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	<title>Ropa archivos - economiasolidaria.org</title>
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	<description>El portal de la Economía Solidaria</description>
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	<title>Ropa archivos - economiasolidaria.org</title>
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		<title>Dos tragedias en Bangladesh: ¿por qué algunas marcas aún no han aprendido la lección?</title>
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		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 12 Nov 2025 09:26:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Acuerdos internacionales]]></category>
		<category><![CDATA[Campaña Ropa Limpia]]></category>
		<category><![CDATA[industria textil]]></category>
		<category><![CDATA[Ropa]]></category>
		<category><![CDATA[salud laboral]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="1200" height="800" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2025/11/Incendios-Banglades-campana-ropa-limpia-textil.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" fetchpriority="high" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2025/11/Incendios-Banglades-campana-ropa-limpia-textil.jpg 1200w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2025/11/Incendios-Banglades-campana-ropa-limpia-textil-980x653.jpg 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2025/11/Incendios-Banglades-campana-ropa-limpia-textil-480x320.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1200px, 100vw" /></figure>En el mes de octubre de 2025 dos tragedias ocurridas en la industria textil y de la confección de Bangladesh han vuelto a centrar la atención en la cuestión de la seguridad de los trabajadores y trabajadoras del sector en ese país.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="1200" height="800" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2025/11/Incendios-Banglades-campana-ropa-limpia-textil.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2025/11/Incendios-Banglades-campana-ropa-limpia-textil.jpg 1200w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2025/11/Incendios-Banglades-campana-ropa-limpia-textil-980x653.jpg 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2025/11/Incendios-Banglades-campana-ropa-limpia-textil-480x320.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1200px, 100vw" /></figure><p><strong>En el mes de octubre de 2025 dos tragedias ocurridas en la industria textil y de la confección de Bangladesh han vuelto a centrar la atención en la cuestión de la seguridad de los trabajadores y trabajadoras del sector en ese país. </strong>Tras la <strong>catástrofe del Rana Plaza en 2013</strong> se introdujeron grandes mejoras que han garantizado que la mayoría de las personas trabajadoras que cosen ropa para marcas internacionales ya no tengan que temer por sus vidas en el trabajo. Sin embargo, el personal laboral de las <strong>fábricas que no están cubiertas por el Acuerdo Internacional sobre Salud y Seguridad en la Industria Textil y de la Confección</strong>, responsable de estas mejoras, sigue estando en peligro.</p>
<h2>Dos tragedias</h2>
<p>Esto se ha visto cruelmente reflejado en las últimas dos semanas. El 14 de octubre, un edificio de cinco plantas que albergaba dos imprentas y al menos una fábrica textil en funcionamiento en la zona de Mirpur (Daca), <a href="https://www.thedailystar.net/news/bangladesh/accidents-fires/news/chemical-explosion-dhakas-rupnagar-claims-16-lives-4009601" target="_blank" rel="noopener">se quemó</a> tras incendiarse un almacén químico vecino. Los trabajadores y trabajadoras quedaron atrapados en el interior sin posibilidad de salir. El número de <a href="https://www.thedailystar.net/news/bangladesh/accidents-fires/news/mirpur-fire-death-toll-climbs-17-another-body-recovered-rubble-4019641" target="_blank" rel="noopener">víctimas mortales</a> es de 17.</p>
<p>Menos de dos semanas después, el 26 de octubre, al menos seis personas trabajadoras sufrieron quemaduras graves <a href="https://www.thedailystar.net/news/bangladesh/accidents-fires/news/6-burned-explosion-shared-gas-meter-room-2-nganj-factories-4019241" target="_blank" rel="noopener">tras una explosión</a> en una sala que, según se informa, albergaba el contador de gas de dos fábricas de confección contiguas, M.S. Dyeing, Printing and Finishing Limited y Fair Apparels Limited, en la zona de Dhaka Fatullah.</p>
<p>Las fábricas del edificio de la zona de Mirpur son difíciles de vincular con las cadenas de suministro de marcas internacionales, pero las fábricas de Fatullah sí tienen conexiones con marcas internacionales. Los datos comerciales vinculan a M.S. Dyeing, Printing and Finishing Ltd con Gor Factory (España), New Yorker (Alemania), Fox Wizel Bvi Limited (Malasia), Storm Textil (Dinamarca), Camac Arti y Sei Due Sei (Italia) y Solo Invest (Francia). Entre los compradores de Fair Apparels Ltd se encuentran Brandbq (Polonia), Unibrands (Suecia), Socim (Italia), Hipermercados Tottus (Perú), Willy Maisel (Alemania), Piazza Italia (Italia), Rip Curl (EE. UU. /Australia), Lager 157 (Suecia), Terstal Textiel (Países Bajos), Toads (Francia) y Sabor Srl (Italia).</p>
<h2>Las marcas deberían rendir cuentas</h2>
<p>Las marcas tienen la responsabilidad, según los Principios Rectores de las Naciones Unidas sobre las Empresas y los Derechos Humanos, de proteger a sus trabajadores y trabajadoras de riesgos mortales. La <a href="https://cleanclothes.org/campaigns/the-accord/keep-all-workers-safe" target="_blank" rel="noopener">era de desastres</a> en la industria de la confección de Bangladesh, entre 2005 y 2013, debería haber dejado huella en las marcas de ropa de todo el mundo, al hacerles comprender que los trabajadores textiles de Bangladesh a menudo arriesgan sus vidas en el trabajo. Varias de las marcas implicadas en la explosión de Fatullah tienen experiencia de primera mano: New Yorker estuvo relacionada con al menos dos incidentes graves en fábricas, con un total de 85 y más de 120 muertos (el derrumbe de Spectrum en 2005 y el incendio de Garib &amp; Garib en 2010). Piazza Italia estuvo relacionada con el incendio de Tazreen en 2012, en el que perdieron la vida 113 personas trabajadoras y casi 200 resultaron heridas. Ambas estaban relacionadas con una fábrica en la que un líder sindical fue golpeado hasta la muerte hace dos años, al igual que pasó con Lager 157. Todas estas marcas deberían ser plenamente conscientes de la importancia de garantizar la seguridad de las personas trabajadoras de su cadena de suministro. Sin embargo, decidieron ignorar deliberadamente el Acuerdo Internacional y poner en peligro sus vidas.</p>
<p>Una de las fábricas implicadas en la explosión de Fatullah, M.S. Dyeing, Printing and Finishing, fue incluso públicamente catalogada por el Acuerdo como insegura. Fue cubierta por el programa Accord hasta 2018 y luego entró en la etapa final del proceso de escalada del programa por no haber abordado repetidamente los riesgos letales de seguridad. Si una fábrica llega a esta etapa, todas las empresas signatarias deben poner fin a su relación comercial con la fábrica, esta se incluye en una <a href="https://accord2.fairfactories.org/accord_v2_files/1/Certificates/164315.pdf" target="_blank" rel="noopener">lista pública</a> de fábricas inseguras y <a href="https://accord2.fairfactories.org/accord_v2_files/1/Certificates/166413.pdf" target="_blank" rel="noopener">se notifica</a> a los trabajadores y trabajadoras. Es evidente que las marcas que se suministran a través de esta fábrica no solo decidieron no firmar el único programa que garantiza la seguridad laboral, sino que también optaron por realizar pedidos sin llevar a cabo las mínimas diligencias debidas.</p>
<p>Desgraciadamente, esto último también parece ser el caso de una marca del Acuerdo. Aunque las marcas adheridas al Acuerdo tienen prohibido subcontratar a fábricas que figuran en esta lista de fábricas no aptas, Solo Invest se abastecía de esta fábrica no apta. Además de no comprobar la lista antes de realizar los pedidos, Solo Invest tampoco informó inmediatamente al Acuerdo de esta nueva relación de subcontratación. Si lo hubiera hecho, el Acuerdo habría recordado inmediatamente a la empresa que esta fábrica estaba vetada. Además, otra empresa signataria del Acuerdo, Sabor Srl, recibió al menos un envío de la otra fábrica de Fatullah, Fair Apparels. Aunque Fair Apparels no es una fábrica no elegible, Sabor infringió claramente la norma de informar al Acuerdo sobre sus proveedores, ya que la fábrica no figura en la lista del sitio web del Acuerdo. El Acuerdo debe garantizar que estas marcas rindan cuentas por infringir los términos del acuerdo.</p>
<h2>Es necesaria la intervención del Gobierno para hacer frente a la situación</h2>
<p>El Departamento de Inspección de Fábricas y Establecimientos (DIFE) y la Unidad de Seguridad Industrial (ISU) son las entidades responsables de la seguridad en las fábricas de Bangladesh, donde el Acuerdo no tiene competencia. No se aseguraron de que estas fábricas cumplieran con las normas, a pesar de que, en el caso de M.S. Dyeing, Printing and Knitting, el Acuerdo les notificó oficialmente que esta fábrica había escalado hasta salirse de su programa. No se retiró la licencia de funcionamiento de la fábrica y se le permitió seguir exportando. La organización patronal Bangladesh Garment Manufacturer and Exporter Association (BGMEA), a la que pertenecen las fábricas de Fatullah, siguió expidiendo a la fábrica las denominadas «declaraciones de utilidad» (<em>utility declarations</em>, UD), una declaración necesaria para exportar cada pedido. Es hora de garantizar que todas las personas que trabajan en las fábricas de Bangladesh estén igualmente seguras.</p>
<h2>Hora de actuar</h2>
<p>La red internacional Campaña Ropa Limpia exige que:</p>
<ul>
<li>todas las <strong>marcas</strong> que aún no hayan firmado el Acuerdo lo hagan, especialmente aquellas que se abastecen en las fábricas implicadas en estos incidentes.</li>
<li>el <strong>Acuerdo</strong> mejore la supervisión y el cumplimiento de las obligaciones de los signatarios de no abastecerse de fábricas no aptas y exija responsabilidades a las marcas que incumplan sus obligaciones.</li>
<li>el <strong>Gobierno provisional de Bangladesh y el Acuerdo</strong> garanticen que las fábricas sean igualmente seguras, independientemente de si han sido inspeccionadas por el Acuerdo/RSC o por DIFE/ISU, mediante el establecimiento de normas comunes y el intercambio de conocimientos técnicos; y garantizar mecanismos de supervisión comunes para las fábricas que no cumplan los requisitos.</li>
<li>el <strong>Gobierno provisional de Bangladesh</strong> ponga la expedición y retirada de las UD como competencia del Gobierno en lugar de los empleadores y que cancele las licencias de funcionamiento de las fábricas que no cumplan los requisitos y no solucionen sus problemas de cumplimiento.</li>
<li><strong>todas las partes implicadas</strong> garanticen una indemnización completa a todas las víctimas y sus familias. Las personas trabajadoras tienen derecho a una indemnización por pérdida de ingresos y gastos médicos conforme al programa piloto de <a href="https://www.ilo.org/sites/default/files/2024-06/Factsheet_EIS%20Pilot_Final_April%202024.pdf" target="_blank" rel="noopener">Indemnización por Accidentes Laborales</a>, pero esto está vinculado a los salarios de pobreza que se pagan actualmente en el sector. Por lo tanto, es necesaria una indemnización adicional por daños y perjuicios, en consonancia, entre otras cosas, con la sentencia de 2016 de la Sala de Apelación del Tribunal Supremo de Bangladesh, a fin de no dejar a las familias en la pobreza extrema.</li>
</ul>
<p>&nbsp;</p>
<p>Fuente:<a href="https://ropalimpia.org/noticias/dos-tragedias-en-bangladesh-por-que-algunas-marcas-aun-no-han-aprendido-la-leccion/" target="_blank" rel="noopener"> Campaña Ropa Limpia</a></p>
<p>Aclaración: Esta noticia hace referencia al <a href="https://internationalaccord.org/" target="_blank" rel="noopener">Acuerdo Internacional para la Salud y la Seguridad en la Industria Textil y de la Confección (Acuerdo Internacional)</a>, en inglés <em>The International Accord for Health and Safety in the Garment and Textile Industry (International Accord),</em> un acuerdo marco jurídicamente vinculante entre las marcas de prendas de vestir y los sindicatos para garantizar la salud y la seguridad de los trabajadores en la industria textil y de la confección. El acuerdo sirve como marco para la implementación de los Programas de Seguridad Específicos por País (PSEP) del Acuerdo, actualmente en vigor en Bangladesh y Pakistán, así como para cualquier programa futuro en otros países productores de prendas de vestir.</p>
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		<item>
		<title>Exposición interactiva «Tejiendo conciencia»</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/actividades/exposicion-interactiva-tejiendo-conciencia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 12 Jun 2024 06:35:07 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Exposición]]></category>
		<category><![CDATA[Ropa]]></category>
		<category><![CDATA[SETEM]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="1080" height="1080" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/06/Cartel-expo-CRL.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/06/Cartel-expo-CRL.jpg 1080w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/06/Cartel-expo-CRL-980x980.jpg 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/06/Cartel-expo-CRL-480x480.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1080px, 100vw" /></figure>¿Sabes qué hay detrás de la ropa que llevas puesta? ¡La respuesta a esta pregunta se desenreda tirando del hilo en la exposición itinerante «Tejiendo Conciencia: rompiendo patrones de la industria textil»! Una exposición interactiva que busca desvelar las realidades ocultas detrás de la moda y fomentar una reflexión sobre nuestros hábitos de consumo. Del 13 [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="1080" height="1080" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/06/Cartel-expo-CRL.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/06/Cartel-expo-CRL.jpg 1080w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/06/Cartel-expo-CRL-980x980.jpg 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2024/06/Cartel-expo-CRL-480x480.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1080px, 100vw" /></figure><p>¿Sabes qué hay detrás de la ropa que llevas puesta? ¡La respuesta a esta pregunta se desenreda tirando del hilo en la exposición itinerante «Tejiendo Conciencia: rompiendo patrones de la industria textil»! Una exposición interactiva que busca desvelar las realidades ocultas detrás de la moda y fomentar una reflexión sobre nuestros hábitos de consumo.</p>
<p>Del <strong>13 de junio (inauguración a las 18:30h) al 10 de julio</strong>, si estás en Madrid podrás visitarla en el <a href="https://www.madrid.es/portales/munimadrid/es/Inicio/Servicios-sociales-y-salud/Direcciones-y-telefonos/Centro-Social-Comunitario-Annette-Cabelli/?vgnextoid=eddde6087c76c510VgnVCM1000001d4a900aRCRD&amp;vgnextchannel=2bc2c8eb248fe410VgnVCM1000000b205a0aRCRD" target="_blank" rel="noopener">Centro Social Comunitario Annette Cabelli (c/Ribera de Curtidores 2)</a></p>
<ul>
<li>Horario: L-S de 10:00 a 14:00 y de 16:30 a 21:00h.</li>
<li>Entrada libre.</li>
</ul>
<p>La exposición propone un viaje de descubrimiento para analizar los hilos que tejen el entramado de la industria textil global a través de siete módulos temáticos, acompañados de materiales interactivos y videos informativos.</p>
<p>Desde el impacto medioambiental de la industria textil hasta la explotación laboral en la confección, cada panel y actividad interactiva invita a reflexionar sobre las complejas cadenas de producción y consumo que sustentan la industria de la moda. Desde la producción de materias primas hasta la fabricación de cada prenda y su vida útil, la exposición explora cómo cada etapa tiene un impacto significativo en el medio ambiente, en las condiciones laborales y en nuestras elecciones de consumo.</p>
<p>En el marco de la exposición, celebraremos dos actividades a las que también te invitamos a participar (ambas en el mismo centro Annete Cabelli):</p>
<ul>
<li>Taller “Bordando derechos”: martes 25 de junio de 18h a 20h. Si te interesa participar, escríbenos a <a href="mailto:actividades.madrid@setem.org">actividades.madrid@setem.org </a>y en breve te damos más detalles.</li>
<li>Proyeción del documental “Ropa Sucia”, de Félix Zurita, y coloquio posterior: jueves 27 de junio, a las 19:00h.</li>
</ul>
<p>Esta exposición es una iniciativa de la <a href="http://www.ropalimpia.org/">Campaña Ropa Limpia </a>y SETEM, con el apoyo de la Fundación Isabel Martín y financiación de la <a href="https://www.aecid.es/">Agencia Española de Cooperación Internacional</a>.</p>
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		<item>
		<title>Moda rápida: impactos y extralimitación planetaria</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/moda-rapida-impactos-y-extralimitacion-planetaria/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 31 Oct 2023 12:43:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Moda]]></category>
		<category><![CDATA[Opcions]]></category>
		<category><![CDATA[Residuos]]></category>
		<category><![CDATA[Revista Opcions]]></category>
		<category><![CDATA[Ropa]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="1600" height="900" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/10/opcions_moda.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/10/opcions_moda.jpg 1600w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/10/opcions_moda-1280x720.jpg 1280w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/10/opcions_moda-980x551.jpg 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/10/opcions_moda-480x270.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 1600px, 100vw" /></figure>La industria de la moda es de las más contaminantes. ¿Será porque, de media, una prenda de ropa nos la ponemos unas 6 veces? Un artículo de Clara Mallart Lacruz en la Revista Opcions (opcions.org)]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="1600" height="900" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/10/opcions_moda.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/10/opcions_moda.jpg 1600w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/10/opcions_moda-1280x720.jpg 1280w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/10/opcions_moda-980x551.jpg 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/10/opcions_moda-480x270.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 1600px, 100vw" /></figure><p>Según <a href="https://news.un.org/es/story/2019/04/1454161" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Naciones Unidas</a>, el sector textil y de la moda, conjuntamente con los sectores de la alimentación, la energía o el transporte, es uno de los sectores más contaminantes y con un impacto ambiental, social y económico globalizado.</p>
<h3 class="wp-block-heading">Industria textil vs. industria de la moda</h3>
<p>¿Nos referimos a lo mismo, cuando hablamos de industria del textil e industria de la moda? No. La primera tiene que ver con el proceso productivo, generalmente industrial, los productos textiles que se confeccionan y las operativas industriales que se siguen con el objetivo de producir prendas de ropa. La industria de la moda, hace más bien referencia a otros aspectos que están directamente vinculados a la industria textil, como por ejemplo, las tendencias, los cánones de belleza, modelos de consumo, etc.</p>
<h3 class="wp-block-heading">El modelo productivo de la industria textil</h3>
<p>En este artículo veremos los principales impactos de la industria textil y de la moda desde una visión sistémica. El objetivo es visibilizar las principales consecuencias, ambientales y sociales, que se derivan del modelo productivo y de consumo conocido como <em>fast fashion</em> -o moda rápida- y que ha ido ganado terreno estas últimas décadas.</p>
<p>Este modelo productivo lineal (extracción-producción-consumo-rechazo) se caracteriza por ofrecer productos en cantidades desmesuradas, a un ritmo exageradamente rápido (hasta 52 colecciones el año o más) y a unos precios muy reducidos. Una oferta constante de productos que cambian en el estilo, color, forma y textura, bajo calidades dudosas y con la voluntad de generar deseo de renovación, fomentando un uso y una compra constante.</p>
<p>Es un modelo altamente demandante de recursos con unos impactos vinculados directamente a la crisis ecosocial actual. La crisis climática, la desigualdad social o la pobreza extrema son las consecuencias de este binomio producción-consumo.</p>
<p>La liberalización del mercado, con la consiguiente globalización, de finales del siglo pasado ha contribuido al hecho que las industrias locales y regionales trasladen sus producciones al continente asiático, principalmente. Deslocalizando las producciones hacia zonas donde la mano de obra es menos costosa, donde la legislación ambiental a menudo es inexistente y donde los derechos humanos y laborales son vulnerados constantemente. Esto ha comportado una pérdida de tejido industrial local y regional en los territorios europeos, quedando, actualmente, solo tres grandes polos industriales textiles que mantienen la actividad en el sur de Europa: el norte de Italia, el norte de Portugal y Cataluña, en menor medida. Otras regiones europeas situadas al este mantienen también industria textil, pero más vinculada a la manufactura de piezas y no con toda la cadena de suministro.</p>
<p>La cadena de valor de la industria de la moda es larga y, a menudo, poco transparente. Transformar una fibra textil, por ejemplo la del algodón, hasta que llega a ser una camiseta, un traje o unos pantalones, conlleva una cantidad de procesos, mecánicos y químicos, altamente intensivos en el uso de recursos: materiales, energéticos, hídricos, compuestos químicos, así como sociales, es decir, mano de obra asociada a todos los procesos.</p>
<p>Para analizar los impactos ambientales y sociales de esta industria, se toma como referencia la metodología de análisis del ciclo de vida (ACV). El ciclo de vida, desde una perspectiva ambiental, se utiliza para analizar los impactos que existen a lo largo de la cadena productiva de los objetos, en este caso de la ropa, pasando por las etapas de distribución, venta, uso y final de vida. Por lo tanto, nos permite obtener una visión global del impacto del objeto en toda su vida útil.</p>
<h3 class="wp-block-heading">Algunos datos relacionados con la industria textil y de la moda</h3>
<ul>
<li>Incremento de la producción mundial: de 62.000 toneladas anuales a 102.000 toneladas el 2023.</li>
<li><a href="https://news.un.org/es/story/2019/04/1454161" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="link" data-id="https://news.un.org/es/story/2019/04/1454161">Emisions de CO<sub>2</sub> globales</a>: responsable entre el 8 y el 10% de las emisiones de CO<sub>2</sub>.</li>
<li>Residuos globales: 5,8 millones de toneladas mundiales (que equivale a 11 kg/persona y año).</li>
<li>Número de empresas a Europa: 160.000.</li>
<li>Trabajadores/as en Europa: 1,5 millones de personas.</li>
<li>Generación €: 162.000 millones el 2019.</li>
<li>Consumo de agua: 2.500 litros para una camiseta de algodón. Es el total de agua utilizada para hacer crecer la planta de algodón más la que se utiliza en los procesos de transformación de la fibra en hilo, tejido y, sobre todo, la utilizada en los acabados (tinturas, suavizantes, blanqueados, etc.)</li>
</ul>
<h3 class="wp-block-heading">Los usos del suelo, el agua y los químicos</h3>
<p>A menudo, se afirma que la industria textil es una industria altamente demandante de recursos, principalmente materia prima: agua y energía. En este sentido, la obtención de materia prima textil proveniente de recursos naturales está asociada al uso intensivo de terreno agrícola, que ocupa extensiones inmensas para el cultivo de fibras textiles como el algodón, por ejemplo, o a la tala y conversión de bosques primarios en bosques de eucaliptos para obtener fibras de viscosa o lyocell (celulósicas), cada vez más presentes en nuestra indumentaria. La transformación de los usos del suelo para el cultivo de agricultura textil o ganadería intensiva para obtener otras fibras, como la lana u otros recursos naturales como plumas, pieles, etc. conlleva unos usos del suelo intensos, que a menudo quedan contaminados por la enorme cantidad de productos químicos vinculados a estas prácticas primarias industrializadas. La conversión de la tierra y su uso intensivo provocan, como consecuencia directa, la pérdida de biodiversidad y la esterilización de los suelos, que desencadenan procesos de desertización local.</p>
<p>El textil es un sector industrial altamente demandante de agua. Esto significa que este recurso se utiliza intensamente, tanto en los cultivos de las fibras de algodón, como en el procesamiento y transformación de las fibras sintéticas y artificiales. El agua se utiliza en numerosos procesos productivos que incluyen suavizantes, blanqueados y tinturas. También se utiliza intensamente en etapas del ciclo de vida vinculadas a su uso, como por ejemplo em nuestros hogares, donde el agua forma parte del gasto doméstico de los hogares. Por lo tanto, es un recurso natural utilizado a lo largo de todo el ciclo de vida de las prendas de ropa.</p>
<blockquote class="wp-block-quote"><p>Cada año, la industria de la moda usa 93.000 millones de metros cúbicos de agua, lo cual sería suficiente para satisfacer necesidades de consumo de cinco millones de personas.</p></blockquote>
<p>Además del agua, los compuestos químicos también son una fuente de impacto importante. Estos están presentes a lo largo de toda la cadena productiva, desde los cultivos de algodón, donde se utilizan para hacer crecer la planta a una velocidad superior a la natural, a través de fertilizantes y pesticidas, a los procesos de transformación industrial, blanqueo de algodón, suavizantes, tintes y pinturas para estampar. Y también en nuestros hogares, con los detergentes que utilizamos para lavar la ropa. Solo en el cultivo de algodón se utilizan el 16% de los pesticidas consumidos en todo el mundo.</p>
<p>Estos tres impactos están íntimamente vinculados entre ellos y, combinados, originan procesos de desestabilización ecosistémica y generan consecuencias como procesos de desertificación, como el caso del Mar de Aral, donde el cultivo de algodón y su demanda de agua constante acabó secando las cuencas hidrográficas de los ríos que desembocaban en él, dejando como resultado una cama seca y con un suelo altamente contaminado por todos los químicos utilizados durante los procesos de cultivo de algodón. Esta desestabilización ecosistémica, además, desencadenó un proceso migratorio de la población que vio como su principal fuente de alimentación y de vida desaparecía.</p>
<blockquote class="wp-block-quote"><p>Un 20% de las aguas residuales del mundo provienen del teñido y el tratamiento de textiles.</p></blockquote>
<p>Los impactos ambientales del sector textil son ampliamente conocidos e identificados, conllevan una serie de consecuencias graves a nivel ecosistémico e influencian en el funcionamiento vital, ya sea natural o social, de las poblaciones y los seres vivos vinculados a los territorios donde se originan, a menudo lejos de los ojos del Norte global.</p>
<h3>La energía, los combustibles fósiles y las emisiones de CO₂</h3>
<div id="attachment_169622" style="width: 455px" class="wp-caption alignleft"><a href="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/10/grafic-768x831-1.webp"></a><p id="caption-attachment-169622" class="wp-caption-text">Producción mundial de fibra el 2021 (en millones de toneladas). Font: Textil Exchange, 2022</p></div>
<p>Revolución industrial, combustibles fósiles e industria textil forman parte de un mismo imaginario y de una misma evolución histórica. Los combustibles fósiles están íntimamente vinculados a la industria textil y de la moda porque son los impulsores energéticos vinculados a los procesos de transformación industrial, se utilizan como energía primaria usada en el transporte de mercancías y en el comercio internacional, a la vez que forman parte de la mayoría de las composiciones textiles que hoy vestimos.</p>
<p>La globalización ha construido cadenas de suministro largas y lejanas. Impulsada por una fuente de energía y un combustible difícilmente sustituible, el transporte de mercancías textiles actualmente participa en la generación de emisiones de CO₂ a escala global. La emisión de GEI (Gases de Efecto Invernadero) se identifica, también, en los procesos industriales de transformación de fibras a hilos, de hilos a tejido, tinturas y acabados. Se estima que la industria de la moda es la responsable entre el 8 y el 10% de las emisiones de CO2 globales, según datos de las <a href="https://unece.org/forestry/press/un-alliance-aims-put-fashion-path-sustainability" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="link" data-id="https://unece.org/forestry/press/un-alliance-aims-put-fashion-path-sustainability">Naciones Unidas</a>.</p>
<p>Pero el petróleo, como combustible fósil, no solo se utiliza para mover todo el engranaje energético, sino que también está presente en nuestra indumentaria. Las fibras sintéticas hechas de esta sustancia han dominado el mercado textil desde los años 90 y, actualmente, <a href="https://textileexchange.org/?gclid=CjwKCAjwm4ukBhAuEiwA0zQxk200cp5KQ4D27HSwZT3ZLop1na91_F6LLmhISaZx1VPiu4k0sfLuBRoC3rMQAvD_BwE" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="link" data-id="https://textileexchange.org/?gclid=CjwKCAjwm4ukBhAuEiwA0zQxk200cp5KQ4D27HSwZT3ZLop1na91_F6LLmhISaZx1VPiu4k0sfLuBRoC3rMQAvD_BwE">se estima</a> que representen el 64% del total de fibres utilitzades a nivell mundial.</p>
<p>El uso intensivo de agua y energía para los procesos industriales de transformación y la emisión de CO₂ que va desde los 2,2 kWh por kg de fibras en el caso del poliéster, hasta los 8,3 kWh por kg de fibras en el caso de la poliamida, provoca un alto impacto ambiental.</p>
<p>Un aspecto determinante en cuanto a impacto ambiental de esta tipología de fibras es, precisamente, estas mismas fibras convertidas en residuos. La descomposición de estas fibras en micropartículas, ya sean liberadas por el uso, en los lavados o cuando se descomponen en los vertederos, es uno de los impactos más alarmantes hoy en día. Estos microplásticos ya han entrado a la cadena trófica a través del agua o del aire y son, en la actualidad, uno de los retos más urgentes a investigar y a solucionar por el sector.</p>
<h3 class="wp-block-heading">Residuos: demasiada producción y demasiado consumo</h3>
<p>Uno de los impactos más visibles y palpables de la industria textil y de la moda, fruto del modelo productivo industrial lineal y de la sobreoferta y sobre consumo, son los residuos textiles. La oferta y la renovación constante para seguir las tendencias y las novedades a bajo coste que promueven las cadenas de moda rápida fomentan un consumo masivo e irreflexivo.</p>
<p>En este contexto, se combinan dos obsolescencias promovidas desde medios de los años 50 del siglo pasado para promover el consumo y levantar las economías mundiales: la obsolescencia programada y la obsolescencia percibida. Entendemos por obsolescencia la pérdida de calidades y funcionalidades propias de los objetos. En este caso, la obsolescencia programada hace referencia a la pérdida de funcionalidad a causa de las condiciones físicas del objeto, como podría ser la calidad de los productos textiles, la pérdida de color o de forma original después de un lavado y las bolas en el tejido, etc. En cambio, la obsolescencia percibida hace referencia a variables más intangibles como el aspecto, las combinaciones de color, los cortes y patrones, etc. Podríamos decir que serían el origen de las tendencias, y su objetivo principal es que el consumidor, rápidamente, perciba que el producto ya no está actualizado. Con todo, la duración de los productos textiles y de moda en los armarios de los consumidores cada vez es inferior; la usabilidad de los productos disminuye y encontramos ratios de entre solo 3 y 4 usos por pieza como media. La durabilidad, pues, pasa a ser uno de los temas clave y más relevantes del debate actual en el seno de la industria.</p>
<p>La nueva legislación europea, que está haciendo tambalear la industria textil a través de nuevas políticas ambientales que afectan directamente a los productos textiles, aborda esta cuestión desde una visión puramente física del producto. La durabilidad, como propiedad física de los textiles, se regulará, pero las políticas están obviando la otra cara de la moneda. Veremos cómo se abordan estas cuestiones relacionadas con los intangibles, las tendencias, las emociones y los efectos hacia los productos que nos visten.</p>
<p>Estas obsolescencias, junto con un modelo de producción lineal -producción, consumo, rechazo-, son las responsables de la generación de más de 160.000 toneladas de residuos textiles anuales solo en Cataluña. De estas, actualmente el sistema es capaz de gestionar entre el 11 y el 12%, unas 19.000 toneladas. Y de estas solo se quedan en el territorio como productos para ser revendidos y reutilizados un 5% y, para ser reciclados, entre un 1 y un 8%. Esto significa que el resto, la mayor parte de residuo textil, actualmente se exporta como ropa de segunda mano a otros países (generalmente del Sur global), donde existen pocos mecanismos y sistemas de gestión de residuos y la ropa acaba en vertederos descontrolados.</p>
<p>Esta pérdida de recursos generados por el modelo productivo y de consumo que fomenta la moda rápida es el que la llamada economía circular quiere resolver. Conseguir borrar del mapa el concepto de residuo y transformarlo en recurso, maximizar los usos de los productos a través de estrategias de reutilización y recirculación de componentes y alargar el máximo la vida útil de los productos son los pilares de este modelo productivo que las políticas europeas quieren impulsar. Para que esto sea una realidad, la industria textil se enfrenta a varios retos, desde retos tecnológicos, a retos de organización a nivel sistémico y regional, como también retos vinculados con los materiales resultantes de procesos de reciclado de círculo cerrado para no perder las funcionalidades, características y calidades físicas de las fibras textiles recicladas.</p>
<p>La economía circular permite repensar el actual modelo productivo, desacoplando el uso intensivo de recursos del incremento productivo y el crecimiento económico. Lo hace a través de la optimización y la eficiencia en el uso de los recursos. Lo que es relevante en este modelo de transformación, y donde se tiene que poner foco, es en el modelo de gobernanza de esta economía circular futura. La acumulación de recursos por parte de las grandes corporaciones, en este caso de material textil reciclado o de piezas de segunda mano, puede acontecer clave en un futuro próximo, cuando las nuevas legislaciones obligarán a incorporar material reciclado en todos los productos. Por lo tanto, cómo se gestionan y se gobiernan los sistemas de circularidad desde el ámbito local, pero también con una perspectiva globalizada, tiene que acontecer uno de los temas centrales en las investigaciones e investigaciones vinculadas al sector.</p>
<h3 class="wp-block-heading">Sur global, colonialismo y extractivismo</h3>
<p>Escribir sobre la industria textil y de la moda y sus impactos implica, también, visibilizar los aspectos sociales y laborales vinculados a lo largo de toda la cadena productiva. Históricamente, la industria textil se ha vinculado directamente a los procesos de colonialismo y esclavitud a través del cultivo de algodón a lo largo de toda la América Central y Latina, pero también en las regiones asiáticas de China, la Asia Meridional, India o Bangladesh, en las regiones de la Asia Central, Uzbekistán, Kazajistán, y en otras regiones del continente Africano. La <a href="https://www.ilo.org/global/about-the-ilo/newsroom/news/WCMS_855047/lang--es/index.htm" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="link" data-id="https://www.ilo.org/global/about-the-ilo/newsroom/news/WCMS_855047/lang--es/index.htm">esclavitud moderna</a>, referida a condiciones que van desde el trabajo forzoso hasta trabajos sin protecciones y derechos laborales, condiciones precarias e infrasalarios, es la herencia de este colonialismo vinculado a la fuerza laboral y a los derechos humanos. Está presente a lo largo de toda la cadena textil, especialmente en los cultivos de la agricultura textil, donde las condiciones laborales a menudo son peligrosas debido a la exposición constante de químicos y a las largas jornadas laborales de los procesos de manufactura en talleres y fábricas.</p>
<p>Algunas organizaciones internacionales trabajan desde hace años para garantizar los derechos sociales y laborales a lo largo de la cadena de suministro textil. La explotación infantil, la exposición a químicos, las largas jornadas laborales, la prohibición de sindicarse, la carencia de un <a href="https://robaneta.org/campana/salaris-dignes/que-es-un-salari-digne/" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="link" data-id="https://robaneta.org/campana/salaris-dignes/que-es-un-salari-digne/">salario digno</a> o prácticas nocivas para los acabados textiles como el <em><a href="https://ca.wikipedia.org/wiki/Sorrejat" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="link" data-id="https://ca.wikipedia.org/wiki/Sorrejat">sandblasting</a></em>, etc. son solo algunos de los aspectos que visibilizan organizaciones internacionales como <a href="https://cleanclothes.org/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Clean Clothes Campaign</a>, <a href="https://www.greenpeace.org/international/act/detox/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Greenpeace</a>, <a href="https://www.fairwear.org/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Fair Fear Foundation</a> o la más reciente <a href="https://www.fashionrevolution.org/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Fashion Revolution</a>, creada a raíz del derrumbamiento del edificio del Rana Plaza el 2013, donde murieron más de un millar de trabajadoras textiles.</p>
<p>La cadena productiva textil es muy larga y, a menudo, poco transparente. En general, las empresas conocen sus proveedores directos, que confeccionan las prendas de ropa y entregan la pieza ya acabada y empaquetada lista para vender. Lo que desconocen, o tienen poco acceso a información, es el engranaje que hay desde la transformación y obtención de la materia prima, es decir, desde el tratamiento de la fibra de algodón, la hilatura, la textura, la tintura y los acabados, hasta los talleres subcontratados donde se acaban confeccionando grandes pedidos sin garantías laborales.</p>
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		<item>
		<title>Estrena ropa circular cada semana</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/estrena-ropa-circular-cada-semana/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 31 Aug 2023 14:23:28 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[AERESS]]></category>
		<category><![CDATA[Economía circular]]></category>
		<category><![CDATA[Emaús Fundación Social]]></category>
		<category><![CDATA[REAS Red de Redes]]></category>
		<category><![CDATA[Ropa]]></category>
		<category><![CDATA[Traperos de Emaús]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="1024" height="576" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/08/ropa-circular-aeress.png" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/08/ropa-circular-aeress.png 1024w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/08/ropa-circular-aeress-980x551.png 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/08/ropa-circular-aeress-480x270.png 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw" /></figure>Estrenar ropa sin tener que elevar el volumen de adquisición de nuevas prendas es posible con esta iniciativa de Emaús]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="1024" height="576" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/08/ropa-circular-aeress.png" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/08/ropa-circular-aeress.png 1024w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/08/ropa-circular-aeress-980x551.png 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/08/ropa-circular-aeress-480x270.png 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw" /></figure><p>Estrenar ropa circular cada semana ya es posible. Estrenar ropa sin tener que elevar el volumen de adquisición de nuevas prendas. Permitir que avancemos en la necesaria reutilización textil sin sacrificar el gusto por la renovación del vestuario<strong>. <a href="https://aeress.org/entidades/emaus-fundacion-social/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Emaús Fundación Social</a>, una de las <a href="https://aeress.org/mapa-entidades-aeress/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">entidades de AERESS</a>, pone en marcha «Circular Club», una interesante iniciativa que nos ayudará a cuidar el planeta y cohesionar el tejido social.</strong></p>
<h3 class="wp-block-heading">«Circular Club», un outfit semanal de ropa circular</h3>
<p>Por una cuota mensual,<strong> los usuarios de «Circular Club», pueden estrenar, cada semana, un look completo, de pies a cabeza</strong>. Posteriormente, devuelven el outfit y Emaús Fundación Social lo prepara para su correcta reutilización. De esta manera, se logra que el consumo textil sea sostenible.</p>
<p>Solo en la Unión Europea el consumo textil medio por habitante requiere de 400 metros cuadrados de suelo, nueve metros cúbicos de agua, y 391 kilos de materias primas. El efecto más perjudicial de dicho consumo es <strong>una huella de carbono de 270 kilos por persona</strong>. La Comisión Europea presentó el año pasado <strong>una nueva <a href="https://environment.ec.europa.eu/strategy/textiles-strategy_en" target="_blank" rel="noreferrer noopener">estrategia </a>para hacer que los textiles sean más duraderos y reutilizables</strong>. La legislación europea quiere hacer frente a la moda rápida y estimular la innovación en el sector para conseguir diseños más ecológicos y sostenibles.</p>
<p>Emaús Fundación Social, como el resto de entidades de AERESS, no sólo es especialista en la <a href="https://aeress.org/gestion-integral-del-residuo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">gestión de residuos</a>, sino que a través de esta logra la <a href="https://aeress.org/insercion-sociolaboral/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">inserción sociolaboral</a> de personas en situación de vulnerabilidad.</p>
<h3 class="wp-block-heading">Lograr la circularidad textil es necesario</h3>
<p>La cuota mensual de las personas que decidan hacerse socias de «Circular Club» les da derecho a acudir semanalmente a alguna de las tiendas de Emaús Fundación Social, <strong>hacerse un outfit completo y devolverlo a la semana</strong>, así hasta cuatro veces al mes. Esta revolucionaria iniciativa arranca con <strong>el objetivo de lograr al menos 50 socios durante su primer año de funcionamiento</strong>. Por supuesto, confían en lograr que la iniciativa pueda ser replicada para, de esta manera, lograr una necesaria sensibilización acerca del consumo textil desmedido.</p>
<p>Todas las entidades de AERESS están firmemente comprometidas con el objetivo de lograr una verdadera circularidad textil que ponga freno a los daños medioambientales que la industria de la moda genera. <strong>Fabricar un pantalón vaquero genera un consumo de 3.000 litros de agua</strong>, y una camiseta de algodón 2.700 litros. Son prendas muy habituales que, en muchas ocasiones, las personas que las adquieren no utilizan más de 7 veces en un año. Además, cada año,<strong> toneladas de ropa aún con la etiqueta puesta son consideradas residuos</strong>, al haber sido desechadas por quienes las compraron. Comprender el daño que dicho consumo hace a nuestro entorno natural es necesario para lograr frenarlo. Si, además, <strong>gracias al desarrollo de este tipo de iniciativas se logra generar empleo de calidad para personas en situación vulnerable</strong>, logramos que la circularidad textil beneficie también al tejido social.</p>
<p>Las entidades de AERESS siguen abriendo caminos hacia la Economía Social y Solidaria con proyectos innovadores como el «Circular Club» de Emaús Fundación Social.</p>
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		<item>
		<title>El larguísimo rastro de la ropa que ya no usamos</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/el-larguisimo-rastro-de-la-ropa-que-ya-no-usamos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 01 May 2023 15:23:01 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[carro de combate]]></category>
		<category><![CDATA[Ropa]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.economiasolidaria.org/?post_type=noticias&#038;p=165148</guid>

					<description><![CDATA[<figure><img width="1500" height="1000" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/05/robaamiga4_sm.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/05/robaamiga4_sm.jpg 1500w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/05/robaamiga4_sm-1280x853.jpg 1280w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/05/robaamiga4_sm-980x653.jpg 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/05/robaamiga4_sm-480x320.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 1500px, 100vw" /></figure>Un artículo de Aurora Moreno para Carro de Combate]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="1500" height="1000" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/05/robaamiga4_sm.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/05/robaamiga4_sm.jpg 1500w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/05/robaamiga4_sm-1280x853.jpg 1280w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/05/robaamiga4_sm-980x653.jpg 980w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/05/robaamiga4_sm-480x320.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) and (max-width: 1280px) 1280px, (min-width: 1281px) 1500px, 100vw" /></figure><p><strong>La vida de la ropa en nuestros armarios es cada vez más corta. Pero cuando nos deshacemos de ella, comienza un largo y complejo recorrido que deja un amplio reguero de impactos sociales y medioambientales. Hoy nos preguntamos dónde terminan y qué se hace con las 92 millones de toneladas de residuos textiles que generamos cada año. </strong></p>
<p>La ropa para el baile de fin de curso de los niños. El bolso de aquella boda. El disfraz de carnaval, la camiseta que sólo se usó un verano… Son formas de consumo textil que llevan casi aparejado el <em>usar y tirar, </em>asemejándose al de los plásticos de un solo uso. Prendas de todo tipo -pantalones, abrigos, calzado…- que conforman las más de 900.000 toneladas de residuos textiles que se generan cada año en España y de las que sólo se logra reciclar algo más de la décima parte -un 12%, aproximadamente-. El resultado de un sistema de moda basado en el estreno por temporadas, la ropa barata y un marketing agresivo que nos invita a comprar, cambiar y renovar nuestros armarios de forma constante. Un sistema que tiene enormes impactos medioambientales, dentro y fuera de nuestras fronteras, tal y como estamos investigando en el proyecto Moda Basura.</p>
<p>En este artículo nos centramos en los residuos textiles para saber a dónde van y qué se hace con todo este montón de ropa que habitualmente no vemos, pero que de vez en cuando aparece en forma de impactantes imágenes, como las del <a href="https://www.elconfidencial.com/medioambiente/ciudad/2022-02-11/atacama-el-mayor-vertedero-de-ropa-del-mundo_3373533/">vertedero textil del desierto de Atacama</a>, al norte de Chile; o las que llegan a algunos países africanos, como Kenia o Ruanda. Nos preguntamos dónde terminan las toneladas de textil de las que nadie quiere hacerse cargo; cómo llegan hasta allí y qué impactos tiene sobre el territorio, el medio ambiente y las personas.</p>
<p>Desde el año 2000 a 2015, la producción textil se duplicó a nivel mundial, superando los <a href="https://ellenmacarthurfoundation.org/a-new-textiles-economy">100.000 millones de prendas anuales</a>, según un estudio de la Fundación Ellen Macarthur. La ciudadanía compra un 60 por ciento más de ropa que hace 15 años y el número de veces que utiliza cada ropa se reduce: un 30% de lo que hay en los armarios europeos no se ha vestido en al menos un año. En total, a nivel mundial, se cuantifican unas<a href="https://quantis.com/report/measuring-fashion-report/"> 92 millones de toneladas de residuos textiles anuales:</a> el equivalente a un camión enterrado o incinerado cada minuto.</p>
<p>Esta cifra incluye tres tipos de residuos: los llamados “excedentes de producción”, que son aquellas prendas que los fabricantes no consigue vender -a menudo se repite la cifra de que <a href="https://fashionunited.uk/news/fashion/infographic-the-extent-of-overproduction-in-the-fashion-industry/2018121240500">un 30% de todas las prendas producidas no llegan a venderse nunca</a>, citando un estudio de la Australian Circular Textile Association (ACTA), pero los datos no son muy claros-; los residuos “preconsumo”: aquellos que se desechan durante el proceso de fabricación debido al proceso de hilado, corte, etc.., y, finalmente, la ropa que los consumidores tiran a la basura una vez utilizada.</p>
<p>Todo esto provoca literalmente montañas de residuos textiles que se acumulan en los lugares más insospechados. Sin ir más lejos, en las últimas semanas ha saltado a los medios la aparición de <a href="https://www.telemadrid.es/programas/madrid-directo/Aparece-un-nuevo-vertedero-ropa-usada-esta-vez-en-Fuenlabrada-2-2535966441--20230223090035.html">toneladas de ropa en un polígono de un municipio del sur de Madrid</a>, un vertedero ilegal que ha llegado a inutilizar uno de los carriles de la carretera. Se trata de ropa que ni siquiera se sabe de dónde procede pero que parece llevar años acumulándose allí y de la que nadie se hace cargo.</p>
<p>Cuando las prendas terminan en este tipo de vertederos al aire libre, se convierten en un residuo altamente contaminante: aquellas que proceden de materiales orgánicos (lino, algodón, seda) emiten gas metano, contribuyendo al efecto invernadero. Las de origen sintético (que son en la actualidad la mayoría: poliéster, nylon, acrílicos y otros derivados del petróleo), emiten, además, millones de  microplásticos que contribuyen a la degradación del suelo y que pueden filtrarse fácilmente a las corrientes de agua.</p>
<p>La lista de sustancias que en ocasiones llevan nuestras prendas es <a href="https://www.agenciasinc.es/Reportajes/Las-sustancias-quimicas-de-la-ropa-pueden-perjudicar-la-salud">larga y compleja, </a>lo que supone un problema durante todo el ciclo de vida de la ropa: desde el proceso de  fabricación y teñido de las prendas, que puede afectar a la salud de quienes trabajan en ellos, generalmente mujeres, hasta la de quienes las llevan y, finalmente, la del medio ambiente donde se tiran.</p>
<p>En los últimos años, en Europa se ha avanzado en la prohibición de algunos de estos componentes, a través del <a href="https://echa.europa.eu/es/regulations/reach/understanding-reach">Reglamento de la REACH</a>, (European Chemical Agency) pero todavía hay muchos otros presentes, tal y como advertía la médica ambientalista Pilar Muñoz-Calero, en una entrevista con nuestra compañera Brenda Chávez para el libro <em><a href="https://www.carrodecombate.com/2021/12/01/consumo-critico-el-nuevo-libro-de-carro-de-combate/" target="_blank" rel="noreferrer noopener" data-type="URL" data-id="https://www.carrodecombate.com/2021/12/01/consumo-critico-el-nuevo-libro-de-carro-de-combate/">Consumo Crítico</a>: “Están en casi todas las marcas, incluso en las más caras, y aumentan en la ropa de exterior (para frío, lluvia, etc.), ya que son tratados con compuestos químicos que le confieren propiedades aislantes, resistentes al frío, repelentes de manchas, etc. Además, en el caso de los reciclados, los químicos se trasladan desde el material anterior”. </em></p>
<p><strong>Una nueva legislación</strong></p>
<p>Hasta ahora, no existía en España una normativa específica que obligase a separar los residuos textiles, ni a su reciclaje, lo que significa que pueden terminar directamente en los vertederos, donde estos kilos de ropa se descomponen en un lento proceso que dura años. La otra opción es depositarla en algunos de los contenedores que diversas asociaciones tienen en las calles con el objetivo de volver a comercializarla, pero las cantidades son tan grandes y la demanda tan pequeña, que se hace físicamente imposible reutilizar todo lo generado. Se espera que esta situación cambie a raíz de la <a href="https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2022-5809">Ley de Residuos y Suelos contaminados para una economía circular</a>, trasposición de la <a href="https://www.boe.es/doue/2018/150/L00109-00140.pdf">Directiva Europea</a> sobre residuos, que establece la obligatoriedad por parte de las entidades locales de la recogida y reciclaje completo de diversos tipos de residuos, entre ellos los textiles, como muy tarde el 31 de diciembre de 2024. De momento, se calcula que solo se recoge un 12% de todos los residuos textiles que se generan en España, según el estudio <a href="https://modare.org/wp-content/uploads/Analisis-de-la-recogida-de-la-ropa-usada-en-Espana.pdf">Análisis de la recogida de Ropa Usada</a>, realizado por Moda Re en 2021. Y de ese porcentaje, tan sólo una pequeña parte vuelve a los escaparates a través de tiendas de ropa de segunda mano. El resto se dedica al reciclaje o a la exportación.</p>
<p><strong>Inundando terceros países</strong></p>
<p>En aquellos casos en los que las prendas de ropa son exportadas, los impactos sociales y medioambientales pueden llegar a ser todavía mayores, pero se <em>externalizan</em>, y de este modo los ciudadanos que los han provocado, ni siquiera los ven. Este proceso consiste en enviar enormes fardos de ropa -literalmente pueden ser “balas” de cientos de kilos- a través de barcos a países fuera de Europa. En algunos casos, los menos, la ropa se encuentra en buen estado y podrá ser utilizada por otras personas. Otra buena parte irá directamente a los vertederos locales. Además, a pesar de la percepción que el público puede tener cuando deposita sus ropas en un contenedor de recogida, en la gran mayoría de ocasiones, no se trata de donaciones. Los fardos de ropa se venden a compradores al por mayor que negocian, a ojo, una determinada cantidad por el fardo completo. Esto tiene dos implicaciones directas: una medioambiental y otra social. Porque una vez adquirido el bulto de ropa, los compradores se deshacen rápidamente de aquello a lo que creen que no darán salida, y que termina en los vertederos. Elizabeth Ricketts, directora de OR Foundation lo explica bien en unas declaraciones recogidas en el informe <em>Regalos envenenados</em>:<em> “ni las etiquetas de “charity”, ni reciclaje ni “circular” son adecuadas para esto. El hecho de mover las ropas de un sitio a otro no lo convierte en economía inicial. Simplemente, si antes esta ropa acababa en vertederos de Occidente, ahora acaba en vertederos en África”. </em></p>
<p>En octubre de 2021, un reportaje de la BBC hablaba de que hasta <a href="https://www.youtube.com/watch?v=ZfhoPrrOp20">15 millones de prendas usadas llegaban a Ghana cada semana</a>, una situación que se repite en países como Nigeria,  Kenia, Uganda o Ruanda. Además, este tipo de envíos tiene un importante <a href="https://www.researchgate.net/publication/4810517_Used-Clothing_Donations_and_Apparel_Production_in_Africa">impacto en los mercados locales y en la producción textil nacional</a>, y algunos países se han propuesto reducir la entrada de este tipo de mercancías. En el año 2016, tres países de  la Comunidad de África del Este (EAC, según sus siglas en inglés), <a href="https://www.dw.com/en/east-africa-pushes-second-hand-clothing-ban/a-42747222">se propusieron prohibir, o al menos reducir, las importaciones de ropa usada a partir de 2019</a>. Las razones no eran sólo medioambientales sino que apuntaban también al daño que este mercado ocasiona al sector textil local, llegando a proponer 2019 como fecha para prohibir este tipo de importaciones. Sin embargo, esto les supuso un enfrentamiento comercial con Estados Unidos, que amenazó con retirarse de los acuerdos de libre circulación de otros productos y posibles penalizaciones en los acuerdos comerciales, lo que provocó la retirada de todos los países salvo Ruanda de la propuesta inicial.</p>
<div id="attachment_165153" style="width: 510px" class="wp-caption alignleft"><a href="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2023/05/ropa_greenpeace.jpeg"></a><p id="caption-attachment-165153" class="wp-caption-text">Regalos envenenados &#8211; Greenpeace</p></div>
<p>Efectivamente, el informe <a href="https://es.greenpeace.org/es/sala-de-prensa/informes/poison-gifts/"><em>Regalos envenenados,</em></a><em> realizado por </em>Greenpeace pone de manifiesto que las exportaciones de ropa usada se utilizan también para deshacerse de los restos textiles que no somos capaces de gestionar en Europa. Impactantes fotos y vídeos documentan las devastadoras consecuencias para las personas y el medioambiente en países como Kenia y Tanzania: enormes montañas de basura que contaminan los ríos y el aire. “Con esta investigación, hemos evidenciado cómo los países y las empresas del Norte Global están evadiendo su responsabilidad a la hora de gestionar las enormes cantidades de ropa que no se venden o se desechan, muchas de ellas con compuestos peligrosos. Dejan a la gente de<strong> </strong>África Oriental sola ante los desechos plásticos y textiles exportados, sin ninguna infraestructura para su eliminación”, señala Celia Ojeda-Martínez, responsable de Biodiversidad y Consumo de Greenpeace.</p>
<p>En muchas ocasiones, una gran parte de lo exportado no tiene en realidad ningún valor para los países receptores, ya sea porque se encuentran en mal estado, son directamente inservibles, o no se adecúan a las necesidades locales.  Allí, de nuevo, estos fardos de ropa terminan en vertederos al aire libre provocando fuertes impactos medioambientales. La cantidad es tal que en numerosos países africanos existen <a href="https://www.sisiafrika.com/dead-white-mans-clothes-the-language-of-second-hand-clothes-in-africa/">nombres específicos</a> para denominar a la ropa llegada del extranjero.</p>
<p>Según las estadísticas de TradeMap, en 2021 se exportaron residuos textiles por valor de cinco mil millones de dólares, y los principales exportadores fueron China, Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Corea y Pakistán (aunque este país es, a su vez, receptor de grandes cantidades de residuos textiles). Ese mismo año, los principales receptores de textil fueron <em>Ghana, Ucrania, Nigeria, Kenia y Tanzania. </em></p>
<p>España, por su parte, aparece en el puesto 18 de este ránking, con unas exportaciones por valor de 67 millones de dólares. Para entender mejor el impacto, baste decir que, según una <a href="http://changingmarkets.org/wp-content/uploads/2023/02/Trashion-Report-Web-Final.pdf">investigación de Changing Markets</a>, cada año se envían desde nuestro país más de 200.000 prendas usadas sólo a Kenya.</p>
<p><strong>Reutilización: una batalla imposible contra la ropa barata</strong></p>
<p>Más allá de la exportación, las otras dos opciones para los residuos que sí se recogen correctamente son el reciclaje o la reutilización de las ropas. Esta última es, sin duda, la opción más conveniente para el planeta: buena parte de todo el material textil que actualmente se envía a la basura podría ser perfectamente reutilizado a través de procesos de recogida, selección y arreglo, para volver al mercado a través de tiendas de segunda mano. Una alternativa que permitiría optimizar la energía, el agua y los otros recursos materiales utilizados para la fabricación de cada prenda. Es lo que hacen desde espacios como <a href="https://modare.org/">Moda-Re</a>, una cooperativa impulsada por Caritas Española y en la que participan otras entidades, que trabaja con un doble foco: inserción social y reto ecológico partiendo de la idea de que “la crisis social es indisociable de las cuestiones ecológicas”, tal y como señala Albert Alberich, responsable de la planta de reciclaje en Martorell, Barcelona. La iniciativa surgió desde el aspecto más social, como fórmula para generar trabajo para personas excluidas (víctimas de violencias machistas, personas que han tenido problemas con las drogas…)-  y ofrecer una opción digna a las personas sin recursos que acudían a los tradicionales “roperos” en busca de ropa. Ahora, estas personas se dirigen a tiendas normalizadas, donde pueden elegir la ropa que necesitan y les guste, a un precio reducido o casi gratuito si se trata de personas en riesgo de exclusión. Además, al tiempo que se desarrollaba el proyecto, fue creciendo la importancia de la cuestión ecológica. Así, la cooperativa tiene una hoja de ruta clara hacia 2025, en la que interviene un planteamiento integral que aborda desde la forma de generar la electricidad a la necesidad de reducir residuos en el procedimiento y disminuir las emisiones de C02 en la recogida de los contenedores.</p>
<p>Sin embargo, una de las mayores dificultades sigue siendo cómo dar salida a un mayor número de prendas en las más de 120 tiendas que tienen en diversas ciudades españolas. Porque todavía una buena parte de lo que recogen en los contenedores termina enviándose a terceros países, en muchas ocasiones, para ser vendidas directamente, y en otra como parte de programas de cooperación.</p>
<p>El reto, por lo tanto, es claro: aumentar las ventas de ropa de segunda mano. Un empeño generalizado por parte de las empresas de este tipo, que se enfrentan a dos problemas, uno histórico y otro bien actual. En España, la idea de adquirir prendas de segunda mano ha constituido tradicionalmente un cierto tabú, provocando el rechazo entre buena parte de los consumidores. Ahora que esta narrativa comienza a modificarse y existe cierta valoración entre la juventud en el reuso de ropa y la moda vintage, surge otra barrera: <strong>la ropa nueva es tan barata que, en muchas ocasiones, las opciones de segunda mano no pueden apenas competir con ella, </strong>salvo en productos muy específicos. A ello se suma, claro, que las tiendas de segunda mano no pueden ofrecer la misma variedad en cuanto a tallas y colores de un mismo producto. En esta situación, el mercado de segunda mano en España sigue ocupando una pequeña cuota de mercado en España. Aunque ha crecido en los últimos años con la aparición de alternativas, como las aplicaciones de venta directa de productos entre usuarios que difícilmente se contabilizan en las estadísticas, o iniciativas que abogan por el alquiler de ropa como <a href="https://ecodicta.com/">Ecodicta</a>, o <a href="https://meloprestas.com/">Me lo prestas? </a></p>
<p><strong>¿Es una opción el reciclaje?</strong></p>
<p>Por último, para aquellas prendas que por su estado de uso, no pueden ser fácilmente reutilizadas, existe la opción del reciclaje, que abarca diversos tipos de procesos para convertirlas en otros tipos de textil con diferentes usos. Sin embargo, aquí entran en juego diversas variables. Por un lado, el proceso no es ni mucho menos sencillo y, por otro, al ritmo de producción actual de textiles, el reciclado de todas las prendas que se generan cada año es materialmente imposible.</p>
<p>Para comenzar, no todas las prendas pueden reciclarse, y aún cuando es posible, no en todos los casos es recomendable, pues el procedimiento puede implicar mayor gasto de recursos (agua, energía…) e incluso una mayor contaminación. Esto sucede especialmente con aquellas prendas en las que se encuentra una amplia diversidad de tejidos o materiales, algo cada vez más común. Cremalleras, brillantes, mezcla de tejidos, procesos de teñido que dañan las hilaturas y un sinfin de particularidades que hacen que una sencilla camiseta se convierta en un producto casi imposible de reciclar. Aquí entra en juego el llamado “<a href="https://www.carrodecombate.com/2022/04/03/deberia-ser-un-requisito-informar-de-la-vida-util-de-un-producto/">ecodiseño</a>”: pensar los productos no sólo para que sean duraderos sino también para que sea sencillo, y energéticamente rentable, darles una nueva vida.  En esa línea trabaja la <a href="https://ec.europa.eu/commission/presscorner/detail/es/QANDA_22_2015">Estrategia sobre los Productos Textiles Sostenibles y Circulares</a> de la Unión Europea, que obligará a que las empresas a mejorar la trazabilidad y la composición de las prendas para que sean más duraderas, fácilmente reciclables e incluyan el uso de fibras reciclables.</p>
<p>Cuando hablamos de reciclaje estamos hablando en realidad de diferente tipos de proceso. Por un lado, encontramos el denominado <em>Upcycling,</em><strong><em> </em></strong>que significaría convertir materiales de menor valor en otros que se supone “superior”. Como por ejemplo abrigos, bañadores o vestidos fabricados de plásticos, una moda muy habitual estos días por parte de las empresas, encantadas de sacar una línea <em>ecológica</em> en sus colecciones. La realidad, sin embargo, es que éste es un proceso que suele requerir un enorme gasto de energía, y, en ocasiones, pueden llevar materiales inocuos, procedentes de los materiales previos. En el punto opuesto se sitúa el <em>downcycling, </em>que permite convertir las prendas inservibles en otro tipo de textiles, por ejemplo, en material aislante, trapos de limpieza o rellenos de colchones o asientos de coche, aislamiento acústico y térmico… Estos procesos no ofrecen demasiado valor añadido y suelen realizarse en países empobrecidos pero con una cierta industria, como por ejemplo Pakistán. Otra opción es la del reciclaje de hilaturas, pero esta sólo es posible para aquellas prendas que son 100% de un mismo material, es el del reciclaje de las hilaturas que lo componen, para crear nuevos hijos. Esta tecnología es todavía poco utilizada, aunque España es el mayor productor de Europa de hilo reciclado, con un volumen de <a href="https://www.caritas.es/main-files/uploads/2021/06/RESUMEN-An%C3%A1lisis-de-la-recogida-de-la-ropa-usada-en-Espa%C3%B1a.pdf">alrededor de 61.000 toneladas anual</a>, según el informe sobre ropa usada de Moda-RE<strong>. </strong></p>
<p>Por último, encontramos lo que cualquier lector entendería por “reciclaje”: convertir unas prendas en otras, aprovechando los materiales y haciendo uso de la creatividad para crear prendas novedosas. Pero este proceso es complejo, costoso y muy poco mecanizable. A pesar de ello, hay alternativas que trabajan en esta línea y que cuentan con una importante trayectoria. Encontramos un ejemplo en <a href="https://planetadots.com/">Planeta Dots</a>, una iniciativa puesta en marcha por  dos profesionales de la costura que ofrecen ropa y complementos reciclados. Del mismo modo, durante años, ha estado en marcha <a href="https://altrapolab.org/">AltrapoLab</a>, una iniciativa, -actualmente tomándose un descanso para reinventarse- desde la que se reivindicaba la moda como elemento de transformación social a través de numerosas actividades, como el <a href="https://altrapolab.org/convocatoria-para-disenadoras-es-y-creadoras-es/">maratón de upcycling- reciclaje textil creativo</a>, para mostrar de primera mano las posibilidades que ofrece el reciclaje. Además, es el trabajo de decenas de tiendas de costura y reparación de ropa o zapatos que, desde sus pequeños espacios se dedican a dar nuevas vidas a prendas que se quedaron antiguas, se estropearon o sencillamente, nos dejaron de gustar. Además, hay también espacios para la formación, como <a href="https://slowfashionnext.com/">Slow Fashion Next</a>, que ofrece formación a profesionales y empresas de moda para transformarse en empresas sostenibles</p>
<p>Muchas de estas iniciativas forman parte de la <a href="https://aeress.org/">Asociación Española de Recuperadores de Economía Social y Solidaria</a>, que engloba a más sectores aparte del textil, pero que tiene en este uno de sus principales pilares y en la que participan entidades como <a href="https://www.ataretaco.org/">Fundación Ataretaco</a>, en las islas canarias, <a href="https://www.emausnavarra.org/">Traperos de Emaús</a> de Navarra, Berziklatu S.L. en País Vasco, Fundació Engrunes, en Cataluña o <a href="https://aropa2.com/">Aropa2</a>, en Aragón. Iniciativas que permean toda la geografía española y que trabajan por la gestión integral de los residuos textiles, a partir de las tradicionales tres R, siempre en este orden: reducción, reutilización y reciclaje.</p>
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