Opinión

Presentación del blog   HABASCONTADAS.ORG

Sólo después de que el último árbol haya sido cortado,
Sólo después de que el último pez haya sido pescado,
Sólo después de que el último río haya sido envenenado,
Sólo entonces, te darás cuenta de que el dinero no se puede comer.
(Profecía de los indios Cree).

Si aceptamos que un sistema económico será tanto más eficiente cuanto mejor acierte a satisfacer las necesidades del ser humano, los indios Cree estaban más cerca de ser buenos economistas que los pueblos europeos del siglo XXI. ¿Cómo es posible que los mejoreseconomistas no hayan previsto el desenlace de la profecía de los Cree y continúen amparando un modelo económico basado en un crecimiento continuo de la producción, un crecimiento que nos conduce directamente a la quiebra ecológica y cuyos beneficios ni siquiera revierten en el conjunto de la sociedad sino en unos pocos?

Nuestros modos de conocer y comprender la realidad han dado un giro copernicano.  El análisis hegemónico incluye la impotencia del pesimismo social. Nos invade un fatalismo desmovilizador de la mano de la ideología dominante que declara. Pero la praxis de la esperanza y de la solidaridad es capaz de romper con la espiral de indiferencia generada por la inseguridad, la desconfianza y el miedo. La alegría compartida propicia un clima cultural de confianza y cordialidad... Necesitamos educar el sentido de la iniciativa, el respeto, la cooperación y la actitud emprendedora de base solidaria. Hace falta más responsabilidad compartida, imaginación y audacia para desmitificar el actual proyecto cultural-educativo del capitalismo y construir otros paradigmas basados en los derechos humanos.

M. en A. José Luis Gutiérrez Lozano*

La efímera vida de la iniciativa de ley conocida como SOPA (Stop Online Piracy Act, Ley para detener la piratería en línea) ante el Congreso de los Estados Unidos, fue suficiente para evidenciar el poder de la sociedad civil. Demostró sin quererlo, que sí es posible que la inteligencia colectiva, con una acción concertada y concatenada, puede contener aquellos intereses particulares que se contraponen al interés colectivo. Cierto que el caso tiene muchas aristas y claroscuros. Es cierto que escudados en la libertad se gestan también agentes que abusan en beneficio propio de ésta. Pero no por detener estos abusos aislados, la parte virtualizada o informatizada la sociedad pensante de nuestro planeta va a aceptar leyes que coarten su derecho a acceder libremente al conocimiento. La acción anónima de boicot, reproducida viralmente en la red contra las compañías que impulsaron la ley restrictiva, tuvo un efecto contundente e inmediato, provocando, al menos por ahora, el retiro de la iniciativa.

También disponible en English

 Roberto Bissio es Secretariado internacional de Social Watch.

 La Asamblea General de las Naciones Unidas ha convocado una conferencia cumbre a celebrarse en junio de 2012 en Río de Janeiro, Brasil, la ciudad que hace 20 años fue sede de la histórica Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo. La conferencia de Río de 1992, comúnmente conocida como la Cumbre de la Tierra, avaló el concepto de desarrollo sustentable y aprobó los convenios internacionales sobre cambio climático, desertificación y diversidad biológica.

Stéphane Hessel es un duro crítico de las inequidades que del mundo; sin embargo, no pierde la confianza en el ser humano

A los 93 años Stéphane Hessel ha comenzado una revolución global conocida como los ‘indignados’. Mientras tanto, el hombre del año para la revista “Time” ha sido el manifestante, en referencia a hechos como la primavera árabe, la ocupación de Wall Street o la Plaza del Sol en España. Y el diario inglés “The Guardian” eligió a Camila Vallejo, la dirigente estudiantil chilena.

Por Esther Vivas

¿Cómo cambiar el mundo? Ésta es la pregunta que se formulan miles de personas empeñadas en cambiar las cosas, la pregunta que se repite a menudo en encuentros sociales alternativos... una pregunta que como bien decía el filósofo francés Daniel Bensaïd no tiene respuesta porqué “No nos engañemos, nadie sabe cómo cambiar el mundo”. No tenemos un manual de instrucciones pero sí que tenemos algunas pistas de cómo hacerlo y algunas hipótesis de trabajo.

Por José Luis Gutiérrez Lozano

El “catarrito” diagnosticado en 2008 por Agustín Carstens, es ya la peor crisis económica en 120 años de la historia mexicana, según ha dicho el mismo especialista apenas iniciado el 2012. Sin dejar de cobrar su sueldo, ni como secretario de Hacienda ni como actual gobernador del Banco de México, durante casi seis años ha implementado la política económica del país siguiendo su errada visión. Como titular de Hacienda, diseñó la parte fiscal de la política económica que incidió concentrando aún más la riqueza y desde hace dos años conduce la parte monetaria que mantiene a una enorme mayoría de la población alejada del acceso a créditos oportunos y accesibles.

Siendo realmente un operador del Consenso de Washington, no puede cargársele toda la culpa por implementar las medidas que dicta el manual con el que trabaja toda una generación de economistas de la corriente neoliberal.

Por José Luis Gutiérrez Lozano

Proyectándolo hacia este 2012, retomo el título de la conferencia magistral impartida por Manfred Max-Neef, economista y ambientalista chileno, ganador del Premio Nobel Alternativo de Economía (Right Livelihood Award) y autor de "Economía Descalza" y "Desarrollo a Escala Humana", en la Universidad Internacional de Andalucía. El tema será recurrente en este año que inicia. No se trata de profecías ni visiones de catástrofes al estilo hollywoodense. Es un tema que se trata con seriedad en varios foros académicos y de prospectiva de negocios que tienen lugar en diversas partes del mundo y que se repiten cada vez con mayor frecuencia. Sólo que, al no ser rescatados por las noticias que transmiten por televisión, la mayoría de los habitantes de este planeta no nos enteramos.

Cuando se acaban de cumplir diez años desde los atentados del 11 de septiembre y tres años desde la quiebra del banco Lehman Brothers ¿cuáles son las características del nuevo “sistema-mundo”?

La norma actual son los seísmos. Seísmos climáticos, seísmos financieros y bursátiles, seísmos energéticos y alimentarios, seísmos comunicacionales y tecnológicos, seísmos sociales, seísmos geopolíticos como los que causan las insurrecciones de la “Primavera árabe”...

Juan Casanova / Alcalde De Castellar De La Frontera

Hace poco tiempo tuve la oportunidad de poder asistir a una conferencia sobre la banca ética ofrecida por un voluntario de FIARE (Financiación y Ahorro Responsable). En esta conferencia se ofrecía una visión de lo que es la banca hoy en día y cómo nos afecta directamente en nuestra vida cotidiana. Son unos análisis que comparto y que comentaré a continuación. Pero antes quiero resaltar que desde el año 2008 que se inicia esta 'crisis' despiadada no he dejado de intentar comprender sus causas y a partir de ahí poder elaborar propuestas de acción efectivas.

Afinando los muchos análisis hechos acerca del conjunto de crisis que nos asolan, llegamos a algo que nos parece central y sobre lo que toca reflexionar seriamente. Las sociedades, la globalización, el proceso productivo, el sistema económico-financiero, los sueños predominantes y el objeto explícito del deseo de las grandes mayorías es consumir y consumir sin límites.

Se ha creado una cultura del consumismo propalada por todos los medios. Hay que consumir el último modelo de celular, de zapatillas deportivas, de ordenador. El 66% del PIB norteamericano no viene de la producción sino del consumo generalizado.

Luis Nieto Pereira y Pedro Ramiro, miembros de la Asociación Paz con Dignidad y del Observatorio de Multinacionales en América Latina (OMAL)

“Nuestras empresas”. Durante la última década, hemos visto cómo en infinidad de ocasiones los gobernantes y los medios de comunicación se referían así a las grandes corporaciones españolas: “Nuestras empresas están en América Latina para quedarse, se trata de una apuesta de Estado que no tiene marcha atrás”, decían desde el gobierno de Zapatero hace dos años. De este modo, el discurso oficial insistía en que vivíamos en el mejor de los mundos posibles y, en él, “nuestras multinacionales” eran la principal fuente de riqueza para el país. Por eso, se argumentaba que había que defenderlas costara lo que costara, dando por hecho que su aumento de ingresos era el nuestro, y pareciendo así que todos y todas fuéramos accionistas de dichas compañías.

Al menos catorce entidades bancarias españolas han financiado a empresas fabricantes de armas, según un estudio realizado por la organización Setem. Armas como las bombas de racimo, las minas antipersona, armas nucleares o biológicas…, que están prohibidas o son consideradas "controvertidas” y que se utilizan en conflictos armados por todo el planeta.

Mientras, cada minuto muere una persona por un disparo. Más de 500.000 personas, cada año. En las calles de las ciudades de todo el mundo hay más de 700 millones de armas ligeras. Cada año se fabrican más de ocho millones de armas y 16.000 millones de municiones. Hay más de 300.000 niños que participan en algún conflicto bélico...

Hay quien afirma –y no son pocos- que no hay mas salida a la crisis que el crecimiento económico, que si la economía no crece de forma continuada todo el mundo lo pasará mal. Se dice también que el petróleo nunca desaparecerá y que el temido cambio climático es solo un mito y no acabará con la vida en la Tierra.

Desde una perspectiva social y ecológica responderíamos que no es viable un crecimiento económico ilimitado en un planeta finito. Que el agotamiento del petróleo es inminente y que el calentamiento global es ya una realidad que esta destruyendo nuestro hábitat. Y es cierto, pero –paradójicamente- lo primero también es verdad.

Competencia es confrontación
Cooperación es diálogo

Competencia es guerra
Cooperación es acción conjunta

Competencia es negación
Cooperación es libertad

EL pasado 15 de febrero el Congreso de los Diputados aprobaba la Ley de Economía Sostenible con el objetivo de, según reza su artículo primero, introducir las reformas estructurales necesarias para crear las condiciones que favorezcan un desarrollo económico sostenible.

Inmediatamente después el artículo segundo se encarga de aclararnos que la economía sostenible es "el patrón de crecimiento que concilia el desarrollo económico, social y ambiental en una economía productiva y competitiva que (…) permita satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las generaciones futuras para atender sus propias necesidades".

“Si rechazan el pago de la deuda, probablemente tendremos que rebajar la calificación de Islandia a Ba1 o menos.” -Comunicado de la agencia Moody’s-

[Isaac Rosa - Público] Las revoluciones son siempre muy fotogénicas, y ahora incluso se retransmiten en directo. Ahí tenemos el caso de Egipto, cuya lucha contra Mubarak hemos visto en tiempo real, con decenas de corresponsales sobre el terreno; y lo mismo pasaría en Libia si Gadafi permitiera la entrada de periodistas.

Las empresas globales no tienen futuro si el planeta Tierra no tiene futuro" (Ryuzaburo Kaku)

Para elevar ventas y beneficios, las empresas marginan la ética y la responsabilidad social

El paradigma es comprar lo realmente necesario y fabricado con respeto al medio ambiente

[Borja Vilaseca - El País] El denominador común de la mayoría de nosotros es que trabajamos para sobrevivir, consumiendo los productos y servicios que nos venden las organizaciones que forman parte de nuestra sociedad.

El filósofo y economista francés denuncia una "sociedad del consumo sin consumo"

El actual modelo de sociedad no es sostenible, pero, además, gracias a la "frugalidad voluntaria", dice, viviríamos "mejor"

[ANA IBARRA - DIARIO DE NOTICIAS] En realidad, no merece la pena vivir en la sociedad actual dado el nivel de injusticias, desastres, expolios... La civilización misma está en crisis no sólo la economía. Pero hay un argumento más sensible, más convincente si cabe, y es que vivimos en un sistema que "no crea sociedades felices", admite Serge Latouche, economista, profesor de la Universidad de París y azote de un modelo de desarrollo sustentado en la "adicción al consumo" de la sociedad occidental. "Es preferible conseguir un nuevo amigo a un nuevo coche", indica.

Pie de página

Promueve

Tema & Diseño por Investic con Drupal
Distribuir contenido