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	<title>ESS Francia archivos - economiasolidaria.org</title>
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	<description>El portal de la Economía Solidaria</description>
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		<title>De McDonald’s a comedor popular, la historia de L’Après M en Marsella</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/de-mcdonalds-a-comedor-popular-la-historia-de-lapres-m-en-marsella/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 09 Feb 2026 13:15:01 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[barrio]]></category>
		<category><![CDATA[ESS Francia]]></category>
		<category><![CDATA[proyectos cooperativos]]></category>
		<category><![CDATA[restauración]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="1500" height="1000" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2026/02/mac-donalds-comedor-social.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" fetchpriority="high" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2026/02/mac-donalds-comedor-social.jpg 1500w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2026/02/mac-donalds-comedor-social-1280x853.jpg 1280w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2026/02/mac-donalds-comedor-social-980x653.jpg 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2026/02/mac-donalds-comedor-social-480x320.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 1500px, 100vw" /></figure>En una antigua franquicia del norte de Marsella, una cooperativa-restaurante ha reescrito las reglas del mercado: transforma los ingresos en bien común y reinvierte los excedentes en servicios sociales. Desde los márgenes, L’Après M demuestra que la ciudad también puede construirse desde sus barrios.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="1500" height="1000" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2026/02/mac-donalds-comedor-social.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2026/02/mac-donalds-comedor-social.jpg 1500w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2026/02/mac-donalds-comedor-social-1280x853.jpg 1280w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2026/02/mac-donalds-comedor-social-980x653.jpg 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2026/02/mac-donalds-comedor-social-480x320.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 1500px, 100vw" /></figure><p>A medida que el tráfico se espesa y las naves industriales se alinean a ambos lados de la carretera, se hace evidente que nos acercamos a Marsella. La autopista desciende desde las colinas y el mar, brillante e insistente, se insinúa al fondo, apenas visible entre grafitis, hormigón y el vaivén del asfalto.</p>
<p>Marsella es un puerto bendecido por la geografía. El Vieux-Port se abre, protector, al <a href="https://www.elsaltodiario.com/mediterraneo" target="_blank" rel="noopener">Mediterráneo</a> bajo la mirada atenta de la Bonne Mère. El estuario está sembrado de veleros que entran y salen con una cadencia constante, interrumpida solo por el ir y venir rutinario de los batobus, los ferris urbanos, rumbo a las Calanques o a las Îles du Frioul. Es la postal que todo visitante espera.</p>
<p>Pero el azul intenso queda aquí, de pronto, lejos. Tomar la salida 35, Saint-Barthélemy, es internarse en un tablero de ajedrez roto: un dédalo de autopistas elevadas y bloques de vivienda social donde dominan las texturas del hormigón gris y el ocre deslavado. En los barrios del norte, las torres idénticas se suceden sin fin; viven, por diseño o por abandono, de espaldas al Mediterráneo. Son paisajes de pura ingeniería civil, asfalto, cemento y metal, desconectados, en términos prácticos y emocionales, del corazón histórico de la ciudad.</p>
<blockquote><p>Del pasado corporativo apenas sobrevive la gran M, intervenida por artistas y reciclada en icono pop, blindada con ironía frente a cualquier reclamación de copyright</p></blockquote>
<p>En esa monocromía de torres, rotondas y vallas de alambre, el ojo busca un punto de encuentro. Una carnicería, una tienda de alimentación, algún take away, una parada de bus abarrotada. Hay pocos lugares donde sentarse a compartir un rato. Y entonces, tras el tedio de una rotonda desolada, junto a un cartel municipal que insiste, con optimismo administrativo, en que “Marseille se transforme”, aparece un rótulo distinto. Una invitación sencilla: “Comme vous êtes, vous venez!”.</p>
<h2>Ven tal y como eres</h2>
<p>Pintado a spray, con el signo de exclamación transformado en un puño alzado, el lema “Ven tal y como eres” condensa la filosofía de L’Après M. Nacida en el esqueleto de un antiguo McDonald’s, la cooperativa-restaurante se ha convertido, en apenas cuatro años, en un motor que alimenta a setecientas familias por semana, inserta a vecinos en el mercado laboral y funciona como una auténtica plaza cívica en el norte de Marsella. Su apuesta es tan simple como radical: utilizar herramientas del mercado para financiar lo común y demostrar que la periferia también puede diseñar su propia ciudad.</p>
<p>Del pasado corporativo apenas sobrevive la gran M, intervenida por artistas y reciclada en icono pop, blindada con ironía frente a cualquier reclamación de copyright, y algún eco estructural del antiguo fast food. Todo lo esencial fue reescrito: el equipo, el propósito y, sobre todo, el destinatario. Hoy, el cliente final es el barrio.</p>
<blockquote><p>Exlíder sindical, hoy gerente y portavoz del proyecto, Kamel es una figura respetada por los vecinos y por el tejido asociativo marsellés</p></blockquote>
<p>El esquema es sencillo en su formulación: un restaurante de acceso universal, menús a precio subsidiado, empleo con itinerarios de inserción y, por encima de todo, un espacio cívico donde reunirse sin pedir permiso. A ese núcleo se suma un dispositivo de apoyo que, semana tras semana, reparte cerca de setecientos lotes de víveres entre las familias más vulnerables. El engranaje se sostiene gracias a una red de unos cuarenta voluntarios, la confluencia de donaciones privadas, alianzas locales y una dosis considerable de organización.</p>
<h2>La distribución: un lunes marsellés</h2>
<p>Llegamos un lunes, día de reparto, a media mañana. El servicio lleva horas en marcha; el comedor no abrirá hasta que salga el último lote. La cola, ordenada, rodea el edificio: carritos de la compra, bolsas de tela, algún cochecito de bebé. Durante la espera, las conversaciones fluyen. En un cobertizo que hace de punto de distribución, un voluntario descarga cajas de fruta y revisa etiquetas; a unos pasos, otro controla el orden de entrega con una libreta gastada. Una mujer coloca con cuidado un paquete de pasta en el fondo del carro para que no aplaste las verduras. Nada se acelera; nada se detiene.</p>
<p>Entre el ir y venir aparece Kamel Guemari. Abraza a una vecina, palmea el hombro de un chaval, escucha dos frases y resuelve con una llamada. Sonríe mucho; se detiene poco. Interrumpirlo ahora sería un estorbo.</p>
<p>Cuando se entrega el último lote y la fila se disuelve en el remolino de la rotonda, se abren las puertas del restaurante y asoma la otra mitad del proyecto: mesas altas, tornos de pedido, una pantalla que anuncia los turnos. Todo recuerda a una cadena de comida rápida, solo que aquí la estrella del menú es otra: la hamburguesa OVNI, diseñada por el chef tres estrellas Gérald Passedat. En cocina, el murmullo de la plancha caliente; la charla ligera del equipo. Afuera, la rotonda sigue girando bajo el sol de Marsella; adentro, el servicio está a punto de empezar.</p>
<blockquote><p>En 2018, el propietario anunció el cierre por pérdidas. Lo que siguió fue una revuelta en miniatura: pancartas improvisadas, asambleas frente al mostrador, cámaras de televisión a la puerta</p></blockquote>
<p>Salimos al exterior, al sol, para aprovechar el mistral fresco de la mañana. Exlíder sindical, hoy gerente y portavoz del proyecto, Kamel es una figura respetada por los vecinos y por el tejido asociativo marsellés. Rehúye el foco, pero su verbo claro y su carisma tranquilo lo han convertido en una referencia. Con una sonrisa, nos da la bienvenida.</p>
<h2>De la lucha sindical al motor social</h2>
<p>El McDonald’s de Saint-Barthélemy abrió en 1992, entre bloques de hormigón y tráfico denso. “Llegaron con promesas de empleo”, recuerda Kamel. Prometían modernidad, trabajo, progreso. Lo que encontraron fue un barrio sin plaza y, sin proponérselo, el local acabó convirtiéndose en su punto de encuentro: un refugio accidental donde los vecinos se cruzaban, los jóvenes buscaban wifi y los trabajadores mataban el tiempo antes del turno. A su manera, aquella franquicia de rotonda terminó siendo la plaza del pueblo.</p>
<p>Pero las promesas eran eso, promesas. Pronto chocaron dos mundos: los empleados, con contratos precarios y sueldos mínimos, y una multinacional tan impersonal como su logotipo. “La pelea empezó por céntimos y turnos”, dice Kamel, “y terminó logrando avances que se extendieron a otras ciudades de Francia e incluso fuera del país”. Durante años, el local fue un laboratorio sindical donde se negociaban dignidades a pequeña escala.</p>
<blockquote><p>Desde abril de 2021, más de 5.000 hogares se han inscrito para recibir ayuda alimentaria. Cada semana salen de aquí unos 700 lotes; unas ochenta familias los reciben a domicilio</p></blockquote>
<p>En 2018, el propietario anunció el cierre por pérdidas. Lo que siguió fue una revuelta en miniatura: pancartas improvisadas, asambleas frente al mostrador, cámaras de televisión a la puerta. Irónicamente, en un país habituado a protestar contra McDonald’s, esta vez se protestaba para mantenerlo abierto. En el punto álgido, Kamel, que había empezado allí como encargado de turno, amenazó con prenderse fuego dentro del local. “Si cierran, me quemo aquí”. La escena recorrió los informativos nacionales, pero no evitó lo inevitable. La persiana bajó, setenta y siete sueldos quedaron en el aire y el barrio perdió su única plaza.</p>
<p>Dos meses después llegó el confinamiento. Calles vacías, supermercados saturados, neveras medio vacías. El local reabrió por necesidad. Donde antes había menús, aparecieron palés, listas y voluntarios. Exempleados, vecinos, sindicatos y colectivos transformaron el espacio en un almacén solidario. En cuestión de días, el viejo restaurante se convirtió en una de las mayores plataformas de reparto de alimentos de Marsella.</p>
<h2>Cuando el conflicto se convierte en proyecto</h2>
<p>Pasada la urgencia, el hambre seguía ahí. En abril de 2021, de aquel impulso nació la asociación La Part du Peuple y tomó forma la SCIC L’Après M, una cooperativa de interés colectivo. El mecanismo era simple y profundamente político: un restaurante económico que financia ayuda social; una ayuda social que refuerza comunidad; itinerarios de inserción que convierten el lugar en un ascensor social.</p>
<p>“El proyecto no distingue orígenes: todos son bienvenidos”, repite Kamel, con la serenidad de quien ha pronunciado esa frase muchas veces. Luego baja la voz y amplía el foco: “No hay lucha de colores; hay lucha de clases. Esto va contra el capitalismo voraz y el individualismo, contra la idea de que cada cual se salva solo”.</p>
<p></p>
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<div class="pie">Foto aérea de la acción Laissez-nous les clés (Déjennos las llaves). © Cineya Productions.</div>
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<p>Aunque se declaran apartidistas, el ADN político de L’Après M es inconfundible. Brota de la experiencia sindical, se alimenta de la denuncia constante de la evasión fiscal de las grandes corporaciones y enlaza con otras batallas obreras históricas, como la de la relojería LIP, gestionada por sus trabajadores. La referencia ideológica es explícita y se ancla en la acción directa. Kamel cita a los Black Panthers: primero alimentar el estómago, después el alma.</p>
<p>Habla con la autoridad de quien conoce el hambre. En los barrios del norte, dice, la comida no se da por sentada: niños que llegan a clase con el estómago vacío, jóvenes que, en uno de los países más ricos del mundo, ven cómo el alquiler o la idea de formar una familia se vuelven quimeras. “Encontrar un trabajo es el primer escalón de la dignidad”, insiste. Y lo sabe: trabajó en este mismo McDonald’s, repartiendo bandejas y horas extra.</p>
<p>L’Après M no se limita a tapar agujeros del Estado. Diseña itinerarios, forma a los recién llegados y demuestra, con hechos, que otra economía es posible. Desde abril de 2021, más de 5.000 hogares se han inscrito para recibir ayuda alimentaria. Cada semana salen de aquí unos 700 lotes; unas ochenta familias los reciben a domicilio. En paralelo, el restaurante sigue funcionando, genera ingresos y redistribuye recursos.</p>
<p>El círculo virtuoso ha devuelto al lugar lo que siempre debió ser: una plaza cívica. Aquí se come, se conversa, se tramitan papeles, se anuncian eventos. Cuerpo, corazón y cabeza. Alimento, apoyo mutuo y una agenda que mantiene vivo el pulso del barrio.</p>
<p>Y, sin embargo, persiste la pregunta inevitable, seca y contable, que aparece a final de mes: cuando se apaga el rumor del comedor y llega la factura, ¿quién la paga?</p>
<h2>La realidad contable: cuando la utopía paga las facturas</h2>
<p>Incluso las utopías más nobles necesitan cuadrar las cuentas. En L’Après M, los ideales no se miden en manifiestos ni en discursos, sino en columnas de Excel: facturas que hay que pagar, recibos que vencen y el temor persistente a que un día el saldo marque cero. Cada gesto solidario descansa, al final, en algo tan prosaico y decisivo como una factura abonada a tiempo.</p>
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<p>El proyecto es inquilino directo del Ayuntamiento de Marsella bajo un contrato 3-6-9. Quince mil ciento veintiséis euros cada trimestre, cuatro veces al año, que caen sobre la mesa con la regularidad de un jarro de agua fría. Entonces se abre la carpeta azul: la luz de las cámaras frigoríficas, los sacos de harina, el gas, los seguros. Cada línea del presupuesto implica una decisión tomada con el pulso contenido. ¿Qué se paga primero? ¿Qué puede esperar?</p>
<blockquote><p>En un entorno asociativo donde la palabra beneficio suele despertar suspicacias, aquí se ha convertido en sinónimo de supervivencia colectiva</p></blockquote>
<p>La visibilidad internacional, del<i> New York Times </i>al <i>Washington Post,</i> trajo también su contrapeso: el escrutinio. <i>Le Figaro </i>cuestionó su viabilidad económica. Desde la cocina, la respuesta fue simple: las cuentas están abiertas. El ejercicio de 2024 se cerró prácticamente en equilibrio, con las inversiones iniciales ya amortizadas. Pero la estabilidad sigue siendo frágil. La tesorería ajustada obliga a compensar con horas voluntarias lo que no alcanza con dinero. Las campañas de comunicación se redactan entre turnos, desde un portátil viejo, con la tecla de la “N” rota, y un Excel que nunca termina de cerrarse.</p>
<p>Kamel lo dice sin rodeos: “Tener beneficios importa”. No para repartir dividendos, sino para sostener aquello que no genera ingresos: el combustible de la furgoneta, las horas de acompañamiento social, la programación cultural. “L’Après M no es una empresa cualquiera. Es un instrumento económico al servicio del interés público. Redistribuimos nuestros beneficios en actividades solidarias. Somos una empresa de inserción y, al mismo tiempo, una herramienta cívica”. En un entorno asociativo donde la palabra beneficio suele despertar suspicacias, aquí se ha convertido en sinónimo de supervivencia colectiva. Ganar dinero no es un fin. Es la condición de posibilidad de lo común.</p>
<p>Con el Ayuntamiento, su casero, la relación va más allá de la foto institucional. Es una coproducción permanente, tensa y necesaria. “Mantenemos una escucha mutua para responder mejor a las necesidades del territorio”, explican en el equipo. La convivencia, sin embargo, no siempre resulta sencilla. Un representante llegó a decirles que no hablaban “el lenguaje institucional”. Ellos se rieron. “Nuestro francés es correcto, sabemos usar un ordenador y procuramos no cometer faltas de ortografía. ¿Cuál es entonces ese lenguaje institucional?”. La anécdota encierra una verdad menos amable: hablar desde los márgenes exige traducirse constantemente.</p>
<p>En un barrio acostumbrado a las <em>opérations place nette</em>, con su ruido, chalecos policiales, cámaras y estigmatización, la mera persistencia de L’Après M tiene algo de milagro civil. Su obstinación en permanecer en Saint-Barthélemy es una forma de resistencia silenciosa. Una desobediencia útil.</p>
<h2>Dejando atrás la rotonda: la geografía del cambio</h2>
<p>La rotonda frente al restaurante es una buena atalaya para pensar la ciudad. Desde aquí se intuyen las costuras deshilachadas de Marsella: trabajadores en patinete, cansados de esperar un autobús que no llega; cuatro árboles raquíticos sin sombra; el asfalto que reverbera; carteles de promesas rotas agitándose al viento. También se percibe la otra cara. Un hombre, impecablemente vestido, se acerca, interrumpe nuestra conversación y pregunta cómo puede donar. Entre el calor, el ruido y el polvo, la solidaridad aparece sin protocolo.</p>
<p>Queda mucho por hacer. Pero, por mucho que defienda el distrito 14, L’Après M no quiere mirarse solo a sí misma. “Responder a la urgencia está bien”, dicen, “pero ¿cómo ir más allá?”.</p>
<p>Ideas no faltan. L’Après M quiere llevar su fastronomía social, producto fresco, de proximidad y a precios justos, más allá del barrio. El objetivo es abrir nuevos puntos de venta en Marsella y, quizá, en otras ciudades. De momento, el proyecto viaja. Del Delta Festival al Mucem, donde la cocina opera como embajada itinerante de otra forma de comunidad. El pasado verano trasladaron su mesa al centro, con un pop-up en La Canebière, la gran arteria de la ciudad. Otro código postal, otras reglas. “Queríamos tender un puente entre la ciudad y los barrios”, explicó Kamel en redes. Una frase sencilla para una ambición enorme: que la periferia deje de ser un lugar al que se va a ayudar y empiece a ser un lugar desde el que pensar la ciudad.</p>
<blockquote><p>La tercera edición del festival Peace and Love incorporó cine, música y debate social, y sirvió de marco para la presentación del documental Laissez-nous les clés (Déjennos las llaves)</p></blockquote>
<p>Cuando el puente no puede ser físico, se vuelve sonoro. En septiembre nació La Radio du Peuple, una emisora modesta pero obstinada que transforma el ruido del barrio en voz colectiva. Las ondas llegan más lejos que cualquier folleto: entrevistas a vecinos, debates, avisos de última hora. En una ciudad donde tantos sienten que nadie les escucha, la radio suena como una ventana abierta.</p>
<p>En otoño, L’Après M amplió su campo de acción. La tercera edición del festival Peace and Love incorporó cine, música y debate social, y sirvió de marco para la presentación del documental Laissez-nous les clés (Déjennos las llaves). Más allá de la programación, el gesto apuntaba en una misma dirección: el proyecto empezaba a pensarse también como espacio cultural y político, no solo alimentario.</p>
<p>Más allá del comedor y de la cola de los lunes, L’Après M funciona en un territorio menos visible. Allí donde otros sistemas se detienen, este continúa. Los alimentos que no llegan a las mesas, sobre todo frutas y verduras demasiado maduras o irregulares, no se descartan. Se transforman. De esa lógica han nacido una pequeña conservera y una unidad de micro-metanización que convierte restos orgánicos en energía.</p>
<p></p>
<figure class="figure real"><figcaption class="figure-caption">
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<div class="pie">Montaje de La última cena en L’Après M. Calendario Le Dernier Calendrier: © Manon Sima y Victor Janjic / Le Dernier Calendrier.</div>
</div>
</figcaption></figure>
<p>Pero L’Après M no se detiene en la ayuda alimentaria. Con la Clínica del Apoyo Mutuo acompaña trámites y detecta los frenos invisibles que empujan a muchas familias a la precariedad. El primero, y más persistente, es la vivienda. Para quienes participan en los itinerarios de inserción, conseguir un techo estable sigue siendo el gran obstáculo. Por eso la cooperativa trabaja con propietarios públicos y semipúblicos de vivienda social y se plantea, a largo plazo, crear una comunidad residencial que sirva de refugio y punto de partida hacia la autonomía.</p>
<p>Para que todo eso ocurra sin vivir al filo, me dicen, les gustaría poder acceder a un<a href="https://www.enerfip.eu/es/glosario/arrendamiento-enfiteutico" target="_blank" rel="noopener"> arrendamiento enfitéutico</a> o incluso a un<i> crédit-bail, </i>una fórmula cercana al<i> leasing,</i> que permitiría estabilizar el coste del local y aliviar la tesorería. Con una caja menos tensa, el proyecto dependería menos de la <i>cagnotte</i>, la hucha solidaria que mantienen abierta en su web, y podría concentrar su energía en lo esencial: empleo, comida, comunidad.</p>
<h2>Desde los márgenes</h2>
<p>El sol cae a plomo sobre la rotonda. Kamel tiene que volver a los quehaceres, que no son pocos. Antes de despedirnos, le pregunto por los vínculos con otras iniciativas. Al fin y al cabo, los problemas se repiten. Sonríe y responde con otra pregunta.</p>
<p>“Si tienes un bien y no lo compartes, ¿es realmente un bien?”</p>
<p>Hace una pausa mínima, lo justo para que la frase se asiente, y se responde a sí mismo.</p>
<p>“Un bien es mejor compartido”.</p>
<p>Encogiéndose de hombros, añade que están dispuestos a entregar la receta a quien la pida. Cuanto más se extienda el modelo, mejor para todos.</p>
<p>Permanecer en un territorio del que tantos se marchan ya es un gesto político. Aquí, en Saint-Barthélemy, resistir significa pagar el alquiler a tiempo, mantener la luz encendida y seguir sirviendo comidas en un local que la lógica del mercado había dado por amortizado. L’Après M no se limita a sobrevivir. Persiste. Y al convertir la rutina, abrir, cocinar, repartir, en hábito cívico, vuelve practicable la palabra comunidad.</p>
<p>Pero quedarse no implica inmovilizarse. Cada vez que el equipo cruza la ciudad, cada vez que su hamburguesa OVNI aparece en el puerto o en un festival, el mapa simbólico de Marsella se desplaza un poco. La periferia se mueve, se hace visible, reescribe su papel. En ese ir y venir, los habitantes de Saint-Barthélemy no solo exportan un modelo solidario. Ensayan otra geografía urbana, más abierta, más porosa, más cosmopolita.</p>
<p>“Nuestro territorio es <em>de partout</em>, está en todas partes”, dice Kamel con una sonrisa serena. “Es cosmopolita, a la altura de Marsella”.</p>
<p>Afuera, el cartel del Ayuntamiento sigue proclamando que Marseille se transforme. Quizá sea cierto. Solo que, esta vez, el cambio empieza en la rotonda.</p>
<p>Fuente: <a href="https://www.elsaltodiario.com/economia-social/apres-marsella-mcdonalds-recuperado" target="_blank" rel="noopener">El Salto</a></p>
</div>
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		<item>
		<title>Desarrollar la ESS en un territorio: el método APES &#8211; Hauts de France</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/desarrollar-la-ess-en-un-territorio-el-metodo-apes-hauts-de-france/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 17 Jun 2024 14:37:15 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[ESS Francia]]></category>
		<category><![CDATA[Retos de la Economía Social y Solidaria]]></category>
		<category><![CDATA[RIPESS Europa]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.economiasolidaria.org/?post_type=noticias&#038;p=175148</guid>

					<description><![CDATA[<figure><img width="1200" height="800" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/06/21-240215111011_cut.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/06/21-240215111011_cut.jpg 1200w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/06/21-240215111011_cut-980x653.jpg 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/06/21-240215111011_cut-480x320.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1200px, 100vw" /></figure>Un proceso que dura de uno a seis años. Publicado por APES y encontrado en castellano en ripess.eu]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="1200" height="800" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/06/21-240215111011_cut.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/06/21-240215111011_cut.jpg 1200w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/06/21-240215111011_cut-980x653.jpg 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/06/21-240215111011_cut-480x320.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1200px, 100vw" /></figure><h3>El propósito</h3>
<p>Se trata de desarrollar la economía solidaria en un territorio, centrándose más en el espíritu de la ESS que en su letra. Es un proceso que requiere mucho tiempo, de hecho, se extiende de 1 a 6 años.</p>
<p>Más allá de los criterios de la ESS (estatus, etc.), daremos importancia a la finalidad de los proyectos (satisfacer las necesidades de lxs habitantes, por ejemplo), a su modo de gobernanza (comprobando que se tienen en cuenta a todxs los actores) y al modelo económico (que hibridará los recursos del mercado, la redistribución y la reciprocidad).</p>
<h3>Objetivos</h3>
<p>1) <strong>Crear un colectivo</strong> para reunir a lxs protagonistas de un territorio para que cooperen: actores de la ESS (asociaciones, cooperativas, empresas, responsables de proyectos, etc.), autoridades locales, mundo de la investigación, etc. Este colectivo identifica prioridades con lxs habitantes y/o grupos de interés.</p>
<p>2) <strong>Desarrollar soluciones útiles y solidarias </strong>para una mejor vida en el territorio iniciando el trabajo colectivo entre los actores.</p>
<p>3) <strong>Trabajar en el modelo económico </strong>de estas soluciones para asegurar su sostenibilidad a largo plazo.</p>
<p>A continuación, APES interviene para apoyar un «ecosistema de cooperación» que puede crearse en torno a un tema (alimentación, integración, etc.) o en torno a un proyecto liderado por uno o varios actores. Tiene un acuerdo con las autoridades locales para que se comprometan con el desarrollo de la ESS.</p>
<h3>El proceso</h3>
<p>Dependiendo de las realidades de los territorios, puede extenderse de uno a seis años.</p>
<p><strong>1) Conciencia</strong><br />
Se trata de garantizar que los actores de un territorio se identifiquen como pertenecientes a la ESS: algunos no son conscientes de este estado de cosas y/o no son conscientes de la ESS.<br />
También se trata de animar a las autoridades locales a integrar la ESS en sus políticas.</p>
<p><strong>2) Amistad</strong><br />
Los actores de la ESS y/o las autoridades locales identifican oportunidades para llevar a cabo proyectos conjuntos, y se establece la cooperación.</p>
<p><strong>3) Trabajo en red y adopción de una postura cooperativa</strong><br />
El colectivo del territorio está organizado: determina temas de reflexión y actividad(es).</p>
<p><strong>4) Apertura a nuevxs aliadxs</strong><br />
Se trata, pues, de ampliar el espacio de cooperación a otras estructuras: las autoridades públicas, las empresas de la economía convencional, el mundo de la investigación, los actores de la ESS en otros ámbitos.</p>
<p><strong>5) Este proceso</strong> <strong>da lugar </strong>a iniciativas y empresas solidarias.</p>
<p><strong>6) APES</strong> <strong>consolida y equipa </strong>todas las actividades solidarias del territorio.</p>
<p><strong>7) Emancipación de la colectividad</strong><br />
¡Apes ha completado su misión y se va para intervenir en otros territorios!</p>
<p><strong>¿Eres un líder de proyecto arraigado en el territorio o un cargo político o técnico local?</strong><br />
<strong>Tenemos mucho que construir juntxs. ¡Contáctanos!</strong></p>
<p>Encuentra a lxs responsables de los territorios en la imagen y sus datos de contacto <a href="http://apes-hdf.org/page-13-0-0.html" target="_blank" rel="noopener">aquí.</a></p>
<p><a href="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/06/21-240215111011.jpg"></a></p>
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		<title>El ex ministro Benoît Hamon, nuevo presidente de ‘ESS France’</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/el-ex-ministro-benoit-hamon-nuevo-presidente-de-ess-france/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 28 Apr 2024 08:08:42 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[ESS Francia]]></category>
		<category><![CDATA[internacional]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="369" height="274" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/05/Hammon.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" /></figure>El exministro francés Benoît Hamon ha sido elegido nuevo presidente de ESS France, la asociación representativa de los actores y redes de la economía social y solidaria francesa, reconocida por la Ley de la ESS, del 31 de julio de 2014. Benoît Hamon sucederá oficialmente al actual presidente, Jérôme Saddier, el próximo 12 de junio, [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="369" height="274" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/05/Hammon.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" /></figure><p>El exministro francés Benoît Hamon ha sido elegido nuevo presidente de ESS France, la asociación representativa de los actores y redes de la economía social y solidaria francesa, reconocida por la Ley de la ESS, del 31 de julio de 2014. Benoît Hamon sucederá oficialmente al actual presidente, Jérôme Saddier, el próximo 12 de junio, durante el Congreso que está organizando ESS France con motivo del décimo aniversario de la ley de la ESS.</p>
<p>Como político, Benoît Hamon ocupó varios cargos en el gobierno de la República, primero como Secretario de Estado de Economía Social y Solidaria y Consumo, y luego como Ministro de Educación Nacional, Enseñanza Superior e Investigación. Es autor de dos leyes, la llamada ley «Hamon», destinada a fortalecer los derechos de los consumidores en Francia, y la ley relativa a la ESS. También fue eurodiputado y diputado en la Asamblea Nacional francesa. Desde 2021 es Director General de una ONG internacional: SINGA Global, que trabaja en el ámbito de la inclusión de personas refugiadas y recién inmigradas.</p>
<p>Respecto al nuevo nombramiento, Jérôme Saddier ha mostrado su satisfacción declarando: «Me complace esta decisión, que reunió a una gran mayoría de nuestros 33 miembros, que representan las voces de todo nuestro ecosistema”. Y continúa: “La elección de Benoit Hamon, además de ser mi amigo y compañero de ruta, es una fuerte señal. Como ex ministro dejó una marca duradera en la ESS gracias a la ley que lleva su nombre. Al elegir un camino diferente al de la política activa, optó por el compromiso asociativo y el emprendimiento social, permaneciendo fiel a sus convicciones humanistas. Todo esto ha sido reconocido por ESS France al nombrarlo presidente».</p>
<p>Por su parte, el presidente electo de ESS France, Benoît Hamon, ha aceptado con gratitud su nueva responsabilidad, para la cual ha afirmado: “Mi hoja de ruta es clara: dar a la ESS el reconocimiento que le falta y que merece; mejorar y difundir sus buenas prácticas; impulsar el cambio de escala de la ESS; dar a la ESS rostros que se parezcan a la sociedad francesa, y resistir a todos los movimientos que desarticulan la sociedad para volver deliberadamente hacia la transformación ecológica de la economía.»</p>
<h3>Sobre ESS France</h3>
<p>ESS France es la voz de referencia de la ESS «como modo de emprender y desarrollo económico». Reúne a las organizaciones y empresas que operan según los principios democráticos, “con lucratividad controlada y con la finalidad de utilidad social o interés colectivo”.</p>
<p>Agrupa al mundo asociativo, a las mutualidades, fundaciones, cooperativas y empresas sociales, así como a organizaciones transversales y a la red de cámaras regionales de la ESS. Según sus datos, en Francia la ESS cuenta con 2,5 millones de empleados (es decir, 1 empleo privado de cada 7) en más de 200.000 empresas presentes en todos los sectores de actividad y en la vida cotidiana de los franceses.</p>
<p><a href="https://www.ess-france.org/" target="_blank" rel="noopener">Web de ESS France</a></p>
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		<item>
		<title>CEPES y ESS France acuerdan impulsar la Economía Social en ambos países y en Europa</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/cepes-y-ess-france-acuerdan-impulsar-la-economia-social-en-ambos-paises-y-en-europa/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 01 May 2023 15:15:28 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[CEPES]]></category>
		<category><![CDATA[Economía social]]></category>
		<category><![CDATA[ESS Francia]]></category>
		<category><![CDATA[Transfronterizos]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="931" height="523" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/05/cepes_ess_france.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/05/cepes_ess_france.jpg 931w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/05/cepes_ess_france-480x270.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 931px, 100vw" /></figure>Este acuerdo se enmarca en la Declaración de Intenciones de Cooperación y Asistencia en materia de Economía Social y Solidaria, firmada entre los Ejecutivos español y francés el pasado mes de enero en Barcelona durante la XXVII Cumbre Hispano-Francesa. Las entidades representativas de la Economía Social en España y Francia refuerzan así su cooperación mutua trabajando en diálogo con los Gobiernos de ambos países.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="931" height="523" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/05/cepes_ess_france.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/05/cepes_ess_france.jpg 931w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/05/cepes_ess_france-480x270.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 931px, 100vw" /></figure><p style="font-weight: 400;">La <b><strong>Confederación Empresarial Española de la Economía Social(CEPES),</strong></b> y la <b><strong>Cámara Francesa de Economía Social y Solidaria (ESS France)</strong></b>, organizaciones representativas de la economía social en sus respectivos países, firmaron el pasado miércoles 20 de abril un <b><strong>acuerdo de colaboración </strong></b>con el fin de <b><strong>impulsar y fomentar el crecimiento del modelo empresarial de economía social</strong></b> en ambos países, así como a nivel europeo y a escala global.</p>
<p style="font-weight: 400;">Así lo manifiesta el documento firmado en París, que refleja la voluntad de ambas entidades de <b><strong>incrementar su cooperación mutua </strong></b>de manera permanente, la cual consistirá, entre otros aspectos, <b><strong>en trabajar en diálogo con los Gobiernos de España y Francia </strong></b>para la consecución de los objetivos y acciones establecidas en la Declaración de Intenciones de Cooperación y Asistencia en materia de Economía Social y Solidaria, firmada entre los Ejecutivos español y francés el pasado mes de enero en Barcelona en el marco de la <b><strong>XXVII Cumbre Hispano-Francesa.</strong></b></p>
<p style="font-weight: 400;">Durante la rúbrica del acuerdo, el <b><strong>presidente de CEPES, Juan Antonio Pedreño</strong></b>, manifestó que “Este acuerdo va a servir, sin duda, no solo para fomentar políticas a favor de la economía social en Francia y España y estrechar las sinergias entre ellos, sino también para que estas políticas sean un referente en otros países de la Unión Europea y regiones del mundo, puesto que ambos países comparten una larga trayectoria y firme apuesta en el fomento de este modelo”.</p>
<p style="font-weight: 400;">Por su parte, el <b><strong>presidente de ESS FRANCE, JérômeSaddier</strong></b> , afirmó que “ es una ocasión especial ya que es la primera vez que se firma un convenio con CEPES, organización con la que colaboramos desde hace años. Tras el acuerdo firmado entre los Gobiernos de España y Francia hace unas semanas, este convenio pretende reforzar proyectos entre ambos países firmemente comprometidos con la Economía Social”.</p>
<p style="font-weight: 400;">Tanto CEPES como ESS FRANCE manifiestan su <b><strong>compromiso con Social Economy Europe</strong></b> , entidad representativa de la economía social en Europa, en la promoción de este modelo empresarial como “motor clave del desarrollo económico y social”, así como en el uso de las medidas contenidas en el Plan de Acción Europea para la Economía Social.</p>
<p style="font-weight: 400;">Entre otros puntos, también mostró su compromiso de <b><strong>trabajar con la OCDE</strong></b> para desarrollar las medidas establecidas en la Recomendación sobre la Economía Social y Solidaria y la Innovación Social; así como de <b><strong>apoyar la adopción y aplicación de la Resolución de la Asamblea General de Naciones Unidas</strong></b> sobreEconomía Social y Solidaria aprueba este martes en Nueva York.</p>
<p style="font-weight: 400;">Algunos de los <b><strong>ámbitos de interés compartidos</strong></b> contenidos en el acuerdo son: analizar y visibilizar el modelo como vector imprescindible para la creación y mantenimiento de empleo de calidad y para configurar un modelo de desarrollo económico basado en la cohesión social, la democracia, la igualdad, unastransiciones verde y digital justas y un progreso sostenible coherente con la Agenda2030; promover marcos legislativos, estrategias y políticas de fomento de la economía social; atraer talento joven; mejorar el acceso a financiación a través de los Fondos Europeos o la elaboración de estadísticas.</p>
<p style="font-weight: 400;">Ambos representan entidades juntas los intereses demás de 200.000 empresas y entidades de economía social, que dan empleo a 4 millones de personas.</p>
<p style="font-weight: 400;"><b><strong>COLABORACION TRANSFRONTERIZA</strong></b></p>
<p style="font-weight: 400;">Como consecuencia de esta alianza, la primera colaboración a nivel regional es el impulso a la cooperación entre CEPES Navarra y CRESS Nouvelle Aquitaine, ambas organizaciones representativas de la economía social en sus respectivos territorios español y francés, para potenciar el desarrollo de este modelo empresarial en el territorio transfronterizo.</p>
<p style="font-weight: 400;">Esta colaboración se materializa, por un lado, en un acuerdo de partenariado estratégico de economía social de la Eurorregión Navarra-Euskadi-Nueva Aquitania, que permite crear una estructura permanente de cooperación en esta materia.</p>
<p style="font-weight: 400;">Por otro lado, en el diseño de un Plan Estratégico de Economía Social en la Eurorregión fruto de la colaboración-privada entre los Gobiernos regionales (Gobierno de Navarra y Conseil Regional de Nouvelle Auquitaine) y las organizaciones de economía social de ambas regiones. Por último, en el desarrollo de actuaciones y proyectos de cooperación transfronteriza en material de economía social que contribuye y han a los objetivos de dicho Plan Estratégico.</p>
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		<item>
		<title>Manifiesto francés por la democracia económica</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/recursos/manifiesto-frances-por-la-democracia-economica/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 21 Dec 2021 11:37:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[ESS Francia]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="510" height="360" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/12/poste_fb_manifeste-6e6d8.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/12/poste_fb_manifeste-6e6d8.jpg 510w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/12/poste_fb_manifeste-6e6d8-480x339.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 510px, 100vw" /></figure>A instancias del Mouvement pour l’Economie Solidaire (MES), 10 redes nacionales de economía solidaria y desarrollo local se reunieron para reunir su contribución a la República Social y Solidaria impulsada por ESS France. A través de este Manifiesto, afirman la democracia económica como un pilar esencial de la República y una práctica necesaria e indiscutible [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="510" height="360" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/12/poste_fb_manifeste-6e6d8.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/12/poste_fb_manifeste-6e6d8.jpg 510w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/12/poste_fb_manifeste-6e6d8-480x339.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 510px, 100vw" /></figure><p>A instancias del Mouvement pour l’Economie Solidaire (MES), 10 redes nacionales de economía solidaria y desarrollo local se reunieron para reunir su contribución a la República Social y Solidaria impulsada por ESS France.<br />
A través de este Manifiesto, afirman la democracia económica como un pilar esencial de la República y una práctica necesaria e indiscutible que otorga a todos y cada uno de ellos la capacidad de reapropiarse de la economía.</p>
<h3>Extractos</h3>
<blockquote><p>Nous, Mouvement pour l’Economie Solidaire France, Mouvement Sol, CNLRQ-Collectif National des Régies de Quartier, CAC-Collectif des Associations Citoyennes, UFISC-Union Fédérale d’Intervention des Structures Culturelles, OPALE-Culture, Collectif Les Localos, Unadel, Union Nationale des Acteurs du Développement Local et Collectif national pour la Parole de Chômeurs, affirmons par ce manifeste l’urgence de restaurer la démocratie économique car l’économie portée par les citoyens et les citoyennes est celle qui ose proposer des alternatives socio-économiques solides et durables face à une mondialisation néo-libérale prédatrice de ressources naturelles, destructrice des droits humains fondamentaux et génératrice des inégalités sociales&#8230;</p>
<p>Une autre économie est possible, elle passe par une éducation populaire autour de la citoyenneté économique et un combat pour plus de démocratie économique, plus d’espace de concertation intégrant l’ensemble de parties prenantes. La citoyenneté dans et par l’ESS doit être appréhendée dans toute sa complexité : comme une vision (un projet de société) et un mouvement (processus, démarche, élan mobilisateur), s’incarnant dans un ensemble de comportements, de projets, d’échanges d’activités et de structures (organisations, entreprises, institutions) en interactions constantes pour expérimenter, dynamiser et transformer la vie en société.<br class="autobr" />Par ce Manifeste, nous nous engageons à continuer à en porter les pratiques, à proposer des expériences, à défendre et élaborer des politiques publiques dans un dialogue et une coconstruction constante avec l’ensemble des personnes, structures, institutions et collectivités.</p></blockquote>
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