Políticas Públicas
El futuro de la Escocesa: economía social, arte, vivienda asistida y empresas tecnoalimentarias
El recinto fabril del Poblenou iniciará su renacimiento por la nave Klein, donde se prevé una inversión de 7,5 millones de euros y obras a finales del 2026

Una vez recuperada la propiedad de la nave, parcialmente ocupada hasta el pasado octubre, parece que al fin se ha trazado un plan más o menos definido para la antigua fábrica de la Escocesa, una de las perlas fabriles del 22@, comprada por el Ayuntamiento en agosto del 2017 para evitar, eso dijo entonces el gobierno de Ada Colau, que el lugar se convirtiera en un contenedor de pisos de lujo. Se adquirió el 93% de la propiedad por el derecho de tanteo y retracto por unos 10 millones de euros. Siete años después, con dos naves consolidadas como polos de creación artística, el resto de recintos se dedicarán a vivienda asistida, a la economía social (en manos de cooperativas) y a empresas del ámbito tecnoalimentario.
La nave Klein será la primera en unirse a las dos que ya están activas (Johnston y Foseco) y que ejercen de fábrica de creación artística con más de 2.000m2 dedicados al arte contemporáneo bajo el paraguas de la Associació d’Idees EMA y el auspicio del Instituto de Cultura de Barcelona (ICUB). Unos 30 artistas se benefician de este espacio con acceso a estudios y talleres individuales y compartidos. La teniente de alcalde Gil ha confirmado la continuidad de esta actividad en un complejo de más de 11.000m2 al que le espera, en los próximos años, una inversión de 52 millones de euros.
Hoja de ruta
No hay un calendario claro, pero sí un presupuesto definido: 52 millones de euros para renovar todo el recinto del 22@
Las naves Paul y Birkhead, recuperadas por orden judicial, se destinarán a vivienda asistida para personas con discapacidad y a un equipamiento con servicios complementarios. Junto con la nave Steegman, cuya compra a un privado está en los últimos trámites, se generarán un total de 60 pisos en un espacio de 4.500 m2. Para acertar en el modelo, Gil ha explicado que el Ayuntamiento está en conversaciones con entidades del sector social “para ver qué fórmulas jurídicas le pueden dar sentido al proyecto”.

Imagen aérea de la Escocesa, en el corazón del 22@ (
La última nave pendiente de recuperar es la Shield, donde el Consistorio, en una superficie de 2.170m2, prevé instalar una “incubadora de empresas del sector tecnológico agroalimentario”, lo que incluye investigación y el desarrollo de compañías del gremio, con presencia de cocineros y científicos trabajando al alimón. El proyecto está redactado con la idea de “activarlo -sin más concreción- a medio plazo”. Preguntada sobre los plazos de todo el paquete, la teniente de alcalde no ha querido hipotecarse con un titular que luego pueda dejarla en evidencia: “Cada nave tendrá una solución administrativa distinta”.
Un artículo de Carlos Márquez Daniel para La Vanguardia.
Imagen superior: La nave Johnston de la Escocesa (

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