Economía Solidaria

Marta Pérez Cusó: “La Economía Social y Solidaria es una de las vías para afrontar los retrocesos sociales”

Esta murciana afincada en Tailandia vuelve a su tierra como oficial de Naciones Unidas para Asia y Pacífico con motivo de la celebración de un simposio sobre cooperativismo en una época en la que los avances alcanzados durante las últimas décadas “están en peligro”

17 desembre 2025

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De padre chileno y madre catalana, esta santanderina vivió desde los 3 años en Murcia, en donde estudió hasta su último año de carrera en la UMU. Entonces, una beca Erasmus la llevó al extranjero y, desde entonces, solo vuelve de visita. «Siempre tuve inquietud y ganas de trabajar en cooperación internacional», recuerda Marta Pérez Cusó. «Probé suerte en la ONG Oxfam en Reino Unido y, al mismo tiempo, pude presentarme a los exámenes de funcionario de la ONU, que justo ese año estaban abiertos a candidatos españoles. Y salió bien», cuenta. En la actualidad, es Oficial de Asuntos Económicos en la Comisión Económica y Social de las Naciones Unidas para Asia y Pacífico (UN ESCAP) en Tailandia. Este jueves y viernes volvió a casa gracias a la celebración en Murcia del V Simposio Técnico del Grupo de Trabajo Interinstitucional de Naciones Unidas sobre Economía Social y Solidaria (UNTFSSE).

Lidero el trabajo de promoción de negocios y de innovación empresarial dirigida a los Objetivos de Desarrollo Sostenible en Asia y Pacífico. Es decir: qué políticas pueden poner en marcha los gobiernos para incentivar que las empresas contribuyan a esos objetivos. En ese contexto hemos trabajado, por ejemplo, en negocios inclusivos en el sector agrícola y alimentario.

¿Qué busca la ONU con un evento como este en Murcia?

Este año 2025, Murcia es la capital de la Economía Social y se han organizado numerosas actividades. La de esta semana es un simposio técnico que sirve para revisar avances y planificar qué queremos trabajar conjuntamente entre agencias de la ONU durante los próximos dos años.

¿No tiene la sensación de que la gente no sabe lo que es la Economía Social y Solidaria (ESS)?

Justamente esta semana he leído un barómetro al respecto y cuando se pregunta por este término resulta, efectivamente, que el público en general no sabe de lo que le están hablando. Sin embargo, si yo le hablo de cooperativas, de empresas sociales que dan respuesta a problemas como el acceso a un empleo digno o si le hablo de empresas que facilitan acceso a tecnologías digitales en zonas donde no están disponibles sí que lo entiende, ¿no? Son empresas que no buscan únicamente un beneficio económico, sino que tienen una misión social: conservar o crear empleo, mejorar las condiciones laborales o dar solución a problemas sociales y medioambientales.

¿Y eso es rentable para el empresario?

Hay de todo. Igual que no todas las empresas tradicionales son rentables, tampoco lo son todas las cooperativas. También existen empresas sociales sin ánimo de lucro y otras que sí tienen un objetivo comercial, aunque no con la misma lógica que las empresas que solo buscan maximizar beneficios. Las empresas sociales que sí quieren operar en el mercado tienen el reto de compaginar una rentabilidad, aunque sea mínima, con su misión social.

¿Qué diferencia hay entre sociedades con una fuerte implantación de ESS y aquellas donde no existe?

Cuando hay diversidad de oferta y de modelos empresariales, se puede responder mejor tanto a necesidades económicas , que tienen que ver con el crecimiento y la innovación, como a necesidades sociales. Además, se ha demostrado que en épocas de crisis, como la del covid, las empresas de ESS se mantienen más firmes: los trabajadores y las compañías hacen más esfuerzos para garantizar la continuidad. Muchos emprendedores sociales fueron clave en dar soluciones durante aquella crisis tan fuerte.

¿Está de acuerdo con que, en los últimos años, el mundo parece mirar en sentido contrario a la Economía Social y Solidaria?

Tiene razón. Vivimos un momento global muy difícil, con cambios impresionantes, en donde los avances sociales logrados en género, igualdad o promoción de la mujer están en peligro o, incluso, han retrocedido. No obstante, eso no significa que no haya que afrontar esta situación y la ESS puede ser una de las vías para hacerlo.

Lo pregunto porque la ONU también está siendo atacada por países que antes la defendían. ¿Cómo se vive eso desde dentro?

Es un momento de cambio y de crisis. Naciones Unidas depende de sus estados miembros y ahora estamos en un proceso de reforma. El secretario general presentará nuevos presupuestos próximamente para afrontar este contexto. La misión de la ONU sigue adelante con el apoyo de la mayoría de los gobiernos, pero con menos recursos, lo que nos obliga a ser más innovadores.

¿Es ese el principal reto de Naciones Unidas ahora?

Sin duda, uno de ellos es seguir respondiendo a lo que nos piden los gobiernos en un contexto de recursos financieros cada vez más limitados.

¿Se ve el mundo muy distinto desde Tailandia?

En muchos aspectos, sí. Allí valoras los avances que tenemos en Europa: seguridad, servicios sociales, educación, sanidad o un marco que busca el progreso social equilibrado. En Asia hay otras realidades y valores; muchos son similares, pero se manifiestan de forma distinta. Por ejemplo, los horarios laborales están menos definidos y hay un ritmo de trabajo muy acelerado.

¿Le llegan los ataques de ciertos partidos políticos contra la Agenda 2030?

Yo creo que estamos en el mundo para ayudarnos los unos a los otros. Las condiciones en las que vivimos, nacemos, crecemos y trabajamos influyen enormemente en nuestro futuro. ¿Quién puede decir que no a mejorar el acceso a la educación, a la vivienda, al trabajo, a la igualdad? Me parece fundamental.

 

Fuente: Opinión de Murcia

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