480x320.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 1600px, 100vw" /></figure><p>Para canalizar la capacidad propositiva de su base social de más de 87.000 personas y entidades socias, Som Energia creó la moción: un mecanismo por el que cualquier propuesta que llegara desde abajo se centralizaba en su plataforma Decidim, el Participa. Se valoraba técnicamente, y si reunía un mínimo de 500 apoyos llegaba a votación en la Asamblea General.</p>
<p>El problema apareció después. «La Asamblea no tiene todo el contexto y no es consciente de los recursos limitados de la cooperativa pese al crecimiento», explicó Mònica Gifreu, del equipo de Cultura Cooperativa de Som Energia, en la mesa sobre tecnología y democracia cooperativa de la Universitat d&#8217;Estiu del Cooperativisme (UESCOOP) de este año. Toda propuesta aceptada acababa aprobada en Asamblea, y el resultado fue un repositorio de compromisos que el Consejo Rector no daba abasto a ejecutar.</p>
<h2>¿Quién dice que algo no se puede hacer?</h2>
<p>La respuesta de Som Energia fue dejar de centralizarlo todo. En lugar de recoger propuestas en un único embudo, se pasó a proponer temáticas a explorar a partir de lo que iba llegando por los distintos canales de comunicación y participación. Y ahí llegó la segunda sorpresa, porque la base social pidió volver atrás. «Querían recuperar el canal único, no manipulable, donde toda propuesta que llega desde la base social es visible para todo el mundo con su documentación y sus valoraciones», explicó Gifreu. La alternativa que encontraron no fue renunciar al filtro, sino discutir quién tenía que aplicarlo: modificar el órgano que decide qué propuestas siguen adelante, quizá una comisión formada por todos los órganos.</p>
<p>Lo que se encontró Som Energia es una discusión mucho más interesante que la de siempre porque, al estar atravesada por el filtro de la digitalización, ayuda a pensar dónde se coloca el punto en el que alguien dice que algo no es viable y con qué legitimidad lo dice. Som Energia probó a colocarlo aguas arriba, en la entrada de propuestas, y su base social respondió que prefería tenerlo aguas abajo, pero visible.</p>
<p>En el coloquio sobre economía social y solidaria de las VI Jornadas de Autodefensa Laboral de Jaleo, recogido en estas mismas páginas, una de las claves más señaladas fue justamente la democratización del conocimiento. Específicamente se hace referencia a la participación real, que requiere que todas las personas puedan comprender la información económica, participar en la gestión y acceder a procesos de formación continua, porque cuando el conocimiento estratégico queda concentrado en una minoría la democracia se convierte en una mera formalidad. <strong>El caso de Som Energia</strong> enseña la otra cara del mismo enunciado. Se puede socializar la propuesta sin socializar el conocimiento sobre los límites materiales de la organización. Y entonces la asamblea vota bien cosas que no pueden pasar.</p>
<p>No es un detalle menor para un movimiento que sitúa la cooperación entre sus principios rectores y la define, en la <a href="https://reas.red/carta-de-economia-solidaria/" target="_blank" rel="noopener">Carta de Principios de la Economía Solidaria de REAS</a>, como una propuesta de autoorganización orientada a construir relaciones económicas colaborativas, democráticas y transparentes. Colaborativas, democráticas y transparentes a la vez: ahí está la dificultad.</p>
<h2>De la consulta ciudadana al censo de personas socias</h2>
<p>Conviene aclarar de qué hablamos cuando hablamos de estas<strong> plataformas de gobernanza y participación digital.</strong></p>
<p>En la base está <strong>Decidim, la plataforma de software libre de participación nacida en Barcelona y hoy utilizada por administraciones, movimientos y organizaciones de medio mundo</strong>. Sobre ella, cada entidad monta su propia instancia y la adapta. El Participa de Som Energia es una de ellas. Al ser código abierto, la plataforma puede alojarse en máquinas contatadas por las propias cooperativas, y los datos de sus socias no viajan a servidores de terceros. El código se puede auditar y la organización puede alojar la plataforma donde quiera, cambiando de proveedor si lo ve necesario. Para un sector que reivindica la soberanía tecnológica esto no es un detalle menor, dado que la herramienta con la que decides no debería pertenecer a alguien que pueda cambiar sus condiciones de uso mañana.</p>
<p>Pero Decidim se pensó para la gobernanza pública —consultas ciudadanas, presupuestos participativos, procesos municipales— y las cooperativas tienen otras necesidades tales como asambleas con validez jurídica, censos de personas socias, votaciones con garantías, órganos de gobierno con mandatos y relevos. Ahí nace<strong> Cercles.coop, impulsada desde 2020 por la Confederación de Cooperativas de Catalunya (CoopCat), financiada de forma colectiva</strong> entre varias cooperativas y gestionada actualmente por Colectic, que es además partner oficial de Decidim.</p>
<p><a href="https://cercles.coop/" target="_blank" rel="noopener">Cercles.coop</a> no se presenta como un programa, sino como un repositorio de recursos de código libre para la gobernanza digital cooperativista. Incluye una plataforma de votación segura con actas generadas automáticamente, la posibilidad de celebrar asambleas virtuales con transmisión en directo, soporte técnico y una guía de participación descargable para programar reuniones de manera autogestionada. En el terreno jurídico, promete trazabilidad de la información y protección de los datos personales, que es exactamente el punto donde las cooperativas suelen ir a ciegas. Y en el terreno del proceso, permite desde consultas simples hasta procesos colaborativos complejos y grupos de trabajo estables.</p>
<p>Lo que no hace, y conviene decirlo, es sustituir el trabajo de fondo. No decide qué se pregunta ni cuándo, no reparte el poder dentro de la cooperativa, no repara conflictos que la organización no quiere abordar y no incorpora por sí sola a quien está al otro lado de la brecha digital. Tampoco es gratis, si no que implica implantación, formación y mantenimiento, y ese coste recae sobre entidades que muchas veces trabajan al límite y con pocos recursos. Una plataforma puede dar la sensación de memoria colectiva mientras acumula documentos que nadie lee.</p>
<p>En la misma dirección apunta el trabajo del propio proyecto Decidim. Elsa Boloix, responsable de comunicación y comunidad, explicó en la mesa que se ha desarrollado un nuevo componente de elecciones pensado para cooperativas, que permite configurar las preguntas de forma sencilla y contempla el voto delegado y ponderado. En el coloquio de Jaleo, José Luis Carretero recordaba precisamente el voto delegado de las asambleas de la Barcelona de 1936 como modelo a revisitar. El debate sobre cómo se representa una voluntad colectiva grande no lo ha abierto la tecnología, lo ha heredado.</p>
<h2>El legado que se marcha con el mandato</h2>
<p>Hay un segundo problema del que se habló en la mesa y que casi nunca aparece en los debates sobre digitalización, porque no se arregla comprando nada.</p>
<p>Las personas que pasan cuatro años en un Consejo Rector acumulan aprendizajes, debates, red de contactos, criterio. Y cuando termina el mandato, se van con todo puesto. «Uno de los retos de las organizaciones es que el conocimiento adquirido por la experiencia vivencial de las personas en el día a día no se pierda cuando se van a casa», señaló Gifreu. Lo que se hereda, o no, es la capacidad de resolver problemas.</p>
<p>En esta dirección, Som Energia está construyendo espacios propios para sus órganos de gobierno: uno de socias activistas y otro del Consejo Rector. La idea es tener un registro vivo de los debates que ya se han tenido, desde perspectivas distintas, para que nadie empiece de cero. El reto, tal como lo planteó Gifreu, es que ese legado quede fijado y accesible sin convertirse en una acumulación de información, con conocimiento dinámico y actualizado. Es el mismo riesgo que la ESS lleva años nombrando como mal de estructura: que una entidad acabe dedicando más energía a sostenerse a sí misma que a cumplir el objetivo que le dio origen. Documentar por documentar también es estructura.</p>
<h2>Llegar a la asamblea con el trabajo hecho</h2>
<p>Del lado de las cooperativas medianas, Núria Alonso, socia de Colectic, describió un uso distinto del que suele asociarse a estas plataformas, más allá del sistema de votación. Colectic lo ha aplicado, por ejemplo, a su propio debate sobre igualdad salarial, uno de esos temas que en cualquier cooperativa consume asambleas enteras sin llegar a ninguna parte.</p>
<p>«El recorrido fue por fases; primero una encuesta a las socias para saber de dónde partían las posiciones, después la publicación en la plataforma de los informes y la documentación económica que hacían falta para opinar con criterio, luego un foro donde discutir con ese material», explicó Alonso. «A la asamblea presencial se llegó con la deliberación avanzada y con los puntos de fricción identificados, que era exactamente lo que había que resolver entre todas y en persona».</p>
<p>El tema no es menor en un sector que se mide precisamente por ahí: la Auditoría Social de 2025 sitúa la diferencia salarial media de las entidades de la ESS en 1,7. Detrás de esa cifra hay decenas de discusiones internas como la de Colectic, y la diferencia entre llegar a ellas con datos compartidos o llegar a pelo.</p>
<p>Esta forma de entender la herramienta digital como un espacio interno permanente de debate abierto, que ordena el proceso entero en lugar de digitalizar solo su último minuto, es una de las posibilidades de Cercles.coop. Y es también, según Alonso, la excepción más que la norma. «Cercles.coop se usa principalmente para votar, pero en Colectic aprovechamos su potencial de recogida, priorización y trabajo interno de temas, y para la elaboración colaborativa de protocolos: funcionalidades que están disponibles para todas y apenas se tocan».</p>
<p>La pregunta que quedó abierta en el debate es si eso responde a un problema de herramienta, de cultura organizativa o simplemente de falta de tiempo para explorarla. Nadie la respondió, y probablemente no tenga una sola respuesta. Lo que el caso de Colectic sugiere es que el salto no es tecnológico sino metodológico. Alguien tiene que diseñar el recorrido, decidir qué se pregunta primero, qué documentación hace falta y en qué momento se cierra el foro. La plataforma sostiene ese diseño; no lo sustituye.</p>
<h2>El derecho cooperativo que se escribe sobre la marcha</h2>
<p>Montse Altaba, abogada especializada en derecho cooperativo e integrante del equipo jurídico de Som Energia, aportó la capa que suele faltar, porque hay prácticas que las cooperativas dan por seguras y no lo son del todo.</p>
<p>Las garantías legales de las asambleas generales y los consejos rectores telemáticos admiten una regulación mucho más amplia por Estatutos y reglamento de régimen interno de la que la mayoría de entidades desarrolla. Hay riesgos que casi nadie contempla, empezando por la suplantación de identidad. Hay supuestos en los que el voto debe ser anónimo. «Y hay derechos de las personas socias que tiran en direcciones opuestas: la participación digital abre espacios democráticos a quien vive lejos y a la vez puede discriminar a quien está al otro lado de la brecha digital», explicó Altaba.</p>
<p>Esa tensión conecta con una pregunta que la ESS se hace desde hace tiempo y que en el coloquio de Jaleo se formuló sin anestesia: quién puede permitirse participar en espacios militantes por la mañana. La participación digital amplía el acceso de unas y lo estrecha para otras, y ninguna de las dos cosas se resuelve con un manual de usuario. La Carta de REAS incluye entre sus principios la equidad, entendida como la construcción de espacios habitables en los que cualquier persona pueda participar desde el reconocimiento de su diversidad. Una asamblea telemática puede ser un espacio así o exactamente lo contrario, según a quién deje fuera.</p>
<p>Altaba subrayó además algo que debería leerse como una advertencia y no como un consuelo: «la práctica del día a día construye derecho cooperativo». Es decir, que lo que hoy hacen las cooperativas sin cobertura clara será mañana el estándar.</p>
<h2>Discutir el poder, no los principios</h2>
<p>Ninguna de las cuatro intervenciones prometió que digitalizar resuelva la gobernanza. Lo que dejaron sobre la mesa es algo más incómodo y también más útil: cuando una cooperativa crece, las decisiones que antes se tomaban de manera informal —quién decide qué se debate, con qué información y en qué momento— tienen que escribirse en alguna parte, y una plataforma obliga a hacerlo. A partir de ahí esas decisiones se pueden discutir, cambiar o impugnar, cosa que no ocurre mientras viven en la cabeza de quien lleva más tiempo en la casa.</p>
<p>Sostener eso cuesta tiempo, dinero y formación, y ahí aparece un riesgo que la ESS conoce bien, el de que la participación acabe siendo un lujo al alcance de quien puede dedicarle horas. Cuando la deliberación se descuida la organización no se para, sino que sigue funcionando, a veces incluso mejor, con menos gente decidiendo. Es la vieja contradicción que Rosa Luxemburgo apuntó en Reforma o revolución y que las cooperativas siguen habitando: competir en un mercado que premia la rapidez mientras se sostiene una manera de decidir que necesita justamente lo contrario.</p>
<p>El balance de la mesa, visto de golpe, parece pobre. Som Energia no ha cerrado su debate interno sobre dónde colocar el filtro y quién debe aplicarlo. Colectic constata que la mayoría de cooperativas no usa ni la mitad de lo que la plataforma permite, y cuando se preguntó si eso responde a un problema de herramienta, de cultura organizativa o de falta de tiempo, nadie se atrevió a cerrar la respuesta. Decidim ofrece componentes y no soluciones. Y el marco legal va por detrás de lo que las cooperativas ya están haciendo. Ninguna de las cuatro ponentes salió de allí con una receta. Lo que sí hubo fue una conversación muy concreta sobre cómo se organiza la deliberación antes de llegar al voto y quién se hace cargo de esa parte, que es justo donde las cooperativas tenemos menos referencias compartidas y más ganas de encontrarlas. Los principios los tenemos escritos desde hace décadas, y también los quórums y las mayorías; lo que apenas hemos empezado a poner por escrito es quién decide qué llega a votación, cómo y con qué información delante.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Fuente: <a href="https://www.elsaltodiario.com/mecambio/crecer-perder-democracia" target="_blank" rel="noopener">El Salto</a></p>
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		<item>
		<title>Del reconocimiento a la acción: el futuro de la Economía Social y Solidaria en Europa</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/del-reconocimiento-a-la-accion-el-futuro-de-la-economia-social-y-solidaria-en-europa/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 13 Jul 2026 12:02:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Democracia económica]]></category>
		<category><![CDATA[Economía Social y Solidaria]]></category>
		<category><![CDATA[GSEF]]></category>
		<category><![CDATA[Parlamento Europeo]]></category>
		<category><![CDATA[REAS Red de Redes]]></category>
		<category><![CDATA[RIPESS Europa]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="600" height="531" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2026/07/ess-europa-reconocimiento.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2026/07/ess-europa-reconocimiento.jpg 600w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2026/07/ess-europa-reconocimiento-480x425.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 600px, 100vw" /></figure>La reciente defensa de la Economía Social y Solidaria (ESS) en el Parlamento Europeo constituye una buena noticia, que debe materializarse en decisiones concretas.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="600" height="531" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2026/07/ess-europa-reconocimiento.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2026/07/ess-europa-reconocimiento.jpg 600w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2026/07/ess-europa-reconocimiento-480x425.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 600px, 100vw" /></figure><p>La reciente defensa de la <strong>Economía Social y Solidaria (ESS)</strong> en el Parlamento Europeo constituye una buena noticia para quienes llevamos décadas demostrando que otra forma de hacer economía no solo es posible, sino necesaria. En un momento de profundas transformaciones sociales, ecológicas y geopolíticas, que la ESS siga ganando reconocimiento en las instituciones europeas supone un paso importante.</p>
<p>Sin embargo, el verdadero reto no es únicamente que la ESS esté presente en la agenda política europea, sino que ese reconocimiento se traduzca en <strong>decisiones concretas</strong>. En un momento en el que la Unión Europea debate las prioridades del próximo <strong>Marco Financiero Plurianual 2028-2034</strong>, resulta fundamental que la ESS no quede limitada a las políticas de competitividad o emprendimiento, sino que contribuya de forma transversal a construir una Europa más democrática, cohesionada y sostenible.</p>
<p>Desde <strong>REAS Red de Redes</strong> defendemos una Economía Social y Solidaria que vaya más allá de su reconocimiento como sector económico o modelo empresarial. Entendemos la ESS como una propuesta de <strong>democracia económica</strong>, capaz de fortalecer los territorios, ampliar la participación ciudadana y ofrecer respuestas concretas a desafíos tan complejos como el acceso a la <strong>vivienda</strong>, la organización social de los <strong>cuidados</strong>, la <strong>transición ecológica</strong>, la <strong>soberanía alimentaria</strong>, el <strong>trabajo digno</strong> o el <strong>uso ético de las tecnologías emergentes</strong>.</p>
<p>Creemos que avanzar en esa dirección requiere <strong>políticas públicas</strong> ambiciosas que refuercen el cooperativismo, las <strong>finanzas éticas</strong>, la <strong>contratación pública responsable</strong>, las <strong>comunidades energéticas</strong>, el <strong>comercio justo</strong> o la <strong>economía feminista</strong>, pero también una mirada que sitúe la cooperación, la solidaridad y la justicia social como elementos centrales del proyecto europeo. Eso implica garantizar recursos suficientes para ámbitos como los <strong>cuidados</strong>, el <strong>derecho a la vivienda</strong>, la <strong>justicia ecosocial</strong>, la <strong>cooperación internacional</strong> y la construcción de una verdadera <strong>economía de paz y de derechos humanos</strong>.</p>
<p>Ese horizonte conecta plenamente con la <strong><a href="https://www.gsef-net.org/en/bordeaux-gsef-2025-declaration" target="_blank" rel="noopener">Declaración del Foro Global de la Economía Social (GSEF) de Burdeos</a></strong>, aprobada por gobiernos locales, redes internacionales y organizaciones de todo el mundo. El texto reconoce a la Economía Social y Solidaria como una <strong>economía de paz</strong>, una herramienta para fortalecer la cohesión social, prevenir conflictos, impulsar una transición ecológica justa y reconstruir la democracia desde los territorios.</p>
<p>En esa misma dirección avanza la nueva <strong><a href="https://ripess.eu/es/estrategia-2026/" target="_blank" rel="noopener">Estrategia 2026-2030 de RIPESS Europe</a></strong>, que propone reforzar la Economía Social y Solidaria como un movimiento capaz de impulsar la <strong>ciudadanía económica</strong>, fortalecer la <strong>democracia participativa</strong> y tejer alianzas con el feminismo, la justicia climática, el derecho a la vivienda, la defensa de los bienes comunes, la paz y los movimientos por la justicia social. Una estrategia que apuesta por una ESS con mayor capacidad de incidencia política y más conectada con los grandes debates que marcarán el futuro de Europa.</p>
<p>Desde<strong> REAS</strong> estamos contribuyendo activamente a este proceso a través del <strong>Policy Advocacy Circle de RIPESS Europe</strong>, un espacio desde el que impulsamos propuestas de incidencia política para fortalecer el reconocimiento de la Economía Social y Solidaria en las instituciones europeas y avanzar hacia políticas públicas coherentes con sus valores y principios.</p>
<p>La defensa de la ESS en el Parlamento Europeo representa, sin duda, una oportunidad. Pero esa oportunidad solo será real si el próximo presupuesto europeo convierte este reconocimiento político en una <strong>apuesta estratégica</strong>, dotando de recursos suficientes a aquellas políticas que fortalecen la <strong>democracia económica</strong>, la <strong>cohesión social y territorial</strong>, la <strong>cooperación internacional</strong>, los <strong>cuidados</strong>, la <strong>vivienda</strong>, la <strong>transición ecosocial</strong> y la <strong>paz</strong>.</p>
<p>Porque la Economía Social y Solidaria no necesita únicamente más visibilidad. Necesita ocupar el lugar que le corresponde en la construcción de una Europa que sitúe la <strong>dignidad de las personas</strong>, los <strong>derechos humanos</strong> y el <strong>bien común</strong> en el centro de su proyecto político.</p>
<p><em><strong>Georgia Karavangeli, Consejera de Relaciones Internacionales de REAS Red de Redes de Economía Alternativa y Solidaria.</strong></em></p>
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		<title>Artículo: Reflexiones teóricas sobre el rol de las Finanzas Éticas</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/recursos/articulo-reflexiones-teoricas-sobre-el-rol-de-las-finanzas-eticas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[maria.atienza]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 30 Dec 2025 12:32:43 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Bien Común]]></category>
		<category><![CDATA[Democracia económica]]></category>
		<category><![CDATA[investigacionESS]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="450" height="300" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2025/12/boletin-862-.-482_es_ES.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" /></figure>Título: Reflexiones teóricas sobre el rol de las finanzas éticas como instrumento para promover el bien común y la democracia económica: Autoría: Javier Moreno Ibarra, Presidente de Fonredess Año publicación: 2025 Resumen:  A partir de una revisión bibliográfica sobre finanzas éticas, este trabajo realiza una reflexión sobre el aparte que puede hacer este tipo de [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="450" height="300" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2025/12/boletin-862-.-482_es_ES.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" /></figure><p><strong>Título:</strong> Reflexiones teóricas sobre el rol de las finanzas éticas como instrumento para promover el bien común y la democracia económica:</p>
<p><strong>Autoría:</strong> Javier Moreno Ibarra, Presidente de Fonredess</p>
<p><strong>Año publicación:</strong> 2025</p>
<p><strong>Resumen: </strong> A partir de una revisión bibliográfica sobre finanzas éticas, este trabajo realiza una reflexión sobre el aparte que puede hacer este tipo de finanzas al bien común y a la construcción de procesos de democracia económica. Para ello, se analizan las finanzas éticas desde dos dimensiones críticas de la intermediación financiera: a) la primera trata sobre la articulación de mecanismos de evaluación socio-ambiental que tienen en cuenta criterios sociales, ambientales y de gobernanza de las entidades<br />
y proyectos a financiar, además de criterios de viabilidad económica; b) la segunda trata sobre el acceso a productos y servicios financieros más allá de un enfoque de acceso a oportunidades, adoptando un enfoque transformador: la intermediación financiera como herramienta política al servicio de unas relaciones económicas no violentas, en las que las rentas del capital estén al servicio de las necesidades colectivas de las personas.</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>II Jornada Universitaria por una Democracia Económica</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/actividades/ii-jornada-universitaria-por-una-democracia-economica/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 15 Sep 2024 10:05:23 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Capital de Economía Social]]></category>
		<category><![CDATA[Democracia]]></category>
		<category><![CDATA[Democracia económica]]></category>
		<category><![CDATA[Economía social]]></category>
		<category><![CDATA[Observatorio de la ES]]></category>
		<category><![CDATA[universidades]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="1024" height="675" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/09/PLANTILLA-IMAGEN-AGENDA-CAPITALIDAD-43.png" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/09/PLANTILLA-IMAGEN-AGENDA-CAPITALIDAD-43.png 1024w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/09/PLANTILLA-IMAGEN-AGENDA-CAPITALIDAD-43-980x646.png 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/09/PLANTILLA-IMAGEN-AGENDA-CAPITALIDAD-43-480x316.png 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw" /></figure>La Plataforma por una Democracia Económica (PXDE), junto con el IUDESCOOP de la Universitat de València y la Federación Valenciana de Cooperativas de Trabajo Asociado (FEVECTA), invitan a participar el 10 de octubre en Valencia en la II Jornada Universitaria por una Democracia Económica, dedicada en esta ocasión a “La participación de los trabajadores en [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="1024" height="675" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/09/PLANTILLA-IMAGEN-AGENDA-CAPITALIDAD-43.png" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/09/PLANTILLA-IMAGEN-AGENDA-CAPITALIDAD-43.png 1024w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/09/PLANTILLA-IMAGEN-AGENDA-CAPITALIDAD-43-980x646.png 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/09/PLANTILLA-IMAGEN-AGENDA-CAPITALIDAD-43-480x316.png 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw" /></figure><p>La Plataforma por una Democracia Económica (PXDE), junto con el IUDESCOOP de la Universitat de València y la Federación Valenciana de Cooperativas de Trabajo Asociado (FEVECTA), invitan a participar el 10 de octubre en Valencia en la II Jornada Universitaria por una Democracia Económica, dedicada en esta ocasión a “La participación de los trabajadores en la toma de decisiones en la empresa”. La jornada se celebrará en el Salón de Grados de la Facultad de Derecho (Campus de Tarongers de la Universitat de València) y en el marco de la agenda de eventos de Valencia, Capital Española de la Economía Social 2024.</p>
<p>La actividad, coordinada por la profesora Gemma Fajardo, tiene por objeto debatir sobre la oportunidad y conveniencia de esta modalidad de participación de los trabajadores y, a la vez, promover el estudio y la investigación sobre el tema en la comunidad universitaria.</p>
<p>Tal y como recuerdan los organizadores, la Constitución Española, en su art. 129.2, ordena a los poderes públicos promover eficazmente las diversas formas de participación en la empresa, y el Estatuto de los Trabajadores reconoce la participación en la empresa como un derecho básico de los trabajadores (art. 4 g ET). “Sin embargo, no desarrolla este derecho, se limita a señalar que los trabajadores tienen derecho a participar en la empresa a través de órganos de representación como los delegados y comités de empresa (art. 61 ET)”, advierten.</p>
<p>La participación de los trabajadores en la empresa puede abarcar desde su implicación en la toma de decisiones (de forma directa o a través de sus representantes); la participación en los resultados de la empresa, o la participación en su capital. La participación puede comprender todas estas opciones (participación integral) y puede incluso llevar al control de la empresa por los trabajadores, como en las cooperativas de trabajo asociado y sociedades laborales.</p>
<p>Los organizadores indican también que la economía está cambiando, ya que la prosperidad de las empresas tiende a considerarse ya no tanto por su capacidad para acumular activos tangibles, sino en los activos intangibles de que disponga. “Ya no es tan importante el capital acumulado como el conocimiento, la creatividad o la capacidad de innovación de la empresa. En efecto, las empresas cada vez necesitan menos capital, las sociedades limitadas, que son la gran mayoría, ya no necesitan capital para constituirse; en cambio, las empresas dependen cada vez más del conocimiento y la creatividad de sus trabajadores”.</p>
<p>También desde organismos internacionales como la OCDE y el Parlamento Europeo se están pronunciando en el mismo sentido. Así, la OCDE, en sus ‘Principios de Gobierno Corporativo’ (2015) reivindica la promoción de la participación de los trabajadores en la empresa; y el Parlamento Europeo, en su Resolución de 16 de diciembre de 2021, sobre la Democracia en el Trabajo, pide a la Comisión Europea que realice las mejoras necesarias en el marco regulador de las sociedades europeas y del Derecho de Sociedades, para establecer unas normas mínimas sobre participación y representación de los trabajadores en los consejos de supervisión de las empresas.</p>
<p>En España, entre los acuerdos para el nuevo Gobierno de coalición (PSOE-SUMAR) se incluía impulsar “una participación más eficaz de las trabajadoras y trabajadores en el ámbito de sus respectivas empresas”. Este acuerdo ha dado lugar a un movimiento reivindicativo en sectores principalmente académicos, profesionales y sindicales en favor de la democratización de la empresa (Plataforma por una Democracia Económica).</p>
<p>La jornada, por tanto, se celebra en un momento oportuno para el debate y el estudio sobre la participación de los trabajadores en las empresas. Entre las preguntas a las que se quiere dar respuesta figuran: ¿qué tipo de participación debe priorizarse?; ¿cómo afectaría esta participación en los diversos modelos de empresas? (públicas, privadas, grandes, pequeñas); ¿qué ventajas y qué inconvenientes pueden tener los diversos modos de participación para los trabajadores para sus empresas y para la sociedad?; ¿debería regularse la participación o sólo incentivarse?; ¿qué podemos aprender de otras experiencias tanto en España como en la Unión Europea?; ¿qué opinan la academia, los directivos de las empresas, los trabajadores, los sindicatos y las administraciones públicas?</p>
<p><b>Invitación a participar y llamada a la presentación de comunicaciones</b></p>
<p>IUDESCOOP, PXDE y FEVECTA invitan a la comunidad universitaria, estudiantes, profesores e investigadores interesados en el tema, así como a políticos, empresarios, sindicalistas, asesores y al público en general a participar en la jornada.</p>
<p>Se llama a investigadores a la presentación de comunicaciones sobre la temática, con plazo para el envío de resúmenes hasta el 23 de septiembre (inclusive). Dichos resúmenes deberán contener entre 250 y 400 palabras y se remitirán en archivo adjunto a cidec@uv.es, indicando en Asunto: JXDE2024-Nombre del autor. Las comunicaciones seleccionadas se presentarán durante la jornada y para aquellos autores que no puedan asistir se habilitará una presentación on-line.</p>
<p>El objetivo es, una vez finalizado el encuentro, publicar las ponencias y comunicaciones seleccionadas en un libro que recopile los contenidos y aprendizajes de la Jornada.</p>
<p>La Jornada se desarrollará de acuerdo con el <b>programa</b> siguiente:</p>
<p><b>10 h. Inauguración</b><br />
&#8211; María José Vañó Vañó, directora del IUDESCOOP-UV<br />
&#8211; Bruno Estrada López, presidente de Plataforma por la Democracia (PXDE)<br />
&#8211; Paloma Tarazona Cano, directora de FEVECTA<br />
&#8211; Clara Viana, decana de la Facultad de Derecho</p>
<p><b>10.30 h. Participación de las personas trabajadoras en la empresa y eficiencia económica</b>, por Vicente Salas Fumá, Catedrático de Organización de Empresas, Universidad de Zaragoza</p>
<p><b>11.30 h. Marco jurídico de los derechos de participación de los trabajadores en las empresas</b>, por María Pons Carmena, Prof. Contratada-Doctor, Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, Universitat de Valencia.</p>
<p><b>12.30 h. Mesa Redonda “La participación de los trabajadores en la toma de decisiones en la empresa. ¿Es posible en España? ¿En qué medida y circunstancias?”</b>. Modera: Gemma Fajardo, Profesora titular Derecho Mercantil, Universitat de València<br />
&#8211; Ignacio Muro Benayas, Plataforma por la Democracia Económica<br />
&#8211; Sara Lafuente Hernández, Instituto Sindical Europeo<br />
&#8211; Rafael García Martínez, consejero de ADIF en representación de CCOO.<br />
&#8211; Antonio A. Ferrer Sais, Ex Secretario de Acción Sindical Confederal de UGT</p>
<p><b>14 h. Ponencia de Amparo Merino, secretaria de Estado de Economía Social y RSE</b></p>
<p>14.30-15-30 (Comida)</p>
<p><b>16h Presentación de Comunicaciones<br />
</b>Para más información contactar con: fajardo@uv.es</p>
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		<title>Nuevos modelos de empresa y democracia económica</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/nuevos-modelos-de-empresa-y-democracia-economica/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 11 Jan 2023 12:17:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Democracia económica]]></category>
		<category><![CDATA[Economistas sin Fronteras]]></category>
		<category><![CDATA[empresas]]></category>
		<category><![CDATA[investigacionESS]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="690" height="460" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/01/esf_48_art_32.png" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/01/esf_48_art_32.png 690w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/01/esf_48_art_32-480x320.png 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 690px, 100vw" /></figure>José Ángel Moreno Izquierdo (Economistas sin Fronteras y Plataforma por la Democracia Económica) e Ignacio Muro Benayas (vicepresidente de la Plataforma por la Democracia Económica)]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="690" height="460" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/01/esf_48_art_32.png" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/01/esf_48_art_32.png 690w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/01/esf_48_art_32-480x320.png 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 690px, 100vw" /></figure><p align="left">Este artículo abre el <a href="https://www.economiasolidaria.org/recursos/dossier-esf-n-48-nuevos-modelos-de-empresa-y-democracia-economica/">Dossier n.48 de Economistas sin Fronteras</a>.</p>
<p style="text-align: left;" align="left">Las graves disfunciones que el modelo de empresa (y sobre todo de gran empresa) dominante en nuestro tiempo (basado en la maximización del valor generado para los accionistas como criterio rector) genera en el conjunto de la sociedad y en las propias empresas a medio y largo plazo son cada día más patentes: una consistente y ya muy amplia evidencia empírica viene dando cuenta de ellas con creciente nitidez. Por eso, vienen apareciendo también en los últimos años propuestas para un cambio de paradigma empresarial que posibilite avanzar hacia empresas más respetuosas con los derechos de todos los actores que participan en su actividad y se ven significativamente afectados por ella y que, al tiempo, demuestren realmente un compromiso auténtico con el largo plazo, con la sostenibilidad ambiental y con la responsabilidad social.</p>
<p style="text-align: left;" align="justify">Quienes hemos colaborado en este dossier —y desde luego las dos entidades que lo han impulsado: <b>Economistas sin Fronteras </b>y la <b>Plataforma</b><b> </b><b>por</b><b> </b><b>la</b><b> </b><b>Democracia</b><b> </b><b>Económica</b>— compartimos el convencimiento de que para conseguirlo no bastan las políticas voluntarias de las empresas, sino que es imprescindible —aunque no únicamente— una legislación multifacética que —ayudándose probablemente de incentivos— imponga tanto cambios básicos en la estructura empresarial y nuevas figuras jurídicas de empresa como políticas regulatorias de control, supervisión y penalización, cuando sea menester— más severas de su actividad. Todo ello, insistimos, especialmente focalizado en las grandes (y más aún en las muy grandes) empresas.</p>
<p style="text-align: left;" align="justify">Esos son los ejes en torno a los que se vertebra <a href="https://www.economiasolidaria.org/recursos/dossier-esf-n-48-nuevos-modelos-de-empresa-y-democracia-economica/">el presente número de <i>Dossieres</i><i> </i><i>EsF</i></a>, que centra su atención en dos aspectos fundamentales.</p>
<h4 class="western esf" style="text-align: left;"><strong>1. La democracia económica como vector fundamental del nuevo modelo de empresa que requieren los desafíos de nuestro tiempo</strong></h4>
<p style="text-align: left;" align="justify">La participación efectiva y sustancial en el gobierno de la empresa de los partícipes esenciales en su funcionamiento: ante todo, los trabajadores y las trabajadoras, en cuanto que elemento constituyente crucial de la empresa; pero también, y en medida proporcional a su aportación de valor, los restantes actores más directamente implicados en su actividad y más significativamente afectados por ella.</p>
<p style="text-align: left;" align="justify">Algo que, frente a la mitología neoliberal, se revela como crecientemente positivo y necesario para la eficiencia empresarial, particularmente en un tiempo en el que aumenta velozmente el cambio tecnológico, y especialmente la digitalización, que impone una necesidad permanente de innovación y rotundos cambios organizacionales, y la importancia de los activos intangibles, entre los que destacan los que se basan en la calidad del capital humano (conocimiento, creatividad, compromiso, capital relacional y organizacional…), para los que la participación laboral parece un caldo de cultivo óptimo y necesario. Sobre ambos aspectos giran los dos primeros artículos del dossier, obra de <b>Bruno Estrada </b>e <b>Ignacio</b><b> </b><b>Muro,</b><b> </b>respectivamente.</p>
<p style="text-align: left;" align="justify">Pero la participación no es solo un requisito económico, sino también una exigencia de justicia, en la medida en que una literatura académica crecientemente sólida y nutrida (tanto en el ámbito económico como en el jurídico) viene desmontado los argumentos de que la empresa es propiedad de los accionistas y de que, en todo caso, los accionistas desempeñan un papel absoluta y prioritariamente diferencial (y decisivo), y con una protección contractual inferior a la de los restantes partícipes en la actividad, lo que —por una u otra razón— justificaría plenamente su monopolio del gobierno corporativo. En la crítica de esta argumentación, y sobre todo de la basada en la propiedad de la empresa, se centra el tercero de los artículos, de <b>José Ángel Moreno</b>, que —al margen de los nada despreciables argumentos instrumentales— defiende una concepción de la empresa societaria que no es ni una simple agrupación de accionistas ni una propiedad privada, sino una entidad de carácter social que debe ser gobernada no solo por los accionistas, sino por todos los actores que son esenciales en su funcionamiento, entre los que, por su papel en la empresa, son prioritarias las personas trabajadoras.</p>
<p style="text-align: left;" align="justify">Aunque —como antes se apuntaba— parece clara la prioridad que entre esos actores debe desempeñar el colectivo laboral, que no es un simple grupo de interés, es necesario, en términos de justicia, reflexionar sobre la participación de los restantes partícipes básicos (clientes, proveedores, distribuidores, administraciones públicas, colectivos que padecen con especial intensidad las externalidades de cada empresa…). A ello atiende el artículo de <b>Amparo</b><b> </b><b>Merino</b>, que explora una problemática de indudable dificultad en la práctica y que constituye un importante campo de debate para quienes apostamos por la necesidad y la conveniencia de un nuevo modelo de empresa, apuntando al tiempo algunos tipos de empresas existentes en la práctica (comunitarias, sociales, sociocráticas…) en los que —formal o informalmente— se produce una participación efectiva de grupos de interés adicionales a accionistas y empleados en los procesos de toma de decisiones esenciales.</p>
<h4 style="text-align: left;" align="justify"><span lang="es-ES"><b>2. L</b></span><span lang="es-ES"><b>a necesidad de reformular las finalidades y los criterios rectores de la actividad empresarial</b></span></h4>
<p style="text-align: left;" align="justify">Porque no se trata solo de modificar las pautas del gobierno de la empresa y los colectivos que deben asumirlo. También debe cambiar radicalmente la orientación y el carácter de la actividad empresarial, si aspiramos a la consolidación de empresas más sostenibles en el tiempo, más respetuosas con el medio ambiente y con la sociedad y generadoras no solo de un valor mejor repartido entre todos sus partícipes, sino también de una aportación integralmente más positiva para la sociedad. No obstante, y en línea con el planteamiento general del dossier, se ha evitado entrar en el pantanoso campo de la responsabilidad social corporativa de carácter estrictamente voluntario, para reparar en dos tipos de actuaciones en los que la intervención pública es un componente esencial.</p>
<p style="text-align: left;" align="justify">Por una parte, las medidas regulatorias obligatorias que serían necesarias para delimitar un perfil de empresa que cumpliera con un suelo mínimo de responsabilidad social y ambiental: lo que podría entenderse como la regulación pública mínimamente precisa para impedir los comportamientos irresponsables más graves. Medidas en muchos casos ya existentes en la actualidad en varios países, pero en no pocas ocasiones con insuficiente entidad, particularmente en la operativa de las grandes empresas en países de bajo nivel de desarrollo. Pero también aquellas otras que se demandan con mayor intensidad desde los ámbitos más preocupados por estas cuestiones y que todavía no se han implementado en la práctica o que únicamente se está empezando a hacer de forma incipiente. Un panorama inevitablemente subjetivo que constituye el objeto del artículo de <b>Beatriz Fernández</b><b> </b><b>Olit.</b></p>
<p style="text-align: left;" align="justify">Por otra, las iniciativas legales que persiguen definir una nueva configuración jurídica de empresas que quieran comprometerse de forma decidida e irrevocable con una responsabilidad social sincera y firme (para las que se ha generalizado la denominación empresas con propósito), rechazando de plano las tentaciones de utilizarla de forma cosmética. Hay ya bastantes casos de legislaciones en este sentido (Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Italia…), habiendo sido aprobada recientemente en España por el Congreso una figura de este tipo: la Sociedad de Beneficio e Interés Común (SBIC). Se trata, en general —y con diferencias de matiz en cada caso—, de empresas que, sin perjuicio de tener ánimo de beneficio, están presididas por una vocación de beneficio ambiental y/o social consistente y con la que se comprometen en estatutos, pudiendo beneficiarse en algunos países de incentivos públicos, pero estando sometidas también a una supervisión pública —que debería ser rigurosa— para vigilar su cumplimiento y, en caso contrario, penalizarlas. Un tipo de iniciativas que podría tener evidente interés si la Administración Pública lo controlara con severidad y al que se dedican los artículos de <b>Luis</b><b> </b><b>Ángel</b><b> </b><b>Sánchez Pachón</b> y <b>Jon Emaldi.</b> En el primer caso, para examinar las principales iniciativas legales existentes en el derecho comparado y para desarrollar después un riguroso análisis de la figura aprobada en España; y en el segundo, centrando el análisis sobre una iniciativa nacida en el País Vasco de la mano de la Fundación Arizmendiarrieta: el Modelo Inclusivo-Participativo de Empresa (MIPE), que ya ha tenido un inicial planteamiento legislativo: fue presentado en 2018 por diferentes grupos parlamentarios en los parlamentos vasco y navarro, siendo aprobado en el primero como Proposición no de Ley y en el segundo como Moción Parlamentaria.</p>
<p style="text-align: left;" align="justify">Para finalizar la serie de artículos del dossier se ha querido recordar la importancia que tiene en la empresa, tanto para su éxito económico como para su compromiso con la sociedad, un componente esencial (aludido en el artículo de Bruno Estrada): la motivación del colectivo laboral. Un componente que, como destaca en su artículo <b>Marcos</b><b> </b><b>de</b><b> </b><b>Castro,</b><b> </b>no depende solo —ni quizás primordialmente— de la retribución económica, sino también de otros factores, y muy especialmente de la cultura organizacional, en cuya contribución positiva influyen poderosamente elementos como la delegación de decisiones en los trabajadores, la autoorganización en el trabajo y el establecimiento de relaciones participativas, no solo en el gobierno y la gestión, sino también en el proceso productivo concreto. Como señala el autor, “se trata de reconocer a la persona, sus inquietudes, y ofrecer oportunidades de participar en procesos y decisiones, pues ello sí genera pertenencia”. No debería olvidarse este consejo en el largo camino que muchos queremos andar hacia un modelo de empresa mejor en todas sus acepciones: para los actores que en ella participan y que por ella se ven condicionados, para la comunidad local en que se inserta, para el conjunto de la sociedad, para el medio ambiente y para ella misma.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
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		<item>
		<title>COLOQUIO I  «Poder corporativo, irresponsabilidad empresarial y democracia económica» MAHAI-INGURUA</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/actividades/coloquio-i-poder-corporativo-irresponsabilidad-empresarial-y-democracia-economica/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 21 Mar 2022 09:20:11 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Democracia económica]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="1086" height="1536" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/03/COLOQUIO-8_page-0001-1086x1536-1.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/03/COLOQUIO-8_page-0001-1086x1536-1.jpg 1086w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/03/COLOQUIO-8_page-0001-1086x1536-1-980x1386.jpg 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/03/COLOQUIO-8_page-0001-1086x1536-1-480x679.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1086px, 100vw" /></figure>Ecologistas sin Froteras organiza un coloquio sobre Poder corporativo, irresponsabilidad empresarial y democracia económica.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="1086" height="1536" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/03/COLOQUIO-8_page-0001-1086x1536-1.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/03/COLOQUIO-8_page-0001-1086x1536-1.jpg 1086w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/03/COLOQUIO-8_page-0001-1086x1536-1-980x1386.jpg 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/03/COLOQUIO-8_page-0001-1086x1536-1-480x679.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1086px, 100vw" /></figure><p>Hace uno días os hablamos de la publicación del libro de Jose Ángel Moreno Izquierdo, «Poder corporativo, irresponsabilidad empresarial y democracia económica (Variaciones sobre un mismo tema)» que cuenta con una presentación de Juan A. Gimeno y un prólogo de Adela Cortina.</p>
<p>Con motivo de la presentación del libro se realizará un coloquio el 29 de Marzo a las 18:30 en el colegio Vasco de Economistas en Bilbao, que contará con la participación de  Ainhoa Saitua (UPV/EHU y Comunidad Economía Sostenible CVE), Jon Emaldi (Fundación Arizmendiarrieta y Deusto Business School) y Jose Ángel Moreno (autor del libro y miembro de Economistas sin Fronteras).</p>
<p>Se entregará un ejemplar del libro tras el coloquio, hasta agotar las unidades disponibles.</p>
<p>Inscripciones: ecosfron.euskadi@ecosfron.org</p>
<hr />
<p>&nbsp;</p>
<div class="row">
<div class="col-md-12 col-xs-12">
<p>Duela egun batzuk <strong>Jose Angel Moreno Izquierdoren</strong> liburu berri baten argitalpenaz hitz egin genizuen, <a href="https://ecosfron.org/nueva-publicacion-poder-corporativo-irresponsabilidad-empresarial-y-democracia-economicavariaciones-sobre-un-mismo-tema/">«Poder corporativo, irresponsabilidad empresarial y democracia económica (Variaciones sobre un mismo tema)»</a>, <strong>Juan A. Gimenoren</strong> aurkezpena eta <strong>Adela Cortinaren</strong> hitzaurrea dituena.</p>
<div class="row">
<div class="col-md-12 col-xs-12">Liburuaren aurkezpena dela-eta mahai-inguru bat burutuko da Martxoaren 29an, 18: 30ean, Ekonomisten Euskal Elkargoan. Honako hauek parte hartuko dute: Ainhoa Saitua (UPV/EHU y Comunidad Economía Sostenible CVE), Jon Emaldi (Fundación Arizmendiarrieta y Deusto Business School) y Jose Ángel Moreno (autor del libro). Modera Laura Ruiz Álvarez (Economistas sin Fronteras).</div>
</div>
</div>
<div class="col-md-12 col-xs-12"></div>
</div>
<div class="col-md-12 col-xs-12"><strong>Liburuaren ale bat emango da solasaldiaren ondoren, agortu arte.</strong></div>
<div class="row">
<div class="col-md-12 col-xs-12"></div>
<div class="col-md-12 col-xs-12">Izen- ematezk: ecosfron.euskadi@ecosfron.org</div>
<div class="col-md-12 col-xs-12"></div>
</div>
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		<item>
		<title>Economía solidaria y democracia</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/xes-catalunya-noticias-economia-solidaria-y-democracia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 18 Oct 2015 22:41:05 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Democracia económica]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/joan_subirats.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/joan_subirats.jpg.jpg 150w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/joan_subirats.jpg-300x300.jpg 300w" sizes="(max-width: 150px) 100vw, 150px" /></figure>La colaboración y la capacidad de compartir obtiene frecuentemente mejores resultados que el simple competir En esta semana que empieza estaremos inmersos en un una gran densidad de actos que reivindican la significación positiva y la fuerza transformadora de la economía social y solidaria en este cambio de época. Por un lado, el Ayuntamiento de [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/joan_subirats.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/joan_subirats.jpg.jpg 150w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/joan_subirats.jpg-300x300.jpg 300w" sizes="(max-width: 150px) 100vw, 150px" /></figure><p><em><strong>La colaboración y la capacidad de compartir obtiene frecuentemente mejores resultados que el simple competir</strong></em></p>
<p>En esta semana que empieza estaremos inmersos en un una gran densidad de actos que reivindican la significación positiva y la fuerza transformadora de la economía social y solidaria en este cambio de época. Por un lado, el Ayuntamiento de Barcelona organiza un encuentro internacional de <a href="http://ajuntament.barcelona.cat/trobada-economiasolidaria/es/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">municipalismo y economía solidaria</a>. Por otro lado, a partir del 23 de octubre en Fabra i Coats se celebrará la cuarta edición de la <a href="http://www.firaesc.org/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Fira d&#8217;Economia Solidària de Catalunya</a>, que como cada año reúne entidades, experiencias y debates sobre un espacio que no ha cesado de crecer en Cataluña en los años más duros de la crisis. </p>
<p> <!--break--><!--break--></p>
<p>La gran duda que, con razón, puede plantearse es si nos referimos tan solo a destellos que brillan en el “mientras tanto”, es decir, a la espera de volver al orden económico tradicional. Parece indudable que cooperativas, entidades de economía social y solidaria y otros espacios de este tipo, resisten mejor los embates de una crisis económica que no las empresas mercantiles puras y duras, ya que estas últimas no tienen tanta capacidad de internalizar costes y de pedir sacrificios y momentos de sobre-explotación a unos empleados o trabajadores que no cuentan con el plus de su compromiso y/o de su condición de copropietarios de la entidad. Por lo tanto, la cuestión es si todo ello son simplemente paños calientes para sobrellevar mejor la crisis, o nos está indicando algo más duradero, sólido y con capacidad de convertirse en realmente alternativo al modelo económico hasta ahora dominante.</p>
<p>En un libro francamente recomendable, <em>La economía de coste marginal cero</em>, Jeremy Rifkin nos advierte de que estamos en pleno cambio de paradigma: del capitalismo de mercado y competitivo a lo que se ha venido en llamar “procomún colaborativo”. Un cambio no exento de tensiones y distorsiones, y que permite muchos espacios híbridos en los que seguiremos encontrando mucho de lo viejo y poco de lo nuevo o al revés. Es obvio que ese cambio de paradigma tiene mucho que ver con internet y la puesta en cuestión de muchos de los elementos centrales que han caracterizado la economía capitalista y de mercado desde sus inicios. Estamos viendo ya algunos efectos significativos: reducción de costes en la producción y distribución de una gran parte de bienes; posibilidad de compartir y usar bienes y productos sin que se plantee la rivalidad que genera la propiedad; la paradoja de que se genere más rendimiento y mejores resultados el mantener en acceso abierto ciertos espacios y procesos de innovación que el tratar de cerrarlos y disfrutar en solitario de esos beneficios, etc. ¿Qué ocurre si además, muchos de los consumidores son al mismo tiempo productores de valor, y pueden asimismo organizarse autónomamente sin pasar por los canales de intermediación existentes? Vamos así comprobando que la colaboración y la capacidad de compartir obtienen, cada vez más frecuentemente, mejores resultados que el simple competir.</p>
<p>La tradición cooperativa tiene una larga historia, y además la propia idea de disponer, usar y gestionar bienes en común, tiene también larga tradición. Lo nuevo es que lo que en parte se podía ver como residual, periférico o cargado de elementos morales o éticos que justificaban una actitud militante al respecto, puede hoy ser visto como un espacio de rapidísima capacidad de innovación, de experimentación y de mejora de las condiciones colectivas de vida. Lo decía hace poco en Barcelona la profesora Marguerite Mendell del Karl Polanyi Institute de Canadá, “la economía social en solitario no dislocará el paradigma económico dominante…necesita formar parte del proceso de economía colaborativa y del movimiento de los comunes para conseguir que las instituciones se vean obligadas a responder”. Ese es el reto que hoy está presente en buena parte del mundo. Forjar alianzas y politizar el debate sobre la nueva economía, sobre la economía colaborativa, sobre las nuevas potencialidades del procomún, y hacerlo viendo el papel que pueden jugar las instituciones en evitar segregaciones sociales y la reproducción de desigualdades en base a las nuevas oportunidades tecnológicas. El cambio tecnológico es disruptivo y puede ser también liberalizador, permitiendo relaciones más igualitarias, sociedades más justas y comunidades más sostenibles. O puede derivar en todo lo contrario. En nuestras manos está el potenciar una u otra deriva.</p>
<p class="nota_pie"><em><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Joan_Subirats"><strong>Joan Subirats</strong></a> es catedrático de Ciencia Política de la UAB</em></p>
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		<title>Hacia una empresa democrática</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/reas-madrid-noticias-hacia-una-empresa-democratica/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 28 Feb 2014 22:15:35 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog Idearia]]></category>
		<category><![CDATA[Democracia económica]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="480" height="444" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_13.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_13.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_13.jpg-300x278.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure>Por Fernando Sabín e Iñigo Bandrés, socios de las cooperativas Altekio y Andaira respectivamente&#160; Desde que estalló la crisis se han publicado numerosos informes y estudios que muestran que las empresas cooperativas y otras organizaciones de economía social están soportando mejor la crisis que las empresas de capital.&#160; Según las estadísticas, desde el comienzo de [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="480" height="444" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_13.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_13.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_13.jpg-300x278.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure><div style="text-align: left;"><em>Por Fernando Sabín e Iñigo Bandrés, socios de las cooperativas Altekio y Andaira respectivamente</em>&nbsp; </p>
<p>Desde que estalló la crisis se han publicado numerosos informes y estudios que muestran que las empresas cooperativas y otras organizaciones de economía social están soportando mejor la crisis que las empresas de capital.&nbsp; Según las estadísticas, desde el comienzo de la crisis en el año 2008, las cooperativas, sociedades laborales, ONG o fundaciones han destruido menos empleo y han cerrado en menor número. Históricamente este fenómeno contracíclico ha estado muy unido a la expansión y consolidación del movimiento cooperativo y los datos que se van recogiendo a lo largo de esta crisis confirman esta tendencia histórica. </p>
<p> <!--break--><!--break--></p>
<p>Por ejemplo, si miramos los últimos datos de empleo publicados por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, correspondientes al tercer trimestre de 2013, destaca un incremento del 32% de las cooperativas de trabajo. Tal y como asegura la Confederación Estatal (COCETA) «Estos porcentajes se traducen en una <a href="http://%28http://empresaytrabajo.coop/nacional/las-cooperativas-de-trabajo-crecen-un-32-en-el-ultimo-trimestre/%29" rel="nofollow">recuperación del empleo en las cooperativas</a> de trabajo a los niveles del año 2007&#8243;.</p>
<p>Recientemente, el barómetro de Empresas del País publicaba que las empresas esperan aumentar sus beneficios en 2014, pero sin embargo no iba a ocurrir lo mismo con el empleo. Sin entrar en analizar cómo se aumentan los beneficios sin aumentar el empleo, lo cierto es que esta conclusión es el claro reflejo de una fotografía costumbrista de nuestro modelo empresarial y de las políticas públicas. Una vez se han reducido los costes empresariales, por medio del deterioro en las condiciones de acceso y permanencia en un puesto de trabajo -la denominada distribución primaria de la renta-, y se empiezan a recuperar las tasas de beneficio empresarial, llegará el momento de pensar en el empleo.&nbsp; A diferencia de esta realidad las empresas cooperativas apoyadas en valores organizativos basados en la democracia económica, la corresponsabilidad y la solidaridad, sitúan el empleo y su calidad en el centro de las decisiones más importantes en lugar de en el aumento de los beneficios. Estamos en un momento en que la crisis económica, y su incidencia en el empleo y en la vida de las personas, nos obligan, al menos, a cuestionarnos nuestro modelo económico y productivo y el papel de la empresa en la estructura social.</p>
<p>¿Pero cuáles son las causas diferenciadas que han permitido a las cooperativas destruir menos empleo durante la crisis? Los principios y valores de este tipo de empresas aparecen como los elementos fundamentales que explican el mismo. Para ser más concretos, factores vinculados a la gestión democrática, a la propiedad colectiva de la empresa y a la flexibilidad para adecuarse a los cambios en el mercado explican las principales ventajas competitivas de las empresas cooperativas respecto de otras sociedades. (Sabín Galán, F.; Fernández Casadevante, J.L.; Bandrés de Lucas, I.&nbsp; (2010)). Sin embargo, estos valores de democracia interna y de participación en la gestión empresarial no son suficientes en si mismos, si no que es necesario que se encuentren reflejados en una estructura de organización y en una política de gestión empresarial que promueva y facilite que estos valores se puedan desarrollar, ayudando a promover la implicación y motivación de las personas trabajadoras, así como su sentido de pertenencia a partir de su condición de socios-trabajadores. Es decir, el diseño organizativo de las cooperativas de trabajo debe estar pensado para materializar los principios y valores cooperativos. Casos recientes como el de la cooperativa Fagor Electrodomésticos reflejan que cuando no se procuran de forma real los necesarios mecanismos de participación pueden producirse problemas importantes derivados del excesivo distanciamiento entre las personas socias y la dirección de la empresa.&nbsp;</p>
<p>Vivimos un contexto en el que uno de los factores más importantes con el que cuenta la empresa para generar valor añadido se encuentra en su capacidad para revalorizar el conocimiento y la iniciativa de las personas que forman que forman parte de ella. En este sentido, tal y como muestran los nuevos modelos empresariales, esta situación se produce en mayor medida si el trabajador se siente emocional, personal y profesionalmente implicado con la empresa y su modelo de negocio. Podemos señalar tres aspectos fundamentales desde nuestro punto de vista para que esto se produzca:</p>
<p>En primer lugar, es necesario que se generen condiciones que motiven la participación. En este sentido, será necesario que las personas sientan que realmente pueden participar de las decisiones importantes vinculadas a la estrategia empresarial y organizativa de la empresa; que se vean reflejadas en la estructura organizativa y de toma de decisiones y que la cultura empresarial ponga en valor la dimensión colectiva y cooperativa del proyecto. Para ello posiblemente sea necesario pensar sobre el tamaño y la relación entre distintas unidades productivas, en el papel de los órganos políticos (asamblea, consejo rector, etc) o la delegación de tareas y responsabilidades.</p>
</p></div>
<p>En segundo lugar, será necesario que se promuevan los mecanismos adecuados para que las personas puedan realmente participar: que la información importante llegue a todas las personas implicadas en la gestión de la empresa -por ejemplo, habilitando espacios para facilitar el análisis, la reflexión y el debate-; que se facilite la conciliación entre la vida personal y profesional; y que exista una profunda convicción democrática y de fomento de la participación por parte de las personas con mayor responsabilidad en la empresa, articulando cauces de participación de abajo a arriba y de arriba a abajo. En este sentido, se puede pensar en multiplicar los liderazgos para lograr los objetivos (García, J, 2010)</p>
<p>Por último, será necesario que la participación en la empresa sea realmente un valor añadido, lo cual supone un cambio importante en la cultura sobre cómo entendemos el trabajo, la empresa y nuestro papel en la misma. En este sentido resulta fundamental que sea reconocido el valor de cada una de las personas que forman parte de la empresa y su papel en la misma, conectando las partes con el conjunto, pero también que éstas tengan los conocimientos y habilidades para alcanzar acuerdos y construir colectivamente, y se impliquen en el diseño de su propio trabajo y en buscar el beneficio común por encima de los intereses personales.</p>
<p>Nos enfrentamos al reto de construir empresas del siglo XXI en las que la democracia, transparencia y responsabilidad se conviertan en pilares de la estructura organizacional, por medio de un diseño empresarial que favorezca el desarrollo personal y profesional de sus miembros, así como unos objetivos económicos y societarios comunes que aporten valor socioeconómico a sus socios y a la sociedad.&nbsp; Un modelo que ve en el cooperativismo de trabajo su formalización empresarial más coherente, en el que todo ello es un reflejo de los principios que promueve hacia dentro y hacia afuera.&nbsp;</p>
<p>Este artículo se ha publicado también en la revista <a href="http://issuu.com/unionprofesional/docs/profesiones_n147/21?e=1255099/6770360" rel="nofollow">Profesiones</a>&nbsp;nº 147 Enero-febrero 2014.<br /> &nbsp;</p>
<div><strong>Fuentes:</strong></div>
<ul>
<li><span><a href="http://www.andaira.net/index.php/component/phocadownload/category/1-recursos?download=4:factor-c" rel="nofollow">FACTOR C. Factores de resistencia de las microempresas cooperativas frente a la crisis y recomendaciones para un fortalecimiento cooperativo del sector de lo social</a>. (Sabín Galán, F.; Fernández Casadevante, J.L.; Bandrés de Lucas, I.&nbsp; (2010). </span><br /> 
<li><span><a href="http://nexe.coop/nexe/index.php?option=com_content&amp;view=article&amp;id=3%3Acom-aprofundir-la-participacio-en-les-cooperatives-de-treball&amp;catid=7%3Atextos&amp;lang=es%20http://economia.elpais.com/economia/2014/01/31/actualidad/1391189827_803098.html" rel="nofollow">Cómo profundizar en la participación en las cooperativas de trabajo: 6 propuestas y 1 requisito</a>. (Garcia, J., 2010)&nbsp; </span><br /> 
<li><span><a href="http://www.cse.coop/lorenzo/pdf/LCL%202007.%20Participacion%20en%20el%20trabajo.pdf" rel="nofollow">La participación en la edad adulta: el ámbito del trabajo</a> (Casellas, L., 2007): </span><br /> 
<li><a href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia/empresa-cooperativa-y-la-gestion-valores-pensando-caso-fagor.html">La empresa cooperativa y la gestión en valores</a> (Castro, M. 2013) </ul>
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		<item>
		<title>«Al neoliberalismo se le combate con la praxis»</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/reas-euskadi-noticias-al-neoliberalismo-se-le-combate-con-la-praxis/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 18 Jan 2013 10:44:47 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Democracia económica]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/presentacion_demo_eco.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" /></figure>Hay espacios para la economía alternativa y solidaria. En Bilbo se debatió, de la mano de REAS Euskadi y de la Universidad de Deusto, sobre la democracia económica. se vio la necesidad de romper con el gran circulo de poder que nos atenaza, el neoliberalismo, para mejorar nuestra vida. [Juanjo BASTERRA] La Red de Economía [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/presentacion_demo_eco.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" /></figure><p><span class="sarrera-idatzia">Hay espacios para la economía alternativa y solidaria. En Bilbo se debatió, de la mano de REAS Euskadi y de la Universidad de Deusto, sobre la democracia económica. se vio la necesidad de romper con el gran circulo de poder que nos atenaza, el neoliberalismo, para mejorar nuestra vida.</span></p>
<p><span class="sarrera-idatzia"></span></p>
<p> <!--break--><!--break--></p>
<div class="ART_BODY">
<div class="ART_BODY_AUTHOR">
<p>[Juanjo BASTERRA] La Red de Economía Alternativa y Solidaria (REAS Euskadi) organizó un debate sobre las alternativas al capitalismo. Tomó como excusa el libro publicado por Icaria hace ya un tiempo, «Democracia Económica. Hacia una alternativa al capitalismo». Uno de sus autores, el profesor de Filosofía de Esade, Antoni Comín i Oliveres, participó en el encuentro. Igual que en el libro, aparecieron diferentes maneras de desarrollar procesos económicos de una forma más amable y eficaz frente al capitalismo más feroz que en estos últimos años ha recobrado un protagonismo especial entre nosotros para desgarrarnos en nuestro interior, pero también en la forma práctica. Porque, en realidad, estamos viendo que a la vez que se agranda la desigualdad social, se disparan los índices de pobreza, se alcanzan niveles de paro desconocidos en las dos últimas décadas y los beneficios económicos empresariales son muy elevados. Unos pocos tienen mucho y, por el contrario, muchos tienen muy poco.</p>
</p></div>
<p>Entre los ejemplos que aparecen en el libro y que formaron parte del debate -«como embriones del sistema alternativo», puntualizó Javier Vitoria, del Centro Cristianisme i Justicie e introductor del debate- se encuentran la banca ética, como explicó Peru Sasia, director del proyecto Fiare, o las apelaciones continuas al cooperativismo como un sistema más «democrático» de desarrollar la actividad económica. Según Comín i Oliveres, es una referencia alternativa de primer orden en Estados Unidos. Carlos Askunze citó una iniciativa que REAS está poniendo en marcha como es el «mercado social», que se resume en generar una cadena de producción, comercialización y consumo en la que esté toda la oferta de servicios de la economía solidaria en sentido amplio.</p>
<p>Comín i Oliveres, que también fue diputado socialista catalán hasta el 2010, defendió la idea del «socialismo de mercado» porque «una economía sin mercado es una economía sin futuro». A su juicio, la clave se encuentra en «cómo conseguir crear economía de mercado pero sin capitalismo. Es decir, sería la economía social, la primera oportunidad de desarrollo». Antoni Comín i Oliveres atribuyó a la sociedad civil organizada la responsabilidad de provocar «la transformación», y añadió que «sin suprimir el mercado, debemos cambiarlo desde dentro a modo de infiltración».</p>
<p class="art_intra_body_ladilloa"><strong>Atrapados por Morfeo</strong></p>
<p>La realidad demuestra, sin embargo, que para terminar con el «capitalismo que mata», como lo calificó Carlos Askunze, no se puede hacer desde dentro, porque sus raíces son muy profundas. Está demostrando en la práctica de la socialdemocracia europea que lo único que ha conseguido es que sus líderes hayan abrazado el ideal capitalista en todos sus extremos y han quedado prendados del sueño de Morfeo que les ha convertido en simples marionetas del neoliberalismo.</p>
<p>Lo que está ocurriendo en esta crisis económica es un ejemplo más, porque todos hemos podido comprobar que, una vez que dejan su hueco en la política o en los gobiernos, pasan a formar parte activa de los consejos de administración de grandes empresas multinacionales. Por lo tanto, desde dentro, nada o nada.</p>
<p>Por su parte, Peru Sasia advirtió de que iba a utilizar un tono de provocación. Así fue. Sentenció que «no hay alternativa al capitalismo» porque «no hay suficiente academia productiva; ni motivación entre quienes deberían gobernar el cambio; y, porque debería ser pilotado a nivel global».</p>
<p>Sin embargo, tras esa incisión en el corazón de muchos de los asistentes, la mayoría de ellos con sus ideas anticapitalistas, reconoció que el proyecto de banca ética Fiare también surgió antes de la crisis para ir sembrando otras maneras de hacer, de actuar y de desarrollar el mundo de las finanzas. «Seguimos en ello, porque creemos que esa manera cooperativa de actuar nos identifica».</p>
<p>Cristina de la Cruz, del Centro de Ética Aplicada de la Universidad de Deusto, invitó a lograr «procesos participativos, de autogestión y de descentralización», porque «no podemos ser condescendientes con el sistema. Hay que enfatizar el enfoque anticapitalista. Al neoliberalismo no se le combate con ideología, sino con la praxis».</p>
<p>Entretanto, Askunze remarcó que «sí hay alternativas al capitalismo» y llamó a construir, teniendo «en cuenta primero a las personas», y a que «en el centro de la democracia se sitúe la actividad política frente al poder económico, que la controla en este momento». Entre otras ideas, apuntó que «hay que cultivar la resistencia, la creatividad y la capacidad de ser felices».</p>
</p></div>
<p><span class="sarrera-idatzia"><br /></span></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
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		<item>
		<title>Democracia económica y derechos humanos como alternativa a la crisis</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/democracia-economica-y-derechos-humanos-como-alternativa-la-crisis/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 12 Nov 2012 12:57:04 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Democracia económica]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="339" height="480" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/CUBIERTA-118_P-25C3-25A1gina_1-0.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/CUBIERTA-118_P-25C3-25A1gina_1-0.jpg.jpg 339w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/CUBIERTA-118_P-25C3-25A1gina_1-0.jpg-212x300.jpg 212w" sizes="(max-width: 339px) 100vw, 339px" /></figure>En el último número de la revista “PAPELES de relaciones ecosociales y cambio global”, FUHEM Ecosocial ofrece claves para construir una alternativa al marasmo económico, ecológico y político actual. La alternativa pasa por construir una democracia económica y un discurso centrado en los derechos humanos. Santiago Álvarez, director de FUHEM Ecosocial y de la revista, [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="339" height="480" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/CUBIERTA-118_P-25C3-25A1gina_1-0.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/CUBIERTA-118_P-25C3-25A1gina_1-0.jpg.jpg 339w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/CUBIERTA-118_P-25C3-25A1gina_1-0.jpg-212x300.jpg 212w" sizes="(max-width: 339px) 100vw, 339px" /></figure><p>En el último número de la revista <strong><a href="http://www.revistapapeles.fuhem.es/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">“PAPELES de relaciones ecosociales y cambio global”,</a></strong> <strong><a href="http://www.fuhem.es/ecosocial" target="_blank" rel="noopener noreferrer">FUHEM Ecosocial</a> </strong>ofrece claves para construir una alternativa al marasmo económico, ecológico y político actual. La alternativa pasa por construir una democracia económica y un discurso centrado en los derechos humanos.</p>
<p>Santiago Álvarez, director de FUHEM Ecosocial y de la revista, plantea en la <strong><a href="http://www.fuhem.es/media/ecosocial/file/revista-papeles/118/introduccion.pdf" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Introducción de este número</a></strong> que asistimos a “un proyecto de transformación social de gran calado”. Álvarez lo explica así: “El temor que las mayorías inspiraban a las minorías se ha disipado, y hoy estas se atreven con todo, redefiniendo derechos económicos y sociales en beneficio de sus intereses y privilegios”.</p>
<p> <!--break--><!--break--></p>
<p> La situación es fruto de la hegemonía neoliberal que se logró tras un largo proceso: «Neoliberalismo, globalización y financiarización terminaron por constituir la tenebrosa trinidad de una misma realidad con tres personalidades diferentes. Sólo su convergencia ha propiciado vaciar de contenidos la democracia y erigir un poder global sin apenas limitaciones políticas».</p>
<p>¿Cómo hemos llegado aquí? Según Álvarez, miedo y codicia juegan un papel importante, como «fármacos para el control social». Así, «las garantías a los acreedores se construyen a golpe de transferir riesgos a los ciudadanos. La inseguridad laboral y el empobrecimiento de la población, realza el valor del discurso de la seguridad, en términos de orden público». Frente a ello, reclama un concepto de seguridad humana de carácter universal y preparar alternativas: «pensar qué mecanismos institucionales son capaces de materializar los principios de igualdad y comunidad es una tarea urgente». Se trata de plantear alternativas que no repitan errores, que contemplen los límites sociales y ambientales que el capitalismo ha desestimado y sirvan a la construcción de una democracia económica y un discurso centrado en los derechos humanos.</p>
<p>Artículos que se publican en la sección <strong>“Especial”</strong> de este número.</p>
<p><strong><a href="http://www.fuhem.es/media/cdv/file/biblioteca/revista_papeles/118/crisis_economica_ecologica_causas_soluciones_D.Schweickart.pdf">Crisis económica y ecológica: causas, causas profundas, soluciones</a>.</strong> David Schweickart.</p>
<ul>
<li>El autor considera la democracia económica como un sistema preferible al capitalismo actual. El artículo explica las causas de la crisis, y propone un modelo que se sostendría sobre tres pilares: un mercado de bienes y servicios, la democratización del lugar de trabajo y el control social de los flujos de inversión. </ul>
<p><strong>Alternativas al sistema monetario actual: un breve repaso.</strong> Óscar Anchorena, Irene García De Yébenes, Carmen Madorrán, Carlos Martínez Núñez, José M. Naredo.</p>
<ul>
<li>Se recogen propuestas encaminadas a repensar el sistema monetario internacional, con mejoras técnicas del modelo vigente y alternativas que suponen su transformación sustancial. La idea es vincular el sistema monetario con la economía productiva o real, vinculación que simbolizan los sistemas de moneda internacional basada en materias primas. </ul>
<p><strong>El poder financiero. Una guía política</strong>. Susana Martín Belmonte.</p>
<ul>
<li>Tras plantear las razones que permiten cuestionar el actual sistema monetario y financiero, el artículo propone el modelo de una soberanía financiera ciudadana, que ponga el dinero y el crédito al servicio de la sociedad, al contrario de lo que ocurre ahora. </ul>
<p><strong>Reparto del trabajo y modelo social.</strong> Albert Recio.</p>
<ul>
<li>Dado que el reparto del trabajo remunerado es recurrente en épocas de desempleo alto, el autor resume el debate sobre la cuestión repasando aspectos como: el reparto del empleo y su impacto en la renta; la configuración de la jornada laboral; la perspectiva ecológica y el debate de las necesidades sociales; y la carga del trabajo doméstico. </ul>
<p><strong>El stock de viviendas vacías como resultado de un proceso de producción espacial vinculado al «modelo urbano de la renta del suelo»</strong>. Alfonso Álvarez Mora.</p>
<ul>
<li>Este artículo analiza las causas de la desmesurada producción de viviendas en España. Según el autor, la alternativa pasa por cambiar del modelo actual a uno nuevo que elimine o reduzca los derechos de propiedad frente a los “derechos ciudadanos”. </ul>
<p><strong>Afrontar la crisis a la islandesa: ¿un cuento o una realidad?</strong> Pablo Aguirre Carmona y Nuria Alonso.</p>
<ul>
<li>Los autores explican los detalles del proceso recorrido por Islandia desde que quebrara la práctica totalidad de su sistema financiero. Si bien el caso islandés tiene peculiaridades que no permiten exportar su respuesta a la crisis a otros países, reconocen que el enfoque político de la crisis, apostando por su soberanía democrática, sí debería tenerse en cuenta. </ul>
<p><strong>Impuesto sobre transacciones financieras: un imperativo para los derechos humanos. </strong></p>
<ul>
<li>Este texto, elaborado por varias organizaciones, forma parte de la inciativa Righting Financial Relation, que recoge una serie de informes breves sobre la regulación financiera desde los derechos humanos. </ul>
<p><strong>Alternativas a un transporte petro-dependiente.</strong> Paco Segura.</p>
<ul>
<li>Ante las consecuencias críticas que tendrá la disminución de la disponibilidad de petróleo y el aumento de su precio, el autor plantea apostar por alternativas viables y sostenibles para el transporte de personas y mercancías. </ul>
<p><strong>Mercado Social: construir y experimentar proyectos económicos alternativos.</strong> Toño Hernández.</p>
<ul>
<li>Este artículo cuenta la experiencia de la creación del Mercado Social de Madrid que pretende aglutinar a&nbsp; empresas, organizaciones y grupos que funcionan con otras lógicas a la capitalista; y analiza las posibilidades, limitaciones y criterios que puede o debe tener ese espacio. </ul>
<p><strong>El 15M y la razón indignada.</strong> Josep Maria Antentas y Esther Rivas.</p>
<ul>
<li>El movimiento indignado ha evolucionado hacia una profundización en la indignación crítica. Su discurso alternativo contrasta con el agotamiento de la socialdemocracia y la crisis de la propia democracia, secuestrada por el poder financiero. </ul>
<p><strong>Los derechos humanos ante las crisis capitalistas.</strong> Guillermo García.</p>
<ul>
<li>El autor ofrece una visión general de los derechos humanos, y plantea la dificultad de que se cumplan en un marco capitalista que se despreocupa de desigualdades económicas y sociales, y daños al medioambiente. El artículo reivindica políticas económicas que hagan efectivos “los derechos de solidaridad” universales: más equidad, decrecimiento, preservar el patrimonio común de la humanidad y el derecho a la paz. </ul>
<p>&nbsp;</p>
<p>Además de estos textos la revista se completa con: “Reflexiones en torno a Polanyi y la actual crisis capitalista”, en el que Nancy Fraser esboza un proyecto político que atraviesa el conflicto que surge entre lo social y lo económico. <strong>“</strong><strong>Panorama”</strong> incluye dos artículos: el primero, explica la alarmante situación de la costa española, ejemplo de “un bien común” ocupado de forma insostenible desde el punto de vista social, económico y ambiental. El segundo analiza la Política Agraria Común de la UE alertando de que este marco normativo se convierta en una política que no solucionará ni la crisis social y económica de las explotaciones familiares, ni la crisis ambiental, ni corregirá la injusticia del actual sistema. La revista ofrece dos <strong>Entrevistas</strong>: al escritor y activista uruguayo, Raúl Zibechi; y a <strong><a href="http://www.fuhem.es/ecosocial/articulos.aspx?v=9239&amp;n=0" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Carlo Petrini</a></strong>, fundador del movimiento de Slow Food.</p>
<p>La revista <span style="text-decoration: underline;">PAPELES de relaciones ecosociales y cambio global</span> ofrece una mirada multidisciplinar sobre cuestiones relacionadas con la sostenibilidad, la cohesión social o la democracia, temas centrales de FUHEM Ecosocial.</p>
<p>La web de la revista ofrece el <strong><a href="http://www.fuhem.es/media/ecosocial/file/revista-papeles/118/sumario.pdf" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Sumario</a></strong> y la <strong><a href="http://www.fuhem.es/media/ecosocial/file/revista-papeles/118/introduccion.pdf" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Introducción</a></strong> del último número; en el archivo de la revista en internet, el contenido íntegro transcurrido un año desde su aparición. Así, ha quedado a disposición de los lectores el número dedicado a: <strong><a href="http://www.fuhem.es/revistapapeles/index.aspx?numero=114" target="_blank" rel="noopener noreferrer">“El poder de las finanzas”.</a></strong></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
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		<item>
		<title>«Estamos necesitados de ver algo que pueda cambiar el mundo» Un nuevo estilo para la empresa</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/reas-euskadi-noticias-estamos-necesitados-de-ver-algo-que-pueda-cambiar-el-mundo-un-nuevo-estilo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 30 Mar 2012 13:17:32 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Democracia económica]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="331" height="480" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/Koldo_Saratxaga.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/Koldo_Saratxaga.jpg.jpg 331w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/Koldo_Saratxaga.jpg-207x300.jpg 207w" sizes="(max-width: 331px) 100vw, 331px" /></figure>Entrevista a Koldo Saratxaga Condujo la empresa cooperativa de autobuses Irizar de la crisis a la cúspide del éxito. Su trayectoria se estudia en la Harvard Business School. Abandonó el Grupo Mondragón y se dedica a implantar sistemas de gestión radicalmente innovadores. Se llama a sí mismo «facilitador». Ha creado un planteamiento de organización empresarial [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="331" height="480" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/Koldo_Saratxaga.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/Koldo_Saratxaga.jpg.jpg 331w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/Koldo_Saratxaga.jpg-207x300.jpg 207w" sizes="(max-width: 331px) 100vw, 331px" /></figure><p>Entrevista a Koldo Saratxaga</p>
<p>Condujo la empresa cooperativa de <a href="http://www.irizar.com/index.php?s=2">autobuses Irizar</a> de la crisis a la cúspide del éxito. Su trayectoria se estudia en la Harvard Business School. Abandonó el Grupo Mondragón y se dedica a implantar sistemas de gestión radicalmente innovadores. Se llama a sí mismo «facilitador». Ha creado un planteamiento de organización empresarial centrado en la persona y basado en la transparencia, la participación, la confianza, el equipo y el reparto equilibrado de beneficios. Y para ello ha fundado la <a href="http://www.gbe-ner.org/">sociedad GBE-NER (Gizarte Berria Eraikitzen-Nuevo Estilo de Relaciones)</a>. Tiene espíritu de líder.</p>
<div class="art_main">
<div class="ART_BODY">
<p class="art_intra_body_galdera"><strong>¿Otra manera de trabajar es posible?</strong></p>
<p> <!--break--><!--break--></p>
<p>Sí rotundo. Yo llevo toda mi vida intentando que sea así. En el modelo imperante unos mandan y otros obedecen, unos asumen responsabilidades y otros esperan que les digan lo que tienen que hacer, cuando realmente todas las personas somos capaces. El actual modelo está caduco, primero por una cuestión de respeto a las personas: todos podemos dar mucho más de lo que se nos pide, somos los seres más creativos, más originales, de la naturaleza. Y caduco también por una cuestión ética: tenemos que compartir con los demás, dejar que los demás crezcan. Así que está claro: otra manera de organizarse, de actuar, de trabajar, de relacionarse, de hacer, de crear&#8230; es posible.</p>
<p class="art_intra_body_galdera"><strong>¿Cuáles son las claves de ese nuevo estilo de relaciones que propugna usted?</strong></p>
<p>Hay unos criterios básicos. El primero es la ética. Y la ética es ser generosos en el conocimiento, en los salarios, en la información, en la cosecha, con el medio ambiente&#8230;</p>
<p>También tiene que haber un equilibrio salarial. Nosotros estamos en veinte organizaciones que aplican el nuevo estilo de relaciones y todo el mundo sabe lo que gana el otro, no hay uno que gane más porque ha caído bien o porque viene de antes. Tiene que haber unos equilibrios entre las personas, que se sientan justamente tratadas desde el punto de vista económico, que no es el más importante, pero es importante.</p>
<p>Y apostamos por la comunicación y la transparencia. Cuando decimos transparencia debe ser al cien por cien, porque de ahí viene la confianza, y sin ella sólo se va hasta donde le interesa a uno. Si no me fío, no me pidas que yo me entregue y dé todas mis posibilidades, que son muchísimas, pero que las mido a cambio de un salario. De la otra manera, si yo tengo confianza, yo me involucro porque estoy a gusto. Nosotros tomamos las decisiones importantes -a dónde vamos, qué queremos, los cambios&#8230;- en asamblea, por lo cual estamos eliminando las jerarquías. A muchos ejecutivos y directivos que no les han educado en esto les asusta. El modelo asambleario asusta a mucha gente porque proviene de la cultura de la que proviene, pero resulta que asambleas bajo el árbol se hacían en nuestra cultura antigua y los ancianos o las personas tomaban decisiones&#8230; Se deben tomar decisiones entre todos para compartir el futuro y caminar juntos en la misma dirección. Se debe compartir la cosecha, pero para tener una buena cosecha hay que hacer una buena siembra.</p>
<p>Por último, nuestra organización está basada en equipos, no en departamentos ni en jerarquías. Todas las personas pertenecen a algún equipo en el que se comparten las cosas.</p>
<p class="art_intra_body_galdera"><strong>Habla usted de transparencia, de participación, de reparto más equitativo&#8230; ¿Se puede democratizar la empresa?</strong></p>
<p>Sí, sin ninguna duda. Nosotros tenemos todas absolutamente democratizadas. De las veinte que llevamos, cuatro o cinco son cooperativas y el resto son sociedades anónimas y sociedades limitadas. Lo digo por si acaso todavía me siguen identificando con las cooperativas, porque una de las razones por las que dejé Irizar es precisamente porque el mundo cooperativo está muy bien, pero esa leyenda urbana de que por ser cooperativa las personas aportan más, son dueños y tal&#8230; es absoluta y radicalmente mentira. Yo hoy prefiero estar en sociedades anónimas que en cooperativas porque hay una ilusión mayor. Una de las cosas que primero miramos nosotros es el tiempo que se dedica a estar juntos. Cuando hablamos de ratios, de números&#8230; un aspecto prioritario para nosotros es mirar cuánto tiempo estamos reunidos, compartiendo -lo que nosotros llamamos «conviviendo experiencias»-. Eso es democratizar y compartir el proyecto. Luego cada uno tiene sus responsabilidades en equipos.</p>
<p class="art_intra_body_galdera"><strong>Supongo que estas ideas le crean también personas reticentes y enemigos. ¿Más entre los empresarios, entre los directivos, entre los trabajadores&#8230;?</strong></p>
<p>Cuanto más arriba del poder&#8230;</p>
<p class="art_intra_body_galdera"><strong>¿Es más difícil convencer&#8230;?</strong></p>
<p>Sí. En esos lugares se concentra el dinero y el poder. Una vez que entramos en una organización, donde más problemas tenemos es en que la propiedad nos diga que sí; luego, que la asamblea nos diga que sí. Cuando nos llaman para un cambio organizacional, nosotros tardamos meses desde la llamada hasta que podemos empezar porque hay que hacer que todo el mundo lo asuma y se convenza; después les dejamos que visiten proyectos en los que estamos y vean todo lo que quieran. Y luego, cuando están convencidos, hacemos la asamblea y decimos: ¿Queréis? Sí. A partir de ahí, la semana siguiente empezamos.</p>
<p class="art_intra_body_galdera"><strong>¿Qué papel podría jugar la educación en este planteamiento?</strong></p>
<p>Fundamental. No estamos educados para trabajar en equipo, ni para escuchar a los demás, ni para expresarnos. Los jóvenes están en un modelo educativo en el que hay profesores excelentes, están en aulas tipo cine donde uno habla y los demás escuchan, y memorizan conocimientos teóricos para sacar nota, pero el diálogo es mínimo.</p>
<p>Y tenemos otro problema: estamos educados de manera que sabemos qué tenemos que hacer pero no cómo hacerlo. Estamos en una educación absolutamente programada y por eso evolucionamos tan poco. Evolucionan algunos pocos, que luego son los utópicos que van por el camino de la creatividad.</p>
<p class="art_intra_body_galdera"><strong>¿Deberían cultivarse más las habilidades sociales, el aprender a responsabilizarse, a tomar iniciativas?</strong></p>
<p>Sí, es lo que nosotros llamamos valores. Actualmente se preparan personas para la industria, para buscar un trabajo que dé un salario. Pero yo trabajo ocho horas diarias doscientos días al año -que es una parte importante de mi vida- pero tengo más vida. ¿No tendríamos que preparar entonces personas para la sociedad? El 65% de las personas no trabajan en aquello para lo que han estudiado y, sin embargo, tienen que relacionarse con su suegra, con sus amigos, con la sociedad, y aprender a ser generoso con un compañero del trabajo, con un compañero de la cuadrilla, con un compañero de caza y pesca&#8230; Esa cultura no está entrenada. Estamos preparando personas para la empresa, lo cual es un error brutal. Debemos preparar personas para la sociedad. Y luego que elijan y tengan oportunidades para experimentar y desarrollar sus capacidades, porque cada uno es diferente. No hay dos personas iguales en el mundo ni dos días iguales. Y esa diversidad se produce porque cada uno puede crear algo diferente; para ello tenemos que tener la oportunidad de crear, pero esa oportunidad no se hace con normas y con unos mandando y otros obedeciendo.</p>
<p class="art_intra_body_galdera"><strong>Le atribuyen a usted cierta irreverencia; hay incluso quien le llama revolucionario. Tengo curiosidad por saber cómo era usted de joven&#8230;</strong></p>
<p>Pues algo parecido a como ellos creen que soy.</p>
<p class="art_intra_body_galdera"><strong>¿Y cómo es?</strong></p>
<p>Pues de los que no gusta normalmente a quien tiene el poder. Si se mira en el diccionario, revolución quiere decir cambio, pero el cambio puede ser de 10 grados y es cambio, y si es de 180 es revolución; pero debe hacerse por lo menos de 90 grados. Yo soy un iconoclasta de toda mi vida, soy un inconformista, un inquieto. Y prefiero personas inquietas e inconformistas porque con ellas se pueden hacer muchas cosas. Lo respeto, pero no creo en nada de lo establecido. No limitarme me deja mucho más espacio de libertad. No creo en la ley, no creo en lo escrito, procuro no tener nada por escrito, procuro que las cosas se sientan y cuando hay cambios volvemos a discutir, pero no me gustan las cosas amarradas y las cosas para siempre. Precisamente porque confío tanto en la creatividad de las personas creo que todo lo que sea definir, armar, poner&#8230; limita la creatividad. El planteamiento «no pienses, ya está pensado» es un gran error, limita la ilusión de las personas por crear. La norma, lo establecido, no deja pensar.</p>
<p class="art_intra_body_galdera"><strong>Su proyecto GBE-NER se basa en unos principios -cooperación, igualdad, participación, justicia social- muy similares a los del cooperativismo. ¿Es una alternativa al mismo?</strong></p>
<p>No, no creo que sea una cuestión de alternativa, no&#8230;</p>
<p class="art_intra_body_galdera"><strong>¿Un paso más allá, quizá?</strong></p>
<p>Nosotros decimos «ser cooperante», «cooperar con». Las organizaciones cooperativas al uso -industriales o de servicios- tienen una razón social que es la cooperativa, pero no tienen un sentimiento de tal. Y lo dice alguien que ha estado veinte años en las cooperativas. Yo -que he creado una y he estado en dos durante un tercio de mi vida- cuando llegué allí no vi ningún espíritu cooperativista de ningún tipo. He visto cooperati- vistas porque trabajan en una cooperativa. Aquí estamos hablando del término en su pureza, porque lo que pretendemos es cooperar en la sociedad. La novedad que tiene GBE-NER es que, en vez de poner sólo dinero, ponemos sobre todo tiempo: un 2% del tiempo de las personas dedicado a la sociedad.</p>
<p class="art_intra_body_galdera"><strong>¿La Corporación Mondragón ha perdido ya ese espíritu social?</strong></p>
<p>Yo con el Grupo Mondragón no me quiero meter, pero creo que ha perdido la cabeza hace mucho tiempo. Una cosa es el Grupo Mondragón, las 80.000 o 90.000 personas que trabajan ahí, las cooperativas, y otra cosa es quién dirige eso. Yo he sido muy crítico -ahora menos porque no estoy metido y no tengo por qué serlo- y por eso nunca se me ha escuchado ni se me ha atendido desde la cabeza de lo que se llamaba MCC. He sido muy crítico, pero con la cabeza. Yo creo que la idea es tremendamente positiva, lo que hizo José María Arizmendiarreta es de quitarse la boina, pero eso se ha deformado hacia un modelo tradicional de grupo y de mercado&#8230;</p>
<p class="art_intra_body_galdera"><strong>Siempre se ha considerado que la experiencia cooperativa hundía sus raíces, en cierto modo, en el perfil cultural o antropológico del país. ¿Su experiencia también se inspira en esa personalidad de Euskal Herria?</strong></p>
<p>Yo creo que tiene que ver mucho con cómo somos. Cuando hemos debatido si éste es un proyecto para Euskal Herria o para todo el mundo, yo creo que es fundamentalmente para Euskal Herria, pero también creo que no debemos perder la referencia de que estamos en un mundo global y nos relacionamos con otras personas. Estamos en muchos países conviviendo, pero nos sentimos orgullosos y queremos dejar el sello de lo que somos. Tiene algo que ver con la manera de ser, de compartir, de tomar las decisiones de nuestros ancestros, que se tomaban en común&#8230; Ya entonces se creía en unos valores; o sea que no estamos descubriendo nada que no haya existido, estamos volviendo a cosas que podríamos considerar naturales.</p>
<p>Yo tengo una pelea con el tema de la naturaleza; estamos huyendo de la naturaleza. En el modelo educativo tenemos cada vez más lejos la naturaleza, estamos huyendo de lo que nos enseña&#8230;</p>
<p class="art_intra_body_galdera"><strong>Falta participación, transparencia, comunicación, creatividad&#8230; Le oigo hablar de empresa pero me recuerda siempre otros estamentos de la sociedad. ¿El diagnóstico es válido también para otros ámbitos?</strong></p>
<p>Sí, sí. Hablamos de organizaciones empresariales pero se trata de un nuevo estilo de relaciones para el cambio organizacional. Si me preguntan si lo nuestro podría aplicarse en un ayuntamiento, pues estoy seguro de que sí. Si nosotros entramos en un ayuntamiento con el beneplácito de los concejales y luego de todas las personas que trabajan en el ayuntamiento, hacemos un cambio revolucionario del carajo. No me cabe la menor duda. No hay facturación ni nada de eso; estamos hablando de un cambio de relaciones, un nuevo estilo. En la administración podríamos hacer maravillas. La administración es uno de los lugares más apáticos, donde la gente tiene más depresiones, donde hay más absentismo porque no hay ilusión, no hay un proyecto común; los intereses políticos lo impregnan todo y, entonces, unos por un lado y otros por otro, no participan. ¿Cómo vas a meter ilusión ahí? Yo he hablado con alguno pero te dice «es que la Constitución, es que las normas&#8230;» Y yo digo «ya te veo el talante; olvídate de la Constitución, que te cae demasiado lejos a ti en tu área, en tu departamento, y haz un proyecto absolutamente compartido, comunicativo y en común, en el que vivas objetivos, en el que haya ilusión». Por eso las normas vienen bien a los que tienen el poder y para eso se han hecho, para poder acotar aquello que quieres y que no quieres.</p>
<p class="art_intra_body_galdera"><strong>¿Lo que usted dice tendría aplicación en Euskal Herria como país? Por ejemplo, ¿los vascos somos capaces de tener un proyecto común?</strong></p>
<p>Sí, hombre, faltaría más. Yo creo que venimos de ahí&#8230;</p>
<p class="art_intra_body_galdera"><strong>Pues nos cuesta ponernos de acuerdo&#8230;</strong></p>
<p>Sí, pero yo creo que el problema que tenemos -aquí y en todas partes- es de liderazgo. Como decía antes, no hay dos personas iguales en el mundo. Unos son muy capaces de integrarse en un equipo de trabajo, otros no tanto, otros menos&#8230; La cuestión es que tiene que haber alguien que lidere eso. Las personas necesitan creer en alguien y si ese alguien es generoso, confía en ellos y les deja el espacio de libertad suficiente para sentirse personas, van a responder muy bien. La pregunta es: ¿Todos? No; todos, no. Mira en tu entorno: ¿Toda la cuadrilla tuya responde de la misma manera? ¿Son todos iguales? No. A uno siempre le cuesta meter la mano al bolsillo, el otro siempre llega tarde pero cuenta chistes, otro es el más generoso a su manera&#8230; Cada uno somos diferentes, es lo que hace el equipo, es lo que hace que al final la cuadrilla estemos a gusto. Ésta es la manera de liderar: no exigiendo lo mismo, sino respetando.</p>
<p class="art_intra_body_galdera"><strong>¿Existen líderes ahora en Euskal Herria?</strong></p>
<p>No existen, ni en Euskal Herria ni en el mundo.</p>
<p class="art_intra_body_galdera"><strong>¿Qué le parece la clase política vasca?</strong></p>
<p>Desde siempre me parece mediocre, pero no la vasca sola, sino toda en general&#8230;</p>
<p class="art_intra_body_galdera"><strong>¿Le han llegado a tentar a usted en alguna ocasión?</strong></p>
<p>Sí, me han llegado a tentar pero nunca he pasado de las listas. He recibido rumores de estar en alguna lista más de una vez, pero siempre llega alguien que dice «vosotros no sabéis lo que vais a decidir; como llegue éste, no os deja ni una silla». Y es así. Allí donde vamos cambian las sillas, los espacios, cambia todo. Y como lo saben, no me han querido nunca en ningún sitio. Pero tampoco habría aceptado.</p>
<p class="art_intra_body_galdera"><strong>¿Tal vez por eso no está en el Consejo Asesor para Asuntos Socio-económicos de Patxi López?</strong></p>
<p>Seguro que sí. Porque estaba en otras listas, quizá más importantes&#8230;</p>
<p class="art_intra_body_galdera"><strong>¿Se puede saber en qué listas?</strong></p>
<p>No, no, porque me lo han dicho algunas personas pero yo no las he visto, y saben que no voy a aceptar. Si aceptara no sería con las reglas normales ni con las que están acostumbrados a jugar. Sé que eso es muy difícil en política. No me las iban a aceptar. Es como si yo me presentara a presidente y dijera «fuera ejércitos, fuera no sé qué&#8230;». Pues no me vota nadie, pero si me votan, la armamos ¡eh!, porque fíjate lo que hacemos con los presupuestos del ejército&#8230; Eso es un cambio. Yo no tengo edad para hacer mejoras, estoy para hacer cambios fuertes. Sueño con ello y he soñado toda mi vida. Nunca he creído en la mejora continua que se dice en términos empresariales. La mejora continua es como andar hacia adelante. ¿Es un esfuerzo de inteligentes andar para adelante? No, es una cosa natural.</p>
<p class="art_intra_body_galdera"><strong>Crear empresas también puede ser un modo de hacer un país. Por ejemplo, ¿estrechar relaciones entre Hego e Ipar Euskal Herria beneficiaría al tejido comercial y económico vasco?</strong></p>
<p>Lo mismo que con Navarra&#8230; Te encuentras mucha gente que te dice que el problema político que tenemos entre Navarra y el País Vasco es un error, porque Navarra podría ser mucho más de lo que es -y, por la misma regla de tres, muchos empresarios podrían ser mucho más de lo que son- porque así realmente estaría dentro de una comunidad, estaría dentro de un país&#8230;</p>
<p class="art_intra_body_galdera"><strong>Volviendo a lo anterior, ¿empresarios del sur podrían estar interesados en invertir en las provincias del norte del país?</strong></p>
<p>Perfectamente. Desde el punto de vista de la rentabilidad y de la capacidad de desarrollar las organizaciones empresariales, la frontera no tiene nada que ver; eso está más que demostrado. Euskadi, como tal, podemos ser cabeza del mundo, porque somos una perla, porque somos de un tamaño para hacer maravillas, pero a veces nos autolimitamos a que somos pequeños. Claro que podemos. Podemos y debemos ver las oportunidades. Si la oportunidad la tienes al lado, no vayas a buscarla a otro sitio, porque una organización tiene que ser eficiente en todo.</p>
<p class="art_intra_body_galdera"><strong>¿Tiene algo de realidad ese mito de vasco emprendedor, audaz, trabajador?</strong></p>
<p>En otros países he visto gente muy lanzada también. En este momento, en China te sale un emprendedor en cada esquina.</p>
<p class="art_intra_body_galdera"><strong>No quiero decir que el mito sea exclusivo de los vascos, sino si se corresponde con la realidad&#8230;</strong></p>
<p>Yo creo que hoy día somos más trabajadores que audaces. Cogería a los de entre 20 y 50 años -y conozco a miles de personas- y no diría que una de las cualidades es la audacia, el riesgo&#8230;</p>
<p class="art_intra_body_galdera"><strong>Aparenta usted ser una persona muy optimista. ¿Hay razones para la esperanza en el futuro?</strong></p>
<p>Sí, porque los humanos somos los más inteligentes, los más capaces, los más creativos de este universo. Cuando tú hablas uno por uno, o cuando tratas los temas en pequeños círculos, en el fondo todo el mundo está de acuerdo. Por eso vuelvo otra vez al tema del liderazgo. Hace falta que salgan esas personas capaces de dar ese salto cualitativo y cuantitativo que hay que dar para que se vea que el mundo puede cambiar. Estamos necesitados de ver algo que pueda cambiar el mundo.</p>
<p>Artículo publicado en <a href="http://www.gara.net">GARA</a><br />Texto: Fermin MUNARRIZ • Fotografías: Andoni CANELLADA</p>
</p></div>
</p></div>
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		<item>
		<title>En búsqueda de democratizar la economía</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/en-busqueda-de-democratizar-la-economia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 25 Jan 2012 12:01:52 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Democracia económica]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/Alberto_Barlocci_0.png.png" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/Alberto_Barlocci_0.png.png 150w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/Alberto_Barlocci_0.png-400x402.png 400w" sizes="(max-width: 150px) 100vw, 150px" /></figure>Por Alberto Barlocci, docente del primer seminario del Ciclo Humanizar la Economía. Frente a los límites que muestra la economía convencional, gana protagonismo la Economía Social y Solidaria (ESS), fenómeno que representa la octava potencia económica mundial.&#160; El siguiente texto fue extraído y adaptado de la videoconferencia de presentación del Ciclo que puede volver a [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/Alberto_Barlocci_0.png.png" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/Alberto_Barlocci_0.png.png 150w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/Alberto_Barlocci_0.png-400x402.png 400w" sizes="(max-width: 150px) 100vw, 150px" /></figure><p><em>Por<strong> Alberto Barlocci</strong>, docente del primer seminario del <a href="http://www.claritas.org/es/ciclo-internacional-humanizar-la-economia%20" target="_self" rel="noopener noreferrer">Ciclo Humanizar la Economía</a>.</em> Frente a los límites que muestra la economía convencional, gana protagonismo<strong> la Economía Social y Solidaria (ESS), fenómeno que representa la octava potencia económica mundial.</strong>&nbsp;</p>
<p><em>El siguiente texto fue extraído y adaptado de la videoconferencia de presentación del Ciclo que puede volver a verse haciendo clic <a href="http://claritas.org/es/secciones/articulos/una-formacion-mas-integral" target="_blank" rel="noopener noreferrer">aquí</a>.</em></p>
<p>Si queremos humanizar la economía tenemos que volver a las raíces de la economía y eso supone una lectura cultural diferente. ¿Por qué se esta dando este debate?&nbsp;</p>
<p><!--break--><!--break--></p>
<p>En primer lugar por los límites que está mostrando la economía capitalista que entró en una profunda crisis desde todos los puntos de vista. En Europa se está tratando de salvar a los que causaron la crisis penando a los que la están soportando. Esto es porque hay un norte -una orientación- que se ha perdido. </p>
<p><strong>Economía Real</strong></p>
<p>Más del 99% del movimiento de capitales diarios es de tipo financiero y especulativo y apenas el 1% del dinero que se mueve en todo el planeta es de economía real, es decir producto de producción de bienes y servicios; lo que significa que hemos transformado la economía global en una gigantesco “juego de azar”. Eso es fuertemente grave porque distorsiona el sentido de la economía: se está&nbsp; trasladando la riqueza de una mano a otra, como en el juego de Poker, donde sólo gana uno y el resto pierde, mientras que <strong>en el intercambio comercial de la economía real todos se benefician, el que produce y el que adquiere el bien. </strong></p>
<p>La ESS indica una nueva manera de articulación entre Estado, mercado y las empresas de la sociedad civil. Si queremos responder a los desafíos de la economía del siglo XXI necesitamos las tres partes: el Estado como articulador, la economía privada y la economía solidaria entendida de forma subsidiaria. Cada uno tiene un rol, el Estado ya no está en condiciones de garantizar la justicia social, <strong>la ESS interviene en la lógica del mercado</strong>, viene a decirle a la economía que si quiere ser una herramienta al servicio de la persona (por eso es una economía humanizada) tiene que entender que se habla de “mercado” también cuado se incluyen palabras como gratuidad, solidaridad, reciprocidad y fraternidad. </p>
<p><strong>Vivir la economía solidaria</strong></p>
<p>Este movimiento abarca desde el cooperativismo, el comercios justo, las&nbsp; finanzas éticas, los microcréditos, el banco comunal,&nbsp; a la economía de comunión y el turismo solidario, está indicando esta nueva articulación. Pero dicen ago más, no están yendo a cambiar el paradigma desde una actitud crítica y confrontativa, sino constructiva. Proponen la re introducción de estos valores y recuperar una visión antropológica, al <em>homo Economicus</em>, a la persona dentro de la economía. </p>
<p>Existe una dimensión relacional de la persona, y tiene que ver con la red de relaciones en la cual nacemos y crecemos, dentro de ellas están las económicas. </p>
<p>Todos los días optamos por elecciones que quizás no son convenientes desde el punto de vista económico, y sí desde el punto de vista de los valores. Estas relaciones <strong>crean otro tipo de bienes que no cotizan en el mercado</strong>. Son bienes como la confianza, la solidaridad, la transparencia, la honestidad, llamados bienes relacionales. Las empresas de la economía solidaria destacan la necesidad de aumentar en el mercado los bienes relacionales, sino tendremos un mercado cada vez más salvaje. </p>
<p><strong>Tomando protagonismo</strong></p>
<p>Hasta ahora el pensamiento económico consideró esas experiencias de ESS como algo secundario. Hay que diferenciar: no se trata de filantropía, ni valores genéricos para ser “más buenos”. Actitudes como esas siguen manteniendo la asimetría entre “personas necesitadas y personas que aportan”. Con la ESS se está construyendo una reciprocidad que supone igualdad entre las personas. Es relevante verdaderamente porque este fenómeno es la octava economía del planeta. <strong>Si se mide el PBI de la ESS en todo el&nbsp; mundo obtenemos una economía equivalente a la del Reino Unido</strong>, pudiendo representarla en modo orgánico por ejemplo en el G8. Para los economistas esto es muy importante porque en la economía no se puede negar la realidad: si actúan en el mercado, son relevantes, y son un fenómeno cuantitativo, más allá de lo cualitativo que aporta al debate de valores.</p>
<p>La ESS está aportando elementos para ayudar a democratizar la economía, para que la justicia social vuelva a tomar las riendas de la economía y así construir una <strong>convivencia civil</strong> mejor de la actual.&nbsp;</p>
<p>Nota: <a href="http://www.claritas.org/es/presidente-dr-alberto-barlocci" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Alberto Barlocci</a> es Presidente de Cláritas, abogado y docente del seminario&nbsp;<em>Economía Social y Solidaría</em>, &nbsp;del <a href="http://www.claritas.org/es/ciclo-internacional-humanizar-la-economia%20" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Ciclo de Profundización <em>Humanizar la Economía</em></a> de modalidad virtual, que comienza el <strong>19 de marzo de 2012</strong>. Esta parte del trayecto ofrece un panorama de las diferentes expresiones y organizaciones de la Economía Social y Solidaria en el mundo, haciendo hincapié en América Latina.</p>
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		<title>Apoyo de redes navarras al movimiento 15M</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/reas-navarra-noticias-apoyo-de-redes-navarras-al-movimiento-15m/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 27 May 2011 13:06:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[15M]]></category>
		<category><![CDATA[Democracia económica]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/apoyo15m.png.png" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" /></figure>APOYO AL MOVIMIENTO 15M DESDE LA RED DE LUCHA CONTRA LA POBREZA Y LA EXCLUSIÓN SOCIAL, LA RED DE ECONOMÍA ALTERNATIVA Y SOLIDARIA (REAS NAFARROA), EL COMITÉ DE REPRESENTANTES DE PERSONAS CON DISCAPACIDAD (CORMIN) Y LA COORDINADORA DE ONGD DE NAVARRA (CONGD). Pamplona-Iruña 27 de mayo de 2011 Elige las personas primero. La crisis no [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/apoyo15m.png.png" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" /></figure><p><strong><em>APOYO AL MOVIMIENTO 15M DESDE LA RED DE LUCHA CONTRA LA POBREZA Y LA EXCLUSIÓN SOCIAL, LA RED DE ECONOMÍA ALTERNATIVA Y SOLIDARIA (REAS NAFARROA), EL COMITÉ DE REPRESENTANTES DE PERSONAS CON DISCAPACIDAD (CORMIN) Y LA COORDINADORA DE ONGD DE NAVARRA (CONGD).</em></strong></p>
<p>Pamplona-Iruña 27 de mayo de 2011</p>
<p><em>Elige las personas primero. La crisis no es excusa.</em></p>
<p>Como parte de una ciudadanía global que cree en la necesidad de un mundo más justo y solidario, las entidades firmantes, felicita las manifestaciones de participación ciudadana que en los últimos días se están produciendo, al igual que en Navarra, en todo el estado e incluso en diversos puntos del mundo.</p>
<p> <!--break--><!--break--></p>
<p>Nos adherimos a las reivindicaciones de miles de personas que han hecho la calle suya, reclamando un sistema en el que se garantice la igualdad, la solidaridad, el bienestar humano, la equidad de género, la sostenibilidad ecológica, el derecho a la educación, a la salud, a la participación política y al desarrollo pleno de todas las personas que habitan el planeta, tal y como resume el manifiesto de “Democracia real ya”.</p>
<p>Es inadmisible y éticamente reprobable que las medidas para luchar contra la crisis se lleven a cabo a costa de las personas más vulnerables y de sus derechos, perpetuando un sistema basado en valores alejados de la justicia y la solidaridad y en el que priman los mercados por encima de las personas y sus necesidades.</p>
<p>Apoyamos esta expresión de indignación y conciencia colectiva y ponemos la experiencia de nuestras redes y herramientas de transformación social (lucha contra la exclusión, cooperación, consumo responsable, comercio justo, mercado social y banca ética) a disposición del movimiento ciudadano 15M en Pamplona/Iruñea y otras poblaciones de la comunidad.</p>
<p>CORMIN, CONGD, REAS, RED POBREZA</p>
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		<title>El 15 -M sacude el sistema</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/reas-navarra-noticias-el-15-m-sacude-el-sistema/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 26 May 2011 09:11:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[15M]]></category>
		<category><![CDATA[Democracia económica]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="480" height="322" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/Asamblea_acampados_Plaza_Catalunya_Barcelona.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/Asamblea_acampados_Plaza_Catalunya_Barcelona.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/Asamblea_acampados_Plaza_Catalunya_Barcelona.jpg-300x201.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure>Ni Ni-Nis, ni violentos, ni ciudadanos solo a golpe de ratón. Jóvenes concienciados con las libertades civiles se levantaron para encabezar una protesta que persigue un gran cambio. Un reportero de EL PAÍS vivió la semana en Sol, el corazón de la #spanishrevolution Jon Aguirre Such abrazaba con los dientes apretados. No podía contener la [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="480" height="322" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/Asamblea_acampados_Plaza_Catalunya_Barcelona.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/Asamblea_acampados_Plaza_Catalunya_Barcelona.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/Asamblea_acampados_Plaza_Catalunya_Barcelona.jpg-300x201.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure><p><strong><em>Ni Ni-Nis, ni violentos, ni ciudadanos solo a golpe de ratón. Jóvenes concienciados con las libertades civiles se levantaron para encabezar una protesta que persigue un gran cambio. Un reportero de EL PAÍS vivió la semana en Sol, el corazón de la #spanishrevolution</em></strong></p>
<p>Jon Aguirre Such abrazaba con los dientes apretados. No podía contener la emoción, la rabia acumulada, la indignación compartida. Estaba viviendo un sueño. Un sueño que se ha hecho realidad. El sueño de muchos. Este joven de discurso articulado y fluido, estudiante de arquitectura de 26 años, y portavoz de Democracia Real Ya, abrazaba con fuerza y con rabia. Sucedió el martes 17. El martes mágico. A las ocho de la tarde. En la Puerta del Sol.</p>
<p> <!--break--><!--break--></p>
<p>Sí, porque el martes apareció la magia de lo espontáneo. El milagro de la comunicación. La potencia de difusión del mensaje a través de las redes sociales. La fuerza de una nueva generación.</p>
<p>El ahogado sentimiento de la indignación reventaba todas las costuras.</p>
<p>Jon ya se había emocionado el domingo, cuando encabezaba la manifestación del 15 de mayo. Al llegar a la altura del Círculo de Bellas Artes, en la madrileña calle de Alcalá, echó la vista atrás: todo lleno de gente hasta Cibeles. «Casi me pongo a llorar. Veía a todo el mundo con cara de ilusión: &#8216;¡Es posible!». Jon cuenta su historia con orgullo, con pasión: «Acabamos de escribir Historia. No hay marcha atrás».</p>
<p>Jon Aguirre Such, con su camisa de flores y su americana negra, con su bigote fino y sus impecables botines negros, no obedece al perfil clásico del antisistema. Como la abrumadora mayoría de los que de modo espontáneo se sumaron a la protesta que fagocitó la campaña y convirtió el marketing electoral en plástico.</p>
<p>Gente. Mucha gente. Gente colorida. De todos los colores. Así los retrató El Roto, el maestro. Portando una gran bandera blanca: «Los jóvenes salieron a la calle y súbitamente todos los partidos envejecieron&#8230;». Difícil expresar más con menos. Difícil sintetizar mejor la lectura del deseo y del sentir del común de los indignados. La viñeta se publicó el miércoles 18 de mayo en EL PAÍS. Al día siguiente del martes mágico. Los indignados la hicieron suya. Saltó esa misma noche, ampliada, a las farolas de la Puerta del Sol.</p>
<p>¿Quién se lo iba a decir a Carlos, a Carlos III, El Político, que dirigiría con gesto impasible a las huestes de semejante protesta cívica, a lomos de su caballo, con largas faldas azules y coloridos globos volando? Bajo su egregia estatua se cocinó la revuelta, Acampada Sol, la concentración heredera del 15-M; la que generó movimientos espejo en Barcelona, Valencia y Vigo; en Bruselas, Londres y Nueva York.</p>
<p>Los ojos de jóvenes de todo el mundo mirando a las inusitadas huestes de Don Carlos.</p>
<p>El martes 17 fue mágico. Mágico porque no había nada preparado. Brotó una concentración espontánea, vitaminada por las redes sociales. La manifestación del 15-M, sin embargo, fue el fruto de un concienciado y concienzudo trabajo. Tres meses de preparación. Lo del martes, fue otra cosa. Algo nuevo. Distinto.</p>
<p>Fabio Gándara, la cara más visible de Democracia Real Ya, lo tuvo claro desde el principio, allá por diciembre. En el grupo de Facebook en que empezó a nacer el Movimiento 15-M había prisas por convocar movilizaciones. «Algunos dijimos: &#8216;Vamos a esperar. Organizar una protesta como esta es difícil. La sociedad civil está dormida. Vamos a esperar tres meses, vamos a trabajar».</p>
<p>La sociedad civil ha despertado. O más bien, una parte de esta. Con los más jóvenes al frente. Con los que quieren ser presente y no futuro. Con los millones de desempleados, los parados de larga duración, los hipotecados al borde del desahucio, los que temen la llegada de un nuevo recibo, los afectados por los recortes, los decepcionados por la pobreza del discurso político, los indignados por el marketing electoral. Una generación muy preparada, crecida a la sombra de San Google, ha decidido ponerse en marcha.</p>
<p>¿Cómo es posible que se haya producido tan brusco despertar en tan poco tiempo? A ciertos mundos analógicos les cuesta comprender las dinámicas de la Red. La propagación instantánea y viral de mensajes. La realimentación, el efecto de contagio, los efectos multiplicadores. A ciertos mundos analógicos les cuesta entender cómo es posible que funcione una estructura horizontal, sin líderes, sin jerarquías. Donde todos aportan. Donde todos se sienten parte.</p>
<p>Pues, por lo que se ve, funciona.</p>
<p>«Son asambleas de 24 horas al día, siete días a la semana». Así explica el proceso asambleario on line Olmo Gálvez, uno de los cracks de las redes sociales de Democracia Real Ya. «La información se va actualizando, las ideas se van sumando, de forma caótica, pero funciona, da resultados. Es como si las redes tuvieran un cerebro propio que piensa. Se hacen propuestas, se llega a un acuerdo y a trabajar». Olmo Gálvez, granadino de 30 años, colaborador de empresas tecnológicas, no había acudido nunca a una manifestación hasta ahora. Estudió en un colegio del Opus. Cursó Ciencias Empresariales en el ICADE. Hoy es parte de Democracia Real Ya, DRY para los amigos, pronunciado a la inglesa. «Nunca entendí lo de salir a la calle solo para el pataleo. Lo importante es que las movilizaciones sean punto de encuentro, conectar con la gente y que de ahí salgan cosas».</p>
<p>Cosas, lo que viene a ser cosas, han salido.</p>
<p>«Unos 18 o 20 mataos con un presupuesto de 1.000 euros». Así empezó todo. Con media sonrisa lo cuenta Chema Ruiz, portavoz madrileño de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), comercial, de 47 años. Su organización su sumó a DRY hace dos meses. «Nos encontramos con un movimiento asambleario, sin líderes, a un grupo de gente variopinta, con ilusión por cambiar las cosas». Así arrancaron.</p>
<p>Fabio Gándara, el hombre en el origen de la que se ha montado, abogado de 26 años, arrancó el proyecto de movilización social junto a dos amigos: Eric Pérez y otra persona que prefiere permanecer en el anonimato. A principios de diciembre ya eran unas diez personas con una misma idea. Miraban a Islandia. A una sociedad de sólido recorrido democrático que era capaz de encarcelar a algunos de los responsables de la crisis, de promover reformas constitucionales. «Vimos que la ciudadanía podía cambiar las cosas», cuenta, con la mirada despierta, este joven que vino a Madrid, procedente de Santiago de Compostela, para estudiar Derecho y Ciencias Políticas. Miraron hacia el mundo árabe y observaron cómo sociedades desestructuradas articulaban protestas a través de las redes sociales. Crearon un grupo en Facebook, Juventud en Acción, y un blog.</p>
<p>En enero, ampliaron la base, se abrieron a organizaciones sociales. Horizontalizaron aún más su propuesta. Crearon un nuevo grupo en Facebook a cuyo bautismo no acudió el espíritu de síntesis: Plataforma de Coordinación de Grupos por la Movilización Ciudadana. Se fueron sumando espontáneos, blogueros, gente del movimiento ciudadano Estado del Malestar, la plataforma No les votes -que preconiza que no se vote a los partidos que apoyaron la Ley Sinde, PSOE, PP y CiU-&#8230; La lista fue creciendo, creciendo, creciendo.</p>
<p>El debate en las redes les llevó a compartir una serie de ideas: indignación, los ciudadanos están siendo olvidados en esta crisis, la perversión del sistema democrático conduce a un modelo bipartidista, los mercados están imponiendo recortes antisociales. ¿Conclusión? «Son dos los principales culpables: los políticos, nuestros supuestos representantes, que actúan en connivencia con los grandes poderes económicos; y los poderes económicos, que mediatizan a los grandes partidos políticos, imponen un marco de desregulación y especulan con los bonos de los países», resume Gándara. Y así se llegó al lema, una de las claves para aunar tantas sensibilidades: «Democracia Real Ya: No somos mercancías en manos de políticos y banqueros».</p>
<p>El lema tardó poco en convertirse en el nombre de la plataforma.</p>
<p>Se creó la web. Se descentralizó el movimiento. La lista de organizaciones que apoyaban la iniciativa iba engordando día a día. Todo se cocía en la Red.</p>
<p>A mediados de marzo se convocaban las primeras asambleas locales. La Casa de Granada fue el lugar en que se celebró la primera reunión en Madrid. «Fueron momentos de mucha ilusión. Era raro verse cara a cara. Todo esto ya se convertía en algo real», relata Gándara. «Comprobamos que éramos gente muy distinta pero que estábamos de acuerdo en lo básico».</p>
<p>El 2 de mayo celebraban una asamblea en el Retiro. Acudían unas 300 personas. Se establecían prioridades, todo aquel que se acercaba podía hablar. «Aquello parecía el Speaker&#8217;s corner», recuerda en alusión al célebre espacio londinense para la libre expresión Merche Negro, colaboradora de DRY en temas de comunicación y cabeza de la plataforma audiovisual ciudadana Vudeo.org.</p>
<p>Juventud sin futuro, la Asociación de Desempleados ADESORG, No les votes y la plataforma ATTAC se convertían en motores del movimiento. Intermón Oxfam y blogueros como Enrique Dans también aparecerían en el largo listado de adhesiones. Multitud de webs estampaban su URL en la plataforma de DRY.</p>
<p>A una semana de la manifestación, las vibraciones no podían ser mejores. Las piezas empezaban a cuadrar, milagrosamente, como en un Tetris. Si hacía falta una pancarta, alguien aparecía con ella. Y en eso amaneció el 15 de mayo de 2011, fecha que pasará a la Historia como uno de los grandes éxitos de la movilización ciudadana ajena a partidos políticos y sindicatos. Más de 80.000 indignados tomaban las calles de toda España.</p>
<p>El movimiento se convertía en realidad andando.</p>
<p>Juan Cobo, fotógrafo de 26 años, regresa esa noche a casa con una sonrisa de oreja a oreja. Lo que ha vivido es increíble. Ha escuchado a la gente de Democracia Real Ya y ha reconocido su voz.Cuando llega a casa y oye hablar de los disturbios, tiene un momento de bajón moral. Vaya, una vez más, lo de siempre. Pero no, esto no ha sido lo de siempre. Esto ha sido algo nuevo. Algo distinto.</p>
<p>Son las cuatro de la madrugada. Juan Cobo está tan inquieto que decide volver a la Puerta del Sol a dar las gracias a los que se han quedado ahí a pasar la noche. Gracias por aguantar.</p>
<p>Llega a Sol y hay unas 35 personas. No están durmiendo, se están organizando. Como han venido haciendo todas las noches de esta semana. Trabajando cuando los demás duermen. Debatiendo, acordando, actuando.</p>
<p>No puede apartarse de esto. Nunca ha estado vinculado a movimientos sociales. Pero esto es algo único. Hay diálogo, capacidad de escuchar. No hay líderes, uno se siente parte del proceso. Acampada Sol está naciendo.</p>
<p>Sobre las dos de la madrugada del domingo, esas 35 personas, veinteañeros y treintañeros, deciden que se quedan a dormir en Sol. A las cuatro empiezan a redactar un manifiesto. En la asamblea de las 08.00 queda aprobado.</p>
<p>Democracia Real Ya se echa a un lado. Siguen apoyando lo que allí se empieza a gestar, pero ceden el testigo a los acampados. Juan Cobo es uno de ellos. Será portavoz.</p>
<p>Lunes, cuatro de la tarde, Puerta del Sol. Acaban de montar un pequeño chiringuito, un toldo. Está situado cerca del oso y el madroño, al noreste de la plaza. Se gesta el nacimiento de la minirrepública de Acampada Sol. Hay revuelo, mucho movimiento: aguas y zumos bajo la minicarpa, documentos que circulan de mano en mano. En la otra punta de la plaza, un candidato del PP suelta su pequeño mitin de campaña, cerca de la calle Preciados, en una carpa de diseño azul que poco tiene que ver con la de los indignados. Apenas una quincena de personas le escuchan. Pareciera que clama en el desierto.</p>
<p>A las ocho de la tarde comienza la asamblea. Hay una centena de personas sentadas en el suelo. Gente de todo pelaje. Mayoritariamente jóvenes. Los hay con polo Ralph Lauren, los hay con camiseta vieja sin mangas, desgarrada. El chico aseado intercambia ideas con el perroflauta. Dialogando. Son distintos, pero hay algo que les une. Están hartos de esta engañifa, están hartos del guiñol de la política, de los eslóganes facilones, de los imputados en las listas. Coro: «Lo llaman democracia y no lo es».</p>
<p>Discuten sobre la posibilidad de que les desalojen si se quedan a dormir una noche más. Sobre si merece la pena mantener la carpa, que puede ser el motivo por el que les echen. Coro: «No tenemos miedo». Un joven pide el megáfono. «Que no somos Ni-Nis, que yo tengo dos carreras». Arrancan los aplausos. «Hay acampados en Sevilla y Valencia», se anuncia, «¡hay que aguantar!».</p>
<p>Uno de los organizadores procede a leer el manifiesto que han aprobado. Esta es la mejor manera de saber quiénes son, algo que la gente se ha estado preguntando a lo largo de toda la semana:</p>
<p>«¿Quiénes somos?: Somos personas que hemos venido libre y voluntariamente, que después de la manifestación decidimos reunirnos para seguir reivindicando la dignidad y la conciencia política y social. No representamos a ningún partido ni asociación. Nos une una vocación de cambio. Estamos aquí por dignidad y por solidaridad con los que no pueden estar aquí».</p>
<p>«¿Por qué estamos aquí? Estamos aquí porque queremos una sociedad nueva que dé prioridad a la vida por encima de los intereses económicos y políticos. Abogamos por un cambio en la sociedad y en la conciencia social. Demostrar que la sociedad no se ha dormido y que seguiremos luchando por lo que nos merecemos mediante la vía pacífica. Apoyamos a los compañer@s que detuvieron tras la manifestación, y pedimos su puesta en libertad sin cargos. Lo queremos todo, lo queremos ahora, si estás de acuerdo con nosotros: ¡ÚNETE! Es mejor arriesgar y perder que perder por no haber arriesgado».</p>
<p>La asamblea prorrumpe en gritos de júbilo. Acampada Sol ya se ha unido en torno a este texto. La gente que por allí pasa se queda y escucha. Cada vez se van sumando más miradas, más oídos. Un veterano, que asiste de pie a la asamblea, pide el megáfono. «Amigos, amigas, os quiero felicitar porque estáis haciendo un gran ejercicio de ciudadanía», dice, «el artículo 23 de la Constitución os ampara». Los jóvenes aplauden entusiasmados. El movimiento ya tumba barreras generacionales.</p>
<p>Ha caído la noche y hay unas 400 personas en la Puerta del Sol. Se quedarán a dormir esta noche. De aquí no hay quien les mueva.</p>
<p>Paco López llega con una bolsa grande para pasar la noche en Sol. Tiene 47 años, está en paro. Es oficial marmolista de 2ª, actor, hombre concienciado. En su bolsa: un libro, Reacciona; dos botellas de agua; una esterilla verde y una almohadilla azul como las de los aviones. Está indignado. «La gente está harta de tanto cinismo, de tanta hipocresía, de tanta manipulación de los políticos. Antes había unos principios. En los políticos había una vocación de servicio, de humildad, no un sistema para generar privilegios. Para esto, ¡restauremos el sistema de marquesados!». Paco se va calentando. Vive con los 426 euros al mes de la prestación por desempleo. «Hay cinco millones de parados. Los mayores de 45 años estamos desahuciados. ¡Las personas están por encima de la rentabilidad de las empresas!».</p>
<p>El lunes se cierra con un dato que es el preludio de lo que se avecina. Hay poca gente en Sol, pero las redes hierven. La etiqueta #spanishrevolution se convierte en el tema del momento en Twitter. Pero no solo en España: #spanishrevolution es trending topic a nivel mundial.</p>
<p>En la madrugada del lunes al martes se produce la intervención policial. Desalojan a los acampados. Los que allí pasaron la noche denuncian el uso de violencia por parte de los agentes de policía. Aseguran que hubo patadas, puñetazos, porrazos.</p>
<p>Martes, 16.45, Puerta del Sol. Ni rastro de la acampada. Diez camionetas de la Policía se han desplegado en la plaza. Sobre las seis de la tarde, hay unos cien indignados en la plaza, dispersos. Fabio Gándara, cabeza visible de Democracia Real Ya, revisa sus mensajes sentado en el suelo, a la sombra.</p>
<p>La tarde va transcurriendo. Poco a poco, de manera sostenida, la gente se va sumando, sumando, sumando. A las 20.00 de la tarde, la Puerta del Sol está llena. Donde ayer a las ocho había 400, hoy han acudido 6.000. «Parece que va a ser complicado llevar a cabo esta asamblea», dicen con sorna desde megafonía, colocada bajo Carlos III. La euforia se dispara. «Nos quedamos en la plaza, no tenemos casa», dice el coro. «No estamos en Facebook, estamos en la calle». A las 21.29 megafonía proclama: «Tenemos el poder ahora y ¡nos está mirando el mundo!».</p>
<p>El sueño se ha hecho realidad. La #spanishrevolution ha arrancado.</p>
<p>A las 23.30 los voluntarios pegan cartones por los suelos para que todo el mundo que pueda haga noche. Circulan chinos vendiendo cervezas. A la estatua de Carlos II le empiezan a crecer faldones, los toldos azules se despliegan a su alrededor. Hay quien ya se ha traído un sofá.</p>
<p>Megafonía: «Esto no es un botellón, no beban alcohol. No estamos en una fiesta, estamos aquí para reivindicar nuestros derechos». A las 3 de la madrugada se celebra una nueva asamblea.</p>
<p>El miércoles por la mañana la minirrepública de los indignados funciona a pleno rendimiento. Hay asambleas por todas las esquinas. Los concentrados tapizan la boca del Cercanías con mensajes en folios en blanco. Queda constituido el mural de las indignaciones.</p>
<p>Mapas colgados en la ciudadela que se va tejiendo indican donde está cada una de las comisiones. Cada una en una de las farolas de la plaza: Alimentación, Acción, Extensión, Coordinación interna, Legal, Cuidados/Limpieza, Infraestructuras (materiales, objetos perdidos), Comunicación. La enfermería está repleta de medicinas, tiritas, remedios varios. Bares y restaurantes de la zona dan cada noche a los acampados todo aquello que les sobra. Al puesto de alimentación llegan amas de casa con el carro de la compra repleto. Un restaurador trae perolas de fabada.</p>
<p>La web tomalaplaza.net recoge todas las plazas de España que se suman a la revuelta. La Red no para de hervir. Se crean nuevos hashtags, nuevas etiquetas para que la protesta siga viva en Twitter, para seguir siendo tema del momento. Usar un solo hashtag implica que el algoritmo de los trending topics se canse de la etiqueta y abra paso a otras nuevas. Los hashtags de los indignados van mutando: #spanishrevolution, #acampadasol,</p>
<p>#nonosvamos, #yeswecamp, #democraciarealya, #notenemosmiedo, #tomalaplaza, #pijamabloc. Los hashtag también se descentralizan: #acampadabcn, #acampadavalencia.</p>
<p>La protesta se extiende por toda España. Y por otras ciudades del mundo. Frente a las Embajadas españolas de Londres y Bruselas se concentran jóvenes españoles en apoyo de la #spanishrevolution.</p>
<p>El miércoles, la Junta Electoral Provincial de Madrid prohíbe las concentraciones. Por la tarde, la Policía se hace presente en la plaza. Los agentes cargan las rejas sobres sus camionetas, hacen controles en los accesos revisando mochilas. Pero el movimiento es imparable. Sigue creciendo, desafiando las prohibiciones. Acuden a la cita de las ocho de la tarde cada vez más adultos, mayores, inmigrantes, abueletes. «Que no, que no, que no nos representan», se grita en la plaza. El efecto multiplicador de la protesta no tiene barreras. «Esto no termina con las elecciones», claman.</p>
<p>La lluvia se ceba con la Puerta del Sol esa noche. Pero eso no disuade a los indignados. «¡ Llueva o nieve, aquí nadie se mueve!». Cientos de manifestantes aguantan bajo las improvisadas carpas azules vencidas por el peso del agua. La viñeta de El Roto cuelga de varias farolas de la plaza.</p>
<p>La elaboración de un manifiesto es uno de los escollos que deben resolver los concentrados. En las asambleas es difícil poner de acuerdo a todo el mundo. Se lanzan muchas ideas: reformar la ley electoral para hacerla más proporcional; revisar la financiación de los partidos; redistribuir mediante impuestos más progresivos; establecer la Tasa Tobin sobre movimientos de capitales; listas electorales libres de imputados, listas abiertas; supresión de sueldos vitalicios de los políticos, supresión de la Ley Sinde, la Ley de Extranjería, del Plan Bolonia. La minirrepública sigue creciendo y el efecto contagio por toda España cobra fuerza. En Valencia, el número de asistentes se triplica a cada día que pasa. El jueves, a las 19.30, son ya un total de 82 ciudades las que han solicitado un espacio en la página tomalaplaza.net. La prensa internacional mira a España. The Washington Post coloca las protestas españolas en su portada.</p>
<p>Viernes, 12.25 del mediodía. La minirrepública es una miniciudad. Se han multiplicado las tiendas de campaña, los sofás. «¿Sabéis dónde queda Respeto?», pregunta un joven en el taller de Artes Gráficas. «No sé, vete a Acción y pregunta».</p>
<p>Los carteles cada vez ofrecen mejor aspecto. Hay un tupper de plástico repleto de rotuladores para dotar de plasticidad a los mensajes. Las largas faldas azules de Carlos III se siguen extendiendo. Junto al oso y el madroño se ha abierto una tribuna popular.</p>
<p>Son ya 166 las ciudades de todo el mundo que convocan protestas. El número de seguidores del twitter @democraciareal supera, con 40.000 seguidores, la suma de @ppopular y @psoe. En un cartel negro y naranja de Sol, de los que se usan para vender o alquilar pisos, se puede leer: «Se alquila esclavo laboral. 600 euros al mes». Alguien ha borrado el 600 y ha superpuesto un 400.</p>
<p>El viernes por la noche llega el gran momento, el del minuto de silencio para dar paso a la jornada de reflexión. La gente no cabe en Sol, todas las calles que desembocan en la plaza revientan. A las 00.00 se hace el silencio. Más de 25.000 personas, muchas con la boca tapada con precinto, se callan al unísono. Silencio. Se oyen las campanas del reloj de la Puerta del Sol. El minuto no dura un minuto. El grito sale desbocado, antes de tiempo. Las manos se alzan girando las muñecas, es el símbolo de aprobación que se usa en las asambleas. Desconocidos se abrazan, algunos con lágrimas en los ojos. En Valencia, los números de la protesta también se desbocan: más de 10.000 personas en la Plaza del Ayuntamiento.</p>
<p>Cada día más gente, los números se multiplican. Ayer ya eran 300 las peticiones de dominio en tomalaplaza.net. Había 200 abogados apuntados en la Acampada de Sol. Un total de 15 enfermeros. Siete placas solares, 15 ordenadores. Las plazas volvieron a abarrotarse el sábado por la noche. A pesar de la prohibición por la jornada de reflexión. El fenómeno seguía creciendo, sumando a más ciudadanos, imparable.</p>
<p>«Se ha producido una desestructuración muy acelerada de la sociedad», sostiene Miguel Martínez, sociólogo experto en movimientos sociales, profesor de la Universidad Complutense e investigador Ramón y Cajal. «La precariedad ha emanado de las élites políticas, han ido apretando las tuercas cada día más. Los gobiernos han llevado a cabo políticas muy agresivas para la mayoría de la población. El panorama es muy triste. Tenía que surgir una válvula de escape. La gente siente que su vida se volatiliza. Cuando llega la indignación, ya no pueden ir más allá, porque te hacen desaparecer como persona. Si pierdes la dignidad ya solo eres mano de obra».</p>
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		<item>
		<title>Más de 200 personas reivindican en Pamplona una Democracia Real Ya</title>
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		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 19 May 2011 08:43:10 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[15M]]></category>
		<category><![CDATA[Democracia económica]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="480" height="319" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/concentracion-15m-1_jpg_201_11.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/concentracion-15m-1_jpg_201_11.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/concentracion-15m-1_jpg_201_11.jpg-300x199.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure>La línea ascendente del volumen de las protestas se dejó sentir también en Pamplona y, después de que el martes los concentrados en la Plaza del Ayuntamiento apenas sumaban la treintena, ayer fueron más de 200 personas las que se concentraron ayer en la plaza consistorial. En la misma línea que las protestas llevadas a [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="480" height="319" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/concentracion-15m-1_jpg_201_11.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/concentracion-15m-1_jpg_201_11.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/concentracion-15m-1_jpg_201_11.jpg-300x199.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure><p><strong>La línea ascendente del volumen de las protestas se dejó sentir también en Pamplona y, después de que el martes los concentrados en la Plaza del Ayuntamiento apenas sumaban la treintena, ayer fueron más de 200 personas las que se concentraron ayer en la plaza consistorial. En la misma línea que las protestas llevadas a cabo en Madrid y otras ciudades del Estado, los pamploneses se concentraron con el fin de organizar una «acción de choque» para las elecciones municipales del 22 de mayo, convocadas por el movimiento Democracia Real Ya.</strong></p>
<p> <!--break--><!--break--></p>
<p>pamplona. El acto reivindicativo, en el que participaron en su mayoría jóvenes, se convocó el mismo martes de manera espontánea por los asistentes a raíz de que fueran desalojados por la Policía al estar concentrados sin permiso. El martes por la noche solicitaron el permiso vía fax para la concentración y ayer a las 20.00 horas más de 200 personas secundaban la convocatoria que se había dado a conocer por medio de las redes sociales de Facebook y Twitter, con el hashtag #acampadapamplona. Todo un éxito.</p>
<p>manifiesto Entre quienes acudieron a la plaza consistorial se repartió un manifiesto en el que se rechazaba que «el actual funcionamiento de nuestro sistema económico y gubernamental es un obstáculo para el progreso de la humanidad».</p>
<p>Los congregados reivindicaron que «existen unos derechos básicos que deberían estar cubiertos en estas sociedades, como el derecho a la vivienda, al trabajo, a la cultura, a la saludad, a la educación y a la participación política».</p>
<p>En este sentido, defendieron que «la democracia parte del pueblo y debe ser del pueblo». Sin embargo, criticaron que «en este país la mayor parte de la clase política ni siquiera nos escucha». «Sus funciones deberían ser las de llevar nuestra voz a las instituciones, facilitando la participación política ciudadana mediante cauces directos y procurando el mayor beneficio para el grupo de la sociedad», reclamaron. Por todo esto, incidieron en que «es necesaria una revolución ética» y advirtieron de que «no podemos dejar fiar nuestro futuro a una abstracta rentabilidad económica que nunca redunda en beneficio de la mayoría». «Hemos puesto el dinero por encima del ser humano y tenemos que ponerlo a nuestro servicio. Somos personas, no productos del mercado, no soy sólo lo que compro, por qué lo compro y a quién se lo compro», sentenciaba el manifiesto, que a su vez animaba a los ciudadanos a adherirse a este movimiento para «cambiar» la situación. Este manifiesto fue leído por dos personas espontáneas a través de un megáfono que les prestó el Partido Cannábico al ver el volumen de asistentes.</p>
<p>El movimiento convocó también para hoy una sentada a las 20.00 en la misma plaza y para mañana otra a la espera de confirmación de hora y lugar.</p>
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		<title>Democracia Económica</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/democracia-economica/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 30 Jul 2010 07:00:18 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Democracia económica]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/dinero13.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" /></figure>En la V. Asamblea Nacional Ciudadana celebrada en Puebla, en mayo de 2010, se llevó a cabo un taller para explorar el concepto de democracia económica. Se siguió una dinámica de cuatro mesas de debate que debían contestar 6 preguntas. [Alejandro Corona &#8211; Crítica Pura] En esta asamblea confluimos ONGs, activistas políticos, ambientalistas, empresarios, trabajadores [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/dinero13.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" /></figure><p><strong><em>En la V. Asamblea Nacional Ciudadana celebrada en Puebla, en mayo de 2010, se llevó a cabo un taller para explorar el concepto de democracia económica. Se siguió una dinámica de cuatro mesas de debate que debían contestar 6 preguntas.</em></strong></p>
<p>[<em>Alejandro Corona &#8211; <a href="http://criticapura.com/democracia-economica/2010/07/" title="web">Crítica Pura</a></em>] En esta asamblea confluimos ONGs, activistas políticos, ambientalistas, empresarios, trabajadores y activistas sociales y comunitarios y defensores de los derechos del consumidor, que sin ser expertos en asuntos económicos, estamos todos preocupados por los asuntos públicos del país. Nuestra diversidad nos permitió contemplar conjuntamente varias aristas y niveles, que normalmente se analizan en forma separada.</p>
<p> <!--break--><!--break--></p>
<p>Este texto hace un resumen de lo expuesto, siguiendo en forma general las preguntas planteadas y con acotamientos y anotaciones adicionales.</p>
<p><strong>MARCO Y DIAGNÓSTICO.</strong></p>
<p>Las primeras tres preguntas fueron: ¿Cuál es la relación entre democracia económica y democracia política? ¿Es necesario que exista la democracia económica para que exista la democracia política? ¿Cuál es el estado actual de la democracia económica en el país?</p>
<p>De las mesas surgieron las siguientes definiciones de democracia política y democracia económica:</p>
<p><strong>A. Democracia política:</strong> Situación en la que todos tienen acceso equitativo a canales de participación y decisión.</p>
<p>En México, se dijo, si bien se ha avanzado en el tema específico de democracia representativa, las condiciones de inequidad en la competencia electoral son notables. Otras expresiones de democracia como la participativa y la rendición de cuentas tienen muy poco desarrollo.</p>
<p><strong>B. Democracia económica:</strong> Situación en que todos tienen acceso equitativo a medios de producción, a las decisiones económicas, a la riqueza y a las posibilidades de desarrollo.</p>
<p><strong>Sobre México se dijo que:</strong></p>
<p>a) Desde el punto de vista de un bienestar para la mayoría, no hay condiciones para que todos accedan equitativamente a una vida digna, a oportunidades económicas, a un empleo bien remunerado.</p>
<p>b) También se dijo que hay mecanismos de participación en decisiones para el uso del presupuesto de las entidades de gobierno; que</p>
<p>c) en general, la gente no tiene acceso a la definición de las líneas rectoras de la economía y que</p>
<p>d) el consumidor no cuenta con mecanismos de deliberación y protección sociales eficaces. Aquí se dijo que las opciones de oferta y demanda son controladas por poderes fácticos de la economía (oligopolios, monopolios)</p>
<p>e) hay en general barreras al derecho a organizarse, sobre todo, me parece, para los actores económicos y sociales “pequeños”.</p>
<p>En conclusión, se vio que en nuestro país ambas formas de democracia son en muchos sentidos, inexistentes o simuladas.</p>
<p>En las mesas se aplicó el concepto de democracia económica en tres niveles o ámbitos.</p>
<p>Un primer ámbito fue el nacional, donde la relación entre democracia económica y democracia política es más visible y se puede reconocer que deficiencias en la una llevan a lo mismo en la otra, en ambas direcciones.</p>
<p>Por un lado, se dijo, el sistema económico imperante es fruto de decisiones políticas. En particular, las decisiones políticas en un entorno no democrático significan a la vez la ausencia de democracia económica.</p>
<p>Un caso que se mencionó sobre el particular –resultado en parte de decisiones políticas sin participación de los afectados en la toma de decisiones y que ilustra la relación entre ambas formas de democracia y sus deficiencias respectivas – es la situación por la que pasan la producción nacional de maíz y la soberanía alimentaria. Debido a las condiciones de desigualdad en los tratados de libre comercio y a la situación de privilegio de diversos poderes fácticos no tenemos autosuficiencia alimentaria, la situación social del campo está peor que nunca, además de que enfrentamos graves pérdidas culturales y de biodiversidad relacionada con la entrada del maíz transgénico.</p>
<p>Otro caso que se señaló es el del manejo político que se da a la recaudación y uso de los impuestos, mermando la capacidad de estos para crear condiciones de crecimiento y redistribución del ingreso, que son a su vez condiciones para la existencia de democracia económica.</p>
<p>Por otro, se dijo, la democracia económica es una condición para que exista la democracia política. No se puede pensar en democracia política con igualdad de acceso a canales de decisión, sin tener a la vez canales de acceso económico para todos. En nuestra práctica electoral, en la que en teoría todos tienen derecho a votar y ser votados, en los hechos, sólo quienes forman parte de la élite del poder y del dinero, o se coluden con ella, pueden acceder a posiciones de elección popular. Asimismo, una democracia económica deficiente o inexistente conlleva ciudadanías de diversas categorías, ciudadanos de primera, de segunda e incluso que no alcancen el estatus de ciudadanos, lo que merma el tejido social, y con un tejido social débil, no hay práctica democrática.</p>
<p>También se mencionó que la representación del pueblo está rota, mientras que las democracias política y económica estén secuestradas por poderes fácticos. De hecho, se dijo, los poderes públicos mexicanos dedicados a combatir a estos poderes fácticos o poner límites a los mismos están totalmente corrompidos.</p>
<p>Las reglas que regulan la relación empresa-gobierno son, según el caso,inexistentes,insuficientes o no se aplican, tanto en el terreno del cabildeo empresarial como de la regulación de la libre competencia. La honestidad y transparencia en estos terrenos brillan por su ausencia. Las barreras de acceso al mercado surgen no sólo desde los grandes monopolios, sino notoriamente, se señaló, ¡desde el propio gobierno!</p>
<p>Un segundo ámbito de aplicación del concepto de democracia económica, se dijo, es el empresarial y el de la relación de las empresas con la sociedad.<br /> Atendiendo a nuestra definición de democracia económica, es evidente que, al menos en México, hay poca o nula democracia en el gobierno de las empresas, es decir, que se toma poco en consideración a los trabajadores y otros actores sociales en las decisiones y que se insiste en que su único objetivo empresarial es la producción de riqueza económica y no de otros tipos de riqueza o bienestar social. Las excepciones detectadas en el caso de nuestro país son algunas cooperativas como Pascual o Cruz Azul.</p>
<p><strong>Hubo un tercer ámbito en el que el concepto de democracia económica fue visto como significativo, y este es el de la economía solidaria o “alternativa”.</strong></p>
<p>Este es un término genérico para una serie de mecanismos que están parcial o totalmente fuera del sistema dominante de mercado, en los que existe autosustentabilidad y por lo tanto democracia económica en diversos grados. Como ejemplo de estos mecanismos se señalaron comunidades autónomas, grupos de base, autogestión, monedas locales, cooperativas de producción, consumo y financieras, redes de intercambio solidario, tianguis de trueque, comercio justo y tequio entre otros.</p>
<p>A diferencia de los dos anteriores ámbitos mencionados, el de la economía solidaria busca deliberadamente ir en pos de una democracia económica, y esto ha sido por iniciativa mucho más de las comunidades y la sociedad civil en general que de los gobernantes.</p>
<p><strong>PROPUESTAS</strong></p>
<p>Las otras preguntas del taller fueron: ¿Cuáles serían formas específicas de organización económica que permitirían fortalecer la participación de los actores económicos? ¿Cómo empoderarlos? ¿Cómo lograr mejores formas de toma de decisiones sociales en la generación de riqueza?</p>
<p>Acerca de formas de organización que permitan fortalecer la participación de los actores económicos, una de las mesas manifestó su preferencia por la generación de riqueza (es decir, por un sistema que permita la iniciativa privada), por oposición a la concentración de la misma. Tres de las mesas le dieron importancia a la libre competencia con regulación antimonopolística efectiva (no sesgada a favor de ciertos grupos) por parte de un estado fuerte (que no autoritario), que cuente con instituciones sólidas, capaz de regular funcionalmente e instrumentar acciones correctivas. Se entendió en estas mesas que la libre competencia es precisamente una forma de empoderar a los actores económicos.</p>
<p>Además de éste, surgieron de las mesas varios otros requisitos para dicho empoderamiento y para fomentar la democracia económica en el ámbito de los modelos dominantes de gestión pública y de economía de mercado:</p>
<p>&#8211; Un Estado capaz de llevar políticas fiscales que ayuden a cumplir con los principios de equidad y proporcionalidad básica.</p>
<p>&#8211; En el tema del gasto público, el uso del mecanismo de los presupuestos participativos.</p>
<p>&#8211; Transparencia y honestidad acerca de los factores de poder dentro de la economía, con información relevante y mejores formas de evaluación en los temas ya mencionados de:</p>
<p>i) la relación estado – actores económicos y el cabildeo empresarial y</p>
<p>ii) en el manejo de concesiones (añado aquí el manejo de bienes públicos en general).</p>
<p>-Facilidades a la creación de pequeñas empresas, eliminando las barreras de que van desde el mencionado fomento real de la libre competencia hasta la disminución de costos notariales. Hubo una línea argumental de descargar al empresario de costos sociales, en el sentido de que los derechos sociales sean derechos ciudadanos y estén fuera de la lógica del trabajo. Esto, que fue denominado en esa mesa “portación de los derechos de los trabajadores”, consiste en garantizar que el sistema de seguridad social sea universal y el acceso a beneficios y derechos no dependa entonces de la condición laboral. No dar este paso dificulta la labor del pequeño empresario, o bien fomenta que este eleve costos de producción e incurra en evasión, por lo menos en lo que a cuotas de seguridad social se refiere.</p>
<ul>
<li>Empoderamiento del consumidor frente a las empresas y al Estado.<br /> 
<li>Combate al intermediarismo y facilitar el contacto entre consumidor y productor. Este factor se consideró con potencial para disminuir la concentración de la riqueza.<br /> 
<li>Creación de consejos económico-sociales y establecimiento de consejos reguladores por producto (se habló de transparentar costos y métodos de producción en empresas, argumento extensible a las paraestatales).<br /> 
<li>Respeto al legítimo derecho de los trabajadores a organizarse y participar en las decisiones de la empresa.<br /> 
<li>Reconocimiento y empoderamiento de la figura de los “stake-holders”, es decir todos aquellos que son afectados por cierta actividad empresarial, para que en el futuro vía OSCs u otras figuras puedan incidir en las políticas y acciones de la empresa. Entre los “stakeholders” no solo están los “stockholders” o accionistas, no solo están los trabajadores, sino también los consumidores, ambientalistas y otros involucrados por la actividad empresarial, especialmente la de gran escala. Se mencionó que para ese fin se requería de capacitación de los involucrados para una participación eficaz en la gestión empresarial. </ul>
<p>En el tema de transparencia, se subrayó que el acceso ágil y sencillo la información empodera a los actores económicos y da argumentos a la ciudadanía para participar y tomar mejores decisiones. Se propuso que a través del gobierno y del presupuesto participativo se fomente a las OSCs y ONGs para que estas puedan informar a la población de los beneficios de la participación ciudadana en estos temas; los que se darían en la economía familiar y en la salud por ejemplo. Esta participación se señaló como indispensable para que en el largo plazo, se pueda conseguir democracia y transparencia en empresas, sindicatos y organizaciones civiles especialmente aquellas con más relevancia o peso en la sociedad.</p>
<p>Asimismo, se resaltaron las posibilidades de una mayor transparencia e información para generar algo ausente en este país, que es una planeación de largo plazo sobre el rumbo económico.</p>
<p>El lado “alternativo” se trató en tres de las mesas, y en ellas se planteó la necesidad de fomento por parte gobierno y ONGs u OSCs a las diversas formas de autosustentabilidad de cooperativas, impulso a colectivos pequeños, así como revitalizar las economías comunitarias a través de producción para el autoconsumo, modificar hábitos de consumo (consumir más lo local e independiente) y mejoras a canales de comercialización interna dentro de comunidades y barrios. El apoyo gubernamental a las ONGs que contribuyen a estas mejoras fue otro punto. También hubo mención de la necesidad de que México se abra de nueva cuenta a formas de organización ejidal y propiedad comunitaria.</p>
<p>Las respuestas obtenidas a la pregunta acerca de mejores formas de toma de decisiones sociales en la extracción de rentas dieron la oportunidad de profundizar un poco más en el tema del derecho a la organización social que se tocó al principio ya que, se dijo, los actores económicos están en posición de vencer barreras, organizarse, fijar reglas y acuerdos y establecer incentivos para que se cumplan y se potencie progresivamente la confianza entre los mismos. Mientras que en la economía “alternativa” estos mecanismos y su refinamiento son necesarios por definición, me parece que en la economía “dominante”, existen poco y debieran darse más, pues representan una alternativa importante a la de dejar todo en manos de las fuerzas impersonales y muchas veces destructivas del mercado y de los monopolistas y poderes fácticos que conocemos. También se señaló que para organizarse de forma fluida, se cuenta ahora con el internet y sus herramientas, lo que tendría aplicación por ejemplo en el contacto directo entre consumidor y productor y en la elaboración y ejecución de los mencionados presupuestos participativos, entre otras cosas.</p>
<p>Finalmente, se hizo el importante señalamiento que la democracia económica no es posible si no se da cumplimiento simultáneamente, junto con la democracia política, a los demás derechos económicos y sociales de las personas y a los derechos humanos en general, con características de no discriminación, igualdad, realización progresiva, no regresión, integralidad, transversalidad y las ya mencionadas transparencia, rendición de cuentas, acceso a la información y participación.</p>
<p>Como una reflexión final, diremos que las tensiones entre el objetivo de fomento a la competencia y el de poner al frente del actuar empresarial el beneficio social, ambos planteados en las mesas, pueden tener solución. En primer lugar, otorgar un creciente papel a las economías solidarias, que resuelven este dilema de raíz. Por otra, que las grandes empresas de corte monopolístico sean reguladas por comités o consejos de amplia representatividad como los antes mencionados y que las pequeñas continúen, como ocurre en cierta medida en la práctica, cumpliendo normatividades gubernamentales negociadas. Esto es, en ambos casos, la solución a la tensión mencionada se tiene que dar necesariamente por la vía de la negociación.</p>
<p>Las mesas me ayudaron a recordar que en economía al igual que en política, la alta concentración del poder tiene una relación inversa con la democracia. También me permitieron darnos cuenta que hay una relación directa entre autosustentabilidad de los actores económicos y el grado de democracia económica y horizontalidad de la sociedad a la que pertenecen. Queda de tarea también una reflexión sobre tecnologías que requieren de sociedades verticales y tecnologías que fomentan y prosperan con la horizontalidad.</p>
<p>Quisiera agradecer la colaboración de Mar Estrada, quien revisó el texto y aportó mejoras importantes. </p>
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