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	<title>Blog Idearia archivos - economiasolidaria.org</title>
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	<description>El portal de la Economía Solidaria</description>
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	<title>Blog Idearia archivos - economiasolidaria.org</title>
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		<title>Construir una Red Europea de Economía Solidaria</title>
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		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 23 Jun 2014 09:39:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog Idearia]]></category>
		<category><![CDATA[internacional Ripess]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/columna_reas_14_1_4.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" /></figure>Por Jordi Estivill Algún día habrá que hacer un balance de la situación de la economía solidaria en Europa. Y dentro del mismo, explicar la construcción de la Red Europea (RIPESS Europa) que trata de aunar los esfuerzos del conjunto de las redes territoriales y sectoriales. Se trata de una tarea compleja, ardua y costosa [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/columna_reas_14_1_4.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" /></figure><p><em>Por Jordi Estivill</em></p>
<p><strong>Algún día habrá que hacer un balance de la situación de la economía solidaria en Europa. Y dentro del mismo, explicar la construcción de la Red Europea (RIPESS Europa) que trata de aunar los esfuerzos del conjunto de las redes territoriales y sectoriales</strong>. Se trata de una tarea compleja, ardua y costosa que desde la fundación en Barcelona hace tres años, tiene ya una pequeña historia. Este articulo no tiene la pretensión de describirla, sino una más modesta como pueda ser el de explicar la celebración de la asamblea general que tuvo lugar en las cercanías de Paris en los pasados días 6 y 7 de Junio y valorarla en el contexto de este&nbsp; corto itinerario.</p>
<p> <!--break--><!--break--> </p>
<p>La asamblea vino precedida por una reunión en Paris con la Fundación Progreso para el Hombre, que es quién financia las actividades de la red europea. En esta reunión realizada en un clima distendido, la fundación anunció su intención de seguir colaborando con la Red y señaló que esta debía hacer esfuerzos para aglutinar a otras redes y organizaciones parecidas que trabajan en este ámbito, que debía saber posicionarse frente a las decisiones de las instancias europeas y ser capaz de elaborar contenidos más teóricos y estratégicos. Todo un programa de trabajo.</p>
<p>Por ahora, la Red europea es una red de redes y de organizaciones y personas que tiene miembros en Alemania, Bélgica, Catalunya, España, Francia y algunas de&nbsp; sus regiones, Luxemburgo, Hungría, Italia, Portugal y Rumania, además de algunas sectoriales como Pactos Territoriales, Solidarius y Urgenci. Una de las novedades del encuentro fue la estimulante presencia de compañeros de Grecia y de Polonia. Por la noche se improvisó una interesante tertulia en la que se presentó la dinámica situación en Grecia de la economía solidaria y el cooperativismo que viven momentos expansivos en las críticas y efervescentes circunstancias económicas, sociales y políticas actuales. También, las informaciones dadas por el representante de la portuguesa red Animar permiten tener un cierto optimismo sobre el desarrollo de la economía solidaria ligada al desarrollo local en el vecino país.</p>
<p><strong>¿Cuáles fueron los principales acuerdos que emanan de los debates y trabajos llevados a cabo en la asamblea general?</strong></p>
<ul>
<li>La decisión de fusionar los dos grupos de trabajo (estado del arte y perímetro identitario) existentes en la red en un programa de acción conjunta cuyo objetivo es <strong>llevar a cabo un panorama de la economía solidaria en Europa y muy especialmente en los países donde la red no está present</strong>e (países anglófonos, escandinavos, eslavos,..). En este sentido, se prevé que la próxima reunión de la comisión coordinadora se realice en Grecia en el mes de Octubre y la siguiente en Zaragoza aprovechando el encuentro internacional del próximo mes Noviembre.<br /> &nbsp;<br /> 
<li>La <strong>continuidad de la Comisión Coordinadora</strong>, que es el máximo órgano entre asambleas y la aprobación del balance presupuestario, de la memoria de actividades y de los documentos preparados, en gran parte por la red catalana, como el diagnostico y las propuestas, el más actual &nbsp;diagnostico y mejoras y la creación de un consejo consultivo cuya función es la de ir constituyendo el patrimonio histórico y teórico de la red europea, contribuir a definir sus ejes estratégicos y responder a las demandas de las instancias de la propia red europea. Esta Comisión se pondrá en marcha en los próximos meses y tiene ya cinco miembros apuntados. La entrega de una abundante documentación escrita permitió una mayor transparencia y rigor de la toma de decisiones. </ul>
<p>Hasta ahora, la red ha sido capaz de hacer funcionar su comisión coordinadora que se reune cada tres o cuatro meses en distintas ciudades donde sostiene un dialogo con las redes locales, se ha mostrado activa en su presencia internacional acudiendo al congreso intercontinental de Manila, participando en la comisión consultiva de las Organizaciones Internacionales (OIT; FAO,..) y en la reunión del Foro Social Mundial de Túnez, tener un boletín de informativo que se envía a 3000 personas y ha cambiado de modelo organizativo pasando de tener un secretario ejecutivo, para crear unos grupos de trabajo en una segunda fase y ahora intentar trabajar más conjuntamente.</p>
<p>En los distintos diagnósticos realizados igualmente se constata que la comisión coordinadora ha trabajado en círculo cerrado,&nbsp; sin casi contactos con los miembros de la red, no se ha posicionado frente a unas decisiones de las instancias europeas cada vez más influenciadas por las políticas neo liberales, no se ha coordinado con otras redes europeas y movimientos sociales que trabajan en perspectivas parecidas, no se ha extendido hacia determinados países, aunque si aumenta el número de ellos. Lo dificulta la inexistencia, por ahora, de redes de ámbito estatal (Alemania, Italia,…). Tampoco ha sabido encontrar una forma de trabajo colectivo, en red, que no dependa de los intereses y opiniones personales o profesionales de muchos de los que participan en sus órganos de representación.</p>
<p>En suma,<strong> la red europea, después de una fase de entusiasmo fundacional ha pasado, con esta asamblea de París, a un periodo de trabajo organizativo en la que se enfrenta a retos estratégicos complejos, difíciles y estimulantes</strong>. En la fase que ahora empieza, habrá que ver hasta qué punto su valor añadido como red europea, adquiere un mayor sentido para los que piensan que es necesario, útil &nbsp;y urgente construir una cultura política transnacional de la economía solidaria.</p>
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		<item>
		<title>El compromiso de evaluar lo que hacemos</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/reas-madrid-noticias-el-compromiso-de-evaluar-lo-que-hacemos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 09 Jun 2014 13:56:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Auditoría Social]]></category>
		<category><![CDATA[Blog Idearia]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="480" height="445" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_14_1_3.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_14_1_3.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_14_1_3.jpg-300x278.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure>Sandra Salsón (Comisión de Balance Social del Mercado Social de Madrid) para Blog Idearia &#8211; Diagonal Para avanzar en la creación de un Mercado Social es preciso elaborar un sistema de evaluación y seguimiento que permita conocer a las entidades proveedoras, así como los productos y servicios que se van a comercializar&#160;en este tejido económico [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="480" height="445" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_14_1_3.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_14_1_3.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_14_1_3.jpg-300x278.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure><p><em>Sandra Salsón (Comisión de Balance Social del Mercado Social de Madrid) para <a href="https://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia/compromiso-evaluar-lo-hacemos.html">Blog Idearia &#8211; Diagonal</a></em></p>
<p><strong>Para avanzar en la creación de un Mercado Social es preciso elaborar un sistema de evaluación y seguimiento que permita conocer a las entidades proveedoras, así como los productos y servicios que se van a comercializar</strong>&nbsp;en este tejido económico alternativo. Este sistema debe servir de ayuda a las entidades y a las personas consumidoras en su proceso de transición hacia modelos económicos y de mercado más democráticos, justos y sostenibles.</p>
<p> <!--break--><!--break--> </p>
<p>Durante los años que llevamos trabajando en el Mercado Social este sistema de evaluación ha sido el centro de reiteradas discusiones. Conscientes de que este sistema de evaluación es el elemento distintivo del Mercado Social hemos considerado imprescindible hacer el intento de sistematizar y sintetizar los numerosos debates en torno a los principios y criterios que deben regir este mercado. Éstos son también el elemento fundamental para la creación de las herramientas de balance social que permitirán, en la práctica, asegurar que los participantes en el mercado social trabajan para introducir criterios éticos, solidarios, democráticos y sostenibles.</p>
<p><strong>El&nbsp;<a href="http://balance.mercadosocial.net/" target="_blank" title="Balance Social del Mercado Social de Madrid" rel="noopener noreferrer">Balance Social</a>&nbsp;y el sistema de etiquetado para las entidades proveedoras del Mercado Social, es una herramienta que ayudará a conocer mejor a las entidades que participan en él</strong>y permitirá hacer un seguimiento de su evolución a lo largo del tiempo.</p>
<p>Esta herramienta ha sido desarrollada gracias al impulso de 295 personas y entidades que han cofinanciado este proyecto mediante una&nbsp;<a href="http://goteo.org/project/desarrollando-el-mercado-de-economia-solidaria/updates/1023" target="_blank" title="Campaña de crowdfunding del Mercado Social de Madrid" rel="noopener noreferrer">exitosa campaña de crowdfunding</a>&nbsp;y con la ayuda de otros modelos de balance procedentes de diferentes experiencias y lugares, especialmente las que proceden de territorios como Cataluña, Euskadi y Navarra. El resultado nos permitirá dar un paso más en la creación del Mercado Social, pero, por supuesto, se trata de una herramienta viva y esperamos que, en el camino, siga enriqueciéndose con las aportaciones de las personas que trabajan por hacer otra economía posible.</p>
<p></p>
<p>¿Por qué necesitamos instrumentos de evaluación en un mercado social? El Mercado Social parte de una crítica hacia el modelo económico actual y la meta de construir una red común capaz de transformar ese modelo. Los elementos claves de esta integración y, por tanto, de la transformación de la realidad económica son los valores, principios y objetivos compartidos en el espacio.&nbsp;<strong>Una vez alcanzado cierto nivel de consenso aceptable en torno a valores, principios y objetivos, los actores del mercado social necesitan dotarse de instrumentos que permitan concretar estos elementos en prácticas.</strong></p>
<p>Estos instrumentos recogen enforma de indicadores, específicos y concretos, los comportamientos que deben guiar la conducta de los actores en el Mercado Social, así como las características que han de tener los productos y servicios que se comercializan dentro de este espacio económico transformador.</p>
<p>Podemos utilizar diferentes instrumentos para evaluar las prácticas de las entidades proveedoras del Mercado Social. Desde una autoevaluación realizada por la propia entidad que constituye lo que hemos llamado Balance Social hasta un sistema de examen e intercambio de conocimientos comunitario que da lugar a lo que hemos llamado Certificación Participativa, pasando por el lugar intermedio que podría ser la Auditoría Social, que da lugar a una evaluación en la que participan todas las personas implicadas en la entidad además de personas de otra entidad independiente.</p>
<p>En el caso del Mercado Social de Madrid, las entidades interesadas en participar realizan una evaluación inicial basada en los criterios del territorio al que pertenece. Esta consiste en un cuestionario y una entrevista a cargo de la Comisión de Acogida. Además, la entidad firma un compromiso con el que se compromete a trabajar y avanzar en el logro de los criterios del Mercado Social.</p>
<p><strong>Durante el año 2014 se lanzará la campaña de Balance Social en Madrid, con el objetivo de que las entidades realicen periódicamente un proceso de autoevaluación y publicación de resultados.&nbsp;</strong>Esta información estará a disposición de toda la comunidad del Mercado Social y será especialmente relevante para las personas consumidoras, puesto que podrán saber cómo evolucionan las entidades proveedoras respecto a su compromiso con los principios y criterios del Mercado Social. Esta información será de utilidad a la hora de tomar decisiones sobre sus opciones de compra.</p>
<p>Una vez consolidado el proceso de Balance Social, los Mercados Sociales deben seguir avanzando hacia procedimientos que supongan un mayor compromiso e implicación por parte de toda la comunidad que conforma el Mercado Social, tales como la Auditoría Social y la Certificación Participativa. Por ejemplo en el caso de Madrid existe en la actualidad una comisión que está trabajando en el diseño de un proceso de Certificación Participativa que empezará a ponerse en marcha en el sector de la agroecología.</p>
<p><strong>Los criterios que guían el comportamiento de las entidades que se unen al Mercado Social están inspirados en los principios propuestos en la “Carta de la Economía Solidaria”.</strong>&nbsp;Ésta recoge los principios según los cuales las organizaciones de la economía solidaria se organizan, producen los bienes o prestan los servicios que comercializan y se comprometen para promover una sociedad justa, democrática y solidaria. Su objetivo es disponer de unos principios de referencia que permitan la continua reflexión sobre las prácticas económicas de las entidades que se adhieren a dicha carta.</p>
<p>La última versión de la Carta Solidaria se recogen los siguientes principios: primero, el principio de equidad; segundo, el principio de trabajo; tercero, el principio de sostenibilidad ambiental; cuarto, el principio de cooperación; quinto, el principio “sin fines lucrativos”; y sexto, el principio de compromiso con el entorno.</p>
<p><em>Este artículo fue preparado para la separata especial de La Feria de Economía Solidaria de Madrid que realizó Diagonal.</em></p>
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		<item>
		<title>Así de simple: conectar</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/reas-madrid-noticias-asi-de-simple-conectar/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 26 May 2014 23:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog Idearia]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="480" height="445" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_14_1_2.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_14_1_2.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_14_1_2.jpg-300x278.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure>Por Andrea Kropman (Punto Abierto) para Blog Idearia &#8211; Diagonal ¿Qué es conectar realmente? ¿Por qué necesitamos conectarnos con otras personas y estar en permanente comunicación? Actualmente, la palabra conectar está en boca de todas las personas, el avance tecnológico con sus múltiples y crecientes vías de comunicación y la mejora de infraestructuras que dan [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="480" height="445" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_14_1_2.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_14_1_2.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_14_1_2.jpg-300x278.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure><p><em>Por Andrea Kropman (<a href="http://puntoabierto.net/" rel="nofollow">Punto Abierto</a>) para <a href="https://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia/asi-simple-conectar.html">Blog Idearia &#8211; Diagonal</a><a href="http://puntoabierto.net/" rel="nofollow"><br /></a></em></p>
<p>¿Qué es conectar realmente? ¿Por qué necesitamos conectarnos con otras personas y estar en permanente comunicación? Actualmente, la palabra conectar está en boca de todas las personas, el avance tecnológico con sus múltiples y crecientes vías de comunicación y la mejora de infraestructuras que dan señal y cubren más territorio, nos permiten estar “conectadas”. Tenemos más herramientas que posibilitan nuestra comunicación con distintos formatos y sin necesidad de estar en el mismo tiempo-espacio. Pero, la conexión puede también ser un estado, una asociación de ideas, una vinculación y/o la unión de personas. Así era hace no mucho. ¿Qué es la conexión hoy? ¿Un cable, una señal de wifi, una visualización de una manifestación a tiempo real? ¿Eso es estar conectadas y conectados?</p>
<p> <!--break--><!--break--> </p>
<p>Podríamos hablar ya de dos tipos de conexión que nos permiten desarrollarnos socialmente como parte de una comunidad: la online y la offline. Las ya no tan nuevas tecnologías y las y herramientas que usamos a través de Internet han irrumpido en la vida social, creando otros códigos; pero nos seguimos encontrando físicamente, conectando a través de la comunicación verbal y corporal, es decir, de forma offline o AFK (Away From Keyboard: lejos del teclado, expresión popularizada por el documental sobre The Pirate Bay: Away From Keyboard). La conexión en ambos sentidos requiere un equilibrio, una balanza invisible que nivela nuestra interacción tanto en un mundo como en otro para poder ser partícipe y sentir pertenencia en ambas entornos.</p>
<p>Diversas comunidades y proyectos han visto cómo con esta división entre estos dos planos, el offline y el online, se generaba un descenso o aumento de participación en uno u otro campo. Uno de esos proyectos fue el Mercado Social de Madrid ,que ha ido creando en el correr del tiempo una comunidad online y otra offline. Este Mercado Social se creó desde una experiencia de convergencia entre redes que se llamó El Patio de la Economía como tantas otras iniciativas que forman parte de la sociedad. Se fue generando, ya en el marco de REAS&nbsp;Madrid (Red de Economía Alternativa y Solidaria), una comunidad alrededor del Mercado, personas que participan y están de acuerdo con los principios e ideas que plantea. Como comunidad, las tecnologías han irrumpido y cambiado las dinámicas de conexión que anteriormente podrían haberse realizado de otra forma, con otras prácticas y herramientas.</p>
<p>¿Cómo se construye un Mercado Social que integre a las comunidades online y offline? Todas las personas que iniciaron y desarrollaron la herramienta del Mercado Social han ido construyendo una organización que integra ambos planos, intentando equilibrarlos. En un comienzo la comunidad surge totalmente offline, y con el tiempo va generando herramientas en Internet y abriendo nuevas vías de comunicación para sus distintos fines. En este desarrollo se parte de tres comisiones integradas por personas pertenecientes tanto a entidades proveedoras del Mercado Social como a consumidoras. Las comisiones comienzan trabajando en un plano offline con reuniones mensuales en las que se definen las tareas a realizar por cada persona o equipo. A través de este mecanismo participativo en el seno de cada comisión se va manifestando la necesidad de usar herramientas en Internet para trabajar a diario y alcanzar objetivos. Esto trae aparejado el nacimiento de la comunidad online y el crecimiento del Mercado Social tanto offline como online.</p>
<p><strong>Pero, ¿cómo podemos ver ese desarrollo de ambas comunidades en ejemplos concretos?</strong></p>
<p>El balance social, herramienta fundamental de certificación de los mercados sociales, surge de una necesidad por crear indicadores relacionados con los principios y pilares que fundamentan este proyecto de transformación económica. La comisión de acogida, responsable de su diseño, mantiene reuniones presenciales, y su trabajo se basa en realizar entrevistas y enviar formularios que serán completados por cada proveedor que desea integrarse en el Mercado Social. Este proceso permite conocer a la entidad y evaluar si su producción u oferta de servicios tiene integrados los valores de la economía solidaria. Con el tiempo se hace necesario que la comisión de acogida se centre en mantener relación directa con las entidades que quieran formar parte del Mercado social y que otra comisión, la de Balance Social, haga el estudio de los datos generados por la Comisión de acogida. Estos datos son convertidos en indicadores, y con ellos se emite un informe anual, que puede ser difundido como información relevante en el campo de economía solidaria. En el procesamiento de estos datos se hizo necesario crear una herramienta online.</p>
<p><a href="http://konsumoresponsable.coop/herramientas/sistema-de-auditoria-del-mercado-social-de-madrid" rel="nofollow">http://konsumoresponsable.coop/herramientas/sistema-de-auditoria-del-mercado-social-de-madrid</a></p>
<p>La comisión de moneda también integra ambos planos, el online y el offline, creando un espacio de encuentro mensual para debatir sobre la creación y gestión de la moneda social, el boniato. El trabajo que ha desarrollado esta comisión se ha enfocado en el estudio, creación y puesta en vigor de una moneda dentro de la red. El Boniato es una moneda con la que cada entidad o persona consumidora puede realizar los pagos de sus productos y servicios de forma online usando el gestor de moneda. Las transacciones económicas se realizan a través de Internet, sin embargo, todos los aspectos relativos a la gestión se establecen dentro de un plano offline en las reuniones presenciales.</p>
<p><a href="http://monedamadrid.mercadosocial.net/" rel="nofollow">http://monedamadrid.mercadosocial.net/</a></p>
<p>El Mercado Social integra en su esquema organizacional una tercera línea de trabajo constituida como la comisión de difusión. Si bien es una de las comisiones que más trabaja en el plano online, también tiene su espacio de encuentro offline con las reuniones mensuales en las que se deciden las tareas a realizar a nivel de comunicación. La tarea principal es vertebrar la difusión y visibilización de todo lo creado dentro del Mercado Social, ya sea de las comisiones mencionadas anteriormente como las del Mercado Social Estatal y las de otros mercados en otras provincias.</p>
<p><a href="http://www.konsumoresponsable.coop/mercado-social-madrid" rel="nofollow">http://www.konsumoresponsable.coop/mercado-social-madrid</a><br /><a href="https://twitter.com/MES_Madrid" rel="nofollow">https://twitter.com/MES_Madrid</a><br /><a href="https://www.facebook.com/MercadoSocialMadrid" rel="nofollow">https://www.facebook.com/MercadoSocialMadrid</a></p>
<p>Los espacios de las comisiones son encuentros de un grupo reducido de personas, pero que se abren a una comunidad mayor en el plano online. Sin embargo, para integrar a más gente en el plano offline, se crean distintos eventos para estar más conectadas. Estos eventos se dirigen a distintos públicos para generar una interacción mayor y, de ese modo, favorecer el crecimiento del Mercado Social:</p>
<ul>
<li>Se presentan puntos de información mensuales en el Patio Maravillas y en el Mercado de San Fernando como espacio de encuentro e información a las personas interesadas en formar parte del Mercado Social.<br /> 
<li>Se celebran encuentros y asambleas para la toma de decisiones de todo el conjunto del Mercado Social en las que se presenta el trabajo realizado por todas las comisiones. </ul>
<p><a href="http://laferiamadrid.mercadosocial.net/" rel="nofollow">http://laferiamadrid.mercadosocial.net/</a></p>
<p>Pero, el máximo exponente de esta integración e interacción es la edición anual de la Feria de Economía solidaria. La construcción de la Feria se realiza también a través de una comisión de la que forman parte las personas que integran todas las comisiones del Mercado Social. De forma balanceada y equilibrada, los trabajos online y offline fluyen y levantan desde cero el evento que más entidades de Economía solidaria agrupa. La Feria es la oportunidad anual de ver impreso el boniato, la moneda social, y de utilizarla para comprar dentro del recinto, realizando el cambio de euros por boniatos en los Puntos de cambio. Además, las personas interesadas podrán convertirse en socias consumidoras del Mercado Social en los Puntos de información. Se realizarán también talleres para conocer las herramientas online del Mercado Social como son el gestor de moneda y el balance social para, de esa forma, conocer los principios éticos y sostenibles en los que se basa el Mercado. Así será posible aprender y conocer directamente otras formas de producción y servicios, participando en las charlas incluidas en el programa cultural que darán las entidades proveedoras. La Feria es, sobre todo, una oportunidad para ver directamente lo que ofrece la red de proveedores del Mercado social en sus stands.</p>
<p>En menos de una semana, con la Feria, podremos realizar este ejercicio de pasar de lo online a lo offline. El evento se ha desarrollado gracias al esfuerzo de muchas personas que quieren compartir y crear una economía solidaria y alternativa, cuyo objetivo es poner a las personas en el centro y permitir el desarrollo comunitario. El equilibrio es un estado y, al igual que la conexión, lleva su tiempo y su desarrollo. Si ambas conexiones, la online y la offline encuentran ese equilibrio, será posible llegar al objetivo. En el caso del Mercado Social de Madrid es crear una economía solidaria, una red conectada entre proveedores con principios éticos y sostenibles y las personas consumidoras. Construye un Mercado más social en Madrid, no sólo consumas: ¡participa, integra y ven a la Feria!</p>
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		<title>Leyes cooperativas o leyes descooperativas?</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/xes-catalunya-noticias-leyes-cooperativas-o-leyes-descooperativas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 14 May 2014 09:26:22 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog Idearia]]></category>
		<category><![CDATA[cooperativas]]></category>
		<category><![CDATA[Legislación]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="480" height="445" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_14_1_1.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_14_1_1.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_14_1_1.jpg-300x278.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure>Por Jordi Garcia Jané (www.economiasolidaria.cat), para Blog Idearia &#8211; Diagonal Redactar una ley para un sector tan heterogéneo como el cooperativismo no es tarea fácil. Una cooperativa agraria guarda poca relación con una cooperativa de viviendas y ésta con una cooperativa de trabajo, por mencionar sólo tres clases de cooperativas. Lo que las personas socias [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="480" height="445" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_14_1_1.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_14_1_1.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_14_1_1.jpg-300x278.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure><p><em>Por Jordi Garcia Jané (<a href="http://www.economiasolidaria.cat">www.economiasolidaria.cat</a>), para <a href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia/leyes-cooperativas-o-leyes-descooperativas.html">Blog Idearia &#8211; Diagonal</a><br /></em></p>
<p>Redactar una ley para un sector tan heterogéneo como el cooperativismo no es tarea fácil. Una cooperativa agraria guarda poca relación con una cooperativa de viviendas y ésta con una cooperativa de trabajo, por mencionar sólo tres clases de cooperativas. Lo que las personas socias esperan de su cooperativa y aportan a la misma es muy distinto, y por tanto la vivencia que reciben de su participación también. Resulta más fácil vivir intensamente los valores cooperativos en una pequeña cooperativa de trabajo, donde un grupo de personas sacan adelante su empresa trabajando codo a codo y día a día, y de ello depende su sueldo a final de mes, que vivirlos, por ejemplo, siendo dueña de una farmacia y asociándose a una cooperativa de servicios farmacéuticos para que le suministre los medicamentos que su negocio necesita.</p>
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<p>Pero a pesar de esta diversidad, el cooperativismo es un movimiento mundial vertebrado en la Alianza Cooperativa Internacional que se mantiene unido en torno a una definición de lo que es una cooperativa, así como de unos valores y unos principios que deben seguir todas las cooperativas, independientemente de la clase y del país que sean. Este mínimo común denominador consiste, resumiendo, en la propiedad colectiva de la empresa por parte de las personas socias, su gestión democrática (una persona socia, un voto), la distribución de los excedentes en función de la actividad de cada socio y no del capital aportado, la existencia de fondos colectivos irrepartibles y el compromiso con la comunidad.</p>
<p>Viene todo ello a cuento porque estos días ha entrado en el Parlamento catalán el proyecto de nueva ley de cooperativas presentado por el gobierno de CiU, y hay que decir que más que una ley de cooperativas parece una ley descooperativa, es decir, para descooperativizar el cooperativismo catalán. Por una parte, supone un ataque a la naturaleza democrática y participativa del cooperativismo: reducción de competencias de la asamblea general, posibilidad de gestionar la empresa por un administrador único, voto no igualitario sino ponderado para varias clases de cooperativas, restricciones al derecho de información de las personas socias, aumento de la cuota de poder de los socios inversores e, incluso, de no socios, etc. Por la otra, ataca el patrimonio colectivo cooperativo: reducción de los fondos de reserva obligatorios y del fondo dedicado a la educación, la intercooperación y las causas sociales, así como posibilidad que, si se liquida la cooperativa, las personas socias puedan repartirse hasta el cincuenta por ciento de dichos fondos cuando hasta ahora debían ser transferidos íntegramente al movimiento cooperativo.</p>
<p>Este intento de asimilar el cooperativismo a la empresa mercantil por parte del gobierno catalán forma parte, de hecho, de una tendencia general de las leyes cooperativas que se están promulgando en todas las comunidades autónomas del Estado español desde los años noventa. Las razones de que esta corriente de fondo desnaturalizadora sea tan general son fáciles de imaginar. En primer lugar, se trata de leyes elaboradas por gobiernos del PP, PSOE, CiU o PNV, y todos ellos coinciden en una misma concepción de la economía y de la empresa, la neoliberal. A todos ellos, lo único que les interesa de las cooperativas es su demostrada capacidad de generar autoempleo, en concreto las cooperativas de trabajo; en cambio, que sean más o menos democráticas o estén más o menos comprometidas socialmente, esto les preocupa poco, si no es que más bien les estorba. En segundo lugar, estos gobiernos reciben presiones de las cooperativas más grandes, aquellas que tienen capacidad para presionar, y que son precisamente allí donde manda una tecnocracia, que dispone de un estatus y de unos intereses propios que buscan consolidar y aumentar mediante cambios normativos, por los que éstos van en el sentido de reducir la democracia y aumentar el poder de la gerencia.</p>
<p>El movimiento cooperativo, y la economía social y solidaria en general, deben hacerse fuertes y pelear también en el terreno de la reivindicación y la movilización para impedir que los gobiernos acaben desfigurando hasta liquidar las iniciativas económicas alternativas a las dominantes. Las leyes y las políticas públicas sobre cooperativismo son demasiado importantes para dejarlas en manos de personas que no creen en el mismo.</p>
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		<title>Alicia en el pais de las maravillas. Tiempo, conciliación y Economía Solidaria</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/alicia-en-el-pais-de-las-maravillas-tiempo-conciliacion-y-economia-solidaria/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 05 May 2014 21:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog Idearia]]></category>
		<category><![CDATA[Decrecimiento]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="480" height="445" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_14_1_0.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_14_1_0.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_14_1_0.jpg-300x278.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure>Por Iñigo Bandrés, de Altekio S. Coop. Mad. para Blog Idearia &#8211; Diagonal Vivimos como el conejo de Alicia, corriendo pendientes de nuestro reloj. Uno de los principios en los que se asienta la Economía Social y Solidaria tiene que ver con la importancia de recuperar la dimensión humana, social, política, económica y cultural del [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="480" height="445" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_14_1_0.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_14_1_0.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_14_1_0.jpg-300x278.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure><p><em>Por Iñigo Bandrés, de Altekio S. Coop. Mad. para <a href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia/devuelvanme-tiempo-sobre-produccion-tiempo-y-economia-solidaria.html">Blog Idearia &#8211; Diagonal</a><br /></em></p>
<p>Vivimos como el conejo de Alicia, corriendo pendientes de nuestro reloj. Uno de los principios en los que se asienta la Economía Social y Solidaria tiene que ver con <em>la importancia de recuperar la dimensión humana, social, política, </em><em>económica y cultural del trabajo que permita el desarrollo de las capacidades de las personas</em><span>.&nbsp; </span><span>Entre otros aspectos, que se pueden consultar de forma desarrollada en la</span><a href="http://www.economiasolidaria.org/files/CARTA_ECONOMIA_SOLIDARIA_REAS.pdf" rel="nofollow"> Carta de la Economía Solidaria</a><span>,</span><span> esto se traduce en el intento de crear empleos que </span><span>disponga</span><span>n</span><span> de</span><span> una</span><span>s</span><span> c</span>ondiciones laborales dignas, que cubran las necesidades económicas de las personas, que sean un espacio de desarrollo personal y que permitan la participación en la toma de decisiones a diferentes niveles dentro de la empresa.</p>
<p> <!--break--><!--break--> </p>
<p>Puede resultar difícil definir qué suponen unas relaciones laborales dignas, especialmente cuando valoramos los aspectos subjetivos de las mismas en relación con la oportunidad que pueda ofrecer el trabajo desempeñado dentro de la empresa para el desarrollo personal y sociocultural de las personas que forman parte de la misma. Quizás en el caso de las cooperativas y de otras entidades de la economía solidaria donde las personas socias son al mismo tiempo trabajadoras y propietarias de los medios de producción, ésto sea más difícil todavía. Sin embargo, más allá de otras consideraciones, parece evidente que la relación entre remuneración, tiempo de trabajo y de descanso, y conciliación de la vida personal y laboral -en el caso de todas las personas implicadas en la empresa y no exclusivamente de las madres y padres- son aspectos fundamentales para determinar qué son una condiciones laborales dignas.</p>
<p>No quiero en este artículo profundizar demasiado en cómo debemos definir unas condiciones dignas en las empresas de economía solidaria desde un punto de vista teórico. Éste es un debate filosófico, político y sociológico que va mucho más allá del objeto del mismo. Sin embargo, tengo la sensación de que la mayor parte de las empresas cooperativas con las que he tenido relación en todos estos años vinculado a la Economía Social y Solidaria, y las personas que las gestionamos y trabajamos en ellas, nos enfrentamos a un importante dilema, o quizás debería decir más bien una dificultad, en relación con las variables remuneración, conciliación y desarrollo personal. Me parece importante aclarar que en todos los casos, alcanzar unas condiciones laborales dignas es una pieza angular sobre la que se asientan los proyectos empresariales de la Economía Solidaria, que no suele estar presente en los objetivos de las empresas capitalistas -ese fue, por ejemplo, uno de los objetivos fundamentales que nos marcamos al crear el Grupo Cooperativo Tangente-; sin embargo lo cierto es que muchos de nuestros proyectos empresariales suelen ser proyectos en los que la precariedad económica, acrecentada de forma importante en los últimos cuatro o cinco años, lleva en muchas ocasiones a jornadas laborales demasiado extensas y con altos niveles de presión, junto con salarios que en muchas ocasiones resultan insuficientes para cubrir las necesidades personales de las personas socias.</p>
<p>Por supuesto esta no es una realidad exclusiva de las empresas de Economía Solidaria, si no que se ve fuertemente marcada por un sistema económico, donde la productividad y la maximización de los rendimientos del capital, generan un contexto estructural donde las empresas y la vida de las personas se ven obligadas a funcionar cada vez más deprisa para ser competitivas en un mercado en el que los aspectos emocionales, afectivos y personales no son en absoluto tenidos en cuenta. Por eso muchas veces decíamos, frente a la afirmación de que hay que dejar los problemas en casa, que queremos empresas donde las personas puedan desarrollarse y para ello es necesario tomar en consideración sus problemas y acompañar sus procesos desde los cuidados.</p>
<p>Las TIC podrían ser un buen ejemplo de esa aceleración de la vida. Más allá de todos los efectos positivos que las nuevas tecnologías han tenido en la vida privada y personal, desde el punto de vista productivo, las nuevas tecnologías han supuesto en muchas ocasiones la difuminación de los espacios laboral y personal. Al mismo tiempo se han incrementado de forma exponencial las comunicaciones internas y externas, que son cada vez mayores, más rápidas y más difíciles de gestionar: correos, whastapp, facebook, twitter&#8230; Pero no es el único ejemplo, el tren de alta velocidad podría ser otro ejemplo enfocado a aumentar la competitividad y la velocidad de las vidas, desarrollando un sistema de transporte que excluye a quienes no tienen recursos suficientes para acceder a él, al mismo tiempo que dispara los impactos ambientales asociados a la movilidad.</p>
<p>Esta aceleración de la vida, orientada hacia una mayor productividad, tiene fuertes consecuencias sociales en forma de mayores tasas de paro o de exclusión en el acceso a determinados derechos, como el transporte o el trabajo; ambientales, acelerando la depredación de los recursos y aumentando la generación de residuos; económicos, acrecentando las desigualdades en la distribución de la renta y favoreciendo la transferencia de rentas hacia el capital frente al trabajo; y personales, con cuadros de estrés y de depresión, dificultad para conciliar la vida personal y profesional, etc.</p>
<p><strong>Frente a esta situación, ¿qué podemos aportar desde la Economía Solidaria? ¿Cómo es posible hacer frente a este dilema?</strong></p>
<p>Desde luego, parece que un aspecto fundamental pasa por dar mayor viabilidad empresarial a nuestros proyectos, siendo capaces de generar unas mayores rentas, que al ser distribuidas entre las personas socias de la empresa, permitan a estas tener unas mejores condiciones en forma de percepciones salariales por su trabajo. Probablemente sea también necesario una reflexión profunda sobre las políticas de conciliación y corresponsabilidad en la organización empresarial, en el sentido de lo que apuntaba <a href="https://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia/estrategias-corresposabildiad-cooperativas-para-no-dejarnos-la-piel.html">Soraya Gonzalez Guerrero</a> en este mismo blog.</p>
<p>Pero desde mi punto de vista existen unas condiciones estructurales del mercado de trabajo y del sistema productivo que no podemos plantearnos abordar desde la dimensión empresarial, sino que es necesario trabajarlas planteando cambios profundos en el sistema económico y productivo, que solo serán posibles desde la dimensión de la Economía Solidaria como un movimiento social capaz de tejer alianzas y construir estrategias conjuntas con otros movimientos sociales – como el ecologista o el feminista- que están poniendo encima de la mesa propuestas y reflexiones orientadas a un cambio radical del modelo socioeconómico actual, coherente con los principios y valores de la Economía Social y Solidaria.</p>
<p>Algunas de estas propuestas que están encima de la mesa hacer hincapie en la necesidad individual, pero también colectiva, de un cambio de hábitos en la forma que tenemos de gestionar el tiempo en relación con nuestro consumo y con la producción. En este sentido, se orientan propuestas como el <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Slow_Movement" rel="nofollow">Slow Movement </a>o la simplicidad voluntaria, que promueven “recuperar” el control del tiempo y ralentizar la vida, dando prioridad a las actividades que redundan en el desarrollo de las personas y tratando de recuperar los ritmos y las conexiones los ecosistemas de los que formamos parte, tratando de buscar una “vida buena”.</p>
<p>Otras propuestas como la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Renta_b%C3%A1sica_universal" rel="nofollow">Renta Básica Universal</a> plantean la necesidad de abordar cambios en la concepción y la asignación de la renta y el trabajo, buscando como efecto una mayor libertad para que las personas puedan desarrollar sus inquietudes y motivaciones. En este mismo sentido, se encuentra la propuesta de la New Economic Fundation de una <a href="http://www.neweconomics.org/publications/entry/21-horas" rel="nofollow">jornada laboral </a><a href="http://www.neweconomics.org/publications/entry/21-horas" rel="nofollow">de 21 horas</a>, como una forma para avanzar hacia un sistema que nos permita salir de las múltiples crisis a las que nos enfrentamos en la actualidad, al mismo tiempo que le permita vivir vidas con menores recursos, pero con un mayor bienestar.</p>
<p>Y por supuesto no podemos obviar propuestas más estructurales que tratan de transformar el modelo económico, poniendo las necesidades de las personas y la urgencia de la crisis ambiental a la que nos enfrentamos en el centro, a través de la disminución controlada y progresiva de la producción y del consumo con el objetivo de generar un sistema económico sostenible y adecuado a las verdaderas necesidades de las personas.. En este sentido, hace años que están encima de la mesa propuestas como el <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Decrecimiento" rel="nofollow">decrecimiento </a>o el <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Comunidad_de_transici%C3%B3n" rel="nofollow">movimiento en transición</a>.</p>
<p>Creo que todos estos movimientos y propuestas ponen encima de la mesa debates, reflexiones, intersecciones y propuestas sobre las que tenemos que debatir y profundizar desde la Economía Social y Solidaria, abriendo diálogos con otros agentes, apropiándonos de los discursos y promoviendo alianzas con otros movimientos sociales, para promover trasformaciones profundas en el sistema, pero también como instrumento para desarrollar empresas en las que las condiciones de trabajo sean realmente dignas.</p>
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		<item>
		<title>¿Hacia el reconocimiento de la Economía Solidaria?</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/xes-catalunya-noticias-hacia-el-reconocimiento-de-la-economia-solidaria/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 23 Apr 2014 21:40:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog Idearia]]></category>
		<category><![CDATA[Legislación]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.economiasolidaria.org/noticias/hacia-el-reconocimiento-de-la-economia-solidaria/</guid>

					<description><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/columna_reas_14_1.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" /></figure>por Jordi Estivil De la opacidad a la emergencia En su progresiva andadura, la economía solidaria se encuentra confrontada con su reconocimiento por parte de las instituciones. Estas, de forma creciente ya no pueden o ya no quieren seguir ignorándola. El conjunto de la economía social y sus variadas familias (cooperativas, asociaciones, mutualidades, fundaciones) ya [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/columna_reas_14_1.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" /></figure><p><em>por Jordi Estivil</em></p>
<p><strong>De la opacidad a la emergencia</strong></p>
<p>En su progresiva andadura, la economía solidaria se encuentra confrontada con su reconocimiento por parte de las instituciones. Estas, de forma creciente ya no pueden o ya no quieren seguir ignorándola. El conjunto de la economía social y sus variadas familias (cooperativas, asociaciones, mutualidades, fundaciones) ya ha recorrido gran parte de este camino, no sin potencialidades, límites y contradicciones, que le ha llevado a afirmar su identidad entre el mercado y el estado.</p>
<p> <!--break--><!--break--></p>
<p> En muchos países de Europa y aun de de fuera de ella, la economía social se encuentra representada en múltiples Consejos, Comisiones y plataformas institucionales e incluso en los órganos gubernamentales. Ha conseguido romper, hasta cierto punto, el esquema de representación tripartito compuesto por gobierno, empresarios y sindicatos con el que se intentó ordenar la vida económica y social después de la segunda guerra mundial. No se trata aquí de hacer un balance de este itinerario del reconocimiento institucional, sino más sencillamente señalar que no estaría de más aprender del mismo, reflejado en el creciente número de leyes que lo canalizan, ahora que en el horizonte de la economía solidaria se abren perspectivas de afirmación institucional.</p>
<p>En efecto, la economía solidaria, a veces de la mano de la economía social, a veces de forma independiente, en otras conjuntamente, empieza a asomar la nariz en la arena de los actores socioeconómicos. Y como no podía ser de otra manera, esto genera debates estimulantes, de los que vale la pena hacerse eco. Para unos, la economía solidaria debería ser mucho más fuerte para entrar con garantías en esta escena. Para otros, hay que hacer demasiadas concesiones, los costes son demasiado altos y los riesgos de integración demasiado fuertes. Para los de más allá, es un proceso inevitable que exige reforzar los propios signos de identidad. Para los de más acá, hay que mantener una opacidad frente a la mirada del poder, mientras que la creciente emergencia permite llegar a más gente y madurar como movimiento. Por fin, no faltan los que ven, en el posible reconocimiento institucional, una ocasión para obtener más medios y asegurarse unos lugares de trabajo profesional. Este debate que se plantea en todos los niveles territoriales, desde algunas comisiones consultivas de las organizaciones especializadas de las Naciones Unidas hasta los órganos estatales y en la administración pública local, está lejos de cerrarse.</p>
<p>Precisamente, la mesa redonda convocada por la Universidad Popular y Ciudadana, celebrada en París en el pasado día 10 de Abril se llevaba cabo bajo el lema “hacia el reconocimiento de la economía social y solidaria”. El lugar, el impresionante edificio del Centro Nacional De Artes y Oficios (CNAM), en pleno centro de París y la presencia del Administrador General de esta peculiar universidad no podían ser más institucionales. Además estaba prevista que asistiera el Ministro Francés, Delegado de la economía social y solidaria. No pudo acudir ya que unos días antes había dejado de serlo, debido a la recomposición del gobierno, ahora presidido por Manuel Valls. La nueva ministra, procedente del mundo asociativo, tampoco podía participar, habiendo sido nombrada un día antes. En cualquier caso, sus ausencias fueron substituidas por la directora del Laboratorio francés de la Economía Social y Solidaria que fue definido por su carácter de Think Tank de la misma.</p>
<p>Ella argumentó en favor de la ley recientemente aprobada. La situó en el proceso de renovación y coordinación, cuyo momento culminante fueron los Estados Generales de la economía social y solidaria realizados el año pasado y que reunieron a más de 5.000 personas. No sin admitir ciertos límites, según su opinión, esta ley permite que se pase de una fase dominada por la economía reparadora a otra que inscribe a la economía social y solidaria en una política económica transformadora.</p>
<p>El director del Departamento de Derecho, Intervención Social, Salud y Trabajo del CNAM mostró las conexiones entre los distintos modos de intervención social y más en particular los del trabajo social y la economía social y solidaria. Tonino Perna, activo animador de la economía “solidale” Italiana y profesor en la universidad de Mesina, explicó la dinámica de estas iniciativas en la península transalpina y más en particular en el Sur de este país donde se estaría produciendo una creciente implicación de las autoridades municipales. Antonio David Cattani, profesor de la Universidad de Porto Alegre en Brasil y coordinador de un itinerante diccionario de “Outra Economia” ya publicado en su país , en Argentina, en Portugal, en Francia y ahora en Inglaterra, aludió al censo de más de 20.000 unidades de la economía solidaria en un país donde no habría tradición de economía social, a la presencia de un Secretario de Estado dentro del Gobierno Federal, del Forum y a la gran cantidad de normativas estatales que promocionan a la economía solidaria. Insinuó que esta, después de su considerable fase expansiva, entraría ahora en un cierto estancamiento.</p>
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		<item>
		<title>La intermediación financiera no tiene por qué ser un negocio</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/mesa-finanzas-eticas-noticias-la-intermediacion-financiera-no-tiene-por-que-ser-un-negocio/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 16 Apr 2014 21:46:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog Idearia]]></category>
		<category><![CDATA[Coop57]]></category>
		<category><![CDATA[Finanzas Éticas]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.economiasolidaria.org/noticias/la-intermediacion-financiera-no-tiene-por-que-ser-un-negocio/</guid>

					<description><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/columna_reas_14_0.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" /></figure>Por Xavi Teis, responsable de comunicación de Coop57 Hace poco salieron las cifras de morosidad del sistema financiero español. En Coop57 también hicimos nuestros cálculos sobre qué cifras de morosidad teníamos al cierre del ejercicio anterior. En la comparación, las diferencias fueron significativas. En el mes de diciembre de 2013, la morosidad del sistema financiero [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/columna_reas_14_0.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" /></figure><div>
<div class="blogs_diago_cuerpo">
<p><em>Por Xavi Teis, responsable de comunicación de <a href="http://www.coop57.coop">Coop57</a></em></p>
<p>Hace poco salieron las cifras de morosidad del sistema financiero español. En Coop57 también hicimos nuestros cálculos sobre qué cifras de morosidad teníamos al cierre del ejercicio anterior. En la comparación, las diferencias fueron significativas.</p>
<p><strong>En el mes de diciembre de 2013, la morosidad del sistema financiero español llegó al 13,60% del total</strong>. A este porcentaje del 13,60% deberíamos sumarle los activos adquiridos por el SAREB, el “banco malo”. Muchos apuntan que, entonces, la morosidad real se situaría alrededor del 17%<strong>. </strong>Las cifras de morosidad de Coop57 a 31 de diciembre de 2013 se situaron en el 1,98% siendo unas siete veces inferior que las cifras oficiales. </p>
<p> <!--break--><!--break--></p>
<p>Y no es una cosa aislada de Coop57, sino del conjunto del sistema financiero ético. <strong>Según cifras elaboradas por el Observatorio de las Finanzas Éticas, en 2012, el conjunto de las finanzas éticas en el estado español tuvo una morosidad del 3’36%.</strong><br /><strong></strong></p>
<p><strong>¿Por qué hay una diferencia tan grande entre unas cifras y las otras?</strong></p>
<p>Razones hay muchas pero todo emana del objetivo que se persigue y como se persigue este objetivo.</p>
<p>El sistema financiero convencional basa su actividad en la búsqueda obsesiva del máximo beneficio y esto hace que se hagan inversiones arriesgadas, que se busque el beneficio rápido y por lo tanto se participe de manera profunda, por ejemplo, en hinchar una burbuja inmobiliaria que la economía española interpretó con desafortunada brillantez (mucha parte de la morosidad viene por los créditos fallidos en este sector). Coop57 es una cooperativa de servicios financieros éticos y solidarios. Lleva a cabo una tarea de intermediación financiera al querer captar ahorro procedente de la sociedad civil para canalizarlo a la financiación de proyectos de economía social y solidaria que generen impactos positivos para el conjunto de la sociedad y fomenten la creación, articulación y crecimiento de modelos económicos y sociales alternativos. <strong>El objetivo, aun realizando actividad financiera, no es económico sino que es social, buscando una trasformación en positivo.</strong><br /> &nbsp;<br /> Hemos visto el “que”, pero en el “cómo” también hay una diferencia fundamental de planteamiento. El sistema financiero convencional tiene como mecanismo para maximizar sus beneficios buscar la máxima rentabilidad en sus operaciones y por lo tanto se entra en una dinámica de pugnar con la parte prestataria para ver quién consigue mejores condiciones para su propio interés ya que el centro de gravedad de la organización es el capital.<strong> En Coop57, como en la economía social y solidaria, el centro de gravedad son las personas y las formas de organización son participativas y democráticas</strong>. Las empresas y entidades que reciben financiación de Coop57 son propietarias de Coop57 y saben perfectamente que no se quiere “hacer negocio” con ellas, sino que el objetivo es ayudarlas a que sus proyectos puedan cristalizar con éxito. Por lo tanto, no son dos partes, una frente la otra, que pugnan por una serie de condiciones, sino que la mesa es redonda y se buscan soluciones de manera conjunta.</p>
<p>Pero además de todo esto, el dinero prestado a empresas y familias desde el sistema financiero convencional está en su nivel más bajo desde 2006. Desde que estalló la crisis financiera, el grifo del crédito se ha cerrado de manera significativa con lo que la banca no está respondiendo a las necesidades de financiación de las empresas y familias españolas.&nbsp;En este contexto, <strong>el papel que deben jugar las finanzas éticas debe ser justamente el contrario: mantener y potenciar sus servicios financieros para dar respuesta a las necesidades financieras de las entidades de economía social y solidaria</strong>. A pesar de las dificultades económicas que atenazan a estas entidades, las finanzas alternativas deben seguir aumentando la concesión de préstamos para evitar que la falta de financiación acentúe su fragilidad.&nbsp;Todo ello, obviamente, comporta asumir riesgos. Las finanzas éticas no deben rehuir este riesgo, sino afrontarlo y, a la vez, garantizar al máximo los ahorros de las personas que han confiado en ellas. <strong>Se trata de un equilibrio difícil, que sólo puede mantenerse si se desarrollan fórmulas de implicación social y se aplican modelos cooperativos, mutualistas y de intercooperación</strong>.</p>
<p>La confianza, flexibilidad y adaptabilidad a las necesidades dinámicas y cambiantes de las entidades socias que reciben financiación son elementos claves (y no económicos) para entender las cifras de morosidad de Coop57.&nbsp;Desde que estalló la actual crisis financiera, en 2008, Coop57 ha concedido casi 1.000 préstamos por valor de más de 35 millones de euros. Y lo más importante: se han denegado poquísimas solicitudes de financiación. Si un préstamo no se ve claro, no se deniega directamente. Se buscan, conjuntamente, las soluciones para poder concederlo. La cifra de la morosidad no tiene sentido por sí sola si no se entiende que es baja debido a la confianza y a la capacidad de adaptarse a las necesidades de las entidades. La cifra de morosidad, cobra sentido cuando se entiende que la intermediación financiera no tiene por qué ser un negocio, sino un servicio en beneficio de la entidad que lo recibe y en beneficio de su actividad que acabará revertiendo en el interés del conjunto de la sociedad.</p>
<p><strong>Cuando el objetivo es la construcción de herramientas colectivas al servicio de este colectivo, cuando las relaciones no son meramente económicas, cuando se da importancia a la confianza y al conocimiento mutuo, cuando se da importancia al hecho de disponer de una base social fuerte e implicada o de estar entrelazadas unas con otras, la efectividad de la actividad económica se demuestra mayor</strong>. Actualmente, en Coop57 tenemos 365 préstamos en activo de los que sólo 8 conforman la morosidad de la entidad. Esta efectividad se da, en gran medida, por mecanismos y lógicas no económicas.</p>
</p></div>
</p></div>
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		<item>
		<title>Una economía para lo complejo&#8230; y para lo que no sabemos</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/una-economia-para-lo-complejo-y-para-lo-que-no-sabemos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 02 Apr 2014 12:39:49 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Alternativas al Capitalismo]]></category>
		<category><![CDATA[Blog Idearia]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="480" height="445" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_14.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_14.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_14.jpg-300x278.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure>Por Javier Fernández y Concepción Piñeiro para Blog Idearia El modelo económico hegemónico se ha apoyado en una serie de lógicas relacionadas con el pensamiento de la ciencia positiva, con la cosmovisión científica de occidente. Ésta cosmovisión, instaurada en la modernidad, partía de una determinada forma de aproximarse a la realidad, de mirarla, entenderla, describirla [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="480" height="445" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_14.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_14.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_14.jpg-300x278.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure><p><em>Por Javier Fernández y Concepción Piñeiro para <a href="https://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia/economia-para-lo-complejo-y-para-lo-no-sabemos.html">Blog Idearia</a></em></p>
<p>El modelo económico hegemónico se ha apoyado en una serie de lógicas relacionadas con el pensamiento de la ciencia positiva, con la cosmovisión científica de occidente. Ésta cosmovisión, instaurada en la modernidad, partía de una determinada forma de aproximarse a la realidad, de mirarla, entenderla, describirla y, por lo tanto, de construirla. Una visión basada en principios como el orden o la linealidad, que crean una ciencia reduccionista y mecanicista, como bien nos alumbra María Novo en su libro <em>El Desarrollo Sostenible,su dimensión ambiental y educativa</em>.</p>
<p> <!--break--><!--break--> </p>
<p style="margin-bottom: 0cm;">El pensamiento reduccionista lo que pretende es aislar el elemento que se estudia del entorno. Diseccionar y fragmentar la realidad en pequeñas partes sin luego integrarlas para valorar su funcionamiento en conjunto, sacando conclusiones sin considerar las relaciones entre las partes, y entre éstas y el todo en su conjunto. A su vez, el pensamiento reduccionista funciona otorgando a cada causa un efecto de forma lineal. Esta lógica de la linealidad está ligada a la idea de orden. Si el mundo funciona de una forma lineal podemos crear principios universales que siempre se cumplan como, por ejemplo, los principios de la física newtoniana. Una física que entiende la naturaleza como una máquina, como algo ordenado y previsible.</p>
<p>El sistema económico capitalista ha utilizado estas ideas de orden y linealidad en su propia concepción, por ejemplo, los conceptos de oferta y demanda siguen una lógica lineal. A su vez, a la economía capitalista le ha venido muy bien la idea de que la naturaleza y los sistemas humanos son como una máquina, ordenada, con la que se puede hacer lo que se quiera: trocearla, descomponerla, etc., sin preguntarse los por qué, con la idea de que ella, por si sola, volverá a su orden.</p>
<p>Estas ideas reduccionistas y mecanicistas son muy apropiadas para estudiar objetos mecánicos, pero cuando nuestro campo de actuación son los sistemas vivos (tanto los ecológicos como los sociales) el asunto se complejiza. En palabras de María Novo, éstos son los “excesos” de la modernidad: el utilizar principios o ideas que estaban pensadas para un determinado campo (como es la mecánica) y extrapolarlas al trabajo con los sistemas vivos. Además, estas ideas, junto con una serie de valores asociados, nos han encaminado al dominio actual sobre la naturaleza y sirven para defender modelos sociales jerarquizados.</p>
<p>Son ya muchas las autoras y autores que han trabajado en torno a otras ideas y principios que se ajustan mucho más al funcionamiento de los sistemas vivos y al mundo contemporáneo. Sería importante incorporar estos principios en la construcción de una economía que pretenda cuidar a los sistemas vivos (tanto los sociales como los ecológicos). Algunos de estos principios se basan en ideas de la complejidad y de la incertidumbre. La complejidad nos hace entender, entre otras cosas, que no podemos reducir a comportamientos lineales lo que sucede en nuestros sistemas, que tenemos que considerar las variables del contexto, observar los procesos y flujos; así como la importancia de integrar múltiples enfoques y diversas aproximaciones en nuestra mirada a la realidad. Por otra parte, la idea de incertidumbre nos hace pensar que nuestros sistemas no trabajan con certezas sino desde probabilidades, nos hace entender que vivimos en un entorno cambiante y que el azar es algo importante a tener en cuenta en nuestras planificaciones.</p>
<p>Una economía que no ponga en el centro la acumulación de capital sino el sostenimiento de la vida. Una Economía Social y Solidaria que quiera plantear alternativas, debería alejarse de las ideas de orden y linealidad para incorporar en sus planificaciones, análisis y propuestas estas aproximaciones de lo complejo y de lo incierto. En este punto cabe preguntarnos, ¿cómo diseñar una economía para lo complejo, para lo que no sabemos, para lo incierto? ¿Cómo podemos incorporar la complejidad y la incertidumbre en nuestras redes, proyectos y organizaciones que funcionan en desde la Economía Social y Solidaria?</p>
<p>Por supuesto que no hay una respuesta única y que no podríamos dar la solución rápida a estas preguntas, pero hemos querido comenzar las reflexiones con una experiencia concreta. Desde Altekio, y en el marco del proyecto europeo <a href="http://www.im-pactes.eu" rel="nofollow">PACTES</a> (transferencia e innovación en la Economía Social y Solidaria) junto con nuestras compañeras de Proempleo, Andaria y las organizaciones socias del proyecto ubicadas el Alemania, Bélgica y Francia, desarrollamos el pasado 18 de marzo, en Medialab-Prado, unas jornadas colaborativas para dibujar unos Escenarios de futuro para la Economía Social y Solidaria a escala europea. Dicha metodología de investigación &#8211;<a href="http://escenariosdefuturo.net/" rel="nofollow">escenarios de futuro</a>&#8211; que venimos desarrollando desde hace unos años en diversos proyectos, es una herramienta que nos ayuda a incorporar la complejidad y la incertidumbre en áreas de interés.</p>
<p>Los Escenarios de Futuro los construimos a partir de dos ejes que configuraban el tablero de juego sobre el que partir. Dos factores que, a priori, nos parecían importantes, inciertos y sobre los que tenemos poca capacidad de maniobra para el futuro de la Economía Social y Solidaria (ESS): La orientación de las políticas publicas favorables o desfavorables a la Economía Social y Solidaria, y el aumento o disminución de los valores relacionados con la justicia social entre la ciudadanía.<br /> &nbsp;</p>
<p></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Estos factores nos permitieron construir 4 escenarios diferentes (a partir de la relación entre ellos<span lang="es-ES">). Estos escenarios los llamamos</span><span lang="en-US">: </span><span lang="en-US">“</span><span lang="en-GB"><em>Green</em></span><em> </em><span lang="en-GB"><em>Decadence</em></span><span lang="en-GB">”</span><span lang="en-GB"> (E1), “<em>Good</em><em> </em></span><span lang="en-GB"><em>Life </em></span><span lang="en-GB"><em>Economy</em></span><span lang="en-GB">”</span><span lang="en-GB"> (E2) “Money rules” (E3), </span><span lang="en-GB">“</span><span lang="en-GB"><em>Two</em></span><span lang="en-GB"><em> Worlds in one Society: Communities and </em></span><span lang="en-GB"><em>privatization</em></span><span lang="en-GB">”</span><span lang="en-GB"> (E4). </span>Cada escenario está construido a partir del diálogo, de una forma compleja, interrelacionando diversos factores que pueden afectar al desarrollo de la ESS. Estos factores son aspectos concretos de carácter psicosocial, sociopolítico, científico-tecnológico, demográfico, ambiental y económico. Como resultado concreto, elaboramos unas narrativas que cuentan cómo sería la ESS en Europa en 2035 en cada uno de esos escenarios y en relación a estos factores, y cómo hemos llegado desde 2014 a esa situación en 2035. El resultado son cuatro imágenes que nos inspiran para ver con mayor claridad qué aspectos de esos futuros son deseables y cuáles no. Algo que es fundamental a la hora de tomar decisiones en este contexto complejo e incierto que vivimos.</p>
<p>Para incorporar esa complejidad en nuestras redes, entidades y proyectos, este proceso pone en el centro el diálogo de saberes, que nos permitan aumentar las conexiones, de manera que podamos tener una mayor resiliencia. Esa capacidad para adaptarnos a diferentes futuros hará de la Economía Social y Solidaria una propuesta más perdurable. Es por ello que consideramos que, para continuar diseñando una economía resiliente y resistente, adaptada a los enfoques del nuevo paradigma y a las características de la sociedad contemporánea, esta podría ser una pequeña aportación.</p>
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		<title>Dignificar los trabajos de cuidados desde la práctica</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/dignificar-los-trabajos-de-cuidados-desde-la-practica/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 27 Mar 2014 08:46:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog Idearia]]></category>
		<category><![CDATA[Mujer]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/columna_reas_13_0.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" /></figure>Por Soraya&#160;González Guerrero Senda de Cuidados no es un cooperativa al uso, pero es una iniciativa de autoempleo y de intercooperción. Tampoco es un sindicato, pero se agrupan en torno a un sector, el de los cuidados, y practica la negociación directa con empleadores. Sus contornos no están claros pero esa es precisamente su potencia. [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/columna_reas_13_0.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" /></figure><p style="text-align: left;"><em><span style="text-align: right;">Por Soraya&nbsp;González Guerrero</span></em></p>
<p><a href="http://sendadecuidados.com/" rel="nofollow">Senda de Cuidados</a> no es un cooperativa al uso, pero es una iniciativa de autoempleo y de intercooperción. Tampoco es un sindicato, pero se agrupan en torno a un sector, el de los cuidados, y practica la negociación directa con empleadores. Sus contornos no están claros pero esa es precisamente su potencia. Después de entrevistar a cuatro personas que participan en Senda para Diagonal quería compartir algunas de reflexiones sobre su estrategia para dignificar el trabajo de cuidados.</p>
<p> <!--break--><!--break--> </p>
<p><strong>Inserción laboral no asistencialista</strong></p>
<p>Senda de Cuidados es una iniciativa de activistas de varios colectivos mestizos ligados a la lucha contra los CIES, la defensa de los derechos de las trabajadoras del hogar, como Territorio Doméstico y la criminalización de la venta de los manteros en Madrid. En sus colectivos hacen incidencia política para cambiar leyes discriminatorias como el régimen especial de las trabajadoras del hogar o la reforma del código penal. Pero hace dos años decidieron dar un paso más: generar posibilidades de trabajo digno para (y con) compañeras y compañeros que están excluidas del mercado porque no tienen papeles o porque en su pasaporte no está estampada la bandera de ningún país donde podamos vender nuestro turismo de sol y playa.&nbsp; Se decantaron por el sector de los cuidados, “era donde teníamos más conocimiento y preparación. Además veíamos posibilidades reales de trabajo, porque había mucha demanda y había dificultades para conseguir trabajo en buenas condiciones”, me cuentan Amalia Caballero y Rafaela Pimentel, de Territorio Doméstico.</p>
<p>Vendría a ser un proyecto de inserción laboral para colectivos más desfavorecidos pero que rompe con la lógica asistencialista funcionando de forma asamblearia y través de comisiones de trabajo. En la asociación, forma jurídica que ha adoptado Senda, hay un listado de personas empleadas, mujeres y también hombres que de alguna forma están implicadas de algún colectivo políticos y que quieren trabajar en el sector de los cuidados. También hay una persona liberada que se entrevista con los empleadores que contratan los servicios de Senda y distribuye los trabajos. Y luego hay gente que sólo es activista. Todos los parámetros&nbsp; (como las tarifas de los servicios que ofrecen) los han decidido entre todas.</p>
<p><strong>Negociación colectiva en el sector de los cuidados</strong></p>
<p>Senda ha puesto en práctica una estrategia colectiva para mejorar las condiciones laborales de las personas que trabajan cuidando a otras personas y atendiendo el hogar. Y esto tiene mucho mérito porque las empleadas del hogar siguen estando bajo un Régimen especial que les asigna unos derechos laborales por debajo de la media. Supuestamente, y gracias a la movilización de las trabajadoras domésticas, este régimen ha mejorado. Tras la aprobación del Real Decreto de diciembre de 2012, si trabajan más de 60 horas tienen que ser contratadas por el empleador. Pero Amelia y Rafaela, que conocen el sector de primera mano y además son grandes analistas, realizan un diagnóstico para echarse a templar: “Ahora lo tienes que hacer todo en menos días y encima te pagan menos, con lo cual seguimos pagando nosotras la seguridad social. Las discontinuas se han quedado fuera del régimen y a las internas las están pagando 450 euros y 500 euros por cuidar a niños, en casas enormes donde hay perros, sólo librando el sábado por la tarde”. Muchas agencias de colocación precarizan aún más esta situación, al bajar el sueldo para quedarse con una parte y dando además un trato denigrante a las trabajadoras.</p>
<p>Ante este panorama, Senda plantea una alternativa que va paso a paso. Su ideal es trascender el régimen general, crear una cooperativa donde las trabajadoras sean socias trabajadoras y coticen en el régimen general. Pero como esto disparaba los precios en un mercado que está muy a la baja, de momento cada persona empleada tienen un contrato con el empleador dentro del régimen especial. Pero con unas condiciones mucho mejores que las que ofrecen las agencias de colocación o pueden negociar en solitario. El empleador negocia las condiciones laborales no directamente con la empleada sino con la asociación a partir de unos acuerdos mínimos que han decidido entre todas las personas que son socias de Senda: un salario mayor que que estipula el régimen especial; el respeto escrupuloso de libranzas obligatorias; contrato escrito de trabajo o el pago de la cuota integra de la Seguridad Social por parte del empleador/a.<br /> Amelia y Rafaela se sienten respaldadas porque ya no tienen que ir solas a negociar sus condiciones o ponerse a disposición de una agencia de colocación. Senda les da confianza, se sienten cuidadas como ellas mismas dicen, y esto aumenta radicalmente la calidad de su trabajo.</p>
<p>Además de mejorar las condiciones laborales dignificar el trabajo de cuidados es darles la categoría profesional que se merecen. Para ello, Senda ha hecho un esfuerzo por nombrar los distintos trabajos que ofrecen, desde los más reconocibles, como la limpieza del hogar o la preparación de alimentos, a otros que pueden pasar desapercibidos: “actividades de ocio y tiempo libre”, “administración de tratamientos médicos” o “acompañamiento hospitalario” entre muchos otros. También tienen una comisión de formación desde la que socios y socias pueden recibir cursos de cuidados para personas dependientes.</p>
<p>Han transcurrido escasos meses desde la presentación pública de Senda cuando las entrevisto y ya han conseguido nueve contratos de trabajo. Algunos son muy temporales, como el de Amalia, que está cuidando a una persona que tiene un brazo inmovilizado. Ella está muy a gusto con este trabajo&nbsp; y con la asociación. “No es lo mismo cuando vas con una empresa, que te mandan al azar y ahí se pierde la relación. Aquí es otra cosa. Eso me genera a mí tranquilidad, me siento capacitada para hacerlo, tengo mucha experiencia, pero siempre es bueno saber que tienes alguien detrás, que no estás tú sola negociando”.</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<item>
		<title>Carta por la democracia&#8230;económica</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/carta-por-la-democraciaeconomica/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 10 Mar 2014 23:12:50 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog Idearia]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/carta-por-la-democracia.png.png" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" /></figure>Recientemente el Movimiento por la Democracia ha hecho pública la Carta por la Democracia. Un documento que&#160;supone «las líneas generales de la propuesta política y social» de este Movimiento que está dando sus primero pasos. Hemos decidido publicar el extracto del texto&#160;referido a la propuesta de democratización económica como un medio más para favorecer su [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/carta-por-la-democracia.png.png" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" /></figure><p>Recientemente el <a href="http://movimientodemocracia.net/" rel="nofollow">Movimiento por la Democracia</a> ha hecho pública la <a href="http://movimientodemocracia.net/estamos-llegando/carta_por_la_democracia/" rel="nofollow">Carta por la Democracia</a>. Un documento que&nbsp;<span style="text-align: center;">supone «<em>las líneas generales de la propuesta política y social</em>» de este Movimiento que está dando sus primero pasos. H</span>emos decidido publicar el extracto del texto&nbsp;referido a la propuesta de democratización económica como un medio más para favorecer su divulgación y discusión.</p>
<p><strong>DEMOCRACIA ECONÓMICA</strong></p>
<p>No se puede concebir una sociedad democrática sin la garantía del sustento material necesario para el desarrollo de una vida digna y políticamente activa. No se puede concebir una sociedad democrática sin un acceso igualitario a la riqueza.</p>
<p> <!--break--><!--break--> </p>
<p>Las disparadas cifras de paro, la precariedad generalizada, la espiral de desahucios, la esclavitud por deudas a la que se condena a una gran parte de la población, la privatización de los servicios públicos, la enorme concentración de la riqueza o la subordinación de las economías públicas a los intereses bancarios, apuntan en la dirección contraria: desigualdad y subordinación económica de la mayoría de las personas (el 99%) a unos pocos (el 1%).</p>
<p>La actual democracia, así como las garantías constitucionales en las que se sustenta, han sido por completo ineficaces a la hora evitar esta situación. Ninguno de los mecanismos recogidos en la Constitución de 1978 —derechos sociales, derechos laborales, iniciativa pública en el ámbito económico o la subordinación de la riqueza al interés social, entre otros— han sido capaces de proteger a la sociedad de los intereses económicos y financieros. Las políticas neoliberales han acabado por imponerse por encima de cualquier otro criterio, incluido el bien común. Ahora, en plena crisis, es cuando esta situación de expolio se hace más patente.</p>
<p>Esta Carta se propone recuperar los recursos sociales privatizados y concentrados en pocas manos con el fin de ponerlos a disposición de un proceso democrático real. No se acepta, por lo tanto, el marco propuesto por las políticas de austeridad. Antes al contrario, nunca antes ha existido tanta riqueza, pero pocas veces ésta se ha repartido tan mal y con criterios tan antidemocráticos e injustos. Es por ello que se requiere una completa reconsideración de las funciones de las políticas económicas, a fin de implantar el principio de bienestar de las poblaciones por encima del beneficio privado, financiero y corporativo. Se trata del reconocimiento real y no solo formal de que las leyes del mercado han de quedar supeditadas a la función social de la economía.</p>
<p>Con el objetivo de promover la democracia económica, esta Carta considera cinco pilares básicos:</p>
<p><strong>1. Democracia financiera</strong></p>
<p>La riqueza financiera será considerada como un recurso común, sobre el que la ciudadanía ha de tener la capacidad y posibilidad de intervenir. «Quien regula es la población, no el mercado», tal es la máxima que inspira este punto. Para ello, se establecerán procedimientos de decisión democrática sobre la deuda contraída durante los años pasados, así como sobre los activos financieros e inmobiliarios en manos públicas derivados de la reestructuración de los mercados financieros y del sector bancario. A este fin se proponen las siguientes medidas:</p>
<p>Auditoría Ciudadana de la Deuda. Esta propuesta permite discernir entre aquellas deudas legítimas y aquellas que no lo son. Esta Auditoría se articulará como un proceso social de pedagogía democrática y financiera por el que la ciudadanía pueda adquirir mayor capacidad de decisión y control sobre la economía financiera.<br /> Creación de instituciones de utilidad pública, formadas con los activos financieros e inmobiliarios resultantes de las sucesivas reestructuraciones operadas. Estas instituciones, bajo estricto control democrático, servirán a la promoción de la igualdad económica y del desarrollo social.</p>
<p><strong>2. Reforma fiscal</strong></p>
<p>El objetivo de la reforma consistirá en promover una amplia redistribución de cargas y beneficios a fin de que a la igualdad formal le corresponda una igualdad material y real garantizada por el acceso a los bienes públicos y comunes.</p>
<p>Principales propuestas: la restauración de los principios de proporcionalidad y progresividad tanto para las rentas del trabajo como para los beneficios empresariales; la aplicación de nuevas tasas a la circulación financiera y de los tipos más altos a las rentas de capital y de patrimonio; la disminución de los impuestos indirectos y al consumo de los bienes básicos y la persecución del fraude fiscal. La reforma fiscal vendrá acompañada de criterios de igualdad y equiparación fiscal, así como de solidaridad territorial.</p>
<p><strong>3. Bienes públicos-comunes</strong></p>
<p>Los procesos privatizadores han demostrado que las Administraciones Públicas no han protegido los recursos públicos frente a los intentos de apropiación por parte de intereses privados. La recuperación social de estos bienes así como la democratización de su gestión deberá garantizar el acceso a los mismos por parte del conjunto de la población.</p>
<p>Tendrán el estatuto de público-común todos aquellos bienes e infraestructuras de interés general necesarios para la reproducción de la vida, la participación política y el normal funcionamiento de la economía. Así, son bienes público-comunes la educación, la sanidad, la vivienda, la seguridad, los transportes, la información, la justicia así como los principales bienes naturales (agua, atmósfera, suelo, mares, costas, ríos y riberas, bosques y espacios naturales de importancia ecológica y estética), las vías y nodos de comunicación (carreteras, vias de tren, puertos etc.</p>
<p>Los recursos y sectores estratégicos de la economía, como las telecomunicaciones, la energía, la riqueza mineral, serán devueltos también a la condición de bienes públicos comunes. La administración de estos recursos deberá ser sometida a un fuerte control público democrático. Se revierte así la tendencia a la privatización que se ha impulsado en las últimas décadas.</p>
<p>Los bienes públicos-comunes no podrán ser alienados o vendidos por las Administraciones Públicas. Su propiedad es pública-común y por lo tanto pertenece al conjunto de las personas que residen en el Estado español.</p>
<p>Los bienes público-comunes serán administrados de forma democrática, siendo regulados y regidos tanto por mecanismos de participación ciudadana como por las comunidades expertas que se requieran para cada caso.</p>
<p><strong>4. Promoción de la economía social y de la democracia en las relaciones económicas</strong></p>
<p>Esta Carta se propone promover la participación de las personas en la toma de decisiones en el ámbito empresarial, especialmente cuando esto pueda considerarse crucial para el interés común. Asimismo, su actividad económica tenderá a estar subordinada a criterios de rentabilidad integral, es decir, social, medioambiental y económica.</p>
<p>Se favorecerá el desarrollo de un nuevo modelo de empresarialidad basado en los principios de la economía social, el cooperativismo y el respeto al medio ambiente<br /> Todas las empresas deberán organizarse progresivamente sobre los siguientes principios: equidad, respeto al medio ambiente, transparencia y desarrollo sostenible. Del mismo modo se propone controles sobre la relación salarial dentro de las empresas, impidiendo los actuales modelos de acumulación especulativa con salarios desorbitados, al tiempo que se pondrán vetos precisos a la creciente precariedad laboral.</p>
<p>Serán recogidos los principios fundamentales del derecho laboral: el derecho a realizar una prestación de forma libre o a cambio de una contraprestación justa, la protección del trabajador en situación de dependencia, el derecho al descanso y la jubilación así como el derecho a la autonomía y a la vida digna con independencia del trabajo asalariado; y del mismo modo, el derecho de huelga, de sindicación, asociación y reunión.</p>
<p><strong>5.- Ampliación de la protección social, reconocimiento de la riqueza común y derecho a una existencia digna</strong></p>
<p>Nuestro actual sistema de Seguridad Social se sostiene principalmente sobre las contribuciones de la prestaciones laborales y se cierra a partir de un criterio de pertenencia nacional. En un contexto globalizado, en el que el empleo se ha vuelto escaso, el trabajo no remunerado se reconoce como una fuente esencial de la producción de riqueza; del mismo modo la migración se ha convertido en una necesidad elemental para las poblaciones empobrecidas. Las viejas bases de nuestro sistema de protección social se han mostrado así cada vez más ineficaces y menos incluyentes.</p>
<p>Es necesaria una ampliación del sistema de pensiones hasta niveles dignos y suficientes, así como ampliar los mecanismos e infraestructuras de apoyo al cuidado colectivo que ahora recae casi exclusivamente sobre las familias (y específicamente sobre las mujeres) Las tareas de crianza son una responsabilidad colectiva y requieren del necesario desarrollo presupuestario, así como de la creación de las infraestructuras comunes que sean necesarias.</p>
<p>Se debe reconocer igualmente la producción de riqueza que no se contabiliza en el PIB (en tareas tales como investigación, estudio, producción cultural, información o comunicativa) a través de mecanismos (como podría ser la Renta Básica) que reconozcan en forma de renta toda esa riqueza no pagada. Así como todas a dichos trabajos de las infraestructuras necesarias para su pleno desarrollo.</p>
<p>La financiación del nuevo sistema de garantías será sostenida a cargo de las medidas de reforma fiscal propuesta, especialmente los impuestos sobre el beneficio y la circulación financiera, y cada vez menos sobre las prestaciones del trabajo.</p>
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		<item>
		<title>Hacia una empresa democrática</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/reas-madrid-noticias-hacia-una-empresa-democratica/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 28 Feb 2014 22:15:35 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog Idearia]]></category>
		<category><![CDATA[Democracia económica]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="480" height="444" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_13.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_13.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_13.jpg-300x278.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure>Por Fernando Sabín e Iñigo Bandrés, socios de las cooperativas Altekio y Andaira respectivamente&#160; Desde que estalló la crisis se han publicado numerosos informes y estudios que muestran que las empresas cooperativas y otras organizaciones de economía social están soportando mejor la crisis que las empresas de capital.&#160; Según las estadísticas, desde el comienzo de [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="480" height="444" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_13.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_13.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_13.jpg-300x278.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure><div style="text-align: left;"><em>Por Fernando Sabín e Iñigo Bandrés, socios de las cooperativas Altekio y Andaira respectivamente</em>&nbsp; </p>
<p>Desde que estalló la crisis se han publicado numerosos informes y estudios que muestran que las empresas cooperativas y otras organizaciones de economía social están soportando mejor la crisis que las empresas de capital.&nbsp; Según las estadísticas, desde el comienzo de la crisis en el año 2008, las cooperativas, sociedades laborales, ONG o fundaciones han destruido menos empleo y han cerrado en menor número. Históricamente este fenómeno contracíclico ha estado muy unido a la expansión y consolidación del movimiento cooperativo y los datos que se van recogiendo a lo largo de esta crisis confirman esta tendencia histórica. </p>
<p> <!--break--><!--break--></p>
<p>Por ejemplo, si miramos los últimos datos de empleo publicados por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, correspondientes al tercer trimestre de 2013, destaca un incremento del 32% de las cooperativas de trabajo. Tal y como asegura la Confederación Estatal (COCETA) «Estos porcentajes se traducen en una <a href="http://%28http://empresaytrabajo.coop/nacional/las-cooperativas-de-trabajo-crecen-un-32-en-el-ultimo-trimestre/%29" rel="nofollow">recuperación del empleo en las cooperativas</a> de trabajo a los niveles del año 2007&#8243;.</p>
<p>Recientemente, el barómetro de Empresas del País publicaba que las empresas esperan aumentar sus beneficios en 2014, pero sin embargo no iba a ocurrir lo mismo con el empleo. Sin entrar en analizar cómo se aumentan los beneficios sin aumentar el empleo, lo cierto es que esta conclusión es el claro reflejo de una fotografía costumbrista de nuestro modelo empresarial y de las políticas públicas. Una vez se han reducido los costes empresariales, por medio del deterioro en las condiciones de acceso y permanencia en un puesto de trabajo -la denominada distribución primaria de la renta-, y se empiezan a recuperar las tasas de beneficio empresarial, llegará el momento de pensar en el empleo.&nbsp; A diferencia de esta realidad las empresas cooperativas apoyadas en valores organizativos basados en la democracia económica, la corresponsabilidad y la solidaridad, sitúan el empleo y su calidad en el centro de las decisiones más importantes en lugar de en el aumento de los beneficios. Estamos en un momento en que la crisis económica, y su incidencia en el empleo y en la vida de las personas, nos obligan, al menos, a cuestionarnos nuestro modelo económico y productivo y el papel de la empresa en la estructura social.</p>
<p>¿Pero cuáles son las causas diferenciadas que han permitido a las cooperativas destruir menos empleo durante la crisis? Los principios y valores de este tipo de empresas aparecen como los elementos fundamentales que explican el mismo. Para ser más concretos, factores vinculados a la gestión democrática, a la propiedad colectiva de la empresa y a la flexibilidad para adecuarse a los cambios en el mercado explican las principales ventajas competitivas de las empresas cooperativas respecto de otras sociedades. (Sabín Galán, F.; Fernández Casadevante, J.L.; Bandrés de Lucas, I.&nbsp; (2010)). Sin embargo, estos valores de democracia interna y de participación en la gestión empresarial no son suficientes en si mismos, si no que es necesario que se encuentren reflejados en una estructura de organización y en una política de gestión empresarial que promueva y facilite que estos valores se puedan desarrollar, ayudando a promover la implicación y motivación de las personas trabajadoras, así como su sentido de pertenencia a partir de su condición de socios-trabajadores. Es decir, el diseño organizativo de las cooperativas de trabajo debe estar pensado para materializar los principios y valores cooperativos. Casos recientes como el de la cooperativa Fagor Electrodomésticos reflejan que cuando no se procuran de forma real los necesarios mecanismos de participación pueden producirse problemas importantes derivados del excesivo distanciamiento entre las personas socias y la dirección de la empresa.&nbsp;</p>
<p>Vivimos un contexto en el que uno de los factores más importantes con el que cuenta la empresa para generar valor añadido se encuentra en su capacidad para revalorizar el conocimiento y la iniciativa de las personas que forman que forman parte de ella. En este sentido, tal y como muestran los nuevos modelos empresariales, esta situación se produce en mayor medida si el trabajador se siente emocional, personal y profesionalmente implicado con la empresa y su modelo de negocio. Podemos señalar tres aspectos fundamentales desde nuestro punto de vista para que esto se produzca:</p>
<p>En primer lugar, es necesario que se generen condiciones que motiven la participación. En este sentido, será necesario que las personas sientan que realmente pueden participar de las decisiones importantes vinculadas a la estrategia empresarial y organizativa de la empresa; que se vean reflejadas en la estructura organizativa y de toma de decisiones y que la cultura empresarial ponga en valor la dimensión colectiva y cooperativa del proyecto. Para ello posiblemente sea necesario pensar sobre el tamaño y la relación entre distintas unidades productivas, en el papel de los órganos políticos (asamblea, consejo rector, etc) o la delegación de tareas y responsabilidades.</p>
</p></div>
<p>En segundo lugar, será necesario que se promuevan los mecanismos adecuados para que las personas puedan realmente participar: que la información importante llegue a todas las personas implicadas en la gestión de la empresa -por ejemplo, habilitando espacios para facilitar el análisis, la reflexión y el debate-; que se facilite la conciliación entre la vida personal y profesional; y que exista una profunda convicción democrática y de fomento de la participación por parte de las personas con mayor responsabilidad en la empresa, articulando cauces de participación de abajo a arriba y de arriba a abajo. En este sentido, se puede pensar en multiplicar los liderazgos para lograr los objetivos (García, J, 2010)</p>
<p>Por último, será necesario que la participación en la empresa sea realmente un valor añadido, lo cual supone un cambio importante en la cultura sobre cómo entendemos el trabajo, la empresa y nuestro papel en la misma. En este sentido resulta fundamental que sea reconocido el valor de cada una de las personas que forman parte de la empresa y su papel en la misma, conectando las partes con el conjunto, pero también que éstas tengan los conocimientos y habilidades para alcanzar acuerdos y construir colectivamente, y se impliquen en el diseño de su propio trabajo y en buscar el beneficio común por encima de los intereses personales.</p>
<p>Nos enfrentamos al reto de construir empresas del siglo XXI en las que la democracia, transparencia y responsabilidad se conviertan en pilares de la estructura organizacional, por medio de un diseño empresarial que favorezca el desarrollo personal y profesional de sus miembros, así como unos objetivos económicos y societarios comunes que aporten valor socioeconómico a sus socios y a la sociedad.&nbsp; Un modelo que ve en el cooperativismo de trabajo su formalización empresarial más coherente, en el que todo ello es un reflejo de los principios que promueve hacia dentro y hacia afuera.&nbsp;</p>
<p>Este artículo se ha publicado también en la revista <a href="http://issuu.com/unionprofesional/docs/profesiones_n147/21?e=1255099/6770360" rel="nofollow">Profesiones</a>&nbsp;nº 147 Enero-febrero 2014.<br /> &nbsp;</p>
<div><strong>Fuentes:</strong></div>
<ul>
<li><span><a href="http://www.andaira.net/index.php/component/phocadownload/category/1-recursos?download=4:factor-c" rel="nofollow">FACTOR C. Factores de resistencia de las microempresas cooperativas frente a la crisis y recomendaciones para un fortalecimiento cooperativo del sector de lo social</a>. (Sabín Galán, F.; Fernández Casadevante, J.L.; Bandrés de Lucas, I.&nbsp; (2010). </span><br /> 
<li><span><a href="http://nexe.coop/nexe/index.php?option=com_content&amp;view=article&amp;id=3%3Acom-aprofundir-la-participacio-en-les-cooperatives-de-treball&amp;catid=7%3Atextos&amp;lang=es%20http://economia.elpais.com/economia/2014/01/31/actualidad/1391189827_803098.html" rel="nofollow">Cómo profundizar en la participación en las cooperativas de trabajo: 6 propuestas y 1 requisito</a>. (Garcia, J., 2010)&nbsp; </span><br /> 
<li><span><a href="http://www.cse.coop/lorenzo/pdf/LCL%202007.%20Participacion%20en%20el%20trabajo.pdf" rel="nofollow">La participación en la edad adulta: el ámbito del trabajo</a> (Casellas, L., 2007): </span><br /> 
<li><a href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia/empresa-cooperativa-y-la-gestion-valores-pensando-caso-fagor.html">La empresa cooperativa y la gestión en valores</a> (Castro, M. 2013) </ul>
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		<item>
		<title>Seguros éticos, ¿otro oxímoron?</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/seguros-eticos-otro-oximoron/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 19 Feb 2014 13:07:12 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog Idearia]]></category>
		<category><![CDATA[Seguros éticos y solidarios]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="480" height="444" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_11.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_11.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_11.jpg-300x278.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure>Por Alba Gómez, periodista del proyecto CAES Construir un sistema financiero ético y solidario requiere muchos puntales. La banca ética es uno de los más representativos, pero no el único. Por eso nos preguntamos: ¿cómo deberían ser los seguros en ese modelo financiero anhelado? Cuando hablamos de seguros nos referimos a una de las maneras [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="480" height="444" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_11.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_11.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_11.jpg-300x278.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure><p><em>Por Alba Gómez, periodista del proyecto CAES</em></p>
<p><strong>Construir un sistema financiero ético y solidario requiere muchos puntales. La banca ética es uno de los más representativos, pero no el único. Por eso nos preguntamos: ¿cómo deberían ser los seguros en ese modelo financiero anhelado?</strong></p>
<p>Cuando hablamos de seguros nos referimos a una de las maneras que tenemos las personas de protegernos colectivamente de ciertos imprevistos. Un ámbito que, generalmente, se suele gestionar al margen de los principios de la autogestión y la democracia. Pero no necesariamente tiene que ser así.</p>
<p> <!--break--><!--break--> </p>
<p>Para demostrar que hay otra manera de gestionar seguros, en 2009 surgió la <a href="http://www.ethsi.net/" rel="nofollow">certificación EthSI</a>, un sello de alcance europeo ( <em>Ethical and Solidarity Based Insurance</em> )&nbsp;que garantiza la calidad de la gestión de las empresas aseguradoras. El comité evaluador de este sello es un comité independiente que examina si las compañías, los <em>brokers&nbsp;</em> y las corredurías tienen un comportamiento ético tanto en relación con la misma organización como en relación con los productos que ofrecen y con las inversiones que realizan.</p>
<p>El sello EthSI avala, pues, el compromiso social y ambiental de las organizaciones que operan en el mercado asegurador. Demuestra que en este sector se puede actuar&nbsp;con criterios de responsabilidad, sostenibilidad y transparencia. En España, corredurías y compañías como <a href="http://www.arccoop.coop" rel="nofollow">Arç</a>, <a href="http://www.seryes.com" rel="nofollow">Seryes</a>, <a href="http://www.atlantis-seguros.es" rel="nofollow">Atlantis Seguros</a> o <a href="http://www.dkvseguros.com" rel="nofollow">DKV Seguros</a> ya disponen de esta certificación.</p>
<p></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Elegir tiene consecuencias</strong></p>
<p>Algunas cifras apuntan a que hoy, en España, las compañías aseguradoras administraron durante el 2012, aproximadamente, un cuarto de billón de euros correspondientes a reservas de seguros de vida, primas de seguros y fondos de pensiones. Las cifras muestran que el sector asegurador es estratégico dentro del sistema financiero y es, a su vez, corresponsable de la actual crisis financiera.</p>
<p>De la misma manera que elegimos un banco para depositar nuestros ahorros, los ciudadanos y ciudadanas también tenemos un papel activo y crítico a la hora de escoger con qué entidad contratamos nuestros seguros. Podemos elegir una organización de seguros convencional o apostar por una opción de consumo responsable y transformador y contratar nuestros seguros con una entidad de seguros éticos.</p>
<p>Las corredurías Arç y Seryes, que juntas integran el <a href="http://www.caes.coop" rel="nofollow">proyecto CAES</a>, ofrecen seguros éticos y solidarios. Lo hacen con la convicción de que es posible recuperar la función social original de los seguros. Para los artífices de CAES, deben aflorar de nuevo los beneficios sociales que reportan los seguros: la estimulación de la responsabilidad ante terceros, el&nbsp;fomento del espíritu de previsión entre las personas y la financiación de las inversiones socialmente responsables.</p>
<p>La semilla que hizo nacer CAES sigue vigente: si la economía no es algo ajeno a nosotros y todos juntos la conformamos, también todos juntos la podemos transformar. Hoy, más que nunca, la transformación social está en manos de los ciudadanos. También en el sector de los seguros.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
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		<item>
		<title>Las licencias libres para el software y la cultura, más allá de lo jurídico</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/las-licencias-libres-para-el-software-y-la-cultura-mas-alla-de-lo-juridico/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 12 Feb 2014 00:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog Idearia]]></category>
		<category><![CDATA[Software Libre]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.economiasolidaria.org/noticias/las-licencias-libres-para-el-software-y-la-cultura-mas-alla-de-lo-juridico/</guid>

					<description><![CDATA[<figure><img width="480" height="444" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_1_0.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_1_0.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_1_0.jpg-300x278.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure>Por Margarita Padilla. mpadilla@sindominio.net Mientras leía el libro La tragedia del copyright, cayó en mis manos el artículo de Bernat Costa y Marta G. Franco sobre las “iniciativas para restringir el uso de la cultura libre para fines de ética dudosa”, publicado en este mismo periódico. La lectura cruzada de ambos textos me ha permitido [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="480" height="444" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_1_0.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_1_0.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_1_0.jpg-300x278.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure><p><em>Por Margarita Padilla. <a href="mailto:mpadilla@sindominio.net">mpadilla@sindominio.net</a></em></p>
<p>Mientras leía el libro <a href="http://Las%20licencias%20libres%20para%20el%20software%20y%20la%20cultura,%20m%C3%A1s%20all%C3%A1%20de%20lo%20jur%C3%ADdico" rel="nofollow">La tragedia del copyright</a>, cayó en mis manos el artículo de Bernat Costa y Marta G. Franco sobre las <a href="http://www.diagonalperiodico.net/saberes/21215-ponerle-puertas-al-campo-del-conocimiento-libre.html">“iniciativas para restringir el uso de la cultura libre para fines de ética dudosa”</a>, publicado en este mismo periódico.</p>
<p>La lectura cruzada de ambos textos me ha permitido comprender mejor la diferencia entre las licencias GPL y las licencias Creative Commons.</p>
<p> <!--break--><!--break--> </p>
<p>En el artículo citado se analizan las diferencias formales, jurídicas, mientras que en el libro de Virus se analizan las tensiones entre la explotación comercial de los bienes culturales y los modelos de cooperación no basados en la competencia.</p>
<p>Lo que me propongo ahora, en diálogo con estos dos textos, es analizar las diferencias situacionales, es decir, lo que hace que estos dos grupos de licencias se agencien de distinta manera en sus respectivos entornos de aplicación.</p>
<p>Esta cuestión no depende solo de la mayor o menor genialidad de Richard Stallman o de Lawrence Lessig a la hora de desarrollar instrumentos jurídicos. Sin ánimo de menospreciar estas grandes aportaciones, cabe decir que no todas las ideas geniales triunfan, ya que la verdadera prueba de genialidad consiste en su adopción por parte de otros, que las consideran no solo geniales sino también útiles e idóneas.</p>
<p>Mi punto de partida respecto a estas diferencias es que mientras que el software libre ha hallado un modelo de negocio no solo compatible sino explícitamente apoyado en las GPL, las empresas del procomún culturales no alcanzan a levantar (siendo optimistas diríamos, todavía) un modelo generalizable.</p>
<p>Se me dirá que los modelos de negocio para el software libre son muchos y diversos. Cierto. Pero con la abstracción suficiente se puede reconocer un modelo común, cuyas principales características son compartidas:</p>
<ul>
<li>En muchos casos hay una entidad sin ánimo de lucro (fundación, asociación&#8230;) que pilota el proyecto y vela por el mantenimiento de la neutralidad y de los fines sociales.<br /> 
<li>En muchos casos esta entidad central sin ánimo de lucro convive con un conjunto de asociaciones locales que organizan a la comunidad. En estas asociaciones locales, a menudo las personas más activas son las que trabajan en empresas que tienen más prestigio o que<br /> 
<li>obtienen más retorno.<br /> 
<li>En muchos casos hay algunas empresas (grandes o muy grandes) que lideran los desarrollos y tienen ahí sus principales líneas de negocio.<br /> 
<li>En muchos casos, otras empresas que no lideran los desarrollos también abren líneas de negocio sobre ese software, hasta cierto punto ajeno. Dabne forma parte de este tipo de empresas.<br /> 
<li>En muchos casos se genera una comunidad más o menos autoorganizada que contribuye al proyecto y también puede extraer renta de él.<br /> 
<li>En todos los casos hay un software base que es de uso público.<br /> 
<li>En muchos casos hay servicios o desarrollos verticales que son de pago. </ul>
<p>Sobre estos rasgos, cada producto/servicio adopta sus variaciones. Por ejemplo, en <a href="http://www.openbravo.com/es/license-business-model" rel="nofollow">Openbravo</a> (un ERP producido por una empresa española) el modelo de producción se basa prácticamente en una única empresa apoyada por una comunidad pequeña, y el modelo de financiación se basa en servicios premium.</p>
<p>En cambio el caso de WordPress es mucho más complejo. WordPress es un gestor de contenidos muy utilizado, sobre todo para publicar blogs. En su origen fue un proyecto de Matt Mullenweg. En la actualidad ha evolucionado hacia un sistema social complejo (ahora no hablamos de lo técnico), que puede servir como ejemplo de hibridación de intereses, y que principalmente está formado por estos componentes:</p>
<ol>
<li>Automattic es la empresa que está detrás de WordPress. Es una empresa fundada por Matt Mullenweg y lidera el desarrollo técnico. Esta empresa es propietaria de WordPress.com<br /> &nbsp;<br /> 
<li>WordPress.com es el producto/servicio/negocio que proporciona ingresos a la empresa Automattic. Este producto/servicio/negocio consiste en ofrecer WordPress en la nube. Es decir, cuando alguien quiere usar WordPress sin instalarlo, puede usarlo directamente en la nube abriéndose una cuenta en WordPress.com. Como parte de su estrategia de negocio, y aunque WordPress.com es un servicio comercial, Automattic ha decidido ofrecer algunos servicios gratuitos (eso sí, incluyen publicidad). Automattic tiene todo el control y capacidad de decisión sobre WordPress.com, y gestiona sus estrategias de negocio con total autonomía.<br /> &nbsp;<br /> 
<li>WordPress Foundation es una fundación sin ánimo de lucro cuyo principal consejero es Matt Mullenweg. Matt dice haberse inspirado en la Fundación Mozilla (relacionada, entre otros proyectos, con el navegador Firefox) y en la Free Software Foundation (promotora de las licencias libres GNU GPL).<br /> &nbsp;<br /> 
<li>La empresa Automattic ha donado la marca WordPress a la WordPress Foundation. Es decir, la fundación es la propietaria de la marca WordPress, y decide sobre el uso o la cesión de los derechos de marca y de uso del logotipo WordPress (una cosa es el software, que es libre, y otra cosa es la marca, que está registrada). Tal como dicen: El objetivo de la fundación es asegurar el libre acceso, a perpetuidad, a los proyectos de software que apoyamos. Las personas y las empresas pueden ir y venir, por lo que es importante asegurarse de que el código fuente de estos proyectos va a sobrevivir más allá de la base de contribuyentes actuales, para que podamos crear una plataforma estable para la publicación web para las generaciones venideras. Entre otras cosas, la fundación se encarga de organizar la WordCamp, el encuentro anual de la comunidad WordPress. Para cumplir sus fines, la fundación acepta donaciones.<br /> &nbsp;<br /> 
<li>WordPress.org es el sitio web creado por la WordPress Foundation para organizar a la comunidad. Entre otras cosas, ofrece el código de WordPress para su descarga, así como documentación, traducciones, plugins, foros para desarrolladores, etc., y organiza las contribuciones técnicas de la comunidad.<br /> &nbsp;<br /> 
<li>Audrey Capital es una empresa “angel investment” creada por Matt Mullenweg para financiar la innovación. Una empresa “angel investment” es parecida a una empresa de capital riesgo, pero con la diferencia de que los inversores invierten su propio dinero, y no el dinero de terceros. Las “angel investment” hacen inversiones arriesgadas, esperando obtener beneficios sustanciosos en un plazo de entre tres y siete años. La relación entre Audrey Capital y el sistema WordPress es lateral, pero viene a indicar que el sistema WordPress no se agota en sí mismo, sino que está abierto y salpica otras ideas y otros proyectos de innovación tecnológica.<br /> &nbsp;<br /> 
<li>Muchos otros grupos, asociaciones y/o empresas también forman parte de WordPress en tanto lo utilizan como base de desarrollo para ofrecer a terceros servicios más personalizados. Estas empresas o personas producen plugins, themes, etc., que enriquecen el sistema y que a menudo son ofrecidos de base gratuitamente y mediante pago para acceder a los servicios premium. </ol>
<p>Intentando abstraer un modelo semejante para las empresas que producen cultura libre, me encuentro con que no lo encuentro 😉 o, mejor dicho, lo que encuentro, y coincido con el diagnóstico del libro antes citado, son iniciativas en fase de experimentación que surgen de un malestar (existencial, crítico, político&#8230;) y de la precariedad laboral dominante en el sector (motivaciones muy diferentes a las de Matt Mullenweg).</p>
<p>La resultante de esto es que tras los productos o servicios de software libre vamos a encontrar comunidades complejas que forman verdaderos ecosistemas en los que lo grande y lo pequeño se reconocen como mutuamente valioso, interdependiente y necesario. Por ejemplo, recientemente se ha producido un fork de Drupal llamado <a href="http://backdropcms.org/" rel="nofollow">Backdrop</a>. El motivo de este fork es que una parte de la comunidad considera que las decisiones técnicas respecto a Drupal van a impedir de facto las aportaciones amateurs (se expulsa a lo pequeño, la parte verde de las gráficas de su web) y eso es malo. Por su parte, los líderes de estas decisiones (por ejemplo Dries Buytaert y su empresa Acquia) presionan para que Drupal 8 sea más y más profesional (lo cual significa que las empresas que desarrollen deberán ser más grandes, al tener que incorporar más perfiles técnicos y más especializados) porque quieren jugar en la liga de los fuertes (competir con Java, etc.).</p>
<p>En los ecosistemas de software libre estas tensiones y negociaciones son continuas, ya que el poder de negociación interna, hasta cierto punto, está distribuido. Es verdad que este tipo de comunidades complejas no disuelve las diferencias (económicas, de poder, etc.). Pero sí que, al estilo de los procomunes materiales, integran un poco mejor o reparten con más juego las opciones para conseguir renta. Para unos la opción consistirá en ganar 1000 euros al mes y para otros 10.000 o mucho más. Esta desigualdad puede parecer inaceptable, pero el panorama es mucho peor en el ámbito de la creación cultural libre.</p>
<p>Sin duda, tras la producción de la cultura libre también hay empresas. La siguiente tabla propone una clasificación simétrica de los agentes de la producción cultural, por un lado desde el copyleft y por el otro desde el copyright.</p>
<p>&nbsp;</p>
<table border="1" cellpadding="1" cellspacing="1" width="603">
<thead>
<tr>
<th style="border-color: #666666; text-align: center;" scope="col">Copyleft</th>
<th style="border-color: #666666; text-align: center;" scope="col">Copyright</th>
</tr>
</thead>
<tbody>
<tr>
<td style="border-color: #666666; text-align: center;"><strong>Empresas cuyo producto es el ancho de banda o los dispositivos de almacenamiento (operadoras, hardware&#8230;)</strong></td>
<td style="border-color: #666666; text-align: center;">&nbsp;</td>
</tr>
<tr>
<td style="border-color: #666666; text-align: center;"><strong>Empresas como Napster, cuyo modelo de negocio estaba basado en los contenidos.<br /> Publicidad en páginas de intercambio de enlaces</strong></td>
<td style="border-color: #666666; text-align: center;"><strong>Industrias culturales</strong></td>
</tr>
<tr>
<td style="border-color: #666666; text-align: center;"><strong>Empresas con modelos de negocio como Google o Facebook, basados en datos personales (publicidad personalizada&#8230;)</strong></td>
<td style="border-color: #666666; text-align: center;"><strong>Empresas con modelos de negocio como Microsoft</strong></td>
</tr>
<tr>
<td style="border-color: #666666; text-align: center;"><strong>Lobbies anticopyright como Creative Commons,<br /> Electronic Frontier Foundation&#8230;</strong></td>
<td style="border-color: #666666; text-align: center;"><strong>Entidades de gestión</strong></td>
</tr>
<tr>
<td style="border-color: #666666; text-align: center;"><strong>Sellos independientes, cine independiente, Wikipedia&#8230;</strong></td>
<td style="border-color: #666666; text-align: center;"><strong>Grandes sellos discográficos, estudios de cine, empresas de comunicación de masas (Hollywood, Disney&#8230;)</strong></td>
</tr>
<tr>
<td style="border-color: #666666; text-align: center;"><strong>Desarrollos legales (Creative Commons)</strong></td>
<td style="border-color: #666666; text-align: center;"><strong>Beligerancia jurídica (denuncias)</strong></td>
</tr>
<tr>
<td style="border-color: #666666; text-align: center;"><strong>Desarrollos técnicos para compartir (p2p)</strong></td>
<td style="border-color: #666666; text-align: center;"><strong>Desarrollos técnicos para limitar (DRM)</strong></td>
</tr>
<tr>
<td style="text-align: center; border-color: #666666;"><strong>Práctica de la remezcla (remix)</strong></td>
<td style="text-align: center; border-color: #666666;"><strong>Criminalización (piratería)</strong></td>
</tr>
<tr>
<td style="text-align: center; border-color: #666666;"><strong>Empresas del procomún</strong></td>
<td style="text-align: center; border-color: #666666;">&nbsp;</td>
</tr>
<tr>
<td style="text-align: center; border-color: #666666;"><strong>Activistas anticopyright</strong></td>
<td style="text-align: center; border-color: #666666;"><strong>Estados, legislación, castigo&#8230;</strong></td>
</tr>
<tr>
<td style="text-align: center; border-color: #666666;"><strong>Autores</strong></td>
<td style="text-align: center; border-color: #666666;"><strong>Autores</strong></td>
</tr>
<tr>
<td style="text-align: center; border-color: #666666;"><strong>Público, prosumidores&#8230;</strong></td>
<td style="text-align: center; border-color: #666666;"><strong>Público, descargas&#8230;</strong></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>Ciertamente, entre los agentes del lado izquierdo de la tabla, los del copyleft, también hay alianzas. Pero las alianzas que se pueden dar entre Google, los lobbies anticopyright, las empresas del procomún, el activismo&#8230; son, a mi juicio, demasiado monstruosas.</p>
<p>Porque es cierto que los fuertes del lado izquierdo de la tabla (Google, Facebook&#8230;) están interesados en que haya mucha cultura libre, pero solo porque es el excipiente necesario para su negocio real: el mercadeo con los datos personales con fines, en el mejor de los casos, publicitarios.</p>
<p>No encontramos, por tanto, verdaderas alianzas entre los fuertes y los débiles del lado izquierdo de la tabla, alianzas basadas en un interés directo y compartido por el desarrollo de la cultura libre, sino meras componendas para hacer frente a enemigos comunes (los de la derecha de la tabla).</p>
<p>La consecuencia de esto es una moneda con dos caras. Una de ellas es que en la producción cultural no hay comunidades complejas que pongan en cooperación lo grande y lo pequeño. El reverso de esta ausencia de comunidad es que los réditos económicos del copyleft no se distribuyen ni poco ni mucho, puesto que en la práctica son acaparados por los fuertes (aunque esos fuertes venden la mentira de que si eres genial, tanto como ellos lo fueron, siempre podrás triunfar, igual que ellos lo han hecho).</p>
<p>Esa dificultad, casi imposibilidad, para distribuir los réditos es lo que justifica que las licencias CC permitan proteger la cultura libre bajo la clausula No Comercial, algo impensable para el software libre y que hace que, bajo un juicio estricto, estas licencias no puedan ser consideradas libres.</p>
<p>Eso de que : “si cualquiera puede usar mis fotos, ¿de qué voy a vivir yo, que soy fotógrafa?” no hace más que señalar esta dificultad tan injusta. Y es que no imagino un modelo económico viable para, por ejemplo, una comunidad en la que grandes agencias de periodismo gráfico y periodistas freelance o amateurs compartan un archivo gráfico procomún que dé oportunidades económicas para todos o distribuya de alguna manera los beneficios o las rentas. Porque está claro que Flickr no es una comunidad ¿verdad?</p>
<p>Llegando a este punto podría deducirse que los informáticos han sido mucho más listos a la hora de armar sus desarrollos jurídicos y empresariales que los fotógrafos. Pero claro, no es eso. Y si no es eso&#8230; tiene que ser otra cosa 😉</p>
<p>A mi entender, la diferencia grande entre el software con su GPL y la cultura con su CC consiste en que el software es un código y las producciones culturales no. Que el software sea código significa que su puesta en solfa todavía requiere mucho conocimiento, parecido a las destrezas que se requieren para pasar de una partitura musical (código) a su interpretación.</p>
<p>La diferencia entre GitHub y Flickr no está tanto en las plataformas en sí como en el tipo de contenido que albergan. Requiere más conocimiento poner a funcionar un código bajado de GitHub que utilizar una foto de Flickr. ¡Ojo! No es que hacer fotos sea más fácil que hacer software. Ni<br /> mucho menos. Lo que ocurre es que el software es más parecido a una partitura (requiere ser interpretado) y la foto es más parecida a la interpretación, almacenada en un formato replicable. El grado de acabado de uno y otro producto, y la autonomía con la que pueden funcionar, son distintos.</p>
<p>Allí donde el conocimiento complejo debe ser realimentado y redistribuido la comunidad es imprescindible. No hay software libre sin comunidad y la licencia es “solo” un instrumento legal. Por eso, no nos cansamos de decir que una de las formas de matar las comunidades es expropiarlas<br /> de su conocimiento o hacerlo inservible. Y esto vale tanto para tanto para el software como para las comunidades de indígenas que custodian el conocimiento sobre las semillas o para las comunidades de mujeres que conservan y transmiten el autoconomiento sobre los partos.</p>
<p>Lógicamente, no se trata de blanco o negro sino de matices. La Wikipedia, por ejemplo, está a medio camino entre el software y la cultura. Alberga una obra cultural más cercana al conocimiento que YouTube, y por eso requiere de más comunidad. Pero ahí las empresas no entran y, muy importante, la Wikipedia opera al margen del mercado y no tiene competidores. Por tanto, no sirve de modelo para una producción cultural que aspira a salir de la precariedad y a conseguir renta.</p>
<p>De ahí que siga abierta la cuestión, para mí muy acuciante, de cómo dar fortaleza a los modelos de producción de la cultura libre.</p>
<p>Soy consciente de que me he atrevido a opinar sobre la producción cultural, ámbito que no conozco tan bien como el del software libre. Por eso, agradeceré todas las críticas o consideraciones que se me hagan llegar al respecto.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
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		<item>
		<title>Educar en la incertidumbre</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/educar-en-la-incertidumbre/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 28 Jan 2014 18:02:15 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog Idearia]]></category>
		<category><![CDATA[Educación]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/columna_reas_12_0.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" /></figure>Por Nuria del Río Paracolls En las últimas semanas he tenido ocasión de reflexionar con cierta calma sobre el hecho de asumir la responsabilidad en un aula. Cada vez menos, utilizo el término “alumnos y alumnas” y cada vez más “participantes”. Reconozco que es una influencia de mis compañeros de docencia, aunque también porque la [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/columna_reas_12_0.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" /></figure><p><em>Por Nuria del Río Paracolls</em></p>
<p>En las últimas semanas he tenido ocasión de reflexionar con cierta calma sobre el hecho de asumir la responsabilidad en un aula. Cada vez menos, utilizo el término “alumnos y alumnas” y cada vez más “participantes”. Reconozco que es una influencia de mis compañeros de docencia, aunque también porque la vida me ha puesto en situación de dinamizar contenidos y entrenamiento para personas que seguramente tenían más derecho a llamarse “profesor” o “maestro”, pues habían cursado la carrera de magisterio o acumulaban más “certificados académicos” que yo. </p>
<p> <!--break--><!--break--></p>
<p>Así que aunque para resumir y entendernos en conversaciones de 5 minutos por la calle, digo que soy “profe” o que doy clases, en realidad lo que estoy haciendo es responsabilizarme de un contenido y ponerme a su servicio y al servicio de quienes tienen que contagiarse de él, para que esa transmisión contagiosa se produzca, se lo lleven “puesto” cuando salgan por la puerta.</p>
<p>Dicho así, parece una tarea apta para cualquiera, y en cierto modo, no es falso, aunque las cosas no son tan simples. Por eso hablo de responsabilidad. Lo que pasa en el aula no termina en el aula, todos los que hemos tenidos buenos maestros y maestras lo sabemos. Hay varias cosas que son difíciles de enseñar, pero más difíciles de olvidar una vez que se han aprendido. Un buen ejemplo son las enseñanzas de métodos y procesos. Cuando nos acostumbramos a investigar, nos cuesta dejar de hacerlo, cuando adquirimos el hábito de pensar en la etimología de una palabra, o de resolver un conflicto de forma dialogada o por votación, es difícil, obviar esos procedimientos en el futuro.</p>
<p>Sin embargo hay dos cosas que desde el ámbito de la responsabilidad docente, me preocupan: cómo educar en la fragilidad y cómo educar para la incertidumbre. Otras personas han escrito antes y mejor, sobre una posible adaptación a la vida urbana moderna, de las prácticas ancestrales de muchos pueblos originarios, en torno a mantener entre toda la tribu, aunque especialmente por parte de padre y madre, a los recién nacidos con contacto físico u ocular, de forma casi permanente hasta los 2 años. El objetivo es que se consolide en el o la infante, una sensación invulnerable de seguridad vinculada a la existencia. Nuestra organización social mecanicista, productivista y orientada al lucro y al ahorro de costes, interrumpe esta lógica desde antes del nacimiento, pues todo está pensado para separar y para que nos sintamos vulnerables casi desde nuestro primer aliento. Como decía antes, ya se ha escrito sobre la ausencia actual de “tribu” con la que compartir la crianza de forma natural.</p>
<p>Ante la imposibilidad de recuperar, al menos por el momento, esas prácticas, solo nos queda, educar en la fragilidad, cuando los educandos son niños y niñas, cuyas emociones y procedimientos de relación social, aun se están forjando. La fragilidad en el sentido de esta reflexión, tiene todo que ver con algo que algunos llaman “el sentido del otro” (o la otra), que es mucho más que el consabido “ponerse en sus zapatos”. Tiene que ver con la capacidad de medir el impacto de nuestros actos conscientes, pero sobre todo los inconscientes. El impacto de las burlas banales, de las interrupciones groseras (no porque se usen palabras mal sonantes, sino porque cortan abruptamente un proceso de pensamiento que todavía está en construcción), o de censuras sobre ideas creativas o alternativas propuestas, etc.</p>
<p>Hay cientos de aspectos educativos importantes y podríamos pensar que este es sólo uno más, lo que desde otros puntos de observación, es absolutamente cierto. Sigamos un instante más, sin embargo, mirando con la lente de aumento este fenómeno. Mi pregunta interna es ¿cuánto hay de esas dinámicas infantiles, gestadas en el aula (aunque no exclusivamente), en nuestra manera de manejarnos en reuniones de trabajo, asambleas, consejos rectores o equipos de gestión de proyectos? Si se nos permite la metáfora, cuántas armaduras, lanzas, gases lacrimógenos, escaramuzas de retaguardia o salidas a campo abierto a pecho descubierto, no se habrán forjado de forma inconsciente, pero imborrable, a causa de una gestión deficiente de las fragilidades. El concepto de las <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Teor%C3%ADa_de_las_inteligencias_m%C3%BAltiples">inteligencias múltiples de Gardner</a>, tiene 30 años, pero eso no quiere decir, que se lleve aplicando o usando para entender e integrar personas todo ese tiempo.</p>
<p>Seguimos mirando a los demás con exceso de falta de paciencia, en cuanto sus procesos a la hora de planificar, comprender, expresar o valorar, no coincide con los que tan buenos resultados nos han dado a nosotros. Aun a riesgo de ser simplistas, podríamos concluir provisionalmente (el debate continua más allá de estas líneas) que “de aquellas aulas estas reuniones” o que “de aquellos estímulos o falta de ellos, estos procesos, estos encuentros o estos desencuentros”. Por supuesto, hay muchos más factores a tener en cuenta, y sin embargo, el reto, mucho antes de que nuestros menores se hagan mayores y aprendan a gestionar proyectos y reuniones mejor que nosotros, me gustaría dejar una pregunta en el aire: ¿educar teniendo en cuenta la fragilidad del ser humano -del que somos responsables durante el tiempo que está en el aula queriendo comprender el contenido que traemos-, nos hace a todos y todas más fuertes, si o no? (La idea es que una cosa es la “pose” de los participantes, en el aula y otra es que nuestras afirmaciones rotundas, nuestras maneras de espolonear, de provocar, para que penetren los nuevos conceptos, pueden abrir grietas y procesos de los que más allá de los contenidos, no solemos hacernos responsables).</p>
<p>Y esta reflexión que va de lo íntimo y particular a lo grupal, nos lleva a la siguiente. Para aquellos que además tenemos la responsabilidad de transmitir contenidos instrumentales para emprender, y emprender en colectivo, hay un desafío igualmente grande. ¿Cómo educar para la incertidumbre? Esta pregunta es válida también para la primera vez que alguien se enfrenta a la orientación profesional en un centro de enseñanza secundaria. La principal diferencia es que la incógnita de la ecuación, en secundaria es: ¿existe ya el oficio o el puesto de trabajo o el sector empresarial al que me voy a dedicar o se está gestando y estará listo, sincrónicamente, cuando yo salga al mercado laboral? (No contemplamos para esta reflexión la variable de la pregunta: ¿seguirá existiendo el trabajo como forma básica de generación de renta ciudadana o estaremos en otro marco de referencia?).</p>
<p>En el caso de los y las emprendedoras, la pregunta, sobre todo, si se emprende con criterios de Economía Social y Solidaria, queriendo asumir altas cotas de responsabilidad social y ambiental, es… si incorporo, si practico todos estos principios de respeto al planeta, a mis semejantes… si juego limpio a la hora de generar recursos y distribuirlos, si nuestra empresa es, implícitamente un espacio de crecimiento y desarrollo personal y un nodo bien engrasado de las redes de transformación social… ¿estoy garantizando la sostenibilidad de la empresa?. La respuesta es ambigua. Está claro que si no se trabaja en esa línea, claramente se está sembrando el “pan para hoy y hambre para mañana”, pues compitiendo a muerte, solo se siembra eso, la lógica de que hoy ganas y mañana mueres. Lo difícil es transmitir que implicarse, que estimular y desarrollar principios y redes, merece la pena en sí mismo, aunque nadie pueda garantizar el resultado. Hasta ahí no parece tan complicado.</p>
<p>Aquí es donde educar para la incertidumbre se toca con educar para la fragilidad. ¿Cómo se aguanta, cuando los sueños tardan en cumplirse, cuando el entorno político y legislativo es adverso, cuando se está construyendo un escenario económico y social del que aun no se conocen todas las claves porque están en fase piloto? ¿Cuánta dosis de incertidumbre podemos soportar? ¿Cuánto y cómo sabemos resistir en la fragilidad sin sentirnos inadecuados o sin disparar los mecanismos internos de supervivencia, también llamados enfermedad o stress? Estas preguntas, merece la pena aclararlo, no son una invitación a la depresión, sino una invocación a que nuestros mejores recursos y talentos se pongan al servicio de fortalecer, entre otros, esos dos procesos.</p>
<p>Educar en la fragilidad: no se trata de hacernos todos de acero ante la adversidad, se trata de dejar de pisar, inadvertidamente, el rostro ajeno con botas de clavos, ¿cómo y dónde se aprende eso? Y educar en la incertidumbre: qué instrumentos externos tales como cooperativas de crédito auto gestionadas, mercados y monedas sociales… y qué instrumentos internos, tales como fuertes convicciones, celebración de cada pequeño logro o avance, sueños individuales y compartidos… ¿cómo se estimula y se acompaña a hacer músculo en esto último y fomentar el consabido “que no decaiga”?</p>
<p>Esto no es solo para educadores y educadoras. Más que probablemente, la respuesta la tengan quienes sientan su fragilidad como aliada, bien llevada y bien respetada y quienes tengan su monumento interno a la incertidumbre bien ajardinado.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
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		<item>
		<title>Iniciativas de Re-comunitarización y des-mercantilización en la ciudad</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/iniciativas-de-re-comunitarizacion-y-des-mercantilizacion-en-la-ciudad/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 14 Jan 2014 08:46:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog Idearia]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/columna_reas_12.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" /></figure>Por Pablo&#160;Llobera, educador ambiental &#160;“Conforme más escasea&#160;y se encarece&#160;el petróleo, más nos vamos necesitando unos a otros» Esta entrada es un resumen de un artículo escrito para el número 168 de la revista Documentación Social. Os podéis descargar el artículo completo en este &#160;ENLACE. Este artículo recoge cinco&#160;iniciativas&#160;con interesantes&#160;repercusiones&#160;ecológicas, sociales y territoriales, atravesadas por&#160;vectores&#160;de re-comunitarización [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/columna_reas_12.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" /></figure><div>
<div class="blogs_diago_cuerpo">
<div style="text-align: left;"><em>Por Pablo&nbsp;Llobera, educador ambiental</em></div>
<p><span>&nbsp;</span><span>“Conforme más escasea</span><span>&nbsp;y se encarece</span><span>&nbsp;el petróleo, más nos vamos necesitando unos a otros»</span></p>
<p><em style="text-align: center;"><span>Esta entrada es un resumen de un artículo escrito para el número 168 de la revista Documentación Social. Os podéis descargar el artículo completo en este &nbsp;</span></em><em><span><a href="http://www.konsumoresponsable.coop/sites/default/files/Pablo%20Llobera.pdf" rel="nofollow">ENLACE</a>.<br /> </span></em></p>
<p><span>Este artículo recoge cinco&nbsp;</span><strong>iniciativas</strong><span>&nbsp;con interesantes&nbsp;</span><strong>repercusiones&nbsp;</strong><span>ecológicas, sociales y territoriales, atravesadas por&nbsp;</span><strong>vectores</strong><span>&nbsp;de </span>re-comunitarización<span> y </span>des-mercantilización<span>, que se están desarrollando en nuestras ciudades en los últimos años. La quinta presenta además componentes y derivadas en el plano </span>alter-económico<span>. Todas se han </span>revitalizado<span> desde la estafa, mal llamada crisis, que nos </span>asola<span> desde 2008, pero todas tienen antecedentes previos:</span></p>
<p> <!--break--><!--break--></p>
<p><span>1.- Horticultura urbana comunitaria.</span></p>
<p><span>2.- Compostaje de residuos orgánicos.</span></p>
<p><span>3.- Grupos de consumo agroecológico.</span></p>
<p><span>4.- Movilidad urbana ciclista.</span></p>
<p><span>5.- Mercadillos de trueque, bancos de tiempo y monedas sociales.</span></p>
<p><span>Un último bloque, con la expectativa de que este número pueda ser leído por maestros, profesores, docentes y educadores, reflexiona sobre la conveniencia de&nbsp;<strong>incluirlas en las escuelas</strong>, al menos las más sencillas, y merced a su elevado potencial formador, empoderador y transformador, en el quehacer educativo cotidiano. Buena parte de la heterodoxia expositiva (cuentos, moralejas, citas, ideas fuerza, manifiestos..), son guiños a los eventuales educadores que pudieran leerlo, tratando así de facilitar/favorecer su inclusión en las aulas, patios, centros educativos, institutos, universidades&#8230;</span></p>
<p><span>A la vez el artículo apunta, de fondo -como el “bajo continuo” de la música barroca-, cinco&nbsp;<strong>estrategias</strong>&nbsp;o líneas de trabajo, transversales a las iniciativas anteriores y que se retro-alimentan y entrecruzan entre sí, creando un tronco común.</span></p>
<p><span>1.- Desacoplamiento del modelo económico dominante: ir dejando obsoleto al capitalismo.</span></p>
<p><span>2.- Reinventar lo colectivo desde lo cotidiano: el grupo como escenario de transformación.</span></p>
<p><span>3.- Ponernos a dieta energética: cambiar de energía para cambiar de sociedad.</span></p>
<p><span>4.- Reconstituir los bienes comunes: las comunidades llevan dentro su buen gobierno.</span></p>
<p><span>5.- La (imperiosa) necesidad de desobedecer a los poderosos.</span></p>
<p><span>Así, creando, tejiendo y entrelazando estas iniciativas con otras no desarrolladas aquí, pero tanto o más potentes (banca y finanzas éticas, mercados de economía social como el MES-Madrid, boicot a las transnacionales</span><span>&nbsp;y grandes corporaciones, suministro eléctrico alternativo y/o renovable, software libre, microurbanismo</span><span>&nbsp;y espacio público&#8230;) están trenzado</span><span>&nbsp;un verdadero mapa de las alternativas y resistencias (urbanas) que sirven</span><span>&nbsp;simultáneamente como medios de&nbsp;</span><strong>construcción colectiva de una nueva cultura</strong><span>&nbsp;(personal, social y planetaria) tanto para sus integrantes como para el resto de ciudadanía. Iniciativas que sirven&nbsp;</span><span>como mecanismos de empoderamiento</span><span>&nbsp;personal y colectivo y transformación ecológica y social, trampolines para los nuevos cambios a los que sin duda seguiremos asistiendo (e impulsando) en los próximos años. Las personas libres y responsables no preguntan qué va a pasar, se organizan para construir soluciones. Aquí van algunas nacidas precisamente dentro de las ciudades, justo en las entrañas de Matrix</span><span>, en el corazón de la bestia capitalista&#8230; apuntando maneras a otro mundo ya posible.</span></p>
</p></div>
</p></div>
]]></content:encoded>
					
		
		
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		<item>
		<title>La economía solidaria, una herramienta eficaz contra el saqueo generalizado</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/reas-castilla-y-leon-noticias-la-economia-solidaria-una-herramienta-eficaz-contra-el-saqueo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Jan 2014 08:46:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog Idearia]]></category>
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					<description><![CDATA[Por Enrique del Río, Jeromo&#160;Aguado y Raquel Ramirez Vivimos en un periodo donde el entorno que nos rodea está infectado de informaciones sobre los escándalos de corrupción por parte de aquellos que en teoría fueron elegidos para administrar los bienes públicos (que son de todos), en beneficio de toda la población para mejorar su calidad [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div>
<div class="blogs_diago_cuerpo">
<p style="text-align: left;"><em>Por Enrique del Río, Jeromo&nbsp;Aguado y Raquel Ramirez</em></p>
<p>Vivimos en un periodo donde el entorno que nos rodea está infectado de informaciones sobre los escándalos de corrupción por parte de aquellos que en teoría fueron elegidos para administrar los bienes públicos (que son de todos), en beneficio de toda la población para mejorar su calidad de vida, evitando el aumento de las desigualdades sociales y económicas.</p>
<p><!--break--><!--break--></p>
<p>Ante este panorama de abuso de poder en beneficio propio, de falta de escrúpulos morales por parte de aquellos que deberían ser ejemplo de lo contrario, de pérdida de valores éticos, universales y positivos mientras hipócritamente se predica lo contrario, conviene no perder mucho tiempo en lamentaciones y no dejarse contaminar por ese ambiente facilón que consiste solamente en criticar.</p>
<p>Es en estos momentos cuando hay que reflexionar sobre la importancia de la acción positiva de <strong><em>la economía solidaria y el desarrollo local comunitario</em></strong>, que a través de sus experiencias en todo el territorio español y en el ámbito internacional, va construyendo alternativas y esperanzas realistas donde las personas en tanto que individualidades, son capaces de analizar, pensar, opinar, juzgar, decidir y comprometerse en grupo junto a otras personas para buscar, generar y aportar experiencias que sean el germen de una sociedad mejor para todas las personas.</p>
<p>Quienes creemos que este tipo de economía y de desarrollo es posible y necesario, también pensamos que no basta con el nombre para obrar el cambio, ya que las palabras no bastan y hoy en nombre del bien común se expolia y se roba descaradamente a la población. Son los hechos, los gestos, las <strong>experiencias</strong> que más allá del título deben reunir una serie de condiciones para que sean una herramienta eficaz contra el saqueo generalizado al que estamos asistiendo. Entendemos que para que las <strong>experiencia</strong>s sean realmente construcción de alternativas, tienen que contener en sí mismas, unidas al mismo tiempo, las dimensiones económica, política, cultural, social, ética y espiritual.</p>
<p>§&nbsp; Es decir <span style="text-decoration: underline;">experiencias</span> <strong><em>económicamente</em></strong> viables y sostenibles;<br />
§&nbsp; <strong><em>políticamente</em></strong> democráticas, participativas, y tejedoras de redes donde las personas sientan que pertenecen y las controlan ellas mismas;<br />
§&nbsp; <strong><em>culturalmente</em></strong> favorecedoras de un práctica de pensamiento libre y crítica, estímulo del gusto por saber y de la investigación permanente;<br />
§&nbsp; <strong><em>socialmente</em></strong> cercanas, asequibles, flexibles, donde se promueve la asunción de responsabilidades y se está preocupado por llegar a la población más desfavorecida que acumula dificultades de todo tipo;<br />
§&nbsp; <strong><em>éticamente</em></strong> atenta a vivir los valores positivos que favorecen la fraternidad de los vecinos/as, la igualdad de oportunidades y la actitud de respeto a la opinión de los demás, a la diversidad y la libertad de opciones dentro del bien común interpretado y consensuado por todos y todas;<br />
§&nbsp; <strong><em>espiritualmente</em></strong> capaces de dar un sentido transcendente a todo lo que se hace, más allá de lo puramente material, procurando la dignidad de las personas por encima de las cosas sabiendo que lo que se construye tiene sentido para el avance de toda la humanidad, más profundo que la simple visibilidad de las apariencias.</p>
<p><strong>Entonces ¿Qué aporta la economía solidaria y el desarrollo local comunitario a este sistema dominante de saqueo y expolio en nombre del bien común?</strong> Vamos a ver algunos ejemplos.</p>
<p>§&nbsp; <strong><em>La transparencia y los fines sociales de las finanzas</em></strong><em>.</em> En nuestras experiencias de finanzas éticas, solidarias y alternativas (como pueden ser COOP 57 o FIARE) donde todo el mundo que pone un euro sabe dónde están todos los euros de todos, a quién se ha prestado, en qué condiciones, y seguros que ha sido para un proyecto con dimensión social, ética y solidaria. Y cualquiera puede saber todo eso sin esperar a una asamblea anual. &nbsp;En las diversas entidades de economía solidaria que garantizan el empleo a más de siete mil personas (donde participan además otra cantidad similar de personas voluntarias), las cuentas son transparentes, hay informes que se pueden verificar por todos los socios y colaboradores, ya sean cooperativas o asociaciones.</p>
<p>La transparencia de nuestras finanzas, nuestras actividades y nuestras evaluaciones contrasta con la opacidad que oculta las trampas, las ingenierías fiscales y los abusos de poder generalizados por buena parte de los mandatarios públicos para escaparse del control general y de la normativa legal implantada por ellos mismos. Es evidente que esta transparencia a la hora de actuar y de invertir nuestro dinero, no se parece en nada a la actuación de los Bancos y Cajas con respecto al engaño a personas indefensas respecto a la inversión en las llamadas “preferentes”, o en los desahucios a partir de las hipotecas abusivas.&nbsp; &nbsp;</p>
<p>§&nbsp; <strong><em>La población se implica en la financiación para generar empleo/trabajo, </em></strong>dado que nuestras empresas generan esas oportunidades a través de la propia inversión de los trabajadores socios y colaboradores. En estas empresas se planifica, se decide y se asumen los riesgos de manera democrática y colectiva, con la suficiente información como para saber lo que se asume al decidir. En estas empresas además, en muchos casos se favorece la inclusión de personas con dificultades que difícilmente serían acogidas en &nbsp;empresas “convencionales”.</p>
<p>Ciertamente esto no ocurre con la política económica a la hora de aplicar las inversiones públicas (dinero que hemos puesto todos a través de nuestros impuestos), que podrían utilizarse en trabajos para la mejora de los servicios públicos de toda la población, especialmente para aquellas peor atendidas y más abandonadas en las periferias urbanas y en las zonas rurales más apartadas, sino que se están destruyendo empleos por el deterioro de una política económica, que no dinamiza la actividad económica que responda a la satisfacción de las necesidades de la población, ni favorece así un mercado interior tal y como por ejemplo ha hecho Brasil (que es el país que menos ha sufrido la llamada crisis financiera internacional).</p>
<p>Y todo esto, a la vez que se invierte en grandes negocios que una vez saneados con fondos públicos se privatizan y se pasan a amigos que luego devolverán los favores (léase Telefónica, Satélite Hispasat, partes más rentables de las actividades de hospitales públicos, o partes de las actividades de Renfe que también expropió hace años terrenos privados en nombre de los intereses públicos, o la construcción de algunos aeropuertos que no se utilizan, u obras de arte que se compran sobrevaloradas económicamente para favorecer negocios de amigos y familiares de mandatarios públicos y un largo etcétera de abusos y despropósitos…)</p>
<p>§&nbsp; <strong><em>El respeto a la Naturaleza y el sentido “de lo común” en el uso de los recursos para producir aquello que es necesario y no aquello que supone un despilfarro. </em></strong>&nbsp;Nuestra experiencia de empresas de reciclaje que además de generar empleo, son culturalmente portadoras, en la práctica, del respeto por la naturaleza, como aliada imprescindible para tener una vida sana&#8230; y no como un recurso más a explotar y destruir con tal de que deje beneficios a los intereses privados de una minoría que se creen con derecho a decidir sobre la vida de los demás y del planeta…</p>
<p>Este comportamiento no tiene que ver con las prácticas de la agroindustria que contamina nuestras aguas y envenena nuestros suelos en aras a una mayor productividad inmediata pero que hipoteca nuestras tierras productivas para el futuro muy próximo. Nuestras experiencias tampoco tienen nada que ver con el “fracking” que contamina las aguas del subsuelo bajo el pretexto incierto y muy poco probable de procurarnos una independencia energética de países extranjeros, además de costarnos inversiones millonarias del erario público.</p>
<p>§&nbsp; <strong><em>El sentido de la propiedad colectiva al servicio del bien común y del desarrollo del entorno. </em></strong>En las empresas de economía solidaria los bienes materiales son instrumentos para el crecimiento de las personas y la comunidad o colectividad y se tiende a aminorar las desigualdades entre la población, dando prioridad a los más desfavorecidos y no a una acumulación en manos de unos pocos para hacer negocios a costa de los demás…</p>
<p>Nuestras experiencias son las de empresas y entidades comprometidas con la población de su entorno, elaborando planes de desarrollo cultural, democrático y participativo, planes de mantenimiento de los servicios públicos y de generación de empleo y de renta para la población, con el fin de llegar a fin de mes con menos agobios económicos y con más satisfacciones: bancos del tiempo para pagar con tiempo los servicios que no puedes pagar con los ingresos económicos que se tienen, el trueque directo de servicios mutuos o de bienes materiales que convienen a ambas partes, las monedas sociales que permiten adquirir servicios o consumir bienes necesarios dentro de un propio circuito del entorno, facilitando el intercambio de tiempo, saberes o medios que cada persona dispone&#8230; Todas ellas son diversas formas de acercar al vecino/a, ciudadano/a, las decisiones sobre el consumo y la producción en función de sus verdaderas necesidades y las de todas las personas del territorio.</p>
<p>En los pueblos, los vecinos han conservado las tierras, el agua y el aire durante siglos y han reparado con sus medios los desperfectos de sus edificios y monumentos que consideraban suyos: han cuidado la iglesia, el cementerio, los jardines, etc. Sin embargo los mandatarios públicos de ámbitos más amplios, especialmente los más lejanos han ignorado estas realidades humanas, abarcables y satisfactorias para el crecimiento de las personas, que facilitaban la convivencia y el ejercicio de la responsabilidad política, cultural y económica y han defendido los intereses del mercado económico anónimo y global, que manipulado a distancia por intereses ajenos a la población, no piensa en la salud de los vecinos, ni el desarrollo de la cultura, ni el preservación de la Naturaleza para el bien de todos, sino en la rentabilidad financiera inmediata en detrimento de la población.</p>
<p>En este sentido, el Gobierno acaba de dar una vuelta de tuerca más a este despropósito con la reciente ley aprobada el pasado 27 de diciembre sobre “racionalización y sostenibilidad de la Administración Local”, donde buscan apropiarse de los bienes comunales, es decir de propiedad colectiva de los vecinos, a través de una maniobra que puede ser “legal” oficialmente pero “ilegitima”. Porque pretende usurpar a los vecinos el derecho a decidir sobre los bienes comunales a los que nadie, salvo los propios vecinos tiene derecho, y además busca el desapego de los vecinos a las decisiones políticas y económicas de sus territorios que conocen mejor que nadie. Con esta ley lo que quieren conseguir es que los pueblos se conviertan en paisaje y los vecinos en figuras decorativas como las de un Belén de Navidad que pasivamente sirven para adornar.</p>
<p>De ahí la importancia de continuar con las<strong> experiencias de economía solidaria</strong> y de verdaderos <strong>planes de desarrollo local</strong> donde los vecinos podamos ejercer nuestras responsabilidades de manera solidaria, tanto en la economía, como en la política y en lo social, creciendo en todas nuestras dimensiones culturales, éticas, físicas, estéticas, afectivas, relacionales y espirituales.</p>
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		<item>
		<title>Género, consumo y prácticas transformadoras</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/genero-consumo-y-practicas-transformadoras/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 12 Dec 2013 14:06:16 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog Idearia]]></category>
		<category><![CDATA[Equidad de Género]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/columna_reas_9.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" /></figure>Por Conchi Piñeiro&#160;y Javier&#160;F. Ramos, Altekio S. Coop. Mad. En los últimos meses, se han organizado varias jornadas, cursos y publicaciones centradas en la relación entre consumo consciente (responsable, crítico, colaborativo, transformador, etc.) y género. Algunas de ellas ya han sido nombradas en el blog, otras han dado lugar a una publicación (1) que estará [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/columna_reas_9.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" /></figure><p><em>Por Conchi Piñeiro&nbsp;y Javier&nbsp;F. Ramos, Altekio S. Coop. Mad.</em></p>
<p>En los últimos meses, se han organizado varias jornadas, cursos y publicaciones centradas en la relación entre consumo consciente (responsable, crítico, colaborativo, transformador, etc.) y género. Algunas de ellas ya han sido nombradas en el <a href="https://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia/estrategias-corresposabildiad-cooperativas-para-no-dejarnos-la-piel.html">blog</a>, otras han dado lugar a una publicación (1) que estará próximamente on line, &nbsp;en la que se podrá profundizar en las ideas expresadas en este post.&nbsp;</p>
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<p>En varias investigaciones recientes sobre consumo y estilos de vida en las que hemos participado, esta relación es uno de los aspectos estudiados.&nbsp;La semana pasada nos escribió una compañera (Leticia Urretabizkaia, que también participa en la publicación citada) para solicitar referencias prácticas o teóricas concretas para abordar este tema, porque estaba participando en la elaboración de un diagnóstico de género de una cooperativa de personas productoras y consumidoras.</p>
<p>Esto nos&nbsp; hace pensar que estamos empezando a poner el foco en la relación entre consumo consciente y género, pero aún resulta difícil incluir criterios específicos y metodologías concretas en nuestras prácticas cotidianas, y es un aspecto todavía poco trabajado dentro de estas iniciativas (en las que nos&nbsp;incluimos).</p>
<p>El género es uno de los patrones de socialización que, en la sociedad capitalista y patriarcal, campañas, empresas,administraciones y otras entidades utilizan para orientar las prácticas de consumo de la sociedad. Así hablamos de la idea de “consumos de género” como tipos y ámbitos de consumo asociados a personas socializadas como mujeres y como hombres en el heteropatriarcado, así como la idea de las “dicotomías perversas” como mujeres emotivas y hombres racionales, que se pueden trasladar como estereotipos a sus comportamientos en el consumo. Y en este punto nos detendremos un poco para presentar una de las reflexiones en las que estamos trabajando últimamente: no sólo la socialización de género puede orientar las prácticas de consumo consolidando la desigualdad entre hombres y mujeres, sino que podemos vislumbrar un camino de ida y vuelta. Es decir, también las propias prácticas de consumo, ayudan a producir y consolidar roles y estereotipos de género que crean dicha desigualdad.</p>
<p>También se va construyendo una mirada al cuerpo y a la salud relacionada con estas dimensiones, que aparece tanto en algunos discursos del consumo que se construyen desde las prácticas, como en investigaciones sobre el tema. Esta mirada ya la hacen feministas como Alicia Puleo que nos explica que “desgraciadamente las mujeres somos más vulnerables biológicamente y perdón por el adverbio biológicamente porque dentro del feminismo suena mal, pero es que desgraciadamente los agro tóxicos, las dioxinas, los órganos fosforados, etc.; es decir cientos, miles de sustancias que estamos utilizando a toneladas afectan más rápidamente a las mujeres que a los hombres ¿por qué? porque muchas ellas son leídas, interpretadas por nuestro organismo como estrógeno” (<a href="http://www.revistas.una.ac.cr/index.php/mujer/article/download/3818/3664" rel="nofollow">Feminismo y ecología: Hacia otro mundo posible</a>). Entendiendo que, cuando hablamos de mujeres, nos referimos a lo que se ha denominado “biomujeres”, y que existen una gran diversidad de identidades de mujeres que se ven afectadas de forma diversa por este hecho de las sustancias agrotóxicas, entre ellas las mujeres Trans (que se enfrentan a muchos otros problemas en cuanto a la discriminación)”. En esta línea, señalar estas diferencias es un aspecto que aparece en algunos de los documentos y discursos para promover el consumo consciente como una dimensión que debemos valorar.</p>
<p>Por otra parte, en las alternativas o iniciativas que construimos colectivamente para promover el consumo consciente y transformador o las iniciativas de <a href="http://opcions.org/es/revista/44-economias-colaborativas" rel="nofollow">economías colaborativas</a>&nbsp;podemos abordar esta relación como una oportunidad para mirar, no sólo cuántas personas que se identifican como mujeres y hombres participan en estas propuestas, sino también qué relaciones de poder se están dando y quién tiene mayor visibilidad, cómo es el reparto de tareas (en relación a la división sexual del trabajo), y cómo funcionan los grupos, etc. (como señala en su capítulo Rubén Suriñac en el Informe Consumo y Estilos de Vida <a href="http://www.altekio.es/attachments/article/188/Informe%20Cambio%20Global.%20Consumo%20y%20estilos%20de%20vida.pdf" rel="nofollow">Cambio Global 2020 2050</a>&nbsp;y también señalan varias autoras los resultados específicos del <a href="http://www.eupopp.net/docs/isoe_wp1.1sum.pdf" rel="nofollow">proyecto europeo EUPOPP</a>).</p>
<p>En este sentido, uno de los debates que hay es la mayor receptividad y participación respecto a estas iniciativas por parte de las mujeres por estar socializadas en los valores de los cuidados, que están presentes en el consumo consciente. Como nos recuerda <a href="http://www.alianzaporlasolidaridad.org/wp-content/uploads/LIBRO-MIRADAS-FEMINISTAS.pdf" rel="nofollow">Yayo Herrer</a>o&nbsp;esto es el resultado de una construcción social. Por eso, es muy interesante hacer propuestas como diagnósticos participativos de género en las iniciativas de consumo consciente, que nos permitan avanzar hacia espacios igualitarios en las prácticas concretas y una mayor reflexión en la relación consumo consciente-género, incorporando nuevas preguntas e identificando nuevos silencios.</p>
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<hr size="1">
<div>(1) <em>Tejiendo alianzas para una vida sostenible. Consumo crítico, feminismo y soberanía alimentaria</em>, editado por Xarxa de Consum Solidari y Marcha Mundial de las Mujeres.</div>
</p></div>
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		<item>
		<title>Noticias de la Italia «solidale»</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/reas-red-de-redes-de-economia-alternativa-y-solidaria-noticias-noticias-de-la-italia-solidale/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 03 Dec 2013 14:02:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog Idearia]]></category>
		<category><![CDATA[internacional Ripess]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="480" height="445" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_8.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_8.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_8.jpg-300x278.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure>Per Sandro Jordi Estivill. Barcelona.2013 Pórtico Era extraño que en un país tan vivo como Italia, con su sensibilidad social y con la capacidad publicística que tiene, no emergiese una economía solidaria y reflexiones de fondo sobre esta temática. Nos lo advertía Sandro Guiglia a unos amigos europeos cuando fuimos a visitarle a su casa [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="480" height="445" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_8.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_8.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_8.jpg-300x278.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure><p>Per Sandro <br />Jordi Estivill. Barcelona.2013</p>
<p><strong>Pórtico</strong><br /> Era extraño que en un país tan vivo como Italia, con su sensibilidad social y con la capacidad publicística que tiene, no emergiese una economía solidaria y reflexiones de fondo sobre esta temática. Nos lo advertía Sandro Guiglia a unos amigos europeos cuando fuimos a visitarle a su casa en la Toscana en la celebración del primero de Mayo de 2012.</p>
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<p>-“Guarda, Jordi, al di la del disastro de la política ufficiale, estano emergendo nuove esperienze a livelo locale que sono molto interesante”.</p>
<p>Sandro, antiguo combatiente de tantas batallas solidarias, al que&nbsp; rindo un fraternal homenaje con este articulo (murió a los pocos días de nuestra visita), tenía razón. Ahora en un nuevo viaje a este país para un encuentro del Comité de Coordinación de RIPESS Europa celebrado en Florencia he podido dejar de lado mi extrañeza y constatar que la efervescencia de la economía solidaria y su capacidad de producción escrita económica y sociológica son considerables.</p>
<p><strong>Paisajes italianos</strong><br /> Desde fuera, se sabía que la <a href="http://www.bancaetica.it/" rel="nofollow">Banca Ética Popolare</a><a name="_ftnref1" href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia#_ftn1" title="" id="_ftnref1" rel="nofollow"></a>[1] era un esfuerzo notable, inédito en su nacimiento a partir de las MAG y en su desarrollo, para dotarse de un instrumento financiero alternativo que incluso irradiaba más allá de los Alpes. Se sabía que el volumen de las cooperativas Sociales Italianas había crecido mucho desde su creación en los años ochenta, que la ley Italiana de 1991<a name="_ftnref2" href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia#_ftn2" title="" id="_ftnref2" rel="nofollow"></a>[2] había sido una palanca positiva para su promoción y que sus Consorcios<a name="_ftnref3" href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia#_ftn3" title="" id="_ftnref3" rel="nofollow"></a>[3] eran una buena fórmula para implantarse en el territorio y mancomunar economías externas. Se sabía que la influencia de las cooperativas más convencionales y las grandes mutuas se confrontaba con un mercado cada vez más agresivo y unas políticas públicas desfavorables. Se sabía que el “Terzo settore”(tercer sector) no había dejado de combatir una pobreza y una exclusión social que la &nbsp;crisis actual habían profundizado.<br /> Al mismo tiempo, las noticias que llegaban al exterior mostraban un país cansado, en manos de un populista corrupto que controlando los principales medios de comunicación se había hecho con las riendas de un estado medio delicuescente. La economía, una de las más potentes del mundo occidental, no daba signos de superar una crisis que la afectaba profundamente como al resto de la Europa periférica. Recesión económica, degradación del mercado de trabajo, recortes sociales, déficit público galopante, aumento de la economía sumergida, altos índices de corrupción, sucesivas reformas del estado eran y son signos evidentes de un malestar económico, social y político cuyas manifestaciones más preocupantes son los altos niveles de desempleo juvenil, la precariedad en el trabajo y la salida de miles de jóvenes italianos repitiendo cíclicamente su historia emigratoria.</p>
<p><strong>Revitalizaciones solidarias desde abajo</strong><br /> Delante de este descorazonador paisaje, cuales son las noticias de una revitalización solidaria por abajo?<br /> -El crecimiento de una conciencia que ni estado ni mercado van a resolver los problemas y que los ciudadanos deben tomar al destino en sus propias manos. En este sentido son significativos los títulos de algunos libros publicados como “Faciamo da soli” (Hagámoslo solos) y “Economía del noi”(Economía del nosotros) de Gesualdi<a name="_ftnref4" href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia#_ftn4" title="" id="_ftnref4" rel="nofollow"></a>[4] y de Carlini<a name="_ftnref5" href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia#_ftn5" title="" id="_ftnref5" rel="nofollow"></a>[5] . El primero, insiste en la idea &nbsp;que para salir de la crisis se debe repartir el trabajo, refundar la economía publico–colectiva y convertir la producción en sostenible y local. El segundo, hace una fotografía selectiva de múltiples iniciativas colectivas existentes. Los dos comparten la crítica a un sistema que ha llevado a una crisis estructural y a la necesidad de encontrar respuestas en otro tipo de economía<a name="_ftnref6" href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia#_ftn6" title="" id="_ftnref6" rel="nofollow"></a>[6].</p>
<p>-El segundo trazo de esta revitalización, es la creciente utilización del concepto de economía solidale y la creación de múltiples experiencias que se reclaman de ella. Las referencias conceptuales y terminológicas son variadas: economía civil<a name="_ftnref7" href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia#_ftn7" title="" id="_ftnref7" rel="nofollow"></a>[7], economía de los bienes comunes<a name="_ftnref8" href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia#_ftn8" title="" id="_ftnref8" rel="nofollow"></a>[8], utopía del buen hacer<a name="_ftnref9" href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia#_ftn9" title="" id="_ftnref9" rel="nofollow"></a>[9] y del bien vivir<a name="_ftnref10" href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia#_ftn10" title="" id="_ftnref10" rel="nofollow"></a>[10], economía del decrecimiento. La Carta de la Red Italiana de la economía solidaria aprobada en 2003 y actualizada en 2007 define algunos principios (Reciprocidad, Cooperación, Participación democrática. Medio Ambiente,&nbsp; justicia, compromiso con el territorio,…). Por ahora no existe una representación orgánica nacional de la economía solidaria, lo que es compartido por muchos otros países europeos, pero se ha creado una “Tavola de l’economia solidale” (Mesa de la economia solidaria) cuyo objetivo es el de conjugar el conjunto de los esfuerzos hasta ahora muy dispersos. La Tavola ha celebrado varios encuentros nacionales, los últimos en Acquila&nbsp; (2011) y en Monopoli (2013) y además de editar documentos e informes ha publicado dos libros que resumen bien sus posiciones y dan una buena información sobre su realidad actual<a name="_ftnref11" href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia#_ftn11" title="" id="_ftnref11" rel="nofollow"></a>[11].</p>
<p>&#8211; El tercero está ligado al consumo crítico y responsable. Recuperando la importante tradición de las sociedades de ayudas mutuas y del movimiento cooperativo de consumo<a name="_ftnref12" href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia#_ftn12" title="" id="_ftnref12" rel="nofollow"></a>[12], los GAS, Grupos d’Aquisto Solidale (Grupos de adquisición solidaria), nacidos a finales de los ochenta del siglo pasado se han extendido como la pólvora, especialmente en el norte y el centro del país. A veces, de manera informal, más a menudo bajo la forma asociativa, se calcula que se acercan a un millar. Los GAS tienen una composición muy diversificada como muestra el reciente estudio sobre los mismos en Lombardía hecho por el Observatorio Cores y la Universidad de Bergamo<a name="_ftnref13" href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia#_ftn13" title="" id="_ftnref13" rel="nofollow"></a>[13]. Son colectivos que compran directamente bienes alimenticios y otros. Eliminan intermediarios, mejoran la salud y la calidad alimenticia, fijan precios negociados con los agricultores, acercan productores y consumidores y crean redes y a veces empleos en barrios, y pequeñas ciudades y pueblos. Los GAS han sido sujetos de un buen número de publicaciones<a name="_ftnref14" href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia#_ftn14" title="" id="_ftnref14" rel="nofollow"></a>[14].</p>
<p>&nbsp;-El cuarto son los distritos de economía solidaria. La propuesta de articulación de todos los agentes en el territorio tiene una larga tradición en Italia. Pactos territoriales, desarrollo local<a name="_ftnref15" href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia#_ftn15" title="" id="_ftnref15" rel="nofollow"></a>[15] y comunitario<a name="_ftnref16" href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia#_ftn16" title="" id="_ftnref16" rel="nofollow"></a>[16], distritos y clusters industriales han sido prácticas comunes y frecuentes. No es pues de extrañar que los actores de la economía solidaria se hayan reconocido en esta tradición y vayan constituyendo redes y circuitos locales de economía alternativa agrupando a los grupos de compra solidarios, de la agricultura biológica, del comercio “equo” y solidario, de las finanzas éticas, de las energías renovables, de las empresas de recuperación y reutilización y del libre software<a name="_ftnref17" href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia#_ftn17" title="" id="_ftnref17" rel="nofollow"></a>[17]. Estas distintas iniciativas se comprometen a intercambiar bienes y servicios entre ellos, dentro del distrito, siguiendo los principios de reciprocidad, cooperación, valorización de los recursos del territorio y sostenibilidad social y ecológica. Los entes públicos locales pueden ayudar a sostener estos laboratorios de experimentación económica y social que se extienden por toda Italia<a name="_ftnref18" href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia#_ftn18" title="" id="_ftnref18" rel="nofollow"></a>[18].</p>
<p>&#8211; El quinto es el proceso legislativo que se está dando. Recordando el antiguo itinerario por el cual primero hubo un conjunto de normativas regionales y luego hubo una ley estatal sobre las cooperativas sociales, varios gobiernos han abierto una interlocución para elaborar marcos legislativos sobre la economía solidaria y sus distintas realidades.</p>
<p>En cada región, se recorre un camino específico<a name="_ftnref19" href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia#_ftn19" title="" id="_ftnref19" rel="nofollow"></a>[19]. Así por ejemplo, una primera tentativa de formulación redactada por el consejero regional de la Emilia-Romagna (2011) para los GAS, es retirada por la presión de un organismo unitario, CRESER, en el que participan el conjunto de expresiones (soberanía alimenticia, finanzas éticas, bienes comunes, vivienda solidaria, grupos RES…). Se constituyen mesas abiertas de elaboración y negociación que consiguen aunar posiciones y presentar una propuesta de ley en el mes de Junio de 2013. En el Friuli, Venezia-Giulia, la ley ha visto la luz como resultado del Forum de la economía solidaria y de los bienes comunes en el que se integran 40 asociaciones. El Forum elaboró dos textos: uno en el que se invita a cada consejo municipal&nbsp; a adoptar una deliberación en la que se compromete a promover la participación vecinal, políticas urbanísticas de recuperación del parque inmobiliario y a sostener las buenas prácticas de economía solidaria; el segundo es propiamente la propuesta de ley regional en la perspectiva de constituir los 19 distritos de economía solidaria con sus correspondientes expresiones sectoriales. No han sido tan positivos los casos de la ley del Trentino de 2010 y del reglamento posterior y de la Umbria. Mientras que una primera redacción de Lombardia, fue contestada y en&nbsp; enero 2012 se logró presentar otra propuesta concertada que ampliaba la anterior y promovía al conjunto del movimiento de la economía solidaria. También este es el caso de la ley de Puglia, donde una primera formulación hecha sin la presencia de los GAS y de los pequeños productores artesanos y agrícolas, tuvo que ser modificada.</p>
<p>De alguna manera, estos procesos han obligado a superar el ámbito local constituyendo organismos de coordinación regional, a tomar conciencia de la necesaria confluencia, dentro de la diversidad, de las distintas iniciativas de la economía solidaria, a negociar con las instituciones y los responsables políticos, a desbordar hacia otros ámbitos (agricultura<a name="_ftnref20" href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia#_ftn20" title="" id="_ftnref20" rel="nofollow"></a>[20], vivienda y urbanismo, bienestar social<a name="_ftnref21" href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia#_ftn21" title="" id="_ftnref21" rel="nofollow"></a>[21] y servicios sociales, turismo..) y a preocuparse por la elaboración y aplicación legislativa, constituyéndose en la Mesa Nacional, un grupo de trabajo sobre estos temas.</p>
<p>Seguramente se podrían encontrar otras noticias alentadoras que proceden de la península transalpina. No es posible, por ahora, ampliarlas. Pero no todo son luces en el cielo de la economía solidaria italiana. También tienen sombras que la envuelven bajo la forma de&nbsp; desafíos a superar. De entre ellos y sin ánimo exhaustivo, pueden distinguirse los siguientes:</p>
<ul>
<li>Decantar los distintos conceptos hacia una definición abierta y concertada de la economía solidaria en la que las múltiples corrientes ideológicas e iniciativas existentes, puedan reconocerse y sentirse cómodas.<br /> 
<li>Evitar la dispersión y encontrar y ampliar espacios de integración económica y territorial, como intentan hacerlo los distritos de la economía solidaria y los procesos de desarrollo local.<br /> 
<li>Profundizar los mecanismos internos y externos de participación democrática y de representación colectiva en todos los niveles territoriales.<br /> Salir del margen, demostrando que la economía solidaria ya existe y que es posible y necesario frente al ideario y políticas neoliberales construir otra economía y otra sociedad. En este sentido,&nbsp; continuar haciendo esfuerzos de comunicación y visibilidad.<br /> 
<li>Construir un dialogo propositivo, constructivo y crítico con las instituciones a pesar de la desconfianza que generan las mediaciones y manipulaciones políticas. La elaboración y aplicación de marcos legislativos es una ocasión para crear nuevas plataformas de representación, formular propuestas conjuntas y participadas y poner a prueba esta interlocución.<br /> 
<li>Seguir en la perspectiva de la transformación social, ofreciendo &nbsp;modelos alternativos integrales, sociales, económicos, medio ambientales que defiendan y promuevan los bienes comunes, el interés general y los derechos ciudadanos, la sostenibilidad, la igualdad, y la solidaridad. </ul>
<hr size="1">
<div><a name="_ftn1" href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia#_ftnref1" title="" id="_ftn1" rel="nofollow"></a>[1] Para ver la evolución de la actividad social de este Banco diferente ver los Balances Sociales Anuales</div>
<div><a name="_ftn2" href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia#_ftnref2" title="" id="_ftn2" rel="nofollow"></a>[2] Estivill,J. Berney,J. (1993 ) Les cooperatives socials d’Itàlia. Utopies a l’abast. Barcelona. Ed. Hacer</div>
<div><a name="_ftn3" href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia#_ftnref3" title="" id="_ftn3" rel="nofollow"></a>[3]Quintela,A.(2011) Os consorcios italianos a Revista de economia solidaria n 3,ACEESA. Açores.</div>
<div><a name="_ftn4" href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia#_ftnref4" title="" id="_ftn4" rel="nofollow"></a>[4] Gesualdi, F.(2012) Facciamo da soli. Altra economía. Milano. Altraeconomía.</div>
<div><a name="_ftn5" href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia#_ftnref5" title="" id="_ftn5" rel="nofollow"></a>[5] Carlini,R. (2011) L’economia del Noi.L’italia che condivide. Roma-Bari. Ed. Laterza</div>
<div><a name="_ftn6" href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia#_ftnref6" title="" id="_ftn6" rel="nofollow"></a>[6] Obi-One (2009) Primo rapporto nazionale sull’altra economía in Italia. Settembre.</div>
<div><a name="_ftn7" href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia#_ftnref7" title="" id="_ftn7" rel="nofollow"></a>[7] Bruni,L. Zamagni,S. (2004) L’economia civile. Bologna. Il Mulino.</div>
<div><a name="_ftn8" href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia#_ftnref8" title="" id="_ftn8" rel="nofollow"></a>[8] Zamagni,S.(2007) L’economia dell bene comune. Roma. Città Nuova editrice</div>
<div><a name="_ftn9" href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia#_ftnref9" title="" id="_ftn9" rel="nofollow"></a>[9] Marcon,G. (2004) Le utopie del ben fare. Napoli. L’ancora del Mediterraneo</div>
<div><a name="_ftn10" href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia#_ftnref10" title="" id="_ftn10" rel="nofollow"></a>[10] Gesualdi,F.(2009) L’altra via, della crescita al ben vivere. Milano. Altraeconomia.</div>
<div><a name="_ftn11" href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia#_ftnref11" title="" id="_ftn11" rel="nofollow"></a>[11] AA.VV.(2010) Il capitale delle relazioni. Milano. Altreconomia y AA.VV(2013) Un’ecpnomia nuova, dai Gas alla zeta. Milano. Altreconomia.</div>
<div><a name="_ftn12" href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia#_ftnref12" title="" id="_ftn12" rel="nofollow"></a>[12] Fabbri,F.(2011) L’Italia cooperativa. Centocinquant’anni di storia e di memoria. Roma. Ediesse.</div>
<div><a name="_ftn13" href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia#_ftnref13" title="" id="_ftn13" rel="nofollow"></a>[13]Forno,F.. Grasseni,C., Signori,S. (2012) Dentro il capitale delle relazioni. La ricerca sui Gas di Lombardia en Tavolo per la Rete italiana di Economia Solidale.&nbsp; Un’ economia nuova, dai Gas alla zeta. Altra economia. Milano (pag.13 a 65).</div>
<div><a name="_ftn14" href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia#_ftnref14" title="" id="_ftn14" rel="nofollow"></a>[14] A titulo de ejemplo ver AA.VV (2009) GAS.Gruppi di acquisto solidale e participativo,Milano. Puntorosso. Saroldi,A.(2001) Gruppi di acquisto solidale. Bologna. EMI.</div>
<div><a name="_ftn15" href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia#_ftnref15" title="" id="_ftn15" rel="nofollow"></a>[15] Trigilia,C. (2005) <a href="http://www.eticaeconomia.it/sviluppo-locale-un-progetto-per-l%E2%80%99italia.html" rel="nofollow">Sviluppo locale. Un projetto per l’Italia. Roma-Bari. Ed. Laterza</a>.</div>
<div><a name="_ftn16" href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia#_ftnref16" title="" id="_ftn16" rel="nofollow"></a>[16] Bagnasco,A. (1999 ) Trace di comunita. Bologna. Il Mulino.</div>
<div><a name="_ftn17" href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia#_ftnref17" title="" id="_ftn17" rel="nofollow"></a>[17] Biolghini,D. Des come distretto.Le reti locale di economia solidale.en AA.VV. (2013) Un’ economia nouva. Dai Gas alla zeta.OP. Cit (pag.97)</div>
<div><a name="_ftn18" href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia#_ftnref18" title="" id="_ftn18" rel="nofollow"></a>[18] El numero de Distritos no es fijo. Actualmente hay unos veinte.</div>
<div><a name="_ftn19" href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia#_ftnref19" title="" id="_ftn19" rel="nofollow"></a>[19] Se resumen las informaciones del capitulo septimo de AA.VV.(2013) Un ‘economia nuova, dai GAS alla zeta, Op. Cit (pag. 135 a 150)</div>
<div><a name="_ftn20" href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia#_ftnref20" title="" id="_ftn20" rel="nofollow"></a>[20]Ciccarese,I. (2013) <a href="http://www.altreconomia.it/site/ec_articolo_dettaglio.php?intId=208" rel="nofollow">I semi e la terra. Manifesto per l’agricultura contadina. Milano .Altreconomia</a></div>
<p><a name="_ftn21" href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia#_ftnref21" title="" id="_ftn21" rel="nofollow"></a>[21] Sobre el estado del bienestar y el bienestar social existe una gran cantidad de literatura en Italia. Uno de los últimos libros publicados en la perspectiva de la autoproducción de Welfare es Paini,F. Sensi,G(2012). <a href="http://www.altreconomia.it/site/fr_contenuto_detail.php?intId=3632" rel="nofollow">Tra il dire e il welfare. Milano Altreconomia</a>.</p>
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		<item>
		<title>Fagor y el modelo cooperativo</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/fagor-y-el-modelo-cooperativo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 27 Nov 2013 14:56:05 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog Idearia]]></category>
		<category><![CDATA[Cooperativismo]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/Protesta-de-los-trabajadores-de-Fagor-.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" /></figure>Por Fernando Sabín e Iñigo Bandrés. Socios de las cooperativas Andaira y Altekio respectivamente. La declaración en concurso de acreedores de Fagor Electrodomésticos (Fagor E.) parece producir una crisis de identidad dentro del movimiento cooperativo derivada de la caída de uno de sus símbolos. Un cuestionamiento incentivado por los ataques que desde la empresa capitalista [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/Protesta-de-los-trabajadores-de-Fagor-.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" /></figure><p style="text-align: left;"><em>Por Fernando Sabín e Iñigo Bandrés. Socios de las cooperativas Andaira y Altekio respectivamente.</em></p>
<p>La declaración en concurso de acreedores de Fagor Electrodomésticos (Fagor E.) parece producir una crisis de identidad dentro del movimiento cooperativo derivada de la caída de uno de sus símbolos. Un cuestionamiento incentivado por los ataques que desde la empresa capitalista tradicional se lanzan aprovechando el momento, para señalar al modelo de empresa de propiedad colectiva, como una de las causas fundamentales de su caída. </p>
<p> <!--break--><!--break--></p>
<p>Pero se trata también de una crisis que parece confirmar que las posiciones mantenidas por la ortodoxia cooperativa, de las que Mondragón representa desde hace décadas un claro ejemplo, refleja la dificultad existente en mantener con coherencia los principios cooperativos en empresas de gran tamaño que además de operar en sectores de negocio insertos en procesos de globalización productiva, se han apoyado en el ciclo de expansión financiera e inmobiliaria.</p>
<p><strong>Un poco de historia</strong></p>
<p style="margin-top: 0.05cm; margin-bottom: 0.05cm;">Antes de entrar en el fondo de la cuestión, conviene recordar brevemente que Fagor fue quizás, el mayor fruto de un importantísimo movimiento cooperativo iniciado en 1956 en Euskadi. Es precisamente esta innovadora fórmula de desarrollo industrial y del tejido socioeconómico local que transcurre hasta mediados de los años 70 la que tiene un mayor reconocimiento, tanto desde el ámbito institucional, como de ámbitos más autónomos. La creación en menos de 15 años de un denso entramado de más de 40 cooperativas, que empleaban ya a más de 8.000 personas en 1970, con Caja Laboral, Eroski, Lagun Aro, la Eskola politecnikoa y la pionera ULGOR, precursora de Fagor, a la cabeza supone uno de los hitos históricos de expansión de la economía social y de consolidación de un imaginario y práctica que proponía el modelo cooperativo como una herramienta para intervenir en la economía a múltiples escalas. La aplicación de los principios básicos del cooperativismo: propiedad colectiva, gestión democrática, intercooperación, compromiso con el territorio, como instrumento de desarrollo local y el innovador modelo organizativo -que articulaba las dimensiones productiva, financiera, formativa y de distribución- va a hacer del modelo Mondragón un caso de estudio e idealización cooperativa a nivel internacional en los siguientes 50 años.</p>
<p>Los años 80 están marcados por la expansión territorial sobre la base de la adquisición de empresas, la articulación en estructuras comarcales que acaban dando lugar a la constitución del grupo, y al crecimiento de las actividades productivas y de distribución. Los años 90 traen consigo el cambio. Desde una política de articulación territorial a una articulación sectorial, que dio lugar a una de las primeras crisis internas y a la salida de parte de las cooperativas del grupo. Por su parte, los primeros años de la década pasada suponen el crecimiento del grupo, y especialmente de algunas de sus empresas más emblemáticas, a través de la internacionalización y de la compra de empresas del sector en pleno crecimiento de la burbuja financiera, que en muchos casos implicó importantes inversiones.</p>
<p><strong>La crisis de Fagor y el modelo cooperativo</strong></p>
<p style="margin-top: 0.05cm; margin-bottom: 0.05cm;">Antes de analizar qué ha sucedido en el caso de Fagor, es importante recordar que no es la primera vez que el grupo Mondragón se tiene que enfrentar a una crisis que le haya obligado a gestionar cooperativas con resultados&nbsp; negativos, excedentes de plantilla o el cierre de algunas actividades. Esto ya ocurrió en los primeros años 80, en los cuales se aplicaron dentro del grupo políticas de reubicación, políticas salariales redistributivas o recomposiciones financieras. &nbsp;</p>
<p style="margin-top: 0.05cm; margin-bottom: 0.05cm;">Desde este punto de partida, y más allá del análisis de las complejas causas, internas y externas, que han llevado al cierre de Fagor,&nbsp;nos parece que lo interesante es analizar, qué papel han jugado los principios cooperativos en la crisis de Fagor Electrodomésticos, y cuáles son los elementos diferenciadores que tiene el modelo corporativo de Mondragón que hace que nos detengamos en analizar qué ha ocurrido. Pero quizás más importante sea saber <strong>cómo se tomó la decisión de apostar por un modelo de crecimiento de la empresa (diversificación, deslocalización, internacionalización,&#8230;) que parece estar en la base de su gestión de la crisis que ha conducido a su cierre.</strong></p>
<p>Sabemos por diferentes estudios que<strong> el comportamiento de las cooperativas en momentos de crisis económica es mejor que el de las empresas capitalistas, tanto en términos de cierre de empresas como de pérdida de empleo</strong>. Son estos momentos en los que las personas socias y trabajadoras de las cooperativas asumen colectivamente el reto de buscar soluciones aprobando, si es necesario, medidas de ajuste que deterioran las condiciones de trabajo de sus socias, siendo la disolución de ésta la última decisión a adoptar, ya que implica la pérdida definitiva de los puestos de trabajo de las personas socias.</p>
<p>El caso de Fagor Electrodomésticos comparte algunas de estas consideraciones, pero se diferencia en un aspecto fundamental que denota el resultado de un alejamiento del modelo cooperativo que discursivamente defienden: el cierre de la empresa no se toma en asamblea por los y las socias, si no que se toma en el Consejo General de la Corporación Mondragón. Es este el que rechaza el plan presentado por la empresa, de forma que se rompe con el espacio de decisión más importante en una cooperativa.<strong>&nbsp;</strong>Como resultado de este proceso <strong>se constata, a través de las movilizaciones de los trabajadores en el seno de la empresa, los problemas de transparencia en la gestión y de información a las socias y el distanciamiento entre la dimensión societaria de la cooperativa y su dimensión empresarial.</strong> Este hecho no es baladí, ya que esa misma asamblea es la que&nbsp; ha venido aprobando las cuentas anuales y la estrategia de crecimiento de la cooperativa.</p>
<p>No sabemos hasta qué punto las socias de la cooperativa eran conscientes y corresponsables de las decisiones que se tomaron -aunque las aprobaron en sus órganos de decisión-, lo que sí podemos desprender de los últimos acontecimientos es que<strong> la gestión democrática en cooperativas de semejante </strong><strong>tamaño</strong><strong> y complejidad organizativa y empresarial es un reto tan complicado de abordar, que nos hace preguntarnos si la respuesta para mantener este principio nos obliga a marcar límites al crecimiento empresarial, a su deslocalización y a su expansión territorial</strong>. Este factor, junto con la falta de flexibilidad que este modelo de crecimiento ha generado en su modelo de empresa parecen jugar un papel determinante en&nbsp; las causas de la crisis de Fagor.</p>
<p>La caída de Fagor tiene mucho más que ver con la quiebra en los últimos 5 años de miles de grandes y pequeñas empresas como consecuencia del colapso de los mercados financieros y de la crisis de acumulación del sistema capitalista actual, que con el modelo cooperativo. La caída drástica de las ventas por una lógica y necesaria reducción del consumo a causa del pinchazo de la burbuja inmobiliaria en diferentes países, el aumento de la competencia en un mercado global en el que ya operaba Fagor, así como la pérdida de competitividad de las plantas europeas por sus elevados costes en relación con otros mercados son causas que no suponen una novedad sino más bien, son causas conocidas de un sistema que resulta insostenible desde diferentes dimensiones. <strong>¿Tenía que haber crecido Fagor al ritmo de la burbuja inmobiliaria? ¿Cuáles son los límites que nos permiten mantener niveles dignos de coherencia con los principios cooperativos? ¿Cómo se relaciona el sujeto (la forma jurídica) con el objeto (la actividad productiva que desarrolla)?</strong></p>
<p><strong>El dilema del crecimiento</strong></p>
<p style="margin-top: 0.05cm; margin-bottom: 0.05cm;">La gestión cooperativa supone un reto en una economía capitalista basada en la maximización de los retornos del capital y<strong> parece razonable pensar que es difícil que cooperativas de gran tamaño puedan mantener niveles altos de participación democrática, transparencia o corresponsabilidad activa</strong>. Estas cuestiones parece que han fallado en algún grado en éste caso; pero quizás,<strong>&nbsp;</strong>lo más relevante a nuestro modo de ver, es la ausencia de autocrítica ante las dos cuestiones antes mencionadas: la política de crecimiento empresarial y la gestión de la democracia interna. &nbsp;</p>
<p style="margin-top: 0.05cm; margin-bottom: 0.05cm;">No creemos que el modelo cooperativo como modelo empresarial que trata de la satisfacer las necesidades de las personas, las comunidades y los territorios a través de su desarrollo integral -económico, social y ambiental- pueda ponerse en duda; sin embargo,&nbsp;<strong>si queremos construir otra economía tenemos que cuestionamos modelos empresariales que basen su negocio en la necesidad de aumentar el consumo de forma sostenida, frente a la facilitación de su acceso unido a la reducción del impacto ambiental o modelos que necesiten crecer de forma sostenida para sobrevivir, renunciando parcialmente a los principios cooperativos</strong>, teniendo que asumir las reglas de competencia del capitalismo más salvaje para poder ser competitivos en un mercado global.</p>
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		<item>
		<title>Para qué sirve una marca</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/para-que-sirve-una-marca/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 22 Nov 2013 22:57:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog Idearia]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/columna_reas_7_0_0.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" /></figure>Por Margarita Padilla (Cooperativa Dabne) No hace mucho, en la Drupalcamp, Ignacio Segura (alias nachenco) nos habló sobre cómo deberíamos usar la marca Drupal. Como es sabido, Drupal es el nombre de marca de un conjunto de programas de ordenador que utilizamos como andamiaje para a su vez construir otros programas de ordenador más personalizados. [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/columna_reas_7_0_0.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" /></figure><div>
<div class="blogs_diago_cuerpo">
<p style="text-align: left;"><em>Por Margarita Padilla (Cooperativa <a href="http://dabne.net/" rel="nofollow">Dabne</a>)</em></p>
<p>No hace mucho, en la Drupalcamp, Ignacio Segura (alias nachenco) <a href="http://2013.drupalcamp.es/branding-pr%C3%A1ctico-el-drupal-visual-language-guide" rel="nofollow">nos habló</a> sobre cómo deberíamos usar la marca Drupal.</p>
<p>Como es sabido, Drupal es el nombre de marca de un conjunto de programas de ordenador que utilizamos como andamiaje para a su vez construir otros programas de ordenador más personalizados.</p>
<p> <!--break--><!--break--> </p>
<p>Drupal se produce colaborativamente por parte de una comunidad transnacional, en un complejo ecosistema compuesto por empresas grandes y pequeñas más o menos convencionales, asociaciones y otras entidades sin ánimo de lucro, voluntariado freelance&#8230; Como se licencia como software libre (ya sabéis, las famosas cuatro libertades y una obligación) podemos considerarlo un bien común productivo, o un medio de producción mixto: en parte de gestión comunitaria y en parte de gestión privativa.</p>
<p>Nachenco nos hizo ver que, aunque Drupal pueda usarse gratuitamente, apostar por un andamiaje para tus programas de ordenador no deja de ser una inversión de riesgo, ya que hace falta invertir tiempo y esfuerzo para levantar esos programas, y no es buena cosa darte cuenta a mitad de camino de que tomaste una decisión equivocada y de que el andamiaje hace aguas.</p>
<p>Nos encontramos, por tanto, con el curioso concepto de “compra de riesgo” aplicada a un producto gratuito, ya que un error de elección te sale caro.</p>
<p>Como una compra de riesgo da miedo, se trata de generar confianza a través de la marca. Como parte de la comunidad Drupal, con un buen trabajo profesional contribuyes al prestigio de la marca, y de ese prestigio se beneficia toda la comunidad.</p>
<p>Si la marca es débil, ante un mal trabajo de un mal profesional la conclusión será que Drupal es una chufla. Eso es un perjuicio para la comunidad drupalera. En cambio, si la marca es fuerte, ante un mal trabajo de un mal profesional la conclusión será que aquella persona no hizo bien su trabajo. Las consecuencias de esa mala experiencia recaerán en el profesional pero no contaminarán la marca, porque es fuerte.</p>
<p>También nos explicó cómo una marca se documenta y esa documentación puede ser pública, etc. Pero no es por ahí por donde quiero ir.</p>
<p>Cuando, al final de la charla, le pregunté si una marca procomún se construye igual que una marca privativa, la respuesta consensuada por los asistentes fue que sí y no. Se construye igual, pero los valores que comunica no son los mismos.</p>
<p>Y, avanzando en el debate sobre el valor de esos valores, valga la recursividad, se habló de que marcas como Drupal no tienen que responder trimestralmente ante un consejo de accionistas. No tienen que dar altos y continuos beneficios económicos sí o sí. Esto permite que la comunidad drupalera defienda su marca sin restar espacio a todo lo demás (léase sus competidores que, claro, los hay).</p>
<p>La defensa de una marca no es una tontería ya que las marcas, como producto intangible autónomo respecto del propio producto al cual representan, reciben ataques. Ataques muy feroces.</p>
<p>En el mercado de San Fernando, <a href="http://www.mercadodesanfernando.es/elrincon/" rel="nofollow">la tienda de verduras ecológicas&nbsp;del rincón</a> colgó encima de sus cestas un cartelito en el que ponía “La Repera”. Al poco recibió una denuncia por usurpación de la propiedad industrial. La familia Hinojosa, propietaria de Frutas y Verduras Valle del Ebro SL y Doble A. Milagro S.L (y de Cortefiel, entre otras) decía tener ese nombre (y sus derivados) registrado para su, en ese momento, <a href="http://www.larepera.net/es/" rel="nofollow">futura cadena de fruterías online</a>.</p>
<p>No importó que en ese momento, cuando todo esto pasó, las fruterías online no estuvieran todavía funcionando, ni que no fueran propietarias del dominio en Internet, ni que la tienda de verduras ecológicas fuera una asociación sin ánimo de lucro que se avenía a quitar el rótulo y que estaba dispuesta a alcanzar un acuerdo negociado para dar carpetazo a este sinsentido&#8230; No importó que la marca de los Hinojosa no estuviera sufriendo, en realidad, ningún daño.</p>
<p>Nada. Los de la tienda online les han llevado a juicio, que presumiblemente perderán, y tendrán que pagar las costas de los abogados, el dinero que quieran pedir. La broma se saldará con un coste de varios miles de euros para la ingenua exRepera ecológica, que no sabía nada sobre feroces ataques de marca. Aunque la tuya no haya hecho ningún daño a la otra, la intención implacable y despiadada de la otra es hundirte. Porque, ya os lo digo yo, cuesta mucho esfuerzo recoger varios miles de euros a base de vender zanahorias ecológicas.</p>
<p>Ante la fiereza de estos ataques, muchas marcas, como Drupal, se registran como una práctica defensiva, en el convencimiento de que la fuerza de tu marca no está en cuántas patentes has registrado (no para producir tú, sino solo para evitar que otros lo hagan), sino en la calidad de lo tuyo.</p>
<p>En la calidad de lo tuyo y en dejar aire para que los demás también puedan respirar.</p>
</p></div>
</p></div>
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		<item>
		<title>COOPERA sound system: la banda sonora de las alternativas!</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/reas-red-de-redes-de-economia-alternativa-y-solidaria-noticias-coopera-sound-system-la-banda-sonora/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 13 Nov 2013 19:38:12 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Alternativas al Capitalismo]]></category>
		<category><![CDATA[Blog Idearia]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/columna_reas_7_0.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" /></figure>Por Xavier Rubio. Activista y cooperativista de FIARE BANCA ETICA Será por las altas temperaturas de octubre, pero los voceros del amo CAPITAL gritan y chillan&#160; la “canción verano” más falsa de los últimos tiempos: “se atisba la salida del túnel de la crisis económica». Sólo lo pueden apreciar las 100 “personalidades” que, según la [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/columna_reas_7_0.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" /></figure><p><em>Por Xavier Rubio. Activista y cooperativista de FIARE BANCA ETICA</em></p>
<p>Será por las altas temperaturas de octubre, pero los voceros del amo CAPITAL gritan y chillan&nbsp; la “canción verano” más falsa de los últimos tiempos: “se atisba la salida del túnel de la crisis económica». Sólo lo pueden apreciar las 100 “personalidades” que, según la lista Forbes, poseen más de 300 millones de euros, con un tal Ortega liderándola con 47.600; pero para el 99’99% de la sociedad continúa sonando “otra música” cotidiana: no es una crisis, es una estafa.</p>
<p> <!--break--><!--break--> </p>
<p><iframe loading="lazy" src="//www.youtube.com/embed/4q0RqbSWFaA?feature=player_embedded" frameborder="0" height="360" width="640"></iframe> Ante esto muchas personas no nos resignamos y estamos componiendo una nueva banda sonora, el <em>COOPERA sound system</em>, que con melodías y ritmos contemporáneos, fusiona una pluralidad de tradiciones y culturas. A la manera de <em>DJs sound system</em> , las alternativas se construyen en red, y son itinerantes, porque queremos difundir&nbsp; y compartir &nbsp;que existe &nbsp;otra “música”. Si paráis atención y abrís las orejas a este video podréis escucharla, además de ver alternativas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>És la força de les coses, és la força del treball…</em></p>
<p><iframe loading="lazy" src="//www.youtube.com/embed/bwDQiEPzV7U?feature=player_embedded" frameborder="0" height="360" width="640"></iframe></p>
<p><em>Es la fuerza de las cosas, es la fuerza del trabajo</em> que realizamos personas, entidades, instituciones, redes y territorios desarrollando &nbsp;los valores universales que deben regir la sociedad y las relaciones entre toda la ciudadanía: la equidad, la justicia, la fraternidad económica, la solidaridad social y la democracia directa. (<a href="http://www.rtve.es/alacarta/videos/documentos-tv/documentos-tv-monedas-cambio/2063367/">http://www.rtve.es/alacarta/videos/documentos-tv/documentos-tv-monedas-c&#8230;</a>)<br /><em>Una economia fora del circuit del capital és on es materialitza la democràcia radical…</em></p>
<p><em>Una economía fuera del circuito del capital donde se materializa la democracia radical</em>, como sucede con los mercados sociales y las monedas alternativas. Durante el día y medio de duración de la II Fira d’Economia Solidària de Catalunya se ha usado el ECOSOL como moneda social alternativa y única forma de pago de bienes y servicios (37.000, 20.000 más que en 2012). El ECOSOL también toma forma digital y garantiza el uso a las empresas y proyectos de la economía social catalana y consumidoras responsables que forman y formaran parte del mercado social.</p>
<p><em>I gaudim del nostre temps, compartint tots un espai, reinventem-nos el consum sa, millor i més barat…</em></p>
<p><em>Y disfrutemos de nuestro tiempo, compartiendo todos un espacio,&nbsp; reinventemos el consumo sano, mejor y más barato, </em>como sucedió el 26 y 27 de octubre, los 1.500 m2 de espacio en el antiguo complejo fabril de la Fabra i Coats del barrio de Sant Andreu de Barcelona, compartiéndolo y reinventándonos más de 180 empresas y entidades y 12.000 personas; como sucederá en la Plaza y el Mercado del Ensanche de Bilbao el 16 y 17 de noviembre en la&nbsp; <a href="http://www.goazenazokara.org/" rel="nofollow">primera Feria de Economía Solidaria de Euskadi</a>&nbsp; y como sucedió en Madrid el 1 y 2 de junio.</p>
<p><em>Reviscola l’esperança, refundem la dignitat, ateneus, cooperatives, pobles autogestionats.</em></p>
<p><em>Renace la esperanza, refundamos la dignidad, ateneos, cooperativas, pueblos autogestionados, </em>en territorios, ciudades y pueblos de larga tradición y, también, en otros que se está forjando exnovo, en cualquier lugar donde personas inquietas construyen, día a día, una realidad más justa,… Así en Aragón, Catalunya, Euskadi, Madrid y Navarra ya se están creando mercados sociales (<a href="http://www.mercatecosol.cat/">http://www.mercatecosol.cat/</a>)<br /> &nbsp;<br /><em>Reapropiem-nos de la vida al treball cooperatiu, en salut i en energía i a un ensenyament actiu …</em></p>
<p><em>Volvamos a hacernos propietarios del trabajo cooperativo, en sanidad, energía y educación,</em> porque es posible habitar, vestir, alimentarse, educarse, reculturizarse, divertirse, cuidarse, comunicarse, financiarse éticamente y servir a empresas en el mercado social que construimos la economía solidaria y cooperativa (<a href="https://storify.com/ABCcoop/itinerari-de-cooperatives-de-la-fesc2013-xes-cat-a">https://storify.com/ABCcoop/itinerari-de-cooperatives-de-la-fesc2013-xes&#8230;</a>).</p>
<p><em>Estenent el suport mutu, un ariet col·lectiu, premi del poble p&#8217;al poble, un cavall de troia-alfil… </em></p>
<p><em>Difundamos el apoyo mutuo, un ariete colectivo, premio del pueblo para el pueblo, un caballo de Troya-alfil, </em>como hace REAS (Red de Economía Alternativa y Solidaria), red de redes que agrupa actualmente en el estado español a más de 300 entidades y empresas organizadas en 13 redes territoriales y dos sectoriales que son la Asociación AERESS de Recuperadores y la Banca Ética FIARE<em>; </em>en REAS están actualmente implicadas directamente 18.500 personas, de las que 6.686 son puestos de trabajo retribuidos. En conjunto el movimiento de la economía alternativa y solidaria mueve alrededor de 220 millones de euros anuales (<a href="http://www.economiasolidaria.org/files/Articulo_REAS_en_revista_Galde.pdf" rel="nofollow">http://www.economiasolidaria.org/files/Articulo_REAS_en_revista_Galde.pdf</a>).<br /> &nbsp;<br /><em>Competir és un luxe que només pot permetre’s l’1%. Coopera!</em></p>
<p><em>Competir es un lujo que solo se puede permitir el 1%. Coopera! </em>En eso estamos, en este artículo, en este blog, en las entidades que participamos de la economía social, solidaria y cooperativa, construyendo alternativas a las formas dominantes competitivas de producción, distribución y consumo; y lo hacemos con otro modelo y valores: COOPERAR.</p>
<p><strong><em>Este artículo, está inspirado y reproduce fragmentos, de la canción <a href="http://orxata.bandcamp.com/album/30?action=share&amp;from=embed" rel="nofollow">COOPERA</a></em></strong><strong><em> del disco 3.0 del grupo <a href="http://orxata.tv" rel="nofollow">ORXATA</a></em></strong><strong><em>.</em></strong></p>
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		<item>
		<title>Una nueva ley para la economía social y solidaria en Catalunya</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/xes-catalunya-noticias-una-nueva-ley-para-la-economia-social-y-solidaria-en-catalunya/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 08 Nov 2013 11:00:35 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog Idearia]]></category>
		<category><![CDATA[Legislación]]></category>
		<category><![CDATA[Ley Economía Solidaria]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="480" height="445" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_7.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_7.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_7.jpg-300x278.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure>Por Jordi Estivill e Ivan Miró. Xarxa de Economia Solidaria. El parlamento Catalán con 105 votos a favor y 27 en contra, los del PP&#160; y de Ciutadans, ha adoptado una resolución que pide al gobierno que elabore y apruebe una ley sobre economía social y solidaria. Es la primera vez que un parlamento en [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="480" height="445" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_7.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_7.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_7.jpg-300x278.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure><p><em>Por Jordi Estivill e Ivan Miró. Xarxa de Economia Solidaria.</em></p>
<p>El parlamento Catalán con 105 votos a favor y 27 en contra, los del PP&nbsp; y de Ciutadans, ha adoptado una resolución que pide al gobierno que elabore y apruebe una ley sobre economía social y solidaria. <strong>Es la primera vez que un parlamento en el estado español adopta una resolución en la que aparece la economía solidaria</strong>. Existen ya leyes sobre la economía social, la votada por el parlamento español por ejemplo, y multitud de ellas sobre las diferentes familias de la economía social: Cooperativas, Asociaciones, Mutualidades y Fundaciones.</p>
<p> <!--break--><!--break--></p>
<p> Pero la noticia es la voluntad legislativa de asociar a esta y a la economía solidaria. Además en la resolución se alude a la crisis y a la mejor resistencia de este tipo de economías &nbsp;frente a sus consecuencias negativas, a la oleada neoliberal y a la existencia de otras leyes parecidas en otros países como Ecuador, Quebec, Francia,…</p>
<p><strong>Esta resolución es un importante desafío y constituye una gran responsabilidad para los que nos reclamamos de la economía solidaria</strong>. Nos obliga a posicionarnos frente al proceso legislativo, frente a las organizaciones políticas, a encontrar alianzas con otros movimientos sociales, a definir mejor nuestro perímetro identitario, a establecer un sistema de participación, consultas y decisiones lo más amplio y abierto posible, a desarrollar nuestra cultura política para no caer en respuestas simplistas o en propuestas corporativas, a incorporar nuevos contenidos (iniciativas informales,&nbsp; autogestión de bienes comunes, dimensiones de género, medio ambientales, informáticos,…) y nuevos valores (reciprocidad, gratuidad, solidaridad, participación, democracia económica…).</p>
<p>Cabe constatar que las leyes pueden tener consecuencias positivas y negativas para los ciudadanos y sus organizaciones. A veces, pasan desapercibidas. Como advierte el cooperativista catalán Ventosa y Roig, por aquel entonces exiliado en América Latina, en un librito que publicó en 1949, la historia muestra que cuando las leyes son abiertas, genéricas, no detallistas y con ausencia de espíritu punitivo y controlador favorecen el progreso de la economía social. Este es el caso de las leyes republicanas, española y catalana de los años treinta sobre las cooperativas o el de la ley Italiana sobre las cooperativas sociales del año 1991. Las primeras fueron la expresión de la efervescencia política progresista y de la maduración del cooperativismo y la estatal italiana fue precedida por muchas leyes regionales, por centenares de experimentos y por un amplio debate entre las diferentes familias políticas e ideológicas del cooperativismo de aquel país. No sería difícil encontrar normativas represivas, controladoras y perjudiciales como la ley franquista de 1944 o la de Salazar de la misma época. La ley Belga de 1995 sobre las sociedades de finalidad social seria un ejemplo de las que pasan sin pena ni gloria.</p>
<p>Como a nadie se le escapa, &nbsp;las leyes son una cristalización de la relación de fuerzas y muy a menudo la expresión de los intereses dominantes. En este sentido <strong>puede ser útil preguntarse sobre el peso y la importancia de la economía solidaria en Catalunya y de su capacidad de convocatoria y dialogo con otros movimientos sociales que se sitúan en la perspectiva de la transformación social y con las varias expresiones de la economía social.</strong> El proceso de su elaboración las va a poner a prueba. Pero este proceso es también una ocasión para la autodefinición, para establecer un debate interno&nbsp; sobre las propuestas y contenidos,&nbsp; y otro externo, con otras expresiones formales e informales de la sociedad civil. Es también una oportunidad para hacer pedagogía, para dar visibilidad a tantos esfuerzos que se hacen cotidianamente, para neutralizar a los contrincantes, convencer a los indiferentes y fortalecer a los amigos.</p>
<p><strong>La Xarxa d’Economía Solidaria de Catalunya ha asumido el reto.</strong> Su comisión permanente ha decidido crear un grupo de trabajo que ha definido unas primeras tareas y un calendario. Reunir, comparar y analizar leyes parecidas de otros países y conectar con personas que puedan explicar los procesos legales y sus consecuencias (Ecuador, Quebec, Méjico, Portugal, Valonia, Francia,…), formular un primer catalogo de contenidos (preámbulo, definición y principios, objetivos de la ley, políticas públicas, estructuración interna…) establecer una primera lista de contactos, son algunas de las actividades que se han emprendido.</p>
<p>Conscientes de que este proceso va a ser complejo y nada fácil, hacemos un llamamiento a todos los que quieran contribuir a él. Serán bienvenidos. Si conseguimos que tanto el proceso de formulación de nuestras propuestas como el del diseño de la ley sea participativo, abierto a todas las expresiones y refleje, de alguna manera, la actual ebullición de la economía solidaria aquí y fuera, entonces habremos dado un paso adelante, aunque la formulación concreta de la definitiva y aun lejana ley no vaya a ser la que nosotros habríamos deseado.</p>
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		<item>
		<title>De la mata a la taza</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/de-la-mata-la-taza/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 30 Oct 2013 14:40:20 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog Idearia]]></category>
		<category><![CDATA[Café]]></category>
		<category><![CDATA[comunicación]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/ciudades_porcomerciojusto.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" /></figure>Artículo publicado por la Cooperativa IDEAS en el Blog Idearia ¿Cómo influyen los medios en la decisión de compra de los consumidores? ¿Somos lo que comemos o lo que nos hacen comer? La información que circula por los medios de comunicación genera opinión pública sobre la decisión de compra de los consumidores de esa información. [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/ciudades_porcomerciojusto.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" /></figure><p><em>Artículo publicado por la <a href="http://www.ideas.coop/">Cooperativa IDEAS</a> en el <a href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia">Blog Idearia</a><br /></em></p>
<p><em>¿Cómo influyen los medios en la decisión de compra de los consumidores? ¿Somos lo que comemos o lo que nos hacen comer? La información que circula por los medios de comunicación genera opinión pública sobre la decisión de compra de los consumidores de esa información. Sin embargo, los criterios para realizar compras conscientes y responsables están ausentes en ese proceso informativo.</em></p>
<p> <!--break--><!--break--> </p>
<p>El periódico de la mañana lo hemos cambiado por <strong>encender el ordenador y poner el café a un lado</strong>. Ya no es un medio que leemos sino diversos que, escritos en <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Hipertexto" rel="nofollow">hipertexto</a>, nos dan un <strong>paseo informativo</strong> en corto tiempo. Información para las mentes y café para el cuerpo. En lo que vamos a centrar la atención de esa secuencia no es en las noticias que se leen y cómo está el mundo, sino en el producto: <strong>¿Qué café tomas cuando lees las noticias?</strong><br /> &nbsp;<br /> El café llega a la taza después de un largo camino, que finaliza cuando la persona consumidora lo compra y lo prepara en su casa. Pero, <strong>¿qué es lo que lleva al consumidor a comprar ese café y no otro?</strong></p>
<p>En la misma medida que varían las costumbres como consumidoras de información se transforman nuestros hábitos de consumo en otras áreas. Todos los consumos están relacionados entre sí. Somos personas consumidoras: de información, alimentos, bebidas, propuestas de ocio, activismo; todo se reduce a consumir y producir. Pero, <strong>¿qué producimos y qué consumimos? ¿Hay una concienciación de cómo se producen y por qué los consumimos?</strong> Desde diversas redes de <a href="http://www.economiasolidaria.org/carta.php" rel="nofollow">economía solidaria</a>, se abordan y construyen criterios éticos para favorecer otras formas de producción y fomentar el consumo responsable. El café que llega a la taza de la persona que lee la prensa digital por la mañana tiene otros valores si, durante su adquisición, la persona valoró cómo fue producido. Hace algún tiempo circulaba una leyenda urbana: en un clase escolar la maestra preguntó “¿de dónde sale la leche?” y la mayoría de niñas y niños respondieron de “un tetrabrik”. ¿Cuándo se toma café se piensa que salió de un árbol o de la máquina de <a href="http://www.youtube.com/watch?v=DfyeXrdZZ1o" rel="nofollow">Nespresso que George Clooney publicitó</a>?<br /> &nbsp;<br /> Recientemente el café fue protagonista, una vez más, de uno de los mayores <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Meme" rel="nofollow">memes</a> informativos de España, que incluso tuvo repercusión internacional. Ana Botella, en el discurso para la candidatura de las Olimpiadas 2020 creado por <a href="http://www.publico.es/467849/el-cafe-con-leche-mas-caro-del-mundo" rel="nofollow">Terrence Burns</a> que costó a la ciudad casi un millón de euros, pronunció la famosa frase: <a href="http://www.youtube.com/watch?v=SluVUMq0Q4g" rel="nofollow"><em>“Relaxing Cup of Café con Leche”</em></a>. Sin embargo, <strong>¿cuánto café es producido en España? ¿Y qué tipo de café se consume?</strong> Las noticias sí se consumieron y la visualización de los vídeos del discurso fueron vistos miles de veces. Pero en ese consumo informativo no se planteó ninguna cuestión sobre el comercio del café, su procedencia, su calidad o cómo llega y se distribuye en España.</p>
<p>Hace más tiempo aún, Zapatero también tuvo su momento de popularidad en los medios de comunicación por otra frase relacionada con el café. En el programa “Tengo una pregunta para usted” a <a href="http://www.youtube.com/watch?v=yQYDL-Y8n38" rel="nofollow"><strong>«¿Cuánto vale un café en la calle?»</strong></a> el político respondió 80 céntimos aproximadamente. A lo que nos lleva a otras preguntas: ¿cuánto vale la producción del café para que salga 80 céntimos? El precio que adjudicó Zapatero en ese momento era irreal, ya en ese momento el café costaba 1,10 euros y actualmente se puede tomar un café por 1,20 a 1,50.</p>
<p>Estas dos anécdotas sólo sirvieron para señalar la falta de contacto de los políticos con la realidad. Sin embargo, no llevaron a una reflexión sobre nuestro consumo de café y todo lo que conlleva su producción y venta. En las noticias es difícil encontrar datos sobre el recorrido de la producción del café, su calidad, forma de producción y adquisición por parte del consumidor final. Y esto sucede siendo como es el segundo producto básico más comercializado y que genera más volumen de negocio después del petróleo. España no es un productora de café, como sí son <a href="http://www.federacioncafe.com/Publico/ElCafe/Clasificacion.asp" rel="nofollow">otros países</a> como Colombia, Brasil o Kenia. Pero, ¿la importación del café colombiano, brasileño o keniata en qué condiciones se hace? Un campesino que vende a través de comercio justo recibe un 17% de la venta final, mientras que si lo hace a través de los canales convencionales, sólo obtiene un 5%. (Datos de <a href="http://comerciojusto.org/campana-es-justo-lo-que-necesitamos/" rel="nofollow"><strong>Campaña Coordinadora</strong></a>).<br /> &nbsp;<br /> En la taza de café que nos acompaña en nuestra lectura de prensa diaria puede haber un café u otro, seleccionado según los criterios de compra del consumidor. Nuestra forma de consumir información define<strong> nuestros hábitos de consumo cotidiano.</strong> Al leer mañana las noticias, <strong>¿qué contenidos prefieres si tu café es adquirido a través del comercio justo?</strong> ¿Los que te hablen de la realidad que consumes o un mundo fantástico de publicidad que nunca llegará a ser real y que lleva al empobrecimiento sistemático de personas como tú?&nbsp;</p>
<p><span class="destacado"><a href="http://bit.ly/cafeconIDEAS" rel="nofollow">Invitación a la Cata de Café </a>&nbsp;para medios de comunicación. Porque la información que se selecciona para informar genera nuevas formas de consumo.</span></p>
<p><em>Descargate la&nbsp;<a href="https://dl.dropboxusercontent.com/u/291204/IDEAS_GMC_05_web.pdf" rel="nofollow">Guía de introducción al comercio justo para medios de comunicación</a>:&nbsp;El objetivo de esta publicación es facilitar los conocimientos y las fuentes de información sobre Comercio Justo, mostrar el impacto que este tiene en millones de personas, así como visibilizar otras realidades y prácticas de Consumo Responsable ya existentes. Esta guía está editada en el marco del proyecto <strong>Medios de Comunicación por el Comercio Justo</strong>, con el apoyo de la <a href="http://www.aecid.es/" rel="nofollow">Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo</a> (AECID).</em></p>
<p><em><br /></em></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
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		<item>
		<title>Recuperar el valor de darse la mano</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/mesa-finanzas-eticas-noticias-recuperar-el-valor-de-darse-la-mano/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 21 Oct 2013 22:20:33 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog Idearia]]></category>
		<category><![CDATA[Coop57]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.economiasolidaria.org/noticias/recuperar-el-valor-de-darse-la-mano/</guid>

					<description><![CDATA[<figure><img width="480" height="445" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_6_0_5_0.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_6_0_5_0.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_6_0_5_0.jpg-300x278.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure>Por Xavi Teis, responsable de comunicación de Coop57 Darse la mano, sobretodo en entornos rurales y en épocas pasadas era un gesto y un compromiso a respetar. A nadie se le ocurría pensar que no tener un trozo de papel escrito y garabateado o que otra persona con traje oscuro diera fe del asunto, otorgara [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="480" height="445" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_6_0_5_0.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_6_0_5_0.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_6_0_5_0.jpg-300x278.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure><div>
<div class="blogs_diago_cuerpo">
<p><em>Por Xavi Teis, responsable de comunicación de Coop57</em></p>
<p>Darse la mano, sobretodo en entornos rurales y en épocas pasadas era un gesto y un compromiso a respetar. A nadie se le ocurría pensar que no tener un trozo de papel escrito y garabateado o que otra persona con traje oscuro diera fe del asunto, otorgara menos valor a aquél acuerdo sellado con un apretón de manos. Debemos recuperar el valor de la confianza. Debemos poner en práctica modelos que centren sus esfuerzos en tejer redes ciudadanas que nos recuerden el valor que tiene estar entrelazados como individuos y como sociedad, y desarrollar, a partir de ahí, la confianza mutua.</p>
<p> <!--break--><!--break--> </p>
<p>Sirva de ejemplo el sistema de avales que Coop57 pide a los socios que reciben préstamos. Reciben el nombre de avales personales mancomunados. En el ADN del funcionamiento de Coop57 hay insertados una serie de valores, uno de los cuales —y de los más importantes— es el principio de la confianza. Las garantías que se piden a la entidad que solicita financiación son que busque personas cercanas y que confían en el proyecto para que alcancen un compromiso personal para responder como avalistas por una parte del préstamo concedido. En el caso de que la entidad no pudiera devolver el préstamo, las personas avaladoras responderían en su nombre y sólo por la parte avalada.</p>
<p>La confianza reside en que el aval personal mancomunado es un documento privado que no va a notario y donde no se pide información económica de la persona que avala (nóminas, situación económica patrimonial, etc.) ni se inmoviliza, previamente, ninguna cantidad de capital. Simplemente es un papel donde la persona expresa su compromiso. Y con esto, ya es suficiente.</p>
<p>¿Y por qué se confía tanto en los avalistas? Porque se confía en la entidad por la que responden. ¿Y por qué se confía tanto en la entidad? Porque ya nos conocemos, nos tenemos confianza. Nos conocemos porque la entidad, antes de solicitar un préstamo y en consonancia tener que buscar a sus avalistas, se ha hecho socia de Coop57 y es durante este proceso cuando la entidad y Coop57 empiezan a construir su relación. Antes de que una entidad sea admitida como socia debe pasar una evaluación social que sirve para ver si la actividad que lleva a cabo esta entidad es transformadora y se adecua a los principios y valores de Coop57, pero no sólo sirve para esto. Sabemos que en el futuro deberemos desarrollar una confianza mutua y para tener confianza con alguien, la clave es conocerse.</p>
<p>En este sentido, Coop57, a lo largo de su historia ha concedido más de mil préstamos y la firma de estos préstamos nunca se ha hecho ante notario. ¿Por qué se debe encarecer el coste de un préstamo para que una tercera persona dé validez a un acuerdo entre dos partes que ya confían la una con la otra? Sería absurdo.</p>
<p style="margin-bottom: 0cm;">Por&nbsp; lo tanto tenemos una triple dimensión que se interrelaciona y retroalimenta en forma de círculo virtuoso: tejido social, conocimiento mutuo y confianza.</p>
<p>La una no sirve sin la otra y la otra mejora la anterior. Es decir, como más esfuerzos volquemos en desarrollar el tejido social, más nos conoceremos; como más nos conozcamos, más confiaremos la una con la otra y como más confiemos, más ganas y más fácil será tejer redes de colaboración mutua y así iremos desarrollando este círculo virtuoso hasta ir consiguiendo nuevas formas de interrelación que ayuden a una transformación social en positivo de nuestra sociedad.</p>
<p style="margin-bottom: 0cm;">La economía social y solidaria, con sus todavía larguísimos caminos por recorrer, va desarrollando pasos en este sentido, sobretodo en la construcción de experiencias de mercado social que alimentan esta triple dimensión. El mercado social es un espacio de coordinación y organización para intentar agrupar todas las prácticas de economía solidaria y fomentar los intercambios de bienes y servicios para satisfacer nuestras necesidades sin salir de la economía solidaria.</p>
<p>Existen actualmente en Catalunya y en el estado español iniciativas de este tipo como lo son el “Mercat Ecosol” (<a href="http://www.mercatecosol.cat/" rel="nofollow">http://www.mercatecosol.cat/</a>) en Catalunya o el portal “Konsumo Responsable” (<a href="http://www.konsumoresponsable.coop/" rel="nofollow">http://www.konsumoresponsable.coop/</a>) a nivel estatal.</p>
<p>También fomenta este aspecto la celebración de ferias de economía alternativa. Espacios que también sirve para poner de manifiesto que cada vez más necesidades pueden ser cubiertas bajo las lógicas de la economía social y solidaria pero que sobretodo son un espacio para desarrollar reciprocidad entre los distintos actores sociales y económicos y que lleva a la confianza mutua.</p>
<p>En junio de este año se celebró <a href="http://laferiamadrid.mercadosocial.net/" rel="nofollow">la primera feria</a> de economía solidaria en Madrid, se celebró la<a href="http://www.economiasolidaria.org/files/FERIA.pdf" rel="nofollow"> cuarta edición</a> en Aragón. Ya hace más de 20 años que se celebra el Encuentro de Economía Alternativa y Solidaria, IDEARIA, en Córdoba, que este año 2013 llegó a su <a href="http://www.economiasolidaria.org/idearia2013" rel="nofollow">onceava edición</a> y, en menos de dos semanas, el 26 y 27 de octubre, se celebrará la <a href="http://www.firaesc.org/" rel="nofollow">segunda edición</a> de la Fira d’Economia Social i Solidaria de Catalunya en Barcelona.</p>
<p>Es en espacios como estos donde se puede recuperar el valor de darse la mano.</p>
</p></div>
</p></div>
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		<title>El reto de generar empleo en el contexto actual</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/reas-castilla-y-leon-noticias-el-reto-de-generar-empleo-en-el-contexto-actual/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 27 Sep 2013 07:54:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog Idearia]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="480" height="444" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_6_0_5.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_6_0_5.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_6_0_5.jpg-300x278.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure>Por Enrique del Río (Acociación&#160;Proempleo) 1.&#160; El panorama: Más de doscientas treinta mil empresas han cerrado en España desde que se destapó la mal llamada crisis económica; sucesivas medidas de austeridad con el pretexto de reducir el déficit público, con sus consiguientes consecuencias de desactivación de la inversión pública y la contención del empleo público; [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="480" height="444" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_6_0_5.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_6_0_5.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_6_0_5.jpg-300x278.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure><p style="text-align: left;"><em><strong>Por Enrique del Río (Acociación&nbsp;Proempleo)</strong></em></p>
<p><strong><em>1.&nbsp; </em></strong><strong><em>El panorama: </em></strong>Más de doscientas treinta mil empresas han cerrado en España desde que se destapó la mal llamada crisis económica; sucesivas medidas de austeridad con el pretexto de reducir el déficit público, con sus consiguientes consecuencias de desactivación de la inversión pública y la contención del empleo público; reforma laboral aprovechando la psicosis de crisis que nos hace retroceder&nbsp; más de treinta años atrás en cuanto a derechos, estabilidad y condiciones de trabajo,&nbsp; implantación de “minitrabajos” con contratos por horas y hasta por minutos, e incluso la presión patronal para que haya “hiperflexibilidad”. </p>
<p> <!--break--><!--break--></p>
<p>Así hasta contemplar que hemos llegado a más de seis millones de desempleados y más de un millón de familias que no tienen a ninguno de sus miembros empleados que puedan aportar ingresos económicos. Si a eso añadimos el escaparate político incapaz de infundir perspectivas positivas o signos de propósito de enmienda, el panorama que se nos presenta, y no solo en lo que respecta al empleo, es bastante preocupante.</p>
<p>Cierto es que hay muchas experiencias positivas, fruto de iniciativas de entidades sociales soportadas por grupos de ciudadanos organizados y sensibles, que acometen proyectos de inserción para población con graves carencias sociales, e igualmente hay algunos ayuntamientos que hacen todo lo posible por generar puestos de trabajo a partir de satisfacer necesidades reales de la población. Sin embargo nuestro problema es de cantidad, de proporciones enormes y estructurales. Esas dimensiones no pueden resolverse sólo con iniciativas aisladas, por muy eficaces que éstas sean y por mucho mérito que tengamos al realizarlas contra corriente en un mercado hostil e injusto.</p>
<p><strong><em>2. Los cuestionamientos</em></strong>: Es evidente que el desempleo no es fruto de un accidente circunstancial, sino la consecuencia de una manera de entender el desarrollo económico, el concepto de trabajo y empresa, el funcionamiento del mercado y sus relaciones económicas. Ante este panorama hay que preguntarse ¿Es realmente posible generar empleo suficiente para tanta población desempleada? ¿Se puede llamar empleo a cualquier condición por inhumana e injusta que sea, con tal de recibir alguna remuneración económica?</p>
<p>Nuestro problema es de enfoque. ¿Tenemos todas nuestras necesidades materiales, educativas, culturales, sanitarias, etc., cubiertas, y por eso no hace falta que haya más gente trabajando para satisfacerlas? ¿Acaso hay desempleados porque no hay trabajos y tareas en que emplearse? Dicho de otra manera: ¿cómo se explica que habiendo miles de necesidades sin cubrir, tengamos sin trabajar a esos millones de personas que podrían responder satisfactoriamente a esas necesidades?</p>
<p><strong><em>3. El corsé cultural:</em></strong> Si las soluciones fueran fáciles, ya se habrían puesto en marcha, pero hay barreras culturales que impiden abordar el tema del desempleo con perspectivas más amplias y con rigor y, por otra parte, hay demasiados intereses económicos por parte de los que controlan la economía, como para tomar medidas que vayan a la raíz del problema.</p>
<p>Si no nos salimos de la lógica cultural económica que nos encorseta, no podremos dar solución a la falta de empleo, porque es la propia lógica económica la que genera progresivamente ese desempleo. Resumiendo mucho esa lógica funciona así: las empresas no contratan trabajadores si no obtienen beneficios y para tener beneficios precisan de dos elementos claves: 1) que el precio de venta de su producto o servicio sea significativamente superior a los costes que le ocasiona la elaboración de ese producto o servicio, y 2) que tenga suficientes consumidores que adquieran su producto o servicio. Claro que para que le compren su producto, tiene que ser a unos precios más baratos que sus competidores en el mercado. ¿Y qué tipo de empresa puede hacer eso? Dificilísimo en un mercado globalizado donde las grandes empresas imponen los precios de las materias primas, de los transportes, de los salarios y del consumo&#8230; Y deslocalizan el trabajo en función de los países donde los trabajadores ganen lo menos posible, de manera que ponen en los mercados los productos a unos precios imposibles de competir por las empresas locales. Muchas empresas locales ven como único recurso para competir y subsistir, el reducir sus costes para tener un margen de beneficio y, claro está, reducen la mano de obra y/o sus condiciones de trabajo (más trabajo por menos dinero). Y las que no pueden hacerlo cierran.</p>
<p>Este concepto de empresa, que unifica esos dos aspectos claves de a) la rentabilidad económica a costa de lo que sea (olvidándose de la rentabilidad integral que supone producir solamente lo necesario para satisfacer las verdaderas necesidades de la población, respetar la naturaleza, desarrollarse como personas en el trabajo, etc.) y b) el consumo (la cultura del consumir insaciable para tener de todo), es el ADN del sistema económico capitalista. Y ese modelo lleva implícito tratar a las personas como simples consumidores y productores. Por ello, mientras no toquemos este ADN nada importante cambiará, por muchos servicios de empleo que montemos.</p>
<p>La ciudadanía (mayoritariamente), somos cómplices inconscientes o por omisión de esa forma de funcionar la sociedad, porque hemos renunciado a gestionar la economía y la cultura. Hemos asumido que trabajo es igual a que nos contraten, sin entender que trabajo es igual a organizarnos para responder a las necesidades nuestras y de toda la población, a través de una actividad productiva económica. Para tal objetivo no precisamos que nos contraten, sino organizarnos, porque lo que está en crisis es el empleo, no el trabajo. Trabajo hay de sobra si lo enfocamos para producir riqueza y mejorar la calidad de vida de todo el mundo. El trabajo, cuando se secuestra bajo forma de empleo, se convierte en una mercancía más, con la que se puede especular.</p>
<p>La dimensión política tiene mucha importancia como soporte y como articuladora de una manera de funcionar de la economía y la cultura, pero hemos perdido demasiado tiempo intentando controlar la política pensando que desde ahí se cambiaría el modelo de sociedad. Y los verdaderos poderes económicos han tenido que disfrutar viendo como nos entreteníamos en reivindicar espacios políticos y mejoras económicas, sin atrevernos a plantear el tema de fondo que es gestionar la economía, o sea autogestionar la producción, la planificación y el consumo, así como las relaciones económicas entre todos los colectivos, localidades, comarcas, regiones, países, etc.&nbsp; Claro que desde las instancias políticas se puede acelerar mucho este proceso, en los casos donde los dirigentes políticos favorezcan y representen los intereses reales de la ciudadanía, sin interpretarlos, sino escuchándoles y colaborando mutuamente.</p>
<p><strong><em>4. Los retos para generar trabajo/empleo</em></strong>:<br /><strong><em>a) Tenemos que reapropiarnos de la economía y gestionarla</em></strong><em> en función de responder a las necesidades más profundas de todas las personas</em>. Supone crear otro tipo de empresas que conecten con las necesidades de la población empezando por la local y cercana y generar un <strong><em>mercado social</em></strong> donde autosatisfacernos de todas nuestras necesidades sin que el mercado global nos imponga los precios. Esa experiencia de otro modelo de empresas más democráticas, más humanas, más justas, ya se está realizando en varios puntos del territorio Español, y en ellas ya se está asegurando el trabajo estable, además del desarrollo de las capacidades de las personas que trabajan y asumen la responsabilidad de decidir y gestionar, que es algo más que cumplir un horario. Estamos hablando de más de 15.000 personas que ya asumen ese reto en España.</p>
<p>Por otra parte, la puesta en marcha de decenas de experiencias de monedas sociales en España y cientos en otros países, que facilitan el acceso al consumo a personas y familias en situaciones de escasez, y el crecimiento de los mercados sociales, está permitiendo que muchas personas se organicen su propio trabajo para ponerlo a disposición de estos mercados, abriéndose otras perspectivas de trabajo que las de esperar que te llamen para contratarte.<br /> La reciente experiencia de las Ferias de Economía Solidaria (Madrid, Barcelona, Zaragoza), con decenas de miles de personas involucradas, tanto en producir individual y colectivamente, como en consumir organizada y responsablemente, augura un futuro esperanzador al ir cambiando la cultura de la población aunque aún sea minoría, porque rompe al ADN de la empresa al servicio del capital y acerca a la ciudadanía a asumir responsabilidades frente al consumo, al mercado y al trabajo.</p>
<p><strong><em>b) Unos objetivos claros </em></strong><br /> Para avanzar en esta misma línea son imprescindibles planes de desarrollo local hechos con la población que quiera participar. No hay generación de trabajo y riquezas sin planes de desarrollo pensados desde un territorio abarcable y sin empresas y población organizada que los hagan funcionar.</p>
<p>Necesitamos personas comprometidas con estos planteamientos de desarrollo local, dispuestos a emprender las empresas que sean necesarias para satisfacer todas las necesidades de la población. Y que se articulen con el resto de grupos organizados para gestionar el mercado social, donde coincide la misma ciudadanía planteando por un lado sus necesidades, y por otro, planificando las respuestas necesarias a tales necesidades, y participando en la producción y en la financiación de esas empresas. Es decir con un enfoque de economía social y solidaria que está al servicio de las personas sin dejar de ser rentable integralmente.&nbsp; &nbsp;</p>
<p><strong><em>c)</em></strong><strong><em> Una metodología apropiada</em></strong></p>
<p>Es posible generar trabajo/empleo a través de la creación de nuevas empresas (al tiempo que otras están cerrando) si observamos el mercado latente (las necesidades sin responder de la población) y no solo el patente (el mercado ya controlado por las necesidades creadas de las grandes empresas).</p>
<p>En concreto, se trata de descubrir cuáles son las necesidades reales de la población, a partir de lo que ya está consumiendo, sea un bien material o un servicio que utiliza, haciendo una especie de inventario de todos los artículos que se consumen y los servicios que se utilizan y cuales no están respondidas.</p>
<p>A partir de realizar territorialmente (en el ámbito de una comarca natural o un barrio o distrito urbano) ese inventario de necesidades, hay que hacer otro inventario de las respuestas que se están dando a cada una de esas demandas y hacer una comparación. Se trata de ver que elementos no están bien atendidos. Cuáles están atendidos y se podrían mejorar.</p>
<p>Del resultado de esa comparación entre necesidad y respuesta podemos hacer un diagnóstico comarcal-territorial de cuales necesidades están mal satisfechas o cuales, aunque estén satisfechas, se podrían satisfacer de otra manera más beneficiosa para todos y todas. Satisfactoria para los vecinos de nuestras localidades y beneficiosa para aquellos que tendrían una oportunidad de crearse su propio trabajo al responder a esas necesidades con eficacia y calidad.</p>
<p><strong><em>En resumen.</em></strong> En cualquier plan que hagamos para generar trabajo/empleo, hay que unir siempre: emprendedores socioeconómicos comprometidos con este enfoque, trabajo cultural con toda la población y espacios para su crecimiento, mercado social (planificación y articulación de consumidores/necesidades y productores/respuestas) y planes de &nbsp;desarrollo local que aglutinen todas las respuestas y den dimensión y estructura política a todo lo anterior. Planes autogestionados por la población organizada responsablemente. Todo lo que sea separar estos cuatro elementos, corre el riesgo de reproducir los mismos esquemas que estamos sufriendo actualmente.</p>
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		<item>
		<title>¿Un huerto urbano para parar el cambio climático global?</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/xes-catalunya-noticias-un-huerto-urbano-para-parar-el-cambio-climatico-global/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 10 Sep 2013 07:54:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog Idearia]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/columna_reas_6_0_3.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" /></figure>Por Alvaro Porro (www.revistaopciones.org) &#160; Podría llegar a parecer inocente por no decir una frivolidad ocuparnos de montar huertos urbanos colectivos que en el mejor de los casos podrían producir la verdura de algunas familias en el barrio mientras asistimos a la pérdida de millones de hectáreas de tierra fértil, siglos de acumulación de cultura [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/columna_reas_6_0_3.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" /></figure><div class="panel-pane pane-node-body">
<div class="pane-content">
<div class="field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden">
<div class="field-items">
<div class="field-item even">
<div style="text-align: left;"><em><strong style="text-align: right;">Por Alvaro Porro (<a href="http://www.revistaopciones.org" rel="nofollow">www.revistaopciones.org</a>)</strong></em><br /> &nbsp;</div>
<p>Podría llegar a parecer inocente por no decir una frivolidad ocuparnos de montar huertos urbanos colectivos que en el mejor de los casos podrían producir la verdura de algunas familias en el barrio mientras asistimos a la pérdida de millones de hectáreas de tierra fértil, siglos de acumulación de cultura campesina global, miles de variedades autóctonas anualmente, millones de pequeñas explotaciones agrícolas&#8230;</p>
<p> <!--break--><!--break--></p>
<p> &nbsp;<br /> Veamos diferentes propuestas de gestión de los comunes naturales:</p>
<ul>
<li>Un huerto urbano comunitario de gestión asamblearia en un solar baldío en un barrio con escasez de espacios verdes es una forma de gestión del común en una escala muy local. Como este <a href="http://huertosurbanosbarcelona.wordpress.com/00_huertos-urbanos-cultivando-barcelona/11-huertos-comunitarios/10-lhortet-del-forat/" rel="nofollow">ejemplo de Barcelona</a>.&nbsp;<br /> 
<li>El establecimiento de un sistema de <a href="http://http://ecoperiodico.com/recogida-puerta-a-puerta-ejemplo-de-compromiso-y-concienciacion-popular/" rel="nofollow">recogida de basura puerta a puerta</a> en una provincia. (ver Opcions n43, sección Comunidad o&nbsp; para evitar la construcción de una incineradora de residuos es otra forma con un poco más de escala.<br /> 
<li>La gestión de la pesca del atún rojo en el Mediterráneo en aguas internacionales y nacionales para la flotas pesqueras de varios países de la región mediante la obligatoriedad de uso de artes tradicionales de pesca, periodos y cuotas estrictas, etc. Es una gestión de un común de mayor escala se manera que evitar extinción y el derrumbe socioeconómico de un sector. (<a href="http://opcions.org/sites/default/files/revistas/opcions-23-cast_0.pdf" rel="nofollow">Opcions n23</a>)<br /> 
<li>La gestión del calentamiento global que provocarán millones de hectáreas de avance de la desertización creando millones de refugiados mediante un <a href="http://www.ceeweb.org/wp-content/uploads/2012/03/propuesta-tope-y-cuotas-energ%C3%ADa-no-renovable-UE.pdf" rel="nofollow">sistema de cuotas personales</a> de emisiones a escala global. </ul>
<p>Todos son dilemas y potenciales formas de gestión de “los comunes” pero a muy diferentes escalas y que requieren también de herramientas y sistemas muy diferentes, espacios de decisión diferentes, mecanismos de control diferentes&#8230; ¿Pero alimenta algo las iniciativas micro las transformaciones macro o su papel macro es anecdótico o incluso contraproducente como mera distracción del objetivo relevante?</p>
<p>“<em>No hay nada malo en tener un huerto comunitario, pero debemos preocuparnos de los comunes a gran escala”</em> afirmaba el geógrafo y antropólogo David Harvey en una <a href="http://www.diagonalperiodico.net/global/no-hay-nada-malo-tener-huerto-comunitario-pero-debemos-preocuparnos-comunes-gran-escala.html">entrevista publicada por Diagonal</a>. Y continuaba reflexionando sobre cómo congeniar en la gestión de los comunes las diferentes escalas: “<em>Estas cosas no suceden mediante asambleas, y sólo porque la gente proponga planes fantásticos a nivel local, eso no significa que eso planes funcionen a nivel regional, o a escala global. Así que me gustaría inyectar la noción de diferentes “escalas” de organización en nuestra conversación colectiva sobre desarrollo, sostenibilidad y urbanización. Tenemos que desarrollar organizaciones, mecanismos, discursos y aparatos capaces de tratar estos problemas a escala global</em>.”<br /> &nbsp;<br /> Por tanto; ¿sirven para algo estas experiencias de microescala en los cambios macro? Mi visión es que sí que sirven pero sí parece relevante tener en cuenta cómo moverse entre escalas. Se necesita perspectiva y entender las diferencias y las conexiones. En este sentido parece relevante que las articulaciones colectivas y colaborativas, iniciativas comunitarias, economías cooperativas&#8230; a pequeña escala de las que estamos hablando frecuentemente en este blog y en las que muchos participamos sepan ubicarse en el contexto y no funcionar exclusivamente mediante lógicas <em>mono-escala </em>que coarten su impacto y bloqueen su extensión.<br /> &nbsp;<br /> De hecho los procesos de escalar o popularizar las iniciativas comunitarias y economías colaborativas (huertos comunitarios, grupos de consumo, cooperativas de energía, redes de intercambio, iniciativa de consumo colaborativo, cooperativas de trabajo, cooperativas de crédito&#8230;) buscando ampliar sus posibilidades y dimensión chocan en muchos casos con barreras internas organizativas&nbsp; (<strong>Cuña publicitaria</strong>: en este sentido entre varias cooperativas y entidades inauguramos próximamente en Barcelona un espacio formativo que trata de hacer frente a los diferentes retos que los proyectos y emprendimientos colectivos se encuentran en sus andaduras: comunicativos, gestión de grupos, viabilidad económica, organización interna&#8230; Podéis conocerlo <a href="http://escoladeligop.com/2013/09/01/co-emprenent-co-emprendiendo-2/" rel="nofollow">AQUÍ</a>)&nbsp;&nbsp;pero también con los <strong>limitantes que imponen las estructuras sociales, políticas, económicas del contexto macro</strong>. <em>Por ejemplo recientemente me comentaban en la cooperativa de energía Somenergía que en el sector energético la ley de liberalización&nbsp; del mercado solo permitía comercializar electricidad a empresas de registro mercantil y no cooperativas y fue la lucha de las cooperativas energéticas históricas lo que va a permitir el cambio en la ley.</em><br /> &nbsp;<br /> Y es que como comentaba en mi <a href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia/cambio-tiene-mucho-ing.html">pasado post de este blog</a>&nbsp;la transición hacia estilos de vida más sostenibles y la extensión de la economía social y solidaria irremediablemente comportan un cambio social y cultural pero también cambios en el modelo económico y en las estructuras políticas, legales y sociales y todo esto requiere o conforma de una regeneración democrática.&nbsp;<br /> &nbsp;<br /><strong>La ola de fondo.</strong><br /> &nbsp;<br /></p>
<p>Por tanto ¿se trata de olvidarnos por ahora de iniciativas comunitarias de pequeña escala y centrar nuestra energía en esos cambios estructurales, en los comunes globales, en esa “regeneración democrática”&#8230;: primero una cosa y luego la otra? No, yo lo percibo, pienso y siento como procesos no ya paralelos sino contenidos unos dentro de otros. Amador Fdez. Savater inspirado en Gramsci reflexionaba&nbsp; en un <a href="http://www.eldiario.es/interferencias/Fuerza-poder-Reimaginar-revolucion_6_155444464.html" rel="nofollow">artículo muy recomendable</a>&nbsp;hablando de los cambios estructurales, llámese revolución o como queramos, que éstos ocurren como una <em>ola de fondo</em>, son un lento incluso silencioso desplazamiento de la hegemonía cultural, la cuál es, explicado con palabras del filósofo Cornelius Castoriadis,&nbsp; “lo que cuenta y lo que no cuenta, lo que tiene sentido y lo que no lo tiene, una definición inscrita, no en los libros, sino en el ser mismo de las cosas: el actuar de los seres humanos, sus relaciones, su organización, su percepción de lo que es, su afirmación y búsqueda de lo que vale, la materialidad de los objetos que producen, utilizan y consumen”. Gramsci decía&nbsp; que&nbsp; cuando se hace la Revolución Francesa, <em>ya se ha ganado antes: l</em>a nueva concepción del mundo ha desplazado silenciosamente a la antigua, dejando fuera de juego a los poderes del Antiguo Régimen casi sin que se den cuenta.&nbsp; El propio Amador resume “<em>La política no es en primer lugar un asunto de denuncia y concienciación, porque no hay gota que colme el vaso y lo malo se puede tolerar indefinidamente, sino una especie de cambio de piel por el cual nos hacemos sensibles a esto o alérgicos a aquello. No pasa por convencer (discurso) o seducir (marketing) sino más bien por abrir todo tipo de espacios donde hacer una experiencia de otra forma de vida, de otra definición de la realidad, de otra visión del mundo. En la pelea por la hegemonía, la piel -la tuya, la mía, la de todos- es el campo de batalla.</em>”<br /> &nbsp;<br /> En esta línea creo que el proceso de articularnos colectivamente a micro escala para: satisfacer necesidades básicas de otra manera, construir otros estilos de vida, crear otras economías y otros empleos&#8230; Son espacios de experimentación y práctica para ese cambio cultural, para ese cambio de piel donde vivir otros referentes y valores en relación al bienestar, las necesidades&#8230; Son algunos de los pasos de este lento desplazamiento, de esa ola de fondo, en lo cotidiano. Como observan muchas teorías del aprendizaje muchas veces son las prácticas las que cambian los valores y no al revés. Intentar hacer cosas básicas del día a día de manera diferente, cambiar las prácticas cotidianas, contar con el otro para satisfacer tus necesidades&#8230; es un importante activador de cambio en tu forma de mirar al otro, desarrollar tu propio sentido crítico de la realidad y de construir tus valores, de mudar tu piel. Pero no sólo sentido crítico, también sentido constructivo, ya que es al intentarlo que entiendes lo complejo y potente de construir alternativas reales y viables&#8230; Por todo ello el terreno social de la micro-experimentación y en particular las iniciativas colectivas o colaborativas que surgen en torno a la búsqueda de otras formas de satisfacer necesidades son espacios que aceleran, profundizan, facilitan&#8230; y&nbsp; pueden tener un papel relevante en el desplazamiento silencioso. Porque como espacios que agregan desde la práctica se hacen accesibles, seductores&#8230;a muchas personas que no se sienten atraídas por meros espacios políticos de reivindicación, o por lo menos no de manera sostenida, y creo que esto explica parte de la dinámica pos15m.<br /> &nbsp;<br /> Pero como decíamos al principio de este post no podemos perder la perspectiva&nbsp; de las escalas, de que&nbsp; la ola de fondo transforma su hegemonía cultural con un cambio más allá de lo cultural cuando articula poder para cambiar estructuras, cuando como me explicó un amigo surfero y retomando la metáfora de la ola el movimiento de agua en el fondo choca con algo y genera un reflejo en la superficie, una ola con cresta que llega a la playa para deshacer los castillos y crear nuevas dunas. Porque no se trata de crear burbujas disidentes sino de entender el papel pionero de espacios comunitarios y autogestionados pero que tratan de que el cambio llegue a todos. Se trata de un mercado social que sea mayoritario no para <em>nosotros</em>, de una educación que recoja el bagaje de las escuelas libres y los grupos de crianza pero pública y universal, de que todo el mundo acceda a productos agroecológicos sea en cooperativas, en mercados municipales o en tiendas, etc. &nbsp;Y es este quizás uno de los retos del creciente universo de iniciativas colaborativas, cooperativas o comunitarias: ser&nbsp; relevantes en la construcción de un tejido social que lidere el cambio porque la regeneración democrática sin lugar a dudas consiste principalmente en la constitución de un tejido social fuerte que pueda acompañar y liderar dicho proceso de transformación para que en algún momento la ola de fondo emerja a la superficie con toda potencia pero también toda la viabilidad y efectividad a largo plazo.</p>
<p><em>Nota: (en el próximo número de la revista Opciones profundizamos en estos aspectos y este tipo de iniciativas)</em></p>
</p></div>
</p></div>
</p></div>
</p></div>
</p></div>
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		<title>¿La economía solidaria ha estado de vacaciones?</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/reas-madrid-noticias-la-economia-solidaria-ha-estado-de-vacaciones/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 03 Sep 2013 07:54:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog Idearia]]></category>
		<category><![CDATA[Buen Vivir]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/columna_reas_6_0_2.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" /></figure>Por Conchi Piñeiro Este año he estado preguntando por aquí y por allá en el entorno cooperativo cómo han ido las vacaciones. Las vacaciones que responden a la necesidad de descanso y ocio, como algo fundamental para una vida buena o el llamado buen vivir. En forma de reflexión personal, y sin ánimo de generalizar [&#8230;]]]></description>
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<div style="text-align: left;"><em><strong>Por Conchi Piñeiro</strong></em></div>
<p>Este año he estado preguntando por aquí y por allá en el entorno cooperativo cómo han ido las vacaciones. Las vacaciones que responden a la necesidad de descanso y ocio, como algo fundamental para una vida buena o el llamado buen vivir. En forma de reflexión personal, y sin ánimo de generalizar a toda la economía solidaria, sino de provocar diálogo, me gustaría compartir algunas de las preguntas y propuestas respecto a las vacaciones que he estado encontrando este verano en proyectos de economía solidaria.</p>
<p> <!--break--><!--break--> </p>
<p>Sabemos que la economía al servicio de las personas es la economía solidaria. A veces en mi experiencia como promotora o parte proactiva de proyectos dentro de esta economía, las otras personas van antes que una misma. Es lo que en el entorno amistoso en broma llamamos el síndrome del huevo frito roto. Cuando fríes varios huevos, suele haber uno que se rompe y la yema no está tan jugosa, ése es el que se suele quedar la persona que ha estado cocinando. Un pequeño ejemplo de una de las formas de cuidar.</p>
<p>Entonces, ¿cómo encontrar formas de cuidar los proyectos y a las otras personas al mismo tiempo que a nosotras mismas?</p>
<p>Cuando tienes un trabajo que no tiene una fuerte componente vocacional y/o de autoempleo, parece que es más fácil desconectar, dejar de hablar y pensar en el trabajo.<br /> Cuando el empleo es algo muy alineado con la forma personal de estar en el mundo, con el sentido profundo o esa brújula interna que nos orienta las decisiones clave, ¿donde está la separación entre trabajo, empleo, estilo de vida, ocio&#8230;?</p>
<p>Bauman habla de un cambio clave en la sociedad que ha desplazado la importancia social del empleo por la del consumo. En este contexto, las personas que trabajamos en la economía solidaria hacemos un puente entre ambos ejes, consumo y trabajo. Un símbolo de esto es el mercado social, en el que trabajamos y consumimos, tanto como parte de nuestro empleo como parte de nuestra necesidad de participación y activismo. Tenemos así múltiples roles.</p>
<p>Puede ser así una separación artificial temporal que nos sirve para tener claridad momentáneamente. Pero sabemos que al hacer énfasis en esto, perdemos la parte dinámica del proceso. Como si se tratara de variables físicas, si queremos saber con precisión la posición de una partícula, no conoceremos la velocidad y viceversa (haciendo una similitud grosso modo con el <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Principio_de_indeterminaci%C3%B3n_de_Heisenberg" rel="nofollow">principio de incertidumbre de Heisenberg</a>).</p>
<p>Los estilos de vida son patrones que res</p>
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		<title>Aportaciones desde el cooperativismo a las instituciones de gestión de los comunes</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/reas-madrid-noticias-aportaciones-desde-el-cooperativismo-las-instituciones-de-gestion-de-los/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 20 Aug 2013 07:54:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog Idearia]]></category>
		<category><![CDATA[cooperativas]]></category>
		<category><![CDATA[Procomún]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/columna_reas_6_0_1.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" /></figure>Por Ana Méndez y Fernando Sabín Crisis y oportunidad&#160;Recuperar en el siglo XXI el concepto de lo común significa poner en el centro la defensa de los medios y modos de vida que garantizan la reproducción de la vida en las sociedades actuales. (Observatorio Metropolitano) &#160; En actual contexto de privatización y financiarización de la [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/columna_reas_6_0_1.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" /></figure><div class="panel-pane pane-node-body">
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<div style="text-align: left;"><em><strong>Por Ana Méndez y Fernando Sabín</strong></em></div>
<p><strong>Crisis y </strong><strong>oportunidad&nbsp;</strong><em>Recuperar</em><em> en el siglo XXI el concepto de lo común significa poner en el centro la defensa de los medios y modos de vida que garantizan la reproducción de la vida en las sociedades actuales. </em>(Observatorio Metropolitano)<br /> &nbsp;<br /> En actual contexto de privatización y financiarización de la capacidad de reproducción social, los comunes son una hipótesis política emergente, lo que les confiere una potencialidad política destacable en un momento en el que, a nivel mundial, los Estados-nación no parecen ser capaces de garantizar los derechos básicos de sus poblaciones y donde, específicamente en el caso español, el desmoronamiento institucional del régimen del 78 abre una ventana de oportunidad a que se inicie, proceso constituyente mediante, un cambio institucional de gran envergadura.</p>
<p> <!--break--><!--break--></p>
<p> &nbsp;<br /> Nos encontramos en medio de una contrarrevolución neoliberal donde los procesos de acumulación financiera de la clase capitalista se basan en gran medida en el cercamiento (la privatización y explotación) de los recursos comunes ya sean materiales y universales (como el agua, el aire o el ADN) o producidos local y socialmente (el conocimiento, los cuidados o la cultura), y donde el proceso de deterioro de los derechos sociales alcanzados durante el desarrollo del Estado del Bienestar (sanidad, pensiones, educación, etc.) es casi tan rápido como la profundización de la crisis de legitimidad que señala a las élites como culpables. La llamada acumulación por desposesión, teorizada por el geógrafo marxista David Harvey, parece estar detrás de cada hospital privatizado, cada infraestructura cedida, cada pedazo de calle público alquilado, cada hectárea de tierra urbanizada, o cada tasa de acceso a la cultura o el conocimiento (como se puede ver en el territorio madrileño, un caso especialmente destacable&nbsp; por la notoriedad de los actos y personajes, convertido desde hace años en el campo más avanzado de experimentación neoliberal). Son tantas las acciones que describen el ataque a la riqueza común, sea pre-existente o producida entre todos a través de innumerables generaciones, que se acaba constatando que estamos ante un sistema complejo de expolio que busca “<a href="http://www.rebelion.org/docs/121951.pdf" rel="nofollow">la explotación total de la totalidad del mundo</a>”.<br /> &nbsp;<br /> Frente a esta situación, y más allá de oponer movimientos de resistencia más o menos efectivos al avance de las medidas de austeridad y de privatización como están siendo las mareas, tenemos que plantear modelos de transición que superen la inacción por el miedo al vacío o el enquistamiento en discursos que plantean que lo mejor es volver al desarrollismo del pasado. Modelos que se alejen de un mercado capitalista cada vez más voraz y que democraticen una administración pública gobernada en muchos casos por quienes la están desmantelando y que adolece de graves problemas estructurales como son la baja tasa de renovación de sus élites, la falta de transparencia y de democracia interna, el exceso de celo burocrático o el autoritarismo de su gestión, por citar solo algunos de los elementos críticos más compartidos socialmente y que requieren de medidas de renovación estructurales. Es en este espacio, central pero no exento de complejidades y contradicciones, donde se sitúa la propuesta política de los comunes desde “<em>el convencimiento de que no es posible la construcción de una sociedad viable sin el reconocimiento de los bienes, conocimientos y riquezas que son comunes a todas y todos y que hacen posible la vida en común. Que estos bienes comunales son esenciales tanto para el mantenimiento de la vida como para garantizar una justicia social, y que comprenden tanto elementos del medio natural, como la tierra, el agua, los bosques y el aire, como otros recursos generados en sociedad (gestionados a menudo por instituciones públicas y privadas que han demostrado poco respeto a su conservación y mejora) como son el espacio público, la sanidad, la educación, los cuidados colectivos, la cultura y el conocimiento.”&nbsp;</em><a href="http://madrilonia.org/2011/12/participa-en-la-carta-de-los-comunes/" rel="nofollow">Madrilonia</a>&nbsp;en&nbsp;<em>La Carta de los Comunes de la Ciudad de Madrid. Para el uso y disfrute de lo que de todos es.</em></p>
<p>Madrilonia define en su libro&nbsp;los comunes como:<em> «</em>un sistema de gestión de recursos que engloba tanto a las propiedades comunales como a los bienes comunes o recursos de dominio público y al modo de gestión de estos bienes y a las comunidades que los gestionan. El modelo de gestión se basaría, independientemente de su naturaleza, en cuatro criterios fundamentales que todo gobierno de lo común debería respetar: 1. Universalidad. 2. Sostenibilidad. 3. Democracia. 4. Inalienabilidad<em>«<strong>.</strong></em> Y es precisamente en la puesta en funcionamiento de instituciones que combinen estos cuatro criterios donde podemos extraer aportaciones muy interesantes de la experiencia del cooperativismo.<br /> &nbsp;<br /> Las cooperativas se podrían considerar instituciones del común de base democrática cuya función, como se describe en los escritos utópicos de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Charles_Fourier" rel="nofollow">Charles Fourier</a> o <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Robert_Owen" rel="nofollow">Robert </a><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Robert_Owen" rel="nofollow">Owen</a>&nbsp;en los que se basan las primeras experiencias cooperativas, debería ser la de asegurar el sustento material de unas relaciones sociales no dependientes, es decir, emancipadoras para el individuo y la comunidad. De esta manera, la recuperación de las esferas de la reproducción social que garantizan la vida en común no tendrían que estar mediadas por la administración del Estado sino articuladas a través de la auto-organización y la aplicación de principios como el valor de uso, la sostenibilidad y gestión colectiva y transparente.<br /> &nbsp;<br /><strong>La gestión de lo común</strong><br /> &nbsp;<br /> Además de las diferentes formas de resistencia existen cada vez más iniciativas de base comunitaria de reapropiación de lo público-estatal en peligro para transformarlo en público-común: la gestión colectiva y ciudadana de centros sociales en edificios públicos,&nbsp; plazas, solares y huertos urbanos, hospitales (experiencia reciente en Grecia), bibliotecas o sistemas de agua potable (como en Cochabamba), son algunos de los ejemplos, fundamentalmente urbanos, que cabría señalar. Aunque es la escasez impuesta y la precariedad vital la que impulsa de forma determinante muchos de estos procesos de autorganización y recomposición de vínculos de solidaridad, esto no evita que existan altas probabilidades de que se eleven de forma significativa los conflictos sociales por la competencia ante unos recursos comunes cada vez más inaccesibles.<br /> &nbsp;<br /> La premio Nobel de economía Elinor Ostrom, en su artículo&nbsp;<a href="http://www.scielo.br/pdf/asoc/n10/16883.pdf" rel="nofollow">&nbsp;«Reformulating&nbsp;the&nbsp;Commons»</a>, sobre el gobierno de los bienes comunes habla de empresas autogestionarias como las instancias de cooperación más adecuadas para la gestión sostenible y sostenida de algunos comunes de acceso limitado o de propiedad común. A través de su análisis de la organización de los sistemas tradicionales de gestión de lo que llama “<em>recursos de acervo común</em>”.&nbsp;Ostrom concluye que estas iniciativas autogestionarias, similares a los que nosotros nombramos como cooperativas, son más eficientes garantizando su acceso, perdurabilidad y regulación que los modelos de propiedad pública o privada. Podríamos decir que algunos de los principios básicos del cooperativismo como la propiedad colectiva, la gestión democrática, el respeto a las normas establecidas colectivamente, la intercooperación o la autonomía emanan de las prácticas históricas analizadas por Ostrom y son elementos definitorios de la capacidad de las comunidades para haber sostenido algunos recursos comunes durante cientos de años.</p>
<p>&nbsp;<br /><strong>“<em>Economía cooperativa: De la resistencia obrera a la emancipación social”</em>. </strong><br /> &nbsp;<br /> Este lema de los años 30 del siglo XX refleja cómo el cooperativismo, en tanto que filosofía y práctica económica de organización colectiva, intentó en pleno auge del movimiento obrero dar respuesta a casi todas las necesidades básicas humanas antes de que muchas de ellas acabasen asumidas por los estados a medida que la expansión de las luchas obreras logró imponer las medidas redistributivas que articularon el estado de bienestar. Pero el actual desmantelamiento de los sistemas públicos de protección hace que las cooperativas se convierten de nuevo en organizaciones útiles para poder recuperar, de forma mutualizada, la capacidad de acceso a ciertos bienes o servicios básicos. La salud, el conocimiento, el consumo, la educación, el transporte, la vivienda, la energía o el acceso a crédito son áreas de fuerte experimentación en las que están emergiendo con fuerza algunos proyectos cooperativos como coop57, Fiare, Som Energía o Sostre Civic, sin olvidar los que llevan ya muchos años de consolidación.<br /> &nbsp;<br /> En este sentido, las cooperativas de consumidores y usuarias materializan la idea de que una comunidad, territorializada o virtual, puede lograr la satisfacción de una necesidad común a través de una empresa de propiedad colectiva y gestión democrática basándose en el valor de uso. Así sería en caso de la vivienda donde el cooperativismo posibilitaría una salida al inmenso patrimonio común de viviendas vacías a través de las cooperativas de <em>cesión de uso</em>: un modelo de usuarias de vivienda sin ánimo de lucro en el que la propiedad de las viviendas siempre recae en la cooperativa, nunca en el individuo, neutralizando casi totalmente los fines especulativos. Siguiendo con ejemplos de este tipo cabe destacar la experiencia de la cooperativa de consumidores de energía Som Energía, un proyecto con una fuerte comunidad creciente e implicada que a través poner como recurso común la producción y comercialización de energía renovable favorece el cambio de modelo energético. Así mismo, asistimos a un gran crecimiento de las cooperativas de ahorro y crédito, como Coop57 y Fiare, en las que el dinero funciona como un recurso común al servicio de las necesidades de los proyectos&nbsp; surgidos de las comunidades.&nbsp; Muchas de estas iniciativas comparten su apuesta por escalar en masa crítica e impacto a partir del trabajo en red y la intercooperación entre nodos territoriales locales. Un desarrollo organizacional que se sostiene en el crecimiento personal de las socias que participan.&nbsp; Históricamente las cooperativas se distinguen por ser empresas cualificantes, en las que la autoformación, la experimentación y la participación democrática interna o externa de las personas socias se convierten en factores fundamentales para garantizar su fortaleza como organizaciones.<br /> &nbsp;<br /> Es importante resaltar que si bien las cooperativas pueden ser instrumentos válidos para organizar la gestión de algunos recursos comunes, el mero hecho de constituirse en cooperativa no garantiza que los recursos gestionados se tratan como comunes. Por otra parte, no toda la riqueza se puede gestionar a partir de estas figuras organizativas, y aquí habría que distinguir entre los comunes «cooperativizables», sujetos a una comunidad de referencia que se beneficia de ellos de manera excluyente, de aquellos comunes que necesitan una gestión mucho más abierta y no propietaria como en el caso de muchos de los comunes inmateriales (como el conocimiento o la cultura), los comunes netamente urbanos (plazas, calles, infraestructuras) o los comunes que abarcan comunidades planetarias (como los mares o la atmósfera). Así mismo, se debe diferenciar entre los recursos que son producidos por las comunidades, recursos que son gestionados pero no poseídos por las mismas, y recursos de propiedad común. El modelo cooperativista, en definitiva, es una más de las diversas herramientas que debemos desarrollar en la lucha por recuperar la capacidad de reproducción social, es decir, la capacidad de procurarnos alojamiento, sustento, educación, cuidados, sociabilidad y auto-gobierno, que nos está siendo arrebatada por la nueva ola de cercamientos de lo común llevada a cabo por el capitalismo financiero.<br /> &nbsp;</p>
<div>
<div style="text-align: left;"><em>(Este artículo se publico originalmente en la revista <a href="http://www.ecologistasenaccion.org/rubrique124.html" rel="nofollow">El Ecologista nº77</a>)</em></div>
</p></div>
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		<title>Trabajo y remuneración</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/reas-madrid-noticias-trabajo-y-remuneracion/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 19 Jul 2013 07:54:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog Idearia]]></category>
		<category><![CDATA[Cuidados]]></category>
		<category><![CDATA[Sostenibilidad]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="480" height="444" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_6_0_0.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_6_0_0.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_6_0_0.jpg-300x278.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure>Por Margarita Padilla Si te pasas por el mercado de San Fernando, en el barrio madrileño de Lavapiés, verás puestos que venden pollo, fiambres o verduras. Si te fijas un poco observarás algunas rarezas, como la PEC(era) &#160;de personas concentradas que teclean sus portátiles, la Casquería de libros colocados con primor siempre cerca de una [&#8230;]]]></description>
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<div class="field-item even">
<p style="text-align: left;"><em><strong>Por Margarita Padilla</strong></em></p>
<p>Si te pasas por el mercado de San Fernando, en el barrio madrileño de Lavapiés, verás puestos que venden pollo, fiambres o verduras. Si te fijas un poco observarás algunas rarezas, como la PEC(era) &nbsp;de personas concentradas que teclean sus portátiles, la Casquería de libros colocados con primor siempre cerca de una balanza calculadora, o el Softwarealpeso mejorando en vivo y directo la vida de algún ordenador pachucho. En resumen, verás productos tradicionales al lado de otros innovadores, es decir, de difícil comprensión 😉</p>
<p> <!--break--><!--break--> </p>
<p>Pero lo que no verás, salvo que participes en una actividad de esas de “<a href="http://www.loginmadrid.net/2012/04/05/cuando-los-mercados-municipales-y-las-nuevas-formas-de-economia-social-se-cruzan/" rel="nofollow">pasen y vean lo invisible</a>” es cómo algunos proyectos están modificando la manera de producir, distribuir o consumir tanto los productos tradicionales como los innovados (llámalo innovación, llámalo luchar contra lo que viene dado por el modelo dominante).</p>
<p>Y uno de los aspectos en los que hay novedades es en la relación entre trabajo, empleo y remuneración.</p>
<p>El modelo dominante distingue entre producción y reproducción. Simplificando muchísimo, la producción se da en el espacio público y la reproducción se da en el espacio privado o doméstico (y tiene mucho que ver con el consumo). Lo productivo va ligado a un empleo y cuando producción y empleo se desligan se habla de precariedad. Lo reproductivo va ligado a los afectos, se hace por amor. Y entre productivo y reproductivo se abriría el lujo de una tercera posibilidad excedente en tierra de nadie: las aficiones o intereses personales, aquello a lo que nadie te obliga pero que haces por gusto, por solidaridad, por conciencia&#8230;</p>
<p>Pero, como enseñan los feminismos, estas compartimentaciones son una cuestión de poder, ya que la misma actividad puede caer en cualquiera de los tres cajones: Por ejemplo, cuidar de una persona enferma es distinto cuando lo hace la doctora, la hija o la voluntaria de una ONG.</p>
<p>Remedios Zafra, en su libro <a href="http://http://paginasdeespuma.com/catalogo/hadas/" rel="nofollow">Hadas</a>&nbsp;dice que: “Reproducción y consumo son conceptos sobre formas de intercambio inscritos en relaciones de negociación y conflicto. Son prácticas concebidas en sistemas de poder y hablan de oportunidades que determinan cómo las personas organizan sus tiempos y qué posibilidades tienen de implicarse”. Siguiendo a esta autora, la pregunta que debería hacerse un mercado (mercado como macro y micro modelo de intercambios, y máxime si aspira a ser un mercado social) es: qué poder promueve y regula la manera en la que se está gestionando la producción, el consumo y el prosumo.</p>
<p>Si no se hace nada por subvertirlo, la dicotomía público-privado hace que la hegemonía, lo importante, esté en lo público, y que entre producción y reproducción se establezca una relación de fines y medios.</p>
<p>Pero lo que estamos viendo en el mercado de San Fernando es que algunos proyectos incorporan el trabajo no remunerado como un componente integrado en su modelo de negocio. Es decir, no se trata de trabajo todavía no pagado (porque el dinero todavía no llega) sino de proyectos productivos que reconocen y visibilizan que para su sostén es necesario y bueno que haya un cierto aporte de trabajo no remunerado.</p>
<p>La sentencia ética de “no puedo pedir a alguien que haga gratis algo por lo que yo estoy cobrando” se ve, por tanto, reformulada por algo así como “si tu posición (en las relaciones de poder) te otorga un excedente de tiempo, plantéate apropiarte de él. Juntas podemos crear las condiciones prácticas para una redistribución”.</p>
<p>La incorporación de trabajo no remunerado reconoce y hace explícito lo que el modelo dominante oculta: que todo trabajo remunerado es deudor de una red de sostén no remunerada y que no aspira a serlo, y que tampoco es exactamente ni solidaridad ni caridad. Y también hace evidente que la actividad profesional o remunerada no tiene porqué abarcar completamente lo que alguien quiere ser o hacer, y que no es cierto que la principal motivación siempre sea el dinero.</p>
<p>La gente de <a href="http://lacasqueria.com/" rel="nofollow">la Casquería de libros</a>&nbsp;me explica que desde el principio han tenido claro que han de conseguir que el proyecto sea sostenible económicamente y que, a largo plazo, el voluntarismo “no vale”. Pero también tienen claro que siempre será bueno que haya trabajo voluntario: al principio porque arrancas sin dinero y es la única manera. Pero después porque ese trabajo voluntario es el “plus” que permite crecer, abrir nuevas vías, experimentar&#8230; moverse y evolucionar sin riesgo, sin poner en juego la sostenibilidad básica.</p>
<p>Los motivos por los que alguien puede querer contribuir a este “plus” pueden ser variados. Desde el gusto por tocar, oler o clasificar libros hasta el desafío creativo que supone poner algo en marcha y sostenerlo. No hay un sentido único, ni falta que hace.</p>
<p>Porque, más allá de las motivaciones personales, la diferencia política es que, en el modelo dominante, cuando alguien tiene un puesto en un mercado lo “natural” es que quien le eche una mano sea la familia (que para eso está).</p>
<p>Pero mientras, procesos como el de la Casquería de libros a la chita callando van resignificando esta particular manera de relacionar lo público con lo privado y lo productivo con lo reproductivo a la que llamamos “familia”. Y van proponiendo maneras de promover y regular una buena vida comunitaria en la que lo reproductivo está visibilizado, aunque no siempre remunerado.</p>
</p></div>
</p></div>
</p></div>
</p></div>
</p></div>
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		<title>La economía solidaria, la educación popular y la formación</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/la-economia-solidaria-la-educacion-popular-y-la-formacion/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 08 Jul 2013 23:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog Idearia]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="480" height="444" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_6_0.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_6_0.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_6_0.jpg-300x278.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure>Artículo escrito por Enrique del Río 1.&#160;&#160; Los retos. Uno de los desafíos más importantes que tenemos hoy en el ámbito de la economía social y solidaria, es que para transformar la sociedad actual no basta con que unas cuantas personas quieran, aunque sean una minoría cualificada, hace falta que haya muchas personas que quieran [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="480" height="444" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_6_0.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_6_0.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_6_0.jpg-300x278.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure><p><em>Artículo escrito por Enrique del Río </em></p>
<p><strong><em>1.&nbsp;&nbsp; </em></strong><strong><em>Los retos.</em></strong> Uno de los desafíos más importantes que tenemos hoy en el ámbito de la economía social y solidaria, es que para transformar la sociedad actual no basta con que unas cuantas personas quieran, aunque sean una minoría cualificada, hace falta que haya muchas personas que quieran cambiarla y para eso tienen que tener claro por qué cambiarla. Y ese no es el caso. Si no ¿Cómo se explicaría que se mantenga este modelo de desarrollo a todas luces insostenible, que perjudica a la mayoría de la población que paga sus consecuencias.</p>
<p> <!--break--><!--break--> </p>
<p>Lo grave de la respuesta es que nos señala a nosotros mismos, a la población en general, como los propios cómplices reproductores día a día, víctimas y responsables a la de vez, de esta manera de funcionar la sociedad, conscientes o inconscientes, cómodos o incómodos, implicados o inhibidos. Podríamos afirmar que si existe la actual situación de injusticias, discriminaciones, abusos de poder, precariedad, etc., a nivel planetario, es porque hay una inmensa masa de personas que la sostienen.</p>
<p>Para que las personas quieran cambiar la sociedad a favor suyo, es necesario favorecer procesos de toma de conciencia de la realidad y compararla con sus aspiraciones más profundas y así una vez consciente de la enorme distancia entre lo que se siente y se quiere con lo que se está obligado a vivir, surge la motivación para actuar a favor de una sociedad más justa, más digna, más humana y más participativa. &nbsp;</p>
<p>Para ello, tenemos que superar el modelo de educación oficial, a imagen y semejanza del modelo de producción industrial, con los valores impuestos por la economía financiera dominante y en el respeto a la jerarquía establecida en el poder. Así la educación se controla desde el estado y se adoctrina a las personas en ese sentido, con un “pensamiento único”, de manera que se el<br />
aboran “paquetes” de datos y enseñanzas que todo el mundo tiene que asimilar y repetir para que el sistema económico siga funcionando sin ningún tipo de contestación. Tenemos que ir en la dirección contraria, porque la sociedad necesita de personas con el pensamiento divergente.<br /> &nbsp;<br /><strong><em>2.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </em></strong><strong><em>La educación popular liberadora y la metodología de la formación. </em></strong>Recorrer ese camino precisa de una educación transformadora que desarrolle nuestra capacidad de construir experiencias democráticas y pluralistas que combatan el&nbsp; pensamiento único y generen el pensamiento propio y pluralista de los ciudadanos. Dialogante, tolerante, sin certezas absolutas, investigador, abierto…</p>
<p>De acuerdo con Paulo Freire, este modelo de educación/formación…”<em>concibe el conocimiento como arma de lucha. Se plantea la transformación del mundo por la acción del pueblo mismo, liberado a través de la educación…La educación como una actitud de tensión creadora que utiliza la imaginación para buscar soluciones realistas a las situaciones cotidianas. Las palabras tienen sentido cuando están encarnadas en la realidad de quien las pronuncia. Solo así, las palabras en vez de ser vehículo de ideologías alienantes se convierten en generadoras, en instrumentos de transformación auténtica&#8230; “Por eso la educación es un acto de amor y de coraje y es una práctica de la libertad, dirigida hacia la realidad, a la que no se teme, sino que busca transformarla…”</em></p>
<p>De hecho, en realidad nadie forma a nadie, porque para que haya formación tienen que darse tres elementos inseparables a tener en cuenta: <strong><em>a) la información</em></strong> (saber, conocer), <strong><em>b) la implicación</em> </strong>(toma de conciencia),<strong> <em>c) la aplicación</em> </strong>(actuación acorde con la toma de conciencia)</p>
<p><strong>a)&nbsp; </strong><strong>La información veraz, las ganas de saber, </strong>de apr<br />
ender y adquirir conocimientos, de investigar y verificar. En definitiva para satisfacer el hambre de saber los porqués y los cómos de las cosas y las personas. Ese proceso precisa de informaciones al alcance, para satisfacer nuestra búsqueda de conocimientos y esta búsqueda también precisa de un método para seleccionar lo que queremos buscar. <strong>Aprender a informar e informarse.</strong> La información es la base de la que nos nutrimos para hacernos una idea de la realidad y opinar sobre ella. Sin información no puede haber transmisión de conocimientos. El estar informado es clave para funcionar en la vida y no perder el horizonte, pero hay que seleccionar la información, para no atiborrarnos de noticias que ocupen toda nuestra capacidad y no nos deje espacio para lo fundamental.</p>
<p>Por eso es básico inculcar el <strong>rigor</strong> informativo, la verificación de los datos, <strong>contrastar</strong> la forma de interpretar esos datos. Esa información necesaria no siempre está a nuestra disposición y es preciso <strong>investigar</strong> donde está, así como, comprobar si la que tenemos es veraz.&nbsp; De ahí la importancia de <strong>aprender a saber </strong>lo que queremos saber y no perdernos en las infinitas formas de asomarse a todo superficialmente, sin entrar en nada, porque no se puede profundizar en todo a la vez.</p>
<p><strong>b) La implicación o conciencia de esa información</strong>, precisa de aprender a pensar, sentir y comprender lo que sabemos. Ese proceso de formación permanente no puede ser una simple acumulación de datos en nuestra cabeza o en el disco duro de nuestro ordenador. Es decir, no basta la información recibida si no sabemos trabajarla en nuestra mente y en nuestro corazón. La realidad nos implica de cualquier manera, por eso es importante que seamos conscientes de esa implicación, para que los datos e informaciones integradas nos ayuden a enfocar nuestra postura y compromiso con base suficiente para estar convencidos de<br />
 lo que queremos.</p>
<p>Se trata de ejercitar la comprensión. Tenemos que <strong>aprender a pensar</strong> sobre esa información y sacar nuestras conclusiones. De manera que los datos adquiridos y verificados que nos vienen de afuera hacia dentro, transmitidos como información, no pueden dejarnos indiferentes. Es decir, ratifican o rectifican o aumentan nuestra visión de la realidad y tienen que provocarnos una toma de postura o de conciencia en nuestro interior.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>
<p>Según P. Freire, la educación/formación liberadora o emancipadora&nbsp; consiste en pasar de una conciencia ingenua a la conciencia crítica, es decir, “darse cuenta”. Y esa conciencia crítica, <strong>se adquiere a través del aprendizaje práctico </strong>que se hace al afrontar todas las vicisitudes diarias y en todos los ámbitos que vivimos en relación con los demás, con nuestro entorno y con la naturaleza, con la participación de todos, para gestionarlas a favor de todos.</p>
<p><strong>c)&nbsp; </strong><strong>La aplicación</strong><strong>.</strong> La información recibida y comprendida provoca en nosotros un estado de opinión, una toma de postura, que normalmente debe llevarnos a&nbsp; una actitud vital, una reacción práctica y coherente, según nuestra opinión y conciencia. Eso supone una toma de <strong>responsabilidad</strong> respecto a nuestra vida cotidiana y lo que nos rodea, que también, forma parte de nosotros mismos.</p>
<p>La aplicación o compromiso ante esa realidad, que tenemos integrada a través de nuestra información y nuestra conciencia, precisa de aprender a actuar positivamente y organizarse para crear alternativas.&nbsp; <strong>La verdadera formación es “praxis”,</strong> reflexión y acción del hombre sobre el mundo para transformarlo. Se trata de <strong>aprender a actuar positivamente y organizarse para crear </strong>plataformas de creación de soluciones alternativas. Perder el miedo a gestionar y asumir la cultura de la autogestión que es la cu<br />
ltura de los iguales en dignidad, derechos y deberes.</p>
<p>Estos tres elementos de <strong>información, implicación y aplicación</strong>, van juntos ya que por separado no son suficientes y pueden conducir a error y deformaciones. Es decir, que la información sin implicación no genera compromiso, ni participación, sino tertulianos; la implicación sin análisis basados en la información rigurosa, puede llevar a una actitud de sufrimiento sin perspectivas, ni alternativas y a errores de bulto en los objetivos y estrategias; la aplicación sin análisis y sin conciencia del por qué se hace puede derivar en puro activismo.<br /> &nbsp;<br /><strong><em>3.&nbsp;&nbsp; </em></strong><strong><em>Fijarnos indicadores de evaluación.</em></strong> Para verificar si nuestro método es transformador, necesitamos establecer y consensuar unos indicadores que nos permitan verificar si las personas crecen en conciencia de lo que son, si sus actitudes son abiertas, comprensivas, dialogantes, investigadoras y comprometidas con asumir las responsabilidades que les corresponden. Indicadores del proceso que permitan verificar a los “educadores” si ayudan a esa toma de conciencia y de responsabilidad o solamente, entretienen, dirigen, manipulan o refuerzan el pensamiento único.</p>
<p>Partiendo del contexto que nos rodea, donde la rutina impone su peso como una losa, es fundamental conectar con el interés de las personas, se encuentren al nivel que se encuentren de conocimientos y de conciencia sociopolítica.&nbsp; Hay que partir de la sana aspiración de cada uno para estimular su iniciativa, su interés por cambiar y salir de la situación actual.</p>
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		<title>El compromiso de la ciudadanía en la construcción de alternativas</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/el-compromiso-de-la-ciudadania-en-la-construccion-de-alternativas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 02 Jul 2013 23:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog Idearia]]></category>
		<category><![CDATA[Fiare]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="480" height="444" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_6_1.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_6_1.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_6_1.jpg-300x278.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure>Artículo realizado por Clara Soler Roig Buena parte de los actuales proyectos vinculados a las finanzas éticas tienen una base cooperativa de gran calado. Probablemente este es uno de los elementos fundamentales de las organizaciones que trabajan en este ámbito, ya que su principal razón de ser es transformar la sociedad hacia un modelo mucho [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="480" height="444" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_6_1.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_6_1.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_6_1.jpg-300x278.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure><p><em>Artículo realizado por Clara Soler Roig</em></p>
<p>Buena parte de los actuales proyectos vinculados a las finanzas éticas tienen una base cooperativa de gran calado. Probablemente este es uno de los elementos fundamentales de las organizaciones que trabajan en este ámbito, ya que su principal razón de ser es transformar la sociedad hacia un modelo mucho más justo e integrador. Las finanzas éticas no sólo implican la canalización de los ahorros de parte de la ciudadanía y organizaciones hacia proyectos que tengan un claro eje transformador sino que el propio proceso de desarrollo de las organizaciones de finanzas éticas, representa en sí mismo un cambio social.</p>
<p> <!--break--><!--break--> </p>
<p>Si examináramos algunos de los procesos de creación, desarrollo y consolidación de las organizaciones que tienen ámbito de actuación estatal, vemos que éstos surgieron de espacios de construcción alternativos de herramientas financieras al servicio de la Economía Social y Solidaria desde lo local.&nbsp; El proceso de puesta en marcha y extensión de estos proyectos implicaba un compromiso de las personas que había detrás de ellos, que con su trabajo voluntario o remunerado estaban dispuestas a poner en marcha herramientas que fueran útiles y necesarias para completar uno de los ejes necesarios de nuestras sociedades, como es el de la gestión de las finanzas.</p>
<p>A lo largo de los últimos 15 años hemos sido capaces de montar un sistema que poco a poco ha ido dando respuestas a las diferentes necesidades surgidas -y seguramente sin respuestas inmediatas- a través de la perseverancia, la intercooperación y el trabajo por un objetivo claro. Ha sido gracias al compromiso de las personas y entidades involucradas que hemos erigido un sistema de organizaciones que poco a poco empiezan a ser una alternativa al sistema convencional de finanzas.</p>
<p>¿Qué nos ha sucedido con esta nueva crisis del sistema? La respuesta podría ser muy amplia pero la que nos interesa aquí es el nivel de compromiso de la ciudadanía. Muchas personas están hartas de tener el sentimiento de que el sistema económico vigente no cambiará, y precisamente éste es&nbsp; uno de los pensamientos que debemos combatir desde las propias organizaciones que trabajamos en el ámbito la Economía Solidaria. Nuestro territorio está lleno de cientos de casos, donde la movilización ciudadana ha conseguido logros muy significativos en el proceso de construcción de alternativas desde lo local y debemos recordarlos y explicarlos continuamente para tener presente que el sistema dominante no es el único vigente.</p>
<p><strong>El 15-M y la PAH</strong> son dos de las experiencias de movilización social más significativas de ámbito estatal, que precisamente responden a un espíritu de cambio y que a la vez requieren de tiempo, perseverancia y constancia para conseguir los fines propuestos. Por un lado el primero se proponía decir “no” a las decisiones de nuestros representantes políticos frente a la presión extranjera que intentaba conseguir un cambio en la orientación política del país. Sin embargo poco a poco han ido articulando, con diferencias según las ciudades, unos movimientos comunitarios de cooperación y construcción de alternativas en los barrios.&nbsp; En el segundo caso, la PAH ha realizado un trabajo mucho más visible en los últimos años de crear una conciencia ciudadana sobre el derecho a la vivienda, ha frenado cientos de procesos de desahucios de personas que no tenían otra alternativa que quedarse en la calle y, en tercer lugar, ha denunciado algunos de los principales responsables del proceso de estancamiento en la modificación de las leyes que permiten que la legislación española sea una de las más retrógradas a nivel europeo.</p>
<p>¿Qué queremos decir con todo esto? Básicamente dos cosas. En primer lugar esta crisis nos está recordando nuestra condición de ciudadanía y por lo tanto, la necesidad de defender nuestros derechos frente a un sistema que sólo mira por defender el de unos pocos; y en segundo lugar el poder de la ciudadanía organizada para construir otros escenarios de relaciones sociales y económicas basados en los valores de la Economía Solidaria.</p>
<p>Las diferentes iniciativas que englobamos la Economía Solidaria son un ejercicio de democratización de la economía en el sentido más amplio de la palabra. Es decir para que todas las personas, sin importar su condición legal, aspecto físico o habilidades sociales, tengan la oportunidad de desarrollar unas condiciones de vida que la hagan digna como persona en igualdad de condiciones que las demás, tenemos que construir un sistema que defienda los intereses de todas. Y para esto necesitamos tener los objetivos claros en cada uno de los ámbitos del cambio y luego desarrollar virtudes como la paciencia, la constancia y la perseverancia para que a medio plazo demos un vuelco a la forma de operar del sistema. Incluso en un ámbito que podía parecer tan duro como es el de las finanzas lo estamos consiguiendo, pero sin el compromiso y lealtad de la ciudadanía es difícil desarrollar proyectos transcendentales que incidan en cambiar las estructuras y formatos de un sistema liberal que nos lo daba todo hecho y sin muchas preguntas a cambio.</p>
<p>Por este motivo es imprescindible profundizar el compromiso de la ciudadanía&nbsp; en la construcción de alternativas al sistema capitalista dominante para mostrarnos a nosotros mismos la posibilidad de dar respuestas integradoras a las diferentes necesidades que tenemos como colectivo. Sin nuestro compromiso en apoyar las diferentes iniciativas estamos entregando nuestra cuota de poder al sistema y a sus intereses, que se aprovecha de todos aquellos despistados, que sin querer, a través del consumo y la desmovilización, permiten que el sistema continúe imponiendo sus reglas del juego.</p>
<p>Precisamente la propuesta del Mercado Social que se está desarrollando a nivel estatal en una serie de territorios, intenta dar respuesta a algunos de estos retos a través de incidir y acrecentar la intercooperación del propio sector así como buscando la ampliación a nuevos sectores de población. Por este motivo, necesitamos que más ciudadanía se sume también a este cambio de modelo y camine junto a nosotras en este proceso de desarrollo de nuevos modelos de organización social.</p>
<p>Nuestra base cooperativa debe ayudarnos a movilizar a las personas a implicarse en el circuito de construcción de alternativas que nos permita construir una sociedad más justa, desde la producción y consumo de bienes de primera necesidad, al tiempo de ocio y la gestión de las finanzas.</p>
<p><a href="http://www.proyectofiare.com" rel="nofollow">www.proyectofiare.com</a></p>
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		<item>
		<title>COMERCIO JUSTO, un camino de encuentro global y de acción local</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/comercio-justo-un-camino-de-encuentro-global-y-de-accion-local/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 26 Jun 2013 12:25:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog Idearia]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="480" height="444" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_6.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_6.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_6.jpg-300x278.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure>El Comercio Justo converge con otros movimientos sociales, como son el alter globalización, o los anticapitalistas,&#160; feministas y ecologistas en la sensibilización y la movilización de la ciudadanía para intentar girar el rumbo de un planeta que evidencia sus límites, agota sus recursos y explota a sus gentes. Entre estos movimientos se encuentran el Comercio [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="480" height="444" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_6.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_6.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_6.jpg-300x278.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure><p>El Comercio Justo converge con otros movimientos sociales, como son el alter globalización, o los anticapitalistas,&nbsp; feministas y ecologistas en la <strong>sensibilización y la movilización de la ciudadanía</strong> para intentar girar el rumbo de un planeta que evidencia sus límites, agota sus recursos y explota a sus gentes. Entre estos movimientos se encuentran el Comercio Justo y la Soberanía Alimentaria que, con varios ejes de actuación en común, están obligados a entenderse y converger en espacios y prácticas comunes.</p>
<p> <!--break--><!--break--> </p>
<p>El concepto Soberanía Alimentaria está más extendido en los países del llamado “Sur del mundo” a través del trabajo de <a href="http://www.viacampesina.org/" rel="nofollow">La Vía Campesina</a>, mientras que el Comercio Justo lo está en el Norte, en los países supuestamente “desarrollados” a través de <a href="http://www.wfto.com/" rel="nofollow">WFTO</a> (Organización Mundial del Comercio Justo). Son dos movimientos que reivindican otra manera de entender el mundo y las relaciones entre sus habitantes y el medio ambiente. Ambos persiguen el <strong>reparto equitativo de la riqueza</strong>, el <strong>respeto a los ciclos naturales del planeta</strong> y la <strong>dignidad de las personas</strong> que lo habitan, destacando el papel de quienes trabajan el campo.</p>
<p>Aunque estratégicamente parten desde perspectivas diferentes y ámbitos geográficos opuestos, estamos ante movimientos complementarios que se retroalimentan más de lo que pueda parecer a simple vista:</p>
<p>Por un lado, la <strong>Soberanía Alimentaria </strong>defiende el derecho de los pueblos a alimentos nutritivos y culturalmente adecuados, accesibles, producidos de una forma sostenible y ecológica, así como el de definir sus propias políticas en torno a la producción y consumo de los alimentos, para garantizar el derecho a la alimentación de toda la población.</p>
<p>Por el otro, el <strong>Comercio Justo </strong>es una asociación de comercio basada en el diálogo, la transparencia y el respeto. Tiene como objetivo conseguir una mayor equidad en las transacciones internacionales y contribuir al desarrollo sostenible, ofreciendo mejores condiciones comerciales y asegurando los derechos de las personas trabajadoras y productoras. Además, las organizaciones de Comercio Justo apoyadas por consumidoras y consumidores conscientes están implicadas activamente en respaldar a los grupos productores, así como en sensibilizar y desarrollar campañas para conseguir cambios en las injustas reglas y prácticas del comercio internacional convencional.</p>
<p>Uno de los criterios en el que coinciden ambos movimientos es en<strong> el poder de los productores y productoras para decidir cómo, cúando y por cuánto se vende su producción. </strong>Así, tanto la Soberanía Alimentaria como el Comercio Justo <strong>ponen en el centro a las personas</strong>, fomentando el respeto por la sabiduría rural y la tradición cultural. Ambos movimientos son conscientes de que el mantenimiento de los ecosistemas y de la biodiversidad es el garante del traspaso a las generaciones futuras del conocimiento y de las raíces populares<em>.</em> Para ello consideran necesario promover el cuidado del medio ambiente y su integración sostenible en la tarea diaria del campesinado, además de apostar por la no utilización de químicos de síntesis.</p>
<p>Por tanto, la Soberanía Alimentaria y el Comercio Justo coinciden en constituirse<strong> como alternativas sostenibles, </strong>así como en la defensa de estos criterios y valores comunes:</p>
<p>&#8211; &nbsp;La <strong>confianza entre productores y consumidores</strong> sin necesidad de certificados “estándares”.</p>
<p>&#8211; La <strong>lucha por la equidad de género</strong> a través del énfasis no en los intercambios económicos propiamente dichos, sino en las relaciones sociales que se producen y son producidas por éstos; se visibiliza así la economía de los cuidados, entendidos como los procesos que tienen que ver con la sostenibilidad de la vida.</p>
<p>
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		<item>
		<title>Dinero solidario para la economía solidaria catalana</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/xes-catalunya-noticias-dinero-solidario-para-la-economia-solidaria-catalana/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 18 Jun 2013 23:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog Idearia]]></category>
		<category><![CDATA[Moneda social]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/ecosols_1.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" /></figure>Por Jordi Garcia Jané (Jordi@apostrof.coop) Según Bernard Lietaer, especialista en sistemas monetarios, tan sólo en los últimos 40 años, se han registrado 145 quiebras bancarias, 208 monetarias y 72 crisis de deuda soberana. La media indica que cada seis semanas se produce una crisis de estas características en alguna parte del mundo. La pregunta es: [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/ecosols_1.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" /></figure><div>
<p><em>Por Jordi Garcia Jané (<a href="mailto:Jordi@apostrof.coop" rel="nofollow">Jordi@apostrof.coop</a>)</em></p>
<p>Según Bernard Lietaer, especialista en sistemas monetarios, tan sólo en los últimos 40 años, se han registrado 145 quiebras bancarias, 208 monetarias y 72 crisis de deuda soberana. La media indica que cada seis semanas se produce una crisis de estas características en alguna parte del mundo. La pregunta es: ¿cuántas crisis más debemos soportar para decidirnos a salir del paradigma financiero, monetario y económico capitalista?</p>
<p> <!--break--><!--break--> </div>
<p>Pero ciñámonos hoy a la dimensión monetaria de dicho paradigma. A lo largo de los siglos, los humanos hemos empleado distintas cosas que considerábamos valiosas como dinero: la sal en el Mediterráneo, las telas en China, el tabaco en África, el cacao en América Central&#8230; Más tarde, el oro se convirtió en el medio de intercambio y estándar de valor por excelencia; todo el mundo lo reconocía como algo valioso y sobre esta base se determinaba el valor del resto de cosas. Posteriormente, el metal precioso fue sustituido por monedas con aleaciones de metales y, en el siglo XVIII, en Londres, se inventaron los billetes, que “representaban oro”. En 1941, con el acuerdo de Bretton Woods, se decidió equiparar las monedas nacionales con el dólar de EE.UU., que tenía una reserva en oro como garantía. Pero en 1971, Nixon, reconoció que su país no tenía oro suficiente para sustentar el dólar y esa moneda dejó también de ser convertible en el codiciado metal. Desde entonces, las monedas oficiales del mundo son fiduciarias, es decir, se crean de la nada y no están respaldadas por nada material, sólo por la confianza en su emisor que la sociedad le otorgue.<br /> &nbsp;<br /> Si bien el dinero nació como un instrumento público para facilitar los intercambios de productos y servicios y como medida de valor, en estos momentos ha sido privatizado por bancos y grandes corporaciones, que lo han convertido en instrumento de especulación, acumulación y transferencia de riqueza de los pobres hacia los ricos. &nbsp;Como en la crisis del 1929, hoy nos tienen metidos en una situación tragicómica. Tragicómica porque aunque la mayoría de la sociedad (empresas y personas) seguimos poseyendo la capacidad para proveer bienes y servicios que los demás necesitan, al retirarnos los bancos el dinero de la circulación, hemos dejado de trabajar los unos para los otros y hemos caído en el pozo negro del paro y la falta de recursos.<br /> &nbsp;<br /> En realidad, no todo el mundo sigue preso del dinero oficial. Ya en la depresión de los años 30 del siglo pasado, surgieron monedas no oficiales, tales como el wara en Alemania o el wörgl en Austria. Y un lustro más tarde, desde la década de los ochenta hasta hoy, por doquier diferentes grupos han creado monedas alternativas, también llamadas sociales, locales, complementarias o comunitarias, como los chiemgauer en Alemania, los sampaios en Sao Paulo, los tlaloc en Méjico, los ithaca hours en EEUU, el fureai ticket en Japón, los brixton pound en Londres, los sol-violette en Tolouse, los boniatos en Madrid, los pumas en Sevilla,&#8230; y ahora, en Cataluña, entre otras, el ecosol, la moneda de la economía solidaria.<br /> &nbsp;</p>
<h4><strong>El ecosol</strong></h4>
<p>Una moneda comunitaria es un símbolo de valor que un grupo de personas adopta para sus intercambios. Puede tomar la forma de vale circulante (billete) o de anotación en cuenta (moneda electrónica). En ambos casos representa la contraparte de la entrega de valor real, que permite a quien proporciona valor útil pedir al mismo tiempo valor equivalente a otro miembro de la comunidad.<br /> &nbsp;<br /> El ecosol pretende ser la moneda comunitaria de la economía solidaria catalana. Se inspira en la moneda complementaria suiza, el wir, en tanto que sistema de crédito mutuo entre empresas, y en el chiemgauer alemán, en tanto que moneda que los consumidores pueden comprar con euros.<br /> &nbsp;<br /> El ecosol fue creado por la Xarxa d’Economia Solidària (XES) para la primera edición de la Feria de Economía Solidaria, que tuvo lugar en octubre de 2012. Su ámbito de circulación es el denominado Mercado Ecosol, una comunidad de crédito mutuo sin intereses formada por prosumidores solidarios (cooperativas, asociaciones, profesionales…), así como por consumidores que desean acceder a dicho mercado cambiando euros por ecosoles &nbsp;al ventajoso cambio de 11 ecosoles por 10 euros.<br /> &nbsp;<br /> Como sistema de crédito mutuo, el ecosol se genera cada vez que una empresa vende a otra un producto y no cobra en efectivo, sino que la empresa vendedora aumenta su saldo para comprar otros productos o servicios a cualquier miembro del Mercado Ecosol, mientras que la empresa compradora contrae una deuda que deberá saldar vendiendo al resto de miembros sin cobrarles tampoco en efectivo. Cada cooperativa, profesional o entidad dispone de un límite de crédito para comprar dentro del Mercado Ecosol; este límite fluctúa en proporción del volumen de ventas que realice dentro del mismo mercado: cuanto más venda más podrá comprar.<br /> &nbsp;<br /> ¿Cuáles son los objetivos que persigue la XES al apostar por el ecosol? Por una parte, ayudar la economía solidaria a resistir a la crisis, más aún, a hacerla crecer dinamizando los intercambios y atrayendo a nuevos consumidores y proveedores a su seno. Pero también, incentivar el consumo responsable y, mediante el ejercicio de la confianza y la reciprocidad, generar una comunidad cada vez mayor de productores y consumidores de la economía solidaria, que termine desembocando en un verdadero mercado alternativo al capitalista, regido por la equidad en los intercambios, la solidaridad entre productores y consumidores, y la distribución de bienes y servicios necesarios y producidos de modo socialmente responsable. Estamos hablando del denominado mercado social o mercado solidario, un objetivo estratégico para muchos movimientos de economía solidaria, entre ellos el catalán.<br /> &nbsp;<br /> Ahora, desde el pasado 17 de junio y hasta el 26 de julio, la XES ha iniciado con Goteo<a href="http://goteo.org/project/ecosolidaritzat#" rel="nofollow"> una campaña de <em>crowdfunding</em></a> para poder financiar un plan de acción que permita consolidar el Mercado Ecosol. La campaña lleva por título “ECOSOLidaritza’t (“ECOSOLidarízate”) y, como dicen en su <a href="http://vimeo.com/68161376" rel="nofollow">vídeo explicativo</a>, esperan que sea la última vez que deban pedir euros. Nunca tan bien dicho.</p>
<p><iframe loading="lazy" src="http://player.vimeo.com/video/68161376?js_api=1&amp;js_swf_id=qjypgzzvcu417194811372241719481" frameborder="0" height="380" width="620"></iframe></p>
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		<title>Balance de la 1ª Feria de Economía Solidaria en Madrid: 1 y 2 de junio 2013. Solos no podemos, juntas lo podemos todo</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/reas-madrid-noticias-balance-de-la-1a-feria-de-economia-solidaria-en-madrid-1-y-2-de-junio-2013/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 10 Jun 2013 13:50:04 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog Idearia]]></category>
		<category><![CDATA[Feria]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="341" height="480" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/yovoy.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/yovoy.jpg.jpg 341w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/yovoy.jpg-213x300.jpg 213w" sizes="(max-width: 341px) 100vw, 341px" /></figure>En octubre 2012, se celebró en Barcelona, en el barrio de Sant Andreu, la primera Fira de Economía Solidaria de Cataluña, promovida por la XES (Xarxa de Economia Solidaria). Fue un éxito en muchos sentidos. Un pequeño equipo de la Red de Economía Solidaria de Madrid (REAS Madrid) y del Mercado Social (MES Madrid) estuvo [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="341" height="480" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/yovoy.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/yovoy.jpg.jpg 341w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/yovoy.jpg-213x300.jpg 213w" sizes="(max-width: 341px) 100vw, 341px" /></figure><p>En octubre 2012, se celebró en Barcelona, en el barrio de Sant Andreu, la primera <a href="http://www.firaesc.org">Fira de Economía Solidaria de Cataluña</a>, promovida por la XES (Xarxa de Economia Solidaria). Fue un éxito en muchos sentidos. Un pequeño equipo de la <a href="http://www.economiasolidaria.org/reasmadrid">Red de Economía Solidaria de Madrid (REAS Madrid)</a> y del <a href="http://www.konsumoresponsable.coop/mercado-social-madrid">Mercado Social (MES Madrid)</a> estuvo allí y vivió ese éxito en directo. La imaginación empezó a volar.</p>
<p>El tiempo de preparación ha sido corto, pues la decisión definitiva de organizar una Feria en Madrid, llegó en Navidades. El deseo de no diluir el entusiasmo y de no coincidir con la II Fira en Barcelona, resultó en 4 o 5 meses escasos de preparación maratoniana. Las dificultades se han ido acumulando, y la inexperiencia en algunos momentos, amenazó tormenta. Poco a poco sin embargo, iban apareciendo soluciones, posibilidades, refuerzos, nuevos ánimos.</p>
<p> <!--break--><!--break--> </p>
<p>Tres días antes de la Feria, ya se tenía, aún con todo el miedo en el cuerpo, sensación de éxito, pues hacía días que se habían soprepasado las expectativas en términos de participación de expositores, y los principales escollos estaban o superados o amortiguados. Los últimos detalles se cerraron, como siempre, la víspera, pero un dispositivo de más de 40 personas tenía tareas distribuidas y el mejor de los ánimos.</p>
<p>La guinda la puso el tiempo, que acompañó bastante, y la maravillosa sensación que daba ver crecer de la nada (dos naves y un trozo de calle, completamente vacías) una Feria, un Mercado Social en acción. Ver como las mesas iban dando forma y después las telas y los distintivos con los nombres, todos en armonía, para terminar completamente personalizados por la diferencia de productos, de decoración, de propuestas, de dispositivos para sombra o para proyección o difusión (como las bicicletas que se podían alquilar al final de la calle Matadero).</p>
<p>Con el montaje listo, a las 11 de la mañana del sábado, se inauguró La Feria con 131 empresas y organizaciones sociales presentes, dos exposiciones montadas y 3 actividades simultaneas casi permanentemente, incluidas 4 actividades para niños durante el fin de semana. Antes de que pudiéramos darnos cuenta, el espacio Matadero-Madrid se había llenado de gente. Personas curiosas, paseantes, consumidoras responsables, observadoras, inquietas, participantes, emprendedoras, que han dado sentido a la necesidad de hacer esta Feria. Sin duda, se ha cumplido el objetivo de visibilizar y mostrar la fuerza de los proyectos de la economía solidaria madrileña.</p>
<p>Y es que lo que ha logrado esta Feria es hacer honor al lema con el que se presentó en sociedad: “COOPERAR PARA TRANSFORMAR”. Durante 20 horas de espacio de conexión se han establecido multitud de relaciones de todo tipo entre entidades que son el comienzo de futuros proyectos de intercooperación.</p>
<p>Si queremos poner en valor las cifras del éxito diremos que por las actividades del programa han pasado cerca de 1.000 personas, que se ha consumido por valor de 40.000 boniatos, que se han participado de una u otra forma en La Feria más de 10.000 personas.</p>
<p>Ahora toca evaluar para mejorar, pero sobre todo celebrar y descansar. Han sido muchos meses de trabajo frenético que duró hasta la medianoche del domingo 2 de Junio, con los últimos residuos colocados en su sitio y los cuerpos de los últimos turnos de recogida, alejándose a paso cansado del recinto “ferial”. El espacio, a pesar de alguna limitación que otra, resultó idóneo para el tipo de feria que habíamos imaginado. Las dos entidades promotoras se felicitan por el sueño cumplido -la primera vez siempre es la más difícil- y el sentir general expresado en directo durante la Feria -falta la evaluación oficial, que está preparando una comisión del MES- es de felicitaciones mutuas. Todos y todas agradecían y felicitaban, entre sí y al inmenso equipo de trabajo, que incluía nada menos que un Centro de Medios propio, con radio en directo, cuyos registros quedan a disposición, junto con el archivo fotográfico. El núcleo duro de la organización, a su vez, agradecía al pequeño equipo de <a href="http://intermediae.es/">Intermediae</a> que se volcó durante el fin de semana. Y por supuesto, a las entidades colaboradoras, a los expositores que llegaron puntualmente a llenar sus puestos de vida, de colorido y de realidad concreta, al público por acudir, por participar, por preguntar y difundir.</p>
<p>Aun falta mucho por hacer. En los próximos meses el Mercado Social crecerá en consumidores/as y en proveedores pudiendo atender un mayor número de necesidades bajo los principios de la economía solidaria. En definitiva, nos toca seguir CONSTRUYENDO EN EL DÍA A DÍA UN INSTRUMENTO AL SERVICIO DE LA ECONOMIA SOLIDARIA, junto a proyectos de emprendimiento colectivo, de redes y grupos de cooperativas y proyectos de Banca Ética y autogestionada, Seguros Éticos, Energia Sostenible y Software y cultura coolaborativa.</p>
<p>No es tiempo de caminar en solitario, es tiempo de seguir construyendo alternativas y de disfrutar de cada pequeño logro, pues cuesta tanto, y merece tanto la pena, que ojalá se pueda jalonar el 2013 y mas allá, de esfuerzos y logros compartidos. Nos vemos en las Ferias, nos vemos en el día a día del Mercado Social y la Economía Solidaria.</p>
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		<item>
		<title>Repensando la economía desde la experiencia de las Ecoaldeas</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/repensando-la-economia-desde-la-experiencia-de-las-ecoaldeas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 03 Jun 2013 23:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog Idearia]]></category>
		<category><![CDATA[Ecoaldeas]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="480" height="444" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_5.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_5.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_5.jpg-300x278.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure>Por Conchi&#160;Piñeiro Uno de los sueños que tengo es vivir en grupo, en colectivo, en comunidad, o como se quiera llamar (aunque los nombres tengan connotaciones, voy a tratar de simplificar utilizándolos como sinónimos). Ese sueño me ha hecho ir buscando proyectos y propuestas diferentes en los últimos 15 años, encontrando una gran diversidad de [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="480" height="444" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_5.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_5.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_5.jpg-300x278.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure><p><em>Por Conchi&nbsp;Piñeiro</em></p>
<p>Uno de los sueños que tengo es vivir en grupo, en colectivo, en comunidad, o como se quiera llamar (aunque los nombres tengan connotaciones, voy a tratar de simplificar utilizándolos como sinónimos). Ese sueño me ha hecho ir buscando proyectos y propuestas diferentes en los últimos 15 años, encontrando una gran diversidad de experiencias que concretan la dimensión económica de esas apuestas colectivas.&nbsp;</p>
<p> <!--break--><!--break--> </p>
<p>En este sentido, valoro enormemente el esfuerzo realizado por educadores y educadoras cuyo vínculo con diferentes ecoaldeas y proyectos afines les ha permitido concretar en un currículum educativo muchas de las competencias y saberes que están presentes en la vida en estos asentamientos humanos sostenibles para poder difundirlos y aplicarlos al diseño de la sostenibilidad a diferentes escalas y en distintos contextos -proyectos de organizaciones, redes, pueblos, barrios, iniciativas de transición, presentes en el mundo rural o urbano, de nueva creación o para su re-diseño-. Este proyecto global, que se llama <a href="http://www.gaiaeducation.net">Gaia Education</a> sintetiza e ilustra las diferentes formas en las que se concretan las dimensiones económica, ecológica, social y cultural de la sostenibilidad.</p>
<p>Desde este proyecto, para repensar o rediseñar la dimensión económica de lo colectivo enumeran cinco elementos necesarios:</p>
<ol>
<li>Comprender el paradigma dominante de la economía global e identificar las necesidades de cambio.<br /> 
<li>Diseñar economías locales, resilientes y sostenibles.<br /> 
<li>Diseñar sistemas de moneda comunitaria/social/complementaria que se adapten al contexto local.<br /> 
<li>Ajustar la vida económica personal y social a los valores solidarios y principios ecológicos (cambiando desde los indicadores de riqueza como el PIB hasta las opciones de consumo y estilos de vida).<br /> 
<li>Identificar las formas legales más apropiadas y los mecanismos de financiación para las organizaciones y las empresas locales. </ol>
<p>Como proyectos locales, en mi opinión, su énfasis en la relocalización de la economía es una llamada a comprender los límites biofísicos del planeta en la práctica cotidiana, aunque esta práctica no está exenta de contradicciones. Con orígenes y trayectorias muy diferentes, estos lugares comparten la definición de Robert Gilman: son <em>asentamientos humano</em><em>s, concebidos a escala humana,</em><em> que incluyen todos los as</em><em>pectos importantes para la vida;</em><em> integrándolos respetuosamente en el entorno natural, que apoya formas saludables de desarrollo y <a href="http://rie.ecovillage.org/es/text/que-es-una-ecoaldea">que puede persistir indefinidamente</a></em><em><em></em></em><em>.</em></p>
<p>Desde experiencias de economía común como las de <a href="http://www.economiasolidaria.org/noticias/experiencia_de_la_ecoaldea_de_lakabe">Lakabe</a> hasta formas de uso local de monedas complementarias como el <a href="http://www.ekopia-findhorn.org/eko.shtml">Eko en Findhorn</a> y la mayoría de monedas en papel de los proyectos del Movimiento en Transición, son algunos ejemplos de cómo se articula la dimensión económica de la sostenibilidad en estos proyectos. Las formas de generar empleo en estos proyectos también buscan la incorporación de criterios afines a la sostenibilidad y en muchos casos a la economía solidaria, como por ejemplo, en <a href="http://www.torri-superiore.org/">Torri Superiori, el alojamiento y&nbsp; restaurante ecológicos</a>. También en algunos casos, parte de estos proyectos tienen forma de cooperativa, como en <a href="http://crystalwaters.org.au/">Crystal Waters</a>, el pueblo diseñado mediante principios de permacultura.</p>
<p>Estos laboratorios de prácticas colectivas generalmente han probado herramientas diferentes y comparten conocimientos entre sí, pero no únicamente hacia dentro o en <a href="http://rie.ecovillage.org/">redes específicas</a>. Es precisamente la dimensión económica de ellos uno de los aspectos que más les conecta con el tejido local, comarcal o regional, distanciándose así de ser proyectos aislados.</p>
<p>Las aportaciones escritas de personas que viven o han vivido en este tipo de proyectos como Margrit Kennedy (Lebensgarten) o Jonathan Dawson (Schumacher Collage, Findhorn) son también vehículos de difusión de estas formas de economía.</p>
<p>A veces puede parecer que hay distancia entre las prácticas de este tipo de proyectos y otras formas de entender la economía solidaria, pero muchas son experiencias que tratan de transformar las lógicas que articulan nuestras vidas hacia formas más sostenibles en todos sus aspectos y este planteamiento vital y grupal hace posible que se vea en lo económico, usando palabras de Mabel Cañada (una de las fundadoras de Lakabe), las bondades del plural.</p>
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		<item>
		<title>Crisis, economía solidaria y finanzas éticas</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/mesa-finanzas-eticas-noticias-crisis-economia-solidaria-y-finanzas-eticas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 29 May 2013 10:02:34 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog Idearia]]></category>
		<category><![CDATA[Fiare]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/columna_reas_2.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" /></figure>Desde distintos ámbitos, se ha incidido en que las finanzas éticas no son un fin en sí mismo, si no una herramienta para transformar la sociedad en base a los planteamientos de la economía social y solidaria. Su función debe ser suministrar financiación a las entidades de economía social y solidaria para que puedan llevar [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/columna_reas_2.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" /></figure><p>Desde distintos ámbitos, se ha incidido en que las finanzas éticas no son un fin en sí mismo, si no <strong>una herramienta para transformar la sociedad</strong> en base a los planteamientos de la economía social y solidaria. Su función debe ser suministrar financiación a las entidades de economía social y solidaria para que puedan llevar a cabo sus proyectos, y eso deben hacerlo con planteamientos mutualistas y cooperativistas, innovando, sin copiar miméticamente el funcionamiento de los bancos o las sociedades financieras mercantiles convencionales.</p>
<p>En un contexto de recesión económica generalizada y de profundos recortes en el Estado del Bienestar que afectan también a la economía solidaria, <strong>¿qué papel deben jugar las finanzas éticas?</strong> </p>
<p> <!--break--><!--break--></p>
<p>El que juegan las entidades financieras convencionales está claro: cerrar el grifo del crédito y encarecer y endurecer las condiciones de sus servicios. El de las finanzas éticas debe ser justamente el contrario: <strong>mantener y potenciar sus servicios financieros para dar respuesta a las necesidades financieras de las entidades de economía social y solidaria</strong>. A pesar de las dificultades económicas que atenazan a estas entidades, las finanzas alternativas deben seguir aumentando la concesión de préstamos para evitar que la falta de financiación acentúe su fragilidad. Por otra parte, ante el crecimiento exponencial del paro y el inmenso descrédito de los modelos económicos capitalistas, tenemos la oportunidad de promover nuevos proyectos cooperativos y de economía social y solidaria que creen puestos de trabajo, de manera que den respuesta a una necesidad acuciante (la falta de empleo), pero que también contribuyan a articular una realidad económica alternativa. Las finanzas éticas deben contribuir a este objetivo priorizando los préstamos para financiar inversiones y la puesta en marcha de nuevos proyectos.</p>
<p>Todo ello, obviamente, comporta asumir riesgos. <strong>Las finanzas éticas no deben rehuir este riesgo, si no afrontarlo y, a la vez, garantizar al máximo los ahorros de las personas que han confiado en ellas</strong>. Se trata de un equilibrio difícil, que sólo puede mantenerse si se desarrollan fórmulas de implicación social y se aplican modelos cooperativos, mutualistas y de intercooperación. Las fórmulas son variadas y ninguna de ellas por si sola es suficiente: hay que combinar varias con imaginación y flexibilidad. Por una parte, es importante aumentar el capital social de las entidades de finanzas alternativas de forma muy capilar para implicar al máximo de personas posible. Así aumentarán sus fondos propios y, en consecuencia, podrán conceder más préstamos. Y la capilaridad garantiza que nadie pueda adoptar posiciones de control y que, en la medida que el capital social está muy repartido, también se distribuye el riesgo que asume toda persona o entidad que efectúa aportaciones al capital social.<br /> </p>
<p>Por otra parte, se pueden aplicar <strong>fórmulas mutualistas a las garantías</strong> que se piden a las entidades que solicitan préstamos, como por ejemplo el sistema de avales personales mancomunados. Si una entidad social pide un préstamo para hacer una inversión, consiste en pedir a sus miembros y a su base social que avalen el préstamo mediante la firma de un documento en el que cada persona se compromete a retornar una determinada cantidad (nunca la totalidad del préstamo) en el caso de que la cooperativa no pueda hacerlo. Este documento es un compromiso asumido por cada persona, y no implica desembolsar dinero ni aportar o pignorar propiedades como garantía. Se trata de buscar que la entidad que pide el préstamo aporte el máximo de avales. Este sistema de avales refuerza los lazos de ayuda mutua y de solidaridad, y cuando se aplican son un revulsivo que amplia y refuerza la red de personas y entidades vinculadas al proyecto que recibe el préstamo. Asimismo, permite superar la paradoja de que sólo los proyectos que cuentan con patrimonio o dinero (o personas adineradas que las avalen) puedan acceder al crédito.</p>
<p>Por último, <strong>hay que potenciar la intercooperación</strong> y la generación de sinergias entre todas las entidades interesadas en potenciar la economía solidaria y el cooperativismo para compartir riesgos, cada una desde su ámbito de actuación: bancos éticos, cooperativas de crédito, cooperativas de servicios financieros, sociedades de garantía recíproca, fundaciones de promoción de la economía social y solidaria, administraciones locales, etc. Si estamos de acuerdo en que debemos hacer todo lo posible para evitar que entidades y proyectos de economía social y solidaria viables fracasen por problemas de financiación, debemos tratar de aunar esfuerzos y compartir (o mutualizar) los riesgos que comporta toda concesión de préstamos.</p>
<p>En momentos difíciles como el actual es cuando se debe visualizar, en la práctica, la razón de ser de las finanzas éticas: <strong>suministrar, de forma colectiva y cooperativa, financiación a entidades de la economía solidaria que contribuyan a transformar la sociedad.</strong></p>
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		<item>
		<title>El factor C: Crisis y cooperativismo (I)</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/el-factor-c-crisis-y-cooperativismo-i/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 20 May 2013 23:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog Idearia]]></category>
		<category><![CDATA[Cooperativismo]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/columna_reas_4.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" /></figure>Por Iñigo Bándres y Fernando Sabín Desde que estalló la crisis se han publicado numerosos informes y estudios en los que se muestra que las empresas cooperativas y otras fórmulas de la economía social y solidaria están soportando la crisis mejor que otras formulas empresariales capitalistas. Las estadísticasdemuestran que éstas destruyen menos empleo y que [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/columna_reas_4.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" /></figure><p><em>Por Iñigo Bándres y Fernando Sabín</em></p>
<p>Desde que estalló la crisis se han publicado numerosos informes y <a href="http://www.elcorreo.com/vizcaya/v/20130120/economia/empleo-cooperativas-muestra-mayor-20130120.html">estudios</a> en los que se muestra que las empresas cooperativas y otras fórmulas de la economía social y solidaria están soportando la crisis mejor que otras formulas empresariales capitalistas. Las estadísticasdemuestran que éstas destruyen menos empleo y que se crean en mayor número en tiempos de crisis que en tiempos de bonanza. Estos datos nos invitan a visibilizar y poner en valor una realidad económica, que aunque no está exenta de numerosas contradicciones, se propone como referencia obligada cuando pensamos en cómo podemos abordar el futuro para impulsar transformaciones profundas en el sistema económico que, al igual que en el plano político, sean una oportunidad para democratizar la economía y ponerla al servicio de las necesidades reales del 99% de la ciudadanía.</p>
<p> <!--break--><!--break--> </p>
<p>Cuando analizamos las causas que se encuentran detrás de este fenómeno, los principios y valores que orientan a las empresas cooperativas aparecen como elementos clave para entender el comportamiento de éstas en contextos de crisis como el actual. En este sentido, factores internos asociados a la gestión democrática, la propiedad de la empresa por parte de las personas trabajadoras, o la flexibilidad para adecuarse a las especificidades de clientes y sectores productivos aparecen como algunos de los factores diferenciales que ayudan a explicar este fenómeno. Al conjunto de estos factores combinados, lo hemos denominado factor C.</p>
<p>Una de las singularidades de las empresas cooperativas –así como de otras empresas de la economía social- es que la propiedad de la empresa se encuentra vinculada a sus trabajadores y trabajadoras. Este aspecto resulta fundamental para entender un modelo empresarial que se encuentra orientado a la generación de empleos de calidad para las personas implicadas en la actividad productiva, y no a la generación de beneficio empresarial. Asimismo, esta circunstancia supone una mayor implicación en la actividad económica por parte de los y las trabajadoras, que se traduce en el mantenimiento de los empleos cuando se produce una reducción de los ingresos de forma significativa, en lugar de su destrucción, aunque esta circunstancia pueda suponer en ocasiones un deterioro importante de las condiciones de trabajo por debajo de lo que sería deseable-.</p>
<p>De forma complementaria, la gestión democrática de la empresa, que se produce sobre todo en las pequeñas y medianas cooperativas, permite a los trabajadores y trabajadoras participar en la toma de decisiones estratégicas y genera una fuerte implicación de éstas en la actividad y los resultados de la empresa, especialmente cuando las condiciones externas son difíciles. Esta circunstancia nos permite explicar la capacidad de adaptación o resistencia frente al cambio en las condiciones del mercado, basada en unos niveles mayores de autonomía y autogestión. Una cooperativa que ha aprendido a tomar decisiones importantes de forma dialogada -ya sean éstas positivas o negativas- es mucho más consciente de sus capacidades. Al mismo tiempo, la gestión democrática de la empresa ayuda a dar legitimidad a las decisiones acordadas y aumentar la corresponsabilidad en la gestión por parte del conjunto de personas implicadas en la misma.</p>
<p>Por último debemos de destacar la intercooperación o el trabajo en red como otro de los factores clave que aplican las cooperativas más inteligentes como medio para prosperar o resistir los embates de la crisis. La participación en grupos cooperativos, redes, coordinadoras u organizaciones más o menos formales, nos dibuja un tipo de empresa que adquiere diferentes pertenencias con su contexto sociocultural y que entiende que las relaciones de colaboración son complementarias, y en muchos casos más eficientes, que las relaciones de competencia.</p>
<p>Estos factores, tenidos en cuenta de forma conjunta y asociados a los principios que los sostienen, nos ayudan a explicar, aunque sea parcialmente, porque las empresas cooperativas son más resistentes. Pero sobre todo nos dan algunas claves sobre cómo las empresas, que suponen la principal de las instituciones en las que se sustenta el sistema económico; cuando son de propiedad colectiva y buscan la igualdad con democracia interna y prácticas de intercooperación; pueden suponer una referencia a la hora de dibujar cualquier proyección que nos permita salir de la crisis a través de una transición postcapitalista.</p>
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		<title>Globalizando la solidaridad</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/reas-red-de-redes-de-economia-alternativa-y-solidaria-noticias-globalizando-la-solidaridad/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 09 May 2013 11:01:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog Idearia]]></category>
		<category><![CDATA[internacional Ripess]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="480" height="461" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/f802cee70e1.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/f802cee70e1.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/f802cee70e1.jpg-300x288.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure>Jordi Estivill, representante de la XES (Xarxa Economía Solidaria) en la Red Europea (RIPESS) La convocatoria de la asamblea de RIPESS-Europa en los próximos 5 y 6 de Julio en la norteña ciudad francesa de Lille&#160; es una ocasión para informar de ello, animar a que todas las personas interesadas acudan y participen y para [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="480" height="461" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/f802cee70e1.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/f802cee70e1.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/f802cee70e1.jpg-300x288.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure><p><em><strong>Jordi Estivill, representante de la XES (Xarxa Economía Solidaria) en la Red Europea (RIPESS)</strong></em></p>
<p><strong></strong>La convocatoria de la <a href="http://www.economiasolidaria.org/event/2013/07/5/segundo_congreso_de_ripess_europa_lille"><strong>asamblea de RIPESS-Europa</strong></a> en los próximos 5 y 6 de Julio en la norteña ciudad francesa de <strong><a href="http://www.ripesseu.net/en/infos/news/news-details/article/2nd-ripess-europe-congress-lille-5th-and-6th-july-2013-1.html">Lille</a></strong>&nbsp; es una ocasión para informar de ello, animar a que todas las personas interesadas acudan y participen y para reflexionar sobre la necesaria globalización de la solidaridad.</p>
<p>En efecto, si el capital se globaliza y cada vez más las decisiones que determinan nuestras condiciones de vida y de trabajo se toman a escala internacional porque no plantear globalizar la solidaridad. Una gran parte del combate actual y del futuro se lleva a cabo en este espacio. No podemos, ni debemos dejarlo en manos de unos flujos financieros incontrolados y depredadores. No podemos ni debemos solo refugiarnos en nuestros pueblos y barrios para construir <span style="text-decoration: line-through;">a</span> la economía solidaria. Hemos de esforzarnos por conectar nuestras iniciativas y luchas cotidianas y locales con los movimientos y organizaciones de otros países, de otros continentes. Cada avance de la emancipación social en el pueblo más recóndito de la tierra debe significar un progreso en el resto del mundo.</p>
<p> <!--break--><!--break--> </p>
<p>&nbsp;La conciencia de esta conexión internacional no es de hoy. Se remonta muy lejos y ya las primeras experiencias de la economía social del siglo diecinueve se planteaban por un lado como transmitir a otros sus resultados y así expandir y compartir sus conocimientos y por otro lado como hacer que el modelo democrático y participativo que no sin dificultades intentaban aplicar fuera cada vez más conocido y asumido en todo el mundo. Está fuera de dudas que el internacionalismo fue una de las características más presentes en el movimiento cooperativo, mutualista y asociativo, desde su nacimiento. No es posible aquí explicar detalladamente la historia de esta perspectiva que significaba saltarse las fronteras y que con límites y contradicciones ha llegado hasta nuestros días.</p>
<p>&nbsp;Ahora se plantea con nuevas coordenadas. Uno, porque la capacidad internacional de organización y decisión&nbsp; del capital y su influencia son muy superiores. Dos, porque existen organizaciones financieras y económicas como la llamada troika, que están minando la capacidad de decisión de los estados, los cuales se ven impotentes para solucionar los problemas de sus ciudadanos. Tres, porque ha crecido la conciencia que el mundo cada vez es más pequeño y más deteriorado. Cuatro, porque las nuevas tecnologías permiten a la vez conocer, con menos mediaciones, lo que pasa a miles de kilómetros y fácilmente relacionarse con personas y movimientos de fuera.&nbsp; Cinco, porque millares de iniciativas ya se están poniendo en contacto, intercambiando informaciones, bienes y servicios con el objetivo de construir otra economía y otra sociedad. El numero de redes que potencian esta nueva manera de ver y de vivir crece y se multiplica.</p>
<p>La economía solidaria no puede vivir y desarrollarse ajena a este nuevo contexto. Y no lo hace.&nbsp; Se afirma en los cinco continentes. No es dominante ni mayoritaria, pero tampoco es insignificante y su avance es palpable en los cuatro rincones del mundo. Igualmente se organiza internacionalmente. Con esta intención se convocó una primera reunión en Lima en el año 1997. Después llegaron los encuentros de Quebec en 2001, Dakar en 2005 y &nbsp;Luxemburgo en 2009. En paralelo con otras cumbres sociales como Rio,&nbsp; Porto Alegre, Túnez últimamente, poco a poco y con grandes esfuerzos, se ha ido construyendo la Red Internacional de Promoción de la Economía Social y Solidaria (RIPESS). Lo que significa que ya existen las redes de América del Norte y la del Sur, especialmente activa, la Africana y la Asiática y una comisión de coordinación que está organizando la próxima reunión que tendrá lugar en Manila (Filipinas) en el mes de Octubre de este año.</p>
<p>&nbsp;¿ Y a escala Europea?. Pues, fue en el congreso de Luxemburgo que se decidió crear una Red Europea. Se trabajó en ello durante más de un año y en el mes de setiembre de 2011 se celebró en Barcelona el congreso fundacional, organizado por la <a href="http://www.xes.cat/"><strong>Red de Economía Solidaria de Catalunya</strong></a> y gracias a los más de 50 voluntarios movilizados. &nbsp;Otro día habrá que narrar &nbsp;los estimulantes debates que tuvieron lugar entre las cerca de ciento cincuenta personas que participaron provenientes de&nbsp; Alemania, Bélgica, Francia, Luxemburgo, Italia, Rumania Hungría, Portugal, Suiza y &nbsp;España. Los esfuerzos realizados fueron satisfactorios. La ilusión por lo nuevo recorrió el congreso y de los resultados positivos del mismo cabe entresacar que la <a href="http://www.ripesseu.net/en"><strong>RIPESS-Europa</strong></a> tiene ya 22 miembros (redes nacionales, locales, sectoriales) un manifiesto, unos estatutos y su correspondiente reglamento y una comisión coordinadora</p>
<p>Esta comisión coordinadora ha estado trabajando, reuniéndose, obteniendo un mínimo de financiación, haciendo un balance de la situación en diferentes países, publicando cinco números de un <a href="http://www.ripesseu.net/en/newsletter.html"><strong>boletín de noticias</strong></a> formulando proyectos, manteniendo una presencia internacional y procurando que funcionasen algunos grupos de trabajo. No ha sido un camino de rosas sobretodo porque no es fácil convencer a las miles de experiencias que existen, de la necesidad, utilidad y urgencia de un trabajo voluntario a escala europea y transnacional. Ahora,&nbsp; la celebración de la asamblea de Lille será una nueva oportunidad para hacer un balance del itinerario recorrido, de la situación actual y sobretodo para intentar definir como se construye otro mundo más igualitario, más sostenible y globalizar la&nbsp; solidaridad. En ello estamos.</p>
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		<title>Tirarle un tupper a Esperanza Aguirre es político</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/tirarle-un-tupper-esperanza-aguirre-es-politico/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 06 May 2013 23:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog Idearia]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/columna_reas_3.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" /></figure>Por Soraya&#160;González Guerrero El 27 de abril compartí mesa para hablar sobre comida. Mis comensales, Míriam Nobre, coordinadora del secretariado internacional de la Marcha Mundial de Mujeres y Xavier Montagut, presidente de la Xarxa de Consum Solidari, las dos entidades que organizaban las XI Jornadas de Comercio Justo y Consumo Responsable. Quiero compartir algunas reflexiones [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/columna_reas_3.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" /></figure><p><em>Por Soraya&nbsp;González Guerrero</em></p>
<p>El 27 de abril compartí mesa para hablar sobre comida. Mis comensales, Míriam Nobre, coordinadora del secretariado internacional de la Marcha Mundial de Mujeres y Xavier Montagut, presidente de la Xarxa de Consum Solidari, las dos entidades que organizaban las XI Jornadas de Comercio Justo y Consumo Responsable. Quiero compartir algunas reflexiones ecofeministas a propósito de la alimentación que pueden ser interesantes dentro del ámbito de la economía solidaria y alternativa.</p>
<p><strong>1. La inevitable conexión entre el paradigma feminista y ecologista</strong></p>
<p>Hoy por hoy las mujeres siguen siendo las responsables de lo que se come en los hogares, en el centro y en la periferia, en entornos rurales y también urbanos. </p>
<p> <!--break--><!--break--></p>
<p>En muchas zonas rurales llevan los cultivos de subsistencia, se encargan de procesar alimentos derivados de lácteos, conservas&#8230;), también están las que&nbsp;recolectan, o las que tejen a mano las redes para la pesca. No nos olvidemos de las que cocinan, las van a la compra, las que dan de comer a personas dependientes, las que nos hacen los túpper o las que participan en el AMPA por el derecho a una alimentación sana y accesible en los comedores escolares. La visión economicista ortodoxa sigue considerando estas actividades como una extensión de las tareas domésticas y de cuidados de las mujeres, como un no-trabajo. Por eso, entre los grandes aportes de la economía feminista, rescato el haber hecho visibles, y con dignidad, este y otros trabajos que históricamente han desempeñado las mujeres y que están íntimamente relacionados con el mantenimiento de la vida.</p>
<p>Nuestros medios de vida dependen directamente de la naturaleza, y aquí el ecologismo social ha tenido un aporte fundamental al&nbsp; reconocer los servicios ambientales que ofrece la naturaleza: los de abastecimiento, pero también los reguladores y los culturales. Esto es importante para entender que la biosfera tiene límites como regeneradora de recursos y asimiladora de los residuos de un modelo de alimentación agroindustrial kilométrico y cada vez más especulativo.</p>
<p>Así que si queremos construir otro modelo económico tenemos que hacerlo fuera del paradigma androcéntrico y sexista que se pasa por el forro los trabajos socialmente necesarios porque son las mujeres quienes los realizan; por amor a su prole -dirán algunos- para naturalizarlos y despojarles de su valor (y también de su carga como trabajo). También tenemos que darle la vuelta a un paradigma antropocéntrico y colonialista, donde el hombre (varón) es el centro del universo y los recursos naturales (especialmente los de países del sur) están eternamente disponibles para su apropiación, negando la ecodepedencia y la interdependencia de un modelo económico. Un paradigma que normaliza un modelo de dominación colonial donde los países más ricos son los más endeudados y ejercen su poder -vía&nbsp; filiales, paraísos fiscales y leyes comerciales favorables- como extractores de materiales, recursos, ahorro y población del resto del mundo.<br /> &nbsp;<br /><strong>2. El valor de la reproducción social se mide en derechos</strong></p>
<p>La ética del cuidado a secas corre el riesgo de individualizar los problemas y naturalizar los roles de cuidados de las mujeres. Reconocer el trabajo de cuidados de las mujeres, sí, pero sin esencialismos, porque no queremos caer en un discurso patriarcal que legitime desigualdades por amor de las mujeres a la tierra y a la familia. Por eso hablamos de políticas de redistribución y de justicia social.<br /> Reconocer los derechos económicos y políticos de las mujeres como trabajadoras ha sido un paso importante para poner en evidencia las políticas patriarcales que tienen que ver con el acceso y control de los recursos. Aquí se ha situado toda la lucha de las trabajadoras y empleadas domésticas con interesantes debates en torno a la mercantilización de los cuidados y la necesidad redistribuirlos.</p>
<p>También se sitúa aquí la lucha de las campesinas de sindicatos agrarios por el derecho a ser titulares de las tierras que trabajan. ¿Sabían que las mujeres de las explotaciones agrarias familiares del Estado español aparecían hasta hace muy poco como cónyuges en la categoría de “ayuda familiar”, sin ningún tipo de derechos sociales y económicos? Después de 20 años de lucha por la ley de cotitularidad, en 2011 se les ha reconocido el derecho a ser titulares, aunque en la práctica hay muchas carencias, como nos contaban las compañeras agricultoras. A su sector le sigue el de todas las mujeres que trabajan en la transformación artesanal de alimentos, sin ningún tipo de derecho económico y sin estructuras dentro del sindicalismo agrario. Los dos estudios que Leticia Urretabizkaia y Verónica Escurriol presentaron en las jornadas recogen material fresco sobre las zancadillas que el sistema económico les pone a estas mujeres artesanas que llevan a la necesidad de pensar en fórmulas sindicales, ¿otro reto para la economía solidaria?</p>
<p>El acceso igualitario a la tierra y a los recursos es fundamental dentro del feminismo y de la ecología social. En las jornadas le dimos un giro de tuerca más: <strong>hablamos de la necesidad de reconocer legalmente otras formas de tenencia de la tierra más allá del marco de la familia</strong>, que no suele ser el mejor marco de equidad entre mujeres y hombres.“La cotitularidad tiene que ir de la mano con fórmulas comunitarias de gestión de los bienes comunes», comentaba Isabel Villalba, del Sindicato Labrego Galego. Esto me parece fundamental a la hora de buscar otras formas de producir y consumir; en definitiva, de vivir.</p>
<p>Sobre cómo valorar los trabajos reproductivos, en la ecología social también hay todo un debate a propósito de los servicios ambientales. La política ambiental ha tratado de asignar valores monetarios a los daños ambientales, tratando de compensar y/o reemplazar el capital natural por capital económico. Para ello se ha servido de instrumentos económicos como tasas ambientales, subsidios o compensaciones, que si bien, en determinados contextos, pueden evitar la realización de actividades dañinas o incentivar la conservación de los ecosistemas naturales, tiene serias limitaciones: ¿cómo contabilizamos la pérdida de biodiversidad?, ¿cuánto cuesta respirar aire limpio? Ponerle precio a las externalidades implica simplificar el complejo metabolismo de la biosfera. La mercantilización de los servicios ambientales pueda dar lugar a paradojas como que quien paga sigue contaminando o que la compra y venta de Co2 en el mercado de emisiones (herramienta del extinto protocolo Kioto) sea un negocio.</p>
<p>La economía alternativa y solidaria no persigue contabilizar las externalidades sino internalizar los servicios ambientales y sociales de las prácticas de producción y consumo que son sostenibles y justas. Ahí está todo el trabajo de certificaciones sociales donde intercooperar, compartir recursos, cerrar los ciclos de energía o tener una organización horizontal que garantice la equidad son valores añadidos.<br /> &nbsp;<br /><strong>3. Tirarle un tupper a Esperanza Aguirre es político</strong></p>
<p>Las mujeres, no por un vínculo natural con estos recursos, sino por una cuestión más material ligada a la división sexual de los trabajos y los roles sociales, como bien explica la ecofeminista indú Bina Agarwal, dependen más de los recursos naturales y los bienes comunes y públicos. Por eso han sido las primeras en responder con sus cuerpos a las políticas de ajuste estructural y en crear alternativas comunitarias para alimentarse. Las ollas populares de Perú y Chile en los ochenta; la lucha contra la privatización del agua en Cochabamba, el aumento de huertos urbanos en los noventa en muchas ciudades africanas para hacer frente al incremento de los precios de los alimentos; la plantación de árboles frente a la deforestación y la lucha contra las patentes de semillas en la India&#8230; <strong>Es un error considerar estas luchas como algo pre-político, natural o un simple producto de la tradición</strong>, por eso hablamos de politizar estas luchas y reconocer a las mujeres como sujetos políticos, desde las madres que protestan contra la comida radioactiva en Fukushima hasta la madre que le tiró en diciembre un tupper ware a la presidenta de la comunidad de Madrid que ha cercado la educación pública y quiere cobrar un canon por comer en tupper.</p>
<p>Tenemos que seguir repensando la noción de trabajo, la forma de consumir y de producir, y también las formas de hacer política.</p>
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		<item>
		<title>Moneda social y moneda virtual</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/moneda-social-y-moneda-virtual/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 29 Apr 2013 17:10:48 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog Idearia]]></category>
		<category><![CDATA[Moneda social]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="401" height="480" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/bitcoin_original.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/bitcoin_original.jpg.jpg 401w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/bitcoin_original.jpg-251x300.jpg 251w" sizes="(max-width: 401px) 100vw, 401px" /></figure>Por Marga Padilla No hace mucho escuché decir a Michel Bauwens, el de la Fundación P2P, que los distintos procomunes se pueden clasificar según unos ejes que pintarían una especie de puntos cardinales. Imagina (o, mejor, dibújalo) que en el norte está lo centralizado o global, en el sur está lo descentralizado o distribuido o [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="401" height="480" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/bitcoin_original.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/bitcoin_original.jpg.jpg 401w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/bitcoin_original.jpg-251x300.jpg 251w" sizes="(max-width: 401px) 100vw, 401px" /></figure><p><em><strong>Por Marga Padilla</strong></em></p>
<p>No hace mucho escuché decir a Michel Bauwens, el de la Fundación P2P, que los distintos procomunes se pueden clasificar según unos ejes que pintarían una especie de puntos cardinales.</p>
<p>Imagina (o, mejor, dibújalo) que en el norte está lo centralizado o global, en el sur está lo descentralizado o distribuido o local, en el este está lo que no tiene ánimo de lucro y en el oeste está lo que sí tiene ánimo de lucro.</p>
<p> <!--break--><!--break--> </p>
<p>Pues bien, según Bauwens, en cada uno de estos cuadrantes podemos hallar procomunes. Y el ejemplo que puso de procomún en el sudoeste, es decir, en el cuadrante que combina ánimo de lucro con descentralización, fue el de los Bitcoins (también conocidos como BTC). (Para dimensionar el asunto de lo lucrativo, decir que, en este contexto, cuando se habla de lucro es para referirse a procomunes que no lo excluyen necesariamente, aunque tampoco lo exigen. El software libre, sin ir más lejos, también caería en la mitad oeste de esta cuadrícula, ya que es un procomún que permite o, mejor dicho, no impide “hacer negocio”).</p>
<p>El Bitcoin es una “moneda” digital que circula en una red de dinero P2P (sí, eso, P2P, igual que las descargas) cuyo funcionamiento se basa en el uso de criptografía. A efectos prácticos, para usarla no hay que saber nada de altas matemáticas. Basta con comprarla (con euros, por ejemplo) y utilizarla en las tiendas que la aceptan, casi todas vinculadas a servicios ofrecidos por Internet.</p>
<p>¿Dinero P2P? Sí, exactamente eso. A diferencia de otros proyectos de dinero digital, Bitcoin no depende de ninguna autoridad central, nadie se lleva comisiones, opera con una tecnología punto a punto, está gestionada por el dispositivo de múltiple software libre que la regula y está garantizada por los usuarios (que son absolutamente anónimos). O, dicho de otra manera, no hubiera habido empresas ni gobiernos ni alianzas entre ambos que, cuando el escándalo del Cablegate, hubieran podido impedir que Wikileaks recibiera dinero con Bitcoins, así como sí que se le impidió que recibiera donaciones por Paypal, Visa y Mastercard. Cuesta entenderlo, ¿verdad?</p>
<p>En&nbsp;<a href="http://mecambio.net/category/cambiate-ya-a-que-esperas/finanzas-seguros/" rel="nofollow">mecambio.net/bitcoin/</a>&nbsp;hay una explicación muy buena de qué son y qué no son los Bitcoins: “Bitcoin no es una moneda social, no garantiza una economía justa o local, es una moneda virtual abstracta e interplanetaria abierta a todo tipo de usos de mercado”.</p>
<p>No garantiza una economía justa, pero la gente de mecambio.net la ha puesto ahí, junto al Puma (moneda social), el Zoquito (moneda complementaria), Coop57 (servicios financieros éticos y solidarios) o Fiare (banca ética). Eso da que pensar, ¿no?</p>
<p>Las monedas sociales, como&nbsp;<a href="http://www.konsumoresponsable.coop/mercado-social-madrid/como-funciona-la-moneda-social" rel="nofollow">el Boniato</a>, suelen estar vinculadas a la economía local, el consumo ecológico, el comercio justo y la confianza entre personas que comparten vínculos, horizontes y proyectos, y que forman una comunidad que se autorreconoce como tal y que, con la moneda, aspira a dinamizar e incentivar los intercambios mutuos como forma de plantar cara al auge de las multinacionales y de las grandes superficies.</p>
<p>Estas comunidades, apoyándose en redes de colectivos sociales o cooperativas, con la moneda social pueden ir más allá del trueque, que se realiza persona a persona, y triangular los intercambios. Y también pueden ir más allá de los bancos de tiempo, ofreciendo productos en lugar de ofrecer solo servicios.</p>
<p>Esta fuerte componente local (que no descentralizada) y comunitaria exige que para formar parte de alguna manera haya que asociarse explícitamente a la red, formalizando con ello un compromiso que extiende y se apoya en experiencias vitales, sociales o políticas preexistentes.</p>
<p>Poco que ver con los Bitcoins. Bueno, ¿poco? ¿O quizás no tan poco?</p>
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		<item>
		<title>La economía solidaria y la necesidad de alianzas entre campo y ciudad</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/reas-red-de-redes-de-economia-alternativa-y-solidaria-noticias-la-economia-solidaria-y-la-necesidad/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 18 Apr 2013 13:23:35 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog Idearia]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Plataforma Rural]]></category>
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										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="480" height="444" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_1.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_1.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_1.jpg-300x278.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure><p><em>Por Enrique del Río y Jeromo Aguado</em></p>
<p><strong><em>El panorama.</em></strong><span>&nbsp;Se han encendido todas las alarmas económicas, sociales, ambientales y culturales. Los poderosos grupos económicos en su insaciable avaricia, y después de haber explotado la burbuja del ladrillo, ahora quieren más y tienen puesta su mirada en apropiarse de los recursos públicos, la tierra, el agua y las semillas.</span></p>
<p>Y, para ello, cuentan con la colaboración de los poderes públicos para suprimir ayuntamientos y concentrar el poder de decisión en menos manos, ajenas a los intereses de la población, o para poner cada vez más normativas que dificulten la subsistencia de los agricultores y agricultoras que no se sometan a las leyes del mercado, controlado por estos grupos económicos. Las corporaciones agroalimentarias y los conglomerados financieros tienen vía libre para hacer de los alimentos una simple mercancía, impidiendo a millones de seres humanos el derecho al acceso a la comida.</p>
<p> <!--break--><!--break--> </p>
<p>Los ataques a toda la ciudadanía son permanentes, pero en el campo además nos estamos jugando la alimentación y la salud presente y futura de toda la población.<strong><em></em></strong></p>
<p><strong><em>Abriendo caminos.</em></strong>&nbsp;Además de denunciar todos los atropellos, salir a la calle y reivindicar nuestros derechos humanos y sociales secuestrados, conviene ir construyendo caminos que contemplen por un lado diques de contención de tanto avasallamiento y por otro generar otras formas de usar y gestionar los recursos y los bienes comunes, otras prácticas a la hora de relacionarnos con la naturaleza, y gestionar la economía, la política y la cultura de otra manera. En definitiva, necesitamos fortalecer otros modelos de desarrollo local basados en el valor de la suficiencia sostenible, frente al crecimiento ilimitado, el productivismo y el despilfarro.&nbsp;</p>
<p>Todos nos necesitamos mutuamente, por eso queremos tejer redes sociales y alianzas campo-ciudad, productores/as y usuarios/as de bienes y servicios, desde donde vayamos gestando en común el modelo de desarrollo favorable para ambos, construyendo espacios comunitarios para abordar problemas colectivos<strong>.</strong></p>
<p>En esta línea, nos vamos encontrado grupos de personas que por caminos diversos hemos ido llegando a las mismas conclusiones, y nos hemos asociado formalmente para darnos soluciones sin esperar a que cambie la sociedad entera. Queremos construir y estamos construyendo alianzas entre campo y ciudad.<strong><em></em></strong></p>
<p><strong><em>¿Por qué nos asociamos entre el Campo y la Ciudad?&nbsp;</em></strong>Para favorecer y mantener el estado óptimo de nuestra salud física y mental, a través del cuidado de una alimentación sana. Alimentándonos de manera saludable con productos naturales que los mismos asociados producimos, tanto de origen vegetal como animal.</p>
<p>Para promover también nuestro desarrollo cultural y el de nuestra sensibilidad como personas, además de fomentar el ejercicio físico adecuado. Tratando de recuperar toda la sabiduría de las generaciones precedentes, sus conocimientos y destrezas profesionales en la agricultura y ganadería natural. Así como sus hábitos y formas de adaptarse al territorio y al clima y las diversas maneras de respetar la naturaleza, que durante más de ochocientos años han sido capaces de conservar el medio natural para las generaciones sucesivas, hasta que en estas últimas décadas el capitalismo depredador y sus formas de explotación de la tierra está poniendo en grave peligro la subsistencia de toda la humanidad.</p>
<p><strong><em>¿Cómo?&nbsp;</em></strong><span>Planificando la producción de aquellos alimentos que satisfagan las necesidades alimenticias personales y familiares de los asociados, previendo para ello dichas necesidades.</span></p>
<p><span>Dominando las técnicas adecuadas para producir con calidad y consumir de manera responsable y coherente con nuestros objetivos. Aprendiendo a elaborar, transformar y conservar alimentos sin aditivos químicos nocivos para nuestra salud.</span></p>
<p>Fomentando y manteniendo los bancos locales de semillas, para garantizar el origen orgánico de nuestra producción agrícola y la autonomía de funcionamiento, sin depender de injerencias e intereses económicos ajenos y extraños<strong>.</strong><strong><em></em></strong></p>
<p><strong><em>Lo que proponemos para el fortalecimiento de alianzas campo-ciudad.&nbsp;</em></strong>Llegar a acuerdos estables con grupos que tienen fines similares a los nuestros para una mayor eficacia en nuestros objetivos. Y en este mismo sentido, facilitar la cooperación entre entidades tanto locales, como autonómicas, nacionales e internacionales que tengan fines similares o complementarios.</p>
<p>Aumentar la reserva local de tierras y la creación de un fondo de viviendas, para apoyar la incorporación de nuevos vecinos que practiquen la agricultura orgánica natural, asegurando que la tierra sea un bien de todos y todas para el uso de los que la trabajan<strong>,&nbsp;</strong>facilitando el acceso a la vivienda de quienes quieran plantearse vivir en el mundo rural.</p>
<p>Colaborar con las estructuras formativas de educación liberadora que ya existen en nuestro entorno y reforzarlas, para hacer de la formación una herramienta que ayude a dignificar la vida de los hombres y las mujeres del campo, a mantener sus culturas como base del saber hacer campesino, y a contemplar ésta una tarea permanente<strong>.</strong></p>
<p>Esta manera de entender la economía solidaria, que en nuestro caso le damos forma de Asociación, es un proceso abierto a nuevas aportaciones, inspirada en el valor de la&nbsp;<strong>autogestión&nbsp;</strong>como modelo de organización y de construcción permanente del desarrollo local en beneficio de toda la población.</p>
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		<item>
		<title>«En ocasiones…voy a FERIAS”. Ferias y Mercado de Economía Solidaria: un nuevo espacio para la autogestión social</title>
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		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 09 Apr 2013 23:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog Idearia]]></category>
		<category><![CDATA[Feria]]></category>
		<category><![CDATA[ferias]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/columna_reas_0_0.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" /></figure>Por Nuria Del Río&#160;Paracolls De niña, acompañaba a mi madre, presidenta del Ampa de mi colegio, a la Escuela de Verano que se celebraba cada año en el campus de la Autónoma en Cantoblanco (Madrid). Como a mí no me estaba permitido entrar en los talleres de “Renovación pedagógica”, me entretenía enredando en los puestos [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="150" height="150" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2020/03/columna_reas_0_0.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="NULL" decoding="async" loading="lazy" /></figure><p><em>Por Nuria Del Río&nbsp;Paracolls</em></p>
<p>De niña, acompañaba a mi madre, presidenta del Ampa de mi colegio, a la Escuela de Verano que se celebraba cada año en el campus de la Autónoma en Cantoblanco (Madrid). Como a mí no me estaba permitido entrar en los talleres de “Renovación pedagógica”, me entretenía enredando en los puestos donde se vendían todo tipo de materiales de innovación, publicaciones, juguetes educativos, experimentos, marionetas. Al principio miraba, luego preguntaba y al final me ofrecía, entusiasta, a ayudar. Una secuencia tan sencilla, pero mil veces repetida por mí y por todos y todas los que se acercan, incluso ahora, a algo que realmente despierta su interés.</p>
<p> <!--break--><!--break--> </p>
<p>Es lo que tiene el contacto directo con el público, no hay mejor manera de abrirse a las dudas, de aprender de ellas, de que la gente aprenda de la honestidad de quien ofrece su propuesta a “tenderete descubierto”.</p>
<p>Eso es lo que pude comprobar de nuevo en 1998 en L’ille, durante la primera Feria internacional de Finanzas Solidarias. Para las pocas personas que llegamos desde la península, fue un festín de descubrimientos, un universo entero de iniciativas que ya funcionaban por todo el planeta desafiando lo que se dictaba desde las grandes facultades de economía. Allí reunidos y al alcance de la mano. En uno de los talleres descubrí a Pat Conaty, (del Ashton Reinvestment Trust y de la New Economics Fundation) una de las mentes más preclaras de las finanzas aplicadas al desarrollo comunitario, y a Francesco Bicciato, uno de los 8 magníficos que fue recorriendo Italia en la etapa en que la Cooperativa Banca Popolare Ética, aun solo era, “Assoziacione verso la Banca Ética”, para conectar a todas las gentes interesadas en constituir la futura cooperativa financiera.</p>
<p></p>
<p>Es lo que tiene el formato Feria, frente a otros formatos, que se reúnen en un solo espacio y tiempo, todos y todas los que son y están, promoviendo la transformación social a través de lo económico.&nbsp;</p>
<p>La primera vez que entré en Biocultura, en el recinto Ferial de la Casa de Campo de Madrid, solo ocupaba el pabellón de la Pipa, uno de los más pequeños. A mí sin embargo, me pareció como entrar en el museo de la ciencia, había productos agrícolas sanísimos, inventos de salud para depurar aguas, todo tipo de propuestas rurales y futuristas al mismo tiempo, y una gente genial, llena de vida y de entusiasmo por reunirse y mostrar otra forma de vivir y consumir. Lo que se podía comer, estaba riquísimo, lo que solo se podía mirar –por caro- era bellísimo y lo que aun me costaba entender –por pionero- era interesantísimo.&nbsp;</p>
<p>Normalmente, tanto los expositores como los visitantes, se interesan por la innovación. Unas y otros, buscan estar “a la ultima”, conocer el “no va más”. En Economía Solidaria, en Finanzas Alternativas, en Consumo Responsable, en Mercado Social, no importa solo la innovación, importa sobre todo la integración. Cómo se tienen en cuenta todos los criterios, para poner límites al crecimiento exponencial y a la innovación que no mide sus consecuencias.</p>
<p>A lo largo de toda una vida, ahora que hago recuento, he tenido la suerte de acudir muchas ferias. Y de ellas he sacado muchas cosas: he disfrutado, me he sentido parte de algo más grande que yo como proveedora, y he visto como 10 puestos se convertían en 100 y luego en el doble. Lo importante no es el número, es la consolidación, es el sentimiento de REALIDAD que se genera en los ojos de quien acude. La certeza de que como dicen en las redes de Economía Solidaria brasileña:&nbsp;<em>«uma outra economia acontece</em>«.</p>
<p>A finales de Octubre de 2012, en Barcelona, promovida por la Xarxa de Economia Solidaria, se celebró la Fira de Economía Solidaria (<a href="http://www.firaesc.org/" rel="nofollow">http://www.firaesc.org/</a>). Esta vez, como aquel verano, no llegué con una misión concreta. Fui por acompañar a mis amigos organizadores, por engrosar las cifras de tránsito del evento, por apoyar, por disfrutar, curiosear… La antigua fábrica parecía haber sido construida, tal vez dos siglos antes, con su estilo industrialista, para acoger en su segunda vida útil, aquella concentración de lo mejor de la Economía Social y Solidaria catalana. &nbsp;Estaban todos y todas, juntos, revueltos, pero en filas ordenadas, mezclados los que tienen cifras de negocio gigantes, con las iniciativas humildes, que sobreviven como pueden, los que tienen más de 30 años de historia, con los que llegaron el año pasado… Todo en el ambiente gritaba “lo hicimos”, “tots y totes plegats ho hem fet”(1) Y solo por haber tenido el empuje de viajar hasta allá para contemplarlo, sentí que pertenecía.</p>
<p></p>
<p><strong>El 1 y 2 de Junio, se celebrará La Feria (primera Feria de Economía Solidaria de Madrid) promovida por REAS y el MES de Madrid.&nbsp;</strong>Un puñado creciente de soñadoras y cabezotas, que va contagiando todo lo que toca, le está poniendo suelo y estructura al sueño.<strong>&nbsp;El fin de semana siguiente, se celebrará en Zaragoza la IV Feria promovida por REAS y Mercado Social de Aragón</strong>. Los maños, como todo el mundo sabe, primero actúan y luego presumen. Así aprenden más rápido que nadie e iluminan al resto, como un Faro “al estilo adoquín”. Y más adelante, en otoño, llegará la segunda edición en Cataluña. Y así sucesivamente.</p>
<p>Esto es solo el principio, pues el tiempo ha llegado en que consumidores y consumidoras cuyo lema podríamos resumir en&nbsp;<em>“transfórmalo con mi dinero”</em>, empiecen a participar cada vez más en este tipo de iniciativas y deventecegan&nbsp;<em>“transformemos esto en común, con nuestro dinero y nuestra experiencia”</em>. También ha llegado la hora de que quienes proveen de bienes y servicios, lo hagan de forma organizada en torno a criterios y valores de Economía Solidaria, de Sostenibilidad social y ambiental, de autogestión, de participación y de alegría compartida por cada pequeño logro.&nbsp;</p>
<p>¿Qué mejor lugar para darse cita y empezar a conocer, a enredarse, a degustar, a celebrarse, que una Feria de Economía Solidaria, con un Mercado Social como expresión práctica y concreta? Ojala reencuentre en cada una, ese ambiente de “actividad apetecible” que cuando niña veía en los ojos de mi madre al dirigirse a la Escuela de Verano.&nbsp;<strong>La Feria de 2013 es el “laboratorio de participación ciudadana” para el 2020</strong>&nbsp;y mas allá.</p>
<p>Si no puedes esperar a Junio y quieres sorprenderte con todo lo que ya está funcionando, mantente informado/a:&nbsp;<a href="http://www.konsumoresponsable.coop/" rel="nofollow">www.konsumoresponsable.coop</a>,&nbsp;<a href="http://www.economiasolidaria.org/" rel="nofollow">www.economiasolidaria.org</a></p>
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		<item>
		<title>Finanzas Éticas y Economía Solidaria: una relación multidimensional</title>
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		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 02 Apr 2013 13:03:40 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog Idearia]]></category>
		<category><![CDATA[Coop57]]></category>
		<category><![CDATA[Fiare]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="480" height="441" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_0.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_0.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_0.jpg-300x276.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure>Peru Sasia En el ámbito de la Economía Solidaria estamos viviendo en estos últimos tiempos el desarrollo de propuestas de alternativa económica de gran calado. Junto a los espacios económicos que han venido construyendo históricamente la Economía Solidaria, se han incorporado en los últimos años circuitos nuevos que incluyen productos y servicios que forman parte [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="480" height="441" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_0.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_0.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas_0.jpg-300x276.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure><p><em>Peru Sasia</em></p>
<p>En el ámbito de la Economía Solidaria estamos viviendo en estos últimos tiempos el desarrollo de propuestas de alternativa económica de gran calado. Junto a los espacios económicos que han venido construyendo históricamente la Economía Solidaria, se han incorporado en los últimos años circuitos nuevos que incluyen productos y servicios que forman parte del mismo corazón del entramado económico capitalista: seguros, energía, intermediación financiera… incluso estamos asistiendo a la configuración de un sólido espacio de intercambio para todo el conjunto, un Mercado Social. </p>
<p> <!--break--><!--break--></p>
<p>Son circuitos que se desarrollan con la vocación de consolidar propuestas de alternativa de amplio recorrido, y que vienen a complementar ese rico entramado que ha venido construyéndose desde la Economía Solidaria. Entre estos nuevos circuitos nos fijaremos hoy en el ámbito de la intermediación financiera, compartiendo una reflexión sobre la relación entre las propuestas de intermediación financiera alternativa que se desarrollan en el ámbito de la Economía Solidaria y el propio espacio de alternativa que constituye todo el conjunto.¿Qué traen, y qué reciben, las propuestas de intermediación financiera alternativa a la&nbsp;Economía Solidaria?</p>
<p>Responder a esta pregunta supone&nbsp;interrogarse por aspectos tan importantes en la configuración de un proyecto como la estructura de propiedad, las dinámicas de desarrollo, la relación con el entorno o el tratamiento del capital. En la práctica, la pertenencia al espacio de la Economía Solidaria plantea a los proyectos de intermediación financiera alternativa una vinculación con ese espacio que se despliega en diferentes dimensiones. En primer lugar, una dimensión de <strong><em>pertenencia ideológica</em></strong>, que implica compartir con el conjunto los <a href="http://www.economiasolidaria.org/files/CARTA_ECONOMIA_SOLIDARIA_REAS.pdf" rel="nofollow">principios de la Economía Solidaria</a>. Esta pertenencia define de manera muy nítida los contornos de la intermediación financiera alternativa, y su aplicación se concreta en aspectos tan importantes como la participación, la transparencia, el lugar del personal contratado en el proyecto, la cooperación, la vinculación con lo local, la perspectiva de género, la sostenibilidad medioambiental o el tratamiento del capital y de los excedentes de la actividad.</p>
<p>&nbsp;De entre todos estos elementos, me parece importante resaltar, dadas las características específicas de la intermediación financiera, la importancia de la participación y del tratamiento del capital. No podemos olvidar que estos proyectos, especialmente los que se desarrollan con la vocación de implantarse a escala estatal como Coop57 o Fiare, van consolidando estructuras con bases sociales amplias y volúmenes de actividad económica sensiblemente superiores a los de la mayoría de las organizaciones de la Economía Solidaria. Por eso, la consolidación de una red densa de capital social en la que se articulan canales estables y permanentes que permitan la participación resulta imprescindible. Para estas realidades, la participación es mucho más que un medio. Es un fin en sí mismo, una característica inseparable del conjunto de elementos de alternativa que las configuran. Sin la participación, las finanzas alternativas pierden uno de sus pilares básicos y se debilita todo el conjunto. Sin la participación, resulta impensable entender las realidades locales y dialogar con ellas. Sin una base social comprometida, motivada y dinámica, que se siente protagonista del proyecto, es muy difícil fomentar el trabajo en red con otras organizaciones aliadas, promoviendo la acción colectiva y el intercambio de saberes y recursos a diferentes niveles. Sin la participación, esta relación entre organizaciones pierde su potencial transformador, quedando en el mejor de los casos reducido a meros acuerdos comerciales. Sin la participación, en definitiva, se debilita el “rostro social” del proyecto, que pierde su dimensión política y buena parte de su legitimidad, quedando reducido a un espacio que no convoca a construir colectivamente la alternativa, sino a consumir un producto construido y ofrecido por terceros.</p>
<p>Respecto al tratamiento del capital, la condición esencialmente no lucrativa de los proyectos de intermediación financiera alternativa que pertenecen al espacio de la Economía Solidaria se refleja en una dinámica de apropiación del proyecto que convoca en su estructura a personas y organizaciones interesadas en construir una alternativa por encima del retorno económico que su condición de personas clientes o socias pueda ofrecerles. Los proyectos de intermediación financiera alternativa no pueden estar de ninguna manera sometidos al yugo de la superrentabilidad, ni sus estrategias condicionadas por la exigencia de retribución, por la vía de dividendos, a aquellos accionistas que han decidido invertir en el proyecto a la búsqueda de este retorno económico. Lo que vincula a la base social es radicalmente distinta. Se nutre de una aspiración de transformación social, en un marco radicalmente contracultural que es necesario (de nuevo) construir colectivamente. &nbsp;Los principios de la Economía Solidaria lo reflejan con mucha claridad: la reinversión y la redistribución de los excedentes, el valor del impacto social, la solidaridad con terceros, la ausencia de posiciones dominantes, el reconocimiento efectivo del derecho al crédito para determinados proyectos y colectivos… son todos ellos elementos que configuran una manera concreta de construir estos proyectos y que vinculan a las organizaciones de la Economía Solidaria y a las personas comprometidas con este espacio en una nueva dimensión, que añade a la pertenencia ideológica la vinculación real (y militante) en la construcción de las finanzas éticas.</p>
<div>&nbsp;</div>
<div>
<p></p>
<p>&nbsp;<br /> Una tercera dimensión que relaciona las finanzas éticas con la Economía Solidaria viene constituida por la posibilidad de <strong><em>reforzar mediante el crédito</em></strong> el desarrollo de este espacio. La Economía Solidaria puede disponer, de esta manera, de un nuevo elemento que favorezca su autonomía y capacidad de desarrollo, sin depender de herramientas financieras capitalistas, cuyas prioridades fragilizan permanentemente sus posibilidades de consolidación. Ante esta dimensión de la relación entre las organizaciones de la Economía Solidaria y los proyectos de intermediación financiera alternativa, los retos que se plantean son evidentes: por un lado, consolidar de forma prioritaria una manera de evaluar las solicitudes de financiación que conozcan las especificidades de esas organizaciones. Por otro, la creación de circuitos de intermediación adaptados a las diferentes realidades, vinculando ahorro e inversión orientada al apoyo financiero a estos proyectos. Desde esta perspectiva se ve con claridad la necesidad de entender la intermediación financiera alternativa en el espacio de la Economía Solidaria como un Sistema complejo de herramientas financieras, que reúnan desde circuitos de proximidad hasta entidades bancarias, pasando por diferentes niveles de implantación y especialización. Y es desde esta perspectiva desde la que se entiende asimismo el valor de articular un marco sólido de relación entre las diferentes organizaciones que pertenecemos a este espacio, al que podamos llamar el Sistema de Finanzas de la Economía Solidaria. Este es nuestro reto colectivo en estos momentos.</p>
</p></div>
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		<item>
		<title>El cambio tiene mucho “Ing”</title>
		<link>https://www.economiasolidaria.org/noticias/reas-red-de-redes-de-economia-alternativa-y-solidaria-noticias-el-cambio-tiene-mucho-ing/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 26 Mar 2013 11:31:45 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog Idearia]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="480" height="228" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/nueva_imagen_2.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/nueva_imagen_2.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/nueva_imagen_2.jpg-300x143.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure>Álvaro Porro (www.revistaopciones.org) Los compañeros de la cooperativa Altekio me invitaron para su 5º cumpleaños y me pidieron que hiciera una reflexión sobre dónde se encontraba actualmente la pata social (participación, desarrollo comunitario, innovación social&#8230;) de la sostenibilidad. Y a mi me salió este “pensasiento” (vamos que me invento un pensamiento para justificar como siento [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="480" height="228" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/nueva_imagen_2.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/nueva_imagen_2.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/nueva_imagen_2.jpg-300x143.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure><p><em>Álvaro Porro (<a href="http://www.revistaopciones.org/" rel="nofollow">www.revistaopciones.org</a>)</em></p>
<p>Los compañeros de la cooperativa Altekio me invitaron para su 5º cumpleaños y me pidieron que hiciera una reflexión sobre dónde se encontraba actualmente la pata social (participación, desarrollo comunitario, innovación social&#8230;) de la sostenibilidad.</p>
<p>Y a mi me salió este “pensasiento” (vamos que me invento un pensamiento para justificar como siento yo algo) acompañado de croquis correspondiente que si no me cuesta mucho explicarme.</p>
<p> <!--break--><!--break--> </p>
<p>Para explicarnos partiremos y miraremos el proceso desde nuestro territorio (el de Altekio y del CRIC-Opciones), el del cambio de patrones de consumo y estilos de vida, no porque sea ni el más importante ni el primero ni nada por el estilo, simplemente es uno de los territorios que habrá que transitar para afrontar la crisis ecosocial en la que ya hemos entrado. No cambiaremos el mundo desde el consumo pero sin cambiar el&nbsp; consumo no cambiaremos el mundo.</p>
<p><strong>Microcontextos y círculos virtuosos</strong></p>
<p>Una experiencia común entre los que intentan hacer cambios en su forma de consumir es la de sentirse, en la cotidianidad, limitado en las opciones o bajo la exigencia de un esfuerzo excesivo. Es desde ahí, aunque no solo por ello, que surgen articulaciones colectivas desde donde construir, facilitar, hacer más accesibles&#8230; otras formas de satisfacer necesidades, que es al fin y al cabo de lo que va en esencia el consumo. Me refiero a las cooperativas de consumo agroecológico, bancos del tiempo, redes de intercambio, grupos de crianza, finanzas alternativas, graticiclaje, huertos comunitarios, cooperativas de energía&#8230; experiencias todas ellas caracterizadas por una&nbsp;conceptualización muy en boga: el consumo colaborativo “link” o “ing”;carsharing, bookcrossing, cohousing, coachsurfing, crowdfunding, woofing,social-car (aunque este término agrupa no solo articulaciones colectivas sino también nuevas formas empresariales o mixtas basadas en compartir recursos en lugar de poseerlos)&#8230; Pero volviendo a las articulaciones colectivas, algunos los han llamado <span><a href="http://www.ecologistasenaccion.org/article21782.html" rel="nofollow">Ingenios de</a>&nbsp;</span><a href="http://www.ecologistasenaccion.org/article21782.html" rel="nofollow"><span>Producción Colectiva</span></a>, otros (nosotros) <span><a href="http://opcions.org/es/revista/seccion/impulsando-cambios-por-y-desde-la-comunidad" rel="nofollow">Inovaciones</a>&nbsp;</span><a href="http://opcions.org/es/revista/seccion/impulsando-cambios-por-y-desde-la-comunidad" rel="nofollow"><span>Comunitarias en Sostenibilidad</span></a> (ICOS) , y otros (los guiris) <a href="http://grassrootsinnovations.org/" rel="nofollow"><span>Grassroots Innovations</span></a>&nbsp; pero vienen a ser más o menos lo mismo. Desde estos espacios colectivos las acciones se facilitan, las alternativas se hacen mucho más accesibles, fáciles, fluidas y encima dejo de ser un “bicho raro” o un tiquismiquis, encontrando espacios de identidad, afinidad, complicidad&#8230; Y es que si no construimos nuevos contextos logísticos, económicos, sociales, emocionales, culturales&#8230; desde donde experimentar con otras prácticas la tarea de transformación en base a decisiones y acciones individuales puede resultar mesiánica llegada a un punto. Con estas ICOS cambian los&nbsp;microcontextos (nuestros y de nuestros compañeros de iniciativa) y nuestras posibilidades de cambios en nuestros estilos de vida, formas de consumo, etc&#8230; se ensanchan, nosotros lo llamamos un <em>círculo virtuoso</em>.</p>
<p></p>
<p><strong>El vértigo del Upscaling y Mainstremaing</strong></p>
<p>Sin embargo estos microcontextos pese a tener un largo recorrido están limitados a espacios sociales muy reducidos con alto grado de concienciación, experiencia en la organización colectiva, etc. Hace falta&nbsp;saltar a otras capas de la cebolla social. Los ingleses que son muy rápidos <span><a href="http://grassrootsinnovations.org/2012/03/24/book-new-economics-of-sustainable-consumption/" rel="nofollow">conceptualizando</a>&nbsp;</span>hablan (entre otras cosas) de “<a href="http://sig.uwaterloo.ca/highlight/making-a-difference-strategies-for-scaling-innovation-for-greater-impact" rel="nofollow"><span>upscaling</span></a>”&nbsp;(aumentar la escala) y “<a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Mainstream" rel="nofollow"><span>mainstreaming</span></a>”&nbsp;(llegar al ciudadanos medio). Esos procesos pueden implicar en muchos&nbsp;casos&nbsp; reducir la necesidad de implicación,&nbsp;abaratar mediante economías de escala, facilitar logística, ampliar&nbsp;posibilidades, reducir exigencias en los criterios, profesionalizar algunas&nbsp;tareas&#8230; E incluso muchas veces implica estructuras más comerciales (empresas, cooperativas&#8230;) que tratan de ofrecer similares servicios. Lo hemos visto por&nbsp;ejemplo en el caso de las cestas ecológicas de productores locales a domicilio&nbsp;o a puntos de recogida que reproducen en algunos aspectos el papel de&nbsp;cooperativas de consumo. En estos procesos la propuesta inicial se desvirtúa&nbsp;(exigencia criterios, dimensión participativa, discurso político, articulación&nbsp;comunitaria&#8230;). Pero quizás son procesos necesarios, la propuesta inicial&nbsp;tiene que perder rigidez para poder fluir a otras capas de la sociedad, surgen&nbsp;mutaciones con nuevas características. Y además no necesariamente se tiene que&nbsp;desvirtuar significativamente; por ejemplo puede ser el terreno para&nbsp;estructuras empresariales y comerciales pero vinculadas a otra forma de hacer&nbsp;“negocio” como puede ser todo el sector de la economía social y solidaria. En&nbsp;cualquier caso no se trata de que los ICOs desaparezcan, sino de que puedan&nbsp;convivir diferentes modelos adaptados a diferentes sectores, necesidades&#8230; de&nbsp;manera que se llegue a más capas de la cebolla. ¿dónde está el equilibrio entre&nbsp;llegar y desvirtuarse? Probablemente no hay respuesta general, preguntárselo es&nbsp;parte del proceso y el resultado.</p>
<p><strong>Regeneración democrática y sostenibilidad</strong></p>
<p>En cualquier caso incluso cuando estos procesos de upscaling&nbsp;se dan también tocan con los techos de las macro estructuras sociales,&nbsp;políticas, económicas&#8230; La sostenibilidad y la transición hacia estilos de vida más sostenibles irremediablemente comportan un cambio social, un cambio de modelo, que requiere de cambios de estructuras, cambiar macrocontextos que no&nbsp;se darán sin una regeneración democrática. Quizás alguno le puede chocar la&nbsp;relación de conceptos (democracia-sostenibilidad) pero resulta más extendida de&nbsp;lo que parece esta idea. Hace dos años, justo antes del 15M, realizamos unos <a href="http://opcions.org/es/blog/informe-consumo-y-cambio-global" rel="nofollow"><span>talleres&nbsp;participativos de construcción de escenarios de futuro</span></a> con&nbsp;representantes de empresas, administración, universidad, Icos, movimientos&nbsp;sociales&#8230; y de entre 35 factores de cambio de todo tipo el que fue elegido&nbsp;como más importante hacia los estilos de vida sostenibles por bastante&nbsp;unanimidad fue la regeneración democrática. Semanas después el 15M venía a&nbsp;confirmar este vaticinio como han hecho otros fenómenos que se dieron antes&nbsp;como el 13M o después como el&nbsp; 25S, la&nbsp;ILP de la PAH&#8230; Pero la idea no es&nbsp;solo que el cambio masivo hacia estilos de vida más sostenibles, (que por cierto&nbsp;no es nada más que una sociedad que sobreviva a sí misma social y ecológicamente&nbsp;sin atroces desigualdades), pueda ser consecuencia de una regeneración&nbsp;democrática y cambios de estructuras. La idea es que pueda ser resultado pero&nbsp;también palanca de cambio.</p>
<p></p>
<p><strong>Politiquing y practiquing</strong></p>
<p>Muchas veces son las prácticas las que cambian los valores y&nbsp;no al revés, lo dicen sólidas teorías del aprendizaje. Intentar hacer cosas básicas del día a día de manera diferente, cambiar las prácticas cotidianas,&nbsp;puede ser un importante activador de cambio en tu forma de mirar muchas cosas,&nbsp;desarrollar tu propio sentido crítico de la realidad y una serie de valores&nbsp;activos (no declarativos) nuevos. Pero no sólo sentido crítico, también sentido constructivo, entendiendo desde “el hacer” lo complejo de construir&nbsp;alternativas reales y viables&#8230; Por todo ello el terreno social de la&nbsp;experimentación en estilos de vida sostenibles y formas alternativas de&nbsp;satisfacción de necesidades puede jugar un papel relevante.</p>
<p>Pero solo podrán jugar ese papel si los espacios colectivos de innovación social y participación se entienden a sí mismos también como parte de ese cambio global. En la línea <em>cool</em> de los conceptos “ing” que tanto viralizan podríamos&nbsp;invertarnos uno nuevo, el “politiquing” (politizar en su dimensión más amplia)&nbsp;de las nuevas prácticas colectivas e individuales y no para hacerlas más puras&nbsp;o más rígidas (en muchos casos incluso al contrario). Se trata de dotarlas de&nbsp;sentido en un contexto macro que ha de cambiar y este sentido ayudará a saber&nbsp;cuándo merece la pena tensar para diferenciar y cuándo relajar para sumar.</p>
<p>Y por otro lado también hace falta como decíamos, el&nbsp;“practiquing”, es decir, equipar los espacios más puramente políticos con&nbsp;nuevas prácticas que hagan integrar más allá del espíritu de crítica y&nbsp; oposición la dimensión de construcción de alternativas tangibles, viables, vivibles&#8230;</p>
<p>Por supuesto surgen preguntas: ¿mucha de la energía del 15M&nbsp;se ha transformado en nuevas ICOs? ¿las ICOs son parte del espacio de contacto&nbsp;con el espíritu mareas, 15M&#8230;? A nosotros nos parece que sí (más o menos) y ¿a ti?</p>
<p>De esta manera completamos el croquis donde esos tres ciclos se retroalimentan para el cambio de los estilos de vida y consumo, para el&nbsp;cambio social</p>
<p></p>
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		<title>Se inaugura el Blog IDEARIA sobre Economía Solidaria</title>
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		<dc:creator><![CDATA[daniel_reasaragon]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 20 Mar 2013 13:22:58 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog Idearia]]></category>
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					<description><![CDATA[<figure><img width="480" height="441" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas.jpg-300x276.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure>Blog creado en la web del Periódico Diagonal Inauguramos un blog con la ilusión de contribuir colectivamente a dar visibilidad a la economía alternativa y solidaria. Y lo hacemos con un artículo sobre la 11ª edición del encuentro que da nombre a este espacio virtual de comunicación. Idearia ha sido un punto de encuentro clave [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure><img width="480" height="441" src="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas.jpg.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" decoding="async" loading="lazy" srcset="https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas.jpg.jpg 480w, https://www.economiasolidaria.org/wp-content/uploads/2021/03/columna_reas.jpg-300x276.jpg 300w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure><div>
<div class="blogs_diago_cuerpo">
<p><a href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia"><em><strong>Blog creado en la web del Periódico Diagonal</strong></em></a></p>
<p>Inauguramos un blog con la ilusión de contribuir colectivamente a dar visibilidad a la economía alternativa y solidaria. Y lo hacemos con un artículo sobre la 11ª edición del encuentro que da nombre a este espacio virtual de comunicación. <em><strong>Idearia</strong></em> ha sido un punto de encuentro clave en los procesos de consolidación las diferentes realidades de la economía solidaria del estado. Reflexión, análisis y prácticas&nbsp;se cruzarán cada semana en los artículos que subamos a este Blog, que une un poco más un proyecto de comunicación social&nbsp;como Diagonal,&nbsp;comprometido con las alternativas económicas, con<a href="http://www.economiasolidaria.org/" rel="nofollow"> REAS</a>, la red de redes de economía solidaria promotora de algunas de las prácticas más importantes en este campo. &nbsp;</p>
<p> <!--break--><!--break--> </p>
<p>El blog va a contar con la colaboración habitual de más de diez personas. Pretendemos así reflejar la enorme diversidad de experiencias económicas basadas en el procomún, la cooperación, la equidad y la democracia interna que se multiplican como respuesta a la profunda crisis sistémica que sufrimos y avanzan en la construcción de un <a href="http://www.konsumoresponsable.coop/mercado-social" rel="nofollow">Mercado Social</a>.&nbsp;Los últimos años han servido para constatar que la actual crisis de acumulación de sistema capitalista, incapaz de recuperar sus tasas de beneficio, está detrás de todas las políticas de expolio y destrucción de la riqueza común en una huida hacia delante en la que pretende llevarse por delante las bases materiales que sostienen la reproducción de la vida.&nbsp; Ante esta situación estamos inmersos en un momentos de gran agitación política en el que todo está sometido a discusión. Nos enfrentamos a grandes preguntas acerca del futuro que queremos y una de las cuestiones más importantes tiene que ver con cómo podemos avanzar significativamente en la democratización de la economía.&nbsp; En este caminar hacia un sistema de relaciones económicas al servicio de las personas que ponga en el centro la reproducción colectiva de la vida las experiencias existentes deben ser cada vez más conocidas y reconocidas como prácticas de referencia fundamentales en un periodo de cambio de régimen como el actual.&nbsp;</p>
<p>Este blog pretende ser una humilde contribución a dar respuesta a esta necesidad de dar visibilidad a lo existente y, al mismo tiempo, ofrecer un espacio que ayude a reflexionar sobre la práctica de la economía solidaria.</p>
<p>&nbsp;</p>
<div>
<h1><span class="blogs_diago_titulo"><a href="http://www.diagonalperiodico.net/blogs/idearia/idearia-11o-encuentro-economia-alternativa-y-solidaria.html">IDEARIA 11º encuentro de economía alternativa y solidaria</a></span></h1>
</p></div>
<div>
<div class="blogs_diago_cuerpo">
<p>Durante el fin de semana del 26 al 28 de abril tendrá lugar en Córdoba<em> la <a href="http://www.economiasolidaria.org/noticias/idearia_2013_abierta_la_inscripcion" rel="nofollow"><strong>11ª edición de IDEARIA</strong></a></em>, <em>un encuentro bianual</em> para el intercambio, <em>desarrollo y formación sobre economía solidaria,&nbsp; </em>organizado por <em>IDEAS (Iniciativas de Economía Alternativa y Solidaria) y REAS (Red de Redes de Economía Alternativa y Solidaria).</em></p>
<p>Si buscamos en el diccionario el significado de “idear” nos encontraremos varias acepciones:</p>
<ul>
<li><em>Formar en la mente una idea, especialmente si es útil para resolver un problema o como punto de partida para un proyecto o plan.</em><br /> 
<li><em>Formar el propósito de hacer algo.</em><br /> 
<li><em>Trazar, inventar.</em> </ul>
<p>Hay pocas definiciones tan acertadas para lo que pusieron en práctica los pioneros y pioneras que en el año 1993 decidieron que ya era hora de exponer, intercambiar conocimientos y potenciar las experiencias de economía solidaria que despuntaban a lo largo y ancho del Estado en el primer encuentro que se realizó en Córdoba. Como hoy, en aquel 1993 arreciaba la crisis económica y política. Exactamente igual que hoy, la creatividad, la audacia y la capacidad de emprendimiento aparecían como soluciones para la crisis y puntos de partida para configurar otro mundo posible.</p>
<p>En el segundo encuentro, en el año 1995, se constituyó formalmente REAS, y en 1997 se funda IDEAS, aunque su actividad impulsando el Comercio Justo se remonta a 1992 a través de las Tiendas de la Solidaridad. En diciembre de 2000 se modificaron los estatutos de REAS para convertirla en una red de redes. Desde entonces agrupa tanto a redes territoriales como sectoriales, aglutinando a sectores tan diversos como el reciclaje y la recuperación; empresas de inserción; empresas de mensajería; banca ética; agricultura y ganadería ecológica; Comercio Justo; empresas de jardinería; empresas de asesoramiento y formación a personas emprendedoras y de inserción socio-ocupacional; centros de promoción del empleo de jóvenes en situación de riesgo de exclusión; educación ambiental; entidades de trueque e intercambios de servicios sin dinero entre personas con bajos recursos económicos; cooperativas de consumo y de distribución de productos ecológicos; librerías, revistas y distribuidoras de publicaciones relacionadas con la economía alternativa y solidaria; <em>catering</em>, hostelería y alojamientos rurales; empresas de comunicación social; servicios de ayuda a domicilio; servicios de animación sociocultural; empresas de limpieza y mantenimiento; empresas textiles; empresas de energías alternativas… Así, hasta un largo etcétera de servicios que ofrecen más de 200 entidades en todo el Estado, y más de 3.000 trabajadoras y trabajadores que abogan a favor de la transformación social a través de lo económico.</p>
<p>Las prácticas de economía solidaria se caracterizan por productos, servicios y acciones que contribuyen a mejorar la calidad de vida de nuestro entorno; una gestión independiente de los poderes públicos y privados; el desarrollo de relaciones comerciales justas; personas trabajadoras asociadas a las decisiones que conciernen a su trabajo o al futuro de sus organizaciones, y el apoyo a iniciativas solidarias emprendidas en el seno de grupos o regiones desfavorecidas.</p>
<p>Los valores que impregnan estas prácticas se ubican en el polo opuesto de la degradación política, moral y económica que nos asola, y emergen como un elemento indispensable para la regeneración democrática de nuestras instituciones. A lo largo de veinte años, <strong>IDEARIA</strong> se ha ganado por derecho propio ser el punto de referencia, la convergencia de todo lo que signifique cambio, osadía, energía e imaginación. Nuestra capacidad de compartir estas experiencias, introducirlas en la sociedad e implicar a nuestro entorno determinará el éxito de la economía solidaria en general, y la proyección de <strong>IDEARIA</strong> como evento itinerante en distintas capitales del Estado en particular. Ojalá seamos capaces de ello.</p>
<p>Este año es especialmente importante reunir en Córdoba, como en las primeras ediciones, a&nbsp; todas aquellas personas y entidades preocupadas por el entorno social, que apuestan por un modelo económico centrado en las personas. Han pasado más de veinte años desde el primer encuentro y hoy la economía solidaria es una alternativa real. Durante el fin de semana del 26 al 28 de abril se profundizará de manera participativa y en un ambiente festivo en las sinergias de diferentes proyectos —como el Comercio Justo, la soberanía alimentaria, el mercado social y las finanzas éticas— aprendiendo a construir modelos basados en la equidad, la igualdad y la participación.</p>
<p>Os animamos que os inscribáis al encuentro en este <a href="http://www.economiasolidaria.org/inscripcion_idearia_2013" rel="nofollow">ENLACE</a> ¡Os esperamos!<br /><a href="http://www.economiasolidaria.org/files/PROGRAMA_IDEARIA_2013.pdf" rel="nofollow">Programa del encuentro</a>.<br /> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>
<p style="text-align: right;">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Roberto Ballesteros<br /> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Presidente de <a href="http://www.ideas.coop/" rel="nofollow">IDEAS</a></p>
</p></div>
</p></div>
</p></div>
</p></div>
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